OLD MAN GOHAN // Epílogo: Song of Hope

OMG // Epílogo: Song of Hope

Son Gyuma, ahora un adulto joven, se encuentra sentado sobre la cima de una montaña rocosa en mitad de una árida zona y disfruta de un refresco sacado de una pequeña nevera portátil. El joven viste un gi con pantalón ocre y chaqueta azul, cinturón blanco, muñequeras rojas y botines negros cordados. El bastón mágico, en su funda, se encuentra apoyado en la nevera.
El mestizo repasa el texto escrito en una pequeña libreta mientras juega con un pequeño bote de píldoras entre sus dedos.
– “Tres años. 12 de mayo. 10:00 am. Isla 9Km al sudoeste de la Capital del Sur…” – repasa el muchacho.
De repente, una gigantesca nave en forma de disco aparece en el cielo y sobrevuela la zona, levantando una gran nube de arena.
Gyuma se pone en pie, agarra el bastón mágico y se lo ata a la espalda.

Ocultando su ki, el mestizo sigue la nave saltando de roca en roca.

Cerca de allí, Piccolo, Vegeta, Krilín, Ten Shin Han, Chaoz, Yamcha, Puar, Bulma y un joven Son Gohan se encuentran agazapados tras unas rocas.
La nave ha aterrizado, y Freezer y su padre ya han salido de ella junto a su ejército.
De repente, Son Goku aparece frente a ellos con el Shunaknido y, tras un breve intercambio de palabras, se transforma en Súper Saiyajín.
Gyuma, desde una montaña cercana, sonríe al ver a su abuelo.
– “La Tierra ha superado su peor momento. Ha estado inmersa en una noche larga, pero el sol vuelve a brillar.” – piensa Gyuma. – “No hay forma de cambiar nuestro pasado, pero es posible que podamos darles un futuro diferente; uno donde la luz de la esperanza nunca se apagó.”

OLD MAN GOHAN // Capítulo 75: Paz en la Tierra

OMG // Capítulo 75: Paz en la Tierra
Cuando el resplandor de la explosión se disipa, todo ha terminado. 
Son Gyuma, agotado, sonríe satisfecho.
– “Lo hemos logrado…” – murmura el chico, que alza su mirada al cielo. – “Abuelo… ¡Lo hemos conseguido!” – exclama.
Su voz recorre el Universo, comunicando las buenas noticias a todas las civilizaciones, que celebra por todo lo alto.
En la superficie, el viejo Kaioshin abraza a Karín.
– “¡Hemos ganado!” – celebran. – “¡Majin Bu ha muerto!”
– “Ese chico…” – sonríe Upa.
Gyuma desciende lentamente, y Videl corre hacia él.
– “¡Lo has conseguido!” – llora su madre, que le abraza nada más tocar el suelo.
– “¡Ay! ¡Cuidado, mamá!” – se queja el chico. – “Me duele todo…”
Lupo también se acerca al muchacho.
– “¡Lo sabía! ¡Sabía que ganarías, chaval!” – exclama el cánido.
– “No lo he hecho solo.” – responde Gyuma.
Karín se acerca a Trunks, que se encuentra tumbado en el suelo, agotado y malherido.
– “Necesitas atención urgente” – dice Karín.
– “No me digas…” – sonríe Trunks. – “Pues yo me encuentro bien…” – añade en tono irónico.
Los dos personajes sonríen.
– “Habéis hecho un buen trabajo” – le felicita el Duende.
Gohan, tumbado en el suelo bocarriba, no puede moverse.
– “Papá…” – suspira el guerrero. – “Gracias.”
Vegeta intenta ponerse en pie.
– “Kakarotto…” – murmura el saiyajín. – “Sé que has sido tú…”
En el planeta del Kaio del Norte, Son Goku, observando la situación a través del Dios, sonríe satisfecho.
– “Ese chico lo ha conseguido.” – sonríe Kaiosama.
– “Por supuesto.” – responde Goku.
De repente, Kaiosama se entristece.
– “Son Goku…” – murmura el Kaio.
– “Gracias por todo, Kaiosama.” – le interrumpe Goku.
El Kaio del Norte se da la vuelta, pero Goku ya ha desaparecido.
– “Buena suerte” – sonríe el Dios, con lágrimas en los ojos.
En el puesto fronterizo, nuestros amigos celebran la victoria.
– “¡Lo han hecho! ¡Han ganado!” – celebra Yamcha.
– “Solo podía ser el nieto de Goku” – sonríe Ten Shin Han.
Krilín y Piccolo sonríen, pero no celebran. Los dos son conscientes de lo que implica lo que ha hecho su amigo.
En el campo de batalla, Videl y Gyuma reconfortan a Son Gohan.
– “¿Estás bien, papá?” – pregunta el chico.
– “Lo has hecho muy bien, hijo” – sonríe Gohan. – “Nos has salvado.”
Gyuma sonríe.
– “¿Dónde está Trunks?” – pregunta Gohan.
– “Estoy aquí, maestro” – responde el mestizo, que camina ayudado por el viejo Kaioshin y Karín.
– “No hace falta que me llames así” – dice Gohan. – “Ahora eres mucho más fuerte que yo.”
– “No ha servido de mucho” – ríe Trunks. 
Vegeta se acerca tambaleándose.
– “¿Por qué me duele todo, si estoy muerto?” – sonríe Vegeta. – “No es justo.”
– “Vegeta…” – ríe Gohan.
– “Papá…” – le mira Trunks.
El hijo de Vegeta da un paso hacia su padre, alejándose de Karín y el Kaioshin.
– “Buen trabajo, Trunks.” – dice Vegeta. – “Estoy orgulloso de…”
Pero Trunks le interrumpe abrazándole. Vegeta, en silencio, abraza a su hijo.
De repente, Uranai Baba aparece de la nada.
– “¡Baba!” – exclama Gohan. – “¿Qué haces aquí? ¿Ya es la hora?”
La bruja se abre paso hasta Son Gohan.
– “Os queda poco” – dice Baba. – “Habéis usado mucha energía.”
La bruja toca a Gohan, y mágicamente sus heridas se curan al instante.
– “¿Qué?” – se sorprende el mestizo.
Baba ahora camina hasta Vegeta y hace lo mismo.
– “¿Estoy curado?” – se extraña el saiyajín.
La bruja sonríe.
– “Por desgracia, solo puedo hacer esto con las almas fallecidas.” – explica la Baba. 
Vegeta ahora ayuda a su hijo a mantenerse en pie.
– “Deberíamos ir a la Corporación Cápsula” – sugiere el saiyajín. – “Los chicos necesitan atención médica.”
Gohan, ahora en pie, abraza a su hijo y le despeina en un gesto cariñoso. Después, abraza a Videl.
– “Sí” – dice Gohan. – “Deberíamos ir.”
Al lo lejos, se oye el zumbido de un helicóptero militar que se acerca al Monte Paoz. 
En unos minutos, el transporte aterriza. Erasa sale de él junto a un equipo médico.
– “¡¿Son Gohan?!” – se sorprende la General al ver al mestizo.
– “Es una larga historia” – sonríe Gohan.
– “¿Estáis todos bien?” – pregunta Erasa, viendo a todos los supervivientes. – “¿Y Shapner?”
Todos agachan la cabeza entristecidos. Erasa mira a Videl, y ella niega sutilmente.
– “Me salvó” – dice Videl. – “Le debo la vida.”
Trunks es atendido por los médicos, que le ayudan a subir al helicóptero. 
Vegeta se acerca a Uranai Baba.
– “¿Sabes algo de Kakarotto?” – pregunta el saiyajín.
– “¿Kakarotto?” – duda la bruja. – “¿Son Goku? No. La última vez que le vi fue en el puesto fronterizo, con vosotros.”
Vegeta agacha la cabeza, preocupado.
En unas horas, en el laboratorio de la Corporación Cápsula, Norimaki y un equipo médico han atendido a Trunks y a Gyuma. El hijo de Vegeta ahora tiene el brazo derecho y la pierna izquierda escayolados, lleva un collarín y va en silla de ruedas. Son Gyuma lleva un vendaje alrededor de la cabeza y otro que le cubre medio torso, y unas muletas le ayudan a caminar. 
Videl, Upa, Karín, el viejo Kaioshin, Uranai Baba, Ikose y Erasa reciben a los dos pacientes.
– “¿Cuándo podré volver a entrenar?” – pregunta Trunks.
– “Vas a estar unos meses fuera de combate.” – responde Senbei.
– “Descansa” – sugiere Videl.
– “Os habéis ganado unas vacaciones.” – sonríe Karín.
Trunks se dirige al viejo Dios.
– “Cuando esté recuperado, podré llevarle a su planeta” – dice Trunks.
– “No tengas prisa, chico” – responde el Kaioshin. – “¡Aquí hay muchas chicas guapas!” – dice acercándose a Videl y Erasa.
– “¡Ni se le ocurra!” – exclaman propinándole un capón simultáneamente.
Todos estallan en una gran carcajada.
En el piso de arriba, Vegeta se encuentra en su antigua habitación, donde se fija en un viejo retrato de Bulma sosteniendo a su bebé.
– “Es un chico fantástico.” – murmura en voz baja. – “Es mucho mejor que yo.”
Son Gohan, en el almacén del laboratorio, se acerca a una gran extraña estructura oculta tras una gran cortina de plástico.
El mestizo desliza el tapiz y revela una extraña máquina en construcción de aspecto ovalado, con una cúpula de cristal, cuatro extraños motores y cuatro pies que la sostienen.
En ese instante, Norimaki se acerca al mestizo.
– “La máquina del tiempo…” – suspira Norimaki.
– “El Proyecto Hope…” – murmura Gohan. – “¿Es posible?”
– “Es difícil. Yo no soy tan brillante como Bulma” – responde Senbei. – “Pero trabajaré en ello.”
En el puesto fronterizo, Son Goku aparece entre sus amigos.
– “¡Goku!” – exclama Yamcha. – “¡Han ganado!”
– “Lo sé.” – sonríe el saiyajín.
El Rey Enma mira a Goku de forma severa.
– “Sabes lo que esto significa, ¿verdad?” – pregunta el juez.
Son Goku asiente.
Krilín da un paso al frente, frustrado.
– “¡No es justo!” – exclama el terrícola. – “¡Goku nos ha salvado! ¡A todos!”
– “Son las normas” – responde el Rey Enma. – “No hay excepciones.”
– “Tonterías” – le interrumpe Piccolo.
Son Goku interviene, dirigiéndose a sus amigos.
– “Está bien, chicos.” – dice Goku, que no pierde la sonrisa. – “No pasa nada.”
Todos se asombran al escucharle.
– “Pero, Son Goku…” – dice Ten Shin Han. – “Tu alma…”
– “Ya he hecho todo lo que tenía que hacer” – responde Goku. – “Mi vida ha sido una aventura; desde el día que conocí a Bulma en el Monte Paoz hasta que he conocido a mi nieto hoy. No habría podido ser más feliz. No me arrepiento de nada.” 
– “Goku…” – llora Krilín, que se abalanza sobre su amigo y le abraza con fuerza. – “No te vayas…”
– “Lo siento, Krilín.” – dice Goku. – “Has sido mi mejor amigo.”
Yamcha, Ten Shin Han y Chaoz también se acercan y se despiden de Goku con un abrazo.
Piccolo observa la escena con una media sonrisa en su rostro.
– “Son Goku…” – piensa el namekiano. – “En tu camino has cambiado a mucha gente. Al principio te veía como un enemigo que se entrometía en mis planes de conquista, pero tú supiste ver algo en mí más allá de eso… Tú y Gohan me cambiasteis, y ahora me siento honrado por poder llamarte amigo.” 
Son Goku se acerca a Piccolo y le ofrece la mano.
– “Adiós, Piccolo.” – sonríe Goku.
– “Ha sido un placer, Son Goku.” – responde el namekiano.
El Rey Enma prepara su maza.
– “¿Estás listo, Son Goku?” – pregunta el juez.
– “En realidad…” – responde Goku. – “Me gustaría pedirle un último favor, jeje” – sonríe.
En la Tierra, todos se reúnen para despedir a Gohan y a Vegeta.
– “Ha llegado el momento” – dice Baba.
Son Gohan abraza a Gyuma, que no puede evitar llorar.
– “Tranquilo” – sonríe Gohan. – “Dile a Trunks que te enseñe el Shunkanido y podrás visitarme siempre que quieras.”
– “Pero no es lo mismo” – llora el chico.
– “Tendremos que acostumbrarnos” – bromea Gohan.
Gyuma se aparta mientras se seca las lágrimas, y ahora es Videl quien abraza a Gohan.
– “Te echaré de menos” – dice Videl.
– “Y yo a ti” – responde Gohan.
Mientras tanto, Trunks y Vegeta también se despiden.
– “¿Qué ocurrirá ahora?” – pregunta Trunks. – “¿Podré volver a verte?”
– “Lo dudo.” – responde Vegeta. – “Mi alma pertenece al purgatorio.”
– “Me ha gustado mucho conocerte” – sonríe Trunks, con ojos brillantes.
– “Cuídate, hijo.” – responde Vegeta. – “Y sobretodo, prométeme que no dejarás que el nieto de Kakarotto te supere.”
– “Lo prometo” – responde Trunks, que fuerza una sonrisa entre lágrimas.

Ikose, Erasa, Upa, Karín y Norimaki se despiden de sus amigos.
Uranai Baba y los dos guerreros se elevan hacia el cielo.
– “¡Nos veremos en el Más Allá!” – se despide Gohan.
– “Esas cosas no se dicen…” – murmura Ikose.
Videl se acerca a Gyuma y coloca la mano sobre su hombro en un gesto cariñoso.
– “Hasta pronto, papá” – se despide Gyuma.
Finalmente, los tres personajes desaparecen.
Mientras tanto, en la costa, Lupo prepara su nueva embarcación e iza una bandera pirata con el rostro de Majin Bu.
En el Más Allá, en el puesto fronterizo, los tres personajes aparecen ante el Rey Enma. Son Goku, Krilín, Piccolo, Yamcha, Ten Shin Han y Chaoz les esperan. El ambiente tiene un aire agridulce.
– “Habéis hecho un trabajo excelente…” – les felicita el juez, sin mucha alegría.
– “¿Qué ocurre?” – le interrumpe Vegeta.
Son Goku se acerca a Vegeta y Gohan.
– “Tengo que despedirme.” – dice Goku.
Gohan y Vegeta sospechaban que algo así podría ocurrir desde el momento en que notaron el ki de Goku en la Tierra.
Son Gohan abraza a su padre.
– “Gracias, papá.” – dice el mestizo.
– “Te has convertido en todo un guerrero y has formado una increíble familia.” – sonríe Goku. – “Estoy orgulloso de ti.”
A su lado, Vegeta intenta disimular su tristeza.
– “¿Te escaqueas de nuestro duelo, Kakarotto?” – dice Vegeta.
– “No exactamente…” – sonríe Goku.
Unos minutos después, en el planeta de los Kaioshin, Goku y Vegeta se encuentran cara a cara. Cerca de allí, sus amigos observan el combate.
– “Así que el Rey Enma nos concede unos minutos…” – sonríe Vegeta.
– “Eso es” – responde Goku, haciendo unos estiramientos.
– “¿Seguro que no vas a arrepentirte?” – se burla vegeta. – “Podrías haberte ido conservando tu dignidad.”
– “Jeje” – ríe Goku. – “Podría decir lo mismo.”
Los asistentes observan el duelo con una sonrisa, pues saben lo importante que es para los dos contrincantes, que viven para el combate.
Son Goku y Vegeta se pone en guardia, recordando su enfrentamiento de hace ya tantos años.
– “¿Listo, Kakarotto?” – pregunta Vegeta.
– “Por supuesto” – responde Goku.
Los dos guerreros se abalanzan el uno contra el otro.
– “¡HAAAAAA!” – gritan al unísono.
Mientras tanto, en la Tierra, en una remota isla diminuta, el agua parece haber arrastrado el cuerpo del pirata Bu hasta la costa.
Un viejo perro beige de orejas caidas se acerca a husmear al desconocido, empujándole con su hocico y lamiéndole la cara, hasta que Bu empieza a toser.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 74: Dan Dan Kokoro Hikareteku

OMG // Capítulo 74: Dan Dan Kokoro Hikareteku
El pequeño Majin Bu propina una paliza a Gohan y Vegeta, que se están quedando sin fuerzas. Bu se pliega hasta convertirse en una bola y vuela alrededor de los dos saiyajín, embistiéndoles sin que ellos apenas puedan defenderse.
Mientras tanto, el Majin Bu gordinflón se ha fijado en Trunks y nuestros amigos.
– “Te reconozco…” – dice Bu, enfadado. – “¡Tú me atacaste!”
– “Maldita sea…” – murmura Trunks, preocupado, mientras una gota de sudor recorre su frente.
– “¡Estoy muy enfadado!” – grita Bu.
Es la primera vez que el viejo Kaioshin ve a éste Bu en persona y parece asustado por su poder, pero confuso ante su comportamiento.
– “Parece un niño grande…” – murmura el Dios.
– “Un niño grande…” – repite Videl, que parece tener una idea.
El grandullón da un paso al frente.
– “¡Te voy a matar!” – amenaza a Trunks.
– “¡BASTA!” – exclama Videl, que camina hacia Bu, adelantando al mestizo. – “¡Ya es suficiente!”
Bu parece confuso.
– “¡Él te ha salvado!” – le dice Videl. – “¡Deberías ser más agradecido!”
El gordinflón no entiende lo que está sucediendo. Videl lo está regañando.
– “Trunks te ha sacado del interior del otro Bu” – le dice la mujer. – “¡Así que deberías darle las gracias!”
– “¿Qué?” – se pregunta Bu, que mira al cielo y ve al pequeño monstruo.
– “Deberíais daros la mano” – dice Videl. – “Como amigos.”
Trunks mira a Videl con recelo.
– “¡¿Te has vuelto loca?!” – dice Trunks.
– “¡Daos la mano!” – insiste Videl.
Bu mira detenidamente a Trunks.
– “¿Eres mi amigo?” – pregunta sin fiarse.
– “S… Sí… Supongo que sí…” – dice Trunks, que intenta forzar una sonrisa y le ofrece la mano.
De repente, Bu recuerda la muerte de Bacterian a manos del Ejército del Rey Chappa.
– “¡NO!” – grita Bu. – “¡No sois amigos!”
Trunks da un paso atrás y se pone en guardia de nuevo.
– “Maldición…” – lamenta el mestizo.
– “Estábamos tan cerca…” – murmura Videl.
En ese instante, Lupo, muy malherido, se acerca tambaleándose al grupo.
– “¡Lupo!” – exclama Videl al verle. – “¡Estás vivo!”
El lobo-hombre se dirige al monstruo.
– “Dijeron… Dijeron que viajabas en el barco Bacterian…” – dice el cánido. – “¿Es cierto?”
Bu se sorprende al escuchar el nombre de su amigo.
– “Yo fui parte de su tripulación” – explica Lupo. – “También… también soy un pirata.”
– “¿Eres un amigo?” – pregunta Bu.
Lupo se queda sin fuerzas y casi se desmaya, pero Bu alarga su brazo y le ayuda a sostenerse.
– “Todos… todos somos amigos de Bacterian.” – dice el lobo-hombre. – “Y necesitamos tu ayuda, pirata.”
Mientras tanto, el pequeño Bu golpea a Gohan y le lanza lejos. Al instante, alarga su brazo y agarra el pie de Vegeta, estampándole contra el suelo.
Trunks ve a su padre en mal estado.
– “¡Papá!” – exclama el mestizo.
Bu apunta a Vegeta con su mano y le lanza una poderosa esfera de ki.
El saiyajín se pone en pie, malherido.
– “No te lo pondré fácil…” – dice mientras se prepara para lanzar un Garlick-Ho.
En ese momento, Trunks aparece a su lado.
– “¡¿Qué haces tú aquí?!” – exclama Vegeta. – “¡Te dije que te marcharas!”
El mestizo sonríe.
– “Mi orgullo no me lo permite” – responde Trunks.
Vegeta se sorprende ante las palabras de su hijo.
– “¡Juntos!” – exclama Trunks, que también se prepara para lanzar la técnica de Vegeta.

El Príncipe saiyajín se sorprende al ver a su hijo realizar su técnica.
– “¿Cuándo has…?” – pregunta Vegeta.
– “Me la enseñó Kakarotto” – sonríe Trunks.
Vegeta no puede evitar sonreír.
– “¡¡GARLICK-HO!!” – gritan padre e hijo al unísono.
El ataque combinado de los dos saiyajín detiene el ataque de Bu y lo hace retroceder lentamente.
Bu sonríe y se prepara para dispara un ataque de ki sobre su ataque previo, tal y como hizo contra Gyuma, pero en ese instante, un Kamehameha le sorprende y le obliga a apartarse.
Vegeta y Trunks logran enviar el ataque de Bu al espacio. 
El pequeño Bu busca a su enemigo y se da cuenta de que es su contraparte oronda.
– “¡No harás daño a mis amigos!” – exclama el Bu gordo.
Videl, Upa, Karín, el viejo Kaioshin y Lupo han sido curados y miran a su nuevo aliado con esperanza.
– “¿Puede ganar?” – se pregunta Karín.
– “No lo sé.” – responde el Kaioshin.
Los dos monstruos se abalanzan el uno contra el otro y se enzarzan en un fiero combate. El pequeño Bu, más agresivo, domina el enfrentamiento, pero el gordinflón insiste con vehemencia. 
Mientras tanto, en el fondo del cráter, Gyuma sigue aturdido, intentando moverse. Se escuchan los ecos de los golpes que ocurren en la superficie.
– “Ellos… Necesitan mi ayuda…” – piensa el muchacho, que intenta levantarse, sin éxito.
De repente, Gyuma nota una presencia frente a él.
Vegeta, agotado tras esforzarse con el Garlick-Ho, cae de rodillas.
– “Ese monstruo parece inmortal…” – dice el saiyajín.
Son Gohan, malherido, se acerca a Vegeta y Trunks.
– “El otro Bu no lo logrará.” – dice el hijo de Goku.
En el cielo, el pequeño Bu ha agarrado la antena del gordinflón con su mano izquierda y golpea repetidamente su cara con el puño derecho. El bonachón apenas puede defenderse.
– “Maldita sea…” – lamenta Gohan. – “No podemos dejarle ganar…”
Trunks da un paso al frente.
– “Me quedan pocas fuerzas, pero aún puedo luchar” – dice el mestizo. – “Es mi turno.”
– “Trunks…” – suspira Gohan. – “No puedes…”
Vegeta se pone en pie, quejoso.
– “…no puedes hacerlo solo.” – dice el saiyajín.
Son Gohan y Trunks se sorprenden ante la actitud de Vegeta.
En el cielo, el pequeño Bu ha dado una paliza al bonachón y le propina un puñetazo que lo lanza contra el suelo, lejos de allí.
El terrible monstruo sonríe satisfecho.
De repente, alguien le llama la atención.
– “¡HEY! ¡BU!” – exclama Trunks. 
Majin Bu se da la vuelta y se fija en los tres magullados saiyajín.
– “¡Aún no has terminado con nosotros!” – exclama Trunks.
Bu los mira con rabia, pues empieza a estar cansado de su insistencia.
– “¡HAAAAAAA!” – exclaman los tres guerreros, transformándose en Súper Saiyajín.
Bu se abalanza sobre ellos a toda velocidad.
Videl y los demás observan los acontecimientos.
– “Los matará…” – llora la mujer.
– “Son Saiyajín” – le conforta Karín. – “No saben rendirse.”
En el interior del cráter, Gyuma intenta levantar la cabeza para ver quién le acompaña.
– “Son Gohan tiene razón. Eres un muchacho extraordinario.” – dice una amigable voz.
– “¿Quién…? ¿Quién eres?” – pregunta Gyuma.
– “Soy tu abuelo, Son Goku” – responde éste.
Gyuma se queda sin palabras ante tal afirmación.
– “Eres un gran guerrero.” – sonríe Goku. – “Has demostrado ser muy valiente.”
– “No ha… No ha servido de nada…” – lamenta Gyuma.
– “No te fustigues” – responde su abuelo. – “Esto aún no ha terminado.”
– “No tengo fuerzas ni para moverme…” – responde el chico.
– “En eso creo que puedo ayudarte.” – responde Goku, que se agacha delante del muchacho. – “Dame la mano.”
El mestizo pone todas sus fuerzas en levantar la mano y Goku sale a su encuentro. Las dos manos entrelazadas empiezan a brillar con una tenue luz blanca.
– “Este calor…” – murmura Gyuma. – “Esta energía…”
– “No estáis solos, Gyuma.” – le dice Goku. – “El universo entero está con vosotros; contigo.”
Lentamente, el chico logra abrir los ojos por completo y mirar a Goku, encontrándose con el amable rostro de su abuelo.
En la superficie, Bu se ceba con nuestros tres amigos. El monstruo noquea a Gohan con un puñetazo en el abdomen, y lo remata con otro en la nariz, dejándole tirado en el suelo. Trunks intenta socorrer a su maestro, pero es interceptado por una patada de Bu que surge por sorpresa del suelo y le golpea la barbilla, dejándole fuera de combate. Vegeta ataca a Bu por la espalda, pero el monstruo esquiva al saiyajín, saltando por encima de él, enrollando el brazo alrededor de su cuello y lanzándole a varios metros de distancia.
Vegeta, orgulloso, intenta ponerse de nuevo en pie, pero le fallan las fuerzas.
En ese instante, Vegeta siente una presencia que no esperaba.
– “¿K… Kakarotto?” – se pregunta el saiyajín.
De repente, una llamarada blanca surge del centro del cráter y asciende rápidamente hacia el cielo, formando una gigantesca esfera de energía genki.
Son Gohan, tumbado boca arriba, abre los ojos al notar una extraña luz que parece emitir un agradable calor, y se sorprende al ver la gran esfera de energía.
– “¿Papá?” – murmura el mestizo.
Videl, Upa, Lupo y el viejo Kaioshin miran al cielo sorprendidos.
– “¿Qué es eso?” – pregunta Videl.
– “¡Es la Genkidama!” – exclama Karín, sorprendido y emocionado.
– “¡¿La técnica del Kaio del Norte?!” – exclama el Dios.
Trunks intenta levantarse, cuando nota que un extraño calor emana del gran cráter. Lentamente, una figura empieza a ascender hacia el cielo.
– “Jeje…” – ríe feliz Trunks. – “Gyuma…”
El hijo de Gohan, con los brazos en alto y los ojos cerrados, asciende lentamente hacia el cielo.
El pequeño Bu se da cuenta de lo que sucede y mira la escena desconcertado y con cierta preocupación.
En el Más Allá, todos se acercan al televisor.
– “¡La Genkidama!” – exclama Yamcha. – “¿Cómo es posible?” – se pregunta.
– “¡¿Cuándo ha…?!” – se pregunta Ten.
– “Goku…” – piensa Krilín, preocupado.
Piccolo esboza una sonrisa, orgulloso de su compañero y del chico.
– “No podías mantenerte al margen…” – piensa el namekiano.
El Rey Enma frunce el ceño y agacha la cabeza, pues siente sensaciones contradictorias.
– “Es mucho más grande que en Namek…” – dice Krilín. – “¿Cómo ha podido acumular tanta energía?”
– “¿Te preguntas como ha podido comunicarse con todo el universo?” – sonríe Piccolo.
Krilín enseguida entiende a su compañero.
En el planeta de Kaiosama, Son Goku aparece con el Shunkanido.
– “Goku…” – murmura el Kaio. – “Lo que has hecho… lo que hemos hecho… tiene un precio muy alto para ti…”
Son Goku sonríe satisfecho.
– “Aceptaré las consecuencias.” – responde Goku.
Gyuma abre los ojos y clava su mirada en Majin Bu, que reacciona dando un paso atrás.
– “Grrrr…” – gruñe el monstruo.
Videl observa a su hijo en el cielo.
– “Gyuma…” – llora emocionada.
Gohan, que sigue tumbado en el suelo, sonríe al ver al chico.
– “Bien hecho, hijo” – murmura el mestizo. – “Acaba con él…”
Vegeta intenta ponerse en pie, sin éxito. 
– “Kakarotto…” – sonríe el saiyajín. – “Has sido tú, ¿verdad?”
Majin Bu, asustado, apunta a Gyuma con sus manos y dispara un ataque de ki que avanza rápidamente hacia el chico. 
Gyuma cierra los ojos, esperando poder resistir el impacto, pero en el último instante, el ataque es interceptado por Trunks, que ha aparecido con el Shunkanido.
– “Trunks…” – murmura sorprendido Gyuma.
– “¡Sigue concentrando energía!” – exclama el hijo de Vegeta, que duras penas puede mantenerse en el aire.
Trunks, con las pocas fuerzas que le quedan, se abalanza sobre Bu, que evita el puñetazo saltando sobre el chico y le pisa con fuerza, estampándole en el suelo.
Gyuma contempla el combate preocupado, cuando una voz interior le habla.
– “¡Muchacho! ¡¿Me oyes?!” – exclama la voz.
– “¿Quién me habla?” – se pregunta Gyuma.
– “¡Soy el Kaio del Norte!” – responde Kaiosama. – “¡Todo el universo te escucha! ¡Habla!”
Gyuma respira profundamente, intentando calmarse.
– “¡Habitantes del universo! ¡Amigos!” – empieza el chico. – “Me llamo Son Gyuma. En la Tierra estamos luchando contra Majin Bu; un enemigo sin parangón que amenaza no solo nuestro planeta, si no todo el universo.”
La voz del chico recorre el Universo. En la Tierra, el Rey Chappa, Erasa, Ikose, Norimaki, los soldados del nuevo Ejército Real, una chica y su madre en una granja… Todos prestan atención al muchacho.
– “¡Es el chico que nos ayudó!” – exclama la joven muchacha. – “¡Es él!”
– “¡Es Gyuma!” – se sorprende Ikose. 
– “Ellos…” – se sorprende el Rey. – “Siguen luchando…”
En el Más Allá, todos escuchan con atención.
Gyuma continúa con su plegaria.
– “Mucha gente ha muerto enfrentándose a este monstruo, pero ¡podemos ganar! ¡Estoy seguro! Pero necesitamos vuestra ayuda.” – continúa el chico, conteniendo la emoción. – “¡Necesito que alcéis vuestras manos hacia el cielo y me mandéis vuestra energía! ¡Juntos podemos derrotarle! ¡Sé que podemos!”
En el planeta de Kaiosama, Son Goku sonríe orgulloso al escuchar a su nieto.
– “El chico sabe hablar…” – sonríe Kaiosama.
Mientras tanto, Trunks recibe una paliza a manos de Bu.
– “En la Tierra hemos pasado malos momentos…” – sigue el chico. – “Pero siempre hemos logrado superarlos, con mayor o menor suerte. Nunca nos rendimos. ¡Os pido que me ayudéis! ¡Dadme vuestra energía para poder derrotar a Majin Bu!”
En el puesto fronterizo, el Rey Enma y sus hombres levantan las manos.
Alrededor del universo, una gran multitud de seres de todas las razas colaboran con Gyuma. 
En un lejano planeta ahora llamado Nuevo Namek, todos alzan sus manos.
– “¡Nuestros amigos de la Tierra necesita nuestra ayuda!” – exclama Moori.
– “¡Alzad las manos!” – añade Dende.
También el Rey Chappa y sus hombres aportan su grano de arena.
La Genkidama sigue aumentando de tamaño.
– “¡Ya casi está!” – exclama Gyuma. – “¡Lo noto!”
Bu, que pisotea a Trunks, nota la gran energía que se acumula en la esfera y la mira aterrorizado.
Gyuma se prepara para lanzar el ataque, pero ve a su amigo junto a Bu y se detiene; tiene dudas.
– “Hazlo…” – murmura Trunks, casi sin fuerzas.
– “¡Apártate, Trunks!” – exclama Gyuma.
Vegeta y Gohan no tienen fuerzas para moverse.
– “Maldita sea…” – lamenta Vegeta.
El pequeño Bu se da cuenta de lo que sucede y agarra a Trunks por el cabello.
– “¡JIJIJI!” – ríe el monstruo.
De repente, como un misil, el otro Bu se lanza sobre el pequeño y le atiza un cabezazo que lo aparta de Trunks. 
El pequeño Bu se detiene rápidamente, pero el gordinflón salta sobre él y le garra la antena, mientras el pequeño se defiende de la misma forma. Ambos forcejean.
– “No harás más daño a mis amigos…” – dice el bueno de Bu.
– “Grrrr…” – gruñe el monstruo.
Gyuma observa lo ocurrido.
– “Bu…” – murmura el chico. – “Parece que no eras completamente malvado. Siento mucho que las cosas hayan ocurrido de esta forma. La humanidad te debe una disculpa. Tu destino podría haber sido distinto.”
El Bu bonachón agarra al pequeño, que ahora lucha por apartarse.
– “¡AAAAH!” – grita el pequeño Bu, mientras empuja la cara de su contraparte.
Gyuma esboza una tierna sonrisa.
– “Gracias, Bu. Te recordaremos como el salvador de la Tierra.” – murmura, mientras se prepara para lanzar la Genkidama. – “¡HAAAAAAAA!” – exclama al proyectar el ataque.
El pequeño Bu, aterrorizado, intenta zafarse del agarre del gordinflón, pero éste no le permite escapar. La Genkidama se acerca rápidamente.
Gohan, Videl, Trunks, Vegeta, Karín, Upa, Lupo y el Kaioshin observan la escena esperanzados. 
– “¡VAMOS!” – gritan al unísono.
En el Más Allá, todos siguen atentos al televisor.
– “¡Vamos, chico!” – exclama Krilín.
– “¡Hazlo!” – gritan todos.
En el planeta de Kaiosama, Son Goku sonríe orgulloso.
El bonachón de Bu recuerda a su mejor amigo entregándole su sombrero pirata y a la tripulación coreando su nombre; el momento más feliz de su vida.
– “Grr…” – gruñe el pequeño. – “¡AAAAAAH!” – grita.
– “No soy un monstruo.” – sonríe el bonachón. – “Soy un pirata.”
La Genkidama impacta contra los dos Majin Bu, que sucumben ante el poder devastador del ataque.
La gran esfera de energía continúa su camino y se adentra en el mar, donde finalmente se desvanece en una explosión de luz que ilumina la Tierra.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 73: Desesperación

OMG // Capítulo 73: Desesperación
Alrededor del mundo, la explosión ha causado terremotos y tsunamis que arrasan con todo a su paso. Grandes ciudades sufren las consecuencias de la violencia de tal estallido.
En su trono, el Rey Chappa agacha la cabeza mientras su castillo tiembla.
– “Es el final…” – llora el Rey. – “Ha sido culpa mía…”
En la Capital del Oeste, Ikose y Norimaki se agarran a lo que pueden ante un violento seísmo que derrumba parte de la Corporación Cápsula.
– “Espero que estén todos bien…” – murmura Senbei. 
– “Tengo un mal presentimiento…” – piensa Ikose.
En el Monte Paoz, cuando la luz y el polvo desaparecen, se revela un gigantesco y profundo cráter.
En el cielo, Bu estalla en una enorme carcajada mientras patalea feliz, como un niño que acaba de hacer una travesura.
Son Gohan, malherido, surge de entre el polvo. En el último instante ha protegido a Videl de la explosión. Su ropa se encuentra hecha trizas.
Cerca de allí, Vegeta y Trunks también han sobrevivido en similares condiciones.
– “Bastardo…” – lamenta Vegeta.
Trunks se acerca al cráter y se asoma al abismo.
– “No…” – llora el mestizo. – “Gyuma…”
Videl, al ver el cráter, cae de rodillas, llorando.
– “Mi pequeño…” – solloza la mujer.
Son Gohan, a su lado, se mira la mano llena de polvo que se escurre entre sus dedos.
De repente, el mestizo cierra su puño con fuerza y se transforma en Súper Saiyajín 2. Con su corazón lleno de rabia, clava su mirada en Bu.
Sin mediar palabra, Gohan sale volando hacia el monstruo.
– “¡HAAAAAAA!” – grita al abalanzarse sobre el enemigo.
Bu esquiva los ataques de un desesperado Gohan sin problema e incluso se mofa de él.
– “¡BHUAAAA!” – se burla el monstruo, sacándole la lengua.
– “¡MALDITO BASTARDO!” – grita Gohan, furioso.
Pero Bu le propina un puñetazo en el abdomen que le deja sin aliento.
– “¡JIJIJI!” – ríe Bu, que enrolla su brazo alrededor del cuello del mestizo.
En la superficie, Trunks observa el combate y se prepara para ayudar a su maestro.
– “¡Son Gohan!” – exclama antes de utilizar todas las fuerzas que le quedan para transformarse en Súper Saiyajín 2.
Pero Vegeta le detiene colocando la mano en su hombro.
– “No vayas” – le dice el saiyajín.
– “Papá…” – se sorprende Trunks.
– “Coge a la chica y largaos de aquí” – dice Vegeta.
– “Pero… Tenemos que…” – insiste el chico.
– “Eres la única esperanza de la Tierra; puede que del Universo.” – le interrumpe el saiyajín. – “Eres mi hijo y has sido entrenado por los mejores guerreros de este mundo y del otro.” – añade. – “Entrena. Alcanza el poder necesario para eliminar a este bastardo y vénganos.”
Vegeta se transforma en Súper Saiyajín.
– “Me estás pidiendo que huya…” – dice Trunks.
– “Te estoy pidiendo que sobrevivas” – responde Vegeta. – “Para luchar otro día.”
Trunks se sorprende al escuchar las palabras de su padre; unas palabras que jamás esperaba oír de él.
– “Adiós, hijo mío” – sentencia Vegeta, que sale volando hacia Gohan y Bu.
El mestizo agacha la cabeza y se seca las lágrimas.
– “Papá…” – murmura Trunks.
Cerca de allí, Karín, que abraza a Upa, abre los ojos.
– “¿Estamos vivos?” – se pregunta el Duende. 

Al mirar a su alrededor, parece que una extraña barrera invisible a evitado que sean enterrados por una tonelada de escombros. El anciano Kaioshin, de pie, sostiene el derrumbamiento con su poder mental, haciendo un titánico esfuerzo.
– “Señor Kaioshin…” – se sorprende Karín.
– “Grr… Estoy muy viejo… para esto…” – gruñe el Dios, mientras una gota de sangre gotea por su nariz.
En el cielo, Bu sigue torturando a Gohan, estrangulándole con su brazo mientras le propina patadas en el abdomen.
De repente, Gohan logra morder a Bu, haciendo que debilite su agarre, y Vegeta aprovecha el momento para sorprender al monstruo con un puntapié en la cara, alejándole de Gohan.
– “Gracias, Vegeta” – dice Gohan, mientras se recupera.
– “¡No te distraigas!” – exclama Vegeta.
Los dos saiyajín apuntan al monstruo rápidamente.
– “¡BIG BANG ATTACK!” – exclaman al unísono, desintegrando a Bu con su ataque.
En un instante, el monstruo empieza a regenerarse de nuevo.
Son Gohan mira a Vegeta de reojo, entristecido.
– “Vegeta…” – dice el mestizo. – “Si no lo digo ahora, puede que no tenga otra oportunidad…”
– “Ya lo sé” – le interrumpe Vegeta. – “Nos hemos fusionado. Sé lo que pasó y sé como te sientes.” – responde. – “Es suficiente.”
Gohan esboza una forzada sonrisa de alivio.
– “Gracias.” – responde el mestizo.
Bu ya se ha regenerado y sonríe de forma terrorífica.
– “¡JIJIJI!” – ríe el monstruo.
En el Más Allá, todos siguen atentos al monitor, excepto Goku, que tiene su mirada fija en el suelo.
– “¿Qué piensan hacer?” – se pregunta Yamcha.
– “¿Acaso tienen alguna oportunidad?” – murmura Ten Shin Han.
De repente, Goku da la espalda a sus compañeros y se aleja caminando hacia la salida del puesto fronterizo.
– “¿Qué ocurre, Goku?” – pregunta Krilín.
– “No necesito ver esto” – responde el saiyajín.
Todos se sorprenden ante la actitud de su amigo. 
– “Pero, Goku…” – titubea Krilín, que nunca ha visto a su amigo con una actitud tan derrotista.
– “He tenido suficiente” – responde Goku, tajante.
El saiyajín sale del puesto fronterizo dejando a todos boquiabiertos.
– “Son Goku…” – murmura el Rey Enma.
– “Tiene que ser muy duro…” – agacha la cabeza Yamcha.
Krilín parece confuso ante el comportamiento de su amigo, al que conoce muy bien, y busca con la mirada a Piccolo. El namekiano sigue mirando la puerta por la que ha salido Goku, pero su sonrisa reafirma las sospechas de Krilín.
– “No sé que tramas, Son Goku.” – piensa Piccolo. – “Pero te deseo suerte.”
En la Tierra, en el fondo del cráter, Gyuma se encuentra enterrado por los escombros, bocabajo, malherido e inconsciente. 

De repente, parece recobrar el conocimiento, pero es incapaz de moverse.

– “¿Estoy muerto?” – se pregunta el chico, mientras intenta mover su mano levemente, sin mucho éxito. – “No… Me duele todo…”
En la superficie, Vegeta y Gohan se abalanzan sobre Bu, pero el monstruo les esquiva fácilmente y contraataca con violencia.
Bu propina una patada en el abdomen de Vegeta y lo remata con un codazo, lanzándole contra el suelo.
Gohan intenta aprovechar la distracción para golpear a Bu, conectando un puñetazo en la cara del monstruo que éste encaja sin problemas, atrapando a Gohan y propinándole una tormenta de puñetazos en el abdomen, terminando con un ataque de ki que empuja al mestizo y estalla tras varios segundos.
El cuerpo de Gohan, que ha perdido su transformación, cae del cielo y se estrella contra el suelo.
Bu sonríe, pero es sorprendido por una embestida de Vegeta, que le propina un cabezazo y le hace retroceder. 
– “¡No hemos terminado!” – grita Vegeta.
Cerca de allí, Gohan se levanta una vez más, a pesar de las heridas. Se encuentra ensangrentado y le cuesta abrir su ojo izquierdo.
– “Maldito bastardo…” – murmura mientras lucha por mantenerse en pie. – “No dejaré que te salgas con la tuya… No dejaré que te vayas de rositas… ¡¡ME LAS PAGARAAAAAAAS!!” – grita Gohan a pleno pulmón, transformándose de nuevo en Súper Saiyajín 2 y volviendo al ataque. 
Mientras tanto, Trunks ha encontrado a Upa, a Karín y al Kaioshin, todos en un estado deplorable, y se dispone a llevárselos con Shunkanido.
– “¡Videl!” – exclama Trunks, que alarga su mano hacia la mujer, que sigue arrodillada ante el cráter. – “¡Tenemos que irnos!”
La mujer niega con la cabeza.
– “No” – responde Videl. – “Marchaos vosotros.”
– “¡No seas tozuda!” – exclama Karín. – “¡Deja que ellos luchen tranquilos! ¡No hay nada que puedas hacer!”
Videl se pone en pie.
– “No voy a abandonarle otra vez” – responde decidida.
De repente, un ruido de rocas cercano alerta a los presentes.
– “¿Qué ha sido eso?” – pregunta el Kaioshin.
En ese instante, el Majin Bu gordinflón sale de entre los escombros.
– “¿Quién me ha hecho daño?” – pregunta el monstruo.
Todos se quedan petrificados.
– “Otro… Otro Majin Bu…” – titubea Upa.
– “Maldita sea…” – murmura Trunks, que se transforma en Súper Saiyajín 2 y se pone en guardia.
Muy lejos de allí, en el planeta de Kaiosama, el Kaio del Norte observa los acontecimientos.
– “Las cosas van de mal en peor…” – lamenta el Dios.
De repente, Goku aparece con el Shunkanido.
– “Son Goku” – le dice el Kaio. – “Lo siento mucho…”
– “Kaiosama…” – le interrumpe Goku, muy serio. – “Tengo que pedirle un favor.”