OMG // Capítulo 70: Segundas oportunidades
“Éste es mi mundo”
En el Más Allá, todos observan a los chicos, que intentan pensar una forma de salir del interior de Bu.
– “Podríamos intentar abrir un agujero…” – sugiere Gyuma.
– “No sé como funciona esto, pero si estamos en su interior, supongo que somos muy pequeños…” – responde Trunks. – “Dudo que tengamos fuerza suficiente.”
En el exterior, Majin Bu parece sospechar lo que ocurre y se queda inmóvil, mirando al suelo.
Gyuma se fija en una cuerda carnosa colgando del techo sobre otra tirada en el suelo.
– “¿Qué es esto?” – pregunta el chico.
– “Parece que antes estaban unidas…” – dice Trunks.
De repente, Gyuma se queda sin palabras.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta Trunks.
– “Ese… Es… Ese de ahí es…” – titubea Gyuma.
– “¡¿MAJIN BU?!” – se sorprende Trunks al ver al gordinflón atrapado en un extraño capullo anclado al suelo y al techo.
– “¡¿Por qué?!” – pregunta Gyuma. – “¿Por qué hay dos Bu?”
– “¡Ya lo entiendo!” – exclama Trunks, que agarra la cuerda suelta que cuelga del techo. – “¡Nosotros también estábamos en un saco como ése! ¡Debe haberse roto al separarnos!”
– “¿Y por qué nos hemos separado?” – pregunta Gyuma.
– “Eso no lo sé…” – responde Trunks. – “Puede que el extraño ambiente que se respira aquí tenga algo que ver…”
A sus espaldas, del suelo empieza a surgir una masa que forma humanoide y pronto se convierte en Majin Bu.
– “Así que se trata de vosotros…” – dice el monstruo.
Los dos guerreros se dan la vuelta asustados.
– “¡Maldita sea!” – exclama Gyuma.
– “¡Nos ha descubierto!” – dice Trunks.
En el Más Allá, todos parecen alarmados.
– “¡Tenemos que hacer algo!” – exclama Gohan.
– “Estamos muertos, Son Gohan.” – responde Piccolo.
El Rey Enma parece estar cavilando.
– “Puede que…” – murmura el juez. – “Ya que es un caso en el que han intervenido los Kaioshin…”
– “¿Qué ocurre, Rey Enma?” – pregunta Yamcha.
– “Podría dejaros volver a la Tierra durante un día” – responde el Rey.
– “¡Eso es fantástico!” – exclama Ten Shin Han.
– “¡Son Goku y Gohan podrán…!” – dice Krilín.
Pero pronto es interrumpido por el juez.
– “No.” – dice Enma. – “Lo siento, pero Son Goku ya utilizó su día en la Tierra. Él no puede ir.”
– “Maldita sea…” – lamenta Goku.
– “¡¿Ni siquiera en un caso así?!” – pregunta Ten Shin Han.
– “Lo siento, muchachos” – lamenta el Rey.
Gohan se ajusta el cinturón, decidido.
– “Iré solo” – dice el mestizo.
Piccolo da un paso al frente y se quita el turbante.
– “Yo te acompañaré” – dice el namekiano.
– “Piccolo…” – murmura Gohan.
– “Bu está muy por encima de mis capacidades, pero no pienso quedarme aquí sin hacer nada.” – añade el namekiano.
– “Gracias, Piccolo” – sonríe Gohan.
Krilín suspira profundamente.
– “Está bien…” – dice con cierto miedo en su voz. – “Supongo que así es como acaba nuestra historia.” – esboza una sonrisa forzada mientras se ajusta las muñequeras.
– “Eso parece” – dice Ten Shin Han, que también parece dispuesto a ayudar.
– “¡Iremos todos!” – añade Yamcha.
– “¡Sí!” – se une Chaoz.
Son Gohan se emociona al ver a sus amigos dispuestos a ayudarle.
Pero de repente, nuestros amigos son interrumpidos por el sonido de pisadas.
– “¿Estáis de broma?” – dice una voz que todos reconocen al instante. – “No duraréis ni un minuto.”
– “¡¿Cómo es posible?!” – exclama Krilín al ver al individuo.
Goku esboza una enorme sonrisa al reconocer a su rival.
Vegeta entra en la sala.
– “¡¿Vegeta?!” – exclama Gohan.
Mientras tanto, en el interior de Bu, Gyuma y Trunks se ponen en guardia.
– “Bien…” – dice el monstruo, que dispara dos rayos con su antena y pulveriza los Pothala de los chicos.
– “¡¡MALDITO!!” – exclama Trunks al ver que han perdido la oportunidad de volver a unirse en el exterior.
Bu sonríe satisfecho.
– “Es mejor prevenir…” – se burla el monstruo. – “Y ahora, nos divertiremos.”
De repente, un puño sale del suelo y golpea a Gyuma en el mentón, lanzándole contra el techo, donde un pie aparece y le estampa de nuevo contra el suelo.
– “¡GYUMA!” – exclama Trunks, pero pronto es atrapado por dos manos que surgen del suelo y le agarran los tobillos.
Trunks dispara contra el suelo, liberándose, pero una mano gigantesca aparece en la pared y le golpea como si matara una mosca.
– “Éste es mi mundo” – dice Bu, esbozando una aterradora sonrisa.
En el exterior, Videl golpea a Bu sin cesar, que sigue inmóvil y sin inmutarse.
– “¡Devuélveme a mi hijo!” – exclama Videl. – “¡BASTARDO!”
El anciano Kaioshin mira fijamente a Bu.
– “Creo que los chicos están vivos…” – dice el Dios.
– “¡¿En serio?!” – exclama Karín.
En el Más Allá, todos se han sorprendido y alegrado de ver a Vegeta.
– “¡¿Cómo es posible?!” – pregunta Goku.
– “Se supone que debías ir al purgatorio…” – dice Piccolo.
– “Y fue” – interviene Enma. – “Pero este bastardo orgulloso se negaba a perder sus recuerdos, por muchos ciclos que pasaran.”
– “¿Es eso posible?” – se sorprende Krilín.
– “Al final desistí y decidí guardar su alma por si era necesario…” – dice el juez.
Goku y Vegeta comparten una mirada cómplice.
– “¿Te has vuelto mucho más fuerte, Kakarotto?” – sonríe Vegeta.
– “Creo que sí” – responde Goku.
– “Tendré que comprobarlo” – dice el Príncipe saiyajín.
Gohan se acerca a Vegeta.
– “Me alegro de verte, Vegeta” – dice Gohan. – “Siempre he lamentado no haber tenido la oportunidad de pedirte perdón por…”
Vegeta mira al mestizo de arriba abajo.
– “Ahora no.” – le interrumpe Vegeta. – “No vas a abandonarle de nuevo, ¿no?”
– “No.” – responde Gohan.
En ese instante, Uranai Baba, que ha sido llamada por Enma, aparece en el puesto fronterizo.
– “¿Estáis listos!” – pregunta la bruja.
– “¡Sí!” – responde Gohan.
– “Esperad un momento” – dice Goku. – “Tengo una idea… Pero creo que no te va a gustar, Vegeta” – sonríe en tono burlón.
– “¿Qué?” – se extraña el Príncipe.
Videl sigue atacando a Bu. Su voz se oye en el interior del monstruo.
Gyuma y Trunks siguen siendo castigados. Los dos han perdido su transformación.
– “Qué molesta es…” – dice Bu.
De repente, Bu es reabsorbido por las paredes de su interior y la consciencia regresa al monstruo.
– “¡Cállate!” – exclama propinando un revés a Videl y lanzándola a cientos de metros de distancia.
La mujer ha quedado casi inconsciente y ha perdido varios dientes.
– “¡Videl!” – exclama Karín, que corre a socorrerla.
Bu regresa a su interior. Los dos chicos ni siquiera han logrado ponerse de pie.
– “Ahora, portaos bien” – dice Bu. – “Vais a quedaros aquí para siempre y me daréis toda vuestra fuerza” – sonríe.
Lejos de allí, Uranai Baba ha llevado a la Tierra a Gohan y Vegeta.
– “Esto es todo lo que puedo acercaros” – dice la bruja.
– “Será suficiente” – dice Gohan. – “¿Estás listo, Vegeta?”
– “Maldita sea…” – refunfuña Vegeta. – “Sabiendo que nos están mirando es aún peor.”
De repente, una explosión de ki en el horizonte alerta a Bu.
– “¿Qué?” – se sorprende el monstruo, que abandona su interior y hace que su consciencia retorne a su cuerpo. – “¿Quién es?”
Karín, que estaba ayudando a Videl, se sorprende al sentir esa increíble energía.
– “¡No es posible!” – exclama el Duende. – “¡¿Han resucitado?!”
– “Son Gohan…” – sonríe Videl, que lucha por mantenerse despierta.
Upa, malherido, recupera la consciencia de forma repentina al sentir tal ki.
El viejo Kaioshin sonríe.
– “Seguro que el Rey Enma ha tenido algo que ver…” – murmura el Dios.
En el Más Allá, todos celebran.
– “¡Lo han logrado!” – grita Ten Shin Han.
– “¡A la primera!” – exclama Krilín.
Cuando se disipa la cegadora luz, un guerrero transformado en Súper Saiyajín y vistiendo un extraño ropaje aparece.
– “Mucha suerte” – dice Baba.
El resultado de la fusión metamor mira decidido al horizonte mientras hace crujir sus nudillos.
– “Sabemos lo que tenemos que hacer” – responde el guerrero.