DBSNL // Capítulo 97: Doctor

DBSNL // Capítulo 97: Doctor
“¿Eso es lo que ha caído del espacio?”

En esa gigantesca sala subterránea, Cell y Lapis se sorprenden al ver al extraño doctor.

– “¿Quién eres tú?” – le pregunta Cell.
– “¿Hijos de Gero?” – se extraña Lapis.

El anciano sonríe mientras camina hacia ellos.

– “Sois creaciones de Gero, ¿no es así?” – dice el doctor. – “Por eso habéis venido hasta aquí”.
– “¿Quién eres? No lo preguntaré otra vez.” – insiste Cell.
– “Soy el Doctor Kochin” – responde el científico.
– “¿Kochin?” – se sorprende Cell, que parece reconocer el nombre.

Lapis parece muy confuso. Él desconoce la identidad del científico.

– “Deberías estar muerto” – dice Cell.
– “Ya me falta poco” – responde el misterioso doctor en tono sarcástico.

En el Makai, Whis y Vegetto se encuentran frente al Rey Abraca.

– “Mi hermano se ha unido a él” – dice el ángel.
– “Mejor” – sonríe Vegetto. – “Ahora solo tenemos que derrotar a un enemigo”.
– “No te confíes” – responde Whis. – “Su inteligencia y conocimientos le harán más peligroso”.

Abraca parece mucho más calmado que antes y se ha detenido para analizar a Vegetto. Tras un instante, sonríe.

– “Planea algo” – advierte Whis con rostro serio.

Mientras tanto, Arios se pone en pie, dispuesto a continuar su combate con Trunks. El mestizo saiyajín se pone en guardia.

– “Ya es hora de poner el nivel 3 a prueba” – sonríe Trunks.
– “¿Crees que puedes derrotarme?” – le pregunta Arios en todo fanfarrón. – “¡Pereceréis aquí!”

Arios extiende su mano hacia el saiyajín y le lanza una poderosa onda de ki. El mestizo se eleva esquivando el ataque y Arios salta tras él. En el aire inician un intenso y violento intercambio de golpes.
Toppo se levanta y observa el combate.

– “Se ha convertido en un guerrero extraordinario” – sonríe el justiciero contemplando a su compañero.

Cerca de allí, la gigantesca serpiente escupe a Champa, lanzándole contra unas rocas.

– “¡Champa!” – exclama Zamas. – “Maldita sea…” – murmura el Dios. – “¿Es que nada puede atravesar sus escamas?”

De repente, Toppo llama la atención del Dai Kaioshin.

– “¡Señor Zamas!” – grita Toppo mientras le lanza la espada de Trunks.

El Dios se da la vuelta y atrapa el arma al vuelo.

– “Esto es… ¡acero Katchin!” – piensa Zamas. – “¡Puede funcionar!” 

Champa se ha puesto de nuevo en pie, magullado y herido, pero dispuesto a continuar.
La serpiente se prepara para abalanzarse sobre él.

– “Vamos…” – piensa el Hakaishin preparando sus garras. – “¡Ven a por mí!”

La Princesa Hebi ataca al Hakaishin, que detiene el ataque clavando sus garras en hocico de la serpiente y retrocede varios metros.
En ese instante, Zamas se abalanza sobre la Princesa Serpiente espada en alto. El arma se envuelve en el ki morado de Zamas.

– “¡YAAAAAAH!” – grita el Dai Kaioshin, que con un rápido movimiento descendente decapita a la serpiente.

El gigantesco cuerpo de Hebi Hime cae inerte provocando un pequeño temblor.

– “No está nada mal…” – sonríe Champa, compartiendo una sonrisa cómplice con Zamas.

En el laboratorio secreto, Lapis y Cell siguen escuchando atentamente al extraño Doctor Kochin.

– “Han pasado muchos años desde que fuimos traicionados y sepultados bajo el hielo, prisioneros en este lugar” – explica Kochin.
– “¿Fuimos?” – pregunta Lapis.
– “El Doctor Wheelo y yo” – responde el científico.
– “¿Y dónde está?” – pregunta Cell.
– “Su cuerpo pereció hace muchos años…” – responde Kochin. – “Pero su mente ha permanecido viva.”
– “¿Un androide?” – le pregunta el Número 17.
– “No.” – responde tajante el doctor. – “En nuestra época no disponíamos de los recursos necesarios para crear una maravilla biomecánica como tú” – explica mientras camina a su alrededor analizándole. – “Una mezcla de tejido biológico y sintético, una fuente de energía ilimitada… Gero hizo un buen trabajo aplicando nuestras ideas.”
– “¿Trabajasteis juntos?” – se sorprende Lapis.
– “Más que eso.” – responde Kochin. – “Gero era mi hermano”.

Cell empieza a impacientarse y sentirse incómodo en una situación que no termina de comprender.

– “¿Dónde está Wheelo?” – pregunta Cell inquisitivo.
– “¿Ahora? En todas partes.” – responde Kochin.

El Número 17 alza su mano y apunta al doctor.

– “Esto se acabó” – dice el androide. – “No voy a escuchar más estupideces. Destruyamos el laboratorio y salgamos de aquí” – le dice a Cell.
– “Eres muy impaciente…” – responde el insecto. – “Antes quiero saber qué es lo que ha caído del cielo y porqué una extraña señal nos ha traído hasta aquí”.

El doctor sonríe.

– “Os lo contaré…” – responde el anciano.

De repente, el Número 17 se sujeta la cabeza como si le estuviera afligiendo una terrible jaqueca.

– “¡AAH!” – grita el androide.
– “¿Qué ocurre?” – se extraña Cell.
– “Interferencias” – responde Kochin.

Los ojos de Lapis parpadean de color rojo mientras el androide se estremece de dolor.

– “Gracias a Silver y su Proyecto Rebirth hemos conseguido acceso a todo el conocimiento que acumularon la Red Ribbon y mi hermano.” – explica Kochin. – “Ahora el laboratorio está tomando el control de toda la tecnología Red Ribbon que queda en funcionamiento.”
– “¿Eso es lo que ha caído del espacio?” – le pregunta Cell. – “¿Un superordenador?”
– “Mucho más que eso…” – responde el doctor.

En la Capital el Oeste, Lázuli ha salido de la Corporación Cápsula y se dispone a cruzar la calle cuando es afectada por una jaqueca igual que la del Número 17.
A la vez, cerca de Villa Jingle, el Número 8, que se encontraba recogiendo leña en el bosque junto a Suno y Puar, parece tener una aflicción similar.

– “¿Qué ocurre, Hatchan?” – le pregunta Suno.

De repente, el Número 17 deja de lamentarse y sus ojos lucen un extraño brillo rojo permanente.

– “Preséntate” – le ordena Kochin.

El androide permanece en silencio.

– “¡Te he dado una orden!” – insiste el doctor.

Los ojos del androide vuelven a parpadear un instante y el androide se asesta un puñetazo en la cara, intentando reaccionar, pero enseguida vuelve a entrar en trance; con sus pupilas rojas fijas en la nada.

– “Estas chatarras no son el mejor trabajo de Gero” – se burla Cell. – “Él tampoco consiguió controlarles”.

De repente, el Número 17 parece haber perdido el control e intenta atacar a Cell, que rápidamente intercepta al androide golpeándole con el dorso de su puño en la cara, lanzándole al otro lado de la habitación y dejando a Lapis inconsciente.

– “Esa no ha sido una buena idea” – le dice Cell con talante serio.

Kochin mira a Cell y sonríe.

– “Tú eres su Magnus Opus, ¿no es cierto?” – le dice Kochin.
– “Pero yo no soy como esta basura biomecánica” – fanfarronea Cell. – “No vas a entrar en mi cabeza.”

Cell extiende su mano hacia el científico y prepara un ataque de ki.

– “Ya estoy harto de juegos” – dice el insecto. – “¿Qué pretendes?”

En la Capital del Oeste, un coche viaja con exceso de velocidad frente a la Corporación Cápsula y con su conductor distraído viendo la pantalla instalada en el salpicadero de su automóvil. Finalmente, el hombre intenta frenar al ver a Lázuli en mitad de la calle.
La androide, con sus pupilas brillando de color rojo, extiende su mano y dispara al vehículo haciéndolo estallar en mil pedazos.
Al oír la explosión, el Dr. Brief se asoma al balcón de la Corporación y observa lo ocurrido. El padre de Bulma puede ver a la Número 18 de pie en mitad de la carretera mientras los coches pisan el freno y se detienen alrededor del androide.
En ese instante, la Número 18 lanza una ráfaga de ki que destruye todos los vehículos a su alrededor.
Acto seguido, la androide se eleva y se aleja del lugar.
En el centro comercial, el ruido de las explosiones y las columnas de humo formadas alertan a los presentes.

– “¿Qué habrá pasado?” – se preocupa Ub.
– “¡En esa dirección está mi casa!” – se asusta Bra.

La joven muchacha alza el vuelo rápidamente y parte hacia la Corporación.

– “¡Espera, Bra!” – exclama Pan, que se apresura en seguir a su amiga. – “¡Vamos, Ub!”

La gente, sorprendida al ver volar a las chicas, se queda mirando a Ub, que iba con ellas. El chico no tarda en sentirse incómodo.

– “¡Esperadme!” – dice Ub. – “¡Yo también voy!”.

Mientras tanto, Mr. Bu se sienta en un banco y disfruta de un helado.
En Villa Jingle, Yamcha se encuentra en el hogar que ahora comparte con Suno, jugando con su hijo de seis años, fingiendo ser un lobo que le persigue. Ambos corretean por la casa, pasándoselo en grande.

De repente, Yamcha siente que algo va mal, y al mirar por la ventana ve como una bandada de pájaros sale revoloteando del bosque.

56 thoughts on “DBSNL // Capítulo 97: Doctor

  1. Una pregunta, al principio de esta serie se dio a entender que Enma Daiosama puede nombrar a un Hakaishin o Dai Kaioshin si lo considera necesario ¿Ese tipo es inmortal/indestructible?

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  2. Una pregunta, al principio de esta serie se dio a entender que Enma Daiosama puede nombrar a un Hakaishin o Dai Kaioshin si lo considera necesario ¿Ese tipo es inmortal/indestructible?

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