DBSNL // Capítulo 13: Ki divino

DBSNL // Capítulo 13: Ki divino
“¿Crees que es casualidad que Son Goku siempre vaya un paso por delante?”
En el planeta de Beerus, Goku y Vegeta se preparan para comenzar su entrenamiento con Whis.

– “Voy a echarme una siesta” – dice Beerus mientras se retira a su palacio.  – “Ni se os ocurra despertarme”.
Whis ignora al Dios y prosigue con su charla.

– “Para tener acceso al ki divino es importante tener el corazón y la mente en calma.” – explica Whis. – “Es fundamental tener un control absoluto del ki”.
– “¿Cuándo empezamos?” – pregunta Son Goku, algo impaciente.
Whis le mira con con gesto de desaprobación, porque no le gusta ser interrumpido, pero continúa.

– “Todo ser vivo tiene su propio ki. Algunos seres tienen una gran cantidad de ki, como vosotros; y otros no. Eso depende de su raza y, por supuesto, de su entrenamiento individual.” – explica el ángel. – “El ki divino, en cambio, es algo que pertenece a todos los seres del universo.”
– “¿Cualquiera puede usar ese ki?” – se sorprende Son Goku.
– “No es tan sencillo.” – responde Whis. – “Como ya os he dicho, el primer paso es obtener un control absoluto de tu propio ki”.
– “Eso lo tenemos superado” – dice Goku. – “¿Cuál es el siguiente paso?”
– “Son Goku, ya debiste notar que el ki que usaste en tu enfrentamiento con el señor Beerus tenía unas características distintas al tuyo propio”.
– “Así es, se sentía más denso y pesado…” – reflexiona Son Goku.
– “¿Qué hay que hacer para acceder a ese ki?” – pregunta impaciente Vegeta.
– “Son Goku fue capaz de usar el Kaioken porque la cantidad de ki no era distinta a la de su cuerpo habitual, pues el recipiente era el mismo. Pero es un ki más puro, así que ofrece un mayor rendimiento.” – le explica Whis.
– “Un ki más puro…” – repite pensativo Goku.
– “Lo primero que debéis hacer es meditar, buscar la paz interior, calma de mente y espíritu, y ser capaces de vaciar vuestro ki mortal al máximo.” – continua Whis.
En la Kame House, el maestro Mutenroshi ha invitado a cenar a Goten.

– “¿Y se quedó sin cenar?” – pregunta Goten riéndose.
– “¡Así es! Y todo porque Krilin hizo trampas” – le cuenta el maestro, mientras ambos ríen.
Goten se termina el refresco de un tirón.

– “¡Muchas gracias! Estaba todo muy bueno.” – dice Goten antes de levantarse.
– “Espera un momento, Son Goten.” – le detiene Roshi. – “Tengo algo para ti, dame un minuto”. – dice Roshi mientras se levanta.
– “¿Algo para mí?” – se extraña Goten.
El anciano se va hacia el armario y busca entre cajas polvorientas.

– “¡Aquí está!” – exclama el maestro. – “Temía que con los años se hubiera estropeado, pero parece que sigue en perfectas condiciones. Aquí tienes.” – dice entregándole una caja de cartón.
– “¿Qué es? Esto está lleno de polvo.” – dice mientras la abre. – “¿Un uniforme?”
– “Fue uno de los uniformes de tu padre” – le responde.
– “¡Oh!” – exclama Goten ilusionado. – “¿Me lo puedo probar?”
Mientras tanto, el planeta del Dios de la destrucción, Goku y Vegeta han empezado su entrenamiento y se encuentran meditando en absoluto silencio, mientras Whis les observa. 
Son Goku consigue estar en paz, pero Vegeta está algo intranquilo.

– “Vegeta, tienes que relajarte más. Así no conseguirás nada.” – le corrige Whis. – “Tenéis que mezclar vuestro ki con el ki divino. Tenéis que percibirlo y dejarlo fluir en vuestro interior.”
En el Planeta Sagrado de los Kaioshin, Piccolo, Shin, Kibito y el anciano Kaioshin, tras reunirse para realizar el reparto de sectores, ya han tomado una decisión.

– “Wakari se encargará del sector Sur” – anuncia Shin. – “Narai del sector Oeste. Y finalmente, Zamas tendrá a su cargo el sector Norte”.
En Satan City, Son Gohan y Videl se encargan de detener un robo, disfrazados de Great Saiyaman y Great Saiyaman 2.

– “Hacía tiempo que no teníamos que actuar.” – comenta Videl, mientras golpea a uno de los ladrones.
– “El crimen ha bajado mucho desde nuestra aparición. Aunque admito que…” – le interrumpe un disparo en su hombro, que sale rebotado. 
Gohan embiste al ladrón, golpeándole y lanzándolo contra la pared.

– “¡…sienta bien hacer ejercicio de vez en cuando!” – termina la frase Gohan.
En la Kame House, Goten realiza unos estiramientos al lado del mar, llevando el antiguo uniforme de Son Goku, con el símbolo de la escuela Tortuga en la espalda. 
Roshi le observa y no puede evitar recordar viejos tiempos, cuando Goku se puso ese uniforme por primera vez.

Dibujado por Torrijos
Son Goten, ilusionado por seguir los pasos de su padre y conocer más sobre él, no puede evitar imitarle.

– “Ka… me… ha… me…” – se prepara mirando hacia el mar. – “¡HAAAAA!”
El chico lanza un potente Kamehameha hacia el horizonte, levantando dos grandes olas a los lados y despejando el camino.

– “No está nada mal.” – le felicita Roshi.
– “Me lo enseñó mi hermano. Jeje.” – dice Goten, contento con el complido.
– “Conoces las bases de la técnica, aunque no la dominas a la perfección” – dice el maestro.
– “La hago como me enseñó él…” – se excusa Goten.
– “No lo dudo. Pero ni el propio Son Goku, quién mejor domina y ha adaptado esta técnica, la realiza como yo la creé.” – explica el Sabio Tortuga. – “La ha adaptado a un estilo de lucha más dinámico, mucho más útil para combates de esos niveles, pero no estaría de más que aprendieras la forma correcta o, mejor dicho, tradicional, de realizar mi técnica.” – continúa Mutenroshi. – “Observa.” – dice mientras clava el bastón en la arena y se quita la camisa. – “¡OooooOOOh!” – grita al aumentar su tamaño muscular.
– “¡¿Pero como ha hecho eso?!” – se sorprende Goten.
– “Eso no importa, fíjate en la técnica.” – le responde Mutenroshi.
El viejo Roshi realiza un potente Kamehameha, que cruza el mar, pero que no impresiona a Goten.

– “No me ha parecido más fuerte que el mío…” – dice algo decepcionado.
– “Juju… Definitivamente no lo era” – le da la razón Roshi, mientras se deshinchan sus músculos y vuelve a recuperar su aspecto natural – “Pero eso es porque los saiyajin tenéis una fuerza descomunal.”
– “¿Que quiere decir?” – le pregunta un desconcertado Goten.
– “Si realizas el Kamehameha de esta forma, su potencia será muchísimo mayor. Pero necesita cierto tiempo, y eso es una desventaja en combate. Por eso Son Goku tuvo que adaptarlo a sus necesidades.”
Después de días de sesiones de meditación, Goku empieza a tener buenos resultados, y un aura incolora y densa empieza a envolverle. Vegeta también ha progresado, pero su aura es mucho menor, algo que le frustra y le impide concentrarse correctamente.

– “¡Esto es ridículo!” – murmura Vegeta, que ha perdido la paciencia.
Whis se da cuenta y decide pasar al siguiente ejercicio. 

– “Es hora de que pongáis a prueba el control de este ki.” – dice Whis. – “Intentad mantenerlo mientras lucháis entre vosotros”.
– “Esto ya es más interesante” – sonríe Vegeta.
Ambos se preparan para el combate.

– “¿Listo, Vegeta?” – dice Goku.
Vegeta ataca directamente y empiezan a intercambiar golpes. Primero parece un combate parejo, pero de repente Vegeta pierde el control sobre su ki divino, y es superado fácilmente por Goku, que le golpea estrellándole contra el suelo.

– “¿Estás bien, Vegeta?” – se preocupa Goku.
– “Empiezo a entender la diferencia que existe entre vosotros…” – dice Whis.
– “¿Cómo dices?” – le dice Vegeta, ya de pie, en tono amenazante.
– “He dicho que ya veo porque nunca has alcanzado a Son Goku” – le espeta Whis.
– “¡Repite eso!” – le amenaza Vegeta enfadado, transformándose en Súper Saiyajin 2.
– “¡Tranquilízate, Vegeta!” – le dice Goku.
– “¡Cállate, Kakarotto!” – le responde tajante.
– “Son Goku, ve a comer algo, continuaremos en unos minutos.” – dice Whis, para quedarse a solas con Vegeta.
– “Está bien… pero no os peleéis…” – dice Goku alejándose. – “Relájate un poco, Vegeta”.
Vegeta vuelve a su estado base.

– “Son Goku tiene un mejor control del ki” – explica Whis. – “Ha pasado por una gran cantidad de maestros que han formado las bases desde la cuales ha crecido. Tú, en cambio, has aprendido en el campo de batalla.” – continua en ángel. – “No pongo en duda tu capacidad de superación…. Para no tener ninguna base, me sorprende lo lejos que has llegado”.
– “¡Estupideces!” – sentencia Vegeta, ofendido.
– “¿Crees que es casualidad que Son Goku siempre vaya un paso por delante?” – le pregunta Whis. – “Puedes volver a la Tierra si quieres. Nunca podrás controlar el ki divino si no eres capaz de dominar el tuyo propio”.
– “No pienso quedarme de brazos cruzados mientras Kakarotto sigue avanzando” – dice Vegeta.
– “Entonces puede que necesitemos ayuda…” – dice Whis con una sonrisa burlona.

DBSNL // Capítulo 7: Otro nivel

DBSNL // Capítulo 7: Otro nivel
“Así es Son Goku”

Goku se detiene, y Beerus tras él. 

– “Este es un buen sitio.” – dice Goku, observando a su alrededor las montañas rocosas en las que tantas veces han defendido el destino de la Tierra.
– “Ahora déjate de cháchara y muéstrame tu nuevo poder, Son Goku” – exige Beerus.


Dibujado por Torrijos

Lejos de ahí, Vegeta, que intentaba perseguirles, se detiene.

– “No puedo detectar su ki. ¡Maldita sea!” – se lamenta Vegeta, nervioso por no poder localizar a Goku y Beerus.

Gohan y Piccolo le alcanzan.

– “Les hemos perdido” – dice Gohan.

En ese momento, Whis aparece entre nuestros amigos.

– “Si queréis ver el combate, yo puedo llevaros” – dice Whis, con su típica sonrisa.

Se teletransportan al lugar del combate, y ven que ya ha empezado.

Goku y Beerus intercambian golpes. Nunca se ha visto un combate de este nivel. Con cada golpe tiembla la Tierra, y se crean fuertes corrientes de aire. 

Beerus muestra una ligera sonrisa mientras lucha; algo que no pasa desapercibido por Piccolo y Whis.
– “Hacía tiempo que no veía al señor Beerus tan emocionado” – dice el ángel.

Nuestros amigos observan el evento, incrédulos ante el poder demostrado por ambos combatientes.

– “Sigue sin estar a la altura…” – comenta Piccolo, mientras una gota de sudor cae por el lateral de su frente.
– “Esto es una pesadilla…” – murmura Vegeta.
– “¿Porque no se transforma en Super Saiyajin?” – comenta Gohan.
– “No puede” – le responde Whis. – “El uso del ki divino necesita una mente clara, sin ninguna emoción que la desequilibre… y me parece que vuestra transformación es todo lo contrario a eso”.

Beerus empieza a coger ventaja y golpear a Goku, lanzándole ondas de ki, que dejan a Goku con su ropa muy dañada, y a él herido.

– “Pero Goku aprendió a dominar el estado de Super Saiyajin como si fuera su estado base…” – dice Piccolo.
– “Pero la naturaleza del super saiyajin sigue siendo la misma” – le interrumpe Vegeta. – “La rabia es lo que activa la transformación”. 

Beerus y Goku siguen luchando.

– “Ha llegado el momento de acabar con esta farsa” – le dice Beerus a Goku. – “Aunque ahora dispongas de ki divino, no eres rival para el Dios de la destrucción. Acabemos con esto de una vez”. – Y se lanza hacia Goku, para asestarle el golpe de gracia. 

Beerus lanza un puñetazo con intención de terminar el combate… pero Goku lo detiene con una mano, agarrando su puño.

El Dios de la destrucción se detiene, asombrado.
– “¿Pero qué…?” – dice el Dios.
– “¡Ha detenido su ataque!” – se sorprende Piccolo.

Puede verse algo de sorpresa por primera vez en la cara de Whis.

Beerus recupera la distancia. Goku permanece quieto, con la cabeza agachada.

De repente, Goku levanta la mirada.

– “No dejaré que destruyas mi hogar… y no te permitiré que hagas daño a mis amigos.” – dice Goku, mientras parece prepararse para algo. –“¡No voy a perder!”. 

La expresión de Beerus es seria. 

El pelo de Goku se ondula, erizándose lentamente.

– “¡¡KAIOKEN!!” – grita Goku, mientras la violenta aura roja típica de la técnica le envuelve, aunque esta vez parece más pesada.
– “¿¡Qué!?” – se sorprende Beerus, retrocediendo.

Goku ataca a Beerus, combinando ataques repetidos con los movimientos característicos del Kaioken, describiendo grandes elipses antes de golpear al Dios una y otra vez.

– “El Kaioken…” – murmura Gohan.
– “Este chico tiene recursos para todo” – sonríe Whis.
– “Así es Son Goku” – le responde Piccolo sonriendo.
– “Esa técnica…” – murmura Vegeta, que no puede evitar recordar su enfrentamiento con Goku en estas mismas montañas, donde fue testigo del poder devastador de esta técnica.

Goku sigue atacando sin descanso a Beerus, que aún no ha reaccionado.

En su planeta, Kaiosama esboza una ligera sonrisa, pero a la vez una gota de sudor recorre su frente. Se siente orgulloso, porque Goku ha recurrido a su técnica para hacer frente al Dios de la destrucción, pero también teme por las represalias de Beerus.

Goku golpea al Dios alejándole.
– “Tengo que terminar con esto pronto, o mi cuerpo no aguantará.” – se lamenta Goku. – “Este ki me exige demasiado.” – dice mientras se prepara para realizar un Kamehameha.
– “Ka… me…” 
– “Vamos, Goku…” – le anima Piccolo.
– “Ha… me…”

Beerus se detiene.

– “¡Ánimo papá!” – grita Gohan.
– “Kakarotto…” – murmura Vegeta.

Los Kaioshin, Kaito, el Rey Enma… todos observan el combate, animando a Son Goku.

Dibujado por Ipócrito


– “¡HAAAAAAA!” – grita Goku lanzando su ataque.

El Kamehameha es gigantesco y asciende hacia Beerus, aumentando aún más de tamaño.

Beerus se prepara para recibirlo, extiende su mano y el ataque choca contra él. El Kamehameha le hace retroceder, lo que le fuerza a usar la otra mano.
– “¿Como te atreves…?” – refunfuña Beerus. –“¡Desaparece con tu planeta!” – dice mientras contraataca, haciendo retroceder el Kamehameha de Goku.

Todos observan atónitos como el contraataque de Beerus cubre el cielo y fagocita al Kamehameha de Goku.

Goku ya no está usando el Kaioken, y ha bajado los brazos. Está agotado.

– “¡No es posible!” – grita Shin, que observa el combate junto al Rey Enma, Kibito y el anciano Kaioshin.
– “No puede ser verdad…” – dice Piccolo.

Whis observa atentamente a Goku, que se encuentra suspendido en el aire, inmóvil, viendo cómo el ataque de Beerus se acerca a la Tierra.

Goku recuerda los momentos más felices de su vida en la Tierra. Su entrenamiento con Krilin y Roshi, con Kamisama, la presentación de Gohan a sus amigos en la Kame House, su recibimiento cuando volvió de Yadrat, el momento en que se sintió orgulloso de Gohan cuando se enfrentó a Cell, su recibimiento cuando regresó del Más Allá para participar en el torneo, la celebración en la Atalaya de Kamisama tras derrotar a Majin Bu…

– “Todos estos recuerdos…” – murmura Goku, – “… ¡no dejaré que desaparezcan!” – grita preparándose para resistir al ataque de Beerus. 
– “Venga Goku…” – murmura el Rey Enma.
– “Vamos, ¡esto aún no ha terminado!” – le anima Kaito.
– “No dejaré que todo haya sido en vano.” – continua Goku. – “Mucha gente confía de mí… ¡y no voy a fallarles!”.

El ataque de Beerus impacta contra las manos de Goku, que intenta frenarlo.

– “Es realmente insistente…” – dice Beerus resignado.
– “No puedo perder… no puedo…” – sigue murmurando Goku, mientras sus muñequeras azules se desintegran por el calor del ataque.
– “Kakarotto… ¡Demuéstrale tu orgullo saiyajin!” – se le escapa a Vegeta.

Piccolo mira a Vegeta, sorprendido por verle animar a Goku.

En ese momento, algo cambia en la mirada de Goku. Algo de lo que Whis se percata.
– “¡HAAAAAAAAAAAAAAAA!”

Beerus ve como un destello azul cian proviene de detrás de su enorme ataque, que empieza a retroceder, volviendo hacia él.

– “¡No es posible! ¡No puede ser!” – grita Beerus.

Beerus frena el ataque con sus manos, pero no puede evitar retroceder.

De repente parece tranquilizarse, se lleva una mano a la espalda aguantando el ataque con una sola mano y con total serenidad, susurra: – “Hakai”. – Una luz blanca cegadora llena el cielo, y el ataque se desvanece por completo en un instante.

– “¿Qué ha pasado?” – dice Piccolo, que no entiende lo que acaba de presenciar.

Goku, agotado, no puede ni mantenerse en el aire, y cae, estrellándose contra el suelo. 

Sus amigos vuelan rápidamente hacia él, mientras el Dios de la destrucción desciende lentamente.

DBSNL // Capítulo 6: Luz

DBSNL // Capítulo 6: Luz
“¡Espere, espere! ¡Tiempo muerto!”


– “¡¿Otra vez tú?!” – exclama Beerus incrédulo, dejando que su técnica se desvanezca y dejando de emitir su terrorífica aura morada .
– “¿De qué vas disfrazado?” – le pregunta Vegeta a Goku al verle vestido con el ropaje típico de los Dioses.
– “Bueno… es que veréis… ahora soy un Kaioshin…” – explica Goku, riendo avergonzado.
– “¿¡Un Kaioshin!?” – se sorprende Piccolo.
– “Jujuju” – ríe Whis. – “Eso sí que no me lo esperaba. Esos Kaioshin se las saben todas.”
– “Malditos Kaioshin…” – murmura Beerus malhumorado. – “Sólo el Rey Enma puede haber autorizado esto. Voy a tener una charla con él cuando termine.”

En el Más Allá, el Rey Enma, que ya ha sintonizado el combate en la televisión de su escritorio, no puede evitar caerse de la silla asustado al escuchar a Beerus.

– “Esto no cambia nada” – protesta Vegeta. – “Ese tipo está a otro nivel”.
– “Eso es porque usa ki divino” – explica Goku.
– “¿Ki divino?” – pregunta Gohan.
– “Es un ki al que sólo tienen acceso el Dai Kaioshin y el Dios de la destrucción” – continúa Goku.
– “¿¡Entonces eres el Dai Kaioshin!?” – sigue sorprendiéndose Piccolo.
– “Eso parece… jejeje” – sigue avergonzándose Goku.
– “¿Crees que puedes derrotarle, papá?”
– “No lo sé. Desconozco hasta donde alcanza mi poder actual, y tampoco sé si sabré usarlo correctamente” – responde Goku con semblante serio, antes de alzar la vista para mirar a Beerus.
– “Tienes que ganar” – dice Gohan.

Pero Goku no responde, y está fijo en su adversario.

– “Son Gohan, recojamos a los niños y a Bulma y alejémonos de aquí” – le dice Piccolo.

Dibujado por Torrijos
Son Goku se eleva lentamente hasta llegar a la altura de Beerus.

– “¡Jajajaja! Un Kaioshin, ¿eh? ¿Crees que esto cambiará algo?” – se burla Beerus.
– “Pronto lo sabremos” – sonríe Goku, y se coloca en posición de ataque.

El resto ya observa el combate desde lejos. Goku es quien ataca primero, y Beerus le esquiva sin dificultad. Goku insiste en sus ataques, mas ninguno acierta al Dios… pero poco a poco los golpes se acercan más y más, y Beerus empieza a sufrir para esquivarlos, hasta que uno impacta en su nariz y le hace retroceder.

– “Jeje, parece que sí que ha cambiado algo…” – sonríe Goku, orgulloso.
– “Grrrr… No te burles de un Dios, sólo estoy calentando” – dice Beerus. Y es él quien ataca.

Ambos intercambian golpes. Es el combate más igualado que se ha visto hasta ahora, pero Beerus sigue llevando ventaja. Las ondas de los golpes hacen temblar violentamente a los edificios de los alrededores, rompiendo sus ventanas y causando destrozos.

A los pocos minutos de empezar la pelea, Goku recupera distancia y le pide parar.

– “¡Espere, espere! ¡Tiempo muerto!” – dice Goku, haciéndole gestos para que se detenga.
– “¿Qué ocurre, Son Goku? ¿Ya te has dado cuenta de la diferencia que hay entre nosotros?” – le pregunta Beerus, alardeando de su poder.
– “No es eso… es que me cuesta luchar vestido así… jeje” – se excusa Goku. – “¿Le importa si me cambio? Será sólo un momento…”
– “¿Eh?” – Beerus está confuso.
– “Será sólo un momento” – dice Goku, ya alejándose. – “¡Gracias, señor Beerus!”.

Whis observa sonriendo.

– “Realmente es un tipo peculiar…”

Son Goku se dirige a Piccolo.

– “¡Piccolo!” – le grita. – “Necesito mi uniforme, ¿puedes crearme uno?”.
– “Sí, claro…” – responde Piccolo algo confuso.
– “¿Crees que puedes vencer?” – le pregunta Gohan.
– “No lo sé… Ahora que puedo sentir su ki, la verdad es que es algo aterrador…” – dice sonriendo.

Piccolo le cambia la ropa al instante con su magia.

– “¡Esto está mucho mejor!” – dice Goku satisfecho, mientras hace unos estiramientos.
– “Je” – sonríe Piccolo. – “Ante esta situación y sigues contento por encontrarte con alguien más fuerte…”

Son Goku se da la vuelta, con mirada de determinación, y regresa a donde se encuentra Beerus.

– “Maldito Kakarotto…” – sonríe Vegeta.

Son Goku llega a donde está Beerus.

– “Ya estoy listo, señor Beerus”.
– “Bien, continuemos” – le responde el Dios. – “Esta vez espero que luches en serio”. 

Goku se da cuenta del destrozo que hay alrededor, causado por las distintas peleas frente al Dios de la destrucción.

– “¿Le importa que luchemos en otro lugar?” – le pregunta Goku.
– “¡Deja de poner excusas y terminemos con esto!” – le responde Beerus.

Goku pone mala cara y sigue observando su alrededor…

– “Está bien.” – dice Beerus resignado. – “Si eso va a mantenerte distraído, vamos a otro lugar”.
– “Jeje, gracias, señor Beerus” – dice Goku. – “¡Sígame!”.

Y ambos se dirigen hacia un lugar más tranquilo donde poder luchar.

Vegeta, sin decir nada, sale en su persecución.

– “¡Vamos!” – dice Piccolo. – “No pienso perderme un combate como este”.
– “¿Bulma, puede encargarte de los niños?” – le pregunta Gohan.
– “Por supuesto.” – responde Bulma.

Piccolo parte tras Vegeta.

Gohan se prepara para seguirles, pero le interrumpe Bulma. 

– “Son Gohan” – dice ésta. – “¿Crees que Son Goku podrá vencer esta vez?”
Son Gohan le sonríe.

– “Confía en mi padre” – responde Gohan. – “Nunca nos ha fallado”.
Bulma le devuelve la sonrisa y asiente.

Son Gohan parte tras Piccolo en busca de Goku y Beerus.

– “Ánimo, Son Goku.” – murmura Bulma viendo como todos se alejan.

DBSNL // Capítulo 4: Purga

DBSNL // Capítulo 4: Purga
“Ha matado a Kakarotto”

Su primera parada es en el Palacio de Kamisama, donde se encuentran con Mr. Popo.

– “Quiero hablar con Kamisama” – le dice Beerus a Mr. Popo, que se encuentra regando el jardín.
– “Primero debería identificarse” – le responde Mr. Popo con sus buenas formas habituales.
– “No tengo que darle explicaciones a un criado” – responde Beerus en tono de superioridad.
– “Dámelas a mí” – dice una voz proveniente del interior del palacio. Piccolo ha notado la llegada de alguien y sale a recibirles.
– “Tú ya no eres Kamisama” – le dice Whis, quien parece conocer su pasado.
– “¿Nos conocemos?” – le dice Piccolo, algo sorprendido.
– “Soy el Dios de la destrucción.” – interrumpe Beerus. – “¿Donde está Kamisama?”.
– “Soy yo.” – dice Dende, saliendo de detrás de Piccolo.

Beerus le explica a Dende la situación, y sus motivos para visitar la Tierra. Dende intenta justificar las acciones de nuestros amigos, pero Beerus no atiende a razones y le acusa de ser demasiado permisivo con los humanos y de no estar a la altura del cargo.

– “Dende no es menos Kamisama de lo que fui yo. De hecho, me ha superado en muchos aspectos” – sale en su defensa Piccolo.
– “Dudo que tú fueras gran cosa” – le corta Beerus. – “Y ahora, decidme donde se encuentran los saiyajin que he venido a eliminar”.
– “No voy a delatar a mis amigos” – responde Dende.
– “¿Amigos? Hoy estoy harto de escuchar eso. Un Dios no puede tener amigos” – le espeta Beerus. – “Si no colaboras voy a tener que eliminarte y destruir la Tierra para asegurarme de que son exterminados” – le dice el Dios de la destrucción, extendiendo el brazo y colocando la palma de su mano amenazando a Dende, que sigue sin responder.
– “Están en la Corporación Cápsula, en la Ciudad del Oeste” – dice Piccolo. 


Dibujado por Torrijos

Beerus baja su mano.

– “Acompáñeme y le mostraré su localización” – sigue Piccolo, llevándoles hasta el borde del palacio. 
– “Ya lo veo” – dice Beerus. “Whis, nos vamos”.
– “¡Hasta otra!” – se despide Whis alegremente. – “Ha sido un placer”.

En la Corporación Cápsula, Vegeta se está duchando, después de su entrenamiento, cuando Kaiosama contacta con él para informarle de que ha sucedido algo terrible, y de que Goku ha sido derrotado; pero antes de poder precisar muchos detalles, Beerus y Whis aparecen en el jardín de la Corporación Cápsula, donde se encuentran Bulma y Trunks.

En el Palacio de Kamisama, Dende le pregunta a Piccolo porqué les ha delatado tan fácilmente.
– “No teníamos otra opción” – responde Piccolo resignado. – “Confiemos en que Vegeta pueda ganar algo de tiempo. Voy a avisar a Son Gohan”.

En la Corporación Capsula:
– “¿Quiénes sois vosotros?” – les pregunta Bulma.
– “Éste es el Señor Beerus, Dios de la destrucción, y yo soy su ayudante, Whis” – responde éste con una sonrisa.
– “¡Bulma, aléjate de ellos!” – grita Vegeta desde la puerta del edificio principal de la Corporación.
– “Tú debes de ser Vegeta. Tan insolente como tu amigo.” – le dice Beerus, algo molesto.
– “¿Tu amigo?” – se pregunta Bulma.
– “Ha matado a Kakarotto” – responde Vegeta de manera muy escueta.

Bulma se lleva la mano a la boca, entrando en estado de shock. – “Goku…” – murmura.

– “Y vengo a hacer lo mismo contigo” – le amenaza Beerus.
– “Maldición…” – murmura Vegeta, transformándose directamente en SS2.
– “¿En serio piensas enfrentarte a mí con ese poder? ¡Me insultas!” – dice Beerus enfadado.

El Dios ataca a Vegeta, moviéndose a su espalda tan rápido que Vegeta no puede verlo, y dándole un codazo que le manda al otro extremo del jardín.

– “No es posible…” – murmura Vegeta mientras intenta levantase. – “Hemos sufrido mucho para conseguir paz y derrotar a Majin Bu. No permitiré que nadie se burle de mí, por muy Dios que sea” – dice Vegeta, ya de pie, mientras concentra su poder y ataca a Beerus.

Beerus esquiva el ataque de Vegeta. – “Patético” – dice el Dios, y le golpea haciéndole ascender rápidamente, para aparecer por encima de él y golpearle, estrellándole contra el suelo a gran velocidad, y haciéndole volver a su estado base.
Dibujado por Torrijos
– “Otro menos.” – sentencia Beerus, mientras carga un ataque de energía para rematar a Vegeta.

En ese momento, Gohan y Piccolo llegan a la Corporación Cápsula. Gohan se coloca delante de Vegeta, que a duras penas se encuentra consciente, y mira a Beerus desafiante.
En el planeta de los Kaioshin, Kibito se acerca al cuerpo de Goku. 
– “No respira.” – dice Shin, con la voz entrecortada, y visiblemente triste.
– “Conociéndole, habrá muerto contento por medirse frente al Dios de la destrucción” – le anima Kibito, cabizbajo.

Para sorpresa de todos, Goku empieza a toser.
– “¡Son Goku!” – exclama Shin con alegría. – “¡Sigues vivo!”.
– “¡Voy a curarle de inmediato!” – dice Kibito, poniendo sus manos sobre la espalda de Goku.

En la Tierra, Son Gohan ha desafiado a Beerus.
– “Es demasiado fuerte…” – murmura Vegeta, muy dolorido, sin apenas moverse. – “Ha matado a tu padre”.

Son Gohan aprieta el puño con fuerza, intentando contener su rabia, y asciende lentamente hasta ponerse a la altura de Beerus.

– “Señor Beerus, creo que todo esto es un malentendido” – le dice Gohan, muy sereno. – “No somos una amenaza para el universo, más bien todo lo contrario. Hemos protegido la Tierra en incontables ocasiones. Pregúnteselo a los Kaioshin”
– “Mi trabajo es mantener el orden en el Universo y permitir que siga su curso natural, eliminando todo lo que lo altere.” – le explica el Dios. – “Vosotros sois una anomalía. Habéis utilizado los favores de los Dioses demasiadas veces. Los Pothala, las Dragon Balls… son aberraciones de la naturaleza, que deben ser borradas y su uso castigado”
– “No puedo permitir eso, Señor Beerus. Ahora que mi padre no está, es mi deber proteger la Tierra” – dice Gohan, mientras se coloca en posición para luchar.
– “Parecías más listo” – se burla Beerus. 

De repente el Dios se da cuenta de algo:
– “¿No vas a volverte amarillo como los otros?”
– “No me hace falta” – le responde Gohan, con una media sonrisa.

Son Gohan se lanza a por Beerus, dándole un puñetazo que impacta directamente en su cara, haciendo retroceder al Dios. 

– “¿Pero que…?” – se pregunta sorprendido el Dios, antes de recibir varios golpes más.
– “Vamos, Son Gohan, eres nuestra única esperanza” – murmura Piccolo, mientras observa el combate desde el suelo.

Whis sonríe, viendo el combate.

El Dios empieza a reaccionar y detener los golpes de Son Gohan y devolvérselos. Gohan empieza a retroceder, pero mantiene el tipo contra Beerus.
– “Va a perder” – murmura Vegeta, que pese a la paliza intenta reincorporarse.

Son Goten, que ha sentido el ki de su hermano, se ha escapado de su tiempo de estudio y acaba de llegar a la Corporación Cápsula, y le pregunta a Trunks sobre lo ocurrido. Éste le hace un rápido resumen de lo que ha entendido.

– “No percibo ningún ki. Así no puedo seguir sus movimientos” – piensa Gohan, mientras Beerus conecta varios golpes. – “Si esto se prolonga no tendré ninguna oportunidad” – reflexiona, antes de coger distancia para realizar un Kamehameha.

– “Ya lo entiendo…” – murmura Beerus, que se ha percatado del origen del poder de Gohan. – “Ese maldito Kaioshin…”.

En el planeta Kaioshin, éstos están observando el combate en su bola de cristal, el anciano ve como Beerus se ha dado cuenta de su participación en el poder de Gohan, y aumenta su temor.

Son Gohan le lanza el Kamehameha, pero Beerus lo detiene. El ataque le hace retroceder levemente, pero finalmente lo desvía hacia el cielo. 

Gohan sorprendido y ya malherido, ataca otra vez a Beerus.
– “¡Maldita sea!”

Beerus esquiva el golpe de Son Gohan y le golpea varias veces.
– “Se acabó” – dice el Dios, mientras golpea el abdomen de Gohan con la palma de su mano, emitiendo una brillante luz con el impacto.

Gohan se queda quieto de repente. Siente una sensación muy extraña. Beerus vuelve a golpearle y le lanza contra el suelo de una patada.

– “¡Son Gohan!” – grita Piccolo preocupado.

Son Gohan consigue levantarse. – “Esto aún no ha terminado” – dice Gohan, mientras se prepara para concentrar su ki e intentarlo otra vez. – “¡HAAA!” – pero lo que ocurre deja a todos atónitos. Son Gohan se transforma en Súper Saiyajin.

– “¿¡Qué!?” – se sorprende Piccolo.
– “¿¡Súper Saiyajin!?” – dice atónito Vegeta.
– “No lo entiendo…” – murmura Son Gohan, mientras se observa las manos, intentando comprender lo que ha ocurrido.
Dibujado por Torrijos

En el planeta de los Kaioshin, Son Goku ya se ha recuperado, y el anciano Kaioshin le ha explicado quién es Beerus.
– “¡Sólo a ti se te ocurriría desafiar al Dios de la destrucción!” – le riñe el Kaioshin de hace quince generaciones.
– “Estaba siendo grosero con vosotros…” – se excusa Goku. 
– “Gracias” – susurra Shin, muy flojito, procurando que el anciano no le escuche.

Goku cambia su semblante. 
– “Nunca imaginé que pudiera existir alguien así. Es realmente extraordinario. Ni siquiera podía sentir su ki”. – dice el saiyajin.
– “Eso es porque usa ki divino”.
– “¿Ki divino?” – pregunta Goku.
– “Así es. Es un espectro de ki que los mortales no pueden detectar, y que te permite usar un poder extraordinario al que sólo los dioses del más alto rango tienen acceso”.

En la Tierra sigue el combate.
– “Ya no dispones del don que te dieron los Kaioshin. Se acabó el combate” – sentencia Beerus, que ha descendido hasta el suelo.

Son Gohan, aun así, se prepara para continuar. 
– “Mierda…”

Goten y Trunks observan el combate.
– “¡Tenemos que ayudar a mi hermano!” – le dice Goten a Trunks.
– “¡Ha llegado nuestro momento!” – dice Trunks sonriendo. –“Vamos a demostrarle a ese Dios de qué somos capaces.”

Piccolo intercede en el combate interponiéndose entre el Dios y Gohan.
– “Esto no tiene porqué ser así” – dice Piccolo, intentando hacer reflexionar al Dios.

En el planeta Kaioshin, éstos y Goku siguen barajando opciones.
– “Si sólo los Dioses pueden acceder a ese poder significa que estamos perdidos…” – se lamenta Goku. – “Pero por un momento… juraría que pude sentirlo…”
– “Lo siento, Son Goku. Pero nosotros no podemos hacer nada esta vez” – añade Shin.
– “Y tampoco podemos recurrir a Vegetto… Que desastre…” – continua Goku.
– “Puede que haya algo…” – comenta el Ro-Kaioshin.
– “¿Sí?” – se sorprende esperanzado Goku. 
– “Tenemos que visitar al Rey Enma” – añade el anciano.