DBSNL // Capítulo 94: Rey de los demonios
“Noto cierta preocupación en ti.”
El viejo Rey, rejuvenecido y listo para el combate, extiende su mano derecha hacia un lado y materializa mágicamente una elegante espada curvada.
Abraca se abalanza sobre Vegetto, que detiene los ataques del demonio con su espada de ki.
– “¡Voy a acabar con vosotros!” – grita el Rey mientras insiste en su ofensiva.
– “Mi poder sigue siendo muy superior al tuyo” – responde Vegetto, que continúa rechazando los ataques.
El demonio retrocede y lanza una gigantesca bola de fuego que impacta de lleno contra la fusión.
– “¡Vegetto!” – exclama Zamas.
Al disiparse la polvareda, Vegetto aparece intacto.
– “No está nada mal” – se burla el saiyajín mientras se quita el polvo de su hombro izquierdo con su mano derecha.
– “Malditos…” – refunfuña Abraca.
Champa se acerca a la fusión saiyajín, muy confiado.
– “¿Necesitas ayuda?” – fanfarronea el gotokoneko.
– “No” – responde Vegetto mientras extiende su brazo, indicándole al Hakaishin que retroceda. – “Yo me encargo de esto” – sonríe.
Trunks y Toppo observan a la fusión.
– “Papá y Goku son increíbles” – sonríe el mestizo.
– “Son dos guerreros extraordinarios” – afirma Toppo.
Mientras tanto, Whis y Mojito siguen intercambiando golpes en el cielo. Ambos ángeles recuperan la distancia y se apuntan con sus varas, disparando un potente ataque que ilumina el oscuro Makai durante unos segundos.
Entre las rocas, Garlick Jr. se esconde y acecha a nuestros amigos, buscando sorprenderles por la espalda.
– “¡HAAAAA!” – exclama Garlick mientras sale de su escondrijo y dispara una poderosa esfera de ki rojizo contra Trunks y Toppo.
El mestizo, con un ágil movimiento de su espada, corta el ataque por la mitad, y ambas partes son desviadas e impactan lejos de los luchadores.
– “Atacas por la espalda…” – dice Toppo. – “No se puede esperar otra cosa de un demonio”.
Garlick retrocede asustado.
– “Yo atacaré de frente.” – dice el secuaz de Abraca, que aparece colocándose delante de Garlick. – “¡Contemplad la ira de Arios!” – grita mientras su fuerza aumenta y hace temblar el suelo.
El demonio esboza una aterradora sonrisa.
Toppo y Trunks se ponen en guardia.
– “Su poder ha aumentado mucho…” – dice Toppo.
– “No podemos confiarnos” – añade Trunks.
En ese momento, una diablesa de tez azul, pelo rojo con permanente y vistiendo un cheongsam azul escamado, aparece en escena y se acerca a Zamas, sobresaltándole.
– “¿Qué hace un tipo tan apuesto como tú en un lugar como este?” – le pregunta al Dai Kaioshin. – “¿Te has perdido?” – se insinúa.
Zamas retrocede y activa su espada de ki.
– “Vaya… Supongo que eres tímido” – sonríe la diablesa. – “O acaso eres…”
Champa se acerca al Kaioshin.
– “Vuelve al lugar del que has salido, arpía” – le dice el felino.
– “No seas así…” – responde la diablesa. – “Puedo con los dos…”
Zamas cada vez se siente más incómodo.
– “Sé quien eres” – dice Zamas. – “Te reconozco.”
– “¿Tal es mi fama entre los Dioses?” – se contonea ella.
– “Eres Hebi Hime” – continúa el Kaioshin.
– “¿La Princesa Serpiente?” – se sorprende Champa.
La Princesa sonríe y se enrolla sobre sí misma, convirtiéndose en una serpiente azul que va aumentando de tamaño hasta hacerse gigantesca.
Champa no parece intimidado y adelanta a Zamas.
– “Apártate” – dice mientras extiende su mano hacia el enemigo. – “Hakai” – sentencia.
Nada ocurre.
– “¿Qué pasa? ¡¿Por qué no funciona?!” – se extraña Champa.
– “Nuestras habilidades divinas no funcionan en este reino” – responde Zamas.
– “¡¿Cómo dices?!” – se alarma Hakaishin.
– “¿Es que no has escuchado nada de lo que nos ha explicado Whis?” – le pregunta Zamas.
– “Nunca me ha gustado escucharle…” – responde Champa tímidamente.
Zamas suspira decepcionado.
– “Y yo creía que Beerus era el irresponsable…” – murmura el Kaioshin.
– “¡¿Cómo dices?!” – exclama Champa ofendido.
– “¡Nada! ¡Nada!” – se excusa Zamas.
La gigantesca serpiente se prepara para atacar.
– “Tendremos que luchar” – dice Champa.
En la Tierra, nuestros amigos ya han llegado a la Capital del Oeste y se dirigen al centro comercial.
– “¡Yo quiero un helado!” – dice Pan emocionada.
– “¡Yo también!” – exclama Bra.
– “¡Yo quiero algodón de azúcar!” – añade Bu.
– “¡Ub, ven con nosotras!” – dice Pan, agarrando al tímido chico por el brazo y tirando de él.
Goten saca la cartera y la abre, mirando el poco dinero que lleva.
– “Me vais a arruinar…” – se lamenta Goten.
Marron se acerca a Goten y le agarra del brazo, pegándose a él de forma cariñosa.
– “¿Y si les dejamos en el parque de atracciones y vamos al cine?” – dice contenta.
Mientras tanto, Piccolo ha llegado a la Atalaya de Kamisama, dónde le espera Dende, que ya se ha convertido en un namekiano adulto, y Mr. Popo.
– “¡Piccolo!” – exclama el Dios de la Tierra. – “¡Me alegro de verte!”
– “Hola, Dende” – responde el namekiano con actitud amigable.
– “¿Qué te trae por aquí?” – le pregunta Kamisama. – “Noto cierta preocupación en ti.”
Piccolo se pone serio.
– “¿Qué puedes contarme sobre el alma de Majin Bu?” – pregunta el namekiano.