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ESPECIAL DBSNL /// Shingeki no Saiyajín // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte I: Bárbaros
Zangya agarra su cadena y tira de ella, intentando romperla, pero recibe una inesperada descarga eléctrica.
En ese instante, el comunicador del Capitán recibe el mensaje de Raichi. El científico requiere un espécimen saiyajín vivo. Kinkarn no recibe las órdenes con agrado.
ESPECIAL DBSNL /// Cold Chronicles // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte VI: Bojack
Cold ha regresado a su forma inicial y ha quedado libre de la técnica combinada de Bido y Bujin.
– “Maldito…” – refunfuña Bido.
– “Dos idiotas menos” – dice Cold.
– “¡Gokua!” – exclama la herajin, preocupada por su hermano.
– “¡HERMANO!” – exclama Zangya, que corre a socorrerle.
– “¡Gokua! ¡Dime algo!” – exclama Zangya.
– “¡MALDITOS BASTARDOS!” – llora Zangya, mientras sujeta su vientre con miedo. – “¡Bojack os matará!”
– “No” – dice el Guardián del Fruto.
– “Bojack…” – se acerca Zangya a su líder.
– “Esperaba más de vosotros” – responde Bojack tajantemente.
– “Lo siento…” – agacha la cabeza ella.
– “Ahora apártate y no me molestes.” – dice su líder.
– “Habéis venido a por el Fruto Sagrado…” – dice Bojack.
– “Así es” – responde Paikhuan. – “Lo robasteis y lo habéis usado con fines egoístas. Es un poder que no merecéis.”
– “Suenas como un fanático” – sonríe Bojack.
– “Yo he pensado lo mismo” – dice Cold.
– “¿No sois compañeros?” – se extraña Bojack.
– “Por conveniencia.” – responde Cold. – “Pero yo no soy de su secta.”
– “¿Podemos centrarnos en esto?” – susurra el Guardián.
– “Quería dejarlo claro.” – responde Cold.
– “¡Ya basta!” – exclama Bojack.
– “No tenemos porqué luchar, Bojack.” – dice el Guardián. – “Ya he intentado explicárselo a tus hombres, pero no me han escuchado. Entréganos una semilla y déjanos destruir el Árbol Sagrado.”
– “No va ha rendirse” – dice Cold.
– “¿Qué?” – se extraña el Guardián.
– “Se tiene por un conquistador.” – dice el demonio del frío. – “Es el líder de un ejército y tiene el Sector Dormideus bajo su control. Su grandeza le ciega.”
– “Me gusta cómo piensas.” – dice Bojack. – “Incluso podría ofrecerte un lugar en mi ejército…”
– “Jojojo” – ríe Cold. – “Muy amable.” – responde. – “Pero no soy de los que cumplen órdenes.”
– “Entonces, os mataré a los dos” – sentencia el herajín.
– “Este tipo es peligroso…” – dice el Guardián.
– “Su resistencia es impresionante” – dice Cold.
– “Es todo gracias al fruto.” – responde Paikhuan.
– “¿Tienes algún plan?” – pregunta el demonio del frío.
– “No” – responde el Guardián.
– “Bien…” – responde Cold. – “¿Puedes conseguirme unos minutos?”
– “¡Espero que esto funcione!” – exclama Paikhuan, que avanza envuelto en llamas para interceptar a su enemigo.
– “¡Resplandor de Fuego!” – exclama el guerrero.
– “¡Así aprenderás a no enfrentarte al gran Bojack!” – exclama el herajín.
– “Esto va a ser divertido…” – murmura Bojack.
– “Lo dejo en tus manos, Cold” – murmura el Guardián. – “Yo me encargaré del Árbol Sagrado.”
– “No te dejaré pasar” – dice la herajín.
– “No tienes que hacer esto” – sugiera Paikhuan. – “Hera está condenado. Las raíces del Árbol Sagrado son tan profundas que es posible que, cuando muera, el planeta se torne inestable.”
– “¡Mientes!” – exclama la herajín. – “¡Bojack acabará con vosotros!”
– “No mueras por él” – dice Paikhuan. – “Vosotros no tenéis que morir aquí.”
– “Abandona del planeta antes de que sea tarde” – dice Paikhuan, que sale volando hacia el Árbol.
– “¡No lo entiendes!” – exclama Bojack. – “¡Voy a formar un Impero! ¡Todo el universo estará bajo mi yugo!”
– “Grandeza…” – murmura Cold – “Eso es lo que buscas.”
– “¡Y la obtendré cuando os derrote! ¡Nadie podrá detenerme!” – grita Bojack.
– “Eres un gran guerrero, Bojack.” – dice Cold. – “Creo que estoy disfrutando de esto más de lo que debería.”
– “Ya veo…” – responde el herajín. – “Puede que seas un rival digno, al fin y al cabo.”
– “Tiene que haber alguno…” – murmura el guerrero preocupado.
– “¡Ahí está!” – exclama aliviado.
– “Todo por esto…” – murmura entristecido antes de guardarlo entre sus ropajes.
– “Hora de acabar con esto” – dice mientras apunta al Árbol con sus puños. – “¡RESPLANDOR DE FUEGO!” – exclama al proyectar un poderoso torrente de fuego sobre el árbol.
– “¡EL ÁRBOL SAGRADO!” – exclama aterrorizado.
– “Se acabó, Bojack.” – dice el demonio del frío. – “Has perdido.”
– “¡OS MATARÉ!” – grita Bojack.
– “¡Bojack!” – exclama la herajín. – “Es demasiado tarde…” – dice con lágrimas en los ojos. – “¡Vámonos de aquí!”
– “¡¿Rendirme?!” – responde Bojack enfurecido.
– “Podemos empezar de nuevo en otro lugar.” – insiste Zangya, que se acerca lentamente a su amado hasta agarrarle el brazo con cariño. – “Por favor, Bojack.”
Cold contempla la escena expectante.
– “¡¿ME TRAICIONAS?!” – exclama Bojack. – “¡¿CÓMO TE ATREVES A PEDIRME QUE ME RINDA?!”
– “Bo… Bojack…” – llora la herajín.
– “¡AAAAHH!” – grita Bojack.
– “Vete” – le dice Cold.
– “Has perdido la cabeza.” – dice el demonio del frío.
– “¡VOY A MATAROS A TODOS!” – grita Bojack.
– “Estás perdiendo fuerza” – dice Cold. – “Y, además, tu rabia hace que pierdas la concentración.”
– “Maldito bastardo…” – refunfuña Bojack, que intenta taponarse la herida sin mucho éxito.
– “Se acabó.” – sentencia Cold.
– “Serías un buen conquistador…” – dice Bojack antes de perder el conocimiento y precipitarse contra el suelo.
– “¡Al planeta le queda poco tiempo!” – advierte el Guardián. – “¡Tenemos que salir de aquí!”
– “¿A dónde irán?” – pregunta Paikhuan.
– “Vagarán por el espacio en busca de significado” – responde Cold, que se siente en armonía con los sentimientos de esa gente.
– “Y todo por un líder enloquecido por el poder del Fruto…” – lamenta el demonio.
– “O puede que simplemente fuera un bastardo arrogante” – responde Paikhuan.
– “Es posible” – murmura Cold.
– “Habéis protegido al universo de un destino terrible” – dice Sidra. – “Cold, creo que te debo respuestas.”
– “No las quiero” – responde el demonio tajante mientras le da la espalda a Sidra.
– “¿Qué?” – se sorprende Paikhuan.
– “Espera” – le detiene el anciano.
– “Llévatelas” – dice el anciano, haciéndole entrega de las dos cajas de música.
– “¿Las cajas?” – se sorprende Cold. – “No me interesan.”
– “Por eso te las doy” – responde Sidra. – “Protégelas.”
– “¿No puede hacerlo tu lacayo?” – pregunta Cold con cierto desprecio.
– “Dos artefactos tan poderosos como las cajas y el fruto no pueden estar juntos.” – dice Sidra. – “Es demasiado peligroso.”
– “¿A dónde vas?” – le pregunta Paikhuan.
– “Ha buscar mi significado” – responde Cold, sin detener su marcha.
– “Tiene potencial para ser un gran líder” – responde Sidra. – “Puede que sea lo que el universo necesita ahora mismo.”
Cold se lleva la nave y se adentra en el espacio.
– “Sus unidades están cayendo en picado” – dice el individuo.
– “Necesita atención médica.” – responde otro.
– “Espera…” – murmura el primer individuo. – “Detecto otra fuente de energía…”
– “¿Está embarazada?” – se sorprende un tercero.
Con el ajetreo, Zangya abre los ojos.
– “¡Está consciente!” – se sorprende un rescatador.
– “¿Dónde…? ¿Dónde estoy?” – pregunta la herajín. – “¿Qué ha pasado?”
– “Se ha estrellado en el planeta Plant” – responde el individuo.
– “¡Alto!” – gritan los guerreros de Hera. – “¡¿Quién va?!”
– “¡Es él!” – exclaman asustados los herajín. – “¡Es el hombre que mató a Bojack! ¡Ha venido a matarnos a todos!”
– “No he venido a matar a nadie” – dice el demonio del frío.
– “Habéis vuelto a por los vuestros…” – murmura Cold.
Cold se acerca al trono de piedra de Hera, que aún sigue en pie.
– “Sois valientes y fuertes. Un ejército poderoso… pero sin líder; sin propósito.” – dice Cold.
Finalmente, el demonio del frío se sienta en el trono que había ocupado Bojack.
– “¿Quiere…? ¿Quiere reconstruir Hera?” – pregunta un soldado.
– “¿Hera? Este planeta ha caído.” – responde Cold con desprecio. – “Y de sus cenizas nacerá un verdadero Imperio.”
ESPECIAL DBSNL /// Cold Chronicles // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte V: Hera
El anciano Sidra se acerca al demonio del frío y le observa detenidamente.
– “Así que tú eres Cold…” – murmura Sidra. – “Es la primera vez que veo a un demonio del frío con un aspecto tan rocambolesco”.
– “¿Qué quiere de mí?” – pregunta Cold. – “¿Por qué quería verme?”
– “Eres el único mortal que se ha enfrentado a Majin Bu y ha vivido para contarlo” – dice el anciano. – “Creo que eso te hace bastante interesante.”
– “Yo no me enfrenté a Majin Bu” – responde el demonio. – “Si lo hubiera hecho, hubiera perecido como el resto de mi raza.”
– “Honesto” – dice el anciano. – “Eso está bien.”
Cold no dice nada. Solo mira al anciano con cierto recelo.
– “Encontraste una caja que he estado buscando durante siglos” – dice Sidra.
– “Yo no la buscaba” – dice Cold. – “Fue casualidad.”
– “No creo en las casualidades” – responde el viejo.
– “¿Quiénes sois vosotros?” – pregunta Cold impaciente. – “¿Qué queréis?”
– “Somos los guardianes de la semilla del Árbol Sagrado” – dice Sidra.
– “La semilla proviene de los árboles del planeta Monmaas” – interviene Paikhuan.
– “¿El planeta de los gigantes?” – se sorprende Cold. – “¿Existe?”
– “Protegemos la semilla del Árbol” – continúa Paikuan. – “Codiciada por todo aquél que busca poder.”
– “Otra estúpida leyenda…” – murmura el demonio.
– “La semilla fue robada hace años” – explica Sidra. – “Necesitamos recuperarla.”
– “Si fue robada hace años… ¿por qué queréis recuperarla ahora?” – pregunta el demonio del frío.
– “Hasta hace poco no hemos tenido la oportunidad” – dice Paikhuan.
– “La robaron los habitantes del planeta Hera.” – explica Sidra. – “La plantaron en su planeta y utilizaron los poderosos frutos del Árbol Sagrado para elaborar un suero que les hacía extremadamente fuertes.”.
– “Normalmente, cuando un mortal ingiere el fruto, el poder bruto que desata le hace perder control.” – dice Paikuan. – “Pero ellos aprendieron a controlar su poder.”
– “El planeta Hera no tardó en entrar en una guerra civil.” – continúa Sidra. – “El Árbol Sagrado se alimentaba de la energía del planeta, que pronto se quedó sin recursos.” – explica. – “Pero sus líderes, con acceso al fruto y su poder, preferían hacer sufrir a sus hermanos antes que perder las capacidades que habían obtenido y su domino en el Sector Dormideus.”
– “Uno de sus soldados de élite, al que llaman Bojack, lideró la rebelión y acabó tomando el control del planeta.” – explica Paikhuan.
– “De lo que queda de él” – aclara Sidra.
– “Las guerras internas han continuado durante años. Sus tropas están mermadas” – continúa Paikhuan. – “Es nuestra oportunidad de intervenir. Tenemos que poner a salvo una semilla y destruir el Árbol Sagrado.”
– “Por ahora, toca esperar” – dice el líder herajin.
– “Cada vez tarda más en dar frutos…” – murmura uno de los secuaces, que lleva una espada en su cinturón. – “A este planeta le queda poca vida.”
– “El Árbol Sagrado pronto nos otorgará el poder suficiente para reclamar la Galaxia.” – sonríe el líder.
– “Ese Majin Bu nos hizo el trabajo sucio” – sonríe la única chica del grupo.
– “Sin la protección de los Kaioshin, el Universo será nuestro.” – añade un secuaz de baja estatura que lleva un turbante en la cabeza.
– “¡Todo gracias a nuestro líder! ¡Hurra por Bojack!” – celebra el último personaje, que luce una perilla.
– “¡HURRA!” – exclaman todos al unísono.
– “La última vez que me metí en los asuntos de los demás, mi planeta quedó arrasado” – dice el demonio del frío. – “No me interesa.”
– “Si Bojack y los suyos obtienen más poder, un reinado de terror se alzará en el universo” – explica Paikhuan.
– “Ya he oído eso antes.” – responde Cold con desprecio. – “Si queréis impresionarme, tendréis que contarme algo nuevo.”
– “Si ya has oído eso antes, sabes cuales son las consecuencias” – le espeta Paikhuan. – “¡Tu planeta desapareció! ¡Muchos lo hicieron! ¡Y volverá a ocurrir si no detenemos a Bojack!”
– “¿Qué gano yo?” – pregunta Cold.
– “¡¿Qué ganas?!” – se molesta Paikhuan. – “¡Bastardo egoísta!”
– “Conocimiento” – dice el anciano.
– “¿Cómo dice?” – se extraña Cold.
– “Eso es lo que ganarás.” – insiste Sidra. – “Te contaré todo lo que sé del universo. Responderé a todas a tus preguntas.”
– “Interesante…” – sonríe Cold.
– “Es ese planeta” – señala Paikhuan.
– “¡Es increíble!” – exclama Cold asombrado.
– “Extrae la energía y los recursos del planeta” – dice Paikhuan. – “Y los concentra en sus frutos.”
– “Debemos tener cuidado” – dice Paikhuan. – “Sus hombres seguro que han tomado el fruto.”
– “¿Qué hacéis vosotros aquí?” – pregunta un soldado. – “¿Qué queréis?”
– “Soy el guardián del fruto” – dice Paikhuan.
– “¡JAJAJA!” – se ríen todos.
– “Ahora lo guardamos nosotros” – responde el soldado.
– “No queremos pelear” – dice Paikhuan. – “Renunciad al Árbol Sagrado y…”
– “No tengo tiempo para esto” – le interrumpe Cold.
– “¡No tenías que hacer eso!” – exclama el guardián.
– “Era solo el calentamiento” – responde Cold.
– “Parece que tenemos visita, Zangya” – dice el guerrero portador de una espada.
– “Así es, Gokua” – responde la chica. – “¿Listo para hacer un poco de ejercicio?”
– “Claro, hermanita” – sonríe el guerrero herajin desenvainando su arma.
– “¡Viene alguien!” – anuncia el guardián.
– “Puedes quedarte atrás” – fanfarronea el demonio del frío. – “¡Yo me encargo!” – exclama antes de abalanzarse sobre ellos.
– “¿Qué sucede?” – murmura el demonio. – “¿Qué es esto?”
– “¡Quieto ahí, monstruo!” – se burla el recién llegado guerrero, el más pequeño de los presentes.
– “¡Ya es nuestro, Bujin!” – sonríe el otro enemigo, que luce una perilla.
– “¡Dejad de jugar!” – exclama el guerrero con perilla.
– “Esta bien…” – dice Zangya, malhumorada. – “No hace falta que nos des órdenes, Bido.”
– “Así que ese es el poder del fruto…” – murmura el demonio.
– “Eres muy rápido…” – sonríe la chica. – “Pero ahora nosotros también lo somos.”
– “Está bien…” – dice mientras se quita su gorro con tranquilidad. – “Tendré que ponerme serio.” – añade mientras se quita el cinturón y parte de su ropa, que parece ser más pesada de lo normal.
– “¡JAJAJA!” – ríe Gokua. – “¿Crees que quitándote algo de ropa podrás…?”
En un instante, Paikhuan da un paso al frente. Se mueve tan rápido que provoca la combustión espontánea del oxígeno que le rodea. El guardián del fruto aparece frente a Gokua y le propina un puñetazo en el abdomen, haciendo que el enemigo se pliegue de dolor.
– “No os distraigáis” – les advierte el demonio del frío. – “Podríais pagarlo caro.”
– “¿Cómo dices?” – responde Bido.
– “Esa transformación os hace más fuertes” – dice Cold. – “Pero yo también puedo transformarme.”
– “¿Qué?” – se sorprenden los dos herajin.
– “¿Qué os parece?” – se burla el demonio del frío. – “¿Peleamos en serio?”
