ESPECIAL DBSNL // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte I: Sangre Real

Especial DBSNL // U3, U5, U6 y U7 / Parte I: Sangre Real
“Si Freezer pretende tratar con nosotros, debe hacerlo con respeto”


El Rey Vegeta se encuentra sentado en su sillón, en la gigantesca y vacía sala del trono. Su semblante es serio; parece preocupado. A su lado, su hombre de confianza y amigo, Páragus, parece compartir su sentimiento. El Rey viste una armadura de aspecto arcaico, pero su compañero lleva una coraza de cuero.

– “No podemos negarnos” – dice Páragus, que parece frustrado y contrariado por sus propias palabras.
– “Lo sé” – responde el Rey. – “Rechazar el trato puede significar el final de nuestra raza… pero aceptándolo cedemos nuestra libertad para siempre”.
– “Si nos pides luchar, lucharemos” – responde Paragus. – “El pueblo sigue en deuda contigo.”
– “No estamos preparados para otra guerra.” – dice Vegeta. – “Diez años de lucha contra los tsufur han mermado nuestras fuerzas.”
Paragus se acerca a la gigantesca cristalera que adorna el palacio y observa la ciudad aún en ruinas por la guerra reciente.

– “Que las futuras generaciones me perdonen” – claudica el Rey Vegeta.
– “Puede que algún día se alce un saiyajín capaz de liberarnos” – dice Páragus.
– “¿Aún crees en esas historias, viejo amigo?” – sonríe el Rey.
– “Ahora mismo es todo lo que tenemos” – responde el saiyajín.
De repente, un pitido alerta a los saiyajín. El rudimentario scouter del Rey, posado sobre el reposabrazos del trono, parece estar recibiendo una transmisión.

– “Aún no me he acostumbrado…” – dice Vegeta mientras se lo coloca en la oreja y aprieta el botón principal para escuchar el mensaje.
– “No entiendo que quieras usar esos artilugios” – le dice Páragus.
– “La tecnología tsufur puede sernos útil.” – responde el Rey mientras toca su propia armadura. – “Nos facilita las cosas.”
– “Siempre confiaré más en un hermano caído” – insiste Páragus golpeándose sutilmente el pecho con su puño, sobre su corazón. – “Como se ha hecho siempre.”
– “Eres un sentimental” – se burla el Rey.
Vegeta, al terminar de escuchar el mensaje, se quita el scouter.

– “Freezer ha enviado un emisario” – dice el Rey.
– “Ni siquiera se digna a venir él …” – refunfuña entre dientes Páragus. – “Nos falta al respeto.” – añade apretando con rabia sus puños.
– “Tranquilo, Páragus.” – intenta calmarle Vegeta. – “Veamos qué tiene que decir el

En ese instante, un guardia saiyajín atraviesa las puertas y cae muerto al suelo.
Páragus y Vegeta se ponen en guardia, sobresaltados por lo ocurrido. 

Un ser rosado y grandullón entra en la sala.

– “¡¿Quién eres?!” – exclama Páragus. – “¡¿Cómo osas presentarte así ante el Rey Vegeta?!”
El misterioso personaje estalla en una carcajada.

– “Me dijeron que tenía que esperar…” – responde el desconocido. – “Pero supongo que ha sido un error, porque nadie hace esperar al Imperio”.
Seis guardias saiyajín irrumpen en la sala y rodean al enemigo.

– “Eres el emisario de Freezer…” – dice Vegeta. – “Dodoria”.
– “Por la forma en la que te refieres a mi señor, ¿tengo que deducir que os negáis a uniros a nuestras tropas?” – sonríe el emisario.
El Rey hace un gesto a sus hombres para que se tranquilicen.

– “Nos sentimos honrados por la oferta” – dice el Rey. – “Pero necesitamos tiempo para recuperarnos. Acabamos de salir de un conflicto que ha durado una década y aún nos estamos acostumbrando a…”
– “Excusas” – le interrumpe Dodoria. – “El señor Freezer quiere contar con vosotros cuanto antes. Además, quiere incluir en el trato el acceso completo a la tecnología tsufur.”
– “Necesitamos tiempo…” – insiste el Rey.
– “Dadnos un año” – interviene Páragus. – “Podemos intercambiar información sobre la tecnología…”
– “¿Intercambiar información? ¡JAJAJAJA!” – se burla Dodoria. – “¿Qué información pueden aportar unos simios?”
Páragus da un paso al frente.

– “¡Repite eso!” – exclama furioso el saiyajín.
– “Por vuestra culpa, una raza que podría haber aportado muchos avances al Imperio ha desaparecido.” – responde el emisario de Freezer. – “Un tsufur valía más que todos vosotros.”
– “No olvides que estás sobre las ruinas de esos a los que alabas.” – le interrumpe el Rey.
– “No tenéis ni idea de lo vasto que es el Universo. Solo habéis demostrado ser bárbaros. Os gusta el combate; la violencia.” – dice Dodoria. – “Y ni siquiera sois los mejores en eso. Pero por algún motivo que no logro comprender, mi señor cree que podéis ser útiles.”
El Rey se pone en pie y se acerca a Dodoria.

– “Somos guerreros. Si Freezer pretende tratar con nosotros, debe hacerlo con respeto” – le desafía Vegeta.
Dodoria agarra al Rey por el cuello, levantándole del suelo.
Páragus se abalanza sobre él, pero Dodoria le noquea con un simple revés, estampándole contra una columna.
Los guardias se abalanzan sobre el enemigo, pero son detenidos por la débil voz de su Rey.

– “Deteneos” – dice con un hilo de voz.
Dodoria sonríe mientras aprieta un poco más el cuello de Vegeta.

– “Parece que vuestro Rey ha entendido su lugar…” – se mofa el emisario.
– “Aceptamos… Aceptamos el trato…” – dice el Rey.
Dodoria suelta a Vegeta, que cae al suelo.

– “¡Su Majestad!” – exclama un soldado, que se apresura a levantar a su Rey.
El emisario de Freezer da la espalda a Vegeta y camina hacia la salida. 

– “En unos días llegará una nave con personal para estudiar la tecnología tsufur y trabajar en vuestro adiestramiento.” – anuncia Dodoria.
– “¿Adiestramiento?” – se extraña el Rey.
– “Peleáis como animales rabiosos” – dice Dodoria. – “Eso no os llevará muy lejos fuera de este planeta.”
Dodoria abandona la sala.
El Rey desprecia la ayuda de su guardia. Siente que su orgullo ha sido herido.

– “Páragus, ¿estás bien?” – le pregunta a su amigo.
El saiyajín, con su ojo ensangrentado, intenta ponerse en pie, pero solo logra arrodillarse.

– “¿Qué vamos a hacer ahora?” – pregunta con los hombros caídos.
– “Rezar para que esas leyendas en las que crees sean ciertas” – responde el Rey.
Detrás del trono, un jovencísimo niño se encuentra agazapado, mirando la escena, aterrorizado.
Páragus se percata de su presencia.

– “No…” – lamenta el saiyajín al ver al crío.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta el Rey.
– “Tú hijo…” – responde Páragus.
El Rey, al ver la expresión en la cara del joven Vegeta, entiende que ha presenciado todo lo ocurrido. 

– “Vegeta…” – dice el Rey, que se acercarse al chico. – “Ya ha pasado…”
El joven saiyajín permanece inmóvil, con la mirada perdida.
El Rey agarra a su hijo y le sienta en el trono.

– “No dejaremos que se salgan con la suya” – dice el Rey.
El pequeño Vegeta sigue en estado de shock.

– “Mírame” – le dice su padre. – “Hijo, mírame”.
Finalmente, el Rey consigue captar la atención del niño.

– “¿Por qué te habla así?” – pregunta el chico. – “Tú eres el Rey… Somos saiyajín…”
– “Así es. Y tú eres el Príncipe de una raza de guerreros extraordinaria.” – responde el padre. – “Y vamos a trabajar duro para que se den cuenta de eso. Para poder decir con orgullo que somos saiyajín. Lucharemos para que, en el futuro, nadie se atreva a hablarte así a ti.”

ESPECIAL DBSNL /// Kingdom come // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte I: Sangre Real

Kingdom come / Parte I: Sangre Real
“Si Freezer pretende tratar con nosotros, debe hacerlo con respeto”


El Rey Vegeta se encuentra sentado en su sillón, en la gigantesca y vacía sala del trono. Su semblante es serio; parece preocupado. A su lado, su hombre de confianza y amigo, Páragus, parece compartir su sentimiento. El Rey viste una armadura de aspecto arcaico, pero su compañero lleva una coraza de cuero.

– “No podemos negarnos” – dice Páragus, que parece frustrado y contrariado por sus propias palabras.
– “Lo sé” – responde el Rey. – “Rechazar el trato puede significar el final de nuestra raza… pero aceptándolo cedemos nuestra libertad para siempre”.
– “Si nos pides luchar, lucharemos” – responde Paragus. – “El pueblo sigue en deuda contigo.”
– “No estamos preparados para otra guerra.” – dice Vegeta. – “Diez años de lucha contra los tsufur han mermado nuestras fuerzas.”
Paragus se acerca a la gigantesca cristalera que adorna el palacio y observa la ciudad aún en ruinas por la guerra reciente.

– “Que las futuras generaciones me perdonen” – claudica el Rey Vegeta.
– “Puede que algún día se alce un saiyajín capaz de liberarnos” – dice Páragus.
– “¿Aún crees en esas historias, viejo amigo?” – sonríe el Rey.
– “Ahora mismo es todo lo que tenemos” – responde el saiyajín.
De repente, un pitido alerta a los saiyajín. El rudimentario scouter del Rey, posado sobre el reposabrazos del trono, parece estar recibiendo una transmisión.

– “Aún no me he acostumbrado…” – dice Vegeta mientras se lo coloca en la oreja y aprieta el botón principal para escuchar el mensaje.
– “No entiendo que quieras usar esos artilugios” – le dice Páragus.
– “La tecnología tsufur puede sernos útil.” – responde el Rey mientras toca su propia armadura. – “Nos facilita las cosas.”
– “Siempre confiaré más en un hermano caído” – insiste Páragus golpeándose sutilmente el pecho con su puño, sobre su corazón. – “Como se ha hecho siempre.”
– “Eres un sentimental” – se burla el Rey.
Vegeta, al terminar de escuchar el mensaje, se quita el scouter.

– “Freezer ha enviado un emisario” – dice el Rey.
– “Ni siquiera se digna a venir él …” – refunfuña entre dientes Páragus. – “Nos falta al respeto.” – añade apretando con rabia sus puños.
– “Tranquilo, Páragus.” – intenta calmarle Vegeta. – “Veamos qué tiene que decir el

En ese instante, un guardia saiyajín atraviesa las puertas y cae muerto al suelo.
Páragus y Vegeta se ponen en guardia, sobresaltados por lo ocurrido. 

Un ser rosado y grandullón entra en la sala.

– “¡¿Quién eres?!” – exclama Páragus. – “¡¿Cómo osas presentarte así ante el Rey Vegeta?!”
El misterioso personaje estalla en una carcajada.

– “Me dijeron que tenía que esperar…” – responde el desconocido. – “Pero supongo que ha sido un error, porque nadie hace esperar al Imperio”.
Seis guardias saiyajín irrumpen en la sala y rodean al enemigo.

– “Eres el emisario de Freezer…” – dice Vegeta. – “Dodoria”.
– “Por la forma en la que te refieres a mi señor, ¿tengo que deducir que os negáis a uniros a nuestras tropas?” – sonríe el emisario.
El Rey hace un gesto a sus hombres para que se tranquilicen.

– “Nos sentimos honrados por la oferta” – dice el Rey. – “Pero necesitamos tiempo para recuperarnos. Acabamos de salir de un conflicto que ha durado una década y aún nos estamos acostumbrando a…”
– “Excusas” – le interrumpe Dodoria. – “El señor Freezer quiere contar con vosotros cuanto antes. Además, quiere incluir en el trato el acceso completo a la tecnología tsufur.”
– “Necesitamos tiempo…” – insiste el Rey.
– “Dadnos un año” – interviene Páragus. – “Podemos intercambiar información sobre la tecnología…”
– “¿Intercambiar información? ¡JAJAJAJA!” – se burla Dodoria. – “¿Qué información pueden aportar unos simios?”
Páragus da un paso al frente.

– “¡Repite eso!” – exclama furioso el saiyajín.
– “Por vuestra culpa, una raza que podría haber aportado muchos avances al Imperio ha desaparecido.” – responde el emisario de Freezer. – “Un tsufur valía más que todos vosotros.”
– “No olvides que estás sobre las ruinas de esos a los que alabas.” – le interrumpe el Rey.
– “No tenéis ni idea de lo vasto que es el Universo. Solo habéis demostrado ser bárbaros. Os gusta el combate; la violencia.” – dice Dodoria. – “Y ni siquiera sois los mejores en eso. Pero por algún motivo que no logro comprender, mi señor cree que podéis ser útiles.”
El Rey se pone en pie y se acerca a Dodoria.

– “Somos guerreros. Si Freezer pretende tratar con nosotros, debe hacerlo con respeto” – le desafía Vegeta.
Dodoria agarra al Rey por el cuello, levantándole del suelo.
Páragus se abalanza sobre él, pero Dodoria le noquea con un simple revés, estampándole contra una columna.
Los guardias se abalanzan sobre el enemigo, pero son detenidos por la débil voz de su Rey.

– “Deteneos” – dice con un hilo de voz.
Dodoria sonríe mientras aprieta un poco más el cuello de Vegeta.

– “Parece que vuestro Rey ha entendido su lugar…” – se mofa el emisario.
– “Aceptamos… Aceptamos el trato…” – dice el Rey.
Dodoria suelta a Vegeta, que cae al suelo.

– “¡Su Majestad!” – exclama un soldado, que se apresura a levantar a su Rey.
El emisario de Freezer da la espalda a Vegeta y camina hacia la salida. 

– “En unos días llegará una nave con personal para estudiar la tecnología tsufur y trabajar en vuestro adiestramiento.” – anuncia Dodoria.
– “¿Adiestramiento?” – se extraña el Rey.
– “Peleáis como animales rabiosos” – dice Dodoria. – “Eso no os llevará muy lejos fuera de este planeta.”
Dodoria abandona la sala.
El Rey desprecia la ayuda de su guardia. Siente que su orgullo ha sido herido.

– “Páragus, ¿estás bien?” – le pregunta a su amigo.
El saiyajín, con su ojo ensangrentado, intenta ponerse en pie, pero solo logra arrodillarse.

– “¿Qué vamos a hacer ahora?” – pregunta con los hombros caídos.
– “Rezar para que esas leyendas en las que crees sean ciertas” – responde el Rey.
Detrás del trono, un jovencísimo niño se encuentra agazapado, mirando la escena, aterrorizado.
Páragus se percata de su presencia.

– “No…” – lamenta el saiyajín al ver al crío.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta el Rey.
– “Tú hijo…” – responde Páragus.
El Rey, al ver la expresión en la cara del joven Vegeta, entiende que ha presenciado todo lo ocurrido. 

– “Vegeta…” – dice el Rey, que se acercarse al chico. – “Ya ha pasado…”
El joven saiyajín permanece inmóvil, con la mirada perdida.
El Rey agarra a su hijo y le sienta en el trono.

– “No dejaremos que se salgan con la suya” – dice el Rey.
El pequeño Vegeta sigue en estado de shock.

– “Mírame” – le dice su padre. – “Hijo, mírame”.
Finalmente, el Rey consigue captar la atención del niño.

– “¿Por qué te habla así?” – pregunta el chico. – “Tú eres el Rey… Somos saiyajín…”
– “Así es. Y tú eres el Príncipe de una raza de guerreros extraordinaria.” – responde el padre. – “Y vamos a trabajar duro para que se den cuenta de eso. Para poder decir con orgullo que somos saiyajín. Lucharemos para que, en el futuro, nadie se atreva a hablarte así a ti.”

ESPECIAL DBSNL // Universo 6 / Parte XII: La Sala del Espíritu y el Tiempo

Especial DBSNL // U6 / Parte XII: La Sala del Espírutu y el Tiempo
“No vamos a parar de intentarlo”
En la Atalaya de Kamisama, todos nuestros amigos pueden sentir el ki del insecto acercarse a toda velocidad a la Capital del Oeste.

– “¿Qué pretende?” – pregunta Krilín.
– “Quiere hacernos salir” – responde Gohan mientras aprieta sus puños con fuerza.
Cell sobrevuela la metrópolis hasta llegar al centro de ésta. Algunos ciudadanos, alertados por el zumbido y ya atentos tras la explosión previa en la Corporación Cápsula, miran a esa extraña figura en el cielo.

– “¿Qué es eso?” – pregunta uno.
– “¿Es un hombre?” – dice otro.
El insecto contempla el paisaje urbanístico con una sonrisa.
Tras un instante, Cell alza sus manos.

– “¡HAAAAA!” – exclama el insecto mientras toda la ciudad estalla por los aires formando una gigantesca columna de fuego que se inicia en el centro de la metrópolis y se expande hasta engullirla por completo.
En la Atalaya, todos pueden sentir lo ocurrido, Pronto ven la explosión en el horizonte y son azotados por su onda expansiva.

– “Maldito seas…” – dice Goku entre dientes.
La polvareda se disipa y Cell observa el resultado algo decepcionado.

– “Esperaba que apareciera alguien…” – dice Cell. – “Me has sorprendido, Son Goku. Pero veamos hasta dónde estás dispuesto ha aguantar.” – añade antes de irse volando.
En el Palacio, nuestros amigos empiezan a impacientarse.

– “¡Se mueve de nuevo!” – advierte Yamcha.
– “Va hacia la Capital Central…” – dice Krilín.
– “¡Tenemos que detenerle!” – exclama Trunks.
– “Lo haremos” – responde Goku. – “Pero no podemos precipitarnos”.
– “Ya tenemos un plan.” – les recuerda Gohan.
Cell sigue volando hacia su siguiente objetivo, pero de repente Goku aparece con el Shunkanido y se interpone en su camino, haciendo que el insecto deba detenerse.

– “Son Goku…” – sonríe Cell. – “No has podido resistirte…”
Goku le mira con rostro serio.

– “Ya sé que quieres eliminarme, pero no tienes que matar a nadie más.” – le dice Goku. – “Los terrícolas no tienen nada que ver con esto”.
– “Siempre preocupado por los demás…” – se burla Cell. – “¿Vas a ofrecerme tu vida por la suya?”
– “¿Eso serviría?” – le pregunta Goku.
– “No” – responde el insecto. – “Mi objetivo es poner a prueba mi cuerpo perfecto, y para eso tengo que llamar la atención. Lo he aprendido de ti.” – explica Cell. – “Gente como yo es la que hace que aparezcan luchadores como tú.”
El saiyajín parece reflexionar sobre las palabras de Cell.

– “La Red Ribbon, Piccolo Daimaoh, los saiyajín, Freezer, los androides, Majin Bu…” – continúa el insecto. – “Un poco de caos ha hecho que en pocos años hayan aparecido guerreros de una talla nunca vista antes. Tú, Vegeta, Son Gohan, Trunks, Piccolo… Vuestro poder no tiene precedentes en este planeta. Incluso los humanos han superado sus barreras… Así que me pregunto, ¿qué ocurrirá ahora? ¿Quién se alzará para enfrentarse a mí?”
– “Buscas un nuevo rival para poner a prueba tu cuerpo y obligarte a mejorar…” – responde Goku. – “Tengo que admitir que no es un sentimiento que me sea ajeno.” – añade. – “Pero no deberías hacer planes a largo plazo, porque aún tienes que derrotarnos a nosotros” – intenta provocarle.
– “Gohan, Vegeta y tú no pudisteis derrotarme luchando juntos, y ahora Vegeta ha muerto. ¿Aún crees que podéis derrotarme?”
– “No vamos a parar de intentarlo” – responde Goku.
– “Lo sé” – sonríe Cell. – “Y eso me fascina”.
Cell y Goku se miran detenidamente.

– “Si quieres que luchemos contra ti con todo nuestro poder, tiene que ser en un lugar donde no podamos causar daños a la Tierra.” – dice Goku.
– “¿Quieres luchar en otro planeta?” – le pregunta Cell.
– “Eso no será necesario” – responde Goku. – “Hay un lugar en la Tierra que cumple esas condiciones. Está en la Atalaya de Kamisama.”
El insecto se sorprende al escuchar nombrar ese lugar.

– “¡La famosa Atalaya!” – exclama Cell. – “Supongo que os habéis estado ocultando ahí… ¿Y dices que quieres revelarme su localización?”
– “Ahí hay un lugar llamado la Sala del Espíritu y el Tiempo” – explica Goku. – “En ese lugar no hay absolutamente nada y está aislada del mundo exterior. Ahí podremos luchar sin distracciones ni limitaciones.”
– “Es una propuesta interesante…” – dice Cell. – “¿Qué te hace pensar que no os mataré a todos nada más llegar?”
– “No ganas nada haciéndolo” – responde Goku.
Cell sonríe.

– “Está bien. Te sigo.” – dice Cell.
Goku se acerca al insecto y le ofrece la mano mientras se prepara para hacer el Shunkanido.
En un instante, los dos guerreros aparecen en la Atalaya frente a los demás. Cell observa su alrededor y se percata de como le están mirando los presentes.

– “¿Van a ser nuestros espectadores?” – pregunta Cell.
– “No. Ellos se quedarán al margen.” – responde Goku. – “Nadie va distraernos.”
– “Aterrorizados…” – murmura mientras mira a Krilín, Yamcha, Oolong y Puar. – “Furiosos…” – añade al ver a Trunks y Bulma. – “Qué interesante…”
– “Sígueme” – le dice Goku.
Cell acompaña al saiyajín hasta la puerta de la misteriosa sala.

– “Es aquí” – dice Goku.
– “Mucha suerte, papá” – dice Gohan mientras su padre abre la puerta.
El insecto se da la vuelta y de nuevo mira a los presentes.

– “No os preocupéis. Esto será rápido.” – sonríe Cell. – “Puede ir calentando el siguiente.” 
Ambos luchadores entran juntos. Cell se adelante mientras el saiyajín cierra la puerta.
El insecto de repente se encuentra observando la más inmensa nada. Un paraje blanco impoluto. Nota como el aire es más denso y su cuerpo pesa más. También se percata de que ha dejado de sentir el ki de los luchadores que había en la Atalaya.

– “¿Qué lugar es este?” – murmura Cell impresionado.
– “Este es nuestro ring” – dice Goku.
Fuera de la sala, nuestros amigos esperan impacientes. La diferencia en el transcurso del tiempo a ambos lados de la puerta hace que sea difícil predecir lo que está ocurriendo dentro de la habitación.
Goku y Cell se preparan para luchar.
El saiyajín, aún en su estado base, se prepara para lanzar un Kamehameha.

– “Ka… Me… Ha… Me…” – murmura Goku
– “¿Cómo?” – se extraña Cell. – “¿Vas a empezar con eso? ¡JAJAJA! ¿Es que el miedo te ha vuelto loco? Conozco esa técnica de sobra. No vas a…”
Goku esboza una sonrisa en el último momento que inquieta a Cell.

– “¡HAAAAAA!” – exclama el saiyajín dándose la vuelta y lanzando su ataque contra la puerta de la sala.
Cell no entiende lo que ha pasado y mira a Goku confuso.

– “Ahora no podemos salir” – explica Goku. – “Tú y yo estamos solos; encerrados en esta sala hasta que uno mate al otro.”
– “¡Me has engañado!” – exclama Cell nervioso.
El saiyajín sonríe y empieza a hacer estiramientos.

– “No exactamente” – responde Goku.
– “¿Qué?” – dice Cell.
– “Estamos solos y nadie va a interrumpirnos” – añade Goku mientras se transforma en Súper Saiyajín 2.
Cell le devuelve la sonrisa.

– “Siempre acabas impresionándome, Son Goku” – responde Cell mientras se envuelve en su aura amarilla. – “Primero te mataré y después buscaré una salida.”
Fuera de la sala, las horas pasan. Nuestros amigos están cada vez más nerviosos. 

– “¿Por qué tardan tanto?” – pregunta Krilín.
– “Si aún no han salido, es posible que mi padre haya destruido la puerta de la sala” – dice Gohan.
– “¿Y si intentamos abrir la puerta?” – dice Yamcha.
De repente, todos sienten la aparición de un poderoso ki.

– “¡¿Han salido?!” – exclama Trunks.
– “¡Es el ki de Goku!” – añade contento Krilín.
Todos corren hacia la puerta de la Sala, pero enseguida se percatan de que ésta sigue cerrada.

– “Pero, ¿qué ha…?” – dice Yamcha.
En ese instante puede escuchar un sonido característico de pisadas que se acerca a ellos y el terror les embarga.

– “He estado vagando por la nada durante meses…” – dice Cell furioso mientras un extraño portal se cierra a su espalda. – “Me las vais a pagar”.

ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte XII: La Sala del Espíritu y el Tiempo

Fallen FighterZ / Parte XII: La Sala del Espírutu y el Tiempo
“No vamos a parar de intentarlo”
En la Atalaya de Kamisama, todos nuestros amigos pueden sentir el ki del insecto acercarse a toda velocidad a la Capital del Oeste.

– “¿Qué pretende?” – pregunta Krilín.
– “Quiere hacernos salir” – responde Gohan mientras aprieta sus puños con fuerza.
Cell sobrevuela la metrópolis hasta llegar al centro de ésta. Algunos ciudadanos, alertados por el zumbido y ya atentos tras la explosión previa en la Corporación Cápsula, miran a esa extraña figura en el cielo.

– “¿Qué es eso?” – pregunta uno.
– “¿Es un hombre?” – dice otro.
El insecto contempla el paisaje urbanístico con una sonrisa.
Tras un instante, Cell alza sus manos.

– “¡HAAAAA!” – exclama el insecto mientras toda la ciudad estalla por los aires formando una gigantesca columna de fuego que se inicia en el centro de la metrópolis y se expande hasta engullirla por completo.
En la Atalaya, todos pueden sentir lo ocurrido, Pronto ven la explosión en el horizonte y son azotados por su onda expansiva.

– “Maldito seas…” – dice Goku entre dientes.
La polvareda se disipa y Cell observa el resultado algo decepcionado.

– “Esperaba que apareciera alguien…” – dice Cell. – “Me has sorprendido, Son Goku. Pero veamos hasta dónde estás dispuesto ha aguantar.” – añade antes de irse volando.
En el Palacio, nuestros amigos empiezan a impacientarse.

– “¡Se mueve de nuevo!” – advierte Yamcha.
– “Va hacia la Capital Central…” – dice Krilín.
– “¡Tenemos que detenerle!” – exclama Trunks.
– “Lo haremos” – responde Goku. – “Pero no podemos precipitarnos”.
– “Ya tenemos un plan.” – les recuerda Gohan.
Cell sigue volando hacia su siguiente objetivo, pero de repente Goku aparece con el Shunkanido y se interpone en su camino, haciendo que el insecto deba detenerse.

– “Son Goku…” – sonríe Cell. – “No has podido resistirte…”
Goku le mira con rostro serio.

– “Ya sé que quieres eliminarme, pero no tienes que matar a nadie más.” – le dice Goku. – “Los terrícolas no tienen nada que ver con esto”.
– “Siempre preocupado por los demás…” – se burla Cell. – “¿Vas a ofrecerme tu vida por la suya?”
– “¿Eso serviría?” – le pregunta Goku.
– “No” – responde el insecto. – “Mi objetivo es poner a prueba mi cuerpo perfecto, y para eso tengo que llamar la atención. Lo he aprendido de ti.” – explica Cell. – “Gente como yo es la que hace que aparezcan luchadores como tú.”
El saiyajín parece reflexionar sobre las palabras de Cell.

– “La Red Ribbon, Piccolo Daimaoh, los saiyajín, Freezer, los androides, Majin Bu…” – continúa el insecto. – “Un poco de caos ha hecho que en pocos años hayan aparecido guerreros de una talla nunca vista antes. Tú, Vegeta, Son Gohan, Trunks, Piccolo… Vuestro poder no tiene precedentes en este planeta. Incluso los humanos han superado sus barreras… Así que me pregunto, ¿qué ocurrirá ahora? ¿Quién se alzará para enfrentarse a mí?”
– “Buscas un nuevo rival para poner a prueba tu cuerpo y obligarte a mejorar…” – responde Goku. – “Tengo que admitir que no es un sentimiento que me sea ajeno.” – añade. – “Pero no deberías hacer planes a largo plazo, porque aún tienes que derrotarnos a nosotros” – intenta provocarle.
– “Gohan, Vegeta y tú no pudisteis derrotarme luchando juntos, y ahora Vegeta ha muerto. ¿Aún crees que podéis derrotarme?”
– “No vamos a parar de intentarlo” – responde Goku.
– “Lo sé” – sonríe Cell. – “Y eso me fascina”.
Cell y Goku se miran detenidamente.

– “Si quieres que luchemos contra ti con todo nuestro poder, tiene que ser en un lugar donde no podamos causar daños a la Tierra.” – dice Goku.
– “¿Quieres luchar en otro planeta?” – le pregunta Cell.
– “Eso no será necesario” – responde Goku. – “Hay un lugar en la Tierra que cumple esas condiciones. Está en la Atalaya de Kamisama.”
El insecto se sorprende al escuchar nombrar ese lugar.

– “¡La famosa Atalaya!” – exclama Cell. – “Supongo que os habéis estado ocultando ahí… ¿Y dices que quieres revelarme su localización?”
– “Ahí hay un lugar llamado la Sala del Espíritu y el Tiempo” – explica Goku. – “En ese lugar no hay absolutamente nada y está aislada del mundo exterior. Ahí podremos luchar sin distracciones ni limitaciones.”
– “Es una propuesta interesante…” – dice Cell. – “¿Qué te hace pensar que no os mataré a todos nada más llegar?”
– “No ganas nada haciéndolo” – responde Goku.
Cell sonríe.

– “Está bien. Te sigo.” – dice Cell.
Goku se acerca al insecto y le ofrece la mano mientras se prepara para hacer el Shunkanido.
En un instante, los dos guerreros aparecen en la Atalaya frente a los demás. Cell observa su alrededor y se percata de como le están mirando los presentes.

– “¿Van a ser nuestros espectadores?” – pregunta Cell.
– “No. Ellos se quedarán al margen.” – responde Goku. – “Nadie va distraernos.”
– “Aterrorizados…” – murmura mientras mira a Krilín, Yamcha, Oolong y Puar. – “Furiosos…” – añade al ver a Trunks y Bulma. – “Qué interesante…”
– “Sígueme” – le dice Goku.
Cell acompaña al saiyajín hasta la puerta de la misteriosa sala.

– “Es aquí” – dice Goku.
– “Mucha suerte, papá” – dice Gohan mientras su padre abre la puerta.
El insecto se da la vuelta y de nuevo mira a los presentes.

– “No os preocupéis. Esto será rápido.” – sonríe Cell. – “Puede ir calentando el siguiente.” 
Ambos luchadores entran juntos. Cell se adelante mientras el saiyajín cierra la puerta.
El insecto de repente se encuentra observando la más inmensa nada. Un paraje blanco impoluto. Nota como el aire es más denso y su cuerpo pesa más. También se percata de que ha dejado de sentir el ki de los luchadores que había en la Atalaya.

– “¿Qué lugar es este?” – murmura Cell impresionado.
– “Este es nuestro ring” – dice Goku.
Fuera de la sala, nuestros amigos esperan impacientes. La diferencia en el transcurso del tiempo a ambos lados de la puerta hace que sea difícil predecir lo que está ocurriendo dentro de la habitación.
Goku y Cell se preparan para luchar.
El saiyajín, aún en su estado base, se prepara para lanzar un Kamehameha.

– “Ka… Me… Ha… Me…” – murmura Goku
– “¿Cómo?” – se extraña Cell. – “¿Vas a empezar con eso? ¡JAJAJA! ¿Es que el miedo te ha vuelto loco? Conozco esa técnica de sobra. No vas a…”
Goku esboza una sonrisa en el último momento que inquieta a Cell.

– “¡HAAAAAA!” – exclama el saiyajín dándose la vuelta y lanzando su ataque contra la puerta de la sala.
Cell no entiende lo que ha pasado y mira a Goku confuso.

– “Ahora no podemos salir” – explica Goku. – “Tú y yo estamos solos; encerrados en esta sala hasta que uno mate al otro.”
– “¡Me has engañado!” – exclama Cell nervioso.
El saiyajín sonríe y empieza a hacer estiramientos.

– “No exactamente” – responde Goku.
– “¿Qué?” – dice Cell.
– “Estamos solos y nadie va a interrumpirnos” – añade Goku mientras se transforma en Súper Saiyajín 2.
Cell le devuelve la sonrisa.

– “Siempre acabas impresionándome, Son Goku” – responde Cell mientras se envuelve en su aura amarilla. – “Primero te mataré y después buscaré una salida.”
Fuera de la sala, las horas pasan. Nuestros amigos están cada vez más nerviosos. 

– “¿Por qué tardan tanto?” – pregunta Krilín.
– “Si aún no han salido, es posible que mi padre haya destruido la puerta de la sala” – dice Gohan.
– “¿Y si intentamos abrir la puerta?” – dice Yamcha.
De repente, todos sienten la aparición de un poderoso ki.

– “¡¿Han salido?!” – exclama Trunks.
– “¡Es el ki de Goku!” – añade contento Krilín.
Todos corren hacia la puerta de la Sala, pero enseguida se percatan de que ésta sigue cerrada.

– “Pero, ¿qué ha…?” – dice Yamcha.
En ese instante puede escuchar un sonido característico de pisadas que se acerca a ellos y el terror les embarga.

– “He estado vagando por la nada durante meses…” – dice Cell furioso mientras un extraño portal se cierra a su espalda. – “Me las vais a pagar”.