OLD MAN GOHAN // Capítulo 34: Amanecer

OMG // Capítulo 34: Amanecer

El General Silver y el Ejército Real llegan al lugar de los hechos mientras nuestros héroes celebran la victoria.

– “¡Nos has salvado!” – le dice Ikose a Gohan.
– “Yajirobe ha sido el verdadero héroe” – responde el mestizo.
Satán, pese a estar muy débil, se acerca a Gohan y se pone firmes frente a él, brindándole el saludo militar.
Gohan se sorprende al ver al padre de Videl mostrarle respeto de esta forma.

– “Papá…” – se sorprende la Sargento.
Gohan intenta responderle de la misma forma, pero Satán le interrumpe con un abrazo.

– “Siento mucho lo de tu abuelo, hijo” – le dice el General. – “Era un buen hombre”.
– “Gracias” – responde Gohan.
– “Así que tú eres el hijo de Goku…” – le dice Suno. – “Eres la viva imagen de tu padre” – sonríe enternecida.
– “¡Bravo, Son Gohan!” – les interrumpe el General Silver.
El General se acerca al mestizo y le ofrece la mano. Son Gohan, algo receloso, se la aprieta.

– “¡La Tierra volverá a vivir en paz gracias a ti!” – le felicita Silver.
– “No.” – responde tajante Gohan. – “Esta guerra la hemos ganado todos, General”.
– “No seas tan modesto” – interviene Satán. – “Acepta los halagos. La gente necesita a alguien que les inspire.”
– “Yo no soy ejemplo de nada” – responde Gohan. – “Mis errores superan mis aciertos.”
El General Silver se fija en el mal estado del brazo izquierdo de Gohan.

– “Van a tener que echarte un vistazo a eso, chico” – le dice el General.
– “Dudo que tenga arreglo” – responde Gohan.
– “No seas tan pesimista” – le anima Shapner, que ya está siendo atendido. – “Al menos tú no tienes un agujero en el pecho…” – dice forzando una sonrisa.
– “¿Dónde están Erasa y Norimaki?” – pregunta Suno. – “Creía que estaban con vosotros.”
– “Están de camino a la Capital del Oeste” – responde Silver. – “Estableceremos una base en la antigua Corporación Cápsula para que el Doctor pueda desarrollar el Proyecto Hope.”
– “Hay mucho por hacer” – dice Gohan.
– “Pero tú necesitas descansar” – le interrumpe Videl, agarrándole de la mano y llevándoselo hacia el personal médico que está atendiendo a los supervivientes.
Unos meses después, Son Gohan y los demás se hallan en la base de operaciones de Orange City. Son Gohan se encuentra en plenas condiciones, pese a haber perdido su brazo izquierdo.
Shapner se ejercita en el gimnasio, finalizando su rehabilitación con la ayuda de Ikose.

– “Creo que ya estoy listo para volver al trabajo” – sonríe Shapner al terminar su última serie de pesas que le correspondían.
Gohan, que les observa desde un rincón de la sala, sonríe al escucharle.

– “¿Tú crees?” – se burla Gohan.
– “Voy a demostrártelo ahora mismo” – responde Shapner poniéndose en pie, listo para retar al mestizo.
– “Podéis atacarme los dos juntos” – responde Gohan. – “Yo no utilizaré mi brazo izquierdo” – bromea.
– “Al menos te lo tomas con humor…” – murmura Ikose.
– “Jeje. Si conseguís darme un puñetazo, os daré mis raciones de una semana” – dice Gohan.
En ese instante, Videl entra en el gimnasio.

– “Estás muy seguro de ti mismo para haber perdido la última vez” – se une la Sargento.
– “Hiciste trampa” – responde Gohan haciéndole una mueca.
– “¿Listo?” – le dice Ikose, poniéndose en guardia.
Shapner y Videl también se ponen en guardia.

– “Listo” – sonríe Gohan.
En su oficina, el General Silver conversa con Norimaki, que se encuentra en la Corporación Cápsula.

– “Es increíble lo que esta mujer consiguió sola” – explica Senbei. – “Me avergüenza decirlo, pero sus conocimientos superan los míos. Creo que me llevará mucho tiempo entender estos cálculos, pero es posible que funcione. El Proyecto Hope es posible, General”.
– “Recibido” – responde Silver. – “Me alegra oír eso. No dude en pedir lo que necesite.”
Tras interrumpir la comunicación, un soldado entra en el despacho del General.

– “¿Me llamaba, General?” – dice el militar mientras saluda.
– “Se acerca nuestro momento, Coronel Pamput” – le dice Silver. – “Que nuestros hombres estén preparados.”
En el puerto, Satán y Suno hacen entrega de su nuevo navío a Punta y Bacterian, cortesía del Ejercito Real.

– “¿Y decís que es nuestro?” – pregunta Punta emocionado.
– “Es lo mínimo que podemos hacer como agradecimiento” – responde el General Satán.
– “¡Muchas gracias!” – exclama Bacterian, que abraza al General, mareándole con su pestilente aroma.- “Pero a cambio, nos gustaría contar con vuestra colaboración en algunos asuntos” – añade Suno.
– “Somos piratas” – responde Punta sonriendo. – “No nos gusta demasiado la idea…”
– “Seguro que llegamos a un acuerdo” – insiste la Coronel. – “Seguro que tenemos objetivos en común. ¿Se os ocurre alguno?” – añade con mirada suspicaz.
– “¿Hablas de la ruta marítima interior?” – pregunta Punta.
– “Es posible.” – responde Suno, mientras Satán intenta recuperarse del mareo.
– “El territorio del Rey Chappa…” – murmura Bacteria.
– “A todos nos interesa recuperar el control de ese territorio, ¿no es así?” – dice Suno con una pícara sonrisa.
El Rey del Mundo se encuentra reunido en su despacho, debatiendo los planes de reconstrucción de las principales ciudades de la Tierra.
Al caer la noche, Gohan y Videl se desean buenas noches en la puerta de la habitación de la Sargento.

– “Ya os dije que la última vez fue suerte” – le dice Gohan, fanfarroneando por haberles vencido.
– “¿Cómo pudiste verme estando cegado por el Taiyo-ken?” – le pregunta Videl.
– “No te vi. No me hace falta.” – responde Gohan. – “Puedo sentir tu ki y escuchar tus movimientos, notar los cambios en las vibraciones del aire…”
– “Te estás quedando conmigo, ¿no?” – dice Videl.
– “Jajaja” – ríe Gohan. – “Si te concentras podrás lograrlo. Eres una experta en artes marciales. No te será muy difícil dar ese paso”.
– “Entiendo por qué a mi padre todo esto le parecían trucos…” – dice Videl.
– “Bueno, supongo que es algo difícil de entender si no lo has visto antes” – sonríe Gohan. – “Para mí siempre ha sido algo normal”.
Shapner e Ikose, que caminan hacia su dormitorio, se cruzan con Gohan y Videl.

– “¡Buenas noches, parejita!” – se burla Shapner al pasar por su lado.
Gohan y Videl se sonrojan y se incomodan.

– “Bueno, será mejor que me vaya a dormir” – dice Gohan, dando la vuelta y partiendo hacia su habitación.
– “Gohan” – le interrumpe Videl. 
– “¿Qué ocurre?” – le pregunta el mestizo deteniéndose.
– “Cuando te enfrentaste a Cell… Yo quería decirte algo… Pero no sabía cómo hacerlo…” – titubea la Sargento nerviosa.
Gohan se acerca a Videl y ella agacha la cabeza algo avergonzada.

– “Yo…” – murmura la Sargento.
– “Yo también” – la interrumpe Gohan.
La Sargento mira a Gohan a los ojos. El mestizo sonríe de forma tierna y Videl le devuelve la sonrisa.
En mitad de la noche, Gohan despierta agitado y envuelto en sudor frío. Unas ojeras oscuras contornean sus ojos cansados. Videl duerme a su lado. El mestizo parece muy nervioso, como si hubiera tenido una pesadilla. Tras respirar hondo y calmarse, Gohan mira a Videl, que sigue durmiendo plácidamente. El Guerrero Dorado le acaricia la mejilla tiernamente a su amada y se levanta de la cama.
Al día siguiente, Videl amanece sola. Son Gohan no está a su lado.
Tras vestirse, la Sargento recorre la base en busca del mestizo, pero no tiene éxito.
Finalmente, Videl entra en el despacho de su padre, donde se encuentra a éste reunido con el Rey y el General Silver.

– “¿Qué ocurre?” – se extraña la Sargento. – “¿Dónde está Gohan?”
– “Se ha marchado” – responde Satán. – “Lo siento, hija”.
– “¿Por qué?” – se preocupa Videl. – “¿A dónde?”
– “Nos ha dicho que tiene algo que investigar al sur de la Tierra Sagrada de Karin.” – responde Silver. – “Hemos intentado convencerle de que se quedara, pero no ha sido posible”.
Videl queda abatida al escuchar la noticia. Satán se acerca a ella e intenta reconfortarla con un abrazo.

– “Ha dejado esto para ti” – le dice el General, entregándole una carta.
Ya muy lejos de allí, Son Gohan, envuelto en una capa blanca a modo de túnica, se aleja de la base sin mirar atrás.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 33: Majin Cell

OMG // Capítulo 33: Majin Cell

Son Gohan mira a Cell asombrado y preocupado. El insecto ha aumentado su poder exponencialmente de manera repentina.

– “¿Qué ha pasado?” – se pregunta Son Gohan, que no comprende como el insecto ha logrado tal poder.
– “¿Qué le ha pasado a Cell?” – se pregunta Yajirobe. – “Su aspecto ha cambiado…”
Cell desciende hasta la superficie terrestre.

– “¡Que siga el combate!” – exclama sonriente.
De repente, una voz retumba en su cabeza.

– “¡Ahora soy tu señor!” – le dice el brujo Babidí. – “¡Derrota a ese tipo y tráemelo vivo!”
– “Sí, señor Babidí” – responde Cell.
Gohan oye a Cell hablar solo.

– “¿Babidí? ¿Quién es Babidí?” – se pregunta extrañado. – “¿Tendrá algo que ver con el mago del que nos advirtió Uranai Baba?”
Cell se pone en guardia.

– “¡Luchemos!” – insiste el insecto, que se abalanza sobre Gohan.
El mestizo detiene el primer puñetazo de Cell y enseguida nota la diferencia con sus ataques anteriores. Ambos luchadores se enzarzan en un intercambio de golpes brutales. El insecto está peleando de una forma mucho más agresiva que antes. Los golpes de Gohan parecen causarle menos efecto y una sonrisa sádica nunca abandona su rostro.

– “Qué extraño…” – murmura Upa.
– “¿Qué ocurre?” – le pregunta Videl, preocupada por Gohan.
– “La forma de luchar de Cell ha cambiado” – responde el guardián de la Tierra Sagrada de Karín. – “Lucha de forma más directa y brutal”.
– “Es peligroso” – añade Yajirobe.
Gohan esquiva varios golpes de Cell por los pelos e intenta conseguir cierta distancia con el insecto, pero Cell insiste en sus ataques.

– “¡Venga!” – le provoca Cell. – “¡Pelea!”
Son Gohan empieza a retroceder ante los ataques del insecto.

– “Si esto sigue así, voy a tener problemas…” – piensa Gohan. – “¡Tengo que terminar con esto de un sólo ataque!”
El mestizo retrocede dando unas volteretas y coloca sus brazos en cruz formando una “X” sobre su pecho, con los puños cerrados. Su aura adquiere una forma esférica, mientras acumula energía en sus brazos.
Cell sigue avanzando hacia Gohan. 

– “¡No huyas!” – exclama el insecto.
El mestizo abre sus brazos, aún con los puños apretados, e inmediatamente apunta a Cell con ambos brazos.

– “¡¡FUKUSHU – HO!!” – exclama Son Gohan.
El poderoso ataque del saiyajín sale disparado hacia Cell, dejando un gran surco en el suelo mientras avanza.
Cell, que avanzaba confiado, en el último instante parece darse cuenta del poder devastador del ataque e intenta esquivarlo, pero ya es tarde para evadirlo completamente.
El ataque le sobrepasa y se pierde en el horizonte, hasta abandonar la Tierra y perderse en el espacio.
Gohan, agotado, intenta recuperar el aliento. Ha puesto gran parte de su energía en ese ataque.
La polvareda se disipa lentamente, revelando a Cell que, pese a haber logrado evitar un impacto directo, ha perdido la mitad de su torso.
Gohan, sabiendo que es su última oportunidad, se abalanza contra Cell, intentando aprovechar que se encuentra malherido.

– “¡Muere!” – exclama Gohan.
Pero en el último momento, Cell se regenera en un instante y agarra a Gohan por el cuello con su nuevo brazo.

– “¿Cómo?” – se pregunta Gohan mientras intenta liberarse. – “Su regeneración es mucho más rápida que antes…”
Cell estampa al mestizo contra el suelo.

– “¿No ibas a matarme?” – se burla el insecto.
Gohan, pese al cansancio, realiza un Masenko a quemarropa que le permite zafarse y recuperar la distancia.
Al mestizo casi no le quedan fuerzas.
Cell está ileso y mostrando una sádica sonrisa.

– “¡No le mates!” – exclama Babidí en la mente de Cell. – “¡Necesito a este individuo vivo!”
– “¡Cállate!” – responde Cell. – “¡Son Gohan es mío!”
Babidí se sorprende al escuchar a su nuevo súbdito rebelarse.

– “¿Se niega a obedecerme?” – se extraña el mago. – “¿Cómo es posible?”
Videl, al ver a Gohan abatido, da un paso al frente para animarle.

– “¡Vamos, Son Gohan!” – exclama la Sargento. – “¡Acaba con él!”
– “¡Puedes vencerle!” – le alienta Yajirobe.
Cell alza su mano apuntando al grupo.

– “¡Silencio!” – exclama mientras dispara un poderoso ataque de ki similar al Big Bang Attack de Vegeta.
Gohan utiliza sus últimas fuerzas para intentar interceptar el golpe. Como un rayo amarillo se interpone entre el ataque y sus amigos, cruzando los brazos para recibir el impacto.
Una fuerte explosión barre el lugar. Sus amigos salen despedidos por la onda expansiva. Al disiparse la polvareda, Gohan sigue en pie, pero su brazo izquierdo está gravemente dañado y pende inerte.
Videl se percata enseguida del estado de su amigo.

– “Gohan…” – susurra casi sin voz.
– “Estamos perdidos” – se lamenta Satán.
Cell, al ver el estado en el que se encuentra Gohan, suspira decepcionado.

– “Vaya…” – dice el insecto. – “Parece que se ha acabado el combate”.
Gohan intenta mover su brazo, pero el dolor se lo impide.

– “Maldita sea…” – murmura el mestizo.

Cell sonríe, viéndose vencedor.

– “Es una pena… Esperaba divertirme un rato más…” – se lamenta el lagarto.  – “En fin” – suspira. – “Acabemos con esto de una vez”.
La creación del Doctor Gero se prepara para lanzar un Kamehameha.

– “Ya que has puesto a prueba mi cuerpo y me has ofrecido un combate interesante, voy a hacerte un regalo…” – le dice Cell. – “¡Acabaré contigo con la técnica favorita de tu padre!”
Gohan agacha la cabeza, abatido.

– “No hay nada que pueda hacer… Supongo que se acabó.” – murmura abatido. – “Maldita sea… Si no hubiera sido tan confiado… Si no le hubiera permitido conseguir la perfección… ¡Maldita sea!”
Shapner intenta ponerse en pie.

– “¡Alejaos de aquí!” – les dice a sus compañeros.
– “Es inútil” – responde Yajirobe.
– “La Tierra no soportará un ataque como este” – se lamenta Upa.
– “No…” – dice Videl apenada. – “No puede ser… No hemos estado luchando tantos años para nada…”
Suno se arrodilla junto al cuerpo del Número 8 y llora mientras lo abraza.
Cell prepara su Kamehameha. Toda la Tierra tiembla ante el poder del insecto.

– “Ka… Me… Ha… Me…” – dice Cell.
Gohan suspira, aceptando su final.

– “¡Son Gohan! ¡Ni se te ocurra rendirte!” – exclama una voz en su interior.
– “¡¿Papá?!” – se sorprende el mestizo. – “¡¿Eres tu?! ¡¿Dónde estás?!”
– “Estoy en el Más Allá.” – responde Goku. – “Estoy hablando contigo con la ayuda de Kaiosama.” – le revela, mientras agarra el hombro izquierdo del Kaio del Norte. – “¡Vamos! ¡Tienes que acabar con Cell! ¡Lánzale un Kamehameha y envíale al infierno!”
– “No puedo…” – responde Gohan. – “No me quedan fuerzas y no puedo usar mi brazo izquierdo…”
– “¡Deja de quejarte!” – exclama otra voz. – “¡Se acabaron las lamentaciones!”
– “¡¿Piccolo?!” – se sorprende Gohan.
Cell se extraña al verle hablar solo.

– “¿Qué está pasando?” – murmura Cell. – “¿El miedo le ha vuelto loco?”
Piccolo ha agarrado el hombro derecho de Kaiosama y se ha unido a la conversación.

– “¡Tienes un poder extraordinario!” – le dice Piccolo. – “Lo sé desde el primer momento en que te vi luchar contra Raditz cuando eras sólo un niño. ¡Muéstraselo a Cell!”
– “He llegado a mi límite…” – responde Gohan desanimado.
– “¡Tonterías!” – insiste Piccolo.
– “No dejes que esta lucha haya sido en vano” – le dice Goku. – “¡Sólo queda un último paso!”
– “Lo siento” – responde Gohan. – “Siento todo lo que ha pasado…”
– “Estamos bien” – le reconforta Goku. – “Todos te estamos viendo luchar contra Cell. Nuestra fuerza está contigo.”
Krilín, Yamcha, Chaoz y Ten Shin Han se encuentran rodeando a Kaiosama, Piccolo y Goku.

– “Pero…” – se lamenta Gohan.
– “¡Maestro Gohan!” – dice una nueva voz.
– “¿¡Tr… Trunks?!” – se sorprende el mestizo, que sin poder evitarlo empieza a llorar en silencio.
– “¿Cómo va todo?” – dice sonriente el hijo de Vegeta, situado entre Goku y Piccolo, con su mano en la espalda de Kaiosama.
– “Lo siento mucho, Trunks” – dice Gohan. – “Ese día… Fui un cobarde. Y después tu madre…”
– “No tienes que disculparte por nada” – responde Trunks. – “Sé que lo has hecho lo mejor que has podido. Siempre has sido alguien a quien he admirado. Estoy orgulloso de haber sido tu pupilo.”
Gohan ya no puede evitar llorar desconsoladamente.

– “Todo ha sido culpa mía…” – llora el mestizo.
– “Ahora tienes la oportunidad de vengarnos.” – le dice Trunks. – “A nosotros, a mis padres… Yo no puedo hacerlo, ¡tienes que hacerlo tú!”
Gohan aprieta con fuerza su puño.

– “Está bien…” – murmura el mestizo. – “¡Lo haré!” – exclama mientras se envuelve en el aura dorada del Súper Saiyajín 2.
Cell se percata del cambio de actitud de Gohan y sonríe al ver que tendrá un último instante de diversión.

– “Muy interesante…” – murmura Cell satisfecho.
– “Ka… Me… Ha… Me…” – se prepara Gohan con una sola mano.
– “¡¡MUERE!!” – exclama Cell al lanzar su Kamehameha.
– “¡¡HAAAAAA!!” – exclama Gohan al hacer lo mismo.
Ambos ataques se aproximan a gran velocidad y chocan con violencia.
Videl y los demás observan el choque de fuerzas.

– “¡Vamos! ¡Acaba con él, Gohan!” – le anima Ikose.
– “No lo logará…” – se lamenta Upa.
– “Cell es demasiado poderoso…” – dice Shapner. – “Se acabó…”
– “Yo creo en él.” – les interrumpe Videl. – “¡Puedes hacerlo, Gohan!”
Satán se sorprende al ver que su hija no ha perdido la esperanza y sonríe de forma tierna al darse cuenta del aprecio que ella tiene por el mestizo.
El General se acerca a su hija y le pone la mano en el hombro, sorprendiéndola.

– “¡Tu puedes, Son Gohan!” – le anima Satán. – “¡Acaba con él!”
Suno mira a su alrededor y se repara en la ausencia de uno de sus compañeros.

– “¿Dónde está Yajirobe?” – se pregunta.
La técnica de Cell enseguida empieza a ganarle terreno a Gohan.

– “¡Aguanta, Gohan!” – le anima su padre. – “¡Aún no has liberado todo tu poder! ¡Déjalo estallar!”
– “Hago lo que puedo…” – responde Gohan. – “No me quedan fuerzas…”
– “Gohan… ¡Libera todo tu poder!” – le anima Piccolo.
– “¡Venga nuestra muerte!” – exclama Trunks. – “¡Acaba con Cell!”
De repente, la katana de Yajirobe atraviesa a Cell por la espalda, sorprendiendo al insecto.

– “¡¿Tú?!” – exclama Cell.
Yajirobe, con la piel quemada por la energía que desprende Cell, a conseguido acercarse a él y cogerle desprevenido.

– “Yo… sólo… pasaba por aquí” – murmura el samurái, que sonríe de forma triste, aceptando su fatal destino.
Todos se sorprenden al ver tal inesperada hazaña.

– “¡¡AHORA!!” – exclaman Goku, Piccolo y Trunks.
– “¡¡HAAAAAAAAAA!!” – grita Gohan, liberando el poder que aún tenía oculto, aumentando la potencia de su Kamehameha de forma exponencial.
Cell es sorprendido por tal incremento de fuerza y termina cediendo.

– “¡No puede ser!” – exclama Cell. – “¡No es posible!”
Finalmente, el ataque engulle a Cell y a Yajirobe.

– “¡¡Soy perfecto!!” – insiste Cell, mientras su cuerpo empieza a desintegrarse. – “¡Debería ser invenci…!
El Kamehameha de Gohan continúa avanzando hasta salir de la atmósfera terrestre y perderse en la oscura nada del espacio.
Videl, Satán, Upa, Ikose, Shapner y Suno contemplan la escena atónitos.

– “¡Lo ha conseguido!” – exclama Shapner, que no logra salir de su asombro.
– “¡Hemos ganado!” – celebra Ikose, llorando de alegría.
Videl corre hacia Gohan, que regresa a su estado base, agotado.
Satán sonríe contento contemplando la escena.
Videl se abalanza sobre Gohan.

– “¡Ay, ay!” – se queja Gohan, muy dolorido.
– “¡Lo siento!” – se disculpa Videl preocupada por él.
– “¡Lo has logrado!” – le dice Shapner, dándole una palmada en la espalda.
– “¡AAAy!” – se queja de nuevo Gohan.
– “¡Has salvado la Tierra!” – le felicita Upa.
Gohan sonríe y mira al cielo.

– “No lo he hecho sólo” – responde el mestizo. – “Lo hemos logrado todos juntos.”

OLD MAN GOHAN // Capítulo 32: Más allá del Súper Saiyajín

OMG // Capítulo 32: Más allá del Súper Saiyajín
Son Gohan, imponente, desafía a Cell con su mirada. Los demás, observan sombrados al mestizo, que acaba de estallar, liberando su poder oculto.
Cell, que ha estado provocando a Gohan esperando este momento, sale de su asombro y sonríe satisfecho.

– “Al fin…” – murmura la criatura.

Gohan mira al joven Ikose, que aún lucha por sobrevivir.
El insecto se molesta al ver que Gohan parece distraerse.

– “¡Veamos ese poder que escondías!” – exclama mientras se abalanza sobre el mestizo.

Pero Cell da un puñetazo al aire. Son Gohan ha desaparecido.
El insecto mira a su alrededor, buscando al saiyajín, pero Gohan ya se encuentra a varios metros de distancia, junto a Videl e Ikose, y busca en su cinturón la semilla senzu que le dio Yajirobe.
El mestizo le entrega la semilla a Videl.

– “Haz que Ikose se la trague” – le dice Gohan a la Sargento.

Gohan mira a Shapner, que también se encuentra herido en el suelo.

– “Lo siento, pero sólo tengo una” – le dice Gohan.

Shapner sonríe.

– “Sobreviviré” – responde el teniente.

Videl consigue darle la semilla al joven soldado, que de repente se incorpora de un brinco.

– “¡Increíble!” – exclama el chico. – “¡Me siento genial!”

Los demás no pueden creerse tal milagro. Solo Yajirobe ha visto antes las semillas senzu en acción.
Gohan se da la vuelta hacia Cell y empieza a caminar hacia él.
La Sargento mira a Gohan alejarse y siente que necesita decirle algo.

– “¡Son Gohan!” – le interrumpe Videl.

El mestizo se detiene un instante y mira a la Sargento de reojo.
La Sargento se queda muda, como si en el último momento no se atreviera a hablarle.

– “Te prometo que hoy acaba todo” – responde Gohan, antes de retomar su marcha hacia su adversario.

Cell sonríe al ver al mestizo listo para luchar.

– “Una semilla senzu, ¿eh?” – dice el insecto. – “¿Estás seguro de que quieres malgastarla en ese chico?”
– “Yo no la necesito” – responde Gohan.

Cell sonríe de forma maléfica.

– “Ya veo…” – murmura el lagarto. – “Porque si la necesitaras, te la tomarías… ¿No es así?”

En un abrir y cerrar de ojos, Gohan aparece frente a Cell y le atraviesa el pecho de un puñetazo. El insecto empieza a sangrar por la boca mientras mira sorprendido y aterrorizado a Gohan.

– “Voy a acabar contigo, Cell” – le susurra Gohan en tono serio y sereno.

Los espectadores se asombran ante el poder de Gohan.

– “¡Fascinante!” – exclama Upa. – “¡Ha vuelto a superar a Cell!”
– “¡Eso es!” – celebra Yajirobe. – “¡Ahora déjate de juegos y acaba con él!”
– “Son Gohan…” – suspira Videl preocupada.

Gohan extrae su puño del insecto. Cell retrocede y se regenera en un instante.

– “Insolente…” – murmura humillado el insecto.
– “Vamos, Cell” – le provoca Gohan. – “Sé que puedes hacerlo mejor”.

Cell, furioso, vuelve a atacar a Gohan, que le esquiva y contraataca con un puñetazo en el abdomen del insecto que le obliga a arrodillarse y casi vomitar.

– “Levántate” – le dice Gohan.

El insecto mira al mestizo. Cell se siente frustrado y humillado. ¿Cómo puede perder si ha conseguido la perfección?

– “No…” – murmura el insecto. – “No puede ser…” – dice mientras se levanta.
– “Esto creo que ya lo has dicho antes” – se burla Gohan.
– “¡Voy a mostrarte todo mi poder!” – grita Cell mientras su ki aumenta rápidamente y una fuerte corriente de aire azota el lugar.

Todos se cubren, excepto Gohan, que ni se inmuta.

– “¡¿Cell aún se estaba conteniendo?!” – se sorprende Upa.

Cell ya está listo para el verdadero combate.

– “Veamos qué sabes hacer, Son Go…” – dice Cell, que de repente es interrumpido por una patada en la barbilla que le hace caer de espaldas al suelo.

El insecto mira asombrado a Gohan, que está de pie frente a él.

– “Maldito…” – refunfuña mientras vuelve a levantarse.
– “Es inútil” – le dice Gohan. – “Desde que era solo un niño, Piccolo ya me decía que dentro de mí había un inmenso poder oculto.” – explica el mestizo. – “En algunas ocasiones, cuando la ira me embargaba, parte de ese poder salía a la superficie durante unos instantes. Contra Nappa y Vegeta cuando atacaron la Tierra, contra Freezer en Namek, incluso contra los androides. Creí que había llegado a mi límite al transformarme en Súper Saiyajín… pero tú, Cell, has conseguido hacer que ese poder estallara.”

Cell se pone en guardia, preocupado ante la exhibición de poder del mestizo.

– “Has cometido el mismo error que yo” – continúa Gohan. – “Supongo que son las células saiyajín que hay en ti. El deseo de un reto mayor.” – se burla repitiendo lo que le dijo el insecto anteriormente.
– “¡Cállate!” – grita Cell mientras se abalanza sobre Gohan.

Gohan detiene todos los ataques de Cell, y tras un choque, Cell retrocede y recupera la distancia. El insecto parece frustrado, pero Gohan no se altera tras el intercambio de golpes.

– “¡Mi cuerpo es perfecto!” – grita Cell mientras emite una gran cantidad de ki. – “¡No puedo perder! ¡Soy el ser más fuerte del universo!”
– “Aún no lo entiendes” – responde Gohan. – “Has cavado tu propia tumba al hacerme enfadar”.

El insecto vuelve atacar a Gohan, que se agacha para esquivarle.

– “¡Esto es por Yamcha!” – exclama al golpear a Cell en el estómago. – “¡Esto por Ten Shin Han y Chaoz!” – grita mientras le da una patada en la mejilla y lo lanza contra una roca.

Cell se levanta furioso, pero Gohan se abalanza sobre él.

– “¡Esto es por Johnny! ¡Oolong y Puar!” – exclama mientras le da varios golpes en el abdomen. – “¡Por mi abuelo!” – grita mientras le da un puñetazo en la nariz. – “¡Por Roshi y el Duende Grulla!” – exclama al darle un puñetazo en la barbilla que lo levanta varios metros del suelo. 

El lagarto intenta recuperarse, pero se encuentra a Gohan detrás de él.

– “¡Esto es por Krilín!” – dice antes de golpearle con las dos manos en la nuca.

Cell se estrella de cara contra el suelo y derrapa varios metros antes de levantarse.

– “¡Por Vegeta y Piccolo!” – exclama Gohan, que aparece frente a Cell para darle una patada en la barbilla y lanzarle por los aires.

El insecto, tras ascender varios cientos de metros, consigue estabilizarse en el aire y mira a Gohan, frustrado y rabioso.

– “¡No vas a derrotarme!” – grita Cell. – “¡Te haré desaparecer junto a la Tierra!”

Cell se prepara para lanzar un Kamehameha con todo su poder.

– “Ka… Me… Ha… Me…” – se prepara Cell. – “¡¡HAAAAA!!” – grita al lanzarlo.

El gigantesco ataque se acerca a toda velocidad hacia Son Gohan.
Los presentes miran aterrorizados el Kamehameha de Cell.

– “¡Al suelo!” – grita Ikose.
– “No podemos huir de eso…” – titubea Yajirobe.

Son Gohan se prepara para contraatacar con otro Kamehameha.

– “Y esto… ¡es por Trunks!” – exclama Gohan mientras se prepara. – “Ka… Me… Ha.. Me… ¡¡HAAAAA!!”

Su ataque impacta contra el de Cell y lo hace retroceder rápidamente.

– “¡No! ¡NO!” – grita Cell, que se ve superado por el mestizo. – “¡No puede ser!”

El Kamehameha se aproxima a Cell, que se protege poco antes de recibir el impacto.
El ataque le engulle y continúa hacia el espacio.
Videl y los demás contemplan lo ocurrido.

– “¡Increíble!” – exclama Ikose.
– “¿Hemos ganado?” – se pregunta Satán.

Al disiparse la polvareda, Cell aparece en el cielo, muy malherido, con los brazos y las piernas mutilados, y con parte de sus alas y su corona destruidas.
Son Gohan lo mira y sonríe al verle en ese estado tan deplorable.
Cell se regenera en un instante.

– “No…” – murmura el insecto. – “¡No puedo perder contra ti! ¡¡ME LAS PAGARÁS!!” – grita furioso y desesperado mientras emite todo su ki.

En un lugar remoto y oscuro, alguien observa el combate a través de una bola de cristal.

– “¡Así que de aquí es de donde provenían los temblores!” – dice un pequeño ser de tez amarillenta, demacrado, de ojos verdes, con su chirriante voz.
– “Esos dos luchadores tienen una fuerza extraordinaria, señor Babidí” – dice un ser demoníaco, alto, de piel rosada, con dos pequeños cuernos y una “M” en su frente, con un traje azul y capa blanca. – “Con su energía podríamos despertar a Majin Bu fácilmente.”
– “¿Dónde se han escondido durante tantos años?” – murmura Babidí. – “¡¿Tan inútiles sois?!” – dice mirando de reojo a dos humanos extremadamente musculosos, con venas marcadas y una “M” en su frente.
– “¡Lo sentimos, señor Babidí!” – se disculpan arrodillándose. – “La brújula nunca detectó un poder así…”
– “¡Traedme su energía!” – grita el mago.
– “¡Sí, señor!” – exclaman mientras se ponen firmes.
– “Jewel y Otokosuki no podrán ni acercarse a ellos” – interrumpe el demonio.
– “¿Y qué sugieres, Dabra?” – le pregunta Babidí. – “¿Envío a Pui-Pui? ¿O quieres ir tú?”
– “No será necesario…” – responde Dabra con una terrorífica sonrisa.

De repente, algo parece afectar a Cell, que se agarra la cabeza con fuerza mientras grita desesperado.

– “¡¿Qué está pasando?!” – grita el insecto, que parece estar sufriendo. – “¿¡Quién eres!? ¡¡Sal de mí cabeza!!”

Son Gohan y los demás, desde el suelo, no entienden lo que está ocurriendo.

– “Su poder… ¿está aumentando?” – se sorprende el mestizo. – “No. No es sólo eso. La naturaleza de su ki está cambiando. Se parece al ki que detecté en la aldea de los Gilas… ¿Qué diablos está pasando?”

De repente, el poder de Cell estalla en una explosión de luz y energía.
Al disiparse la luz, nuestros amigos pueden ver a Cell, cuya masa muscular ha aumentado, sus venas se marcan, y una “M” ha aparecido en su frente.

– “¡JAJAJAJA!” – ríe Cell. – “Gracias por esta oportunidad, señor Babidí.” – dice el insecto. – “¿Listo para el segundo asalto, Son Gohan?”