ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ / Universo 6 / Parte V: La nave de Babidí

Fallen FighterZ / Parte V: La nave de Babidí
“La última vez que analizamos a este planeta no había guerreros así…”
Son Gohan y Kibito alcanzan rápidamente a Goku, Shin, Vegeta y Piccolo y vuelan todos juntos tras los secuaces del mago.
Son Goku se percata de que Gohan está extrañamente serio.

– “¿Va todo bien?” – le dice Goku.
– “Todo bien” – responde tajante Gohan.
– “¡Están descendiendo!” – les interrumpe Shin. – “Será mejor que bajemos y nos ocultemos”.
Nuestros amigos se ocultan entre unas rocas cercanas al lugar donde han aterrizado Yamu y Spopovich.
Los dos luchadores se acercan a una extraña compuerta que sale de la tierra en mitad de la nada y ésta se abre lentamente para revelar a varios personajes que salen al exterior.
Un pequeño ser amarillo de ojos verdes y saltones es quien lidera al grupo, acompañado de un demonio de tez rosada con ropa azul y capa blanca, haciendo gala de una “M” en su frente.

– “Ese es Babidí” – explica Shin.
– “¡El Rey de los demonios!” – exclama Kibito al ver al acompañante de Babidí. – “¡Dabra!”
– “Maldita sea…” – dice Shin preocupado. – “Esto complica las cosas.”
– “¿Tan fuerte es?” – pregunta Goku.
Son Gohan observa los alrededores de la nave enterrada y se da cuenta de que han aniquilado a una familia de una casa cercana.

– “Acabemos con esto” – dice Gohan, que sale de su escondite y se dirige hacia el grupo de enemigos.
– “¡Espera, Son Gohan!” – exclama Goku. – “¡No te precipites!”
Dabra sonríe al ver a Son Gohan acercarse.

– “Tenemos compañía” – murmura Dabra.
– “Al parecer, nuestro amigo Kaioshin nos ha traído toda la energía que necesitamos para resucitar a Bu…” – sonríe Babidí.
Son Gohan se posa frente a sus enemigos.

– “Son seis en total” – dice Dabra.
– “Haz que entren en la nave” – le dice Babidí. – “Será más fácil recolectar su energía de esa forma. Y recuerda: No mates al Kaioshin. Quiero encargarme personalmente de él.” – añade antes de meterse de nuevo en la nave.
Yamu y Spopovich dan un paso al frente al ver a Gohan.

– “¿¡Otra vez tú!?” – exclama Spopovich.
– “¡Te habíamos extraído toda la energía!” – añade Yuma.
– “Pues venid a por más” – responde Gohan desafiante.
Los dos luchadores se abalanzan sobre Gohan, pero este les repele fácilmente transformándose en Súper Saiyajín.

– “Impresionante…” – murmura Dabra. – “No sabía que hubiera guerreros tan poderosos en este planeta.”
Los demás siguen observando la escena desde la distancia.

– “Ya he tenido suficiente” – dice Vegeta, que sale de su escondite y vuela hacia Gohan.
– “Voy contigo” – dice Piccolo.
– “¡Vamos!” – exclama Goku.
Shin y Kibito, pese a no terminar de entender la actitud de los guerreros, también se unen a ellos.
Spopovich se levanta y vuelve a atacar a Gohan, pero éste detiene el puñetazo del grandullón fácilmente y le aprieta el puño con fuerza hasta que se escucha el crujido de sus huesos. Después le propina una patada que le lanza lejos de allí.
El mastodóntico luchador vuelve a levantarse con el hombro desencajado y lo encaja de nuevo golpeándose el hombro.
Gohan se sorprende ante la resistencia de su contrincante.
Spopovich vuelve a cargar contra Gohan, pero Dabra le intercepta con un ataque de ki y le elimina ante la sorpresa de todos.

– “Era una pérdida de tiempo” – sonríe el Rey de los demonios.
Yamu, que ha visto como Dabra mataba a su compañero, echa a volar intentando escapar, pero el demonio también se encarga de él con otro ataque de ki.

– “Es un monstruo…” – titubea Shin al presenciar la escena.
Gohan mira desafiante a Dabra.

– “Supongo que ahora vas a pelear tú, ¿no es así?” – le dice el mestizo sin inmutarse.
Son Goku y Piccolo se preocupan al ver la frialdad con la que Gohan afronta la situación.

– “Si quieres pelear, no tengo inconveniente” – responde Dabra. – “Pero lo haremos dentro de la nave”.
– “¿Crees que un espacio cerrado te dará ventaja?” – le responde Gohan.
Dabra se da la vuelta sin responder y se introduce en la nave.
Gohan se dispone a seguirle, pero Shin se interpone en su camino.

– “¡Espera, Son Gohan!” – dice el Kaioshin. – “Es claramente una trampa”.
Piccolo se acerca al mestizo.

– “Debemos ser precavidos” – dice el namekiano. – “No conocemos las habilidades de Babidí”.
Vegeta sonríe y adelante a Gohan, pasando junto a Shin.

– “El chico se está comportando como un saiyajín por primera vez” – dice el Príncipe. – “Acabemos con esto de una vez. Ese Dabra no me parece gran cosa.”
Son Goku da un paso al frente y se acerca a Shin.

– “Supongo que no tenemos otra opción que seguirles el juego” – dice Goku. – “No debemos confiarnos, pero tampoco podemos esperar aquí fuera de brazos cruzados…”
Shin agacha la cabeza resignado.

– “Está bien” – suspira el Dios. – “Sigámosle”.
Nuestros amigos entran en la nave de Babidí y descienden por un túnel oscuro que se abre en el centro de la pequeña habitación y que conduce hasta el piso inferior, dónde el paso está cerrado y se ven obligados a detenerse en una sala circular.

– “¿Y ahora qué?” – se pregunta Piccolo.
De repente, una compuerta cercana se abre y aparece el extraño luchador de cabeza alargada y con una armadura blanca y puntiaguda.

– “Me llamo Pui-Pui” – se presenta el guerrero. – “El amo Babidí se encuentra en el último piso.” – explica. – “Si queréis llegar hasta él, tendréis que seguir avanzando, pero para eso tendréis que derrotarme… Así que éste es el final de vuestro camino.” – fanfarronea.
Mientras tanto, Babidí ha inyectado la energía recolectada en la vasija en una extraña y enorme esfera similar a un huevo.

– “¡Increíble!” – exclama el mago. – “¡Cuanta energía! Parece que esos dos no eran tan inútiles después de todo…”
En la sala, Gohan da un paso al frente hacia Pui-Pui.

– “¿Dónde te crees que vas?” – le interrumpe Vegeta. – “¡Este es mío!”
Gohan se detiene, vuelve a su estado base, y deja que Vegeta le adelante.

– “¿Vas a enfrentarte a mí tú solo?” – se extraña el extraterrestre. – “¡JAJAJAJA!” – se burla. – “Tengo malas noticias para vosotros, y es que voy a tener que haceros mucho daño para poder obtener la energía necesaria para despertar a Majin Bu”.
– “Así que necesitas herirme para poder absorber mi energía, ¿no es así?” – responde Vegeta. – “Eso es un verdadero problema, ¿no crees?”
Shin observa preocupado la interacción entre ambos luchadores.

– “Vegeta es muy confiado…” – se preocupa el Kaioshin.
– “No te preocupes” – responde Goku. – “Vegeta va a ganar”.
Pui-Pui se pone en guardia.

– “Voy a romperte cada hueso de tu cuerpo” – responde el luchador.
– “Deja de hablar y ataca” – le provoca Vegeta.
Pui-Pui se abalanza sobre el saiyajín, pero Vegeta interrumpe su avance asestándole una patada que le lanza contra la pared de la sala.
Shin y Kibito observan asombrados la fuerza de Vegeta.

– “¿Ya está? ¿No vas a levantarte?” – se mofa el saiyajín.
– “Maldito seas…” – refunfuña Pui-Pui.
Babidí y Dabra observan el combate desde otra sala a través de una bola de cristal.

– “¿Cómo es posible…?” – titubea Babidí. – “Se supone que Pui-Pui es el campeón de su planeta…”
– “Así es, del planeta Zoon” – responde Dabra.
– “Pues le transportaré a su planeta para que…” – dice Babidí.
Pero un destello de luz proveniente de la esfera de cristal ciega a ambos espectadores.

– “Ya no es necesario” – le interrumpe Dabra. – “Está muerto”.
Vegeta ha acabado rápidamente con Pui-Pui.

– “Si este es el nivel, esto será muy fácil.” – dice Vegeta.
– “Increíble…” – titubea Kibito.
– “Creo que has exagerado sobre el poder de estos tipos” – le dice Goku a Shin.
– “Yo… No sé que decir…” – responde Shin.
– “Goku” – le interrumpe Piccolo. – “No te confíes”.
La compuerta del suelo se abre y nuestros amigos descienden otro nivel, llegando hasta una sala idéntica a la anterior.

– “¿Qué rival nos espera ahora?” – se pregunta Goku. – “¿Será ese Dabra?”
– “Supongo que Babidí se reserva a Dabra para el final…” – responde Shin.
En ese instante, la puerta que tienen delante se abre y aparece su nuevo rival; una criatura grande de color verde y aspecto feroz.

– “¿Es ese Yakon?” – se sorprende Shin.
– “¡Vamos a tener problemas!” – exclama Kibito.
– “Creo que es mi turno” – dice Goku despreocupado mientras realiza varios estiramientos.
Babidí sigue observando a través de su bola de cristal.

– “No me fío de estos tipos…” – dice el mago. – “Será mejor que les transporte a todos al Planeta Oscuro para darle ventaja a Yakon.”
– “¿Cree que será necesario?” – pregunta Dabra.
– “No quiero que las sacudidas de la nave despierten a Majin Bu antes de tiempo…” – responde Babidí.
De repente, la sala donde se encontraban nuestros amigos se sumerge en la oscuridad más absoluta. 

– “¿¡Qué pasa!?” – se pregunta Goku alarmado.
– “¡No veo nada!” – exclama Gohan.
Yakon extiende dos largas zarpas de sus antebrazos y aprovecha la situación para abalanzarse sobre Goku por sorpresa, pero éste nota su presencia y le esquiva con facilidad.

– “¿¡Cómo es posible!?” – dice Yakon resignado. – “¿Es que puedes verme?”
– “No me hace falta” – responde Goku esbozando una sonrisa. – “Puedo notar tu presencia, oírte, percibir cada cambio en el movimiento del aire que me rodea…” – explica. – “Pero aún así, tengo una manera sencilla de verte”.
Son Goku se transforma en Súper Saiyajín e ilumina su alrededor con la luz de su aura.
Babidí y Dabra observan estupefactos la transformación del saiyajín.

– “¿Qué es esto?” – pregunta Babidí. – “¿Desde cuando los humanos son tan poderosos?”
– “No tenía ni idea, señor” – responde Dabra. – “La última vez que analizamos a este planeta no había guerreros así…”
Yakon sonríe al ver a Goku brillar con tanta intensidad.

– “Ocultarte entre las sombras no te llevará a ninguna parte.” – le dice Goku.

En ese instante, Yakon abre su boca y aspira con fuerza, absorbiendo la energía luminosa emitida por el Súper Saiyajín y haciendo que Goku pierda su transformación.

– “¡¿Qué ha pasado?!” – se alarma Goku.
– “¡Yakon se alimenta de energía lumínica!” – explica Shin.
– “Deliciosa…” – sonríe Yakon.
– “¡No vuelvas a transformarte en Súper Saiyajín, Goku!” – le sugiere Shin.
Pero Son Goku no parece preocupado.

– “Está bien” – dice el saiyajín. – “Te daré mi energía” – sonríe.
– “Pero, ¿qué dice?” – murmura Shin. – “¿Es que no lo entiende? ¿Se ha vuelto loco?”
– “No te preocupes” – responde Piccolo. – “Sin duda tiene un plan”.
Son Goku vuelve a transformarse en Súper Saiyajín y Yakon se prepara para absorber su energía otra vez.

– “¡Eres un idiota!” – dice Yakon antes de empezar a succionar la energía luminosa del saiyajín.
Babidí observa el combate.

– “¡Idiota!” – exclama el mago. – “¡No sirve de nada que él absorba esa energía! ¡La queremos para Bu!”
Son Goku empieza a elevar su ki y eso parece contentar a Yakon.

– “¿Puedes absorber tanta energía?” – le dice Goku. – “¡Alucinante!”
Vegeta observa atentamente a Goku.

– “Vamos” – piensa Vegeta. – “Muéstrame hasta donde ha llegado tu poder”.
La musculatura de Goku aumenta de repente de forma desproporcionada y su energía se vuelve más violenta, algo que provoca un exceso de poder que Yakon no puede asimilar y resquebraja su torso por varios sitios, dejando que la luz escape por ellos.

– “Increíble…” – murmura Shin asombrado.
– “Qué energía tan asombrosa…” – dice Piccolo.
– “A mí no me engañas” – piensa Vegeta – “Esa transformación es contraproducente. Poder bruto a cambio de velocidad. Inútil en un combate real. Eres más listo que esto, Kakarotto”.
Yakon, muy malherido, cae al suelo.

– “Maldito…” – murmura el moribundo ser.
Son Goku vuelve a su estado Súper Saiyajín básico y se acerca a él.

– “Lo siento” – dice Goku. – “No debiste unirte a un ser tan malvado como Babidí”.
Babidí observa a su súbdito derrotado.

– “Inútil…” – murmura enfadado.
De repente, Yakon se hincha y estalla en mil pedazos, sorprendiendo a nuestros amigos.

– “No soporto la incompetencia” – dice el mago. 
La compuerta del suelo se abre y permite que nuestros amigos avancen al siguiente nivel.

– “Yo seré el siguiente” – dice Dabra. – “Pronto podremos despertar a Majin Bu”.
– “¿Tu? ¿Tan pronto?” – se extraña Babidí. – “Eres mi mejor luchador. Si pierdes, todo habrá acabado…”
– “Está claro que no son simples terrícolas.” – dice Dabra.  – “Pero nadie puede derrotar al Rey de los demonios”.
Nuestros amigos esperan en el piso inferior cuando la puerta se abre y aparece Dabra.

– “¡¿Dabra?!” – se asusta Shin.
– “Si ya aparece él, significa que Babidí se ha puesto nervioso” – se burla Vegeta.
Dabra sonríe de forma maléfica.

– “Podéis atacarme todos juntos si queréis” – dice el demonio.
– “Ni hablar” – le interrumpe Gohan transformándose en Súper Saiyajín. – “Tú eres mío”.

ESPECIAL DBSNL // U6 / Parte V: La nave de Babidí

Especial DBSNL // U6 / Parte V: La nave de Babidí
“La última vez que analizamos a este planeta no había guerreros así…”
Son Gohan y Kibito alcanzan rápidamente a Goku, Shin, Vegeta y Piccolo y vuelan todos juntos tras los secuaces del mago.
Son Goku se percata de que Gohan está extrañamente serio.

– “¿Va todo bien?” – le dice Goku.
– “Todo bien” – responde tajante Gohan.
– “¡Están descendiendo!” – les interrumpe Shin. – “Será mejor que bajemos y nos ocultemos”.
Nuestros amigos se ocultan entre unas rocas cercanas al lugar donde han aterrizado Yamu y Spopovich.
Los dos luchadores se acercan a una extraña compuerta que sale de la tierra en mitad de la nada y ésta se abre lentamente para revelar a varios personajes que salen al exterior.
Un pequeño ser amarillo de ojos verdes y saltones es quien lidera al grupo, acompañado de un demonio de tez rosada con ropa azul y capa blanca, haciendo gala de una “M” en su frente.

– “Ese es Babidí” – explica Shin.
– “¡El Rey de los demonios!” – exclama Kibito al ver al acompañante de Babidí. – “¡Dabra!”
– “Maldita sea…” – dice Shin preocupado. – “Esto complica las cosas.”
– “¿Tan fuerte es?” – pregunta Goku.
Son Gohan observa los alrededores de la nave enterrada y se da cuenta de que han aniquilado a una familia de una casa cercana.

– “Acabemos con esto” – dice Gohan, que sale de su escondite y se dirige hacia el grupo de enemigos.
– “¡Espera, Son Gohan!” – exclama Goku. – “¡No te precipites!”
Dabra sonríe al ver a Son Gohan acercarse.

– “Tenemos compañía” – murmura Dabra.
– “Al parecer, nuestro amigo Kaioshin nos ha traído toda la energía que necesitamos para resucitar a Bu…” – sonríe Babidí.
Son Gohan se posa frente a sus enemigos.

– “Son seis en total” – dice Dabra.
– “Haz que entren en la nave” – le dice Babidí. – “Será más fácil recolectar su energía de esa forma. Y recuerda: No mates al Kaioshin. Quiero encargarme personalmente de él.” – añade antes de meterse de nuevo en la nave.
Yamu y Spopovich dan un paso al frente al ver a Gohan.

– “¿¡Otra vez tú!?” – exclama Spopovich.
– “¡Te habíamos extraído toda la energía!” – añade Yuma.
– “Pues venid a por más” – responde Gohan desafiante.
Los dos luchadores se abalanzan sobre Gohan, pero este les repele fácilmente transformándose en Súper Saiyajín.

– “Impresionante…” – murmura Dabra. – “No sabía que hubiera guerreros tan poderosos en este planeta.”
Los demás siguen observando la escena desde la distancia.

– “Ya he tenido suficiente” – dice Vegeta, que sale de su escondite y vuela hacia Gohan.
– “Voy contigo” – dice Piccolo.
– “¡Vamos!” – exclama Goku.
Shin y Kibito, pese a no terminar de entender la actitud de los guerreros, también se unen a ellos.
Spopovich se levanta y vuelve a atacar a Gohan, pero éste detiene el puñetazo del grandullón fácilmente y le aprieta el puño con fuerza hasta que se escucha el crujido de sus huesos. Después le propina una patada que le lanza lejos de allí.
El mastodóntico luchador vuelve a levantarse con el hombro desencajado y lo encaja de nuevo golpeándose el hombro.
Gohan se sorprende ante la resistencia de su contrincante.
Spopovich vuelve a cargar contra Gohan, pero Dabra le intercepta con un ataque de ki y le elimina ante la sorpresa de todos.

– “Era una pérdida de tiempo” – sonríe el Rey de los demonios.
Yamu, que ha visto como Dabra mataba a su compañero, echa a volar intentando escapar, pero el demonio también se encarga de él con otro ataque de ki.

– “Es un monstruo…” – titubea Shin al presenciar la escena.
Gohan mira desafiante a Dabra.

– “Supongo que ahora vas a pelear tú, ¿no es así?” – le dice el mestizo sin inmutarse.
Son Goku y Piccolo se preocupan al ver la frialdad con la que Gohan afronta la situación.

– “Si quieres pelear, no tengo inconveniente” – responde Dabra. – “Pero lo haremos dentro de la nave”.
– “¿Crees que un espacio cerrado te dará ventaja?” – le responde Gohan.
Dabra se da la vuelta sin responder y se introduce en la nave.
Gohan se dispone a seguirle, pero Shin se interpone en su camino.

– “¡Espera, Son Gohan!” – dice el Kaioshin. – “Es claramente una trampa”.
Piccolo se acerca al mestizo.

– “Debemos ser precavidos” – dice el namekiano. – “No conocemos las habilidades de Babidí”.
Vegeta sonríe y adelante a Gohan, pasando junto a Shin.

– “El chico se está comportando como un saiyajín por primera vez” – dice el Príncipe. – “Acabemos con esto de una vez. Ese Dabra no me parece gran cosa.”
Son Goku da un paso al frente y se acerca a Shin.

– “Supongo que no tenemos otra opción que seguirles el juego” – dice Goku. – “No debemos confiarnos, pero tampoco podemos esperar aquí fuera de brazos cruzados…”
Shin agacha la cabeza resignado.

– “Está bien” – suspira el Dios. – “Sigámosle”.
Nuestros amigos entran en la nave de Babidí y descienden por un túnel oscuro que se abre en el centro de la pequeña habitación y que conduce hasta el piso inferior, dónde el paso está cerrado y se ven obligados a detenerse en una sala circular.

– “¿Y ahora qué?” – se pregunta Piccolo.
De repente, una compuerta cercana se abre y aparece el extraño luchador de cabeza alargada y con una armadura blanca y puntiaguda.

– “Me llamo Pui-Pui” – se presenta el guerrero. – “El amo Babidí se encuentra en el último piso.” – explica. – “Si queréis llegar hasta él, tendréis que seguir avanzando, pero para eso tendréis que derrotarme… Así que éste es el final de vuestro camino.” – fanfarronea.
Mientras tanto, Babidí ha inyectado la energía recolectada en la vasija en una extraña y enorme esfera similar a un huevo.

– “¡Increíble!” – exclama el mago. – “¡Cuanta energía! Parece que esos dos no eran tan inútiles después de todo…”
En la sala, Gohan da un paso al frente hacia Pui-Pui.

– “¿Dónde te crees que vas?” – le interrumpe Vegeta. – “¡Este es mío!”
Gohan se detiene, vuelve a su estado base, y deja que Vegeta le adelante.

– “¿Vas a enfrentarte a mí tú solo?” – se extraña el extraterrestre. – “¡JAJAJAJA!” – se burla. – “Tengo malas noticias para vosotros, y es que voy a tener que haceros mucho daño para poder obtener la energía necesaria para despertar a Majin Bu”.
– “Así que necesitas herirme para poder absorber mi energía, ¿no es así?” – responde Vegeta. – “Eso es un verdadero problema, ¿no crees?”
Shin observa preocupado la interacción entre ambos luchadores.

– “Vegeta es muy confiado…” – se preocupa el Kaioshin.
– “No te preocupes” – responde Goku. – “Vegeta va a ganar”.
Pui-Pui se pone en guardia.

– “Voy a romperte cada hueso de tu cuerpo” – responde el luchador.
– “Deja de hablar y ataca” – le provoca Vegeta.
Pui-Pui se abalanza sobre el saiyajín, pero Vegeta interrumpe su avance asestándole una patada que le lanza contra la pared de la sala.
Shin y Kibito observan asombrados la fuerza de Vegeta.

– “¿Ya está? ¿No vas a levantarte?” – se mofa el saiyajín.
– “Maldito seas…” – refunfuña Pui-Pui.
Babidí y Dabra observan el combate desde otra sala a través de una bola de cristal.

– “¿Cómo es posible…?” – titubea Babidí. – “Se supone que Pui-Pui es el campeón de su planeta…”
– “Así es, del planeta Zoon” – responde Dabra.
– “Pues le transportaré a su planeta para que…” – dice Babidí.
Pero un destello de luz proveniente de la esfera de cristal ciega a ambos espectadores.

– “Ya no es necesario” – le interrumpe Dabra. – “Está muerto”.
Vegeta ha acabado rápidamente con Pui-Pui.

– “Si este es el nivel, esto será muy fácil.” – dice Vegeta.
– “Increíble…” – titubea Kibito.
– “Creo que has exagerado sobre el poder de estos tipos” – le dice Goku a Shin.
– “Yo… No sé que decir…” – responde Shin.
– “Goku” – le interrumpe Piccolo. – “No te confíes”.
La compuerta del suelo se abre y nuestros amigos descienden otro nivel, llegando hasta una sala idéntica a la anterior.

– “¿Qué rival nos espera ahora?” – se pregunta Goku. – “¿Será ese Dabra?”
– “Supongo que Babidí se reserva a Dabra para el final…” – responde Shin.
En ese instante, la puerta que tienen delante se abre y aparece su nuevo rival; una criatura grande de color verde y aspecto feroz.

– “¿Es ese Yakon?” – se sorprende Shin.
– “¡Vamos a tener problemas!” – exclama Kibito.
– “Creo que es mi turno” – dice Goku despreocupado mientras realiza varios estiramientos.
Babidí sigue observando a través de su bola de cristal.

– “No me fío de estos tipos…” – dice el mago. – “Será mejor que les transporte a todos al Planeta Oscuro para darle ventaja a Yakon.”
– “¿Cree que será necesario?” – pregunta Dabra.
– “No quiero que las sacudidas de la nave despierten a Majin Bu antes de tiempo…” – responde Babidí.
De repente, la sala donde se encontraban nuestros amigos se sumerge en la oscuridad más absoluta. 

– “¿¡Qué pasa!?” – se pregunta Goku alarmado.
– “¡No veo nada!” – exclama Gohan.
Yakon extiende dos largas zarpas de sus antebrazos y aprovecha la situación para abalanzarse sobre Goku por sorpresa, pero éste nota su presencia y le esquiva con facilidad.

– “¿¡Cómo es posible!?” – dice Yakon resignado. – “¿Es que puedes verme?”
– “No me hace falta” – responde Goku esbozando una sonrisa. – “Puedo notar tu presencia, oírte, percibir cada cambio en el movimiento del aire que me rodea…” – explica. – “Pero aún así, tengo una manera sencilla de verte”.
Son Goku se transforma en Súper Saiyajín e ilumina su alrededor con la luz de su aura.
Babidí y Dabra observan estupefactos la transformación del saiyajín.

– “¿Qué es esto?” – pregunta Babidí. – “¿Desde cuando los humanos son tan poderosos?”
– “No tenía ni idea, señor” – responde Dabra. – “La última vez que analizamos a este planeta no había guerreros así…”
Yakon sonríe al ver a Goku brillar con tanta intensidad.

– “Ocultarte entre las sombras no te llevará a ninguna parte.” – le dice Goku.

En ese instante, Yakon abre su boca y aspira con fuerza, absorbiendo la energía luminosa emitida por el Súper Saiyajín y haciendo que Goku pierda su transformación.

– “¡¿Qué ha pasado?!” – se alarma Goku.
– “¡Yakon se alimenta de energía lumínica!” – explica Shin.
– “Deliciosa…” – sonríe Yakon.
– “¡No vuelvas a transformarte en Súper Saiyajín, Goku!” – le sugiere Shin.
Pero Son Goku no parece preocupado.

– “Está bien” – dice el saiyajín. – “Te daré mi energía” – sonríe.
– “Pero, ¿qué dice?” – murmura Shin. – “¿Es que no lo entiende? ¿Se ha vuelto loco?”
– “No te preocupes” – responde Piccolo. – “Sin duda tiene un plan”.
Son Goku vuelve a transformarse en Súper Saiyajín y Yakon se prepara para absorber su energía otra vez.

– “¡Eres un idiota!” – dice Yakon antes de empezar a succionar la energía luminosa del saiyajín.
Babidí observa el combate.

– “¡Idiota!” – exclama el mago. – “¡No sirve de nada que él absorba esa energía! ¡La queremos para Bu!”
Son Goku empieza a elevar su ki y eso parece contentar a Yakon.

– “¿Puedes absorber tanta energía?” – le dice Goku. – “¡Alucinante!”
Vegeta observa atentamente a Goku.

– “Vamos” – piensa Vegeta. – “Muéstrame hasta donde ha llegado tu poder”.
La musculatura de Goku aumenta de repente de forma desproporcionada y su energía se vuelve más violenta, algo que provoca un exceso de poder que Yakon no puede asimilar y resquebraja su torso por varios sitios, dejando que la luz escape por ellos.

– “Increíble…” – murmura Shin asombrado.
– “Qué energía tan asombrosa…” – dice Piccolo.
– “A mí no me engañas” – piensa Vegeta – “Esa transformación es contraproducente. Poder bruto a cambio de velocidad. Inútil en un combate real. Eres más listo que esto, Kakarotto”.
Yakon, muy malherido, cae al suelo.

– “Maldito…” – murmura el moribundo ser.
Son Goku vuelve a su estado Súper Saiyajín básico y se acerca a él.

– “Lo siento” – dice Goku. – “No debiste unirte a un ser tan malvado como Babidí”.
Babidí observa a su súbdito derrotado.

– “Inútil…” – murmura enfadado.
De repente, Yakon se hincha y estalla en mil pedazos, sorprendiendo a nuestros amigos.

– “No soporto la incompetencia” – dice el mago. 
La compuerta del suelo se abre y permite que nuestros amigos avancen al siguiente nivel.

– “Yo seré el siguiente” – dice Dabra. – “Pronto podremos despertar a Majin Bu”.
– “¿Tu? ¿Tan pronto?” – se extraña Babidí. – “Eres mi mejor luchador. Si pierdes, todo habrá acabado…”
– “Está claro que no son simples terrícolas.” – dice Dabra.  – “Pero nadie puede derrotar al Rey de los demonios”.
Nuestros amigos esperan en el piso inferior cuando la puerta se abre y aparece Dabra.

– “¡¿Dabra?!” – se asusta Shin.
– “Si ya aparece él, significa que Babidí se ha puesto nervioso” – se burla Vegeta.
Dabra sonríe de forma maléfica.

– “Podéis atacarme todos juntos si queréis” – dice el demonio.
– “Ni hablar” – le interrumpe Gohan transformándose en Súper Saiyajín. – “Tú eres mío”.

ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte IV: El torneo

Fallen FighterZ / Parte IV: El torneo
“Siempre que participan Son Goku y sus amigos ocurre algo inesperado…”
Nuestros amigos disfrutan de unos años de Paz después de derrotar a los androides. Sus cuerpos han sido almacenados en la Corporación Cápsula, donde Bulma investiga su tecnología en busca de aplicaciones positivas para la humanidad.
Gohan ha aprovechado estos años de paz para centrarse en sus estudios y ha sido admitido en el prestigioso Instituto Orange Star, en Orange City, donde asiste a clase diariamente.
Goku, nunca satisfecho con su fuerza, ha seguido entrenando para superarse.
Vegeta, por su parte, obsesionado con superar a Goku y a Gohan, ha entrenado en las montañas rocosas y en la cámara de gravedad diseñada por el Dr. Brief.
El pequeño Trunks, ahora tiene ocho años y entrena junto a su padre cuando no asiste a clase.
Un día cualquiera, mientras Bulma descansa en el jardín de la Corporación Cápsula, dos extraños seres aparecen de repente, sobresaltando a la científica.
Uno de ellos es bajito, de piel violeta y ojos rasgados, con el cabello blanco en forma de cresta. Su acompañante es alto y de piel rosada, con semblante serio, piel arrugada y cabello blanco, largo y lacio. Ambos visten ropajes extraños.

– “¡¿Quienes sois?!” – exclama Bulma.
– “Tranquila, Bulma” – dice el pequeño de los dos. – “No hemos venido buscando problemas.”
Al escuchar el grito de su madre, Trunks corre raudo hacia el jardín y se interpone entre ella y los extraños seres.

– “¿Quienes son?” – pregunta Trunks.
– “Me llamo Shin” – se presenta el pequeño. – “Y él es Kibito. Hemos venido a hablar con Son Goku”.
– “¿Son Goku?” – se extraña Bulma. – “Él no vive aquí”.
– “Qué extraño…” – murmura Shin. – “Sin duda notamos un extraordinario poder en este lugar…”
– “Ese debo ser yo” – les interrumpe Vegeta.
El príncipe saiyajín acaba de salir de la sala de gravedad y ha escuchado los gritos de su esposa.

– “Tú eres… ¡Vegeta!” – dice Shin. – “Ya entiendo. Puedo ver tu historia”.
– “¿Mi historia?” – se extraña Vegeta.
– “Pero no te buscamos a ti” – dice Shin. – “¿Dónde puedo encontrar a Son Goku?”
Vegeta se siente menospreciado, pero es prudente ante la extraña presencia de esos dos extravagantes seres.

– “No percibo su ki…” – piensa Vegeta. – “¿Qué diablos son estos dos?”
– “No es de tu incumbencia” – le interrumpe Shin.
– “¿Podéis leerme la mente?” – se sorprende el saiyajín.
– “Gracias por la información” – sonríe gentil Shin. – “Hasta otra” – se despide.
Kibito toca el hombro de Shin y ambos desaparecen en un abrir y cerrar de ojos.

– “¿Quienes eran esos tipos, Vegeta?” – le pregunta Bulma a su marido.
Una gota de sudor recorre la sien de Vegeta, inquieto por la misteriosa actitud de esos extraños individuos.
En el Monte Paoz, Son Goku se encuentra sentado junto al río, pescando tranquilamente con Chichi, pero de repente nota algo extraño.

– “¿Qué ocurre, Goku?” – le pregunta su esposa al notarle distraído.
– “¿Quienes sois?” – pregunta Goku ignorando a Chichi y levantándose.
– “¡Impresionante!” – se alegra Shin. – “Sin poder notar nuestra energía has percibido nuestra presencia. Sin duda eres extraordinario”.
– “No me habéis respondido a la pregunta” – insiste Goku mientras le hace un gesto a su mujer para que se esconda detrás de él.
– “Soy un Kaioshin” – responde Shin.
– “¿Un…? ¿Un Kaioshin?” – se extraña Goku.
– “Un Dios por encima de los Kaios y del Gran Kaio” – explica Kibito.
– “¿Y qué quieres de mí?” – pregunta Goku.
– “Necesitamos tu ayuda, Son Goku” – explica el Kaioshin.
Shin le cuenta a Goku la historia de Babidí y su monstruo, y cómo se han percatado de su presencia en la Tierra, que ahora corre grave peligro. Los Kaioshin conocen la historia del Súper Saiyajín que derrotó a Freezer, y han recurrido a él para que les ayude a proteger el Universo.

– “¿Tan poderoso es ese monstruo?” – pregunta Goku impresionado por la historia.
– “Es imparable. Por eso debemos evitar que despierte” – explica Shin.
– “¿Seguro?” – pregunta Goku. – “Me gustaría poder enfrentarme a alguien así… No me siento cómodo ganando sin darle la oportunidad de luchar…”
Kibito y Shin se miran sorprendidos por la actitud de Goku.

– “Sin duda eres un ser peculiar, Son Goku” – sonríe Shin.
En ese momento, Son Gohan llega a casa después de salir del instituto y se encuentra con la extraña reunión.

– “¿Qué ocurre, papá?” – pregunta Gohan al ver a tan extraños seres.
Son Goku y Shin le explican la situación a Son Gohan.

– “La Tierra vuelve a estar en peligro…” – murmura cabizbajo Son Gohan. – “¿Es que no podemos vivir en paz?”
– “Esto no tiene nada que ver con vosotros” – les dice Chichi a Goku y a Gohan. – “¡Que se encarguen los Dioses de sus asuntos!”
– “Esto afecta a todo el Universo” – la corrige Shin. – “La Tierra corre un grave peligro.”
– “¡Está bien!” – dice Goku alegre. – “¡Os ayudaremos!”
Son Gohan mira a su padre, poco convencido.

– “Supongo que tenemos que hacerlo…” – murmura Gohan.
En ese instante, un sonido de arbustos alerta a nuestros amigos, y Piccolo surge de la arboleda que rodea la casa de la familia Son.

– “¡Piccolo!” – se alegra Goku. – “¡Cuanto tiempo!”
– “Piccolo Daimaoh…” – murmura Shin.
– “He estado escuchando vuestra historia” – dice el namekiano. – “Yo también me apunto. Y supongo que Vegeta también lo hará…” – sonríe mientras mira al horizonte, donde empieza a divisarse al príncipe saiyajín volando hacia ellos.
Una vez se han reunido todos, Shin se dispone a contarles el plan.

– “Babidí necesita recolectar mucha energía para despertar a Majin Bu” – explica Shin. – “Nuestra sospecha es que enviará a sus secuaces al Torneo de Artes Marciales que se celebrará en unos días para intentar encontrar a guerreros poderosos y robarles su energía.”
– “Y queréis que seamos el cebo…” – murmura Vegeta.
– “Así es” – responde Shin. – “Dejaremos que roben la energía a uno de vosotros y les seguiremos hasta su escondite.”
El día del torneo, tras los emparejamientos, Gohan reconoce a una compañera de instituto.

– “¿Son Gohan?” – se sorprende ella. – “¿Qué haces tú aquí? ¿Participas en el torneo?”
– “¡Videl!” – saluda él, visiblemente nervioso. – “Sí, he pensado que podría ser divertido… Pero dudo mucho que pueda ganar…” – disimula el mestizo.
– “El torneo lo ganará mi padre, como siempre” – responde Videl orgullosa. – “Pero no sabía que a ti también te gustaran las Artes Marciales…” – añade observándole de forma suspicaz.
– “Son un hobby” – responde Gohan algo nervioso. – “Así hago algo de deporte…”
– “A lo mejor nos enfrentaremos durante el torneo…” – sonríe ella. – “Pero no te preocupes. Intentaré no hacerte mucho daño.” – fanfarronea.
– “Es bueno saberlo…” – responde Gohan.
Mientras tanto, el presentador del torneo reconoce a Son Goku.

– “¡Son Goku! ¡Cuanto tiempo!” – exclama el presentador. – “¡Me alegro mucho de verte! Este torneo se ha vuelto muy aburrido desde que no participáis vosotros…”
– “Algo me dice que hoy va a ser entretenido…” – sonríe Goku.
El presentador se da cuenta de que Piccolo acompaña a Goku.

– “Por favor, no destruya el ring como la última vez…” – le suplica el presentador.
– “Ya veremos…” – responde el namekiano.
El torneo se desarrolla con normalidad hasta que, en un combate de la primera ronda, uno de los secuaces de Babidí se enfrenta a la amiga de Son Gohan.
La brutalidad de ese individuo hace que todos los espectadores se preocupen por la salud de la joven y abucheen al participante llamado Spopovich, incluso exigiendo que se detenga el combate.
Son Gohan, impotente ante tal escena, empieza a enfurecerse.

– “Tranquilo, Son Gohan” – le dice su padre. – “No va a matarla. Va contra las normas.”
– “Ese bastardo…” – murmura entre dientes el mestizo.
Spopovich sigue golpeando a Videl, que ni siquiera puede mantenerse en pie. La chica, tumbada en el suelo, intenta protegerse de las patadas de su contrincante, que la castiga de forma cruel.

– “¡BASTA!” – estalla Gohan transformándose en Súper Saiyajín.
Gohan sale caminando hacia el ring.

– “¡Cálmate! ¡Vas a frustrar nuestros planes!” – intenta calmarle Shin.
– “No me importa.” – responde tajante el mestizo.
Vegeta contempla algo entusiasmado al chico, viendo que sigue teniendo esa rabia feroz de la que tantas veces ha hecho gala. 
Spopovich, al ver a Gohan, lanza a Videl fuera del ring de una patada y sonríe de forma sádica.

– “Vamos a tener problemas” – murmura Piccolo.
El luchador se abalanza sobre Gohan, que fácilmente detiene su puñetazo y lo lanza contra uno de los muros que rodean el cuadrilátero.
Un personaje de aspecto similar a Spopovich, un participante llamado Yamu, observa cómo una especie de brújula que sostiene está marcando niveles de poder extraordinarios provenientes del joven mestizo.

– “¡Es él!” – exclama el participante.
Spopovich se levanta de nuevo y ambos se lanzan sobre Gohan.
Shin extiende sus manos hacia el mestizo.

– “Espero poder retenerle…” – dice el Kaioshin.
– “¿Retenerle?” – se extraña Vegeta.
El Dios inmoviliza a Son Gohan usando su poder mental y permite que los secuaces del brujo Babidí le roben su energía clavándole un extraño recipiente puntiagudo en el costado.
Tras robarle la energía, los dos luchadores huyen volando.

– “¡Tenemos que seguirles!” – dice Shin. – “Kibito se encargará de curar a Gohan.”
Nuestros amigos se disponen a seguir a los secuaces de Babidí a una distancia prudencial, pues su intención es que ellos los lleven hasta la guarida del brujo.
Kibito se acerca a Gohan y se arrodilla junto a él.

– “Voy a curarte” – le dice el ayudante del Kaioshin.

Gohan, pese a no tener casi fuerzas, detiene a Kibito agarrándole del brazo.

– “Ella primero” – dice el mestizo, señalando a Videl.
Nuestros amigos viajan hacia el noroeste siguiendo a Yamu y Spopovich sin que ellos se den cuenta.

– “No podemos dejar que nos vean” – dice Shin.
– “Démonos prisa y acabemos con esto” – refunfuña Vegeta.
– “¿Es que no entiendes el peligro que supone Majin Bu?” – se extraña Shin. – “Ya te he explicado su historia. ¡Mató a todos los Kaioshin! ¡Y cualquiera de ellos hubiera sido capaz de derrotar a Freezer de un puñetazo!”
– “Tsk” – murmura Vegeta despreciado al Kaioshin. – “Superamos ese nivel hace tiempo. Empiezo a pensar que los Kaioshin sois bastante decepcionantes.”
En el lugar del torneo, Kibito ya ha curado a Videl y Gohan.

– “¿Estás bien?” – le dice Gohan a su compañera de instituto.
La chica retrocede con miedo ante el poder demostrado por el mestizo y llena de dudas sobre el origen del chico.

– “¿Qué eres?” – titubea Videl con pavor en su mirada.
Son Gohan, ante el desprecio de su amiga y el dolor de sentirse rechazado, agacha la cabeza dolido y enseguida sale volando a toda velocidad tras sus amigos, seguido por Kibito.
Los espectadores contemplan la escena boquiabiertos, pues nunca habían visto tantas cosas inexplicables al mismo tiempo.

– “Siempre que participan Son Goku y sus amigos ocurre algo inesperado…” – suspira el presentador del torneo.

ESPECIAL DBSNL // U6 / Parte IV: El torneo

Especial DBSNL // U6 / Parte IV: El torneo
“Siempre que participan Son Goku y sus amigos ocurre algo inesperado…”
Nuestros amigos disfrutan de unos años de Paz después de derrotar a los androides. Sus cuerpos han sido almacenados en la Corporación Cápsula, donde Bulma investiga su tecnología en busca de aplicaciones positivas para la humanidad.
Gohan ha aprovechado estos años de paz para centrarse en sus estudios y ha sido admitido en el prestigioso Instituto Orange Star, en Orange City, donde asiste a clase diariamente.
Goku, nunca satisfecho con su fuerza, ha seguido entrenando para superarse.
Vegeta, por su parte, obsesionado con superar a Goku y a Gohan, ha entrenado en las montañas rocosas y en la cámara de gravedad diseñada por el Dr. Brief.
El pequeño Trunks, ahora tiene ocho años y entrena junto a su padre cuando no asiste a clase.
Un día cualquiera, mientras Bulma descansa en el jardín de la Corporación Cápsula, dos extraños seres aparecen de repente, sobresaltando a la científica.
Uno de ellos es bajito, de piel violeta y ojos rasgados, con el cabello blanco en forma de cresta. Su acompañante es alto y de piel rosada, con semblante serio, piel arrugada y cabello blanco, largo y lacio. Ambos visten ropajes extraños.

– “¡¿Quienes sois?!” – exclama Bulma.
– “Tranquila, Bulma” – dice el pequeño de los dos. – “No hemos venido buscando problemas.”
Al escuchar el grito de su madre, Trunks corre raudo hacia el jardín y se interpone entre ella y los extraños seres.

– “¿Quienes son?” – pregunta Trunks.
– “Me llamo Shin” – se presenta el pequeño. – “Y él es Kibito. Hemos venido a hablar con Son Goku”.
– “¿Son Goku?” – se extraña Bulma. – “Él no vive aquí”.
– “Qué extraño…” – murmura Shin. – “Sin duda notamos un extraordinario poder en este lugar…”
– “Ese debo ser yo” – les interrumpe Vegeta.
El príncipe saiyajín acaba de salir de la sala de gravedad y ha escuchado los gritos de su esposa.

– “Tú eres… ¡Vegeta!” – dice Shin. – “Ya entiendo. Puedo ver tu historia”.
– “¿Mi historia?” – se extraña Vegeta.
– “Pero no te buscamos a ti” – dice Shin. – “¿Dónde puedo encontrar a Son Goku?”
Vegeta se siente menospreciado, pero es prudente ante la extraña presencia de esos dos extravagantes seres.

– “No percibo su ki…” – piensa Vegeta. – “¿Qué diablos son estos dos?”
– “No es de tu incumbencia” – le interrumpe Shin.
– “¿Podéis leerme la mente?” – se sorprende el saiyajín.
– “Gracias por la información” – sonríe gentil Shin. – “Hasta otra” – se despide.
Kibito toca el hombro de Shin y ambos desaparecen en un abrir y cerrar de ojos.

– “¿Quienes eran esos tipos, Vegeta?” – le pregunta Bulma a su marido.
Una gota de sudor recorre la sien de Vegeta, inquieto por la misteriosa actitud de esos extraños individuos.
En el Monte Paoz, Son Goku se encuentra sentado junto al río, pescando tranquilamente con Chichi, pero de repente nota algo extraño.

– “¿Qué ocurre, Goku?” – le pregunta su esposa al notarle distraído.
– “¿Quienes sois?” – pregunta Goku ignorando a Chichi y levantándose.
– “¡Impresionante!” – se alegra Shin. – “Sin poder notar nuestra energía has percibido nuestra presencia. Sin duda eres extraordinario”.
– “No me habéis respondido a la pregunta” – insiste Goku mientras le hace un gesto a su mujer para que se esconda detrás de él.
– “Soy un Kaioshin” – responde Shin.
– “¿Un…? ¿Un Kaioshin?” – se extraña Goku.
– “Un Dios por encima de los Kaios y del Gran Kaio” – explica Kibito.
– “¿Y qué quieres de mí?” – pregunta Goku.
– “Necesitamos tu ayuda, Son Goku” – explica el Kaioshin.
Shin le cuenta a Goku la historia de Babidí y su monstruo, y cómo se han percatado de su presencia en la Tierra, que ahora corre grave peligro. Los Kaioshin conocen la historia del Súper Saiyajín que derrotó a Freezer, y han recurrido a él para que les ayude a proteger el Universo.

– “¿Tan poderoso es ese monstruo?” – pregunta Goku impresionado por la historia.
– “Es imparable. Por eso debemos evitar que despierte” – explica Shin.
– “¿Seguro?” – pregunta Goku. – “Me gustaría poder enfrentarme a alguien así… No me siento cómodo ganando sin darle la oportunidad de luchar…”
Kibito y Shin se miran sorprendidos por la actitud de Goku.

– “Sin duda eres un ser peculiar, Son Goku” – sonríe Shin.
En ese momento, Son Gohan llega a casa después de salir del instituto y se encuentra con la extraña reunión.

– “¿Qué ocurre, papá?” – pregunta Gohan al ver a tan extraños seres.
Son Goku y Shin le explican la situación a Son Gohan.

– “La Tierra vuelve a estar en peligro…” – murmura cabizbajo Son Gohan. – “¿Es que no podemos vivir en paz?”
– “Esto no tiene nada que ver con vosotros” – les dice Chichi a Goku y a Gohan. – “¡Que se encarguen los Dioses de sus asuntos!”
– “Esto afecta a todo el Universo” – la corrige Shin. – “La Tierra corre un grave peligro.”
– “¡Está bien!” – dice Goku alegre. – “¡Os ayudaremos!”
Son Gohan mira a su padre, poco convencido.

– “Supongo que tenemos que hacerlo…” – murmura Gohan.
En ese instante, un sonido de arbustos alerta a nuestros amigos, y Piccolo surge de la arboleda que rodea la casa de la familia Son.

– “¡Piccolo!” – se alegra Goku. – “¡Cuanto tiempo!”
– “Piccolo Daimaoh…” – murmura Shin.
– “He estado escuchando vuestra historia” – dice el namekiano. – “Yo también me apunto. Y supongo que Vegeta también lo hará…” – sonríe mientras mira al horizonte, donde empieza a divisarse al príncipe saiyajín volando hacia ellos.
Una vez se han reunido todos, Shin se dispone a contarles el plan.

– “Babidí necesita recolectar mucha energía para despertar a Majin Bu” – explica Shin. – “Nuestra sospecha es que enviará a sus secuaces al Torneo de Artes Marciales que se celebrará en unos días para intentar encontrar a guerreros poderosos y robarles su energía.”
– “Y queréis que seamos el cebo…” – murmura Vegeta.
– “Así es” – responde Shin. – “Dejaremos que roben la energía a uno de vosotros y les seguiremos hasta su escondite.”
El día del torneo, tras los emparejamientos, Gohan reconoce a una compañera de instituto.

– “¿Son Gohan?” – se sorprende ella. – “¿Qué haces tú aquí? ¿Participas en el torneo?”
– “¡Videl!” – saluda él, visiblemente nervioso. – “Sí, he pensado que podría ser divertido… Pero dudo mucho que pueda ganar…” – disimula el mestizo.
– “El torneo lo ganará mi padre, como siempre” – responde Videl orgullosa. – “Pero no sabía que a ti también te gustaran las Artes Marciales…” – añade observándole de forma suspicaz.
– “Son un hobby” – responde Gohan algo nervioso. – “Así hago algo de deporte…”
– “A lo mejor nos enfrentaremos durante el torneo…” – sonríe ella. – “Pero no te preocupes. Intentaré no hacerte mucho daño.” – fanfarronea.
– “Es bueno saberlo…” – responde Gohan.
Mientras tanto, el presentador del torneo reconoce a Son Goku.

– “¡Son Goku! ¡Cuanto tiempo!” – exclama el presentador. – “¡Me alegro mucho de verte! Este torneo se ha vuelto muy aburrido desde que no participáis vosotros…”
– “Algo me dice que hoy va a ser entretenido…” – sonríe Goku.
El presentador se da cuenta de que Piccolo acompaña a Goku.

– “Por favor, no destruya el ring como la última vez…” – le suplica el presentador.
– “Ya veremos…” – responde el namekiano.
El torneo se desarrolla con normalidad hasta que, en un combate de la primera ronda, uno de los secuaces de Babidí se enfrenta a la amiga de Son Gohan.
La brutalidad de ese individuo hace que todos los espectadores se preocupen por la salud de la joven y abucheen al participante llamado Spopovich, incluso exigiendo que se detenga el combate.
Son Gohan, impotente ante tal escena, empieza a enfurecerse.

– “Tranquilo, Son Gohan” – le dice su padre. – “No va a matarla. Va contra las normas.”
– “Ese bastardo…” – murmura entre dientes el mestizo.
Spopovich sigue golpeando a Videl, que ni siquiera puede mantenerse en pie. La chica, tumbada en el suelo, intenta protegerse de las patadas de su contrincante, que la castiga de forma cruel.

– “¡BASTA!” – estalla Gohan transformándose en Súper Saiyajín.
Gohan sale caminando hacia el ring.

– “¡Cálmate! ¡Vas a frustrar nuestros planes!” – intenta calmarle Shin.
– “No me importa.” – responde tajante el mestizo.
Vegeta contempla algo entusiasmado al chico, viendo que sigue teniendo esa rabia feroz de la que tantas veces ha hecho gala. 
Spopovich, al ver a Gohan, lanza a Videl fuera del ring de una patada y sonríe de forma sádica.

– “Vamos a tener problemas” – murmura Piccolo.
El luchador se abalanza sobre Gohan, que fácilmente detiene su puñetazo y lo lanza contra uno de los muros que rodean el cuadrilátero.
Un personaje de aspecto similar a Spopovich, un participante llamado Yamu, observa cómo una especie de brújula que sostiene está marcando niveles de poder extraordinarios provenientes del joven mestizo.

– “¡Es él!” – exclama el participante.
Spopovich se levanta de nuevo y ambos se lanzan sobre Gohan.
Shin extiende sus manos hacia el mestizo.

– “Espero poder retenerle…” – dice el Kaioshin.
– “¿Retenerle?” – se extraña Vegeta.
El Dios inmoviliza a Son Gohan usando su poder mental y permite que los secuaces del brujo Babidí le roben su energía clavándole un extraño recipiente puntiagudo en el costado.
Tras robarle la energía, los dos luchadores huyen volando.

– “¡Tenemos que seguirles!” – dice Shin. – “Kibito se encargará de curar a Gohan.”
Nuestros amigos se disponen a seguir a los secuaces de Babidí a una distancia prudencial, pues su intención es que ellos los lleven hasta la guarida del brujo.
Kibito se acerca a Gohan y se arrodilla junto a él.

– “Voy a curarte” – le dice el ayudante del Kaioshin.

Gohan, pese a no tener casi fuerzas, detiene a Kibito agarrándole del brazo.

– “Ella primero” – dice el mestizo, señalando a Videl.
Nuestros amigos viajan hacia el noroeste siguiendo a Yamu y Spopovich sin que ellos se den cuenta.

– “No podemos dejar que nos vean” – dice Shin.
– “Démonos prisa y acabemos con esto” – refunfuña Vegeta.
– “¿Es que no entiendes el peligro que supone Majin Bu?” – se extraña Shin. – “Ya te he explicado su historia. ¡Mató a todos los Kaioshin! ¡Y cualquiera de ellos hubiera sido capaz de derrotar a Freezer de un puñetazo!”
– “Tsk” – murmura Vegeta despreciado al Kaioshin. – “Superamos ese nivel hace tiempo. Empiezo a pensar que los Kaioshin sois bastante decepcionantes.”
En el lugar del torneo, Kibito ya ha curado a Videl y Gohan.

– “¿Estás bien?” – le dice Gohan a su compañera de instituto.
La chica retrocede con miedo ante el poder demostrado por el mestizo y llena de dudas sobre el origen del chico.

– “¿Qué eres?” – titubea Videl con pavor en su mirada.
Son Gohan, ante el desprecio de su amiga y el dolor de sentirse rechazado, agacha la cabeza dolido y enseguida sale volando a toda velocidad tras sus amigos, seguido por Kibito.
Los espectadores contemplan la escena boquiabiertos, pues nunca habían visto tantas cosas inexplicables al mismo tiempo.

– “Siempre que participan Son Goku y sus amigos ocurre algo inesperado…” – suspira el presentador del torneo.