DBSNL // Capítulo 353: Bulma, mujer de recursos
“Este tipo está haciendo trampa…”
Onisen reaparece intacto entre la polvareda tras aparentemente encajar un poderoso Kamehameha de Son Gohan.
Gohan y Mirai Trunks se preparan para continuar el combate, cada uno armado con una de las espadas de Zahha.
– “No esperábamos que fuera fácil, ¿verdad?” – sonríe Gohan.
Mirai Trunks mira de reojo a su compañero, que tras lanzar tan poderoso ataque parece cansado.
– “Yo tomaré la iniciativa.” – dice el hijo de Vegeta.
– “Me parece bien.” – dice Gohan. – “Aunque tengo una sugerencia.”
– “¿Tienes un plan?” – levanta las cejas Trunks.
– “Cuando Vegeta le atacó con su Final Shine, un núcleo de energía quedó expuesto en el pecho de Onisen.” – explica Gohan.
– “¿Te parece que es como los clones de antes?” – pregunta Trunks. – “¿Crees que, si dañamos su núcleo, acabaremos con él?”
– “Le hemos visto regenerarse tantas veces que es posible que pueda mover el núcleo por todo su cuerpo si es necesario… e incluso disminuir su tamaño o fragmentarlo.” – dice Gohan. – “Es posible que hasta pueda regenerarlo parcialmente.”
Trunks frunce el ceño.
– “Es posible.” – dice el alumno aventajado de Whis. – “Pero si es tan evasivo, ¿no es lo más seguro desintegrar su cuerpo por completo?”
– “No parece que tengamos poder suficiente para hacer eso.” – admite Gohan, con cierta vergüenza.
– “¿Deberíamos fusionarnos?” – propone Trunks.
– “Eso nos daría un aumento de poder considerable…” – cavila Gohan. – “Pero su capacidad de análisis es tan superior que dividir su atención parece tan o más importante que el poder bruto.”
Piccolo escucha con atención desde la distancia.
– “Es cierto…” – piensa el namekiano. – “Hasta ahora, nuestros mayores logros han sido abrumándole con números o con tácticas creativas como las de Gotenks…”
Onisen, impaciente, carga contra Trunks y Gohan.
Los mestizos se miran de reojo.
– “¡¿Cómo lo hacemos?!” – pregunta Trunks. – “¡Ya viene!”
– “Creo que lo más sensato es fragmentar su cuerpo.” – responde Gohan. – “¡Las partes que se regeneren son las que contienen su núcleo!”
Onisen alarga su brazo y agranda su mano e intenta aplastarlos como moscas.
En el último momento antes del impacto, Trunks salta al encuentro con la enrome mano y la corta en cuatro trozos de dos espadazos.
El hijo de Vegeta mira de reojo los pedazos.
– “No hay signos de regeneración…” – piensa el mestizo.
Son Gohan, espada en mano, corre hacia Onisen.
El brazo del androide empieza a reducirse, pero Gohan lo desmiembra mientras sigue avanzando.
– “No hay regeneración…” – piensa Gohan, mirando el brazo cercenado.
Trunks se abalanza contra Onisen mientras gira sobre sí mismo a toda velocidad con sus dos espadas extendidas como si fuera una diabólica peonza.
Onisen calcula la velocidad de giro del mestizo e interviene en el momento justo para agarrar sus brazos, deteniendo así el giro e inmovilizándole.
Pero Trunks suelta la espada de Whis, que como si tuviera vida propia corta los brazos del androide.
– “Je…” – sonríe Trunks.
Onisen dispara su rayo ocular directo a la mano de Trunks, y lanzando la espada de Zahha lejos de allí.
– “Tsk…” – protesta el hijo de Vegeta.
Trunks intenta recuperar la distancia y retrocede mientras lanza un Garlick-ho que engulle a Onisen.
Gohan salta por encima de Trunks, dispuesto a tomar el relevo, pero es sorprendido por Onisen, que emerge del torrente morado de ki que sigue emitiendo Trunks.
– “¡¿EH?!” – se sorprende Gohan.
Onisen proyecta sus tentáculos, inmovilizando los brazos de Gohan, y le propina un fuerte puñetazo directo al estómago que lo hace escupir sangre y soltar su espada.
– “¡GOHAN!” – se preocupa Trunks.
El arma cae y queda clavada en el suelo.
El otro Trunks, que observa desde la distancia, se sorprende al ver que Onisen vuelve a ser intangible
– “¿Cómo…?” – se asusta el hijo de Bulma. – “Acaso mi madre…”
En la Corporación Cápsula, Bulma sigue tecleando fútilmente.
– “¡Se sobrescribe demasiado rápido!” – lamenta la científica.
Bulma siente como sus dedos son cada vez más torpes y le duelen.
Pino observa detenidamente.
– “Tus clicks por segundo están disminuyendo.” – dice el androide.
– “¿Crees que no lo sé?” – gruñe Bulma.
– “Ese tipo está haciendo trampa…” – protesta Hedo. – “¡Él no tiene que teclear!”
El comentario de Hedo le da una idea a Bulma.
– “¡¡ESO ES!!” – exclama ella.
– “¿Eh?” – se extraña Hedo.
– “¡Pino!” – dice Bulma. – “¡Necesito que vayas al sótano y traigas una caja vieja que pone SPARKING!”
En el planeta oscuro, Onisen abre su puño, apretando sus cinco dedos contra el abdomen de Gohan.
– “Me he cansado de vosotros.” – dice el androide.
Los cinco dedos se alargan y perforan el abdomen de Gohan.
– “¡¡GHAAH!!” – escupe sangre el mestizo.
Trunks lanza la espada de Whis contra Onisen, pero éste se hace intangible, evadiendo el golpe, pero liberando a Gohan.
El hijo de Goku desciende mientras se sujeta el estómago.
Trunks vuela hasta él.
– “¿Estás bien?” – pregunta, preocupado.
– “No pienso dejar de pelear, si es eso lo que preguntas…” – sonríe forzosamente Gohan.
Onisen dispara su rayo ocular hacia Trunks, pero éste reclama rápidamente su arma, haciendo que se interponga en el rayo y salga repelida muy lejos de allí.
Onisen vuela directo hacia ellos.
Trunks, decidido a proteger a su compañero, se prepara para interceptar al enemigo.
De repente, Bra y Pan aparecen como un misil, transformadas en Súper Saiyajín y propulsadas por sus blast de ki, dispuestas a propinar una fuerte patada conjunta en el rostro de Onisen.
Pero el androide se torna intangible, dejando que las dos guerreras pasen de largo para después agarrarlas del pelo.
– “¡AAY!” – se quejan las dos.
Onisen estampa sus cabezas la una contra la otra.
– “¡PAAN!” – grita Gohan.
El androide suelta a la nieta de Goku en el aire y le dispara su rayo ocular que la empuja hacia el bosque de raíces.
– “¡¡BASTARDO!!” – grita Gohan, que intenta atacar, pero cae de rodillas, pues el sangrado de sus heridas va en aumento. – “Tsk…”
– “¡GOHAN!” – intenta ayudarle Trunks.
Onisen sonríe mirando a Bra y luego le propina un fuerte puñetazo en el abdomen.
– “¡Ghaagh!” – lo encaja la muchacha, perdiendo su transformación.
El androide la suelta en el aire y la golpea en la cara con fuerza, lanzándola contra el suelo.
– “Saiyajín…” – gruñe Onisen. – “Uno de mis experimentos más molestos.”
Onisen apunta con su mano a la malherida muchacha y dispara una esfera de ki.
– “¡BRA!” – exclama Trunks. – “Maldición…” – piensa el mestizo. – “Casi no me quedan fuerzas para un el salto temporal…”
El ataque se aproxima a Bra rápidamente cuando, de la nada, una esfera de ki amarillo intercepta el ataque de Onisen y lo hace estallar.
– “¡¿EH?!” – se sorprenden todos.
Desde la distancia, Baicha ha lanzado su Sokidan.
– “¡NO LA TOQUES!” – exclama el hijo de Yamcha.
– “¡¿Baicha?!” – se sorprende Gohan.
En la tierra, Hedo ya aprieta las tuercas de un caso con visera que ha conectado al ordenador y a la joya en la frente de 7-3.
– “¿S.P.A.R.K.I.N.G. 0?” – lee la caja vieja Gohan.
– “Simulador de Pelea Avanzado para Rendimiento Kinétizado con Inmersión Neuronal Global. Versión 0, porque es solo un prototipo.” – explica Bulma.
– “¿Y eso qué significa?” – se rasca la cabeza el joven.
– “Mi padre no estaba muy contento de que Vegeta destruyera la nave o la casa cada vez que entrenaba… Hasta quería echarle…” – explica. – “Así que me puse a trabajar en esto, basándome en como entrenaban mentalmente Krilín y Gohan durante el viaje a Namek… Pero los saiyajín no son tan civilizados.” – refunfuña. – “Así no entrena un verdadero guerrero, me dijo.” – añade Bulma, imitando a Vegeta. – “¡Qué cara!”
– “Creaste esta maravilla… ¿y la guardaste en el sótano?” – se sorprende Hedo.
– “Trunks lo usó una temporada para jugar a videojuegos… hasta que se cansó y acabó en una caja.” – responde Bulma.
– “¡¿Y lo guardaste en el sótano?!” – sigue alucinando Hedo.
– “Te sorprenderías con la cantidad de cosas que tengo en el sótano.” – responde Bulma.
Tras ver su ataque frustrado, Onisen mira con desprecio al muchacho.
– “¿Qué crees que puedes hacer tú, terrícola?” – se burla el androide.
Baicha levanta su mano y genera otra Sokidan.
– “Bastardo…” – gruñe el chico. – “¡¡NO PERMITIRÉ QUE LE HAGAS DAÑO!!”
Baicha lanza su Sokidan y en seguida prepara y lanza una segunda.
Onisen, poco impresionado, repele la esfera con un gesto de desprecio.
La segunda Sokidan la sigue de cerca, pero el androide se deja atravesar por ella, sin recibir ningún daño.
– “Patético.” – sentencia Onisen.
El androide inspira con fuerza y después proyecta un torrente de energía verde contra Baicha.
– “¡¿AH?!” – se asusta el muchacho.
De repente, Vegeta adelanta a Baicha y, solo envuelto en el aura del Ikigai, desvía el ataque con el canto de su mano.
– “¡VEGETA!” – se sorprende el hijo de Yamcha.
El saiyajín hinca la rodilla, agotado y malherido.
– “Tienes agallas, muchacho.” – sonríe Vegeta. – “Tengo que admitirlo.”
Onisen se sorprende al ver al saiyajín de nuevo en combate.
– “Vegeta…” – murmura el androide. – “¿Aún tienes fuerzas para moverte?” – añade en tono burlón.
En la Tierra, Bulma se pone el casco.
– “¡¿No vas a hacer una prueba antes?!” – le pregunta Oli a través de la pantalla.
– “No tenemos tiempo.” – dice Bulma.
– “Esto no es un videojuego…” – dice Hedo, preocupado. – “Te conectarás directamente a la red neuronal de ese Raichi…”
– “No sabemos lo que puede ocurrir ahí dentro.” – dice Turbo. – “Podrías…”
– “¿Por qué no os calláis todos y me echáis una mano?” – protesta Bulma.
Tras un instante de silencio en el que todos recapacitan, Hedo toma el lugar de Bulma en el ordenador.
– “Voy a iniciar el programa.” – dice el doctor. – “Estarás dentro en unos minutos.”
Gohan Jr se acerca a ella con miedo, sin saber qué decir.
– “Abuela…” – murmura con voz temblorosa.
– “No te preocupes, Gohan.” – sonríe Bulma. – “Estaré bien.” – le guiña un ojo. – “¿De quién crees que sacó el carácter tu padre?”
Bulma se baja la visera.
– “¡Todo listo!” – dice Hedo.
Bulma inspira profundamente y luego expira, como si estuviera meditando.
– “¡ADELANTE!” – exclama.
Hedo aprieta la tecla INTRO del teclado.
En un parpadeo, Bulma se encuentra en un mundo virtual.
– “Así que esta es… la mente de un genio…” – murmura ella, asombrada.

