OLD MAN GOHAN // Capítulo 47: The Monster Squad

OMG // Capítulo 47: The Monster Squad
El luchador vampiro muestra desafiante sus colmillos.

– “Tú…” – murmura mientras se relame. – “Recuerdo tu olor…”
– “Pues recordarás que ya te he derrotado antes” – responde Upa con tono burlón.
– “¡En el Palacio de Uranai Baba!” – exclama el monstruo. – “Tú y ese maldito cambia-formas… ¡Hicisteis trampas!”
Upa se prepara para combatir.

– “Esta vez estoy yo solo” – le dice el nativo. – “No vas a tener excusa” – le provoca.

Cerca de allí, la gigantesca momia intenta golpear a Videl, que detiene el golpe cubriéndose con ambos brazos.

– “Es realmente fuerte…” – dice la Comandante, que se ve obligada a retroceder.
– “¡Qué bien! ¡Qué bien!” – exclama Arale entusiasmada. – “¡Es fuerte! ¡Es fuerte!”
– “No te entiendo…” – murmura Videl, confusa por la actitud de su nueva amiga.
Erasa, tirada en el suelo, intenta protegerse de una multitud de ataques de un enemigo que no puede ver.

– “Tengo que hacer algo…” – piensa Erasa.
La soldado aprieta un botón de su muñequera y enseguida se libera una cápsula, que estalla generando una nube de humo.
Los golpes cesan y Erasa consigue ponerse en pie. Entre la humareda, ella escucha una tos que intenta localizar. Finalmente, Erasa logra identificar una silueta entre el humo.

– “¡Te pillé!” – exclama ella mientras dispara el láser de su muñequera hacia la figura.
– “¡AAAAH!” – se escucha un quejido. – “¡Mi oreja!” 
Mientras tanto, Otokosuki se prepara para atacar a Ikose.

– “Qué jovencito…” – se insinúa el guerrero Majin. – “¿Has peleado antes con un hombre mayor?”
Un escalofrío recorre la espalda de nuestro amigo.

– “Que tipo tan raro…” – murmura Ikose mientras se pone en guardia, armado con sus guantes metálicos.
Otokosuki se abalanza sobre él, pero Ikose extiende el brazo hacia su enemigo y su guante sale propulsado, interceptando a su rival y derribándole.
Ikose avanza y recoge su guante.

– “¡Ha funcionado!” – piensa mientras se lo coloca de nuevo. – “¡Gracias, Doctor!”
En otro lugar del campo de batalla, Giran agarra a Lupo por el cuello y le estampa contra el suelo.

– “¡Te voy a comer!” – grita el dinosaurio.
Makekko intenta socorrer a su aliado, pero un coletazo del Gilas lo derriba fácilmente.
Lupo clava sus garras en el brazo de Giran, intentando liberarse.

– “No te voy a soltar” – sonríe el guerrero Majin mientras babea.
Giran abre la boca y se dispone a morder al lobo-hombre.
De repente, el dinosaurio nota que ha mordido algo metálico. Shapner se ha interpuesto entre Lupo y Giran y ha introducido el cañón de su puño en la boca del guerrero Majin.

– “Cómete esto” – dice Shapner mientras carga su nueva arma.
El terror se apodera de Giran. El miedo puede verse en su rostro un instante antes de que Shapner dispare y haga que la cabeza del guerrero de Babidí estalle en mil pedazos.
Videl esquiva los golpes de la momia moviéndose grácilmente de un lado para otro.

– “Mi energía es limitada” – piensa la Comandante. – “No puedo malgastarla…”
El hombre invisible ahora sangra por su oreja derecha. Las gotas de sangre pueden verse en el aire y salpicando el suelo.

– “Ya puedo verte” – se burla Erasa.
– “Maldita seas…” – refunfuña su enemigo. – “Puedes saber mi posición, ¡pero no puedes ver mis movimientos!” – exclama.
Erasa puede escuchar los pasos del enemigo acercándose a toda velocidad y consigue ver la sangre desplazándose, pero no es capaz de prever el golpe en su abdomen, que la deja doblada y dolorida en el suelo.
El luchador agarra un hacha del suelo y la alza sobre la cabeza de Erasa.

– “Se acabó…” – dice el hombre invisible.
Mientras tanto, en la Capital del Norte, el General Van Zant, acompañado de su mayordomo, contempla la puesta de Sol en el horizonte desde el balcón de la torre más alta de la base militar.

– “El Comandante Silver llegará en unas horas” – anuncia su súbdito. 
– “Bien” – sonríe el General. 
– “Su plan está saliendo a la perfección” – le felicita el mayordomo.
– “Con suerte hoy nos libraremos de la Resistencia y del Guerrero Dorado” – dice Van Zant mientras se rasca la nuca, revelando una “M” oculta por su coleta.
El hombre invisible asesta el hachazo a Erasa, pero éste es detenido por la espada de Punta.

– “No tan rápido…” – sonríe el pirata.
En ese momento, un escupitajo verdoso de Bacterian impacta en el enemigo invisible.

– “¡NOOO!” – grita asqueado el rival. – “¡Quitadme esto!” – exclama entre arcadas.
Punta aprovecha la marca de Bacterian y los gritos del hombre invisible para ensartar su espada en el enemigo.

– “Uno menos” – dice el pirata.
Cerca de allí, Otokosuki se abalanza sobre Ikose, que utiliza sus puños metálicos para protegerse y contraatacar con fuerza, derribando a su enemigo.
Otokosuki se levanta con una sonrisa en su rostro.

– “Te resistes…” – dice el guerrero Majin. – “Eso me gusta…”
Videl sigue luchando contra la momia, que ha demostrado tener una fuerza y resistencia fuera de lo normal incluso para un guerrero de Babidí.
Mientras tanto, Gyuma continúa su ascenso por la torre, cada vez más cansado y dejando un rastro de sangre en su camino, pues sus manos están llenas de ampollas. El joven guerrero intenta escalar lo más rápido que puede, pues sabe que el tiempo corre en su contra.

– “Tengo que seguir…” – piensa el mestizo. – “No hay tiempo que perder.” – se repite.
En la base de la torre, el combate continúa.
Otokosuki no deja de levantarse una y otra vez a pesar de la paliza que está recibiendo de manos de Ikose, que ya muestra síntomas de agotamiento.

– “¿Es que él no se cansa?” – se pregunta nuestro amigo.
– “Castígame más, jovencito” – sonríe el guerrero Majin. – “¡Vamos!” – exclama mientras ataca.
De repente, un ataque de ki impacta en el costado de Otokosuki y le aleja de Ikose.
Shapner ha sido quien ha disparado y se acerca a su compañero.

– “Gracias” – le dice Ikose.
– “No cantes victoria” – responde el General. – “Estos tipos son muy resistentes y mi cañón se quedará pronto sin energía…”
Videl y la momia siguen enzarzados en un duro combate. La momia ha agarrado los brazos de la Comandante y los aprieta con fuerza, haciendo que la armadura empiece a resquebrajarse.

– “Maldita sea…” – murmura Videl. – “¡Doctor! ¡Arale! ¿Alguna idea?”
– “Si abusas del poder del traje, te quedarás sin energía…” – le recuerda Norimaki.
– “Tienes razón…” – responde Videl.
De repente, la máscara del traje se abre y muestra el rostro de Videl.

– “¡TAIYO-KEN!” – exclama la Comandante, emitiendo un destello que ciega a la momia.

Videl retrocede y vuelve a cerrar su casco.

– “¡Hora de jugar, Arale!” – le dice a su amiga.
– “¡Oyoyo!” – exclama ella contenta.
Arale toma el control y corre hacia el monstruo, que continúa cegado, y se lanza de cabeza contra él haciéndole retroceder.

– “¡Acaba con él!” – exclama Videl.
Arale parece inspirar profundamente.

– “¡N’CHAAAAA!” – grita de repente, liberando un poderoso ataque que impacta de lleno contra el monstruo.
Cerca de allí, el vampiro ataca a Upa, que esquiva sus puñetazos mientras retrocede, buscando el mejor momento para contraatacar.

– “¡Ya eres mío!” – exclama Upa mientras asesta un golpe a su enemigo.
En el último instante, el vampiro se transforma en murciélago y esquiva a Upa, revoloteando a su alrededor a modo de burla antes de volver a su forma humana.

– “¡JAJAJAJA!” – ríe el vampiro. – “¡Ni siquiera has estado cerca!”
Upa se agacha, recoge una lanza del suelo y la parte por la mitad.

– “¿Qué haces?” – le pregunta el enemigo.
El nativo cruza las dos partes de la lanza formando una cruz.

– “¡NO!” – grita aterrorizado el vampiro. – “¡Eso es trampa!”
Upa empieza a caminar hacia el enemigo, que intenta retroceder, pero cae de espaldas.

– “Has perdido” – le dice Upa.
– “No… ¡Aleja eso de mí!” – suplica el vampiro, que gatea hacia atrás.
Ahora, el Sol se oculta tras el horizonte, dejando la Tierra Sagrada en penumbra.
El vampiro sonríe, desconcertando a Upa.

– “Ja.. Jajaja… ¡Jajaja! ¡JAJAJAJAJAJA!” – estalla el enemigo en una carcajada.
De repente, los ojos del vampiro se tiñen de rojo y su tez se oscurece; sus orejas y sus colmillos crecen, sus guantes se desgarran revelando unas terribles garras; su tamaño y musculatura aumentan y en su espalda aparecen unas enormes alas.
Upa retrocede lentamente mientras sigue mostrándole la cruz, que parece que ya no tiene efecto en el enemigo.

– “¿Qué demonios es eso?” – se pregunta Punta mientras observa al gigantesco Majin.
El vampiro abre su boca y emite un sonido agudo y chirriante que obliga a todos a que cubrirse los oídos.

– “¡Soy el hijo de la noche!” – sonríe el vampiro.

DBSNL // Capítulo 67: 7 vidas

DBSNL // Capítulo 67: 7 vidas
“Hay enemigos más peligrosos que los Hakaishin o vosotros en este torneo”
Champa ha desenterrado a su hermano, que está gravemente herido.

– “Eres un idiota” – le dice Champa. – “¿Dónde tienes tu semilla senzu? Supongo que se ha calcinado con la explosión… Cómete la mía” – continúa dándole su semilla del ermitaño.
Beerus mastica lentamente.

– “¿Qué se supone que estabas haciendo?” – le recrimina Champa. – “¡Siempre has necesitado ser el protagonista!”
El Hakaishin se traga la semilla y se reincorpora sobresaltado.

– “¿Cómo están Goku y Vegeta?” – pregunta directamente Beerus.
Gin vuelve a poner a los saiyajín contra las cuerdas. Les supera ampliamente por mucho que intenten pelear juntos.
Son Goku aprovecha que Gin se centra en Vegeta un instante para distanciarse. Usa el Kaioken y se prepara para realizar un Kamehameha.

– “No sé si funcionará…” – murmura Goku. – “Pero ¿qué otra cosa puedo hacer?”
– “No pierdas el tiempo” – le interrumpe Hit.
Goku se detiene y contempla al asesino colocarse a su lado.

– “Eres del Universo de Trunks, ¿verdad?” – le pregunta Goku.
– “Si usas esa técnica tantas veces terminarás pagándolo caro” – le critica Hit. – “Morirás.”
– “¿Y eso no te beneficia?” – sonríe Goku.
– “Hay enemigos más peligrosos que los Hakaishin o vosotros en este torneo” – responde Hit.
– “¿Te refieres a ese que lleva observándonos un buen rato?” – dice Goku refiriéndose a Jiren, que lleva un tiempo quieto y contemplando a Goku y Vegeta luchar contra Gin.
– “No” – responde tajante Hit. – “Creo que hay algo más detrás de este torneo…”
– “¿Algo detrás?” – pregunta Goku sorprendido. – “¿De qué estás hablando?” 
– “Dime, ¿confías en vuestro ángel?” – le dice Hit.
Bérgamo está intentando golpear a Mirai Trunks, que ha regresado al Súper Saiyajín 2 básico por agotamiento y no hace más que esquivar los ataques del lobo gigante.
Finalmente, el lobo consigue golpear a Trunks, que cae al suelo.

– “Maldita sea…” – refunfuña Trunks frustrado.
El lobo parece dispuesto a terminar con Mirai Trunks, a quien un reflejo le llama la atención. 

– “Eso es…” – dice el saiyajín. – “¡Mi espada!”
Trunks vuela rápidamente hacia ella, esquivando el puñetazo de Bérgamo que choca contra el suelo.
El saiyajín recoge su espada justo cuando el lobo intenta pisarle, pero él coloca su arma en alto, provocando que Bérgamo se pinche el pie con ella y retroceda.
Mirai Trunks agarra su espada de forma inversa y se dispone a atacar al lobo.

– “¡Vamos allá!” – grita mientras se transforma de nuevo en su forma aumentada.
Junto a él aparece Spade, que crea un arpón de ki.

– “Una presa digna…” – sonríe el furtivo. – “Necesito que me escuches, chico”.
Trunks mira atónito y desconfiado al cazador.
Jaco se une a sus dos compañeros de Universo.

– “La caza es tu especialidad, Spade” – dice el patrullero. – “¿Cuál es el plan?”

Lejos de allí, Nigrissi se intenta sorprender al Dai Kaioshin del Universo 5, Nasjorin, abalanzándose  sobre él  por la espalda.

El guerrero inushu esquiva fácilmente al luchador del Universo 1.

“Tendrás que hacerlo mejor” – murmura Nasjorin.

Nigrissi transforma su brazo derecho en el de Fridge y lanza un disco de ki cortante al guerrero inushu, que lo esquiva de un salto, pero el ataque rápidamente cambia su rumbo y vuelve a dirigirse hacia el Kaioshin.

– “¡Ya eres mío!” – celebra Nigrissi.

Nasjorin se da la vuelta y atrapa el disco entre los dedos índice y corazón de ambas manos, como si detuviera una espada.

El guerrero del Universo 1, furioso al ver que su ataque ha fracasado, transforma su brazo en el de Garana y salta sobre su enemigo, intentando golpearle por la espalda.

El Kaioshin desaparece en un instante, haciendo que Nigrissi golpee el filo de su disco cortante y parta su brazo la mitad.

– “Eres descuidado” – le dice Nasjorin. – “Has sobrevivido gracias a tus habilidades naturales, pero no eres un guerrero”.

Mientras tanto, Cell sigue golpeando la barrera de Shoku, que parece cada vez más frágil. Finalmente, la creación de Gero lanza dos discos destructores contra su rival, pero la barrera los absorbe y vuelve a reforzarse.
Cell sonríe. Parece que se ha percatado de cómo funciona.

– “Ya lo entiendo. Tu barrera absorbe los ataques de ki y esa energía es la que usas para potenciar tu armadura… Supongo que Gero en tu Universo no llegó a desarrollar la fuente de energía infinita con la que funcionaban los androides 17 y 18” – dice Cell. – “Eso significa que si solamente uso ataques físicos, tu energía no durará mucho tiempo…”.
Shoku siente miedo cuando se da cuenta de que Cell ha descubierto el secreto de su tecnología.

– “¡Jajaja!” – ríe Cell. – “Esa mirada… Esa expresión… ¡Terror! Eso es justo lo que me gusta ver en el rostro de los humanos”.
Cerca de allí, Mr. Bu y Toppo siguen enzarzados en un combate que el participante del Universo 2 parece dominar.

– “Bu necesita ayuda” – piensa Piccolo, que ve el combate por el rabillo del ojo mientras se enfrenta a Brut y Lebin. – “¡Voy a terminar con esto ya!”
Piccolo golpea a Brut y agarra a Lebin por el cuello. El namekiano lanza un potente ataque de ki con su boca que desintegra la cabeza al participante el Universo 2 y deja caer su cadáver al suelo.

– “¡NO!” – grita Brut. – “¡Sucio namekiano!” – dice mientras se abalanza sobre éste.
El Dai Kaioshin del Universo 7 esquiva los ataques del grandullón mientras retrocede y el gigantón le persigue. En el último instante, Piccolo le esquiva y Brut se encuentra al borde del abismo. Piccolo le da un sutil empujón en la espalda que le desequilibra y le hace caer al vacío, desapareciendo.
Goten y Trunks atacan a Hotaru, que vuelve a usar su potente destello de luz para cegarles y atacarles por sorpresa, pero los chicos se defienden sin dificultad.

– “Pero ¿cómo?” – se pregunta la luciérnaga del Universo 2. – “Mi ki es indetectable… ¿Es que podéis verme?”
– “¡No nos hace falta!” – responde Trunks mientras le golpea.
– “¡Eres muy ruidoso!” – añade Goten, que también le atiza.
Son Gohan se encuentra cara a cara con Kumo. Su brazo ha sido inmovilizado por el sedante de la telaraña del hombre arácnido del Universo 2.
La araña le ataca y Gohan mantiene el tipo ante su rival en un continuo intercambio de golpes.
El saiyajín esquiva los intentos de Kumo de atraparle en sus redes y contragolpea sin problemas.
Finalmente, la araña retrocede.

– “¡Jajaja! En algún momento vas a agotarte, saiyajín” – se burla Kumo. – “¿Cómo piensas defenderte con un solo brazo?”.
Gohan sonríe.

– “No es la primera vez que me encuentro en esta situación” – dice mientras concentra su ki y se prepara para lanzar un Kamehameha con una sola mano.
Kumo lanza sus hilos de ki contra el saiyajín, pero se desintegran al entrar en contacto con su aura.

– “¿Cómo es posible?” – exclama la araña. – “¿De dónde saca tanto poder?”
– “¡HAAAAAA!” – grita Gohan lanzándole un potente Kamehameha.
Kumo intenta huir y salta para esquivar el poderoso ataque de Gohan, pero Piccolo aparece a su lado y le agarra la pierna.

– “No irás a ninguna parte” – dice Piccolo mientras lanza a la araña contra el Kamehameha.
El ataque desintegra a Kumo y continúa hasta salir del ring.
Al disiparse la técnica, se revela que Piccolo ha perdido su brazo izquierdo.
Son Gohan se acerca a él mientras se come su semilla senzu.

– “¿Estás bien, Piccolo?” – le pregunta el mestizo.
Piccolo regenera su extremidad cercenada.

– “Por supuesto” – responde el namekiano. – “Pero he perdido mucha energía. Será mejor que también me tome mi senzu”.
Goten y Trunks se combinan a la perfección para golpear a Hotaru una y otra vez, y preparan un ataque combinado para eliminar a la luciérnaga.

– “¿Cómo… cómo lo hacéis?” – pregunta Hotaru malherido. – “¿Cómo podéis luchar así de coordinados?”
– “Jeje” – ríe Trunks. – “Sabemos cómo piensa el otro”.
– “Hemos usado la fusión muchas veces” – añade Goten.
– “La fusión metamor, ¿eh?” – dice Hotaru. – “Ya veo…” – murmura mientras se prepara para lanzarles un ataque sorpresa.
Pero los chicos reaccionan al primer movimiento de Hotaru. Son Goten con un Kamehameha y Trunks con un Garlick-ho, y juntos desintegran al participante del Universo 2.

– “¡Malditos! ¡La Justicia prevalecerá!” – grita Hotaru mientras desaparece.
El Dai Kaioshin del Universo 2 observa con nerviosismo como sus participantes caen uno tras otro.

– “Parece que tu Universo tiene problemas” – le vacila Piccolo mientras se acerca a él.
El Dios enmascarado le mira con odio.

– “¡Insolente!” – le responde. – “¡Por mucho que os creáis vencedores, no derrotaréis a Jiren!”.
– “No subestimes a estos idiotas” – dice una voz que Piccolo reconoce.
Freezer se acerca a la pareja de Dai Kaioshin.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 46: Viejos enemigos

OMG // Capítulo 46: Viejos enemigos

El joven Gyuma sigue escalando la Torre de Karín.

– “Tengo que llegar a la cima…” – se repite el joven guerrero. – “Mis amigos dependen de mí”.
En la base de la torre, Videl, vestida con una armadura inteligente, ya ha llegado al lugar de la batalla.

– “¡Videl! ¿Me oyes?” – dice una voz en su cabeza.
– “¿Doctor Norimaki?” – se sorprende Videl.
– “Veo que ya has conocido a mi hermana Arale” – sonríe el Senbei.
– “¡N’cha!” – saluda ella.
– “Parece simpática…” – responde Videl.
– “No tenía recursos para reconstruirla, pero pude conservar su mente” – explica el Doctor.
– “Es usted impresionante, Doctor” – dice Videl.
– “Tienes que saber una cosa” – explica Senbei. – “Como ya habrás notado, el traje se alimenta de propio ki, pero lo multiplica exponencialmente.”
– “Lo entiendo” – responde Videl. – “Así que si me paso, me quedaré sin fuerzas…”
Upa se acerca a la Comandante.

– “Un placer verte, Videl” – dice el nativo.
– “Parecía que necesitabais ayuda” – sonríe ella.
– “Son muy fuertes y yo diría que no sienten dolor…” – explica Upa.
Mientras tanto, Jewel, magullado por el ataque de recibido, se ha puesto de nuevo en pie.

– “¡Qué tipo tan fuerte!” – exclama Arale. – “¡Juguemos con él!”
– “Que chica tan impaciente…” – murmura Videl.
– “¿Dónde están los demás?” – pregunta Upa.
– “Están de camino” – responde la Comandante.
Jewel se abalanza sobre Videl y Upa.

– “¡Bien! ¡Bien!” – exclama Arale. – “¡Quiere jugar!”
La armadura de Videl parece tomar el control y corre hacia Jewel con los brazos extendidos hacia los lados.

– “¡Yeeeeey!” – grita mientras salta y cabecea a Jewel en la barbilla, lanzándole por los aires.
La propia Videl se queda asombrada al ver el poder de la armadura.

– “Increíble…” – murmura la Comandante.
Cerca de allí, Giran ha conseguido librarse de Lupo y le ha rodeado con su baba pegajosa. El lobo-hombre lucha para liberarse.
Upa agarra un hacha del suelo y se dirige hacia Lupo para intentar ayudarle, pero es interrumpido por un nuevo luchador, que se abalanza sobre él por la espalda inmovilizándole.

– “¿No quieres pelear conmigo, guapo?” – le susurra Otokosuki al oído, provocando un escalofrío que recorre el cuerpo del nativo.
Giran se acerca a Lupo y abre su enorme boca, dispuesto a arrancarle la cabeza de un mordisco, pero alguien golpea al gigantesco dinosaurio por la espalda.

– “¡Métete con alguien de tu tamaño!” – le dice Makekko, que se ha recuperado del golpe recibido.
Varios soldados Majin siguen enfrentándose a los nativos y Videl corre a socorrerles, librándose de los enemigos fácilmente.

– “¡Vamos!” – exclama la Comandante. – “¡Podemos ganar!”
De repente, una larga venda mugrienta atrapa a Videl por su brazo derecho y su pierna izquierda.

– “Pero, ¿qué demonios es esto?” – se extraña la Comandante.

Al darse la vuelta ve como una gigantesca momia es quien la ha atrapado.
Babidí, en su nave, observa el combate en su bola de cristal.

– “¡Bien! ¡Bien!” – exclama el mago. – “¡Acabad con ellos!”
– “Los luchadores de esa bruja van a resultar útiles después de todo…” – sonríe Dabra.
Giran y Makekko chocan y se agarran el uno al otro, intentando derribar a su adversario.

– “¡Un simple humano nunca podrá derrotar a un Gilas!” – exclama Giran.
De repente, Lupo, que se ha liberado de la saliva del Gilas, se propulsa sobre espalda de Makekko y salta sobre el dinosaurio, sorprendiéndole y propinándole un zarpazo en la cara que araña su ojo derecho.

– “¡AAAAAAHH!” – grita Giran de dolor.
Lupo se abalanza sobre el luchador y le muerde el brazo, mientras Makekko le asesta un puñetazo en el abdomen.
Upa sigue luchando para librarse del abrazo de Otokosuki.

– “Es muy fuerte…” – piensa el nativo. – “Espera… ¿qué es este hedor?” – dice arrugando la nariz.
En ese instante, un poderoso ataque de ki impacta en la espalda del guerrero de Babidí, haciendo que libere a Upa.
Shapner y los demás han llegado al campo de batalla.
El General, armado con un cañón en su antebrazo que recuerda al del Número 16, ha sido el autor del ataque a Otokosuki.

– “¡Adelante, piratas!” – exclama Bacterian.
Los piratas ya han desembarcado y, liderados por Punta y Bacterian, se unen a los indígenas para combatir a los soldados de Babidí.
Videl sigue atrapada por la momia, que cada vez la envolviéndola cada vez más en sus vendajes impide su movimiento.

– “¡JAJAJAJA!” – ríe el guerrero momia.
De repente, un rayo láser corta las vendas.

– “¡Te dije que te debía una!” – exclama Erasa, que ha usado su muñequera electrónica.
 Pero ahora, una fuerza invisible golpea a Erasa, que cae al suelo.

– “¡Erasa!” – exclama Videl.
– “¿Qué ha sido eso?” – se pregunta ella mientras intenta levantarse, pero es golpeada de nuevo.
Videl intenta correr hacia su amiga, pero la momia se lo impide.

– “¡No hemos terminado!” – exclama el guerrero Majin antes de golpearla.
Otokosuki, con la espalda chamuscada, vuelve a atacar a Upa.

– “¡Hoy serás mío!” – grita el grandullón.
En ese instante, alguien interrumpe su carga y le derriba.

– “¡Yo me encargo de él!” – exclama Ikose, que lleva unos puños metálicos gigantescos parecidos a los del Número 16 y se une a la batalla. – “¡Ayuda a tus compañeros!”
Upa asiente y corre hacia Lupo y Makekko, que siguen enzarzados en su combate contra Giran.
Tras dar solo unos pasos en esa dirección, una criatura se abalanza sobre él, pero el nativo consigue percibirla a tiempo y la repele con un codazo.
La criatura retrocede. Es un ser de tez azulada, ojos rojos y largos colmillos, que viste un pantalón corto verde, guantes de boxeador y los pies vendados. El luchador se relame la sangre de su labio.
Upa, al reconocer al adversario al que se enfrentó hace tantos años, sonríe mientras se pone en guardia.