DBSNL // Capítulo 63: Un as en la manga

DBSNL // Capítulo 63: Un as en la manga
“Ni te imaginas a lo que están dispuestos algunos para proteger a los suyos”
El Zamas Dai Kaioshin ataca a Gotenks, que retrocede mientras esquiva los ataques del Dios.

– “Parece que esa espada es su recurso principal” – piensa mientras se zafa de sus ataques. – “Si estoy atento a ella, debería poder ganarle”.
Pero Zamas activa una nueva espada en su otra mano y casi sorprende a Gotenks, que vuelve a evitar su ataque pese a perder un mechón de pelo.
Zamas insiste e intenta atravesar a la fusión saiyajín de una estocada con su espada izquierda, pero Gotenks vuelve a esquivarle mientras crea un aro de ki por el que el Dios pasa la mano. Gotenks hace que se cierre el halo, aprisionando la muñeca de Zamas. 
El Dios grita de dolor y su espada se desvanece.
Gotenks recupera una distancia prudencial y prepara el Kamehameha del maestro Roshi.

– “¡Se acabó!” – exclama. – “¡Ka… Me… Ha… Me…! ¡¡HAAAAA!!!”
Un gigantesco Kamehameha avanza rápidamente hacia el Dios, que corta el donut de ki con su espada derecha, reactiva su espada izquierda y cruza ambas hojas frente a él para resistir el ataque de Gotenks.

– “¡Maldito!” – murmura Gotenks.
– “¡Estúpidos mortales!” – grita el Dios furioso ante el poder de Gotenks, que le hace retroceder. – “¡No dejaré que alteréis mis planes!”
El Zamas Hakaishin del Universo 5, sosteniendo la bola de chicle, observa atentamente a su homónimo en esa comprometida situación.
Lejos de allí, Piccolo se encuentra inmerso en un combate contra tres enemigos del Universo 2. Uno de ellos, de aspecto humanoide con la cabeza parecida a una anguila, usa unos tentáculos que salen de su antebrazo y se entrelazan formando un látigo eléctrico con el que intenta golpear al namekiano.

Dibujado por Ipocrito


Piccolo esquiva el látigo y éste golpea a su gigantesco compañero con aspecto de jabalí, que grita al ser electrocutado.

– “¡Elecus, ten cuidado!” – dice el tercero, que es un ser pequeño de piel verde oliva – “¡Casi matas a Brut!”
– “¡El namekiano es muy rápido, Lebin!” – protesta Elecus.


Dibujado por Ipocrito


Piccolo aparece detrás del guerrero anguila.

– “Vosotros sois los lentos” – dice antes de golpear con el codo la nuca de Elecus, lanzándole contra Lebin.
Brut, aún humeante por el chispazo recibido de su compañero Elecus, se abalanza sobre Piccolo, que lo esquiva dejando que éste golpee el suelo con sus dos puños.

Dibujado por Ipocrito
Piccolo se eleva de un salto y prepara su granada infernal.

– “¡Apartaos!” – grita el Dai Kaioshin de ese universo al percatarse del poder destructivo de la técnica.
– “¡HAAAA!” – grita Piccolo lanzando su ataque que golpea el suelo causando una gran explosión.
Cerca de allí, Cell encara a Shoku.

– “Dime, chico” – dice Cell. – “¿Existió Son Goku en tu universo?”
– “¿Son Goku?” – pregunta Shoku, que no parece familiarizado con el nombre.
– “El saiyajín de ahí” – responde Cell señalando a Goku, que se encuentra cruzando el ring a toda velocidad.
– “Los saiyajín fueron exterminados porque representaban una amenaza potencial para la paz en el universo” – responde el humano.
– “Ya veo…” – murmura Cell. – “Así que sin saiyajín no hubo Son Goku, y sin él, no hubo motivos para crearme”.
– “¿De verdad eres una creación del Doctor Gero?” – se extraña Shoku.
– “Soy su obra maestra” – responde Cell sonriendo.
En el límite del ring, Maguro sigue hablando con el Dai Kaioshin del Universo 6.

– “Hace mucho tiempo, mis antepasados predijeron el final de nuestra raza” – explica el kanassano.
– “Pero no ocurrió” – le dice el Dios.
– “Eso creíamos” – responde Maguro. – “Al reescribir el tiempo, la historia cambió, y ese destino al que estábamos abocados nunca llegó a ocurrir”.
– “Los Kaioshin usaron el anillo Toki” – murmura el Dai Kaioshin.
– “Mis antepasados describieron a los monstruos que acabarían con nuestra raza…” – explica Maguro, mirando de reojo a Son Goku. – “Y un hombre destacaba entre los demás.”
– “¿Y qué ves ahora?” – insiste el Dios.
– “Para ser un Dios, tiene muy poca paciencia” – sonríe el kanassano.
– “¿Sabes cómo va a acabar esto?” – repite el Dai Kaioshin, algo impaciente.
– “Veo el todo convirtiéndose en la nada…” – responde Maguro.
– “Así que no hay solución…” – agacha la cabeza apenado el Dios.
– “…Pero también veo a un hombre” – continúa el kanassano, sorprendiendo al Kaioshin. – “Un hombre que sigue en pie cuando todo a su alrededor se desmorona”.
– “¿Quién es ese hombre?” – pregunta el Dios.
– “Es extraño…” – responde el kanassano. – “Cada vez que intento ver su rostro, éste cambia por completo.”
El Kaioshin, inquieto ante las palabras de Maguro, da un paso al frente con actitud inquisitiva.

– “Tus visiones parecen vagas” – dice el Dios. – “¡Dime cuál es el destino de mi universo!”
– “Adiós, Kaioshin” – dice el Kanassano sin alterar su tono de voz.
De repente, un ataque de ki impacta en la espalda del Dios y éste sale proyectado hacia el vacío que rodea el ring, donde se desvanece.
– “Otro idiota menos” – sonríe Ginyu, que es quien ha disparado.
En otro lugar, el ácido de Nigrissi corroe la espalda de Shisami, que se ve obligado a reducir su temperatura corporal para intentar reducir la velocidad a la que éste actúa.

– “Maldita sea…” – se lamenta el toro rojo.
– “Este es tu fin, akaburu” – dice Nigrissi con una peculiar voz similar al “canto de garganta”.
– “Soy un soldado de élite del Imperio de Freezer” – responde Shisami. – “No voy a rendirme tan fácilmente”.
El toro rojo se abalanza por sorpresa sobre Nigrissi y lo abraza con fuerza.

– “¡Voy a llevarte conmigo!” – exclama Shisami.
– “No te quedan fuerzas” – sonríe Nigrissi mientras clava sus garras en los costados del toro.
De repente, Nigrissi nota como la temperatura está aumentando vertiginosamente.

– “¡¿Qué estás haciendo?!” – exclama el extraño ser del Universo 1.
– “¡¡HAAAAA!!” – grita Shisami al notar como el ácido de su espalda acelera su actividad.
Pero en ese instante, Nigrissi aumenta de tamaño convirtiéndose en Garana y agarra a Shisami del cuello.

– “Buen intento” – dice Nigrissi con la voz de Garana.
Shisami, agotado, pierde el conocimiento y enfría su cuerpo.
Nigrissi aprieta el cuello del toro rojo hasta partirlo y arroja su cadaver fuera del ring. Después, vuelve a su aspecto original y lame su garra con la sangre de Shisami.
En el límite del ring, Ginyu se acerca a Maguro, que sigue impertérrito mirando al vacío.

– “¿Necesitas ayuda para saltar?” – le dice Ginyu.
– “Capitán Ginyu…” – murmura el kanassano.
– “¿Me conoces?” – se sorprende el capitán.
Maguro mira de reojo a Son Goku, que sigue su recorrido a través del ring mientras derriba a varios guerreros del Doctor Kamakiri, y parece que esboza una sonrisa por un instante.

– “Irónico…” – murmura el kanassano antes de arrojarse al vacío.
Ginyu se queda perplejo al ver que el guerrero del Universo 6 ha saltado al vacío de verdad.
Mientras tanto, el ejército de cadáveres del Dr. Kamakiri se lanza sobre Son Gohan, Freezer y Zamas, que no han tenido tiempo de intercambiar palabra.
Los tres repelen sin problemas a los enemigos, pues no son rivales para ellos. 
Beerus y Champa siguen enfrentándose a Sidra. Los tres parecen agotados. El enfrentamiento está siendo largo, pero ninguno parece dispuesto a abandonar. 
Sidra observa a su alrededor y se percata de que él es el único superviviente de su Universo.

– “Sólo quedas tú” – le confirma Beerus.
– “Abandona con dignidad” – le sugiere Champa.
– “Idiotas” – responde Sidra decepcionado con la actitud de sus alumnos. – “Lucho por la supervivencia de mi universo. No por la mía. Perder significaría la muerte de infinidad de inocentes” – explica.
– “¿Desde cuándo te importa eso?” – le espeta Beerus. – “Nos enseñabas que lo importante es mantener el equilibrio y eliminar las anomalías que aparecieran”.
– “Para mantener la paz en el universo” – responde Sidra.
– “¿Paz?” – se burla Beerus. – “¿Así lo veían las razas que exterminaste?”
Champa mira sorprendido a Beerus, pues no reconoce esa actitud en su hermano, que siempre ha sido mucho más frío.

– “Es la única opción” – responde Sidra. – “El equilibrio…”
– “¡Esas razas luchan para sobrevivir!” – le interrumpe Beerus. – “¡Para proteger lo que aman!”
En ese momento, Gin avanza a toda velocidad hacia un agotado Vegeta para darle el golpe de gracia, pero un destello magenta intenso se interpone entre ambos y detiene el puñetazo del Hakaishin. Son Goku ha llegado en el instante necesario, transformado en Súper Saiyajín Blue, pero con un aura distinta, emitiendo reflejos centelleantes de color rojizo. 

– “Kakarotto…” – murmura Vegeta al ver a su compañero delante de él. – “¿Cómo has…?”
– “Otro insecto insignificante” – dice Gin, que intenta golpear a Goku con su otro puño, pero Goku lo detiene también y se quedan cara a cara.
Sidra baja la mirada y parece pensativo.

– “Y créeme…” – añade el Hakaishin del Universo 7. – “Ni te imaginas a lo que están dispuestos algunos mortales para proteger a los suyos” – sentencia mientras mira a Son Goku de reojo.
Whis contempla la interacción de Sidra con sus alumnos y sonríe al escuchar a Beerus.

– “Parece que visitar la Tierra le ha cambiado, señor Beerus” – piensa el ángel.
Un destello rojo envuelve a Son Goku, que abre los brazos agarrando los puños del Hakaishin. Su aura roja y azul se unen como una llamarada de color magenta muy intenso que recuerda a las auras de los Hakaishin, y le da una patada en la barbilla a Gin, seguido de una patada giratoria que le lanza lejos de su amigo.

– “El Kaioken, ¿eh?” – le dice Vegeta. – “Has logrado combinarlo”.
– “Cómete la senzu” – responde tajante Goku para sorpresa de Vegeta, mientras una gota de sudor recorre su sien – “No aguantaré mucho…”.
Gotenks sigue intentando superar a Zamas, que resiste ante el Kamehameha. 
En el último instante, cuando parece que Gotenks va a conseguir echar al Dios del ring, Zamas logra repeler el ataque, que se desvanece frente a sus espadas.

– “¡Oh, no!” – se lamenta Gotenks que vuelve a su estado base. – “Puse demasiado en ese ataque…”
Y en un destello, la fusión se deshace.
Zamas sonríe y avanza con ambas espadas activas hacia Goten y Trunks, que se encuentran indefensos y sin fuerzas ante su enemigo.

– “Ahora pagaréis por oponeros a un Dios” – murmura el Dai Kaioshin del universo 3 esbozando una sádica sonrisa.

DBSNL // Capítulo 61: ¡Change!

DBSNL: Capítulo 61: ¡Change!
“¡Deberían descalificarles!”
Freezer, Son Gohan, Goku y Vegeta miran a Tagoma sorprendidos al oírle realizar una técnica que conocen muy bien.

– “¿Qué ha sido eso?” – murmura Hit desconcertado por lo sucedido.
– “¡Eso era…!” – exclama Goku al percatarse de lo ocurrido.
Parece que, en el último momento, algo se interpuso entre la técnica de Tagoma y Hit.
Al lado del asesino, una rana namekiana salta confusa y desesperada.
Tagoma observa sus manos con tranquilidad mientras empieza a reír en tono bajo y lo va subiendo hasta estallar en una gran carcajada.

– “¡Al fin!” – exclama con lágrimas en los ojos mientras sigue riendo. – “¡Vuelvo a ser un soldado!” 
Freezer le observa estupefacto.

– “¿Tagoma?” – le pregunta el tirano.
– “No, señor” – responde Tagoma. – “¡Soy yo! ¡Su soldado de élite!”
Tagoma empieza a realizar distintas poses que son muy familiares para nuestros amigos y el demonio del frío.

– “¡Soy el Capitán Ginyu!” – grita luciendo en su pose final.


Dibujado por Ipocrito


– “¡¡¿Ginyu?!!” – exclaman nuestros amigos al unísono.
– “¡He sufrido un infierno en ese cuerpo de rana namekiana!” – explica Ginyu, ahora en el cuerpo de Tagoma. – “Pero cuando le vi en la Tierra, señor Freezer, y vi que usted no se había rendido y había luchado por sobrevivir y superarse, ¡supe que debía seguir luchando!” – añade. – “¡Ahora vuelvo a estar a su lado, señor! Y ese infierno ha merecido la pena.”
Hit no entiende nada y simplemente observa desconfiado a su enemigo.
Ginyu se dirige hacia Hit andando tranquilamente. 

– “Disculpa” – le dice mientras cambia de dirección y camina hacia la rana namekiana, en la que está encerrado Tagoma, aún desconcertado, que levanta la cabeza y ve su antiguo cuerpo frente a él.
El Capitán de las Fuerzas Especiales pisa la rana, matándola.

– “Créeme, te he hecho un favor” – dice mientras se asegura de que está muerta retorciendo el pie.
El Daishinkan contempla los hechos y se dirige a Whis.

– “Parece que el Universo 7 trajo un onceavo participante…” – dice muy serio.
– “En realidad, se podría decir que lo hizo el Universo 3” – responde Whis.
– “¡Esa rana vino del 7!” – exclama Camphari, defendiendo a su Universo. – “¡Deberían descalificarles!”
– “Callaos” – dice Zeno. – “El número de participantes de ambos universos sigue siendo el mismo” – explica el Dios del Todo. – “Ese al que llaman Ginyu parece que seguirá luchando para el Universo 3, igual que hacía Tagoma. Así que no hay motivo para descalificar a nadie”.
– “Señor…” – intenta explicar su caso Camphari. – “Su procedencia es del…”
– “He dicho que no se descalificará a nadie” – le interrumpe Zeno mirándole con esa inexpresividad aterradora.
– “Lo… lo siento, señor Zeno” – se disculpa templando Camphari haciendo una reverencia – “No pretendía contrariarle.”
El Daishinkan mira a Zeno con cierta desaprobación y después mira a Camphari y haciéndole un gesto de aserción con la cabeza, que parece indicarle que acepte las órdenes del Dios del Todo y no discuta.

Kus observa al recién revelado personaje del Universo 1.

“Nigrissi” – sonríe el ángel. –  “Después de tantos años usurpando el lugar del caudillo Fridge, al fin se muestra”.

El extraño ser se escabulle entre los participantes, huyendo de los cazadores del Universo 5, al verse superado no sólo en número, sino también en estrategia.

Gotenks sigue cara a cara con el Dai Kaioshin Zamas; ambos mirándose fijamente desde la distancia.

– “Son Gohan dijo que dejáramos a este tipo de enemigos para nuestros padres, Champa o el señor Beerus” – murmura Gotenks viendo como todos ellos están ocupados. – “Pero creo que no tenemos otra opción” – añade mientras se prepara para darlo todo.
Mientras tanto, Mr. Bu sigue luchando contra Shoku. Bu alarga ambos brazos para golpearle, pero Shoku los esquiva haciendo una pirueta y dispara el cañón de su brazo contra el ser mágico. 
Mr. Bu deja pasar el ataque esquivándolo con su cuerpo elástico, que recupera la normalidad inmediatamente, y se abalanza contra Shoku mientras sus brazos retoman su tamaño natural.
El ser mágico golpea a Shoku, pero éste alza su barrera protectora que impide que Bu pueda alcanzarle, así que retrocede y recuper la distancia.
Toppo se interpone entre ambos combatientes.

– “Es demasiado para ti, Shoku” – les interrumpe Toppo. – “Déjamelo a mí”.
Shoku asiente, y Toppo se abalanza sobre Mr. Bu, iniciando un fuerte intercambio de golpes.

– “¡Tú!” – le llama la atención Cell a Shoku. – “¡El de la armadura!”
Shoku mira a Cell.

– “Eres humano, ¿verdad?” – le pregunta la creación de Gero. – “Y esa tecnología… es de la Red Ribbon. ¿No es cierto?”
El humano del Unvierso 2 se sorprende al escuchar a Cell acertar en ambas cosas.

– “¿También existe la Red Ribbon en tu Universo?” – le pregunta Shoku.
– “Jeje” – ríe Cell. – “Estás ante la mejor creación de la Red Ribbon y el Dr. Gero”
– “¿El Dr. Gero?” – se sorprende el humano. – “He leído sobre él en los libros de historia. Una de las mentes más brillantes de la Tierra. No veo cómo pudo crear a un ser tan malvado cómo tú” – sentencia.
– “Jajaja” – vuelve a reír Cell. – “Malvado, ¿eh? Creo que en vuestro Universo tenéis un serio problema de perspectiva”.

Basil ha logrado esquivar los ataques de Shisami, que empieza a mostrar señales de cansancio.

– “Parece que has puesto demasiada energía en tus embestidas” – se burla Basil.

El cuerpo de Shisami, agotado, se enfría hasta recuperar su temperatura normal.

– “¡Ahora me toca a mí!” – exclama el lobo mientras se abalanza sobre el toro rojo.

De repente, un enorme gorila con armadura del Imperio agarra a Basil por una pierna.

– “¡Tú no vas a ninguna parte!” – le dice el simio, que estampa al lobo contra el suelo con violencia, una y otra vez, hasta dejarle inconsciente.

– “Ya era hora…” – sonríe Shisami.

El gorila lanza al abatido Basil fuera del ring como si fuera un muñeco de trapo.

–  “Me he distraído jugando con dos piratas Tech-Tech del Universo 6, pero ya me he encargado de ellos” – explica el simio.

En ese instante, una garra morada atraviesa el abdomen del gorila.

– “¡Garana!” – exclama el toro rojo.

El cuerpo de Garana cae inerte al suelo y tras él aparece Nigrissi, que lame su ensangrentada zarpa.


Lejos de allí, tres participantes del Unvierso 2 rodean a Piccolo.

– “¡Namekiano!” – dice el Dai Kaioshin de ese mismo Universo, que observa cómo sus hombres se disponen a atacar a Piccolo. – “Tu raza osó desafiar el curso natural de las cosas. Por eso, pese a ocupar el puesto de Supremo Kaioshin, no considero esta acción una ofensa a lo sagrado.” – explica.
– “Qué manera más estúpida de excusarse” – responde Piccolo burlonamente. – “Si queréis eliminarme, venid a por mí, pero no me hagas escuchar tus discursos rancios”.
El Dai Kaioshin respira hondo, intentando mantener la calma frente a la provocación de Piccolo. 

– “Acabad con él” – ordena a sus tres guerreros.

DBSNL // Capítulo 60: Oscuridad

DBSNL // Capítulo 60: Oscuridad
“No eres el único con técnicas interesantes…”
Zamas se dirige rápidamente hacia Gohan, pero se detiene en mitad de su carrera al sentir una extraña sensación que no puede explicar. De repente, nota cómo la oscuridad le envuelve y parece aislarle del torneo.

– “¿Qué demonios es esto?” – murmura mientras se pone en guardia.
Al principio no puede ver nada, pero pronto distingue una silueta frente a él, que parece acercarse.

– “¿Quién eres?” – exclama Zamas. – “¡Muéstrate!”
La extraña figura sigue avanzando hasta que Zamas puede identificarla perfectamente; es Piccolo.

– “¿Piccolo?” – murmura Zamas confuso. – “¿Qué está ocurriendo?”
Pero Piccolo no responde, simplemente le mira fijamente.

– “No entiendo nada…” – piensa Zamas.
A su alrededor, el resto de sus compañeros Kaioshin, Kibito y el maestro Toshisei le rodean.

– “¡¿Qué hacéis vosotros aquí?!” – les recrimina el Kaioshin del Norte. – “¡¿Qué sois?!”
De repente, una voz parece hablarle en su interior.

– “Son tus mayores temores” – dice esa voz.
– “¡¿Quién eres?!” – le pregunta Zamas. – “¡Da la cara!”
– “Tus miedos te limitan, Zamas” – continúa la voz, mientras Son Gohan se une al resto de figuras. – “Líbrate de tus temores”.
– “¡Son mis compañeros!” – exclama Zamas.
El Zamas Dai Kaioshin del Universo 3 y el Zamas Hakaishin del Universo 5 aparecen frente a Zamas mientras el resto de figuras se desvanecen.

– “Mira hasta dónde podrías llegar sin ellos” – insiste la misteriosa voz.
Zamas se agarra la cabeza con las dos manos mientras parece sufrir un fuerte dolor que muestra su lucha interior.

– “Dai Kaioshin, Hakaishin…” – continúa la voz. – “O algo superior a ambos…”
– “Cállate… cállate…” – repite Zamas. – “¡Cállate!”


Dibujado por Ipocrito

Los ángeles observan el torneo en silencio, desde las alturas, junto al señor Zeno.

– “Una magia poderosa” – comenta Whis.
– “La magia de Salabim podría compararse a la del mismísimo Bibidí” – explica Vados.
En el ring contemplan un pequeño ser con una enorme túnica que le cubre los pies dirigiendo sus manos hacia Zamas, mientras bisbisea conjuros sin parar en una extraña lengua.

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Mientras tanto, Hit se encuentra frente a Tagoma después de salvar a Jaco.

– “Gracias…” – dice Jaco. – “Pero sabes que después del torneo seguiré persiguiéndote”.
El asesino, sin perder de vista a Tagoma, responde al patrullero.

– “Eso significará que hemos sobrevivido” – dice con semblante serio.
Jaco sonríe al escuchar las palabras de Hit y se aleja caminando.

– “Te lo dejo a ti” – dice el patrullero mientras se aleja.
Tagoma se abalanza sobre Hit.

– “¡Nadie se enfrenta al ejército del señor Freezer y sobrevive!” – grita mientras ataca al asesino.
Sin saber lo que ha pasado, Tagoma sale repelido y parece haber recibido varios golpes, pese a que Hit no parece haberse movido.

– “¿Qué ha sido eso?” – murmura el soldado mientras intenta levantarse.
– “No te levantes” – le dice Hit muy seriamente.
– “¡No permitiré que te burles de mí!” – dice cargando otra vez contra el asesino del Universo 5, pero sólo consigue el mismo resultado.
Lejos de allí, Piccolo y Cell se encuentran cara a cara, ante la mirada atenta de los participantes del Universo 2.

– “Claramente eres más fuerte que el Cell que conocimos” – le dice Piccolo. – “Pero yo también estoy a otro nivel”.
– “No esperaba menos de ti, Piccolo” – responde Cell sonriendo.
Piccolo se lanza sobre Cell, que se sorprende por el poder descomunal que ha obtenido el namekiano al ser nombrado Dai Kaioshin. 
Piccolo le golpea una y otra vez. Cell intenta zafarse escupiendo al namekiano, que esquiva el escupitajo y retrocede.

– “Creo que calculaste mal tus posibilidades” – se burla Piccolo.
En ese momento, un poderoso ataque de ki alcanza el lugar dónde se encuentran los participantes del Universo 2, haciendo que todos se dispersen para esquivar el impacto.

– “Otro del Universo 7” – dice Toppo al ver que es Mr. Bu quien les ha atacado.
Shoku ataca con toda la potencia de su armadura a Mr. Bu, quién esquiva los misiles convirtiéndose en una masa de chicle que se vierte hacia el suelo y después recupera su forma.
Cell observa a Shoku algo sorprendido.

– “Esa tecnología…” – murmura el insecto.
Mr. Bu lanza un ataque de ki a Shoku, que crea una barrera energética y parece que su armadura se repotencia absorbiendo el ataque de Bu.

– “No cabe duda” – sonríe Cell. – “Es tecnología de la Red Ribbon”.
En otro lugar, Gotenks, transformado en Súper Saiyajín, se encuentra frente a la otra fusión metamor, que no es rival ante el poder de los saiyajín.

– “¿Cómo es posible…?” – murmura la fusión de metamoranos. – “¿Cómo conocéis nuestra técnica…?”
Gotenks le apunta con su mano.

– “La aprendió Son Goku en el Más Allá” – responde Gotenks.
Los metamoranos fusionados sonríen resignados.

– “Si la aprendió de gente de nuestra raza, significa que le consideraron digno de ello” – dice la fusión. – “Y si él os la mostró a vosotros, significa que hemos perdido contra unos guerreros formidables”.
Gotenks se sorprende ante tal halago, que despierta su faceta más egocéntrica. 

– “¡Ejem!” – se aclara la garganta. – “¡Claro que sí!” – dice poniendo los brazos en jarra. – “Habéis perdido contra el guerrero más fuerte de la Tierra, ¡el gran Gotenks!”
Mientras los saiyajín presumen, los metamoranos deshacen su fusión, sorprendiendo a Gotenks y huyendo del lugar por separado.

– “¡Maldita sea!” – exclama Gotenks frustrado, transformándose rápidamente en Súper Saiyajín 2 y extendiendo sus brazos, cada uno apuntando a un metamorano.
Kafkal y Samsal son apresados repentinamente por tres donuts de ki cada uno, cayendo al suelo inmovilizados.
Una silueta conocida camina hasta Kafkal. Es Zamas, Dai Kaioshin del Universo 3.

– “¿Zamas?” – murmura Gotenks al confundirle por un instante con el del Universo 7.
Zamas patea a Kafkal fuera del ring, haciendo que desaparezca.

– “¡Kafkal!” – grita Samsal al ver como su compañero es eliminado.
Zamas apunta a Samsal y dispara un ataque de ki que desintegra al metamorano.

– “Pero… ¿qué hace…?” – murmura Gotenks que no comprende el comportamiento del Dai Kaioshin, que se está entrometiendo en su combate.
El Dai Kaioshin mira a Gotenks con una tenebrosa mirada mientras activa la espada de ki de su brazo derecho.
Nuestro Zamas sigue inmerso en la oscuridad, luchando contra sus propios demonios. De repente, activa su espada de luz y se apuñala el abdomen ante la sorpresa de Salabim.
La oscuridad se disipa lentamente.

– “Soy el Kaioshin del Norte del Universo 7” – murmura Zamas. – “Y defenderé mi universo… ¡y a mis amigos!”.
En otro lugar, los tres cazadores se coordinan para aprisionar a Fridge en una prisión de ki.

– “¡Aguantad!” – grita uno de ellos. – “¡Ya le tenemos!”.
El demonio del frío parece débil y se arrodilla ante la presión causada por la jaula, mientras el jefe de los cazadores se acerca a él y crea un arpón de energía en su mano.

– “¡Mi primer demonio del frío!” – dice el cazador mientras sonríe y le clava el arpón en el corazón. – “¡Pediré al señor Zeno que me otorgue tu cabeza para mi colección!”


Dibujado por Ipocrito
De repente, la piel del demonio del frío parece derretirse y reconfigurarse para revelar a un ser de piel blanca, ojos verdes alargados y abombados y dientes amarillos de tiburón.

– “Pero, ¿qué…?” – se extraña el cazador.
La extraña criatura abre su boca y de ella emana un ácido verdoso a presión que los cazador consiguen esquivar por los pelos, pero no pueden seguir manteniendo la barrera en pie, así que el ser queda libre.
Lejos de allí, Tagoma se levanta una vez más frente a Hit, que parece no haberse movido y sigue con las manos en los bolsillos.
Pero a pesar de la derrota, Tagoma sonríe, algo que inquieta a Hit.

– “Hacía tiempo que no encontraba a alguien tan fuerte…” – dice Tagoma. – “Pero no eres el único con técnicas interesantes…” – dice mientras extiende los brazos en cruz.
Hit se percata de que Tagoma va a intentar algo y se dispone a sacar las manos de sus bolsillos.
El soldado de Freezer sonríe alocadamente:

– “¡CHANGE!” – exclama Tagoma.

DBSNL // Capítulo 58: Aún más perfecto

DBSNL // Capítulo 58: Aún más perfecto
“Vuestro amigo ha sido muy confiado”
Son Goten, transformado en Súper Saiyajín 2, se enfrenta a Magetta. Gracias a su transformación, ahora los ataques de Goten parecen hacer retroceder a su enemigo metálico que, pese a no sufrir daños, al menos ahora los ataques del saiyajín consiguen desplazarle.

– “Si sigo así sólo voy a cansarme…” – murmura Goten.
La fusión de los metamoranos pone en un aprieto a Trunks, que está siendo avasallado por su contrincante.

– “Parece que sacan un mayor rendimiento a la fusión que el que logramos nosotros…” – piensa Trunks mientras se protege.
Son Goten se percata de la situación en la que se encuentra su amigo, algo que Magetta aprovecha para atacar con un chorro de magma a presión que sale de su boca, sin embargo, Goten consigue esquivarlo en el último instante.

– “Tengo que terminar con esto y ayudar a Trunks” – piensa.
Dyspo corre y salta alrededor de Piccolo a toda velocidad y le ataca cuando el namekiano menos se lo espera.

– “No puedo seguir sus movimientos” – dice Piccolo. – “¿Pero qué clase de entrenamiento ha tenido este tipo?”
– “¿Qué ocurre, namekiano?” – se burla el conejo. – “¿Tienes dificultades para seguirme?”
De repente, una voz interrumpe a Dyspo y Piccolo. Alguien del mismo Universo 2, que hasta ahora había guardado silencio y simplemente se había limitado a observar el evento.

– “Ya es suficiente, Dyspo” – dice un ser grande y musculoso, de tez gris y ojos grandes y negros. – “Termina con él y vuelve a la formación”.
Dypso se detiene al instante al escuchar a su compañero.

– “De acuerdo, Jiren.” – responde el conejo. – “Discúlpame. Me he dejado llevar”.
Piccolo, pese a al castigo sufrido, ríe al ver que han regañado a su rival.

– “¿De qué te ríes tú?” – le recrimina Dyspo.
– “Ya veo quién manda en vuestro Universo” – responde el namekiano.
Dyspo, algo crispado por la actitud de su enemigo, le ataca de frente como un relámpago, mientras Piccolo se pone en guardia. Pero algo detiene al conejo. Un rayo de ki fucsia pasa entre él y Piccolo, haciendo que se detengan.
Ambos miran el origen de ese ataque y observan que es Cell quién les ha interrumpido.

– “¿Quién eres tú?” – le pregunta Dyspo. – “¿Acaso vienes a ayudar al namekiano?”
– “Ni siquiera somos del mismo Universo” – responde Cell con una sonrisa. – “Pero Son Goku y sus amigos son míos”.
Piccolo mira extrañado a la creación del Dr. Gero.

– “Maldita sea…” – murmura Piccolo.
– “¡Puedo con los dos!” – exclama Dyspo emocionado por el combate.
– “Deja que luchen” – ordena Jiren a su compañero. – “No te canses inútilmente. Puedes enfrentarte al vencedor”.
– “¡No!” – responde Dipso de malas maneras. – “¡Estoy harto de esperar!”
El conejo ataca a Cell que se protege del ataque. Dyspo retrocede y se dispone a usar la misma táctica que usó contra Piccolo, rodeando a Cell e intentando sorprenderle.
Cell no parece impresionado por los movimientos de su adversario y le sigue con la mirada, observando su juego de pies.
Cuando Dyspo intenta llevar a capo su ataque, Cell sonríe y le escupe, alcanzándole la pierna. El conejo retrocede desconcertado, y al apoyar el pie, la pierna se parte en dos, convertida en piedra, algo que sorprende a todos.

– “¿Piedra?” – murmura Toppo.
– “¿Cómo puede ser?” – exclama Piccolo al reconocer esa técnica.
Cell ríe mientras Dypso se encuentra tumbado en el suelo, viendo como la transformación avanza por su cuerpo.

– “Vuestro amigo ha sido muy confiado” – se burla Cell.


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Lejos de allí, el nuevo Súper Saiyajín se arranca el collar y se lanza a por su amo Frost, que encaja el primer golpe en el estómago sorprendido por el nuevo poder destructor de su esclavo.
El demonio del frío reacciona y le devuelve el golpe, pero el saiyajín insiste y empieza una pelea feroz.

Mientras tanto, Shisami intenta embestir al lobo rojo. Basil consigue esquivar todos los ataques del toro, pero ya empieza a estar cansado y cada vez lo hace con más dificultad.
Son Goten, harto de una pelea sin fin con su enemigo metálico, busca en su cinturón algo que tiene guardado. Es una pequeña ampolla con algo escrito en ella. El saiyajín extrae el tapón de corcho y coloca el recipiente en el suelo, ante la mirada desconcertada pero atenta de Magetta.

– “Espero no fallar…” – murmura preparándose para realizar su nueva técnica.
Goten extiende sus manos hacia su rival mientras sonríe.

– “¡MAFUBA!” – exclama mientras un torbellino verde envuelve a Magetta, que contempla desconcertado como su cuerpo empieza a elevarse. 
El gigante metálico clava sus manos en el suelo, pero no es suficiente para resistir la fuerza del Mafuba, que lo engulle en su torbellino. 

Dibujado por Ipocrito


Piccolo observa desde lejos con una sonrisa nerviosa la técnica que en su día temió.

– “Es increíble lo lejos que han llegado estos chicos…” – murmura el namekiano.
Finalmente, y con un gran esfuerzo, Son Goten consigue meter a Magetta en el pequeño recipiente y se apresura a cerrarlo.

– “¡Lo logré!” – exclama Goten mientras se limpia el sudor de su frente. – “No las tenía todas conmigo…”
Son Goten, que ha vuelto a su estado base, observa la botella y mira al vacío más allá del límite del ring. Su momento de alegría se desvanece y su mirada se vuelve triste y melancólica.

– “Lo siento…” – murmura el chico apretando los ojos y mostrando una contradicción interior. Sabe lo que debe hacer, pero conoce sus consecuencias. – “… pero hay demasiado en juego”.

El saiyajín, muy a su pesar, termina lanzando la botella al vacío y ésta se desvanece.