DBSNL // Capítulo 368: Ichigo Ichie

DBSNL // Capítulo 368: Ichigo Ichie

“No podrías estar más equivocado.”

En el planeta oscuro, Freezer observa desde la distancia. Vegeta y Onisen están a punto de empezar su combate.

En la Tierra, todos miran al suelo, intentando percibir algún ki que les dé una pista de lo que sucede en ese recóndito lugar, pero sin suerte. 

– “Papá…” – sufre Bra.

– “Vegeta…” – murmura Piccolo. – “Espero que sepas lo que haces…”

Vegeta parece confiado. El saiyajín sonríe.

– “¿Has perdido la razón, Vegeta?” – se burla Raichi. – “¿Aún no te has dado cuenta de que vuestro destino está sellado?”

El saiyajín se envuelve en el aura magenta del Ikigai.

– “Hmm…” – lo observa Raichi.

Vegeta carga contra Onisen.

El androide se torna intangible, dejando pasar a Vegeta de largo. El saiyajín detiene su avance con un estallido de su aura y retrocede dando una coz a Onisen por la espalda, pero éste sigue siendo intangible.

– “¿Crees que vas a sorprenderme con un truco tan simple?” – pregunta Raichi, sin ni tan solo mirar al saiyajín. – “¿Qué treta te queda por intentar?”

Vegeta aprieta los dientes. El saiyajín retrocede y lanza múltiples ráfagas de energía, alternando con cada mano. Algunos de los orbes de energía lanzados atraviesan a Onisen y otros solo pasan cerca de él.

– “Hmm…” – el androide analiza la táctica de su contrincante.

De repente, Vegeta se teletransporta con el Shunkanido a uno de los ataques cercanos a Onisen e intenta sorprenderle con una patada… pero fracasa de nuevo. El golpe atraviesa al androide sin dañarlo.

– “Patético.” – murmura Onisen.

Freezer deja de prestar atención al combate y observa su nuevo juguete; el anillo Toki de Zahha, ahora en su mano.

Onisen, por primera vez en este asalto, mira a Vegeta, que instintivamente retrocede.

– “Vaya, vaya…” – sonríe Raichi, prepotente. – “¿Tan asustado estás, Vegeta?”

Mientras tanto, en lo más profundo de la mente artificial del científico tsufur. En lo alto de la torre que preside el espacio digital, Bulma sigue tecleando.

– “Si reescribo esta parte… y elimino esta otra…” – piensa ella, desesperada. – “Puede que…”

Pero el ordenador corrige el código de Bulma más rápido de lo que ella puede escribirlo.

– “¡¡MALDITA SEA!!” – golpea el teclado.

Cerca de allí, Hit sigue luchando. El asesino es rodeado por los tamagami, que han curado completamente sus heridas. 

Kabuto, Koorogi y Ka se abalanzan sobre Hit y ahora, luchando más coordinados, abruman progresivamente al asesino.

En el laboratorio de la Corporación Cápsula, Punch, frente al monitor, sufre por su padre.

Hedo mira de reojo la pantalla, mientras trabaja en reparar al dañado Gamma 2. Con un destornillador, abre el abdomen del robot.

Gamma 2 observa a Punch y a Gohan Jr. Al lado de ellos, Pino, inerte, sigue conectado a la computadora.

Hedo deja el destornillador y coge unos alicates. Cuando va a seguir con la reparación, Gamma 2 le agarra el brazo.

– “¿Eh?” – se sorprende Hedo.

Hit detiene la espada de Ka entre sus manos, cuando éste se parta lo suficiente para que el tridente de Koorogi sorprenda a Hit y se clave en su muslo.

– “¡AH!” – grita el asesino.

Kabuto aparece detrás de Hit y aprovecha para golpearle por la espalda con su gigantesco martillo.

El impacto lanza al asesino contra el suelo.

Malherido, Hit intenta levantarse, pero el dolor lo frena.

Kabuto camina hasta él y levanta su martillo para rematarlo, mientras Hit se da la vuelta.

– “Maldita sea…” – refunfuña Hit, resignado a recibir el golpe, cubriéndose el rostro.

El martillo cae sobre Hit. Un impacto metálico retumba en el lugar.

– “¿Eh?” – abre los ojos el asesino.

Un renqueante Número 16 se ha colocado sobre Hit y ha recibido el golpe.

El cuerpo del androide se resquebraja.

– “¿Quién eres tú…?” – se extraña Hit.

En ese instante, Gamma 2 se abalanza sobre Kabuto con los pies por delante, lanzando al androide a través del páramo digital.

Hedo se sienta frente al ordenador, con lágrimas en los ojos.

Hit se levanta.

– “Agradezco la ayuda.” – dice Hit.

Pino se incorpora. Su cuerpo se está reparando rápidamente, pieza a pieza.

– “¿Cómo has hecho eso…?” – se sorprende Hit.

– “Supongo que desde el exterior se pueden programar recambios.” – sonríe tiernamente el Número 16. – “Solo soy un robot.”

– “Ser una máquina tiene sus ventajas.” – presume Gamma 2. – “Nuestra mente no entiende el sufrimiento físico, así que no puede recrearlo en este mundo.”

– “Aquí no somos más que un personaje de videojuego.” – añade el Número 16. – “Como ellos.”

Ko y Koorogi se abalanzan sobre nuestros amigos.

– “Ahí vienen” – advierte Hit.

– “¿Puedes seguir peleando?” – pregunta el Número 16.

– “Por supuesto.” – sonríe Hit.

– “Genial.” – responde Gamma 2. – “Tu hijo te está mirando. Haz que esté orgulloso.”

Hit se queda perplejo durante un instante.

– “¿Mi hijo…?” – murmura el asesino.

Dibujado por Ipocrito

Bulma lo intenta de nuevo, pero con el mismo fútil resultado.

De nuevo, golpea el teclado con rabia.

– “Así no lograremos nada…” – piensa ella, frustrada. – “Necesito entretenerlo… tiene que haber una forma de ralentizarlo… de hacerlo menos productivo…”

Bulma tiene una idea.

– “¡HEDO!” – grita la mujer. – “¡¿ME OYES?!”

En el planeta oscuro, Vegeta ataca de nuevo.

Apuntando con sus dedos índice y corazón, el saiyajín hace estallar el suelo alrededor de Onisen, levantando una gran nube de polvo.

Vegeta se adentra en la nube de polvo, pero Onisen ha desaparecido.

– “Tsk…” – protesta el saiyajín.

Onisen brota del suelo detrás de Vegeta.

El saiyajín se revuelve, pero Onisen le agarra la cara y lo estrella contra el suelo, disipando la polvareda con la onda expansiva del impacto.

– “Voy a hacerte comprender el abismo que nos separa.” – sonríe Raichi.

Vegeta intenta aprovechar la ocasión para contraatacar. Apunta rápidamente al rostro del enemigo con su mano derecha y dispara un poderoso ataque de energía… pero Onisen ha reaccionado más rápido que él y el ataque pasa de largo a través del androide.

Onisen se eleva unos metros y cae sobre Vegeta con los pies por delante, sobre su abdomen, incrustando al saiyajín contra el pavimento.

– “¡AAAAH!” – grita Vegeta, que pierde su transformación.

En el interior de Raichi, Bulma sigue peleándose con el programa, cuando de repente oye el eco del grito de Vegeta.

– “Tsk…” – se esfuerza ella, sin dejar de trabajar pese a que el grito de su marido se clava en su pecho como un puñal.

Onisen levanta a Vegeta agarrándolo del pelo y le propina un puñetazo en la cara.

Vegeta da tres pasos atrás, pero se mantiene en pie, lo que Raichi se toma como un desafío. 

El androide lo golpea de nuevo.

Vegeta retrocede una vez más, pero resiste de pie.

Onisen no desiste. Otro golpe. Vegeta sangra por la nariz y la boca, pero no cae.

Raichi sonríe.

– “Saiyajín…” – murmura el androide. – “Realmente sois una raza dura de roer… ¿es tu orgullo lo que te mantiene en pie?”

Vegeta se limpia la sangre con el antebrazo.

– “Jeje…” – ríe el saiyajín.

Raichi analiza detenidamente el rostro de Vegeta. La mueca del saiyajín revela un sentimiento distinto. No es resiliencia. Su rostro ha perdido la dureza de antaño y deja entrever una sonrisa que revela una extraña sinceridad.

El tsufur se sorprende.

– “No puede ser…” – dice en tono de burla. – “¿Es eso… esperanza?”

Onisen se cruza de brazos.

– “¿Tú, Vegeta?” – se mofa el androide.

Vegeta escupe un salivajo ensangrentado al suelo, sin perder su actitud.

– “Es inútil.” – dice Raichi. – “El nuevo mundo es un hecho. Acéptalo.” – añade con desdén. – “Este no es un combate que puedas ganar con fuerza bruta y esfuerzo. Esa realidad ha llegado a su fin.” – insiste. – “Tienes ante ti a la mente más brillante del Universo.” – sentencia.

– “¿Eso crees?” – pregunta Vegeta, con retintín.

Vegeta aprieta los puños y se envuelve en su aura incolora.

– “¡YAAAAH!” – el saiyajín carga de nuevo contra su enemigo.

Vegeta intenta golpear a Onisen, pero lo atraviesa.

El saiyajín no se rinde. De nuevo, intenta golpear a su enemigo. Una patada. Un puñetazo. Todo es inútil.

– “Tus intentos son patéticos, saiyajín.” – murmura Raichi. – “La semilla del futuro ha sido plantada. El árbol ha nacido. El nuevo mundo es un hecho.” – le recuerda. – “Nada de lo que hagas puede cambiar el destino de…”

Como un flash, la imagen de unos ojos blancos redondos en la oscuridad se cuela en la mente de Raichi.

En ese instante, Vegeta conecta un puñetazo directo contra la mejilla de Onisen.

El androide retrocede un paso.

Vegeta esboza una media sonrisa chulesca. Es orgullo; orgullo en alguien más.

Confuso, Onisen se frota la mejilla.

– “¿Qué…?” – se sorprende el androide. – “¿Cómo…?”

En el laboratorio de la Capital del Oeste, Gohan Jr ha conectado un teléfono móvil al ordenador de Bulma.

Bulma deja de teclear. En la gran pantalla de la torre, un vídeo del gato Tama jugando con una pelota se reproduce en una ventana, rodeado de cientos de vídeos similares de otros animales de la Corporación Cápsula.

– “Jeje…” – sonríe Bulma.

– “¡¿Qué es esto?!” – se pregunta Raichi. 

– “Mis padres se pasaban el día grabando a los animales del santuario…” – dice Bulma.

En el exterior de la torre, los tamagamis empiezan a moverse más despacio.

– “¡Algo está pasando!” – advierte Gamma 2, que estaba peleando contra Koorogi.

– “¿Lo ha logrado?” – se pregunta Hit, luchando contra Ka.

Un vídeo del Dr. Brief sentado en su mesa de trabajo, jugando con Tama, que se contonea sobre sus hombros, se abre en pantalla sobre todos los demás.

– “Estoy trabajando…” – protesta Brief, cuya voz deja entrever que en realidad está encantado con los cariños de su mascota.

– “Solo quiere que le hagas caso.” – dice su esposa, que está grabando el vídeo.

– “¿Es eso cierto?” – dice Brief, agarrando al felino y poniéndolo sobre su regazo para acariciarlo.

El gato bosteza tiernamente.

Bulma sonríe. Un breve instante de paz.

Pero los vídeos empiezan a cerrarse.

– “No tan rápido…” – protesta Bulma, que teclea de nuevo. – “¡No he terminado!”

Vídeos de animales haciendo monerías alrededor del mundo empiezan a aparecer en pantalla a un ritmo cada vez más alto, abrumando a Raichi.

– “Eso es…” – sonríe Bulma, trabajando a toda velocidad. – “Esto nos dará algo de tiempo… ¡Tenemos una oportunidad!” – exclama. – “¡Está en tus manos, Vegeta!”

En el planeta oscuro, el tsufur aprieta los dientes, furioso.

Vegeta mantiene su sonrisa.

– “Maldición…” – gruñe Raichi. – “¿Cómo es posible…?”

– “Antes has dicho que eras la mente más brillante del Universo…” – le recuerda el saiyajín. – “¡No me hagas reír!” – grita. – “No podrías estar más equivocado.” – aprieta los puños.

Vegeta se imbuye del aura magenta del Ikigai.

– “Ese honor recae en un mortal.” – continúa Vegeta. – “Una terrícola.”

– “¿EH?” – se sorprende un boquiabierto Raichi, que se ha dado cuenta de que ha cometido un error al subestimar a su enemigo.

Un rayo de energía rojo chasquea alrededor del puño del saiyajín.

El poder de Vegeta estalla, su cabello se tiñe de nuevo con el Ikigai.

– “¡¡MI BULMAAAAAA!!” – grita el saiyajín.

El planeta tiembla.

El aura de Vegeta genera una llama tal que baña el planeta de luz magenta.

Onisen es empujado por el poder de Vegeta y retrocede unos metros, deslizándose sobre el terreno.

El androide mira al saiyajín, sorprendido por el poder que ha revelado.

El aura de Vegeta es tan densa alrededor del cuerpo de Vegeta que el corazón de la llama adquiere tonos morados. Rayos de ki rojos chasquean a su alrededor.

Raichi se cubre ante la ventisca que genera el poder de su adversario.

– “¿Qué poder es este?” – murmura Onisen.

– “Mi propósito es más claro que nunca.” – revela Vegeta. – “El futuro cambiará aquí y ahora.”

Dibujado por Ipocrito

4 thoughts on “DBSNL // Capítulo 368: Ichigo Ichie

  1. Volvemos a la historia principal, estamos en el climax con raichi, los androides tienen una buena ventaja al ser puramente mecánicos y tener más margen en el mundo digital

    Bulma, eres una genia, acabas de darle a vegeta la apertura que necesitaba

    Vegeta, desarrollo de personaje, beso de chef, de un saiyanjin despota cruel y sanguinario a un padre de familia, liberado del cascarón que era la barbarie de su pueblo representado sin su armadura, no lucha por egoísmo o orgullo estupido de saiyajin, sino para proteger, dispuesto a sacrificarse por los demás

    Una de las cosas de z es que su evolución de personaje es como un rompecabezas, primero son goku destruyo su visión del poder al mostrarle como un clase baja fue capaz de derrotarlo, luego cuando vegeta aprendió a no luchar egoistamente y solamente por él, sino por otros (bulma, trunks, etc), y finalmente, en la saga buu, vegeta finalmente deja ir esa fijación con superar a goku, no rindiendose como tal, sino aceptando que el es el número 1 y ahora entrenando no solo para disfrutar de combatir con goku, sino para principalmente superarse a si mismo y disfrutar de un buen combate

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  2. desde luego que se ha hecho esperar pero ha valido la pena, entendí la referencia de “mi bulmaaaaa” jajajajaj. Por otro lado tb me ha gustado ver qué vegeta por fin puede usar todo el poder que el ikigai le puede ofrecer al por fin tener revelado si propósito pero ¿Esto es el techo auténtico del ssj rosa (el blue más ikigai) o es la forma rose más el poder del makai (la que se asemeja al mega instinto)?.Lo dicho, un buen capitulo

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