OLD MAN GOHAN // Capítulo 68: Legendary

OMG // Capítulo 68: Legendary
Bu forma una gigantesca esfera de ki, dispuesto a matar a Trunks.
El mestizo, que ha perdido su transformación, contempla aterrado a su enemigo.
– “Es el final…” – murmura Trunks. – “He fracasado. Lo siento, Son Gohan.”
De repente y como un rayo, Gyuma se abalanza sobre Bu y le propina una patada, lanzándole a un centenar de metros de distancia y haciendo que se disipe el ataque.
– “¡¿Cómo?!” – se sorprende Trunks.
Gyuma se encuentra envuelto en el aura del Súper Saiyajín, sus ojos brillan de color verde, su cabello está erizado, pero sigue conservando su color negro habitual. El chico luce un extraño pendiente en su oreja derecha.
– “Gyuma…” – murmura su maestro, asombrado.
Bu se levanta y mira enrabietado al chico. No esperaba que quedara con vida alguien capaz de sorprenderle.
El viejo Kaioshin se acerca renqueante a Trunks.
– “Acércate, chico” – dice el anciano.
– “¿Viejo Kaioshin?” – responde Trunks. – “¡Lo ha conseguido!” – exclama contento.
– “No” – responde el Dios. – “No he logrado terminar el ritual… Y no me quedan fuerzas para hacerlo.”
– “¿Eh?” – se sorprende Trunks.
– “El poder del muchacho ha aumentado mucho, pero no es suficiente para derrotar a Bu.” – responde el Kaioshin.
– “¡Pero Gyuma aún no se ha transformado en Súper Saiyajín!” – insiste Trunks.
– “Así no es cómo funciona…” – responde el anciano. – “Gyuma ya está utilizando todo el poder que he podido liberar.”
– “Entonces…” – dice Trunks asustado.
– “Aún no está todo perdido” – dice entregándole un misterioso artefacto. – “Ponte esto en tu oreja izquierda.”
– “¿Un pendiente?” – se extraña Trunks.
Bu se eleva y se acerca a Gyuma.
– “¿Quién demonios eres tú?” – pregunta Bu.
– “Me llamo Son Gyuma.” – responde el chico. – “Y soy quien va a derrotarte” – le provoca.
– “Jejeje” – ríe Bu. – “Otro fanfarrón… Me recuerdas al idiota que estalló en mil pedazos intentando matarme.”
La mirada de Gyuma se vuelve agresiva y aprieta sus puños con rabia.
– “Ya veo…” – sonríe Bu. – “¿Conocías a ese pobre desgraciado?”
– “No hables así…” – murmura Gyuma entre dientes. – “No vuelvas a hablar así… ¡NO HABLES ASÍ DE MI PADRE!” – grita Gyuma expulsando todo su poder.
Una fuerte corriente de aire barre al lugar. Gyuma revela un gran poder. 
– “¿Eh?” – murmura Bu, sorprendido ante tal energía.
Gyuma se abalanza sobre Bu y le sorprende con un puñetazo en la cara, seguido por una patada giratoria. Bu intenta golpear a Gyuma, pero éste detiene su golpe y contraataca con una patada en la barbilla del monstruo y un puñetazo en su abdomen.
Bu retrocede y alarga su brazo, agarrando la pierna Gyuma y lanzándole contra una montaña cercana.
– “No está nada mal…” – dice el monstruo.
Gyuma se levante entre los escombros.
– “Ka… Me…” – se prepara. – “Ha… Me…”
– “¿Otra vez esa técnica?” – murmura Bu.
– “¡HAAAAAAAA!” – exclama el mestizo, lanzando su ataque.
– “¡Eso es muy fácil!” – grita Bu. – “¡HAAAAAA!” – exclama copiando la técnica de la escuela Kame y contrarrestando el ataque de Gyuma.
Los dos Kamehameha estallan en el cielo.
Mientras tanto, en el Más Allá, todos observan la batalla.
– “¡Vaya!” – exclama Krilín sorprendido. – “¡Parece que el chico es muy fuerte!”
– “No es suficiente…” – murmura Piccolo.
– “El Kaioshin trama algo” – dice Goku.
Gohan se acerca más a la pantalla.
– “Gyuma…” – murmura preocupado.
Trunks ha aceptado el pendiente del Kaioshin y lo observa detenidamente.
– “Con esto os uniréis y nacerá un guerrero extraordinario” – dice el viejo.
– “¡Estupendo!” – celebra Trunks. – “¡Es como la fusión metamor!”
– “¿Conoces la fusión?” – se sorprende el Kaioshin.
– “Pensaba utilizarla con Gyuma cuando estuviera preparado…” – responde Trunks. – “Pero todo ha salido mal.”
El mestizo se prepara para colocarse el pendiente.
– “¡Una última advertencia!” – exclama el Kaioshin. – “La unión Pothala es permanente.”
– “¡¿Qué?!” – se sorprende Trunks. – “¿No podremos separarnos?” 
– “No” – respone el Dios. – “Seréis una única persona durante el resto de vuestra vida.”
– “Maldita sea…” – dice Trunks, mientras trastea con el pendiente en su oreja. – “Tampoco creo que tengamos otra opción…”
Finalmente, logra colocarse el pendiente.
– “¿Así?” – pregunta el mestizo.
– “Perfecto” – sonríe el viejo.
Cerca de allí, Bu se abalanza sobre Gyuma, que logra interceptar los primeros golpes, pero pronto es superado por Bu y recibe un duro castigo.
– “¡JAJAJA!” – ríe Bu. – “¡Vamos, chico! ¡Defiéndete!” – se burla.
Bu lanza un ataque de ki en el abdomen de Gyuma y le estrella contra el suelo. 
El pendiente de Trunks empieza a brillar.
– “¡¿Qué ocurre?!” – se sorprende el mestizo, que siente como una fuerza empieza a atraerle.
Bu lanza un poderoso ataque de ki contra Gyuma para rematarle.
– “¡Muere!” – exclama el monstruo.
– “¡Gyuma!” – llora Videl.
Pero el pendiente del chico también se ilumina y una fuerza le atrae, haciendo que evite el ataque de Bu.

Trunks y Gyuma son atraídos el uno al otro hasta que ambos chocan en el aire, creando una explosión de luz y energía.

En el puesto fronterizo del Más Allá, la pantalla se ilumina.
– “¡¿Qué ha pasado?!” – se sorprenden todos.
– “¡Gyuma! ¡Trunks!” – exclama Gohan.
En el Monte Paoz, los supervivientes contemplan el momento, confusos. 
Upa ha perdido el conocimiento. Karín, que le está cuidando, alza su mirada al cielo.
– “Tiene que ser cosa del Kaioshin…” – murmura el felino.
Finalmente, la luz se disipa y revela a un guerrero de cabello negro desaliñado y dos mechones de pelo morados adornando su frente. Viste un gi azul, con cinturón y muñequeras rojas.
Bu se queda mirando al nuevo guerrero sin entender lo que ha ocurrido.
– “¿Quién eres tú?” – le pregunta Bu.
El recién nacido guerrero se envuelve en el aura del Súper Saiyajín. Sus ojos se tornan verdes y su cabello se eriza sin cambiar de color.
– “Ya te lo he dicho antes” – responde el guerrero señalándose a sí mismo con el pulgar derecho. – “Soy quien va a derrotarte.”

OLD MAN GOHAN // Capítulo 67: La naturaleza aterradora de Majin Bu

OMG // Capítulo 67: La naturaleza aterradora de Majin Bu
En el Planeta Sagrado, Son Gohan y Son Goku se encuentran pescando en un pequeño lago.
– “Vaya…” – suspira Goku. – “Aún me cuesta asumir que soy abuelo.” – sonríe. – “Parece fue ayer cuando te paseaba con Chichi por el Monte Paoz.”
– “Gyuma es un chico estupendo” – responde Gohan.
– “Tu madre estaría orgullosa.” – dice Goku.
De repente, un poderoso ki perturba a los saiyajín.
– “¡¿Qué ocurre?!” – se sorprende Gohan.
– “Ese ki…” – murmura Goku.
– “¡Es Majin Bu!” – exclama el mestizo. – “Pero, ¿cómo…?”
En una colina cercana, Piccolo se concentra en esa energía.
– “Es mucho más fuerte que antes…” – murmura preocupado.
En la Tierra, el nuevo Majin Bu observa los aviones que se acercan a él a toda velocidad.
– “¡Águila uno!” – anuncia el piloto, líder del escuadrón, armando su misil. – “¡Zorro dos!” – exclama al abrir fuego.
Un misil vuela hacia Bu, pero éste lo agarra al vuelo.
– “¡¿Lo ha detenido?!” – exclama asustado el piloto.
Bu estruja el misil como si fuera una vieja lata y lo deja caer al mal.
– “¡Fuego a discreción!” – ordena el piloto.
Todos los aviones desatan su arsenal sobre le monstruo. Decenas de explosiones iluminan el cielo mientras amanece.
Cuando se disipa la humareda, Bu aparece intacto.
– “¡El objetivo sigue en pie!” – grita el piloto.
Bu extiende su mano hacia los aviones y libera una tormenta de ataques de ki que destruyen el escuadrón enemigo por completo.
En la base del Rey Chappa, un soldado anuncia el resultado.
– “Hemos perdido el contacto con nuestros hombres.” – dice el soldado.
El Rey Chappa se tapa el rostro, nervioso y avergonzado, al darse cuenta de que tenía que haber escuchado a las advertencias de Ikose.
El monstruo, suspendido en el aire, echa un vistazo a su alrededor hasta fijar su mirada en el horizonte, en dirección oeste. Majin Bu esboza una aterradora sonrisa y enseguida sale volando.
En la residencia de la familia Son, Trunks se asusta al sentir al monstruo moverse.
– “¡¡¡VIENE HACIA AQUÍ!!!” – grita el mestizo aterrado. – “¡¡NOS HA ENCONTRADO!!”
De repente, una fuerte corriente de aire sacude el lugar. Majin Bu aterriza en el Monte Paoz.
Nuestros amigos se quedan petrificados al ver al monstruo en su hogar. Ha llegado a una velocidad que asombra a todos. 
Gyuma se pone en pie, pero el viejo Kaioshin le detiene.
– “Aún no” – susurra el anciano.
– “Pero…” – murmura Gyuma confuso.
Majin Bu echa un vistazo a su alrededor.
– “Jejeje” – ríe el monstruo.
Trunks mira de reojo a Gyuma, que vuelve a sentarse siguiendo las órdenes del Dios.
El hijo de Vegeta se pone en guardia y se transforma en Súper Saiyajín 2, llamando la atención de Majin Bu.
– “Tú…” – dice el monstruo. – “Te conozco…”
– “¿Has venido a por la revancha?” – pregunta Trunks, mientras una gota de sudor frío recorre su frente.
– “¿Revancha? ¡JAJAJA!” – ríe Bu. – “Escapaste.”
Trunks concentra todo su ki, haciendo temblar el suelo y creando un huracán en el cielo. Su energía aumenta exponencialmente. Su cabellera crece y sus cejas desaparecen. Bu sonríe ante un reto. Finalmente, el poder de Trunks estalla y se transforma en Súper Saiyajín de nivel 3.
– “Vayamos a un lugar tranquilo” – sugiere Trunks.
– “¿Un lugar tranquilo?” – responde Bu. – “Podemos despejar este” – sonríe.
El terror embarga a los presentes mientras el cuerpo de Bu brilla con gran intensidad.
– “¡NO! ¡ESPERA!” – grita Trunks.
De repente, una gran explosión barre el lugar.
En el Más Allá, Gohan y sus amigos han viajado al puesto fronterizo para poder ver el combate en la televisión del Rey Enma.
En la Tierra, el Monte Paoz se ha transformado en un valle. Trunks y Bu se encuentran suspendidos en el aire. No hay rastro de los demás.
– “Maldito…” – gruñe Trunks entre dientes. – “Me las pagaras… ¡¡ME LAS PAGARÁS!!” – grita furioso.
Trunks se abalanza sobre Bu, que le esquiva con suma facilidad. El mestizo insiste en sus ataques, pero ninguno acierta al monstruo.
– “¿Eso es todo?” – se burla Bu.
Entre los escombros, Shapner ha protegido a Videl. La espalda del General está chamuscada y parece haber perdido el conocimiento. Videl está muy magullada y tiene un brazo roto.
– “Shapner…” – dice Videl, sujetando a su amigo. – “¡Shapner!” – intenta hacerle reaccionar.
– “Grr…” – emite un sonido el General.
– “Shapner…” – llora Videl.
– “Estás bien…” – murmura su amigo, aliviado al verla.
– “Sí…” – responde Videl.
Shapner sonríe al ver que Videl ha sobrevivido.
– “Que bien…” – murmura el soldado casi sin fuerzas. – “Así no tengo que disculparme con Gohan cuando le vea…” – dice antes quedarse sin fuerzas y fallecer.
– “Idiota…” – sonríe forzadamente Videl antes de abrazar a su amigo.
En el puesto fronterizo, todos observan atentos los acontecimientos.
– “Maldita sea…” – murmura Gohan muy preocupado. – “¡Tenemos que hacer algo!”
– “No podemos” – responde Piccolo, que entiende cómo se siente Gohan. – “Estamos muertos.”
– “Lo siento, hijo” – dice Goku. – “Es una situación difícil. Lo sabemos muy bien.”
– “Pero… ¡Van a morir todos!” – exclama Gohan, furioso.
El Rey Enma, atento a su pantalla, se sorprende al reconocer a alguien.
– “Un momento…” – murmura el juez. – “¿Ese tipo es un Kaioshin?”
– “¡¿Un Kaioshin?!” – se sorprenden todos.
– “Ya nadie me informa de nada…” – refunfuña el Rey. – “Todo el mundo se pasea por el Más Allá como perro por su casa.”
Gyuma, magullado, sale de entre los escombros arrastrando al viejo Dios.
– “¡¿Se encuentra bien, viejo?!” – pregunta el chico.
– “He estado mejor…” – responde el anciano, malherido.

Cerca de allí, Upa y Karín se encuentran atrapados en los escombros. Upa ha protegido a Karín. El felino se encuentra magullado, pero una gran rama ha atravesado el abdomen del indígena. 
– “No tenías que hacerlo, joven…” – dice el felino. – “Yo ya he vivido muchos años.”
– “Soy el guardián de su torre.” – sonríe Upa, que lucha por mantenerse consciente.

Mientras tanto, Trunks sigue atacando sin descanso al monstruo.
– “¡Te mataré!” – exclama el mestizo.
– “Ni siquiera puedes tocarme…” – dice Bu mientras bosteza a modo de burla.

Gyuma observa el combate.

– “¡Tengo que ayudar a Trunks!” – exclama Gyuma.

El Kaioshin le detiene agarrándole del brazo.

– “Espera…” – responde el anciano, malherido. – “Ayúdame a levantarme.”

Trunks retrocede para ganar distancia y lanza un poderoso Kamehameha que desintegra el tren superior de Bu.
El mestizo parece cansado. Las piernas de Bu le propinan una patada en la barbilla y dan una voltereta para asestarle un golpe con el talón que le lanza contra el suelo.
Bu se regenera.
– “¿Esto es todo?” – pregunta el monstruo con desprecio. – “Qué decepción…” – añade mientras alza su brazo derecho hacia el cielo y genera una gigantesca esfera de ki rosado.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 66: Corazón roto

OMG // Capítulo 66: Corazón roto

La noche ha caído en el Monte Paoz. La primera parte del rito mágico del viejo Kaioshin ya ha terminado y ahora él y Gyuma se encuentran inmersos en la segunda parte del proceso.
El joven mestizo se encuentra sentado en el suelo con las piernas cruzadas y los ojos cerrados. Frente a él, el anciano se ha sentado de la misma forma y le apunta con sus manos.
La mayoría de sus amigos ya se han acostado. Solo Trunks y Karín siguen observando el ritual.
– “¿No tiene sueño, Duende Karín?” – le pregunta el hijo de Vegeta.
– “Me sentiría mal si me fuese a dormir mientras el Sagrado Kaioshin trabaja…” – dice Karín.
Gyuma entreabre un ojo y mira al Dios, que parece estar echando una cabezada.
– “¡Kaioshin!” – exclama Gyuma enfadado.
El anciano abre los ojos sobresaltado.
– “¡¿Qué?! ¡¿Qué ocurre?!” – exclama el viejo.
– “¡Se había dormido!” – le recrimina Gyuma.
– “¡No digas estupideces!” – responde el Dios, ofendido. – “¡¿Cómo me voy a dormir en un momento como este?! ¡Estaba meditando!”
– “Pues parecía dormido…” – insiste el joven mestizo.
– “Puede que lo parezca a los ojos de un mortal… ¡Pero estoy concentrado en utilizar mi poderosa magia!”
– “…” – Gyuma le mira desconfiado.
Karín, que ha oído el intercambio, agacha la cabeza avergonzado.
– “A lo mejor debería irme a dormir…” – suspira el Duende. – “Creo que estamos condenados.”
Mientras tanto, en la Capital del Sur, los analistas del Ejército Real estudian las imágenes recibidas por su aparato de reconocimiento.
– “¿Algo interesante?” – pregunta un Teniente.
– “Nada relevante” – responde el analista. – “Solo un navío, posiblemente pirata.”
– “Pon las imágenes en pantalla” – dice su superior.
El soldado obedece y muestra las fotografías de la embarcación de Bacterian en la gran pantalla que preside la sala de operaciones.
– “Sí, parecen piratas…” – dice el Teniente.
De repente, el militar se percata de algo extraño en la imagen.
– “¡Espera! ¡Reconozco esa bandera!” – exclama el Teniente. – “¡Es el pirata Bacterian!”
– “Pero, ¿no colaboraba con nosotros?” – pregunta un soldado.
– “Desapareció después de los sucesos en la Tierra Sagrada de Karín…” – responde el Teniente. – “¡Amplía la imagen!”
El soldado hace lo que le dicen y la imagen revela al Capitán al timón.
– “Ahí está…” – murmura su superior. – “Debemos comunicárselo al Rey Chappa.”
– “Sí, señor” – responde el soldado.
– “¿Quién es el tipo que le acompaña?” – pregunta otro soldado.
– “¿El otro tipo?” – pregunta el Teniente, que no se había fijado. 
– “Sí, es un poco extraño…” – dice el soldado.
Al ampliar la imagen, la fotografía revela a Majin Bu.
– “Encaja… Encaja con la descripción…” – titubea un soldado al comparar la imagen con un dibujo en la pared.
Cunde el pánico en la sala.
– “¡Avisad a Su Majestad!” – exclama el Teniente.
Las horas pasan. Ikose y Norimaki ya han llegado a la Capital del Oeste, en ruinas después de que el Ejército Plateado se topara con Lupo y Gyuma, pues el ozaru destruyó gran parte de la ciudad.
El General y el Doctor se preparan para instalarse en la Corporación Cápsula cuando, de repente, reciben un mensaje por radio. Senbei responde.
– “Aquí el Doctor Norimaki” – dice Norimaki. – “Adelante.”
– “Hemos encontrado a Majin Bu” – dice el Rey Chappa en persona.
– “¡¿Cómo dice?!” – se sobresalta Ikose al escuchar la notica. – “¡¿Están seguros?!”
– “Se encuentra en un barco con el pirata Bacterian.” – explica el Rey.
– “Tenemos que avisar a Videl y los demás” – dice Ikose.
– “No podemos esperar” – dice Chappa. – “Ya he autorizado el ataque.”
Ikose arranca la radio de las manos de Norimaki.
– “¡¡DETENGA EL ATAQUE!!” – exclama el General. – “¡¡NO HAGA NADA!!”
– “Yo doy las órdenes.” – dice el Rey Chappa.
– “¡IDIOTA!” – insiste Ikose. – “¡MAJIN BU NO ES UN ENEMIGO AL QUE PUEDAN ENFRENTARSE!”
– “Tenemos una nueva bomba diseñada por el mismísimo Doctor Norimaki a partir de la información extraída del androide 16. Bu no nos espera y Bacterian nos ha traicionado.” – dice Chappa. – “Nunca tendremos otra oportunidad como esta. Le aseguro que…”

Ikose ignora a Chappa e interrumpe las comunicaciones, cambiando el canal de la radio.
– “¡¿Acabas de colgar al Rey?!” – exclama Senbei asustado.
– “Tengo que avisar a Videl…” – dice Ikose mientras trastea la radio.
En el Monte Paoz, el ritual continúa. Los demás duermen cuando la radio recibe una señal. Shapner es quien responde.
– “Aquí el General Shapner” – dice el soldado.
– “¡HAN ENCONTRADO A BU!” – grita Ikose. – “¡VAN A ATACARLE!”
Todos los presentes se quedan petrificados.
– “¡¿Dónde está?!” – pregunta Shapner. – “¿Quién va a atacarle?”
Ikose les cuenta lo que sabe. Trunks sale de la casa decidido, pero Karín le detiene.
– “No hagas estupideces.” – le dice el felino. – “Sabes que sería inútil.”
– “Pero…” – replica Trunks.
– “Un Kaioshin dio su vida para traerte de vuelta” – dice el Duende. – “No desperdicies ese regalo.”
Gyuma nota que algo va mal al verlos a todos despiertos. 
– “¿Qué ocurre?” – pregunta el muchacho. 
– “Nada.” – responde Trunks, claudicando. – “Concéntrate en el ritual.”
El Kaioshin, pese a estar al tanto de todo, guarda silencio.
En el mar, los piratas duermen mientras unos pocos hacen guardia. De repente, en el cielo estrellado, parece que varias luces se aproximan a ellos.
– “¿Qué demonios es eso?” – se sorprende un pirata. – “¿Estrellas fugaces?”
Esos puntos de luz cada vez son más grandes y un zumbido parece acompañarlos.
– “¡¿Aviones?!” – se extraña el pirata.
Los aviones sobrevuelan la embarcación, despertando a todos los piratas, que se incorporan sobresaltados.
– “¿Qué pasa?” – pregunta Bacterian, que sale de su camarote mirando al cielo.
Bacterian sale a cubierta y puede ver en el cielo a los aviones del Ejército del Rey Chappa.
– “¡Deteneos!” – exclama mientras intenta alertarles con aspavientos. – “¡Soy yo!” 
– “¿Qué ocurre?” – pregunta Bu.
– “¡Soy Bacterian!” – insiste el Capitán. – “¡Somos amigos! ¡AMIGOS!”
De repente, uno de esos aviones deja caer una bomba que desciende lentamente sobre el navío.
Bacterian observa con incredulidad mientras el artefacto explosivo se acerca a ellos.
Una gigantesca explosión sacude el océano. Una gran nube de hongo se eleva hacia el cielo.
El piloto que ha lanzado la bomba informa por radio. 
– “Impacto confirmado” – anuncia al Rey Chappa. – “Objetivo abatido.”
El Rey Chappa suspira aliviado al escuchar la noticia y enseguida contacta con todos sus Generales para informarles.
– “Dicen que Majin Bu ha sido eliminado” – anuncia Shapner.
Videl, Trunks, Karín y Upa no responden.
– “¿Es que no me oís?” – insiste Shapner.
– “Su ki…” – dice Videl. – “Aún puedo sentirlo…”
– “No ha disminuido ni un ápice” – añade Karín.
– “Bu sigue vivo” – sentencia Trunks.
Shapner enseguida comunica esta información al Rey Chappa.
– “¡BU SIGUE VIVO!” – exclama el General. – “¡SIGUE VIVO!”
El Rey Chappa, al escuchar a Shapner, vuelve a preguntar a su piloto.
– “¿Puede confirmar la muerte de Majin Bu?” – pregunta el Rey.
El piloto sobrevuela de nuevo la zona.
– “No hay rastro del monstruo” – responde el piloto. 
Mientras tanto, en el cielo, una gran nube de humo empieza a condensarse y a adquirir forma humanoide.
– “Espere… Ocurre algo extraño…” – dice el piloto al ver tal fenómeno. – “¡MAJIN BU! ¡ES MAJIN BU! ¡¡SIGUE VIVO!!” – exclama aterrado.
Bu ha regresado. El monstruo contempla su alrededor, donde puede ver algunos restos del barco flotando, entre los que destaca su sombrero pirata destrozado.
El dolor embarga al monstruo al ver que sus amigos han muerto.
– “Bacterian…” – murmura Bu. – “No… Amigos…”
Algo extraño parece que nace en el interior de Majin Bu.
– “No se hace daño a los amigos…” – murmura Bu. – “¡¡NO SE HACE DAÑO A LOS AMIGOS!!” – grita mientras un fuerte humo rosado a presión emana de sus poros, envolviéndole por completo.
Gyuma siente el ki de Bu y mira al horizonte.
– “¿Qué demonios está pasando?” – se pregunta el muchacho.
Trunks aprieta sus puños al sentir el poder de Bu.
– “Su ki está aumentando…” – dice el hijo de Vegeta. – “¿Qué han hecho?”
El cuerpo de Bu parece que cambia de forma lentamente. 

Mientras tanto, los aviones se preparan para dar la vuelta y atacarle.

Finalmente, el humo que envolvía a Majin Bu ha desaparecido, revelando a un monstruo más alto y estilizado con ojos rojos y escleras negras.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 65: Poder oculto

OMG // Capítulo 65: Poder oculto
El anciano vestido con los ropajes de los Kaioshin que ha aparecido de la nada en la habitación de Gyuma, saluda a los presentes con una sonrisa.
– “¡Hola a todos!” – dice el viejo.
Gyuma y Trunks se ponen en pie de un salto. Videl, Shapner, Upa, Karín y Lupo observan atentamente.
– “¡¿Quién eres?!” – pregunta el hijo de Gohan, poniéndose en guardia.
– “Tranquilo, muchachito” – responde el anciano. – “Esas no son formas de hablarle a un Sagrado Kaioshin”.
Trunks parece confuso.
– “¿Un Kaioshin?” – pregunta el hijo de Vegeta. – “Creía que Shin era el último que quedaba con vida…”
– “Soy un Kaioshin de hace quince generaciones” – responde el Dios.
– “¿Es eso posible?” – le pregunta Gyuma a Trunks.
– “No lo sé…” – responde Trunks.
El anciano da un paso al frente.
– “Tú has sido el que ha roto la Espada Z, ¿verdad?” – le dice el Kaioshin.
– “¿La espada?” – repite Gyuma, con miedo de que le riñan. – “Bueno… Sí… Lo siento…”
– “Si fuiste capaz arrancar la espada y blandirla, ¡significa que eres un guerrero formidable!” – le congratula el Dios. 
– “Bueno…” – dice Gyuma. – “Ese no fui yo…”
– “¿Cómo dices?” – se extraña el Dios.
– “Yo fui quien la arrancó” – aclara Trunks.
El Kaioshin se rasca la barbilla, pensativo.

– “Vaya…” – murmura el anciano. – “Eso sí que no lo esperaba…”
– “¿Qué ocurre?” – pregunta Trunks.
– “Se supone que debo otorgarle un don a quien me haya liberado…” – responde el Dios. – “Pero nunca pensé que serían dos personas distintas…”
– “¿Liberado?” – reflexiona Trunks. – “¡Espere! ¡¿Usted estaba encerrado en la Espada Z?!”
– “Eso es” – responde el Dios. – “Un tipo terrible me encerró en la Espada porque temía mi poder.”
Todos se quedan sorprendidos al escuchar al Kaioshin.
– “Pues no parece gran cosa…” – murmura Shapner.
– “¡Puedo oírte!” – exclama el anciano.
– “¡Lo siento! ¡Lo siento!” – se excusa el General.
El Kaioshin aclara su voz con una ligera tos y continúa con su explicación.
– “Tengo la capacidad de extraer el poder oculto de cualquier guerrero” – dice el anciano.
– “¿Cómo el Agua Sagrada?” – pregunta Upa.
– “¿Qué? ¿Agua Sagrada?” – se extraña el Dios.
– “Es un agua que yo custodiaba en mi torre” – dice Karín. – “Podía extraer el poder oculto de quien la bebiera.”
– “Creo que en Namek también había un señor que hacía algo similar…” – dice Trunks.
– “¡Basta! ¡Mi habilidad es más poderosa!” – les interrumpe el Dios, molesto ante las comparativas y el desprecio a su poderosa magia.
Todos dan un salto ante el grito.
– “¡Está bien! ¡Está bien!” – dice Gyuma. – “¿Y cree que con ese poder podremos derrotar a Bu?”
El Dios echa un vistazo por la ventana, fijando su mirada en el horizonte.
– “Es posible” – responde el anciano. – “Aunque eso depende de vuestro poder oculto.”
– “¡Eso es fantástico!” – celebra Gyuma.
El Dios se arremanga.
– “¿A quién de los dos debo hacerle el ritual?” – pregunta decidido.
– “¿No puede hacérselo a los dos?” – pregunta Videl. – “Le han liberado entre ambos…”
– “Hmm…” – reflexiona el anciano. – “Podría…” – murmura. – “Pero, ¿qué gano yo?” – añade poniéndole ojitos a la General.
– “¿Qué?” – se extraña Videl.
– “He estado encerrado mucho tiempo…” – dice el anciano acercándose a ella. – “Llevo mucho tiempo sin ver de cerca a una mujer atractiva…”
El Duende Karín agacha el cabeza avergonzado.
– “Son todos iguales” – suspira el felino. – “Normal que ya nadie se tome en serio las tradiciones…”
Videl propina un coscorrón al anciano, haciendo que caiga al suelo.
– “¡Pervertido!” – exclama la General.
El viejo Kaioshin retrocede a gatas.
– “¡Sois unos desagradecidos!” – exclama el anciano. – “¡No pienso ayudaros!”
Videl se arremanga la camiseta.
– “Se va a enterar…” – dice dando un paso al frente.
Los demás se abalanzan sobre ella para sujetarla.
– “¡Espera! ¡Espera!” – dice Karín.
– “¡Le necesitamos!” – insiste Upa.
A su lado, Shapner cavila una solución.
– “Es una lástima que se haya ido Erasa…” – murmura el General.
– “Tienes razón” – dice Lupo. – “¡Esa mujer sí que era sensual!”
Videl clava su furiosa mirada en los dos contertulios.
– “¿Qué estáis insinuando?” – les pregunta en tono amenazante.
– “¡Nada! ¡Nada!” – responden rápidamente los dos.
Trunks y Gyuma ayudan al viejo a levantarse.
– “Si no nos ayuda, moriremos todos” – dice Trunks. – “La situación es desesperada.”
– “Ya no quedan Kaioshin” – le explica Gyuma. – “El monstruo lleva un tiempo desaparecido, pero si regresa…”
– “Solo quedamos nosotros para hacer frente a Majin Bu” – añade el hijo de Vegeta.
El viejo vuelve a mirar por la ventana, al horizonte.
– “Está bien…” – desiste el anciano. – “Os ayudaré.”
Mientras tanto, los piratas navegan a toda vela. Han troceado el gigantesco pulpo que Bu ha pescado y, mientras parte de la tripulación trabaja, otros disfrutan de un tentempié.
Sin que ellos se den cuenta, un UAV del nuevo Ejército Real está sobrevolando la zona rastreando posibles amenazas marítimas, pues el Rey Chappa pretende restablecer esas rutas de comercio y transporte.
El aeroplano no tripulado toma imágenes de la embarcación de Bacterian.
Mientras tanto, en el Monte Paoz, todos han salido al exterior guiados por el anciano.
– “¿Quién va a ser el primero?” – dice el viejo Kaioshin.
– “Mejor que lo haga…” – dice Gyuma.
– “Gyuma será el primero” – le interrumpe Trunks.
– “¿Yo?” – se extraña el hijo de Gohan. – “Tú eres mucho más fuerte y tienes mucha más experiencia…”
– “Exacto” – responde Trunks.
– “Ya veo…” – murmura Gyuma.
El Kaioshin agarra a Gyuma del brazo. 
– “Ven aquí, muchacho” – le dice mientras le arrastra hasta el centro de un claro. – “Ponte aquí. Firme.”
El chico obedece al anciano.
– “¿Así?” – pregunta Gyuma.
– “Sí, así está bien.” – dice el Kaioshin. – “Ahora, no te muevas.”
El anciano se aleja un poco del chico y le apunta con sus manos.
– “¡Vamos allá! ¡Vamos a derrotar a Majin Bu!” – exclama el viejo.
El viejo Kaioshin empieza a caminar en círculos alrededor de Gyuma.
– “DUM-DEE-DUM…” – canturrea el anciano mientras baila alrededor del mestizo. – “HM-HM-HMM… ¡HEY! ¡HEY!… DUM-DUM-DUM… ¡GO! ¡GO!”
Todos se quedan desconcertados contemplando la escena.
– “¿Qué hace?” – se pregunta Shapner.
– “Parece un baile de mi aldea…” – murmura Upa.
– “¿Con esto derrotaremos a Bu?” – pregunta Lupo.
– “Incluso yo tengo dudas…” – suspira Karín.
Gyuma parece confuso.
– “¿Qué está haciendo?” – pregunta tímidamente el mestizo.
– “¡Silencio!” – exclama el anciano. – “¡Este ritual es muy importante!”
El anciano sigue canturreando mientras los demás le miran estupefactos.
– “Disculpe…” – se atreve Trunks. – “¿Cuánto tardará?”
– “El ritual dura cinco horas” – responde el Kaioshin. – “Y después necesitaré veinte horas más para liberar su poder oculto.”
– “¡¿QUÉ?!” – exclama Gyuma.
– “¡SHHH! ¡He dicho silencio!” – exclama el viejo, antes de seguir con su bailoteo.