Los dos grandes Súper Saiyajín / Parte VII: La decisión de Vegeta
“¡No permitiré que un idiota como tú sea el máximo exponente de nuestra raza!”
En los Universos 3 y 5, Son Goku ha derrotado a Freezer y su padre en la Tierra. El Rey Cold ha fallecido a manos de su propio hijo y el tirano ha huido, perdonado por Son Goku. (*Ver “Emperador Freezer / Parte I: El Imperio contraataca”)
El tirano ha lanzado un ataque de ki contra el suelo y ha provocado una gran polvareda, que aprovecha para ocultar su huida mientras alza el vuelo y se pierde en el cielo ante la mirada atenta de Goku.
Los guerreros Z, que han visto el combate de cerca, se acercan a Son Goku rápidamente mientras Freezer se marcha volando hacia el espacio.-
-“¡Está huyendo!” – exclama Vegeta. – “¡¿Qué estás haciendo?! ¡Acaba con él!” – insiste.
-“Ya no es peligroso.” – responde Goku sonriendo.
-“¡No empieces con tus estupideces!” – le responde Vegeta. – “¡Freezer será siempre peligroso! ¡No le dejes escapar!”
-“No voy a matar a alguien que siente miedo” – dice Goku. – “La derrota que ha sufrido es peor que la muerte.”
-“¡Eres un iluso!” – le dice Vegeta.
Goku recupera el su estado base.
Vegeta aprieta sus puños, furioso.
-“Kakarotto…” – piensa el saiyajín. – “¡¿Cómo puedes ser tú el Súper Saiyajín…?!” – sus puños están tan apretados que una gota de sangre se derrama entre sus dedos.
Son Goku, sonriente, abraza a su hijo, luego a Krilín. Sus amigos están contentos de tener a su compañero de vuelta.
– “No… No es posible…” – piensa Vegeta. – “¡No permitiré que un idiota como tú sea el máximo exponente de nuestra raza!”
En los Universos 6 y 7, la historia fue distinta. Un chico del futuro apareció y derrotó a Freezer y al Rey Cold. El chico resultó ser el hijo de Vegeta y Bulma, que había viajado al pasado para advertir a Son Goku y a sus amigos que unos androides aparecerían en tres años y acabarían con todos; además, Goku no podría enfrentarse a ellos, pues moriría antes de una enfermedad cardíaca viral. Trunks le ha traído una medicina del futuro para intentar cambiar tan aciaga historia.
Goku y los demás deciden que van a entrenar para detener a los androides cuando aparezcan.
-“¡Vale!” – dice Goku. – “Pues nos veremos dentro de tres años. El día 12 de mayo a las nueve de la mañana. No importa si solo aparecen unos cuantos.”
-“Kakarotto…” – dice Vegeta, molesto por el tono de Goku. – “No te hagas el chulo porque te puedas convertir en Súper Saiyajín… Un día de estos pelearemos y ganaré… No olvides que soy el número uno.”
-“Ya…” – sonríe Goku.
En todos los Universos (3, 5, 6 y 7), Vegeta tuvo la misma idea:
El saiyajín, vestido con pantalón amarillo y camisa rosa, al llega a la Corporación Cápsula después de su encuentro con Goku, entra en el laboratorio de Brief.
-“¡Viejo!” – exclama el saiyajín. – “¡¿Y mi nave?!”
-“Ya casi está…” – dice Brief. – “¡Y creo que me he superado! Esta nave tendrá sonido stereo y…”
-“¿Tiene una sala de gravedad?” – le interrumpe Vegeta.
-“¡Por supuesto!” – dice Brief. – “Puedes aumentar la gravedad cien veces.” – presume.
-“Que sean trescientas.” – dice Vegeta.
-“¡¿EH?!” – se asusta Brief. – “¡¿Quieres que construya una sala de gravedad con una fuerza de gravedad trescientas veces superior a la nuestra?!”
-“Parece que Kakarotto se entrenó bajo una gravedad cien veces más alta de lo normal…” – dice el saiyajín. – “Quiero que sea tres veces más potente.”
-“Es… es increíble…” – dice el doctor, asombrado. – “Pero… si pesas 60 kilos, pasarás a pesar 18 toneladas…”
Vegeta le da la espalda y se dirige a la salida.
-“Tenla lo antes posible.” – sentencia el saiyajín.
En los Universos 3 y 5, Son Goku es recibido por Chichi con un guantazo.
-“Chichi…” – dice el saiyajín, aterrado, retrocediendo lentamente. – “Lo… lo siento… yo…”
La mujer lo sorprende con un fuerte abrazo.
-“Me alegro de que estés con nosotros…” – llora Chichi.
-“Chichi…” – sonríe Goku. – “Yo también me alegro de estar aquí…”
-“Creo que mañana podríamos ira pescar… ¿Qué te parece, Gohan?” – le dice a su hijo.
-“¡Genial!” – celebra el chico.
-“Eso si tu madre te da permiso…” – sonríe Goku.
-“¿Puedo, mamá?” – pregunta Gohan, ilusionado.
Chichi observa la escena enternecida.
-“Claro que sí.” – responde, risueña. – “Yo prepararé la comida. Iremos los tres.”
-“¡Fantástico!” – exclama Gohan.
En los Universos 6 y 7, Son Goku es recibido por Chichi de la misma forma. Pero tras el abrazo de su esposa, Goku le cuenta lo que les ha contado el chico del futuro.
-“Y por eso, es importante que nos preparemos.” – dice el saiyajín. – “Gohan puede retomar sus estudios después…”
-“¡¡NI SE TE OCURRA!!” – exclama Chichi. – “¡¿Es broma o qué?! ¡¿Hasta cuando vas a interrumpir los estudios de Gohan?!” – protesta. – “¡¡Es ridículo pensar que lo harás tan fuerte como tú a base de entrenamientos!! ¡¿Por qué no practicas con Piccolo?!”
-“Ya te lo he dicho… También necesitamos la fuerza de Gohan…” – insiste Goku. – “Comprendo lo de los estudios… ¡Pero dentro de tres años la Tierra estará en peligro!”
-“¡¿Quién te crees que eres?!” – replica Chichi. – “¡Jamás has trabajado! ¡Ni siquiera sabes cuidar de Gohan! ¡¿Has traído dinero a casa desde que nos casamos?!”
-“No… no me digas eso…” – se excusa Goku. – “Ahora no importa… Además, Gohan quiere luchar…”
-“¡¡DE NINGUNA MANERA!!” – exclama Chichi, furiosa. – “¡¡NO LO PERMITIRÉ!!”
-“¿Es que te importan más los estudios de Gohan que el futuro de la Tierra?” – dice Goku, confuso.
-“¡EXACTO! ¡NATURALMENTE!” – replica Chichi. – “¡A MÍ NO ME IMPORTA LA TIERRA! ¡LO MÁS IMPORTANTE SON LOS ESTUDIOS DE MI HIJO!”
Son Goku ve la reacción de Chichi tan exagerada que no se la toma en serio.
-“¡Estás de broma!” – dice con una enorme sonrisa, mientras le da una palmadita en la espalda.
Con su nueva fuerza, Goku lanza a Chichi a través de la pared hasta unos arbustos.
-“¡¡PERDÓN!!” – se excusa rápidamente el saiyajín. – “¡Yo solo quería darte una palmadita, pero me he hecho tan fuerte…!”
Goku y Gohan socorren a Chichi. Entre los dos la llevan de nuevo a la casa y le vendan las heridas.
-“Bueno…” – dice ella. – “Está bien… A las mujeres siempre nos toca sufrir…”
-“De verdad que lo siento…” – sigue disculpándose el saiyajín. – “No quería hacerlo…”
“¡Pero ten seguro que dentro de tres años haré que Gohan deje la lucha!” – protesta ella. – “¡Se acabaron las peleas!”
La noche ha caído en la Capital del Oeste. En la Corporación Cápsula, Bulma se acuesta en su habitación, acompañada por Yamcha.
-“Tres años…” – suspira el terrícola. – “No quiero morir…”
-“¡Pues entrena!” – protesta ella, dándole la espalda.
-“Lo sé…” – dice Yamcha. – “Mañana empiezo.”
En las montañas rocosas, Vegeta sigue entrenando en la oscuridad.
En el Monte Paoz, Goku se acuesta junto a Chichi. La mujer le abraza, poniendo la cabeza sobre su pecho, oyendo su corazón.
-“Goku…” – dice ella.
-“¿Qué ocurre?” – pregunta él.
-“Tengo miedo.” – dice ella.
-“Todo saldrá bien.” – sonríe el saiyajín. – “Tenemos la medicina del futuro… ¡Y esos androides no nos cogerán desprevenidos! Entrenaremos duro y…”
Al decir esas palabras, el saiyajín puede ver a su mujer entristecer.
-“Lo siento.” – se disculpa él.
-“Tres años.” – dice Chichi. – “Luego se acabaron las peleas.”
Goku sonríe.
-“Quiero que Gohan tenga una vida normal.” – dice Chichi. – “Tiene potencial para lograr cosas grandes.”
-“No lo dudo.” – dice Goku.
