ESPECIAL DBSNL /// Sin Futuro // Universo 7 / Parte IX: El ritual

Sin Futuro / Parte IX: El ritual

A los pies del Árbol Universal, el ritual ha empezado. 

En una capilla escarbada en el gigantesco tronco, Lusitan preside la macabra ofrenda ante un centenar de seguidores.

Punch, inconsciente, es subido por Sarra y Aldro en el altar y sentado en un trono de madera viva.

Los sectarios se retiran, dejando solo a Lusitan y a Punch sobre el altar. 

El sacerdote Niwashi se acerca al hijo de Hit y desenvaina una pequeña daga.

  • “Esta es nuestra ofrenda, ¡oh, Árbol Sagrado!” – clama.

Lusitan clava la daga en la palma derecha de Punch y la coloca sobre el reposabrazos del trono.

Al entrar en contacto con la madera, pequeñas raíces brotan del trono y no solo rodean el brazo de Punch, si no que algunas se introducen en sus heridas, entrando en su torrente sanguíneo y siguiendo el camino por sus venas y arterias.

Lusitan hace lo mismo con su mano izquierda, donde se induce el mismo proceso.

Rajah, impaciente, sale de la capilla.

  • “Voy a esperar en la copa.” – dice el líder niwashi. – “Quiero ver cómo el árbol florece.”
  • “Le acompañaré.” – dice Cenia.

Rajah y Cenia ascienden hacia la copa del inmenso árbol.

Poco a poco, las raíces avanzan por el cuerpo de Punch, tanto por su interior como por el exterior, envolviendo su cuerpo y arraigándolo al trono.

De repente, un estallido de luz verde ilumina la capilla desde el exterior.

Los Niwashi se dan la vuelta y ven a Trunks frente a ellos. La luz verde ha desaparecido para dar lugar al brillo magenta del Ikigai.

  • “Es el hereje…” – murmura Aldro.
  • “¿Cómo osa interrumpir la ceremonia?” – gruñe Lusitan.

Sarra y Aldro avanzan hasta la entrada de la capilla, armas en mano, dispuestos a detener al hijo de Vegeta.

Trunks mira desafiante a los dos demonios. En su mano derecha lleva la empuñadura sin hoja de la espada de Whis y en la izquierda lleva la cadena de Vanda, que acaba en un plomo. Sus nudillos están ensangrentados, igual que su ropa rota.

Al ver el nuevo aspecto de Trunks, los dos demonios agarran con fuerza sus armas, listos para pelear.

Trunks puede ver en el altar como Punch está siendo engullido por las raíces, desprovisto de su energía vital, quedándose cada vez más desnutrido mientras un capullo de raíces se forma a su alrededor hasta ocultarlo por completo.

El mestizo levanta las cejas sorprendido antes de fruncir el ceño con rabia, lo que provoca el ataque de los dos niwashi, que se abalanzan sobre él.

Sin pensarlo, Trunks levanta el peso del suelo unos pocos centímetros y lo patea, lanzándoselo a Sarra a toda velocidad, que se ve sorprendido por el ataque.

El peso impacta en el pecho de Sarra, que no logra detener el ataque a tiempo con sus tekko kagi, y su avance se ve frenado al instante.

Aldro, con su lanza, intenta ensartar a Trunks, pero éste desvía el arma con la empuñadura de la espada de Whis y luego contraataca propinándole un golpe en la frente con el pomo, haciéndolo retroceder.

Los niwashi presentes en la ceremonia se alborotan. Todos están de pie, escandalizados al ver mancillado su lugar sagrado, sin saber si atacar al mestizo o huir.

Lusitan camina entre la multitud por el pasillo central de la capilla, hacia Mirai Trunks, mientras Aldro y Sarra se ponen en pie para continuar el combate.

  • “Estás en un lugar sagrado, hereje.” – advierte el sacerdote niwashi. – “¡¿Cómo osas?!” – añade, mientras un siervo le trae su otsuchi para que pueda empuñarlo.

Trunks levanta su mano derecha apuntando a Lusitan.

Un Big Bang Attack rojo emana de su mano directo hacia Lusitan, pero el sacerdote usa su martillo de madera para repeler el ataque, que impacta contra el techo de la capilla cerca de la obertura principal.

Trunks aprovecha la polvareda para abalanzarse sobre Lusitan, y con una fuerte patada en su rostro lo manda al fondo de la habitación, detrás del altar.

Trunks corre hacia el trono ya cubierto por un cascarón de madera.

  • “¡PUNCH!” – exclama el mestizo. – “¡ESTOY AQUÍ!”

El mestizo agarra las raíces que forman el capullo con sus manos y empieza a arrancarlas, pero éstas se regeneran continuamente y cada vez más rápido.

  • “¡¡PUNCH!!” – grita Trunks, desesperado.

Mientras tanto, en la casi infinita copa del árbol, Cenia sigue a Rajah entre las ramas.

De repente, el líder se detiene.

  • “Es aquí…” – sonríe ilusionado.


Frente a él, un capullo está brotando de una rama, evolucionando rápidamente hasta empezar a florecer.

  • “Maravilloso…” – suspira Cenia, emocionada ante la belleza de tal fenómeno.

Trunks sigue luchando contra las raíces, sin éxito.

  • “¡Maldita sea!” – refunfuña mientras sigue arrancándolas, haciéndose cortes en las manos y clavándose astillas.

El mestizo agarra una de las raíces y tira con fuerza, cuando se da cuenta de que de ésta brotan otras minúsculas que empiezan a introducirse en sus heridas.

  • “¡¡AAH!!” – grita Trunks, que siente como su energía es absorbida por el árbol.

El mestizo suelta la raíz y se mira las manos, sorprendido.

Lusitan, Aldro y Sarra rodean al mestizo.

  • “Es demasiado tarde.” – dice Aldro.
  • “Pero no debes llorar su perdida.” – añade Sarra.
  • “Su sacrificio dará lugar a un fruto fuerte.” – dice Lusitan. – “Un fruto digno de este nuevo mundo. Un hijo del Gran Árbol, como nosotros.”

Trunks poco a poco parece comprender el funcionamiento del árbol.

Desesperado, el mestizo agarra la empuñadura de su arma.

  • “Cuida de él, como has cuidado de mí…” – murmura Trunks.

De repente, el mestizo ensarta la empuñadora en el interior del capullo, con la violencia de un puñetazo.

Las raíces rápidamente se enrollan en su brazo y empiezan a progresar por su cuerpo.

Trunks lucha por liberarse, gritando de dolor.

  • “¡¡YAAAAAAHHH!!” – sufre el mestizo.

Finalmente, Trunks logra sacar su brazo del capullo de raíces. Varias de ellas, rotas, aún están clavadas en su brazo. Su extremidad está desnutrida y cuelga inmóvil. 

  • “Ah… ah…” – se recupera del esfuerzo con dificultad, sujetándose el hombro.

Lusitan lo mira furioso.

  • “¿Qué has hecho…?” – refunfuña el sacerdote.

El rostro de sufrimiento del mestizo, lentamente revela una débil media sonrisa.

Las raíces se retiran del altar, desmontando la vaina que encapsulaba a Punch, revelando un trono vacío con la empuñadura rota sobre él, en la que se puede ver a través de una grieta que hay una esquirla de cristal ahora transparente.

En la copa del Árbol Universal, el capullo florece en un bello espectáculo.

  • “¡Ya ha nacido!” – se ilusiona Cenia.
  • “Un nuevo fruto.” – sonríe Rajah. – “Un nuevo niwashi.”

Un guerrero de piel aguamarina y cabellera blanca yace en el interior de la flor.

Mientras tanto, en la capilla, Lusitan, Aldro y Sarra se acercan a Trunks con cautela. El guerrero está agotado, pero se mantiene en pie.

  • “Este es tu final, hereje.” – advierte Lusitan.

Rápidamente, Trunks coloca la mano izquierda frente su rostro.

  • “¡¡TAIYO-KEN!!” – exclama.


El destello inunda la capilla y ciega a los niwashi.

  • “¡MALDITA SEA!” – protesta Lusitan.
  • “¡No veo nada!” – exclama Aldro.


Poco a poco, abren los ojos de nuevo.

  • “¡¿Dónde se ha metido?!” – pregunta Sarra.

No muy lejos de allí, detrás del altar, Trunks se coloca el cinturón alrededor de su brazo muerto y lo aprieta fuerte con los dientes.

  • “Ggrr…” – gruñe el mestizo, que imbuye de ki su mano izquierda. – “No puedo morir…” – piensa el mestizo. – “Aún no…”

Los niwashi buscan por la capilla.

  • “No puede haber ido muy lejos en ese estado…” – refunfuña Lusitan. – “¡TIENE QUE ESTAR AQUÍ!” – advierte a los demás.

Trunks se corta el brazo, luchando por no gritar de dolor.

Pero su quejido alerta a Sarra.

  • “No te escondas, hereje…” – sonríe el niwashi, que camina con cautela hacia el altar.

En se instante, dos destellos de luz verde en la entrada de la capilla inundan por completo el lugar.

  • “¡¿Qué ha sido eso?!” – gruñe Lusitan.

Los centinelas de Zeno hacen acto de presencia.

  • “¡¿Me han seguido hasta aquí?!” – se sorprende Trunks.

Lusitan frunce el ceño.

  • “¿Quiénes sois vosotros?” – pregunta el sacerdote, inquisitivo.

Los guardianes no responden.

  • “Esos ojos…” – murmura Aldro.
  • “¿Habéis venido buscando al hereje?” – pregunta Lusitan.

Sarra, prepotente, camina hacia ellos, adelantándose al sacerdote.

  • “Estáis en un lugar sagrado.” – advierte el pequeño niwashi. – “No podéis…”

De un golpe de vara en su mejilla, Sarra sale despedido contra la pared de la capilla.

Sin mediar palabra, estalla el combate entre lo niwashi y los centinelas. 

Lusitan se abalanza sobre uno dispuesto a propinarle un martillazo que el guardián detiene con su vara.

Aldro intenta enserar al otro guardia, pero éste desvía el golpe y contrataca con un golpe ascendente certero a la barbilla del niwashi que lo estrella contra el techo.

Trunks observa desde detrás del altar.

  • “He tenido suerte…” – piensa el mestizo.

Mientras tanto, la flor se ha abierto por completo. Su fruto se pone en pie dentro de la hermosa flor. 

2 thoughts on “ESPECIAL DBSNL /// Sin Futuro // Universo 7 / Parte IX: El ritual

  1. buen capitulo , trunks ha llegado furioso y ha dejado una buena impresión, eso sí, lo del brazo debe haber sido horroroso

    los cultistas están bajo ataque y ikose está en el otro barrio

    del fruto ya nacido zaha?

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