ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte VII: El despertar de Majin Bu

Fallen FighterZ / Parte VII: El despertar de Majin Bu
¡Has fracasado como padre y como guerrero!


Son Gohan se levanta entre los escombros. Padre e hijo se encuentran cara a cara.

– “Nunca pensé que tu corazón albergara tanta oscuridad, hijo” – le dice Goku. – “Siento mucho todo lo que ha pasado.”
– “No, no lo sientes” – responde Gohan. – “Pero pronto lo harás”.
– “No voy a dejar que Majin Bu despierte con nuestra energía” – dice Goku. – “Así que acabaré con esto rápidamente”.
Son Goku eleva su ki de Súper Saiyajín al máximo y se prepara para luchar.

– “¡HAAAAAAAA!” – grita Gohan, respondiendo de la misma forma.
En las profundidades de la nave, Vegeta y Shin se encuentran frente a Dabra y Babidí.

– “Majin Bu despertará pronto y no quiero que destruya la nave…” – sonríe el brujo. – “Así que será mejor que salgamos a la superficie” – continúa. – “¡PAPARAPPA!” – canta.
Los cuatro personajes son transportados a la superficie junto con la esfera de Majin Bu.

– “¡Acaba con ellos, Dabra!” – ordena Babidí.
Dabra se abalanza sobre Vegeta, pero el saiyajín detiene los ataques del demonio sin dificultad.
El Rey de los demonios enseguida parece frustrarse al no conseguir superar a Vegeta.

– “¿Qué ocurre, diablito?” – se burla Vegeta. – “¿No puedes con un guerrero de verdad?”
Vegeta le da un puñetazo en la cara a Dabra, seguido de una combinación de golpes en el estómago, y finalmente lo empuja con una onda de ki, lanzándole contra unas rocas cercanas.
Shin se alegra al ver que Vegeta tiene su combate controlado.

– “¡Has fracasado, Babidí!” – le dice el Kaioshin.
Goku y Gohan se enzarzan en un violento intercambio de golpes muy igualado.
Tras un choque, ambos recuperan la distancia.

– “Eres extraordinario, Son Gohan” – le dice Goku. – “Nuestras fuerzas están igualadas y yo he dedicado toda mi vida a entrenar”.
– “He estado entrenando con Piccolo” – responde Gohan. – “Pero gran parte de este poder proviene de Babidí”.
– “¿Y has aceptado un poder que no es tuyo?” – dice Goku muy serio. – “Creía haberte educado mejor…”
– “¡Cállate!” – exclama Gohan.
– “Tampoco creo que hayas aprendido eso de Piccolo” – insiste Goku.
Gohan se enfurece al escuchar el nombre de Piccolo y recordar por un instante los sacrificios que éste ha hecho por él.

– “¡¡HAAAAAAAAA!!” – grita mientras una enorme cantidad de ki emana de su cuerpo y su cabello se eriza.


Dibujado por Sorita

Son Goku asiste enmudecido al poder demostrado por su hijo.

– “Son Gohan…” – murmura al sentir el sufrimiento del chico.
El aura de Gohan se ha vuelto mucho más violenta y múltiples rayos de energía chasquean a su alrededor. Son Gohan ha superado el poder del Súper Saiyajín.
En los alrededores de la nave de Babidí, Vegeta arrincona a Dabra.

– “¿Esto es todo?” – se burla Vegeta. – “¡Qué decepción!” – exclama antes de asestarle una patada en la cara y lanzarle contra el suelo.
De repente, el saiyajín percibe el aumento en el ki de Gohan.

– “Pero, ¿qué está pasando?” – murmura perplejo. – “¿Es que el poder de ese crío no tiene límite?”
Shin lanza un ataque de ki a Babidí, pero este se protege con una barrera de energía.

– “¡PAPARAPPA!” – exclama el mago, lanzando una sustancia pegajosa hacia Shin, que parece destinada a retenerle con un extraño poder eléctrico.
El Kaioshin esquiva el ataque elevándose rápidamente y alza su mano, provocando la aparición de un enorme bloque de hierro Katchin que lanza contra el mago.
Babidí se ve forzado a usar su teletransportación para esquivar el ataque.
Mientras tanto, Goku y Gohan se han enzarzado en un combate que el mestizo domina claramente.
Gohan agarra la cara de Goku y lo estampa contra el suelo, generando un gran cráter, y empieza a golpearle la cara violentamente con una ristra de puñetazos.

– “¡Toda tu vida entrenando, ¿y esto es todo?!” – grita Gohan furioso. – “¡Has fracasado como padre y como guerrero!” – exclama mientras se eleva unos metros, prepara un Masendan y lo lanza a bocajarro contra Goku.
Tras una gigantesca explosión, Gohan observa el gigantesco agujero mientras recobra el aliento.
Son Goku, muy magullado y con la ropa hecha trizas, surge del cráter arrastrándose y se pone se pone en pie tórpidamente.

– “¿Aún quieres seguir peleando?” – dice Gohan exasperado al ver que su padre no se rinde.
– “No voy a abandonarte, Son Gohan” – responde Goku con una tierna sonrisa.
Gohan se enfurece aún más ante la actitud de su padre.

– “Entonces, morirás” – dice Gohan.
– “Lo siento, hijo” – responde Goku. – “Podría intentar culpar mi sangre saiyajín por todo lo ocurrido, pero no me parece justo. Siento mucho haberte fallado. Parece que, al fin y al cabo, no he podido proteger a todo el mundo.”
Son Gohan escucha a su padre con atención mientras aprieta sus puños con rabia.

– “Pero mi fracaso acaba aquí” – continúa Goku. – “Cuando esto acabe y nos hayamos librado de Babidí, me gustaría que fuéramos juntos a pescar, como hace tanto tiempo te prometí” – sonríe Goku.
– “¿¡Te burlas de mí?!” – exclama Gohan.
– “Siento que hayas caído en este abismo de oscuridad por mi culpa” – dice Goku. – “Pero te prometo que no te abandonaré en las sombras… No dejaré que te ahogues en este pozo… Voy a sacarte de ahí… ¡Aunque tenga que hundirme en él para conseguirlo!”
Goku aprieta con fuerza sus puños y su ki se eleva exponencialmente. El suelo a su alrededor tiembla mientras su cabello se eriza.

– “¡HAAAAAAAAA!” – grita al transformarse en Súper Saiyajín 2.
Su aura cambia de la misma forma en que lo hizo la de Son Gohan, volviéndose más agresiva y con electricidad a su alrededor.
Son Gohan asiste perplejo a la transformación de su padre.

– “Papá…” – murmura asombrado.
Vegeta, que ha demostrado ser superior al Rey de los demonios, percibe el aumento de poder de Goku.

– “Kakarotto…” – murmura el saiyajín sorprendido. – “¿Tú también?”
Dabra aprovecha la distracción para abalanzarse sobre el príncipe saiyajín, generando un puñal e intentando acuchillarle, pero Vegeta reacciona a tiempo y detiene su mano.
El Rey de los demonios se prepara para escupir al saiyajín, pero Vegeta agarra su boca y prepara una esfera de ki cuya luz transluce a través de las mejillas del demonio, que enseguida es abordado por el pánico.

– “Vete al infierno” – le dice Vegeta mientras lanza su ataque, que desintegra la cabeza del demonio.
Babidí cae de rodillas al asistir aterrorizado a la muerte de su mejor luchador, mientras Shin se acerca a él por la espalda.

– “Se acabó, Babidí” – le dice el Kaioshin. – “Tus planes han fracasado”.
Goku y Son Gohan se enzarzan en una brutal pelea que hace vibrar el aire y temblar la tierra a su alrededor.
El mestizo libera parte de su rabia contenida en cada golpe y en cada choque, cada vez de una forma más violenta.
Shin alza su mano para acabar con el brujo, pero en ese instante, una alarma le interrumpe y un vapor rosado a presión empieza a emanar del cascarón en el que está encerrado Majin Bu.

– “¡AL FIN!” – exclama aliviado Babidí. – “¡MAJIN BU HA DESPERTADO!”
– “No…” – titubea Shin aterrorizado. – “No puede ser…”
– “¡HA LLEGADO VUESTRO FINAL!” – grita el brujo.
Vegeta contempla la escena.

– “Al fin veremos al protagonista…” – sonríe fanfarrón el saiyajín.
En el desierto, tras un intercambio de golpes, Goku y Gohan recuperan la distancia para intentar recuperar el aliento.

– “¡Espera, Son Gohan!” – exclama Goku.
Gohan detiene su avance.

– “¿Sientes ese poder?” – le dice Goku. – “¡Majin Bu ha despertado!”
Gohan mira al horizonte y sonríe.

– “No hay para tanto…” – murmura el mestizo.
– “Tengo un muy mal presentimiento…” – responde Goku.
– “¡No me importa!” – exclama Gohan cargando contra su padre.
En la superficie de la nave, el cascarón se abre, vacío, y libera una nube de vapor rosado que asciende hacia el cielo.

– “Huele a caramelos rancios…” – murmura Vegeta.
– “No…” – murmura desolado Babidí. – “No puede ser…”
– “¡JAJAJA!” – ríe Shin. – “¡Se acabó, Babidí! ¡Tu monstruo ha muerto!”
Vegeta, con semblante preocupado, mira al cielo.

– “¿Qué ocurre?” – dice Shin mientras alza su mirada.
El humo empieza a condensarse y tomar forma humanoide, hasta que un orondo ser rosado aparece frente a nuestros amigos.

– “¡BUUUUUUUUU!” – grita el ser mágico.
Shin contempla con horror a dicho ser, mientras Babidí parece desconcertado.

– “¿Es ese Majin Bu?” – piensa el brujo. – “Shin es el único que lo ha visto antes…”
El brujo se da la vuelta y mira de reojo a Shin.

– “¡Sí! ¡Tiene que ser él!” – se alegra al ver la cara de terror del Dios.
Shin da un paso atrás invadido por el miedo.

– “¡Huyamos!” – le dice a Vegeta. – “¡Tenemos que salir de aquí!”
– “¿Estás de broma?” – dice el saiyajín esbozando una sonrisa. – “Ahora empieza la diversión.”
– “¡¿Es que estás loco?!” – exclama el Kaioshin. – “¡Los saiyajín habéis demostrado ser muy fuertes, pero no sois rivales para una criatura como Majin Bu!”
Vegeta ignora a Shin y camina hacia el monstruo.
Babidí ríe feliz al ver renacido al monstruo creado por su padre.

– “¡Soy el hijo de Bibidí!” – le dice el mago. – “¡Soy tu nuevo amo! ¡Acaba con ellos, Majin Bu!”
El monstruo se da la vuelta y sonríe de forma bobalicona.

– “Esto será más fácil de lo esperado…” – sonríe Vegeta.
Shin contempla la escena preocupado.

– “¿De verdad puede ganar?” – se pregunta el Dios.
La mirada de Majin Bu cambia de repente y se vuelve terrorífica y malvada. Por los orificios de su cabeza libera vapor a presión.

– “¿¡QUÉ!?” – se sorprende Vegeta al notar como el ki del monstruo se eleva de forma exponencial.
Majin Bu golpea a Vegeta en la cara y le lanza contra una montaña, que se derrumba sobre el saiyajín.

– “¡Bravo, Majin Bu!” – celebra Babidí emocionado. – “¡Has noqueado a ese estúpido terrícola de un solo golpe! ¡Eres extraordinario!”
El monstruo vuelve a mostrar su carácter bobalicón y lo celebra haciendo una pose de forzudo.

– “Estamos perdidos…” – titubea Shin.
En el desierto, Gohan prepara un Masenko que lanza contra su padre, quien lo desvía hacia el cielo golpeándolo con su mano.
Gohan vuelve a abalanzarse contra Goku, pero éste le esquiva con el Shunkanido y le lanza al suelo de una patada.

– “¡Escúchame, Son Gohan!” – insiste Goku. – “¡El poder de Majin Bu ha aumentado! ¡Nunca nos hemos enfrentado a nadie así, pero juntos encontraremos la forma de derrotarle! ¡Aún tenemos una oportunidad!”
– “¡Majin Bu no me interesa!” – responde Gohan.
– “¡Va a matar a todo el mundo!” – insiste Goku. – “Tu madre, Piccolo, Krilín, esa chica del torneo… ¡Todos morirán!”
Son Gohan aprieta fuertemente los dientes mientras parece que intenta recapacitar.
Vegeta se levanta de entre los escombros algo malherido.

– “Maldito seas…” – murmura el saiyajín.
Babidí se acerca a Majin Bu.

– “¡Bien hecho, mi criatura!” – exclama el mago. – “Ahora, ¡mátalos!”
Bu responde al mago con una mueca.

– “Si no me obedeces, tendré que encerrarte” – responde el brujo. – “Conozco el hechizo para hacerlo”.
Majin Bu parece pensárselo durante un instante y responde con una reverencia.

– “Bien hecho” – le dice Babidí.
– “¡BUUUUUU!” – exclama el monstruo mientras avanza hacia Vegeta dando saltos como si fuera un niño.
Vegeta se pone en guardia, listo para luchar.

– “¡Veamos hasta dónde llega tu poder!” – exclama Vegeta abalanzándose contra el monstruo.
El saiyajín golpea a Bu en la cara, enterrando su puño en ella como si estuviera hecha de chicle.

– “Pero, ¿qué…?” – se extraña Vegeta.
El saiyajín insiste con una combinación de golpes que Bu encaja como si fuera un muñeco de trapo y finalmente le lanza lejos con una patada. El monstruo, deformado por los golpes, rebota por el suelo hasta perder la inercia. 

– “No…” – se preocupa Babidí. – “Bu…”
Pero el monstruo se levanta de un salto y su cuerpo recupera la forma original, como si no hubiera recibido ningún daño.

– “No es posible…” – murmura Vegeta preocupado.
– “¡JAJAJAJA!” – ríe Babidí. – “¡Bu es invencible! ¡Acaba con ellos, Bu! ¡Mátalos a todos! ¡Hazles sufrir!”
De repente, Vegeta se da la vuelta y alza su mano hacia el brujo.

– “Cállate” – dice mientras lanza un Big Bang Attack que desintegra a Babidí.
Shin se alarma mientras la explosión alza una inmensa nube de polvo.

– “¡NO!” – grita el Kaioshin. – “¿Qué has hecho? ¡Babidí era el único que podía encerrarle! ¡Nuestra única posibilidad de sobrevivir era que Bu escapara a su control y él se viera obligado a encerrarle de nuevo, igual que hizo su padre!”
– “Me parece una manera muy ruin de vencer” – responde Vegeta. – “Los saiyajín no recurrimos a trampas baratas. Le derrotaremos a nuestra manera.”
En el desierto, Goku y Gohan siguen luchando. Son Goku prepara un Kamehameha, pero Gohan le lanza un Makankosappo.
Goku desaparece, esquivando el ataque de Gohan, y reaparece a su espalda.

– “¡HAAAAAA!” – grita al lanzar la técnica de la Escuela Tortuga contra la espalda de su hijo.
Tras la gigantesca explosión, el mestizo se ha estrellado contra el suelo.

– “No te levantes, Son Gohan” – le advierte Goku.
Pero el mestizo, ensangrentado y enfurecido, vuelve a ponerse en pie.
Vegeta se eleva y extiende sus brazos hacia los lados mientras se envuelve con el aura del Súper Saiyajín.

– “¿Te crees muy fuerte?” – le dice Vegeta. – “¡Pues veamos hasta dónde llega tu resistencia!”
Majin Bu sonríe de forma burlona.
Shin asiste asombrado a la escena.

– “Le está provocando para que no esquive el ataque…” – murmura Shin.
Vegeta junta sus manos frente a él.

– “¡FINAL FLASH!” – exclama al disparar un poderosísimo ataque de ki que avanza a toda velocidad hacia el monstruo Bu y le sobrepasa, perdiéndose en el espacio.
Al disiparse la polvareda, Vegeta y Shin se dan cuenta de que Majin Bu ha perdido la parte superior de su cuerpo. 

– “¡Lo has logrado, Vegeta!” – celebra Shin.
Pero Vegeta sigue preocupado.

– “No puede ser…” – murmura el príncipe saiyajín con algo de miedo perceptible en su voz. – “Su ki apenas ha disminuido…”
Tras un choque, Goku y Gohan se detienen un instante para recuperar el aliento.
En ese momento, Son Goku parece percatarse de algo y esboza una tímida sonrisa.

– “Luchas como un verdadero guerrero, Son Gohan” – le dice Goku.
– “La magia de Babidí ha aumentado mucho mi poder” – responde el mestizo. – “¡Y hace que luche sin compasión!” – exclama expulsando su ki.
– “¿Es eso cierto?” – sonríe Goku, preparándose para continuar el combate.
El monstruo Bu se regenera en un santiamén.

– “Eso ha sido divertido” – sonríe alegremente Majin Bu.
– “Maldición…” – lamenta Vegeta. – “Además de ser muy fuerte parece inmortal… ¿Por qué estás tardando tanto, Kakarotto?”
– “¡Me toca a mí!” – dice el monstruo mientras agarra su barriga y la estira hasta obtener una tira de pasta rosa.
Vegeta, cuyas fuerzas empiezan a flaquear, no duda en atacar de nuevo al monstruo. Majin Bu le lanza un ataque de ki, obligando a Vegeta a esquivarlo, y aprovecha el momento para interceptarle lanzándole el trozo de chicle que ha preparado, que se enrolla en el saiyajín y le inmoviliza. 
El príncipe saiyajín, aprisionado, cae al suelo.

– “¡BUUUUU!” – grita el monstruo mientras corre hacia él con los brazos extendidos y lo patea como si fuera una pelota de playa.
Vegeta sale disparado, pero el monstruo se lanza sobre él, sentándose encima y castigándole con una combinación incesante de puñetazos en la cara.

– “¡BUUU! ¡BUUUU!” – exclama el monstruo, que se está divirtiendo.
De repente, alguien aparece en escena y patea a Majin Bu, apartándole de Vegeta.

– “¡Papá!” – exclama el chico. – “¿Estás bien?”
El joven Trunks ha aparecido y se apresura a ayudar a su padre a liberarse del chicle que le envuelve.
Vegeta, muy malherido, se pone de nuevo en pie.

– “¿Qué haces tu aquí?” – le dice Vegeta. – “¡Vete!”.
– “¡He venido a ayudarte!” – responde su hijo. – “¡Voy a luchar contigo! ¡Juntos podremos derrotarle!”
– “¡Te he dicho que te largues!” – le grita Vegeta.
– “Papá…” – dice Trunks, triste al no comprender el rechazo de su padre.
El monstruo Bu se pone en pie y empieza a liberar humo por los orificios de su cabeza.

– “Ese chico me ha pegado…” – murmura el monstruo mientras se envuelve en una esfera fucsia de ki. – “¡Y AHORA ESTOY FURIOSO!” – grita al liberar una poderosa onda expansiva que arrasa con todo lo que encuentra a su alrededor.
En el desierto, Goku y Gohan siguen centrados en su combate. 
De repente, Gohan parece distraerse un instante al sentir el poder devastador de Majin Bu.

– “Tenemos que hacer algo…” – le dice Goku. – “¡Ayúdame a detener a ese monstruo!”
Gohan parece recapacitar un instante.

– “Tengo que luchar contra ti…” – responde Gohan.
Son Goku sonríe.

– “Si quieres seguir peleando, podemos reanudar nuestro combate cuando nos hayamos encargado de Majin Bu.” – dice Goku. – “Al fin y al cabo, ya hace rato que ha desaparecido la marca de Babidí de tu frente”.
Gohan se queda estupefacto al escuchar a su padre y darse cuenta de que ha continuado luchando por su propia frustración y no por las órdenes del mago.

– “Yo… Lo siento…” – dice Gohan agachando la cabeza. 
De repente, alguien se acerca a ellos.

– “Piccolo…” – suspira Gohan como si estuviera viendo un fantasma.
– “Parece que Dabra ha muerto.” – sonríe Goku. – “Me alegro de verte.”
El namekiano, muy serio, se acerca a Gohan.

– “Son Gohan…” – dice Piccolo. – “Entiendo tu frustración. Yo más que nadie he conocido lo que significa estar sólo. Lo estuve hasta que te conocí”.
Gohan parece tranquilizarse y conmoverse ante las palabras de su mentor.

– “Crecí sólo y con la única misión de vengarme de tu padre. Odiándole cada segundo de mi vida y preparándome para cuando llegara el momento de enfrentarme a él y matarle.” – continúa el namekiano. – “Hasta que descubrí que yo podía crear mi propio camino. Vosotros me cambiasteis. Goku tuvo compasión y me trató como un rival, no como un enemigo. Y después tú… te convertiste en mi amigo.”
– “Piccolo…” – murmura Gohan.
– “Ahora la Tierra te necesita. La gente que nos importa corre peligro… así que lucharé para protegerles.” – le dice Piccolo extendiendo su mano hacia el mestizo en forma de invitación. – “Lucha a mi lado, amigo mío.”
La polvareda se disipa en la superficie de la nave de Babidí y revela un gigantesco cráter.
Vegeta ha protegido a Trunks, que ahora yace inconsciente en los brazos de su padre.

– “Trunks… ¡Trunks!” – intenta despertarle Vegeta.
El monstruo Bu celebra el destrozo que ha creado con un bailoteo.
El príncipe saiyajín coloca a Trunks en el suelo con delicadeza.

– “Me has salvado, hijo” – susurra Vegeta. – “No voy a desperdiciar esta oportunidad que me has dado.”
Vegeta se pone en pie y mira a Majin Bu.

– “Descansa un poco” – murmura Vegeta, mirando de reojo a su hijo con ternura. – “Estoy orgulloso de ti”.
Vegeta se eleva y avanza hasta Bu.

– “¿Sigues vivo?” – se extraña el monstruo.
– “Has hecho daño a mi hijo” – le dice Vegeta. – “He encontrado la paz en este planeta. He formado una familia aquí. Y has intentado arrebatármelo…” – continúa. – “No te lo perdonaré… ¡¡NO TE LO PERDONARÉ!!” – grita con rabia.
En ese momento, el cabello de Vegeta se eriza y su aura se vuelve más violenta, provocando la aparición de rayos de energía a su alrededor.
Majin Bu parece confuso ante la transformación de Vegeta.
El príncipe saiyajín contempla sus manos, abrumado ante su propio poder, y sonríe.

– “Yo también he conseguido llegar más allá del Súper Saiyajín” – dice mientras aprieta los puños satisfecho. – “Así que este es tu truco, Kakarotto.”
De repente, Goku, Gohan y Piccolo aparecen junto a Vegeta con el Shunkanido.

– “Habéis tardado mucho” – les dice Vegeta sin perder la sonrisa.
– “Vegeta…” – le dice Gohan, con intención de disculparse.
– “Ahora no” – le corta Vegeta. – “Centra tu rabia en Majin Bu. Nos hará falta.”
– “Está bien” – responde Gohan, listo para luchar.
– “Piccolo, por favor, encárgate de Trunks” – le pide Vegeta.
Piccolo se sorprende al escuchar a Vegeta pedir algo “por favor”.

– “Déjanos a Majin Bu a nosotros” – añade Goku. – “Y dale esta semilla al chico” – dice dándole una senzu.
– “Yo me encargo.” – responde Piccolo, sabiendo que el poder del monstruo le sobrepasa.  – “Vosotros luchad sin conteneros. No os preocupéis por nada”.
– “Seré mejor que nosotros también nos tomemos una” – dice Vegeta.
– “Sí” – responde Goku, repartiendo una a cada uno.
– “Puede que Shin siga vivo” – le dice Vegeta a Piccolo.
– “Le buscaré” – responde Piccolo.
El namekiano se aleja hacia Trunks.

– “¿Intenta huir?” – se pregunta Bu.
Los tres guerreros, que han conseguido un poder más allá del Súper Saiyajín y han repuesto fuerzas tomándose una semilla senzu, se encuentran cara a cara con el monstruo de Babidí.

– “Así que éste es Majin Bu…” – dice Goku analizando a su enemigo.
– “Su poder y resistencia son descomunales.” – dice Vegeta. – “Parece que nada consigue hacerle daño. Se regenera con una facilidad pasmosa.”
– “Vamos a tener que darlo todo” – sonríe Goku. – “¿Estás listo, Son Gohan?” 
– “Estoy preparado” – responde el mestizo. – “Yo le he despertado. Es mi responsabilidad acabar con él”.
– “Lo haremos juntos” – responde Goku.
Majin Bu sigue pendiente de Piccolo, pero Vegeta llama su atención.

– “¡Eh! ¡Bola de grasa!” – le insulta Vegeta. – “¿Qué te parece si empezamos el segundo asalto?”
– “¿Me has insultado?” – se enfada Bu.

Los tres saiyajín se ponen en guardia, listos para luchar contra al enemigo más fuerte al que jamás se han enfrentado.

Especial DBSNL // U6 / Parte VII: El despertar de Majin Bu

Especial DBSNL // U6 / Parte VII: El despertar de Majin Bu
¡Has fracasado como padre y como guerrero!


Son Gohan se levanta entre los escombros. Padre e hijo se encuentran cara a cara.

– “Nunca pensé que tu corazón albergara tanta oscuridad, hijo” – le dice Goku. – “Siento mucho todo lo que ha pasado.”
– “No, no lo sientes” – responde Gohan. – “Pero pronto lo harás”.
– “No voy a dejar que Majin Bu despierte con nuestra energía” – dice Goku. – “Así que acabaré con esto rápidamente”.
Son Goku eleva su ki de Súper Saiyajín al máximo y se prepara para luchar.

– “¡HAAAAAAAA!” – grita Gohan, respondiendo de la misma forma.
En las profundidades de la nave, Vegeta y Shin se encuentran frente a Dabra y Babidí.

– “Majin Bu despertará pronto y no quiero que destruya la nave…” – sonríe el brujo. – “Así que será mejor que salgamos a la superficie” – continúa. – “¡PAPARAPPA!” – canta.
Los cuatro personajes son transportados a la superficie junto con la esfera de Majin Bu.

– “¡Acaba con ellos, Dabra!” – ordena Babidí.
Dabra se abalanza sobre Vegeta, pero el saiyajín detiene los ataques del demonio sin dificultad.
El Rey de los demonios enseguida parece frustrarse al no conseguir superar a Vegeta.

– “¿Qué ocurre, diablito?” – se burla Vegeta. – “¿No puedes con un guerrero de verdad?”
Vegeta le da un puñetazo en la cara a Dabra, seguido de una combinación de golpes en el estómago, y finalmente lo empuja con una onda de ki, lanzándole contra unas rocas cercanas.
Shin se alegra al ver que Vegeta tiene su combate controlado.

– “¡Has fracasado, Babidí!” – le dice el Kaioshin.
Goku y Gohan se enzarzan en un violento intercambio de golpes muy igualado.
Tras un choque, ambos recuperan la distancia.

– “Eres extraordinario, Son Gohan” – le dice Goku. – “Nuestras fuerzas están igualadas y yo he dedicado toda mi vida a entrenar”.
– “He estado entrenando con Piccolo” – responde Gohan. – “Pero gran parte de este poder proviene de Babidí”.
– “¿Y has aceptado un poder que no es tuyo?” – dice Goku muy serio. – “Creía haberte educado mejor…”
– “¡Cállate!” – exclama Gohan.
– “Tampoco creo que hayas aprendido eso de Piccolo” – insiste Goku.
Gohan se enfurece al escuchar el nombre de Piccolo y recordar por un instante los sacrificios que éste ha hecho por él.

– “¡¡HAAAAAAAAA!!” – grita mientras una enorme cantidad de ki emana de su cuerpo y su cabello se eriza.


Dibujado por Sorita

Son Goku asiste enmudecido al poder demostrado por su hijo.

– “Son Gohan…” – murmura al sentir el sufrimiento del chico.
El aura de Gohan se ha vuelto mucho más violenta y múltiples rayos de energía chasquean a su alrededor. Son Gohan ha superado el poder del Súper Saiyajín.
En los alrededores de la nave de Babidí, Vegeta arrincona a Dabra.

– “¿Esto es todo?” – se burla Vegeta. – “¡Qué decepción!” – exclama antes de asestarle una patada en la cara y lanzarle contra el suelo.
De repente, el saiyajín percibe el aumento en el ki de Gohan.

– “Pero, ¿qué está pasando?” – murmura perplejo. – “¿Es que el poder de ese crío no tiene límite?”
Shin lanza un ataque de ki a Babidí, pero este se protege con una barrera de energía.

– “¡PAPARAPPA!” – exclama el mago, lanzando una sustancia pegajosa hacia Shin, que parece destinada a retenerle con un extraño poder eléctrico.
El Kaioshin esquiva el ataque elevándose rápidamente y alza su mano, provocando la aparición de un enorme bloque de hierro Katchin que lanza contra el mago.
Babidí se ve forzado a usar su teletransportación para esquivar el ataque.
Mientras tanto, Goku y Gohan se han enzarzado en un combate que el mestizo domina claramente.
Gohan agarra la cara de Goku y lo estampa contra el suelo, generando un gran cráter, y empieza a golpearle la cara violentamente con una ristra de puñetazos.

– “¡Toda tu vida entrenando, ¿y esto es todo?!” – grita Gohan furioso. – “¡Has fracasado como padre y como guerrero!” – exclama mientras se eleva unos metros, prepara un Masendan y lo lanza a bocajarro contra Goku.
Tras una gigantesca explosión, Gohan observa el gigantesco agujero mientras recobra el aliento.
Son Goku, muy magullado y con la ropa hecha trizas, surge del cráter arrastrándose y se pone se pone en pie tórpidamente.

– “¿Aún quieres seguir peleando?” – dice Gohan exasperado al ver que su padre no se rinde.
– “No voy a abandonarte, Son Gohan” – responde Goku con una tierna sonrisa.
Gohan se enfurece aún más ante la actitud de su padre.

– “Entonces, morirás” – dice Gohan.
– “Lo siento, hijo” – responde Goku. – “Podría intentar culpar mi sangre saiyajín por todo lo ocurrido, pero no me parece justo. Siento mucho haberte fallado. Parece que, al fin y al cabo, no he podido proteger a todo el mundo.”
Son Gohan escucha a su padre con atención mientras aprieta sus puños con rabia.

– “Pero mi fracaso acaba aquí” – continúa Goku. – “Cuando esto acabe y nos hayamos librado de Babidí, me gustaría que fuéramos juntos a pescar, como hace tanto tiempo te prometí” – sonríe Goku.
– “¿¡Te burlas de mí?!” – exclama Gohan.
– “Siento que hayas caído en este abismo de oscuridad por mi culpa” – dice Goku. – “Pero te prometo que no te abandonaré en las sombras… No dejaré que te ahogues en este pozo… Voy a sacarte de ahí… ¡Aunque tenga que hundirme en él para conseguirlo!”
Goku aprieta con fuerza sus puños y su ki se eleva exponencialmente. El suelo a su alrededor tiembla mientras su cabello se eriza.

– “¡HAAAAAAAAA!” – grita al transformarse en Súper Saiyajín 2.
Su aura cambia de la misma forma en que lo hizo la de Son Gohan, volviéndose más agresiva y con electricidad a su alrededor.
Son Gohan asiste perplejo a la transformación de su padre.

– “Papá…” – murmura asombrado.
Vegeta, que ha demostrado ser superior al Rey de los demonios, percibe el aumento de poder de Goku.

– “Kakarotto…” – murmura el saiyajín sorprendido. – “¿Tú también?”
Dabra aprovecha la distracción para abalanzarse sobre el príncipe saiyajín, generando un puñal e intentando acuchillarle, pero Vegeta reacciona a tiempo y detiene su mano.
El Rey de los demonios se prepara para escupir al saiyajín, pero Vegeta agarra su boca y prepara una esfera de ki cuya luz transluce a través de las mejillas del demonio, que enseguida es abordado por el pánico.

– “Vete al infierno” – le dice Vegeta mientras lanza su ataque, que desintegra la cabeza del demonio.
Babidí cae de rodillas al asistir aterrorizado a la muerte de su mejor luchador, mientras Shin se acerca a él por la espalda.

– “Se acabó, Babidí” – le dice el Kaioshin. – “Tus planes han fracasado”.
Goku y Son Gohan se enzarzan en una brutal pelea que hace vibrar el aire y temblar la tierra a su alrededor.
El mestizo libera parte de su rabia contenida en cada golpe y en cada choque, cada vez de una forma más violenta.
Shin alza su mano para acabar con el brujo, pero en ese instante, una alarma le interrumpe y un vapor rosado a presión empieza a emanar del cascarón en el que está encerrado Majin Bu.

– “¡AL FIN!” – exclama aliviado Babidí. – “¡MAJIN BU HA DESPERTADO!”
– “No…” – titubea Shin aterrorizado. – “No puede ser…”
– “¡HA LLEGADO VUESTRO FINAL!” – grita el brujo.
Vegeta contempla la escena.

– “Al fin veremos al protagonista…” – sonríe fanfarrón el saiyajín.
En el desierto, tras un intercambio de golpes, Goku y Gohan recuperan la distancia para intentar recuperar el aliento.

– “¡Espera, Son Gohan!” – exclama Goku.
Gohan detiene su avance.

– “¿Sientes ese poder?” – le dice Goku. – “¡Majin Bu ha despertado!”
Gohan mira al horizonte y sonríe.

– “No hay para tanto…” – murmura el mestizo.
– “Tengo un muy mal presentimiento…” – responde Goku.
– “¡No me importa!” – exclama Gohan cargando contra su padre.
En la superficie de la nave, el cascarón se abre, vacío, y libera una nube de vapor rosado que asciende hacia el cielo.

– “Huele a caramelos rancios…” – murmura Vegeta.
– “No…” – murmura desolado Babidí. – “No puede ser…”
– “¡JAJAJA!” – ríe Shin. – “¡Se acabó, Babidí! ¡Tu monstruo ha muerto!”
Vegeta, con semblante preocupado, mira al cielo.

– “¿Qué ocurre?” – dice Shin mientras alza su mirada.
El humo empieza a condensarse y tomar forma humanoide, hasta que un orondo ser rosado aparece frente a nuestros amigos.

– “¡BUUUUUUUUU!” – grita el ser mágico.
Shin contempla con horror a dicho ser, mientras Babidí parece desconcertado.

– “¿Es ese Majin Bu?” – piensa el brujo. – “Shin es el único que lo ha visto antes…”
El brujo se da la vuelta y mira de reojo a Shin.

– “¡Sí! ¡Tiene que ser él!” – se alegra al ver la cara de terror del Dios.
Shin da un paso atrás invadido por el miedo.

– “¡Huyamos!” – le dice a Vegeta. – “¡Tenemos que salir de aquí!”
– “¿Estás de broma?” – dice el saiyajín esbozando una sonrisa. – “Ahora empieza la diversión.”
– “¡¿Es que estás loco?!” – exclama el Kaioshin. – “¡Los saiyajín habéis demostrado ser muy fuertes, pero no sois rivales para una criatura como Majin Bu!”
Vegeta ignora a Shin y camina hacia el monstruo.
Babidí ríe feliz al ver renacido al monstruo creado por su padre.

– “¡Soy el hijo de Bibidí!” – le dice el mago. – “¡Soy tu nuevo amo! ¡Acaba con ellos, Majin Bu!”
El monstruo se da la vuelta y sonríe de forma bobalicona.

– “Esto será más fácil de lo esperado…” – sonríe Vegeta.
Shin contempla la escena preocupado.

– “¿De verdad puede ganar?” – se pregunta el Dios.
La mirada de Majin Bu cambia de repente y se vuelve terrorífica y malvada. Por los orificios de su cabeza libera vapor a presión.

– “¿¡QUÉ!?” – se sorprende Vegeta al notar como el ki del monstruo se eleva de forma exponencial.
Majin Bu golpea a Vegeta en la cara y le lanza contra una montaña, que se derrumba sobre el saiyajín.

– “¡Bravo, Majin Bu!” – celebra Babidí emocionado. – “¡Has noqueado a ese estúpido terrícola de un solo golpe! ¡Eres extraordinario!”
El monstruo vuelve a mostrar su carácter bobalicón y lo celebra haciendo una pose de forzudo.

– “Estamos perdidos…” – titubea Shin.
En el desierto, Gohan prepara un Masenko que lanza contra su padre, quien lo desvía hacia el cielo golpeándolo con su mano.
Gohan vuelve a abalanzarse contra Goku, pero éste le esquiva con el Shunkanido y le lanza al suelo de una patada.

– “¡Escúchame, Son Gohan!” – insiste Goku. – “¡El poder de Majin Bu ha aumentado! ¡Nunca nos hemos enfrentado a nadie así, pero juntos encontraremos la forma de derrotarle! ¡Aún tenemos una oportunidad!”
– “¡Majin Bu no me interesa!” – responde Gohan.
– “¡Va a matar a todo el mundo!” – insiste Goku. – “Tu madre, Piccolo, Krilín, esa chica del torneo… ¡Todos morirán!”
Son Gohan aprieta fuertemente los dientes mientras parece que intenta recapacitar.
Vegeta se levanta de entre los escombros algo malherido.

– “Maldito seas…” – murmura el saiyajín.
Babidí se acerca a Majin Bu.

– “¡Bien hecho, mi criatura!” – exclama el mago. – “Ahora, ¡mátalos!”
Bu responde al mago con una mueca.

– “Si no me obedeces, tendré que encerrarte” – responde el brujo. – “Conozco el hechizo para hacerlo”.
Majin Bu parece pensárselo durante un instante y responde con una reverencia.

– “Bien hecho” – le dice Babidí.
– “¡BUUUUUU!” – exclama el monstruo mientras avanza hacia Vegeta dando saltos como si fuera un niño.
Vegeta se pone en guardia, listo para luchar.

– “¡Veamos hasta dónde llega tu poder!” – exclama Vegeta abalanzándose contra el monstruo.
El saiyajín golpea a Bu en la cara, enterrando su puño en ella como si estuviera hecha de chicle.

– “Pero, ¿qué…?” – se extraña Vegeta.
El saiyajín insiste con una combinación de golpes que Bu encaja como si fuera un muñeco de trapo y finalmente le lanza lejos con una patada. El monstruo, deformado por los golpes, rebota por el suelo hasta perder la inercia. 

– “No…” – se preocupa Babidí. – “Bu…”
Pero el monstruo se levanta de un salto y su cuerpo recupera la forma original, como si no hubiera recibido ningún daño.

– “No es posible…” – murmura Vegeta preocupado.
– “¡JAJAJAJA!” – ríe Babidí. – “¡Bu es invencible! ¡Acaba con ellos, Bu! ¡Mátalos a todos! ¡Hazles sufrir!”
De repente, Vegeta se da la vuelta y alza su mano hacia el brujo.

– “Cállate” – dice mientras lanza un Big Bang Attack que desintegra a Babidí.
Shin se alarma mientras la explosión alza una inmensa nube de polvo.

– “¡NO!” – grita el Kaioshin. – “¿Qué has hecho? ¡Babidí era el único que podía encerrarle! ¡Nuestra única posibilidad de sobrevivir era que Bu escapara a su control y él se viera obligado a encerrarle de nuevo, igual que hizo su padre!”
– “Me parece una manera muy ruin de vencer” – responde Vegeta. – “Los saiyajín no recurrimos a trampas baratas. Le derrotaremos a nuestra manera.”
En el desierto, Goku y Gohan siguen luchando. Son Goku prepara un Kamehameha, pero Gohan le lanza un Makankosappo.
Goku desaparece, esquivando el ataque de Gohan, y reaparece a su espalda.

– “¡HAAAAAA!” – grita al lanzar la técnica de la Escuela Tortuga contra la espalda de su hijo.
Tras la gigantesca explosión, el mestizo se ha estrellado contra el suelo.

– “No te levantes, Son Gohan” – le advierte Goku.
Pero el mestizo, ensangrentado y enfurecido, vuelve a ponerse en pie.
Vegeta se eleva y extiende sus brazos hacia los lados mientras se envuelve con el aura del Súper Saiyajín.

– “¿Te crees muy fuerte?” – le dice Vegeta. – “¡Pues veamos hasta dónde llega tu resistencia!”
Majin Bu sonríe de forma burlona.
Shin asiste asombrado a la escena.

– “Le está provocando para que no esquive el ataque…” – murmura Shin.
Vegeta junta sus manos frente a él.

– “¡FINAL FLASH!” – exclama al disparar un poderosísimo ataque de ki que avanza a toda velocidad hacia el monstruo Bu y le sobrepasa, perdiéndose en el espacio.
Al disiparse la polvareda, Vegeta y Shin se dan cuenta de que Majin Bu ha perdido la parte superior de su cuerpo. 

– “¡Lo has logrado, Vegeta!” – celebra Shin.
Pero Vegeta sigue preocupado.

– “No puede ser…” – murmura el príncipe saiyajín con algo de miedo perceptible en su voz. – “Su ki apenas ha disminuido…”
Tras un choque, Goku y Gohan se detienen un instante para recuperar el aliento.
En ese momento, Son Goku parece percatarse de algo y esboza una tímida sonrisa.

– “Luchas como un verdadero guerrero, Son Gohan” – le dice Goku.
– “La magia de Babidí ha aumentado mucho mi poder” – responde el mestizo. – “¡Y hace que luche sin compasión!” – exclama expulsando su ki.
– “¿Es eso cierto?” – sonríe Goku, preparándose para continuar el combate.
El monstruo Bu se regenera en un santiamén.

– “Eso ha sido divertido” – sonríe alegremente Majin Bu.
– “Maldición…” – lamenta Vegeta. – “Además de ser muy fuerte parece inmortal… ¿Por qué estás tardando tanto, Kakarotto?”
– “¡Me toca a mí!” – dice el monstruo mientras agarra su barriga y la estira hasta obtener una tira de pasta rosa.
Vegeta, cuyas fuerzas empiezan a flaquear, no duda en atacar de nuevo al monstruo. Majin Bu le lanza un ataque de ki, obligando a Vegeta a esquivarlo, y aprovecha el momento para interceptarle lanzándole el trozo de chicle que ha preparado, que se enrolla en el saiyajín y le inmoviliza. 
El príncipe saiyajín, aprisionado, cae al suelo.

– “¡BUUUUU!” – grita el monstruo mientras corre hacia él con los brazos extendidos y lo patea como si fuera una pelota de playa.
Vegeta sale disparado, pero el monstruo se lanza sobre él, sentándose encima y castigándole con una combinación incesante de puñetazos en la cara.

– “¡BUUU! ¡BUUUU!” – exclama el monstruo, que se está divirtiendo.
De repente, alguien aparece en escena y patea a Majin Bu, apartándole de Vegeta.

– “¡Papá!” – exclama el chico. – “¿Estás bien?”
El joven Trunks ha aparecido y se apresura a ayudar a su padre a liberarse del chicle que le envuelve.
Vegeta, muy malherido, se pone de nuevo en pie.

– “¿Qué haces tu aquí?” – le dice Vegeta. – “¡Vete!”.
– “¡He venido a ayudarte!” – responde su hijo. – “¡Voy a luchar contigo! ¡Juntos podremos derrotarle!”
– “¡Te he dicho que te largues!” – le grita Vegeta.
– “Papá…” – dice Trunks, triste al no comprender el rechazo de su padre.
El monstruo Bu se pone en pie y empieza a liberar humo por los orificios de su cabeza.

– “Ese chico me ha pegado…” – murmura el monstruo mientras se envuelve en una esfera fucsia de ki. – “¡Y AHORA ESTOY FURIOSO!” – grita al liberar una poderosa onda expansiva que arrasa con todo lo que encuentra a su alrededor.
En el desierto, Goku y Gohan siguen centrados en su combate. 
De repente, Gohan parece distraerse un instante al sentir el poder devastador de Majin Bu.

– “Tenemos que hacer algo…” – le dice Goku. – “¡Ayúdame a detener a ese monstruo!”
Gohan parece recapacitar un instante.

– “Tengo que luchar contra ti…” – responde Gohan.
Son Goku sonríe.

– “Si quieres seguir peleando, podemos reanudar nuestro combate cuando nos hayamos encargado de Majin Bu.” – dice Goku. – “Al fin y al cabo, ya hace rato que ha desaparecido la marca de Babidí de tu frente”.
Gohan se queda estupefacto al escuchar a su padre y darse cuenta de que ha continuado luchando por su propia frustración y no por las órdenes del mago.

– “Yo… Lo siento…” – dice Gohan agachando la cabeza. 
De repente, alguien se acerca a ellos.

– “Piccolo…” – suspira Gohan como si estuviera viendo un fantasma.
– “Parece que Dabra ha muerto.” – sonríe Goku. – “Me alegro de verte.”
El namekiano, muy serio, se acerca a Gohan.

– “Son Gohan…” – dice Piccolo. – “Entiendo tu frustración. Yo más que nadie he conocido lo que significa estar sólo. Lo estuve hasta que te conocí”.
Gohan parece tranquilizarse y conmoverse ante las palabras de su mentor.

– “Crecí sólo y con la única misión de vengarme de tu padre. Odiándole cada segundo de mi vida y preparándome para cuando llegara el momento de enfrentarme a él y matarle.” – continúa el namekiano. – “Hasta que descubrí que yo podía crear mi propio camino. Vosotros me cambiasteis. Goku tuvo compasión y me trató como un rival, no como un enemigo. Y después tú… te convertiste en mi amigo.”
– “Piccolo…” – murmura Gohan.
– “Ahora la Tierra te necesita. La gente que nos importa corre peligro… así que lucharé para protegerles.” – le dice Piccolo extendiendo su mano hacia el mestizo en forma de invitación. – “Lucha a mi lado, amigo mío.”
La polvareda se disipa en la superficie de la nave de Babidí y revela un gigantesco cráter.
Vegeta ha protegido a Trunks, que ahora yace inconsciente en los brazos de su padre.

– “Trunks… ¡Trunks!” – intenta despertarle Vegeta.
El monstruo Bu celebra el destrozo que ha creado con un bailoteo.
El príncipe saiyajín coloca a Trunks en el suelo con delicadeza.

– “Me has salvado, hijo” – susurra Vegeta. – “No voy a desperdiciar esta oportunidad que me has dado.”
Vegeta se pone en pie y mira a Majin Bu.

– “Descansa un poco” – murmura Vegeta, mirando de reojo a su hijo con ternura. – “Estoy orgulloso de ti”.
Vegeta se eleva y avanza hasta Bu.

– “¿Sigues vivo?” – se extraña el monstruo.
– “Has hecho daño a mi hijo” – le dice Vegeta. – “He encontrado la paz en este planeta. He formado una familia aquí. Y has intentado arrebatármelo…” – continúa. – “No te lo perdonaré… ¡¡NO TE LO PERDONARÉ!!” – grita con rabia.
En ese momento, el cabello de Vegeta se eriza y su aura se vuelve más violenta, provocando la aparición de rayos de energía a su alrededor.
Majin Bu parece confuso ante la transformación de Vegeta.
El príncipe saiyajín contempla sus manos, abrumado ante su propio poder, y sonríe.

– “Yo también he conseguido llegar más allá del Súper Saiyajín” – dice mientras aprieta los puños satisfecho. – “Así que este es tu truco, Kakarotto.”
De repente, Goku, Gohan y Piccolo aparecen junto a Vegeta con el Shunkanido.

– “Habéis tardado mucho” – les dice Vegeta sin perder la sonrisa.
– “Vegeta…” – le dice Gohan, con intención de disculparse.
– “Ahora no” – le corta Vegeta. – “Centra tu rabia en Majin Bu. Nos hará falta.”
– “Está bien” – responde Gohan, listo para luchar.
– “Piccolo, por favor, encárgate de Trunks” – le pide Vegeta.
Piccolo se sorprende al escuchar a Vegeta pedir algo “por favor”.

– “Déjanos a Majin Bu a nosotros” – añade Goku. – “Y dale esta semilla al chico” – dice dándole una senzu.
– “Yo me encargo.” – responde Piccolo, sabiendo que el poder del monstruo le sobrepasa.  – “Vosotros luchad sin conteneros. No os preocupéis por nada”.
– “Seré mejor que nosotros también nos tomemos una” – dice Vegeta.
– “Sí” – responde Goku, repartiendo una a cada uno.
– “Puede que Shin siga vivo” – le dice Vegeta a Piccolo.
– “Le buscaré” – responde Piccolo.
El namekiano se aleja hacia Trunks.

– “¿Intenta huir?” – se pregunta Bu.
Los tres guerreros, que han conseguido un poder más allá del Súper Saiyajín y han repuesto fuerzas tomándose una semilla senzu, se encuentran cara a cara con el monstruo de Babidí.

– “Así que éste es Majin Bu…” – dice Goku analizando a su enemigo.
– “Su poder y resistencia son descomunales.” – dice Vegeta. – “Parece que nada consigue hacerle daño. Se regenera con una facilidad pasmosa.”
– “Vamos a tener que darlo todo” – sonríe Goku. – “¿Estás listo, Son Gohan?” 
– “Estoy preparado” – responde el mestizo. – “Yo le he despertado. Es mi responsabilidad acabar con él”.
– “Lo haremos juntos” – responde Goku.
Majin Bu sigue pendiente de Piccolo, pero Vegeta llama su atención.

– “¡Eh! ¡Bola de grasa!” – le insulta Vegeta. – “¿Qué te parece si empezamos el segundo asalto?”
– “¿Me has insultado?” – se enfada Bu.

Los tres saiyajín se ponen en guardia, listos para luchar contra al enemigo más fuerte al que jamás se han enfrentado.

ESPECIAL DBSNL // U6 / Parte VI: Majin

Especial DBSNL // U6 / Parte VI: Majin
Espero que sepas lo que haces, Son Goku.


Babidí ha teletransportado a nuestros amigos a un planeta solitario. Son Gohan, transformado en Súper Saiyajín, y Dabra se encuentran enzarzados en un combate muy igualado.

– “Ese chico está luchando de igual a igual con el Rey de los demonios…” – dice Kibito asombrado.
– “Son Gohan tiene un poder descomunal” – responde Goku orgulloso.
– “Cuando lucha motivado es imparable” – añade Piccolo. – “Este no es todo su poder”.
Gohan parece estar perdiendo algo de terreno frente a Dabra, que insiste en sus ataques.

– “Es realmente fuerte…” – piensa Gohan. – “¡Y creo que no está luchando al máximo!”
De repente, Dabra genera una espada en su mano derecha y sorprende a Gohan, que logra esquivar el ataque por los pelos.

– “Maldita sea…” – se lamenta el mestizo.
Babidí observa el duelo en su bola de cristal y comprueba el contador de energía en la base del huevo en el que está encerrado Majin Bu.

– “No es suficiente…” – murmura preocupado. – “¿A qué esta jugando Dabra? ¡Tiene que hacerle más daño!”
Dabra sonríe de forma terrorífica mientras mira de reojo a los espectadores del combate.

– “Sois mucho más fuertes de lo que esperábamos…” – dice el demonio. – “Me habéis impresionado.”
Vegeta se da cuenta de que algo no va bien.

– “Ese Dabra trama algo” – dice el príncipe saiyajín.
– “Parece muy confiado” – añade Goku.
– “No está usando todo su poder, pero Gohan tampoco.” – dice Piccolo.
– “Y sabe que si luchamos todos juntos no tiene ninguna oportunidad” – dice Goku. – “Así que, ¿por qué está tan tranquilo?”
Shin y Kibito escuchan con atención a nuestros amigos.

– “Dabra es peligroso” – dice Shin. – “Y estáis subestimando a Babidí”.
– “Puede que seáis más fuertes que ellos, pero no creáis ni por un momento que son estúpidos” – añade Kibito.
Dabra se abalanza sobre Gohan, espada en mano. El mestizo se centra en esquivar los ataques del demonio, que insiste sin perder su sádica sonrisa.
Son Gohan consigue detener un espadazo de Dabra sujetando la espada con ambas manos. Finalmente, el mestizo consigue partir el sable, sorprendiendo al demonio. 
Gohan contraataca, pero Dabra resulta ser una imagen residual.

– “¡Estoy aquí!” – dice el demonio, que aparece detrás de Gohan, lanzándole un poderoso ataque explosivo que impacta de lleno en la espalda del mestizo, lanzándole contra el suelo.
Los demás siguen contemplando el combate.

– “Si esto sigue así, tendréis que intervenir” – dice Shin.
– “Confía en Gohan” – dice Piccolo.
Gohan se levanta y Dabra desciende hasta colocarse junto a él.

– “Antes, ahí fuera, parecía que querías eliminarme…” – se burla el demonio. – “¿A qué esperas?”
Gohan aprieta sus puños con rabia.

– “Estoy harto…” – murmura el mestizo. – “Los saiyajín, Freezer, los androides… Cuando parece que las cosas van bien, siempre aparece alguien como vosotros para fastidiarlo.”
– “¿Vas a llorar?” – se burla Dabra. – “Qué decepción. Eres realmente fuerte. Pensé que serías un rival interesante… pero parece que solo eres un estúpido crío”.
La mirada de Gohan cambia, su cabello se eriza ligeramente y su aura se vuelve más violenta.

– “Ya era hora…” – sonríe Vegeta.
Gohan se abalanza sobre Dabra y le propina una combinación de golpes que el demonio no puede detener, y finalmente le lanza contra unas rocas de una patada.

– “Hacer enfadar a Gohan nunca es buena idea” – sonríe Piccolo.
– “No…” – murmura Shin preocupado. – “Esto no es bueno…”
– “¿Qué ocurre?” – se extraña Goku.
Dabra, pese a haber recibido una paliza, se levanta del suelo sonriendo.

– “Ya veo…” – dice el demonio. – “¡Señor Babidí!” – intenta comunicarse mentalmente con su amo. – “¡A mi señal, háganos regresar a la nave! ¡Ya sé cómo podemos despertar a Majin Bu!”
El mago se extraña ante la petición de Dabra, pero accede a sus deseos, pues confía en su luchador estrella.
El demonio genera una lanza en su mano y se la arroja a Gohan, que la esquiva fácilmente.
La lanza pasa de largo y se clava en el suelo, cerca de Goku y los demás.

– “¿De verdad pretendías sorprenderme con esto?” – dice Gohan. – “Patético” – añade mientras alza su mano y dispara a Dabra.
El ataque atraviesa la silueta del demonio.

– “¡¿Otra imagen residual?!” – se sorprende Gohan.
De repente, la mano del demonio atraviesa el pecho de Kibito.

– “Conozco tus poderes…” – dice Dabra. – “Y podrían ser molestos”.
– “¡Kibito!” – exclama Shin conmocionado.
Piccolo, de pie junto al ayudante del Kaioshin, se abalanza sobre el demonio.

– “¡Cobarde!” – exclama el namekiano.
Dabra escupe a Piccolo mientras da un salto hacia atrás.

– “¡Cuidado!” – intenta advertirle Shin.
El escupitajo impacta en el pecho del namekiano, que se detiene al notar una sensación extraña.

– “¡Ahora!” – exclama Dabra.
– “¡PAPARAPAA!” – canta Babidí, haciendo que todos regresen a la sala circular de la nave.
El demonio huye por una compuerta que se cierra a su paso, impidiendo que Goku y Vegeta puedan seguirle.

– “¡Vuelve aquí!” – exclama Gohan furioso.
El cuerpo de Piccolo empieza a convertirse en piedra. La transformación se extiende desde el punto de impacto del escupitajo.

– “¡¿Qué demonios ocurre?!” – dice Piccolo.
– “¡Piccolo!” – exclama Gohan, que se acerca a toda velocidad.
– “¡No le toques!” – interviene Shin.
– “¡Tenemos que hacer algo!” – dice Goku.
– “Si la estatua de piedra se rompe, Piccolo morirá” – dice el Kaioshin. – “Debemos matar a Dabra para revertir los efectos”.
– “Maldita sea…” – se lamenta Gohan. – “Piccolo…”
– “Confío en ti, Son Gohan” – dice Piccolo esbozando una sonrisa justo antes de que su rostro se convierta en piedra, completando la transformación.
Son Gohan se da la vuelta furioso y camina hacia la compuerta.

– “Pues hagámoslo ya” – dice el mestizo.
Mientras tanto, Dabra ya ha llegado hasta Babidí.

– “¿Cuál es el plan, Dabra?” – le pregunta el mago.
– “He encontrado al luchador perfecto” – sonríe el demonio.
En la sala, Vegeta se acerca a Gohan.

– “No puedes depender de tus rabietas para sacar todo tu poder” – le riñe el saiyajín. – “Si hubieras acabado con Dabra, esto no habría pasado”.
– “No seas tan duro con el chico, Vegeta” – interviene Goku. – “Son Gohan no es como nosotros. No vive para la lucha, tampoco Trunks.”
Son Gohan agacha la cabeza sintiéndose culpable.

– “¡No metas a mi hijo en esto, Kakarotto!” – se enfada Vegeta. – “¡Mi hijo nunca será un blandengue como el tuyo!”
Gohan aprieta con fuerza sus puños.

– “Lo siento, Piccolo” – piensa el mestizo, mientras vuelve a su estado base. – “Te he fallado…”
Shin, tras confirmar la muerte de Kibito, se interpone entre Goku y Vegeta.

– “¡Deteneos!” – exclama el Kaioshin preocupado. – “¡Babidí está jugando con nosotros! ¡Os está provocando para que…!”
De repente, un grito desgarrado de Gohan inunda la sala.

– “¡¿Qué te pasa?!” – se preocupa Goku. – “¡Son Gohan!”
– “Oh, no…” – dice Shin.
Gohan se agarra la cabeza con ambas manos mientras grita como si una terrible jaqueca le afectara de repente.

– “Eres mío…” – sonríe Babidí.
– “¡Es Babidí!” – exclama Shin. – “¡Está intentando controlar a Son Gohan!”
– “¡¿Cómo dices?!” – se sorprende Goku.
Las venas de Gohan comienzan a marcarse en su piel y unas ojeras oscuras rodean sus ojos. En su frente empieza a definirse una “M” de color negro; la marca del control de Babidí.

– “¡Tienes que relajarte!” – le dice Shin. – “¡Céntrate en pensamientos positivos!”
Gohan vuelve a transformarse en Súper Saiyajín.

– “¡Déjame en paz!” – grita mientras emite una fuerte onda de energía que lanza a Shin contra la pared.
Finalmente, Gohan deja de gritar y se yergue frente a Goku y Vegeta con una terrible sonrisa en su rostro.

– “Son Gohan…” – murmura Goku muy preocupado.
Babidí, contento al haberse hecho con un nuevo luchador, ríe mientras se prepara para teletransportar de nuevo a nuestros amigos.

– “¡Ya sé dónde podéis luchar!” – exclama el brujo. – “¡PAPARAPAAA!”
En ese instante, todos son transportados al ring del Torneo Mundial de Artes Marciales.

– “¿¡Qué hacemos aquí!?” – se extraña Vegeta.
Babidí, observando a Gohan a través de su bola de cristal, se dispone a darle órdenes.

– “¡Adelante, muchacho!” – exclama el mago. – “¡Tortúrales hasta sacarles toda su energía! ¡Y después mátalos!”
– “Tráeme a Dabra…” – dice Gohan.
– “¿Qué? ¿Puede negarse a obedecerme?” – se sorprende Babidí.
– “¡¡TRÁEME A DABRA!!” – grita Gohan.
Los espectadores asisten incrédulos a tal bizarra escena.
El presentador se acerca a Son Goku cautelosamente.

– “Goku… ¿Qué ocurre?” – le pregunta muy confuso.
– “Aléjate de aquí” – responde Goku. – “Que la gente se vaya”.
Vegeta da un paso al frente hacia Gohan.

– “¿Te has dejado poseer por esa escoria?” – le dice Vegeta. – “Has caído más bajo de lo que esperaba”.
– “¡Cállate, Vegeta!” – responde Gohan.
Detrás de Vegeta, Videl observa la escena asustada.

– “Videl…” – murmura Gohan al verla.
Son Goku se acerca a Gohan, intentando calmarle.

– “Tranquilo, hijo” – le dice su padre. – “Tienes que relajarte…”
– “¡No te acerques!” – exclama Gohan. – “¡Todo es culpa tuya!”
Goku se sorprende ante la actitud de su hijo.

– “Yo no quiero ser un guerrero…” – dice Gohan. – “Yo no quiero ser un saiyajín… Quiero una vida normal… Con una familia corriente… ¡¡TE ODIO!!”
– “Lo siento, hijo” – le dice Goku. – “Siento mucho que te hayas sentido obligado a vivir de esta forma. A veces soy muy egoísta, pero te prometo que siempre he querido lo mejor para ti y para tu madre.”
– “¡Deja de quejarte!” – interrumpe Vegeta. – “¡¿Quieres una vida normal?! ¡Nuestra raza murió cuando nosotros éramos niños! ¡Yo he estado bajo el yugo de Freezer durante años! ¡¡No tienes ni idea de lo que es vivir un infierno!!”
Vegeta se acerca a Gohan, que se ha quedado callado, y le agarra por la pechera.

– “¡Si vuelves a decir otra tontería, te prometo que te daré una paliza! ¡¡Y no me importa si ese Majin Bu despierta como resultado!!” 
Son Gohan agarra el brazo de Vegeta y lo aprieta con fuerza.

– “Vives entre nosotros pese a haber matado a nuestros amigos…” – le dice el mestizo. – “Ni se te ocurra darme lecciones”.
– “Maldito mocoso…” – dice Vegeta transformándose en Súper Saiyajín.
Gohan asesta un puñetazo a Vegeta y lo lanza fuera del ring.
Goku se transforma en Súper Saiyajín y da un paso hacia Gohan, pero Shin se interpone entre ambos.

– “¡Deteneos!” – exclama el Kaioshin. – “¡La magia de Babidí hace que sus sentimientos negativos sean más fuertes!”
– “Pero no los inventa…” – responde Goku. – “¿De verdad me odias, Son Gohan?”
Gohan fija su mirada furiosa en Goku.
De repente, el mestizo siente que alguien se acerca a él y cree que es Vegeta.

– “¡No estorbes!” – exclama el mestizo, emitiendo una corriente de aire con su mano en esa dirección, pero resulta ser Videl.
La chica es lanzada violentamente contra uno de los muros del ring, pero Vegeta logra interceptarla y protegerla de un impacto peor.

– “Vi… Videl…” – titubea Gohan.
Babidí sonríe a ver cómo la culpa inunda el corazón de Gohan y su control aumenta.

– “¡¡HAAAAAAAA!!” – grita Gohan de dolor al emitir una fuerte corriente de aire que barre el lugar.
De repente, Gohan vuelve a mostrar una terrorífica sonrisa.

– “Al fin…” – murmura Babidí. – “Estás bajo mi control”.
Shin retrocede al percibir el cambio en el alma de Son Gohan.

– “¡¡BABIDÍ!!” – grita Goku a pleno pulmón. – “¿¡ME OYES?! ¡¡VOY A ENFRENTARME A ÉL!! ¡¡LLÉVANOS A UN LUGAR DONDE NO HAYA NADIE!!”
– “¡No lo hagas, Son Goku!” – insiste Shin.
– “No te entrometas, Kaioshin” – responde Goku muy serio.
Babidí sonríe al ver el alboroto que ha creado.

– “¡Está bien! ¡Os llevaré a un lugar alejado de la gente!” – sonríe el mago. – “¡PAPARAPPA!”
En un instante, nuestros amigos han sido transportados a un desierto rocoso en mitad de la nada.
Shin, resignado, agacha la cabeza y se aparta.

– “Espero que sepas lo que haces, Son Goku.” – dice el Kaioshin.
– “Lo siento, Shin” – responde Goku.
– “Estúpido crío…” – refunfuña Vegeta mientras se acerca de nuevo a Gohan.
– “¡Vegeta!” – le interrumpe Goku, haciendo que el saiyajín se detenga. – “Tú y Shin deberíais seguir adelante y detener a Babidí y Dabra”.
– “¿Y dejar que tú te diviertas? ¡Ni hablar!” – responde Vegeta malhumorado.
Babidí atento a la escena, no pretende dejar que Shin y Vegeta lleguen hasta él.

– “¡No les dejes escapar!” – le ordena el brujo a Gohan. – “¡Mátales!”
Gohan se da la vuelta hacia Vegeta y Shin y se abalanza sobre ellos. Vegeta se pone en guardia, pero Goku aparece con el Shunkanido, detiene el puñetazo de Gohan con su mano y le da un puñetazo a su hijo,  lanzándole contra unas rocas.

 – “Está bien, Kakarotto” – dice Vegeta. – “Dejaré que te encargues de esto.”
– “Gracias, Vegeta” – responde Goku.
– “Nos encargaremos de Babidí y Dabra antes de que Majin Bu despierte” – dice Shin.
Dabra y Babidí siguen atentos a los acontecimientos.

– “Si no les abrimos la compuerta, la destruirán” – dice Dabra. – “Eso podría despertar a Majin Bu antes de tiempo”
– “Tienes razón…” – dice Babidí.
La compuerta situada en el suelo se abre y nuestros amigos descienden dos salas hasta llegar a las profundidades de la nave, donde les esperan Dabra y Babidí. Detrás de ellos se encuentra la gigantesca orbe que contiene a Majin Bu.

– “Bienvenidos” – les saluda Babidí. – “Kaioshin del Este… Hoy vengaré la muerte de mi padre”.
– “Acabemos con esto” – sonríe Vegeta.
– “Yo me encargaré de Babidí” – dice Shin.

ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte VI: Majin

Fallen FighterZ / Parte VI: Majin
Espero que sepas lo que haces, Son Goku.


Babidí ha teletransportado a nuestros amigos a un planeta solitario. Son Gohan, transformado en Súper Saiyajín, y Dabra se encuentran enzarzados en un combate muy igualado.

– “Ese chico está luchando de igual a igual con el Rey de los demonios…” – dice Kibito asombrado.
– “Son Gohan tiene un poder descomunal” – responde Goku orgulloso.
– “Cuando lucha motivado es imparable” – añade Piccolo. – “Este no es todo su poder”.
Gohan parece estar perdiendo algo de terreno frente a Dabra, que insiste en sus ataques.

– “Es realmente fuerte…” – piensa Gohan. – “¡Y creo que no está luchando al máximo!”
De repente, Dabra genera una espada en su mano derecha y sorprende a Gohan, que logra esquivar el ataque por los pelos.

– “Maldita sea…” – se lamenta el mestizo.
Babidí observa el duelo en su bola de cristal y comprueba el contador de energía en la base del huevo en el que está encerrado Majin Bu.

– “No es suficiente…” – murmura preocupado. – “¿A qué esta jugando Dabra? ¡Tiene que hacerle más daño!”
Dabra sonríe de forma terrorífica mientras mira de reojo a los espectadores del combate.

– “Sois mucho más fuertes de lo que esperábamos…” – dice el demonio. – “Me habéis impresionado.”
Vegeta se da cuenta de que algo no va bien.

– “Ese Dabra trama algo” – dice el príncipe saiyajín.
– “Parece muy confiado” – añade Goku.
– “No está usando todo su poder, pero Gohan tampoco.” – dice Piccolo.
– “Y sabe que si luchamos todos juntos no tiene ninguna oportunidad” – dice Goku. – “Así que, ¿por qué está tan tranquilo?”
Shin y Kibito escuchan con atención a nuestros amigos.

– “Dabra es peligroso” – dice Shin. – “Y estáis subestimando a Babidí”.
– “Puede que seáis más fuertes que ellos, pero no creáis ni por un momento que son estúpidos” – añade Kibito.
Dabra se abalanza sobre Gohan, espada en mano. El mestizo se centra en esquivar los ataques del demonio, que insiste sin perder su sádica sonrisa.
Son Gohan consigue detener un espadazo de Dabra sujetando la espada con ambas manos. Finalmente, el mestizo consigue partir el sable, sorprendiendo al demonio. 
Gohan contraataca, pero Dabra resulta ser una imagen residual.

– “¡Estoy aquí!” – dice el demonio, que aparece detrás de Gohan, lanzándole un poderoso ataque explosivo que impacta de lleno en la espalda del mestizo, lanzándole contra el suelo.
Los demás siguen contemplando el combate.

– “Si esto sigue así, tendréis que intervenir” – dice Shin.
– “Confía en Gohan” – dice Piccolo.
Gohan se levanta y Dabra desciende hasta colocarse junto a él.

– “Antes, ahí fuera, parecía que querías eliminarme…” – se burla el demonio. – “¿A qué esperas?”
Gohan aprieta sus puños con rabia.

– “Estoy harto…” – murmura el mestizo. – “Los saiyajín, Freezer, los androides… Cuando parece que las cosas van bien, siempre aparece alguien como vosotros para fastidiarlo.”
– “¿Vas a llorar?” – se burla Dabra. – “Qué decepción. Eres realmente fuerte. Pensé que serías un rival interesante… pero parece que solo eres un estúpido crío”.
La mirada de Gohan cambia, su cabello se eriza ligeramente y su aura se vuelve más violenta.

– “Ya era hora…” – sonríe Vegeta.
Gohan se abalanza sobre Dabra y le propina una combinación de golpes que el demonio no puede detener, y finalmente le lanza contra unas rocas de una patada.

– “Hacer enfadar a Gohan nunca es buena idea” – sonríe Piccolo.
– “No…” – murmura Shin preocupado. – “Esto no es bueno…”
– “¿Qué ocurre?” – se extraña Goku.
Dabra, pese a haber recibido una paliza, se levanta del suelo sonriendo.

– “Ya veo…” – dice el demonio. – “¡Señor Babidí!” – intenta comunicarse mentalmente con su amo. – “¡A mi señal, háganos regresar a la nave! ¡Ya sé cómo podemos despertar a Majin Bu!”
El mago se extraña ante la petición de Dabra, pero accede a sus deseos, pues confía en su luchador estrella.
El demonio genera una lanza en su mano y se la arroja a Gohan, que la esquiva fácilmente.
La lanza pasa de largo y se clava en el suelo, cerca de Goku y los demás.

– “¿De verdad pretendías sorprenderme con esto?” – dice Gohan. – “Patético” – añade mientras alza su mano y dispara a Dabra.
El ataque atraviesa la silueta del demonio.

– “¡¿Otra imagen residual?!” – se sorprende Gohan.
De repente, la mano del demonio atraviesa el pecho de Kibito.

– “Conozco tus poderes…” – dice Dabra. – “Y podrían ser molestos”.
– “¡Kibito!” – exclama Shin conmocionado.
Piccolo, de pie junto al ayudante del Kaioshin, se abalanza sobre el demonio.

– “¡Cobarde!” – exclama el namekiano.
Dabra escupe a Piccolo mientras da un salto hacia atrás.

– “¡Cuidado!” – intenta advertirle Shin.
El escupitajo impacta en el pecho del namekiano, que se detiene al notar una sensación extraña.

– “¡Ahora!” – exclama Dabra.
– “¡PAPARAPAA!” – canta Babidí, haciendo que todos regresen a la sala circular de la nave.
El demonio huye por una compuerta que se cierra a su paso, impidiendo que Goku y Vegeta puedan seguirle.

– “¡Vuelve aquí!” – exclama Gohan furioso.
El cuerpo de Piccolo empieza a convertirse en piedra. La transformación se extiende desde el punto de impacto del escupitajo.

– “¡¿Qué demonios ocurre?!” – dice Piccolo.
– “¡Piccolo!” – exclama Gohan, que se acerca a toda velocidad.
– “¡No le toques!” – interviene Shin.
– “¡Tenemos que hacer algo!” – dice Goku.
– “Si la estatua de piedra se rompe, Piccolo morirá” – dice el Kaioshin. – “Debemos matar a Dabra para revertir los efectos”.
– “Maldita sea…” – se lamenta Gohan. – “Piccolo…”
– “Confío en ti, Son Gohan” – dice Piccolo esbozando una sonrisa justo antes de que su rostro se convierta en piedra, completando la transformación.
Son Gohan se da la vuelta furioso y camina hacia la compuerta.

– “Pues hagámoslo ya” – dice el mestizo.
Mientras tanto, Dabra ya ha llegado hasta Babidí.

– “¿Cuál es el plan, Dabra?” – le pregunta el mago.
– “He encontrado al luchador perfecto” – sonríe el demonio.
En la sala, Vegeta se acerca a Gohan.

– “No puedes depender de tus rabietas para sacar todo tu poder” – le riñe el saiyajín. – “Si hubieras acabado con Dabra, esto no habría pasado”.
– “No seas tan duro con el chico, Vegeta” – interviene Goku. – “Son Gohan no es como nosotros. No vive para la lucha, tampoco Trunks.”
Son Gohan agacha la cabeza sintiéndose culpable.

– “¡No metas a mi hijo en esto, Kakarotto!” – se enfada Vegeta. – “¡Mi hijo nunca será un blandengue como el tuyo!”
Gohan aprieta con fuerza sus puños.

– “Lo siento, Piccolo” – piensa el mestizo, mientras vuelve a su estado base. – “Te he fallado…”
Shin, tras confirmar la muerte de Kibito, se interpone entre Goku y Vegeta.

– “¡Deteneos!” – exclama el Kaioshin preocupado. – “¡Babidí está jugando con nosotros! ¡Os está provocando para que…!”
De repente, un grito desgarrado de Gohan inunda la sala.

– “¡¿Qué te pasa?!” – se preocupa Goku. – “¡Son Gohan!”
– “Oh, no…” – dice Shin.
Gohan se agarra la cabeza con ambas manos mientras grita como si una terrible jaqueca le afectara de repente.

– “Eres mío…” – sonríe Babidí.
– “¡Es Babidí!” – exclama Shin. – “¡Está intentando controlar a Son Gohan!”
– “¡¿Cómo dices?!” – se sorprende Goku.
Las venas de Gohan comienzan a marcarse en su piel y unas ojeras oscuras rodean sus ojos. En su frente empieza a definirse una “M” de color negro; la marca del control de Babidí.

– “¡Tienes que relajarte!” – le dice Shin. – “¡Céntrate en pensamientos positivos!”
Gohan vuelve a transformarse en Súper Saiyajín.

– “¡Déjame en paz!” – grita mientras emite una fuerte onda de energía que lanza a Shin contra la pared.
Finalmente, Gohan deja de gritar y se yergue frente a Goku y Vegeta con una terrible sonrisa en su rostro.

– “Son Gohan…” – murmura Goku muy preocupado.
Babidí, contento al haberse hecho con un nuevo luchador, ríe mientras se prepara para teletransportar de nuevo a nuestros amigos.

– “¡Ya sé dónde podéis luchar!” – exclama el brujo. – “¡PAPARAPAAA!”
En ese instante, todos son transportados al ring del Torneo Mundial de Artes Marciales.

– “¿¡Qué hacemos aquí!?” – se extraña Vegeta.
Babidí, observando a Gohan a través de su bola de cristal, se dispone a darle órdenes.

– “¡Adelante, muchacho!” – exclama el mago. – “¡Tortúrales hasta sacarles toda su energía! ¡Y después mátalos!”
– “Tráeme a Dabra…” – dice Gohan.
– “¿Qué? ¿Puede negarse a obedecerme?” – se sorprende Babidí.
– “¡¡TRÁEME A DABRA!!” – grita Gohan.
Los espectadores asisten incrédulos a tal bizarra escena.
El presentador se acerca a Son Goku cautelosamente.

– “Goku… ¿Qué ocurre?” – le pregunta muy confuso.
– “Aléjate de aquí” – responde Goku. – “Que la gente se vaya”.
Vegeta da un paso al frente hacia Gohan.

– “¿Te has dejado poseer por esa escoria?” – le dice Vegeta. – “Has caído más bajo de lo que esperaba”.
– “¡Cállate, Vegeta!” – responde Gohan.
Detrás de Vegeta, Videl observa la escena asustada.

– “Videl…” – murmura Gohan al verla.
Son Goku se acerca a Gohan, intentando calmarle.

– “Tranquilo, hijo” – le dice su padre. – “Tienes que relajarte…”
– “¡No te acerques!” – exclama Gohan. – “¡Todo es culpa tuya!”
Goku se sorprende ante la actitud de su hijo.

– “Yo no quiero ser un guerrero…” – dice Gohan. – “Yo no quiero ser un saiyajín… Quiero una vida normal… Con una familia corriente… ¡¡TE ODIO!!”
– “Lo siento, hijo” – le dice Goku. – “Siento mucho que te hayas sentido obligado a vivir de esta forma. A veces soy muy egoísta, pero te prometo que siempre he querido lo mejor para ti y para tu madre.”
– “¡Deja de quejarte!” – interrumpe Vegeta. – “¡¿Quieres una vida normal?! ¡Nuestra raza murió cuando nosotros éramos niños! ¡Yo he estado bajo el yugo de Freezer durante años! ¡¡No tienes ni idea de lo que es vivir un infierno!!”
Vegeta se acerca a Gohan, que se ha quedado callado, y le agarra por la pechera.

– “¡Si vuelves a decir otra tontería, te prometo que te daré una paliza! ¡¡Y no me importa si ese Majin Bu despierta como resultado!!” 
Son Gohan agarra el brazo de Vegeta y lo aprieta con fuerza.

– “Vives entre nosotros pese a haber matado a nuestros amigos…” – le dice el mestizo. – “Ni se te ocurra darme lecciones”.
– “Maldito mocoso…” – dice Vegeta transformándose en Súper Saiyajín.
Gohan asesta un puñetazo a Vegeta y lo lanza fuera del ring.
Goku se transforma en Súper Saiyajín y da un paso hacia Gohan, pero Shin se interpone entre ambos.

– “¡Deteneos!” – exclama el Kaioshin. – “¡La magia de Babidí hace que sus sentimientos negativos sean más fuertes!”
– “Pero no los inventa…” – responde Goku. – “¿De verdad me odias, Son Gohan?”
Gohan fija su mirada furiosa en Goku.
De repente, el mestizo siente que alguien se acerca a él y cree que es Vegeta.

– “¡No estorbes!” – exclama el mestizo, emitiendo una corriente de aire con su mano en esa dirección, pero resulta ser Videl.
La chica es lanzada violentamente contra uno de los muros del ring, pero Vegeta logra interceptarla y protegerla de un impacto peor.

– “Vi… Videl…” – titubea Gohan.
Babidí sonríe a ver cómo la culpa inunda el corazón de Gohan y su control aumenta.

– “¡¡HAAAAAAAA!!” – grita Gohan de dolor al emitir una fuerte corriente de aire que barre el lugar.
De repente, Gohan vuelve a mostrar una terrorífica sonrisa.

– “Al fin…” – murmura Babidí. – “Estás bajo mi control”.
Shin retrocede al percibir el cambio en el alma de Son Gohan.

– “¡¡BABIDÍ!!” – grita Goku a pleno pulmón. – “¿¡ME OYES?! ¡¡VOY A ENFRENTARME A ÉL!! ¡¡LLÉVANOS A UN LUGAR DONDE NO HAYA NADIE!!”
– “¡No lo hagas, Son Goku!” – insiste Shin.
– “No te entrometas, Kaioshin” – responde Goku muy serio.
Babidí sonríe al ver el alboroto que ha creado.

– “¡Está bien! ¡Os llevaré a un lugar alejado de la gente!” – sonríe el mago. – “¡PAPARAPPA!”
En un instante, nuestros amigos han sido transportados a un desierto rocoso en mitad de la nada.
Shin, resignado, agacha la cabeza y se aparta.

– “Espero que sepas lo que haces, Son Goku.” – dice el Kaioshin.
– “Lo siento, Shin” – responde Goku.
– “Estúpido crío…” – refunfuña Vegeta mientras se acerca de nuevo a Gohan.
– “¡Vegeta!” – le interrumpe Goku, haciendo que el saiyajín se detenga. – “Tú y Shin deberíais seguir adelante y detener a Babidí y Dabra”.
– “¿Y dejar que tú te diviertas? ¡Ni hablar!” – responde Vegeta malhumorado.
Babidí atento a la escena, no pretende dejar que Shin y Vegeta lleguen hasta él.

– “¡No les dejes escapar!” – le ordena el brujo a Gohan. – “¡Mátales!”
Gohan se da la vuelta hacia Vegeta y Shin y se abalanza sobre ellos. Vegeta se pone en guardia, pero Goku aparece con el Shunkanido, detiene el puñetazo de Gohan con su mano y le da un puñetazo a su hijo,  lanzándole contra unas rocas.

 – “Está bien, Kakarotto” – dice Vegeta. – “Dejaré que te encargues de esto.”
– “Gracias, Vegeta” – responde Goku.
– “Nos encargaremos de Babidí y Dabra antes de que Majin Bu despierte” – dice Shin.
Dabra y Babidí siguen atentos a los acontecimientos.

– “Si no les abrimos la compuerta, la destruirán” – dice Dabra. – “Eso podría despertar a Majin Bu antes de tiempo”
– “Tienes razón…” – dice Babidí.
La compuerta situada en el suelo se abre y nuestros amigos descienden dos salas hasta llegar a las profundidades de la nave, donde les esperan Dabra y Babidí. Detrás de ellos se encuentra la gigantesca orbe que contiene a Majin Bu.

– “Bienvenidos” – les saluda Babidí. – “Kaioshin del Este… Hoy vengaré la muerte de mi padre”.
– “Acabemos con esto” – sonríe Vegeta.
– “Yo me encargaré de Babidí” – dice Shin.