OLD MAN GOHAN // Capítulo 57: Father and son

OMG // Capítulo 57: Father and son
Tras el aterrador choque de energía, la polvareda empieza a disiparse y revela a Son Gohan aún en pie, con la ropa hecha trizas. Detrás de él, sus amigos, pese a haber sido arrollados por la onda expansiva de la devastadora explosión, han sobrevivido al ataque del monstruo Bu.

– “Eso ha estado muy cerca…” – murmura Gohan.
– “Nos ha salvado…” – dice Shapner.
De repente, Gohan inca la rodilla agotado.

– “He tenido que poner demasiada energía en ese ataque…” – lamenta el mestizo. – “No voy a poder aguantar mucho tiempo.”
Majin Bu se da cuenta de que Gohan sigue con vida y no parece satisfecho.

– “¡Eres un incordio!” – dice Bu.
Gohan esboza una sonrisa cansada e irónica.

– “Él sigue fresco como una rosa…” – murmura el mestizo.
El monstruo Bu empieza a avanzar hacia el Guerrero Dorado dando saltos como si fuera un niño yendo de paseo.

– “Ahora morirás… y te comeré…” – canturrea Bu.
Son Gohan lucha para ponerse en pie y se envuelve de nuevo con el aura de Súper Saiyajín 2.

– “Esto tiene mala pinta…” – murmura Gohan mientras se pone en guardia.
Bu llega hasta él y hace que su antena brille con luz fucsia.

– “¡Conviértete en…!” – exclama Majin Bu.
Pero de repente es interrumpido por una lanza que atraviesa su cuerpo.

– “No ignores al Rey de los demonios” – dice Dabra tras lanzarla.
Bu se da la vuelta y fija su mirada en el demonio.

– “Eres feo. No me gustas.” – dice Bu.
El monstruo se arranca la lanza y regenera su herida.

– “¡Te mataré primero!” – advierte al demonio.
En un abrir y cerrar de ojos, Majin Bu se lanza a por Dabra y le propina un cabezazo que le manda a cientos de metros de distancia.
Dabra, pese a estar malherido, intenta levantarse mientras Bu avanza hacia él haciendo rotar sus brazos como las aspas de un molino.
El demonio intenta retroceder gateando, evitando por los pelos los ataques de Bu, pero el monstruo pronto le alcanza y le castiga con una tormenta de golpes.
Tras unos momentos de tortura, Majin Bu se detiene. Dabra aún sigue con vida y esboza una sonrisa que sorprende al monstruo.
De repente, el demonio escupe a Bu y el escupitajo alcanza su barriga.

– “He ganado” – presume Dabra.
La transformación en piedra avanza por el cuerpo de Majin Bu, que por un instante parece sorprendido, pero enseguida coloca la mano sobre su abdomen convertido en piedra y emite una extraña energía que hace que la transformación retroceda.

– “No es posible…” – titubea Dabra asustado.
– “Eso ha sido divertido” – sonríe Bu al curarse por completo.
En ese instante, Son Gohan aparece detrás del monstruo y le propina una patada, lanzándole lejos.
Dabra se pone en pie con desgana.

– “¿Por qué me ayudas?” – le pregunta Dabra.
– “Has empezado tú” – responde Gohan.
– “Yo solo he aprovechado que él había bajado la guardia” – responde el demonio.
– “Supongo que yo también” – sonríe Gohan.
Bu enseguida se levanta y regenera su magulladura como si nada.

– “Esa cosa parece inmortal…” – murmura Dabra.
– “Se regenera instantáneamente y casi no siente dolor” – añade el mestizo.
– “¿Te queda algún as bajo la manga?” – pregunta el demonio.
– “Me he quedado sin ideas” – dice Gohan.
– “Esperaba más de ti” – se burla Dabra. 
El demonio se pone en guardia y Gohan hace lo mismo a su lado.

– “Cuando terminemos con esta cosa, tu serás el siguiente” – le amenaza el demonio.
– “Si es que seguimos con vida…” – responde Gohan.
Los presentes, ahora lejos del campo de batalla, observan la interacción de ambos guerreros.

– “¿Van a colaborar?” – se sorprende Ikose.
– “Así de mala es la situación” – piensa Upa.
Dabra y Gohan se envuelven en sus auras y se abalanzan sobre Majin Bu sorprendiéndole con su ataque combinado. Los dos guerreros le golpean sin descanso y consiguen hacerle retroceder.
De repente, Dabra genera una espada en su mano y corta a Majin Bu por la mitad, pero las partes resultantes forman a dos nuevos Bu más pequeños, y cada uno ataca a un guerrero.
Tras un intercambio de golpes, Dabra y Gohan consiguen repeler a ambos Bu, que chocan entre ellos y vuelven a formar al original.

– “Esto es ridículo…” – se frustra Dabra.
– “Solo juega con nosotros” – advierte Gohan. 
Dabra y Gohan apuntan a Bu y lanzan un poderoso ataque de ki combinado que impacta de lleno en el monstruo.
Al disiparse la polvareda, Bu se regenera de nuevo.

– “Sois molestos…” – refunfuña el monstruo enfadado. – “¡OS MATARÉ!”
Bu alarga su brazo y atiza un puñetazo a Dabra, que sale proyectado a varios metros de distancia.
Mientras tanto, Shin intenta levantarse, pero cae de nuevo de rodillas.

– “Qué desastre…” – lamenta el Dios. – “Soy un Kaioshin y estoy dejando que esos dos encabecen la batalla…”
Bu se abalanza sobre Gohan, que logra esquivar al monstruo y lanzar un Kienzan que lo corta por la mitad, aunque enseguida vuelven a unirse ambas partes.
Son Gohan toma tierra y enseguida siente como sus fuerzas flaquean, obligado a hincar la rodilla.
En ese momento, Dabra vuelve a la carga espada en mano y ataca a Bu, alejándole del mestizo.
Shin sigue contemplando la escena.

– “Espero que aún no sea demasiado tarde…” – dice Shin. – “Son Gohan, ¿me oyes?” – intenta comunicarse mentalmente con el saiyajín.
Gohan enseguida se percata de la voz en su cabeza y se detiene.

– “¿Kaioshin?” – se sorprende.
– “Tienes que escucharme…” – dice el Dios. 
Mientras tanto, Dabra sufre una terrible tortura por parte de Majin Bu. Son Gohan observa el terrible combate mientras escucha las palabras del Dios.
En ese instante, Gyuma, impaciente al ver a su padre en ese estado, corre hasta él, dejando atrás a los demás, que siguen huyendo.

– “¡Yo te ayudaré!” – le dice el joven guerrero a Gohan.
– “¡Gyuma!” – grita Videl. 
Gohan esboza una tierna sonrisa al ver a su hijo. 

– “¡Le van a matar!” – se preocupa Videl. – “¡Arale!” – exclama reactivando la armadura.
– “¡OYOYO!” – responde la mellada armadura.  
– “¡Videl! ¡NO!” – interviene Shapner.
– “¡Vosotros alejaos de aquí!” – dice Videl.
Gyuma se pone en guardia.

– “Si luchamos juntos podremos…” – pero interrumpe su discurso al notar en su espalda la mano de su padre.
– “Estoy muy orgulloso de ti, hijo” – le dice Gohan. – “Te has convertido en un guerrero formidable y aún te queda mucho camino por recorrer.”
– “Papá…” – murmura Gyuma, algo avergonzado ante tales palabras.
– “Dile a tu madre que siento mucho haberla dejado sola. Puede que haya sido egoísta y cobarde, pero mi intención siempre fue protegeros.” – continúa el mestizo. – “Sigue entrenando duro y honra siempre tu linaje.”
– “Pero, ¿porqué me dices esto ahora?” – se extraña el chico.
– “Cuídate mucho, hijo mío” – sentencia Gohan.

De repente, el Guerrero Dorado noquea a su hijo con un golpe en su nuca y acto seguido lo agarra de la camiseta para que no se caiga.
Videl, vistiendo su armadura, se acerca a Gohan.

– “¿Qué ha pasado?” – dice al ver a Gyuma inconsciente.
– “Llévatelo lejos de aquí” – responde Gohan. – “Me reuniré con vosotros más tarde.”
– “Son Gohan…” – susurra Videl. – “¿Vendrás?”
Gohan le dedica una sonrisa a su amada mientras vuelve a centrar su mirada en Majin Bu.

– “No hay tiempo que perder” – insiste el mestizo.
– “Ten mucho cuidado” – responde Videl, claudicando y alejándose del lugar con Gyuma en brazos.
Gohan sigue en contacto con Shin.

– “Espero que no mientas, Kaioshin” – le dice Gohan.
– “Tienes mi palabra” – responde el Dios. – “Ahora, todo queda en vuestras manos” – añade antes de exhalar su último aliento de forma repentina.
– “Descansa en paz” – susurra Gohan.
Dabra está apunto de morir a manos de Bu cuando Gohan aparece para golpearle por sorpresa.
El demonio, pese a no haber recibido el golpe de gracia, no tiene fuerzas para ponerse en pie y siente como su vida se escapa.

– “El Rey de los demonios…” – murmura Dabra sin fuerzas. – “No puedo morir así…”.
Gohan le mira y agacha la cabeza mostrando su respeto.

– “Lo siento, Dabra” – susurra Gohan. – “Agradezco tu ayuda. Siento que no hayamos podido encontrarnos en otras circunstancias. Eres un luchador formidable y podríamos haber sido buenos rivales.”
– “No me fastidies…” – responde el demonio. – “No me van esos sentimentalismos.”
Gohan sonríe al recordar a su viejo maestro.

– “Eso nunca se sabe… A lo mejor te acostumbrarías.” – insiste Gohan sin perder el simpático gesto. – “Tú y yo enfrentándonos al máximo de nuestras capacidades. Sin brujos ni monstruos de por medio. ¿No te parece una escena interesante?”
– “Es posible…” – sonríe Dabra. – “Dicho así, no suena tan mal…” – añade antes de expirar.
Gohan se pone serio de nuevo y se centra en Majin Bu, que ya avanza hacia él.
Cerca de allí, Videl se reúne de nuevo con los demás, que siguen alejándose del lugar.

– “¿Qué ha pasado? ¿Y Son Gohan?” – pregunta Ikose.
– “Se reunirá con nosotros más tarde” – responde Videl.
Gohan se envuelve una vez más con el aura del Súper Saiyajín 2 y mira fijamente al monstruo.

– “Eres muy molesto…” – dice Bu. – “¡ESTA VEZ TE MATARÉ!”
– “Veamos como te regeneras después de esto…” – dice Gohan.
El aura de Gohan se vuelve más feroz y violenta que nunca.

– “Ha llegado el momento de dar un paso a un lado” – piensa Gohan. – “Mi tiempo ha pasado y ha estado lleno de errores, por eso es hora de dejar que otros se encarguen de proteger la Tierra. Papá, mamá, abuelo, Trunks, Bulma, Lunch, Piccolo, Vegeta, Krilín, Ten Shin Han, Yamcha, Chaoz, Roshi, Yajirobe, Puar, Oolong… Nos veremos pronto, amigos”.
Bu se impacienta al no entender lo que plana Gohan.

– “Lo siento, Bu, no puedo jugar más tiempo. Me están esperando.” – dice el mestizo. – “Videl, Gyuma… Adiós. Os quiero.”
Un enorme resplandor ilumina el cielo.

– “¡¡¡HAAAAAAAAAAA!!!” – grita Gohan mientras expulsa todo su ki estallando y generando una enorme onda expansiva que barre el lugar engullendo a Majin Bu.
Videl se detiene y observa la gigantesca explosión en el horizonte.

– “¡SON GOHAAAAAN!” – grita al viento con la voz quebrada mientras siente como algo en su interior se rompe en mil pedazos.

Dibujado por Torrijos

OLD MAN GOHAN // Capítulo 56: El despertar del monstruo

OMG // Capítulo 56: El despertar del monstruo
El monstruo recién nacido toma tierra y sonríe inocentemente con cara de bobalicón ante la mirada atónita de los presentes.

– “¿Ese es Majin Bu?” – se extraña Shapner al ver su peculiar aspecto.
– “No parece peligroso…” – añade Ikose.
Son Gohan observa detenidamente al monstruo.

– “Parece estúpido e infantil, pero puedo sentir un terrible poder emanando de él…” – piensa Gohan. – “Es un ser realmente extraño”.
El mestizo mira a Shin, que se encuentra aún en el suelo. La cara de pánico del Kaioshin aumenta las sospechas de Gohan.
De entre los escombros cercanos surge Dabra.

– “Así que ese es Majin Bu…” – piensa el demonio. – “No parece gran cosa.”
El monstruo Bu se pone a hacer estiramientos de forma despreocupada como si se acabara de despertar de la siesta y lo que ocurre a su alrededor no fuera con él.
El Rey de los demonios avanza hacia Gohan.

– “Ese brujo decrépito exageraba” – dice Dabra.
Son Gohan se percata de algo distinto en el demonio. La “M” que adornaba su frente ha desaparecido.

– “¿Tengo monos en la cara?” – le pregunta Dabra molesto al darse cuenta de que Gohan le esta mirando fijamente.
– “Babidí ha muerto” – responde Gohan. – “Supongo que ahora eres libre”.
Dabra se toca la frente sorprendido y confuso.
En la Capital del Norte, los humanos poseídos que dirigían los sacrificios entran en razón y se aterrorizan al darse cuenta de lo que han estado haciendo, arrojando sus armas al suelo.

– “¿Qué ha pasado?” – se pregunta uno de los soldados.
– “Era como una pesadilla…” – comenta otro.
– “¿Era…? ¿Era real?” – titubea un tercero.
En la Tierra Sagrada de Karín, Majin Bu ha terminado los estiramientos y se fija en Gohan y Dabra.

– “¿Me habéis despertado vosotros?” – les pregunta el monstruo.
Son Gohan y Dabra se miran confusos.

– “¡Sí!” – interviene Shin. – “¡Hemos sido nosotros!”. – añade mientras se pone en pie.
– “¿Tú?” – se extraña Bu.
Son Gohan se sorprende al escuchar a Shin.

– “¿Qué intentas, Kaioshin?” – le pregunta Gohan.
– “Sin Babidí no hay nadie que le dé órdenes.” – susurra Shin. – “Podemos aprovechar eso…”
– “Creo que te conozco…” – murmura Bu.
– “¡El brujo Bibidí te encerró porque eras demasiado fuerte!” – responde rápidamente Shin. – “¡Te hemos despertado porque eso nos parecía una crueldad!”
Bu mira a Shin con desconfianza mientras éste se le acerca.

– “¿Sois amigos?” – le pregunta Bu.
– “Sí… ¡Sí! ¡Somos amigos!” – responde Shin.
De repente, Majin Bu esboza una terrorífica mueca.

– “¡Cuidado!” – exclama Gohan al notar un repentino aumento de fuerza en el monstruo.
Bu propina un revés al Kaioshin y le lanza a cientos de metros de distancia.

– “¡Recuerdo haber luchado contigo!” – dice Bu. – “¡No me gusta que me engañen!”
Son Gohan se pone en guardia.

– “¡Salid de aquí!” – les dice a sus amigos. – “¡Es demasiado peligroso!”
Muchos de los presentes dan un paso atrás asustados.

– “¡Tenemos que irnos!” – exclama Punta.
– “¿Y dejar a Gohan solo?” –  dice Ikose.
– “Es mejor no molestarle” – responde Shapner resignado.
Majin Bu empieza a caminar hasta el moribundo Kaioshin.
Dabra se ha quedado petrificado.

– “¡Qué poder…!” – titubea el demonio.
Majin Bu apunta a Shin con su mano y prepara una esfera de ki.

– “Eres débil. No eres divertido.” – dice Bu decepcionado.
En ese instante, Son Gohan se abalanza sobre el monstruo y le propina una patada en la cara que le aleja del Kaioshin.

– “Son Gohan…” – murmura Shin al verle frente a él. – “Lo siento…” – añade con lágrimas en los ojos. – “Soy un Kaioshin. Mi deber era evitar que esto sucediera. He fracasado”.
– “Ahora descansa” – le interrumpe el mestizo. – “Yo me encargaré de él”.
Shin se queda perplejo al ver a Gohan tan decidido.
Majin Bu se pone en pie de un salto. Su cara parece deformada por el golpe de Gohan, pero como si de goma se tratara, su cara vuelve a la normalidad en un instante.

– “¿Es que no le afectan los golpes?” – se pregunta Gohan.
Mientras todos se preparan para escapar, Gyuma observa la escena impotente y aprieta sus puños con rabia. De repente, el chico sale corriendo hacia su padre para intentar ayudarle.

– “¡No! ¡Espera!” – exclama Videl, que no consigue retener al muchacho, que se escabulle entre sus brazos.
Tras dar unos pasos, alguien sujeta a Gyuma y consigue detenerle. El joven se da la vuelta y ve que ha sido Upa quien le ha agarrado del hombro.

– “Solo le estorbarías” – le advierte el nativo. – “Son Gohan no puede luchar y protegernos a la vez. Tenemos que confiar en él”.
Gohan se envuelve en su aura de Súper Saiyajín 2 y empieza a caminar hasta el monstruo.

– “¡¿Tú eres el que me ha pegado?!” – le pregunta Bu. – “¡Te mataré!”
En un abrir y cerrar de ojos, Son Gohan aparece frente al monstruo y le propina una patada que le hace retroceder. El mestizo continúa con una impresionante combinación de golpes que Bu encaja sin ofrecer resistencia.

– “¡Makanko-Ho!” – exclama Gohan al finalizar su embestida con un ataque de ki en espiral emitido por su mano derecha.
El ataque perfora el abdomen de Bu, que cae al suelo.

– “¡Sí! ¡Bien hecho!” – celebra Gyuma. 
Son Gohan no parece satisfecho. Sigue observando a Bu con preocupación.
El monstruo se reincorpora de un salto y su herida se cierra en un instante junto a sus magulladuras.

– “¿Es inmortal?” – se pregunta Gohan.
Bu apunta a Gohan con su mano y lanza una poderosa onda de ki que Gohan se ve obligado a esquivar rápidamente.

– “Qué ataque tan impresionante…” – piensa Gohan mientras asciende observando la explosión. – “¡Y para él no ha sido nada!”.
De repente, el mestizo parece toparse con algo en el aire. Al darse la vuelta se da cuenta de que es Majin Bu.

– “¡Qué rápido es!” – exclama Gohan sorprendido y aterrorizado.
El monstruo Bu le propina un puñetazo en la cara que lanza a Gohan contra el suelo a una velocidad de vértigo. 

– “¡Papá!” – se preocupa Gyuma.
– “¡Son Gohan!” – exclama Videl.
El mestizo intenta levantarse después de tan duro golpe, pero se percata de que una gran bola de energía morada está cayendo sobre él.
Tras una enorme explosión, el mestizo se escabulle volando a ras de suelo, entre el polvo, pero es perseguido por Majin Bu, que le intercepta cayendo sobre él con su gigantesco trasero.
Son Gohan es incrustado en el suelo y escupe sangre.
Majin Bu se levanta y agarra al Guerrero Dorando por el pie, estampándole contra el suelo repetidamente como si fuera un muñeco de trapo.
Cuando parece aburrirse, el monstruo se detiene y observa al magullado mestizo, ahora sujeto bocabajo por su pie.

– “¿Aún estás vivo?” – se pregunta Bu.
Son Gohan, con un rápido movimiento, sorprende a Majin Bu disparando un ataque de ki a bocajarro contra su cara.
El mestizo queda libre y retrocede de un salto.
La cabeza de Majin Bu ha sido desintegrada por el ataque, pero en un instante vuelve a formar una nueva.

– “Maldición…” – se lamenta Gohan, que siente como se está quedando sin opciones.
El monstruo se pone serio y empieza a liberar un denso vapor por los orificios de su cabeza.

– “Eso me ha hecho daño…” – dice Bu mientras acumula energía.
Son Gohan siente como el ki del monstruo aumenta y presiente que se prepara para atacar.

El mestizo, preocupado por los suyos, ve que pese a estar escapando aún se encuentran en zona de peligro.

– “¡No les va a dar tiempo!” – piensa Gohan.
El Guerrero Dorado corre hasta situarse delante de sus amigos y apunta a Majin Bu con su mano colocándola formando la mitad de un cuadrado.

– “Espero que esto funcione…” – piensa Gohan.
En ese instante, el monstruo alza sus brazos al cielo y genera una gigantesca onda expansiva que se acerca rápidamente hacia Gohan y los suyos.

– “¡BUUUUUUUUUU!” – grita el monstruo.
– “¡KIKO-HO!” – exclama Gohan al disparar la técnica de Ten Shin Han.

El ataque de Gohan choca contra el de Majin Bu, provocando un gran estallido de luz y energía que arrasa el lugar.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 55: Terror

OMG // Capítulo 55: Terror

La esfera que contiene a Majin Bu empieza a emitir un denso vapor por su ecuador que inunda la habitación de la nave.

– “¡Majin Bu!” – exclama Babidí emocionado. – “¡Ha llegado el momento! ¡Vayamos a la superficie!”
En la Tierra Sagrada de Karín, Son Gohan no sale de su asombro al notar la aparición del terrible ki del monstruo.

– “Nunca había sentido algo así…” – titubea el mestizo.
Shin, que se encuentra malherido y tumbado en el suelo, al sentir el aterrador poder del monstruo golpea el suelo con desesperación.

– “¡Maldición!” – grita Shin con lágrimas en los ojos. – “¡Estábamos tan cerca!”
Videl y los demás se inquietan al ver la reacción de Gohan y el Kaioshin.

– “¿Qué ha pasado?” – pregunta Ikose.
– “Un terrible ki ha aparecido” – responde Upa, que no puede evitar temblar de miedo ante tal presencia.
– “Creo que… puedo sentirlo…” – dice Gyuma sorprendido y asustado. – “Que extraña sensación…”
De repente, Babidí y el huevo aparecen ante todos. El brujo ha usado su magia para teletrasportarse a la Tierra Sagrada en un instante.

– “Babidí…” – murmura Gohan al reconocer al ser que le ha estado persiguiendo en sus pesadillas durante tantos años.
– “¡Se acabó vuestra suerte!” – celebra el mago. – “¡Éste es vuestro final!”
– “¡Huid!” – exclama Shin. – “¡Escapad ahora que podéis!” – les dice a Gohan y a los demás.
Son Gohan, con mirada seria y decidida, observa el cascarón de Bu.

– “No voy a huir” – dice Gohan. – “Nunca más”.
– “¡Es demasiado tarde!” – insiste el Kaioshin. – “¡No puedes derrotar a Majin Bu! ¡Nadie puede!”
– “No me subestimes, Kaioshin” – responde el mestizo. – “Hemos llegado hasta aquí… ¡No pienso detenerme ahora!” – exclama mientras se envuelve en el aura del Súper Saiyajín 2.
Gohan se prepara para lanzar un Kamehameha.

– “Ka… Me… Ha… Me…” – dice mientras acumula una gran cantidad de ki en su mano derecha.
– “¡Es inútil!” – se burla Babidí. – “¡Ya no podéis detenernos!”
– “¡HAAAAAAAAA!”  dispara Gohan.
Upa se abalanza sobre Gyuma y Videl.

– “¡Al suelo!” – exclama el indígena mientras protege a la familia de Gohan.

Todos los presentes; Erasa, Shapner, Ikose, Punta, Bacterian y Lupo; se cubren como pueden.
Babidí se ve sorprendido por el ataque de Gohan y alza una barrera protectora mientras es engullido por el ataque junto con el cascarón del monstruo Bu.

– “¡Amo Babidí!” – exclama Dabra preocupado por su señor antes de salir repelido por la poderosa corriente de aire que emite la técnica del Guerrero Dorado. 
El ataque de Gohan continúa más allá de la Tierra Sagrada, cruzando el continente, surcando el mar, hasta que finalmente se eleva hacia el cielo hasta perderse en el espacio.
Al disiparse el resplandor del ataque, un gigantesco surco es todo lo que queda del bosque que poblaba la Tierra Sagrada de Karín.
Gohan intenta recuperar el aliento después de tan titánico esfuerzo.
Shin abre los ojos y contempla atónito la escena.

– “¿Acaso…? ¿Acaso lo ha logrado?” – titubea Shin. – “¿Ha derrotado a Majin Bu?”.
De entre la tierra y el polvo que han cubierto la zona, nuestros amigos se levantan de uno en uno.

– “¿Qué ha pasado?” – pregunta Ikose.
– “¿Hemos ganado?” – insiste Punta.
– “¡El brujo y el huevo no están!” – exclama Erasa.
– “¡Lo ha logrado!” – celebra Shapner.
Videl no puede evitar llorar de la emoción al sentir que todo ha acabado. Nunca antes había estado tan cerca de poder descansar después de tanto sufrimiento y de poder vivir una vida feliz junto a sus seres queridos.
Gyuma contempla emocionado a su padre. Se siente extrañamente orgulloso. Pese a no conocerle y haber proyectado su rencor hacia él durante tantos años, ahora se da cuenta de la razón por la que su madre y sus amigos nunca perdieron la esperanza en él.

– “Papá…” – murmura Gyuma con la voz entrecortada mientras esboza una sonrisa en su cara.
En ese instante, Gyuma ve en el rostro de Gohan que algo no va bien.

– “No…” – titubea Gohan con pánico en su rostro y con la voz quebrada. – “No es posible… Esa presencia… Siento un enorme ki maligno que no para de crecer…”
Los demás pronto se dan cuenta también de que algo extraño sucede.

– “¿Qué ocurre?” – se preocupa Videl.
Son Gohan alza su mirada al cielo y puede ver cómo una densa nube de humo rosado se concentra y condensa, formando una figura humanoide.

– “Sigue vivo…” – murmura Gohan. – “¿Cómo es posible?”
El nubarrón pronto revela a un ser orondo de tez rosa que viste pantalón blanco, chaleco negro, capa morada, medias negras y guantes y botas amarillos.

– “¡BUUUUUUUUU!” – exclama el ser nacido del humo con cara de bobalicón.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 54: Awake O Sleeper

OMG // Capítulo 54: Awake O Sleeper
Son Gohan, transformado en Súper Saiyajín 2, camina hacia Dabra. El Rey de los demonios da un paso atrás y aprieta los puños con rabia. Nunca antes se había sentido tan impotente.
En la nave de Babidí, uno de sus guerreros irrumpe en la sala donde se encuentra el mago.

– “¡He traído la energía, amo!” – anuncia el Majin sosteniendo la urna, que rebosa de energía procedente del joven Gyuma.
– “¡Estupendo!” – se alegra Babidí. – “¡Tráeme el recipiente!”
En la Tierra Sagrada de Karín, Dabra, desesperado, dispara una bola de fuego a Gohan, que la repele con el dorso de su mano sin detener su avance.

– “Maldita sea…” – murmura el demonio. – “¡No puedes derrotarme! ¡Soy el Rey de los demonios!”
Son Gohan se detiene y extiende la palma de su mano hacia Dabra.

– “Mi turno” – dice el mestizo. – “¡Big Bang Attack!” – exclama antes de disparar un ataque de ki que impacta de lleno contra su adversario y le empuja a cientos de metros de distancia.
Los presentes contemplan la escena esperanzados. Sienten que con el regreso de Son Gohan ya no tienen nada que temer.
Gyuma, pese a estar agotado, se levanta para poder ver mejor el combate.

– “Es increíble…” – murmura el hijo de Gohan.
– “Sí…” – suspira Ikose con una sonrisa.
– “Esa es la reacción que suele causar tu padre” – añade Shapner, que recuerda la primera vez que vio a Gohan en acción.
– “Mi padre…” – murmura Gyuma, intentando que al repetirlo le suene menos extraño.
Videl se acerca a Gyuma y le abraza por la espalda.

– “Ahora todo irá bien” – sonríe ella mientras le besa tiernamente la cabeza a su hijo.
Dabra se levanta entre los escombros y la polvareda. El demonio está malherido y su ropa está chamuscada y hecha trizas, igual que su orgullo.
En la Capital del Norte, desde el balcón de la torre, Van Zant sigue supervisando los sacrificios humanos que se llevan a cabo en honor a Majin Bu.

– “Falta poco…” – sonríe el antes General del Imperio Plateado.
Silver, que sigue maniatado y arrodillado, aprovecha el momento de distracción para buscar en su bota un viejo cuchillo con el emblema de la Red Ribbon en la empuñadura.
En ese instante, el Comandante recuerda el día que cambió su vida. Tras ser superado por un joven Son Goku, el Coronel Silver volvió al Cuartel General de la Red Ribbon para informar de su fracaso y asumir las consecuencias. Allí fue recibido por el Comandante Red y el Oficial Mayor Black.
Tras ser reprendido por su ineficiencia, el Coronel abandonó la reunión y fue perseguido por los guardaespaldas de su superior, que intentaron ejecutarle disparándole a traición.
Los soldados le dieron por muerto. Su sangre bañaba el corredor de la base.
– “Saquémosle de aquí” – dijo uno de los soldados. – “Lo está dejando todo perdido”.
Mientras esos hombres trasladaban su cuerpo, Silver logró reunir las fuerzas suficientes para alcanzar el cuchillo que uno de ellos llevaba en el cinturón y con él les dio muerte.
Después, malherido, el Coronel logró escabullirse de la base.
Silver intentó pasar desapercibido viviendo en una pequeña villa al Oeste, trabajando en el campo, con miedo de que la Red Ribbon le encontrara. Poco después, al recibir las noticias de la caída de Ejército a manos de Goku, Silver pudo respirar tranquilo. Ya nadie le buscaba. 
Al sentirse libre, empezó a ganarse la vida como cazarecompensas y aceptando trabajos de asesino a sueldo. Era lo que mejor se le daba.
Años después, los androides aparecieron. El caos se apoderó del planeta y el Ejército Real buscada desesperadamente reclutar a gente para luchar contra la terrible amenaza biomecánica.
Silver sintió que la vida le daba una segunda oportunidad. Gracias a su información sobre la Red Ribbon y la localización de varios de sus laboratorios secretos, el viejo Coronel escaló en la cadena de mando Real hasta convertirse en un hombre de confianza del Rey del Mundo y ser nombrado General.
Pero los androides no eran una fuerza que la Tierra estuviera preparada para combatir. Al ver la incompetencia del Ejército Real para luchar contra esa terrible amenaza y averiguar que esos demonios fueron creados por un viejo científico de la Red Ribbon para eliminar a Son Goku, Silver se dio cuenta de lo vulnerable que era la Tierra. No podía permitir que otro ejército corrupto se alzara ni depender de extraterrestres como Goku o el alabado Guerrero Dorado para proteger el planeta. Él decidió que crearía un imperio fuerte que garantizaría la paz bajo su fuerte liderazgo.
Ahora, maniatado y humillado, sopesa sus decisiones pasadas. ¿Se había equivocado? 
Con el viejo cuchillo se libera de sus ataduras, se acerca a Van Zant por la espalda y se abalanza sobre él, atravesando su corazón con el puñal.
El Majin se revuelve y empuja a Silver, que se estrella contra una pared cercana.
Una gran cantidad de sangre sale a borbotones por la herida en el pecho de Van Zant.

– “Maldito…” – murmura furioso el Majin.
Silver se levanta y se pone en guardia.

– “¡No os saldréis con la vuestra!” – dice Silver.
– “¡No puedes detener el despertar de Majin Bu!” – grita Van Zant.
Silver se lanza sobre Van Zant. La barandilla del balcón cede y ambos se precipitan al vacío.
Mientras caen, Silver esboza una ligera sonrisa, aceptando su destino.

– “Que la historia me juzgue” – piensa el viejo Comandante.
En la nave, Babidí se acerca al huevo en el que está encerrado Majin Bu e inyecta el recipiente mágico.
La aguja del medidor enloquece.

– “¡Es increíble! ¡¿Tanta energía poseía ese crío?!” – se sorprende el brujo.
Una gran cantidad de vapor empieza a salir por unos orificios que rodean la base que soporta el huevo.

– “¡Majin Bu!” – exclama Babidí emocionado. – “¡Va a despertar!”
En la Tierra de Karín, Son Gohan se detiene al sentir una aterradora presencia que le hiela la sangre. Nunca antes ha sentido un poder como ese.
Dabra, malherido, sonríe.

– “Habéis perdido” – se burla el demonio.