OLD MAN GOHAN // Capítulo 60: El legado de Son Gohan

OMG // Capítulo 60: El legado de Son Gohan
En la Capital del Norte, los humanos, ahora libres, intentan entender lo que les ha ocurrido. Los que fueron controlados por Babidí recuerdan una terrible voz en su cabeza, e intentan explicar la situación a los demás.
Son muchos los que han hecho daño a sus seres queridos. Algunos se disculpan apenados y avergonzados ante ellos; otros han despertado demasiado tarde.
Mientras tanto, Trunks y los demás han llegado al Monte Paoz. Shapner e Ikose preparan la vieja casa de la familia Son, mientras el joven Gyuma descansa en la cama de su padre. En la habitación de al lado, Ikose venda el brazo de Lupo, improvisando un cabestrillo.
Fuera de la casa, Videl se sobresalta al escuchar la voz de Norimaki a través de Arale.

– “¡¡QUÉ AL ALGUIEN ME RESPONDA!!” – insiste el Doctor.
– “¡Doctor Norimaki!” – exclama Videl. – “¡Le oigo!”
– “¿Qué ha pasado? ¿Estáis bien?” – pregunta Senbei.
– “¡Las comunicaciones se cortaron durante el combate!” – responde Videl.
– “Me alegro de oíros de nuevo. Eso significa que Arale está bien.”  suspira aliviado el doctor.
– “¡N’cha!” – saluda Arale.
– “¿Y tu muchacho?” – pregunta Senbei.
– “Gyuma está bien” – responde ella.
– “¡Bien! ¡Me alegro!” – celebra Norimaki. – “¿Qué ha pasado con el mago? Ha habido tantas interferencias… ¡Incluso me ha parecido oír a Son Gohan!”
Videl agacha la cabeza entristecida.

– “Son Gohan ha luchado a nuestro lado” – responde Videl con la voz entrecortada. – “Pero el monstruo ha despertado.”
– “¡¿SON GOHAN HA VUELTO?!” – exclama Senbei ilusionado. – “¡Eso son excelentes noticias!”
– “Son Gohan…” – titubea Videl.
Mientras tanto, Upa, Trunks y Karín presentan sus respetos ante la tumba del abuelo Gyuma.

– “Cuando el chico despierte, tendrás que contarle lo que le ha pasado a su padre” – dice el felino.
– “Lo sé” – responde Trunks. – “He entrenado durante muchos años… pero no para algo así. No imagino lo duro que tuvo que ser para Gohan darle la noticia a mi madre.”
– “Son Gohan vivió en un lugar oscuro durante muchos años…”  reflexiona Upa. – “Pero al final se convirtió en la luz que llenaba de esperanza este planeta.”
– “Y ahora ya no está” – suspira Trunks.
– “El legado de una persona no termina con su muerte” – le corrige el duende. – “Son Gohan no ha muerto. Gyuma y tú seguís aquí.”
– “Ojalá hubiera llegado un instante antes” – lamenta Trunks.
– “Son Gohan sabía que venías” – dice Karín. – “Intentar eliminar a Bu antes de que tuvieras que enfrentarte a él fue su modo de pedirte perdón.”
Los ojos de Trunks se tornan vidriosos al escuchar las palabras de Karín.

– “Le dije a Goku que tenía que ser él quien volviera…” – dice Trunks. – “Hace quince años, cuando descubrimos que Babidí había regresado, los Kaioshin vinieron al planeta de Kaiosama a buscar a un guerrero capaz de blandir la Espada Z. Todos estábamos de acuerdo en que tenía que ser Son Goku, pero él se negó. Dijo que su tiempo había pasado y que era yo quien debía prepararme para regresar.”
– “Típico de Goku” – sonríe Upa.
– “Ahora me pregunto si se equivocó…” – suspira Trunks.
– “¿Lo hizo?” – le pregunta el duende.
Trunks se sorprende ante la pregunta directa del sabio Karín.

– “No voy a rendirme” – responde Trunks.
– “Bien” – sonríe Karín. – “Puede que hayas entrenado con Goku, pero vas a necesitar el orgullo de tu padre si quieres derrotar a Majin Bu”.
Senbei y Videl siguen hablando por radio. Ella le ha contado todo lo ocurrido en la Tierra Sagrada de Karín, y el Doctor la ha puesto al día sobre los sucesos en la Capital del Norte.

– “Lo siento mucho, Videl” – dice apenado Norimaki.
– “Ahora tenemos que centrarnos en nuestro siguiente paso” – responde ella. – “Trunks ha vuelto y va a ayudarnos a derrotar a Majin Bu. Aún tenemos esperanza”
– “Al menos no todas las noticias son malas” – responde Senbei. – “El Rey Chapa ha mandado su flota al norte. Silver y Van Zant han muerto. El Ejército Plateado ha llegado a su fin.”
Mientras tanto, Majin Bu y Bacterian caminan por la llanura.

– “¿A dónde vamos?” – pregunta tímidamente el pirata.
– “No lo sé” – responde Bu. – “Este planeta parece aburrido. Puede que lo destruya.”
– “¡No hagas eso!” – exclama Bacterian asustado. – “¡Este planeta no es aburrido!”
– “A mí me lo parece” – insiste el monstruo.
– “¡Hay muchas cosas estupendas!” – dice el pirata.
– “¿Como cuales?” – pregunta Bu.
Bacterian se detiene un instante a pensar.

– “¡El mar!” – responde el pirata.
– “¿Eso qué es?” – pregunta confuso el monstruo.
– “¿No sabes qué es el mar?” – se extraña Bacterian.
– “No” – responde Bu. – “¿Se come?” 
– “No… ¡Pero hay un montón de cosas sabrosas en él!” – dice el pirata. – “Además, cuando surcas el océano en un barco tienes un maravillosa sensación de libertad. Sientes que nadie puede darte órdenes y gobiernas tu propio destino.”
– “Mmmm…” – reflexiona Bu. – “¡Eso me gusta! ¡Llévame al mar!”
En el Monte Paoz, Gyuma abre finalmente los ojos. Aturdido, se pone en pie y sale de la vieja habitación de Gohan, encontrándose con Shapner y Erasa en el comedor.

– “Me alegro de verte en pie, chico” – le dice Shapner.
– “¿Dónde estamos?” – pregunta Gyuma.
De repente, Videl, que ya no lleva la armadura, ha sentido el ki de su hijo y entra corriendo, abalanzándose sobre él, y abrazándole y besándole la mejilla.

– “¿Qué ha pasado? ¿Y papá?” – pregunta el muchacho confuso.
Videl abraza con más fuerza a su hijo.

– “Lo siento, Gyuma…” – llora Videl. – “Lo siento mucho.”
Gyuma se queda sin palabras.

– “No…” – dice casi sin voz. – “No… No…” – repite mientras sus ojos se llenan de lágrimas.
El pobre chico, que había crecido sin su padre y ahora había logrado finalmente conocerle, siente como todas sus expectativas se derrumban de repente, estallando en un sonoro sollozo.
Los presentes agachan la cabeza en señal de respeto. Todos han pasado por situaciones similares en su vida, pues la batalla contra los androides fue ardua.
De repente, la mirada de Gyuma cambia por completo. La ira le embarga y aparta a su madre mientras se dirige a la puerta.

– “¿A dónde vas?” – le pregunta Videl.
– “A buscar a Majin Bu” – responde tajante.
– “¡NO!” – exclama Videl, que le agarra por el brazo.
Gyuma sigue caminando, mientras su madre intenta detenerle.

– “¡Por favor, Gyuma! ¡No lo hagas!” – insiste desesperada.
Shapner e Ikose corren para interponerse entre él y la salida.

– “Tranquilízate, muchacho” – dice Shapner.
– “¡No seas imprudente!” – insiste Ikose.
Gyuma eleva su ki y una corriente de aire empuja a los dos soldados contra la pared.
El mestizo sale al exterior de la casa.

– “¡Suficiente!” – dice una voz que sorprende a Gyuma.
Un chico de su edad se encuentra apoyado en un árbol cercano.

– “¿Quién eres tú?” – pregunta el mestizo.
– “Me llamo Trunks.” – responde el chico. – “Y creo que tenemos muchas cosas de qué hablar.”
– “No me interesa” – dice Gyuma con desprecio mientras se prepara para partir.
– “Tienes que controlar tu temperamento” – responde Trunks. – “Tu ki es extraordinario, pero no sirve de nada si no lo tienes bajo control. Es algo que a tu padre le costó muchos años de entrenamiento.”
Gyuma se detiene.

– “¿Conocías a mi padre?” – le pregunta al muchacho.
– “Él fue mi maestro” – responde Trunks.
– “¿Y dónde has estado todos estos años?” – pregunta Gyuma.
– “Es una larga historia…” – responde Trunks.
– “Si no has luchado debe ser porque eres débil” – dice Gyuma.
Upa intenta acercarse al muchacho.

– “¡Tranquilízate! ¡Él…!” – exclama Upa, pero Karín le hace una señal con su bastón de que no intervenga.
Trunks se acerca a Gyuma.

– “Es posible” – responde Trunks. – “Pero tú también”.
– “Pero yo lucharé. ¡Yo no tengo miedo!” – dice Gyuma. – “Mi padre era un héroe ¡y yo también lo seré!”.
– “No me cabe duda” – sonríe Trunks. – “Llegará el momento en que puedas vengar a Gohan, pero aún no estás listo”.
Gyuma ignora a Trunks.

– “¡NUBE KINTON!” – grita el mestizo al cielo.
La nube desciende del cielo y Gyuma salta sobre ella, pero antes de poder hacerlo, Trunks le agarra del brazo y le estampa contra el suelo.
Gyuma se levanta enrabiado y se limpia la sangre del labio.
El chico se abalanza sobre Trunks, que le esquiva fácilmente. Gyuma se siente frustrado y ataca de nuevo, pero Trunks vuelve a esquivar sus ataques hasta que finalmente contraataca y le derriba de un puñetazo.

– “No vas a detenerme…” – dice Gyuma entre dientes mientras se pone en pie. – “¡Voy a vengar a mi padre! ¡Lucharé porque no tengo miedo! ¡No tengo miedo! ¡Apártate de mi camino!”
Trunks no responde. Simplemente se queda de pie frente al chico.
Gyuma ataca otra vez, pero Trunks le intercepta con un puñetazo en el abdomen y le repele con un codazo en la nariz.
El chico se levanta una vez más.

– “He dicho…” – murmura mientras su cabello se eriza levemente y sus pupilas se tornan de color verdes. – “¡…QUE ME DEJES PASAR!”  grita mientras un aura amarillenta aparece como un torbellino a su alrededor.
Todos contemplan la escena sorprendidos.
Gyuma se abalanza sobre Trunks intentando asestarle un puñetazo, pero el hijo de Vegeta detiene el golpe agarrando su puño.
El chico se detiene, parece confuso al ver los ojos de su rival, que ahora son verdes como los de su padre. De repente, Trunks estalla en una explosión de energía que repele a Gyuma. El hijo de Vegeta se ha transformado en Súper Saiyajín. 
Gyuma ha caído de espaldas al suelo. Sus ojos han vuelto a la normalidad y ha perdido su aura. El muchacho observa a Trunks confuso, viendo reflejada la imagen de su padre en esa transformación.

El chico intenta levantarse una vez más, pero cae de rodillas.

– “¡¡¡AAAAAAAHHHHH!!!” – grita Gyuma a pleno pulmón, intentando aliviar todo su dolor; sobrecogiendo a todos sus amigos. – “Yo… voy luchar…” – titubea mientras las lágrimas caen por su rostro. – “No tengo miedo… No quiero tener miedo.”

Trunks vuelve a su estado base y se acerca al muchacho, ofreciéndole su mano con una sonrisa.

– “Tenemos mucho trabajo que hacer” – dice Trunks.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 59: Retirada

OMG // Capítulo 59: Retirada
Trunks ha logrado escapar de Majin Bu gracias al Shunkanido y ha aparecido ante nuestros amigos.
Shapner, Ikose y Erasa apuntan al mestizo con sus armas.

– “¿Quién eres tú?” – se sorprende Videl.
– “¡Tranquilos! ¡Tranquilos!” – exclama Trunks. – “¡Soy un amigo de Gohan!”
– “¿Un amigo de Gohan?” – se extraña Videl.
– “Su ki no es malvado” – dice Upa, intentando calmar los ánimos y haciendo que los demás bajen las armas.
Lejos de allí, el monstruo Bu ha quedado solo y desconcertado. Bacterian y Punta contemplan la escena nerviosos y asustados.

– “¿A dónde ha ido el chico?” – se pregunta Punta.
– “Ha desaparecido…” – dice Bacterian.
– “¿Y qué hacemos ahora?” – susurra Punta mientras vuelve a ocultarse tras un pedrusco.
– “Tenemos que salir de aquí antes de que el monstruo nos vea” – responde Bacterian, que vuelve a esconderse.
Trunks les cuenta un breve resumen de su historia a los demás, intentando convencerles de que está de su parte.

– “¿Tú eres Trunks?” – dice Videl sorprendida.
– “Me alegra saber que Gohan te habló de mí” – sonríe el mestizo algo avergonzado  – “¿Este es el hijo de Gohan?” – dice al ver a Gyuma inconsciente en brazos de su madre. – “Sin duda se parece a Goku…”
– “Pero… ¿no deberías ser mayor?” – se extraña Erasa.
– “Es que he estado muerto” – responde Trunks.
– “Te mataron los androides…” – murmura Shapner.
– “¿Cómo has resucitado sin Dragon Balls?” – le pregunta Upa.
– “Os lo contaré todo, pero ahora debemos alejarnos de aquí y ocultarnos en algún lugar seguro” – dice Trunks.
En ese momento, una gigantesca nube amarilla desciende del cielo.

– “¿Qué es eso?” – se sorprende Shapner.
– “¡Es como la nube de Gyuma!” – exclama Ikose.
– “Nunca había visto una nube Kinton tan grande…” – añade Upa.
Sobre la nube, el viejo Duende Karín es quien la dirige.

– “¿Necesitáis un transporte?” – sonríe el pequeño felino.
En la arrasada Tierra Sagrada, Majin Bu sigue de pie en el centro de cráter.

– “Con tanta pelea me ha entrado hambre…” – murmura el monstruo, que puede notar como rugen sus tripas.
Mientras tanto, los dos piratas intentan escabullirse gateando entre los escombros.

– “Tenemos que avisar a los demás de todo lo que ha pasado…” – dice Punta.
– “No nos van a creer…” – responde Bacterian.
De repente, notan como una sombra se cierne sobre ellos. Al levantar su mirada lentamente ven que Majin Bu les ha encontrado.

– “Es… el monstruo…” – titubea Punta.
– “Nosotros… solo estábamos de paso…” – se excusa Bacterian.
Majin Bu se fija en Punta.

– “¡Conviértete en galleta!” – exclama el monstruo, que lanza un rayo fucsia con su antena y transforma al pirata en pasta.
Bu agarra la gigantesca galleta y la introduce entera en su boca antes de empezar a masticarla.

– “¡Qué rica!” – exclama Bu contento. – “¡Ahora te toca a ti!” – le dice a Bacterian.
El pirata, aterrorizado, se levanta y echa a correr.

– “¡Conviértete en caramelo de café!” – grita Bu, que con otro rayo de su antena convierte al capitán en dulce.
El caramelo vuela hasta la boca de Bu, que empieza a chuparlo.

– “¡BUAHG!” – exclama asqueado el monstruo escupiendo el caramelo – “¡Sabe a rayos!”
Bu devuelve a Bacterian a su forma original.

– “¿Qué ha pasado?” – dice el pirata confuso.
– “Tienes un sabor horrible” – le dice Bu.
Bacterian no sabe como reaccionar ante el extraño comportamiento del monstruo.

– “¿Has intentado comerme?” – titubea el pirata.
– “Tenía hambre” – responde Bu.
– “Es que… las personas no se comen…” – dice Bacterian.
– “Pues tu amigo estaba bueno” – dice el monstruo.
– “Pero no está bien…” – intenta convencerle el pirata.
Bu parece confuso.

– “No lo entiendo” – dice Bu. – “Pero tú parece que sabes muchas cosas. ¿Es porque eres listo?”
– “Eh… Bueno, tengo mucha experiencia…” – dice Bacterian.
– “Pues vendrás conmigo” – decide el monstruo. – “¿Vale?”
El pirata, con miedo ante las posibles represalias, solo es capaz de asentir.
Nuestros amigos, ahora montados en la gigantesca nube, surcan el cielo.
Videl, con el traje de Arale puesto, Upa e Ikose son aceptados por Kinton. También Gyuma, que sigue inconsciente. Shapner, Erasa y Lupo tienen que agarrarse al bastón mágico que ahora sostiene Trunks.

– “Me he salvado por poco” – explica Karín. – “La torre ha quedado destruída y la Tierra Sagrada arrasada”.
Upa agacha la cabeza afligido al oír las noticias sobre su hogar.

– “No te preocupes, hijo de Bora” – le anima el gato. – “No es un lugar lo que merece la pena proteger.”
– “¿Qué vamos a hacer ahora?” – pregunta Shapner.
– “Supongo que los Kaioshin te han mandado aquí con un plan, ¿no es cierto, Trunks?” – le pregunta el duende. – “Al fin y al cabo, uno ha dado su vida por la tuya.”
– “¿Shin dio su vida?” – se sorprende Videl.
– “Así es como resucitaste…” – murmura Upa.
– “He entrenado duro para poder enfrentarme a Bu, he alcanzado un poder más allá del Súper Saiyajín que ha logrado superar el límite del Súper Saiyajín, el nivel 3;  y he dominado la legendaria Espada Z… Pero no ha sido suficiente.” – explica Trunks muy frustrado. – “La espada se ha resquebrajado y parece que la nueva transformación, en el mundo de los vivos, es muy limitada.”
– “Ya veo…” – reflexiona Karín.
– “No te mortifiques” – intenta animarle Videl. – “Encontraremos una solución”
Trunks mira a Gyuma y esboza una sonrisa.

– “Entrenaremos duro” – dice Trunks. – “No pienso decepcionar a mi maestro”.
Karín parece complacido con la determinación del chico.

– “¿A dónde vamos?” – pregunta el duende.
– “A dónde empezó todo” – responde Trunks. – “Llévanos al Monte Paoz.”

OLD MAN GOHAN // Capítulo 58: Trunks

OMG // Capítulo 58: Trunks
Trunks y Majin Bu se encuentran cara a cara. El monstruo parece algo confuso, pues su adversario ha aparecido de la nada y desconoce de quién se trata.
Cerca de allí, Bacterian y Punta escalan el cráter intentando buscar parapeto.

– “¿Quién es ese chico?” – pregunta Punta.
– “¡No lo sé! ¡Pero tenemos que salir de aquí ahora mismo!” – insiste Bacterian.
La mirada de Majin Bu cambia y ahora parece enfadado.

– “¿Tú también quieres morir?” – le dice Bu.
Trunks esboza una media sonrisa. Parece confiado.

– “¿Por qué no te acercas y lo compruebas?” – dice el mestizo mientras alza su vieja espada y se pone en guardia.
De repente, un torbellino de ki amarillo envuelve al muchacho y se transforma en Súper Saiyajín y, un solo instante después, su ki estalla, generando decenas de rayos de energía que chasquean a su alrededor. Su cabello se ha erizado aún más, revelando su estado de Súper Saiyajín de nivel 2.

– “¡Te pareces al tipo de antes!” – exclama Bu. – “¡No me gustas!”
Majin Bu levanta su antena y dispara un rayo zigzagueante de color fucsia que el mestizo evita ágilmente.
Trunks avanza rápidamente hacia Bu, que enseguida intenta golpearle alargando sus brazos, pero el saiyajín se escabulle entre ellos y los corta mientras carga contra el monstruo.
La habilidad del muchacho sorprende a Majin Bu y logra asestarle un espadazo, partiendo al monstruo en dos.
Trunks se da la vuelta rápidamente, carga un potente ataque de ki en su mano derecha y dispara, desintegrando la parte superior del monstruo.
La parte inferior pronto empieza a regenerarse, mientras sus brazos lacerados se unen de nuevo a la masa rosada que pronto vuelve a formar a Bu.
Punta y Bacterian, ya ocultos tras unas rocas, observan el combate.

– “Parece que el muchacho sabe pelear…” – dice Punta.
– “¡Y brilla como Son Gohan!” – exclama Bacterian.
El mestizo, serio al comprobar que el gran poder de regeneración de su rival, se detiene un instante para analizar la situación.

– “He logrado sorprenderle, aunque sigue ocultando su poder. Tendré que ser más rápido si quiero vencerle.” – piensa Trunks. – “Además, derrotó a Son Gohan. No puedo confiarme.”
Trunks clava su espada en el suelo.

– “¿Te rindes?” – pregunta Bu.
El mestizo sonríe mientras aprieta con fuerza sus puños.

– “Parece que si quiero derrotarte, ¡voy a tener que darlo todo!” – anuncia Trunks.
El suelo empieza a temblar y las piedras que rodean al saiyajín se elevan lentamente. Rayos de energía chasquean a su alrededor. Una fuerte corriente de aire azota el lugar y parece que las nubes empiezan a formar un huracán sobre él.

– “¿¡Qué está pasando!?” – exclama Punta al ver que la roca que les protege también levita.
El resto de nuestros amigos, que se alejaban del lugar, se detienen de repente al sentir el poderoso ki de Trunks.

– “¿Quién es ese?” – se pregunta Upa.
– “Tiene un poder increíble… Parece… ¿¡superior al de Gohan!?” – se extraña Videl.
– “¿Un nuevo enemigo?” – pregunta Ikose asustado.
– “No… Su ki no parece malvado…” – responde Upa.
– “No podemos volver atrás” – dice Shapner, intentado sacar a Upa y Videl del trance. – “Tenemos que continuar y llevar a Gyuma a un lugar seguro.”
El cabello de Trunks empieza a crecer y sus cejas pierden el pelo. En su interior, siente como el ozaru ruge con fuerza mientras su poder estalla.

– “¡HAAAAAAAAAA!” – grita el mestizo.
Bu observa confuso la transformación que ha sufrido su enemigo.
Finalmente, la nube de polvo se disipa revelando a Trunks transformado en Súper Saiyajín de nivel 3.

– “¿Y si nos ponemos serios?” – dice el muchacho mientras recoge de nuevo la espada.
Majin Bu expulsa humo por sus orificios, pero antes de que pueda reaccionar se encuentra a Trunks frente a él, que le propina una patada y le lanza por los aires.
Bu intenta frenar su ascenso, pero Trunks se teletransporta sobre él y le parte en dos con su espada. Después, se da la vuelta rápidamente para continuar troceándole en pedazos cada vez más pequeños y finalmente lanzarle un poderoso ataque de ki que engulle los restos del monstruo.
Sin que Trunks de percate de ello, el humo creado se concentra detrás de él y el monstruo se regenera, sorprendiendo a Trunks con un poderoso ataque de ki.
El mestizo intenta repeler la inmensa esfera de ki morado con su espada, pero no lo consigue y no puede evitar retroceder hacia el suelo rápidamente.

– “Parece que ya no se contiene…” – piensa Trunks mientras intenta detener el ataque de Bu. – “¡No puedo dejar que esto impacte con la Tierra!”
Trunks empuja con todas sus fuerza la gigantesca esfera de ki con su espada, que parece que estar sufriendo una enorme carga.

– “¡No podrás derrotar a la legendaria Espada Z!” – exclama el mestizo.
Tras un esfuerzo titánico, el saiyajín logra repeler el ataque y desviarlo hacia el espacio.

– “Ha estado cerca…” – suspira el chico.
Al ponerse de nuevo en guardia, Trunks se percata de que la Espada Z se ha resquebrajado.

– “¡No es posible!” – exclama alarmado. – “¡La legendaria Espada Z!”
Bu sobrevuela a nuestro amigo, que ha sufrido un gran golpe moral al ver la espada en la que todos habían depositado sus esperanzas resquebrajada.

– “Maldita sea…” – murmura el mestizo.
Trunks respira hondo e intenta calmarse.

– “Bien… Esto no va a detenerme.” – dice mientras se pone en guardia. – “¡Te derrotaré con mi propia fuerza!”
En ese instante, su aura se desvanece, volviendo repentinamente a su estad base.

– “¿¡¿QUÉ?!?” – exclama asustado. – “¡Esto no debería estar pasando!” – dice mientras contempla sus manos y se toca incrédulo el cabello.
Bu aprovecha el momento y se abalanza sobre él a toda velocidad.

– “¡NO! ¡NO!” – grita Trunks asustado. – “¡Maldición!” – exclama mientras coloca los dedos índice y corazón en su frente.
El monstruo Bu alcanza a Trunks e intenta asestarle un puñetazo, pero en el último instante el mestizo logra escapar.
Lejos de allí, Upa y Videl miran al horizonte.

– “Ese gigantesco ki ya desaparecido…” – dice Upa.
– “¿Quién sería?” – se pregunta Videl.

En ese momento, Trunks aparece frente a ellos, sobresaltando a todo el grupo.

OLD MAN GOHAN // Epílogo: Real Hero

OMG // Epílogo: Real Hero
El cuerpo de Gohan se encuentra flotando en mitad de un gran cráter en la arrasada Tierra Sagrada de Karín y enseguida se precipita inerte contra el suelo.
Los amigos del Guerrero Dorado se quedan de piedra al ver la gran explosión. Videl llora desconsolada mientras Shapner e Ikose intentan que continúe alejándose del lugar.

– “Tenemos que continuar” – insiste Upa, que ha sentido como el ki de Gohan se desvanecía.
– “Iré a ver qué ha pasado” – interviene Bacterian. – “Necesitamos saberlo con certeza”.
– “Te acompañaré” – dice Punta.
Son Gohan recupera la consciencia rodeado de escombros. Un fuerte zumbido en sus oídos le impide oír. Su cuerpo está repleto de laceraciones y contusiones; y siente un fuerte dolor en el brazo izquierdo.
Frente a él yace el cuerpo inmóvil del joven Trunks.
Son Gohan no duda e intenta arrastrarse hasta su compañero, pero enseguida se percata de que el dolor que siente en su extremidad es a causa de su pérdida.
Movido por el pánico, en seguida busca el pequeño saco de semillas senzu que lleva atado al cinturón. Usando sus dientes consigue desatar el nudo y lo vacía sobre el suelo. Una única semilla es lo que cae del saco. 
El mestizo saiyajín la agarra desesperado, guiado por su instinto de supervivencia y apunto está de llevársela a la boca… pero se acuerda de Trunks. Su joven amigo se encuentra frente a él, inconsciente y malherido. 
Son Gohan agita el saco otra vez, esperando que en algún recoveco haya quedado oculta otra semilla. Pero no hay suerte.
El guerrero aprieta con fuerza la semilla en su mano. Pese a haber pasado por una guerra eterna contra los androides, nunca se había sentido tan impotente como hasta ahora.

– “Vamos, Son Gohan. ¿Qué haría papá?” – se dice a sí mismo.
El mestizo aprieta la semilla con fuerza y enseguida continúa arrastrándose hasta su compañero.

– “Toma, Trunks” – dice mientras introduce la senzu en la boca del  muchacho. – “Cómetela. Tienes que vivir. Eres nuestra última esperanza” – añade antes de perder el conocimiento. 
De repente, Son Gohan se encuentra de pie en una gigantesca sala frente al gran Rey Enma.

– “Son Gohan” – le recibe el juez con una sonrisa. – “Es un honor recibirte”.
Gohan observa a la gigantesca figura desconcertado. 

– “¿Dónde estoy?” – pregunta el mestizo mientras se mira las manos y se percata de que vuelve a tener su brazo izquierdo intacto.

– “Estás en el Más Allá, chico” – responde Enma.
Gohan agacha la cabeza y respira profundamente. En ese instante vuelven a su mente los últimos instantes de su vida.

– “¿Ha funcionado?” – pregunta temeroso.
– “No te martirices” – intenta animarle el juez. – “No todo el mundo tiene un recibimiento así en el Más Allá” – sonríe.
Son Gohan se da la vuelta y tras él se encuentran todos sus amigos, que le reciben con los brazos abiertos.

– “¡Son Gohan!” – exclama Krilín, que corre a abrazarle.
– “¡Krilín, amigo mío!” – le abraza Gohan.
– “¡Has tardado mucho!” – intenta bromear Yamcha. – “¡Casi te pierdes la fiesta!”
– “Lo has hecho muy bien” – añade Ten Shin Han.
– “¡Eres un guerrero increíble!” – le felicita Chaoz.
De repente, Gohan se fija en su maestro.

– “Piccolo…” – murmura Gohan con los ojos vidriosos.
– “Hola, chico” – sonríe el namekiano.
Gohan y su viejo mentor se funden en un abrazo.

– “Estoy orgulloso de ti, Son Gohan.” – le dice Piccolo. – “Nos has superado a todos”.
– “Y aún así no ha sido suficiente…” – lamenta el mestizo.
– “Aún es pronto para decir eso” – añade Goku mientras se acerca y abraza a su hijo. – “El combate aún no ha terminado.”
– “Eso significa que…” – dice Gohan esperanzado.
Goku sonríe y asiente.

– “Ya está de camino” – dice el saiyajín.
En la Tierra, Bacterian y Punta han llegado hasta el cráter y contemplan el desolado escenario.

– “No hay ni rastro de Gohan o del monstruo…” – murmura Punta.
De repente, los pequeños trozos de Majin Bu esparcidos por el cráter empiezan a moverse. 

– “Pero, ¿qué es esto?” – se asusta Bacterian. – “Acaso…”
– “¡El monstruo sigue vivo!” – exclama aterrorizado su compañero.
Los piratas intentan huir mientras a su alrededor los restos del Majin se movilizan y reúnen formando una masa rosa gelatinosa que va tomando forma humanoide.
Bacterian, presa del pánico, tropieza y cae al suelo, quedando indefenso frente a la renacida criatura. Punta enseguida retrocede para ayudarle a levantarse.

– “¡BUUUUU!” – exclama el monstruo.
Lejos de allí, Upa y Videl sienten la presencia del monstruo.

– “Ese es…” – titubea Upa.
– “…Majin Bu” – dice Videl, que no puede evitar llorar al sentir que Gohan ha muerto en vano.
– “¡Espera!” – exclama Upa. – “Percibo algo extraño.” – añade mientras intenta concentrarse. – “Pero, ¿quién…?”
En ese instante, alguien ha llegado al cráter donde se encuentra el monstruo.

– “Así que tú eres Majin Bu…” – dice una joven voz.
– “¿Eh?” – se extraña el monstruo dándose la vuelta. – “¿Quién eres tú?”  pregunta al ver al misterioso y joven guerrero de pelo morado, vestido con un gi como el de Son Gohan pero con los colores invertidos, siendo el gi de color azul y la camiseta y muñequeras naranjas.
– “Soy quien va a acabar contigo.” – responde Trunks, que no ha envejecido ni un ápice desde su muerte, blandiendo una vieja espada.  – “Voy a honrar a mi maestro y proteger la Tierra”.