OLD MAN GOHAN // Capítulo 39: El camino de Gyuma

OMG // Capítulo 39: El camino de Gyuma

Gracias a la intervención de los piratas y de Isla Papaya, el Ejército Imperial se ve obligado a retroceder y nuestros amigos consiguen evacuar a los civiles y embarcar hacia el reino del Rey Chappa.
En el centro de mando de la embarcación principal, el pirata Punta, Shapner e Ikose se reúnen para evaluar la situación actual.

– “Nos alegramos mucho de verte, Punta” – dice Shapner.
– “Igualmente” – responde el pirata.
– “Tenía mis dudas de que el Rey Chappa nos prestara ayuda…” – dice Ikose. – “Me alegro de haberme equivocado.”
– “No te has equivocado” – responde Punta.
– “¿Cómo dices?” – se sorprende Ikose.
– “El Rey Chappa no nos ha dado la orden de socorreros” – explica el pirata. – “Pero estábamos cerca y no podíamos dejaros morir.”
– “Lo agradecemos, Punta” – responde Shapner. – “Sé que es difícil negarse a obedecer una orden”.
– “Soy un pirata” – responde orgulloso Punta. – “No obedezco órdenes. Bacterian y yo nos unimos a Isla Papaya cuando ese ególatra de Silver se hizo con el poder, pero no somos parte de su ejército. Seguimos siendo piratas.” – sonríe.
Videl, que se encontraba acostada en una camilla y recuperándose del titánico esfuerzo que hizo en la batalla, se incorpora de repente.

– “¡Tenemos que volver!” – dice la Comandante. – “¡Tengo que volver a por Gyuma!”
Shapner se acerca a la Comandante e intenta calmarla.

– “No hagas esfuerzos” – le dice el General. – “Tienes que descansar. Aún estás débil”.
Videl, pese a estar aún agotada, agarra a Shapner por la solapa y le zarandea.

– “¡Le has dejado solo!” – le recrimina. – “¡Has dejado a mi hijo solo!
– “Sabes que estará bien” – responde Shapner. – “Es más fuerte que todos nosotros”.
– “Pero, ¡es un niño!” – insiste Videl.
Punta se acerca a Videl y la reconforta apoyando la mano en su hombro.

– “Ya me he encargado de eso, Comandante” – le dice el pirata. – “He mandado a un equipo a buscarle.”
El joven Gyuma, oculto en el bosque, ha activado una cápsula con suministros y se cambia de ropa para pasar desapercibido, pues es un blanco fácilmente identificable con el uniforme rebelde.

– “Mucho mejor” – dice mientras se aprieta el cinturón.
El joven ahora viste un Gi con pantalón blanco y chaqueta marrón, con cinturón blanco y unas botas negras con cordones.
Tras cambiarse, el joven abre una ración para comer un poco antes de continuar con su viaje.

– “Espero que todos estén bien” – piensa el chico. – “Me espera un camino largo, pero tengo que hacerlo. La gente necesita a mi madre, a Shapner y a Ikose. Además, son fácilmente reconocibles, pues se hicieron famosos cuando acabaron con esos androides y ese tal Cell.”
En ese instante, el joven se da cuenta de que su mano está temblando.

– “No puedo tener miedo…” – piensa mientras aprieta su puño. – “¡No soy un cobarde! Soy hijo de la Comandante del Ejército Rebelde. ¡Tengo que centrarme!”
De repente, un ruido de hojarasca interrumpe el pensamiento del chico, que se sobresalta y se pone en pie.

– “No estoy solo…” – piensa mientras se pone en guardia. – “¿Me han seguido?”
Un lobo-hombre de vello azul y aspecto feroz aparece de entre los arbustos junto a un pequeño pelotón. Lleva la vestimenta pirata de los hombres de Punta.

– “¡Hola, chaval!” – saluda el cánido.
– “¿Quién eres?” – pregunta Gyuma algo nervioso. – “¿Qué queréis?”
– “Me envía el Capitán Punta” – responde el lobo-hombre. – “Vengo a llevarte a casa”.
Gyuma sigue en guardia.

– “No voy a volver a casa. Aún no.” – responde el chico. – “Tengo una misión.”
– “Nosotros también” – responde el líder del pelotón. – “Y es llevarte a Isla Papaya.”
– “Os he dicho que eso no pasará.” – responde Gyuma con semblante serio.
– “Maldito crío…” – empieza a impacientarse el lobo-hombre. – “¡No tengo tiempo para juegos!” – exclama. – “¡Cogedle!” – ordena a sus hombres.
Los soldados se abalanzan sobre Gyuma, pero el chico los esquiva a todos con facilidad y retrocede.

– “¡Dejadme en paz!” – les dice Gyuma.
– “¡Te atraparé yo mismo!” – grita harto el lobo-hombre. – “¡Se acabó!”
El lobo salta sobre Gyuma, pero éste le repele con una simple patada en la barbilla, haciendo que el cánido caiga al suelo de espaldas.

– “El juego termina aquí” – dice Gyuma amenazante y con mirada seria. – “Si volvéis a atacarme, responderé con toda mi fuerza”.
El lobo-hombre se levanta y se limpia la sangre de la boca.

– “Eres un crío duro…” – murmura con su orgullo herido. – “Me recuerdas a alguien que conocí hace años…” – sonríe. – “Empecemos de nuevo. Me llamo Lupo.”
Mientras tanto, en el viejo Cuartel General de la Red Ribbon, al Sur de la Tierra Sagrada de Karin, los cadáveres inundan los corredores de la base.
En el centro de mando, un Gilas agarra a Piroshki por el cuello y lo levanta del suelo estampándole contra la pared. El Gilas lleva una “M” de color negro escrita en su pecho.

– “¿Quiénes sois?” – pregunta Piroshki con la voz entrecortada y luchando por respirar.
Con su otra mano, el guerrero dinosaurio apuñala al General del Imperio Plateado con un objeto parecido a una vasija que brilla durante un instante mientras los ojos de Piroshki se quedan en blanco.
Jewell entra en la sala mientras el dinosaurio deja caer el cuerpo de Piroshki al suelo.

– “Ya no queda nadie, Giran” – dice Jewell, que lleva una vasija similar a la de su compañero.
– “El señor Babidí estará contento” – responde sonriente el dinosaurio.
Mientras tanto, Gyuma ha explicado su misión a Lupo, que agacha la cabeza resignado.

– “Si volvemos sin ti, tanto Punta como la Comandante van a pedir nuestras cabezas…” – suspira el lobo-hombre.
– “¿Vais a acompañarme?” – pregunta Gyuma.
– “No tenemos otra opción” – responde Lupo.
Gyuma sonríe y extiende su mano hacia Lupo.

– “Pues salgamos de inmediato” – dice el joven guerrero.
Punta y nuestros amigos siguen navegando hacia Isla Papaya.

– “Llegaremos pronto” – anuncia Punta. – “No esperéis un buen recibimiento”.
En un rincón oscuro del planeta, Babidí observa en su bola de cristal como sus subordinados han recolectado toda la energía posible del Cuartel General de la Red Ribbon.

– “Cada vez queda menos…” – sonríe el mago.
En la Tierra Sagrada de Karín, un pelotón del Ejército Plateado ha sido capturado por los indígenas, liderados por Upa.

– “¡Soltadnos!” – grita el líder del pelotón. – “¡Soy el Coronel Makekko! ¡Os exijo que nos liberéis o las represalias del Imperio Plateado serán terribles!”
Los indígenas ignoran las exigencias del Coronel y siguen apuntándoles con sus lanzas.
De repente, una extraña sensación invade a Upa, que mira al horizonte, en dirección al sur, preocupado.

– “Tengo un mal presentimiento…” – murmura el líder de la tribu indígena.

61 thoughts on “OLD MAN GOHAN // Capítulo 39: El camino de Gyuma

  1. Sí. Lupo participó en varios torneos e incluso le vemos en relleno del anime como espectador en el torneo en el que Goku se transformó en mono y Roshi destruyó la luna. Sobre Babidí, cada vez queda menos para que empiece la acción, pero esta temporada será larga.

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  2. Buah estoy super confusa con los ejercitos y las zonas del mapa. ¿Que indigenas son los del final?Me ha encantaado lo de \”se hicieron famosos cuando acabaron con los androides y ese tal Cell\” Pero si no hicieron nada Videl y Shapner, solo se dedicaron a contemplar a Gohan y aplaudirleee. Pero oye se sientes incluidos. Me encantaaa como va la historiaaaaaaa aunque te hayas cargado a la mayor parte de mis personajes favoritossssss.Un saludoooooo

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  3. Buah estoy super confusa con los ejercitos y las zonas del mapa. ¿Que indigenas son los del final?Me ha encantaado lo de \”se hicieron famosos cuando acabaron con los androides y ese tal Cell\” Pero si no hicieron nada Videl y Shapner, solo se dedicaron a contemplar a Gohan y aplaudirleee. Pero oye se sientes incluidos. Me encantaaa como va la historiaaaaaaa aunque te hayas cargado a la mayor parte de mis personajes favoritossssss.Un saludoooooo

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