Fallen FighterZ / Parte V: La nave de Babidí
“La última vez que analizamos a este planeta no había guerreros así…”
Son Gohan y Kibito alcanzan rápidamente a Goku, Shin, Vegeta y Piccolo y vuelan todos juntos tras los secuaces del mago.
Son Goku se percata de que Gohan está extrañamente serio.
– “¿Va todo bien?” – le dice Goku.
– “Todo bien” – responde tajante Gohan.
– “¡Están descendiendo!” – les interrumpe Shin. – “Será mejor que bajemos y nos ocultemos”.
Nuestros amigos se ocultan entre unas rocas cercanas al lugar donde han aterrizado Yamu y Spopovich.
Los dos luchadores se acercan a una extraña compuerta que sale de la tierra en mitad de la nada y ésta se abre lentamente para revelar a varios personajes que salen al exterior.
Un pequeño ser amarillo de ojos verdes y saltones es quien lidera al grupo, acompañado de un demonio de tez rosada con ropa azul y capa blanca, haciendo gala de una “M” en su frente.
– “Ese es Babidí” – explica Shin.
– “¡El Rey de los demonios!” – exclama Kibito al ver al acompañante de Babidí. – “¡Dabra!”
– “Maldita sea…” – dice Shin preocupado. – “Esto complica las cosas.”
– “¿Tan fuerte es?” – pregunta Goku.
Son Gohan observa los alrededores de la nave enterrada y se da cuenta de que han aniquilado a una familia de una casa cercana.
– “Acabemos con esto” – dice Gohan, que sale de su escondite y se dirige hacia el grupo de enemigos.
– “¡Espera, Son Gohan!” – exclama Goku. – “¡No te precipites!”
Dabra sonríe al ver a Son Gohan acercarse.
– “Tenemos compañía” – murmura Dabra.
– “Al parecer, nuestro amigo Kaioshin nos ha traído toda la energía que necesitamos para resucitar a Bu…” – sonríe Babidí.
Son Gohan se posa frente a sus enemigos.
– “Son seis en total” – dice Dabra.
– “Haz que entren en la nave” – le dice Babidí. – “Será más fácil recolectar su energía de esa forma. Y recuerda: No mates al Kaioshin. Quiero encargarme personalmente de él.” – añade antes de meterse de nuevo en la nave.
Yamu y Spopovich dan un paso al frente al ver a Gohan.
– “¿¡Otra vez tú!?” – exclama Spopovich.
– “¡Te habíamos extraído toda la energía!” – añade Yuma.
– “Pues venid a por más” – responde Gohan desafiante.
Los dos luchadores se abalanzan sobre Gohan, pero este les repele fácilmente transformándose en Súper Saiyajín.
– “Impresionante…” – murmura Dabra. – “No sabía que hubiera guerreros tan poderosos en este planeta.”
Los demás siguen observando la escena desde la distancia.
– “Ya he tenido suficiente” – dice Vegeta, que sale de su escondite y vuela hacia Gohan.
– “Voy contigo” – dice Piccolo.
– “¡Vamos!” – exclama Goku.
Shin y Kibito, pese a no terminar de entender la actitud de los guerreros, también se unen a ellos.
Spopovich se levanta y vuelve a atacar a Gohan, pero éste detiene el puñetazo del grandullón fácilmente y le aprieta el puño con fuerza hasta que se escucha el crujido de sus huesos. Después le propina una patada que le lanza lejos de allí.
El mastodóntico luchador vuelve a levantarse con el hombro desencajado y lo encaja de nuevo golpeándose el hombro.
Gohan se sorprende ante la resistencia de su contrincante.
Spopovich vuelve a cargar contra Gohan, pero Dabra le intercepta con un ataque de ki y le elimina ante la sorpresa de todos.
– “Era una pérdida de tiempo” – sonríe el Rey de los demonios.
Yamu, que ha visto como Dabra mataba a su compañero, echa a volar intentando escapar, pero el demonio también se encarga de él con otro ataque de ki.
– “Es un monstruo…” – titubea Shin al presenciar la escena.
Gohan mira desafiante a Dabra.
– “Supongo que ahora vas a pelear tú, ¿no es así?” – le dice el mestizo sin inmutarse.
Son Goku y Piccolo se preocupan al ver la frialdad con la que Gohan afronta la situación.
– “Si quieres pelear, no tengo inconveniente” – responde Dabra. – “Pero lo haremos dentro de la nave”.
– “¿Crees que un espacio cerrado te dará ventaja?” – le responde Gohan.
Dabra se da la vuelta sin responder y se introduce en la nave.
Gohan se dispone a seguirle, pero Shin se interpone en su camino.
– “¡Espera, Son Gohan!” – dice el Kaioshin. – “Es claramente una trampa”.
Piccolo se acerca al mestizo.
– “Debemos ser precavidos” – dice el namekiano. – “No conocemos las habilidades de Babidí”.
Vegeta sonríe y adelante a Gohan, pasando junto a Shin.
– “El chico se está comportando como un saiyajín por primera vez” – dice el Príncipe. – “Acabemos con esto de una vez. Ese Dabra no me parece gran cosa.”
Son Goku da un paso al frente y se acerca a Shin.
– “Supongo que no tenemos otra opción que seguirles el juego” – dice Goku. – “No debemos confiarnos, pero tampoco podemos esperar aquí fuera de brazos cruzados…”
Shin agacha la cabeza resignado.
– “Está bien” – suspira el Dios. – “Sigámosle”.
Nuestros amigos entran en la nave de Babidí y descienden por un túnel oscuro que se abre en el centro de la pequeña habitación y que conduce hasta el piso inferior, dónde el paso está cerrado y se ven obligados a detenerse en una sala circular.
– “¿Y ahora qué?” – se pregunta Piccolo.
De repente, una compuerta cercana se abre y aparece el extraño luchador de cabeza alargada y con una armadura blanca y puntiaguda.
– “Me llamo Pui-Pui” – se presenta el guerrero. – “El amo Babidí se encuentra en el último piso.” – explica. – “Si queréis llegar hasta él, tendréis que seguir avanzando, pero para eso tendréis que derrotarme… Así que éste es el final de vuestro camino.” – fanfarronea.
Mientras tanto, Babidí ha inyectado la energía recolectada en la vasija en una extraña y enorme esfera similar a un huevo.
– “¡Increíble!” – exclama el mago. – “¡Cuanta energía! Parece que esos dos no eran tan inútiles después de todo…”
En la sala, Gohan da un paso al frente hacia Pui-Pui.
– “¿Dónde te crees que vas?” – le interrumpe Vegeta. – “¡Este es mío!”
Gohan se detiene, vuelve a su estado base, y deja que Vegeta le adelante.
– “¿Vas a enfrentarte a mí tú solo?” – se extraña el extraterrestre. – “¡JAJAJAJA!” – se burla. – “Tengo malas noticias para vosotros, y es que voy a tener que haceros mucho daño para poder obtener la energía necesaria para despertar a Majin Bu”.
– “Así que necesitas herirme para poder absorber mi energía, ¿no es así?” – responde Vegeta. – “Eso es un verdadero problema, ¿no crees?”
Shin observa preocupado la interacción entre ambos luchadores.
– “Vegeta es muy confiado…” – se preocupa el Kaioshin.
– “No te preocupes” – responde Goku. – “Vegeta va a ganar”.
Pui-Pui se pone en guardia.
– “Voy a romperte cada hueso de tu cuerpo” – responde el luchador.
– “Deja de hablar y ataca” – le provoca Vegeta.
Pui-Pui se abalanza sobre el saiyajín, pero Vegeta interrumpe su avance asestándole una patada que le lanza contra la pared de la sala.
Shin y Kibito observan asombrados la fuerza de Vegeta.
– “¿Ya está? ¿No vas a levantarte?” – se mofa el saiyajín.
– “Maldito seas…” – refunfuña Pui-Pui.
Babidí y Dabra observan el combate desde otra sala a través de una bola de cristal.
– “¿Cómo es posible…?” – titubea Babidí. – “Se supone que Pui-Pui es el campeón de su planeta…”
– “Así es, del planeta Zoon” – responde Dabra.
– “Pues le transportaré a su planeta para que…” – dice Babidí.
Pero un destello de luz proveniente de la esfera de cristal ciega a ambos espectadores.
– “Ya no es necesario” – le interrumpe Dabra. – “Está muerto”.
Vegeta ha acabado rápidamente con Pui-Pui.
– “Si este es el nivel, esto será muy fácil.” – dice Vegeta.
– “Increíble…” – titubea Kibito.
– “Creo que has exagerado sobre el poder de estos tipos” – le dice Goku a Shin.
– “Yo… No sé que decir…” – responde Shin.
– “Goku” – le interrumpe Piccolo. – “No te confíes”.
La compuerta del suelo se abre y nuestros amigos descienden otro nivel, llegando hasta una sala idéntica a la anterior.
– “¿Qué rival nos espera ahora?” – se pregunta Goku. – “¿Será ese Dabra?”
– “Supongo que Babidí se reserva a Dabra para el final…” – responde Shin.
En ese instante, la puerta que tienen delante se abre y aparece su nuevo rival; una criatura grande de color verde y aspecto feroz.
– “¿Es ese Yakon?” – se sorprende Shin.
– “¡Vamos a tener problemas!” – exclama Kibito.
– “Creo que es mi turno” – dice Goku despreocupado mientras realiza varios estiramientos.
Babidí sigue observando a través de su bola de cristal.
– “No me fío de estos tipos…” – dice el mago. – “Será mejor que les transporte a todos al Planeta Oscuro para darle ventaja a Yakon.”
– “¿Cree que será necesario?” – pregunta Dabra.
– “No quiero que las sacudidas de la nave despierten a Majin Bu antes de tiempo…” – responde Babidí.
De repente, la sala donde se encontraban nuestros amigos se sumerge en la oscuridad más absoluta.
– “¿¡Qué pasa!?” – se pregunta Goku alarmado.
– “¡No veo nada!” – exclama Gohan.
Yakon extiende dos largas zarpas de sus antebrazos y aprovecha la situación para abalanzarse sobre Goku por sorpresa, pero éste nota su presencia y le esquiva con facilidad.
– “¿¡Cómo es posible!?” – dice Yakon resignado. – “¿Es que puedes verme?”
– “No me hace falta” – responde Goku esbozando una sonrisa. – “Puedo notar tu presencia, oírte, percibir cada cambio en el movimiento del aire que me rodea…” – explica. – “Pero aún así, tengo una manera sencilla de verte”.
Son Goku se transforma en Súper Saiyajín e ilumina su alrededor con la luz de su aura.
Babidí y Dabra observan estupefactos la transformación del saiyajín.
– “¿Qué es esto?” – pregunta Babidí. – “¿Desde cuando los humanos son tan poderosos?”
– “No tenía ni idea, señor” – responde Dabra. – “La última vez que analizamos a este planeta no había guerreros así…”
Yakon sonríe al ver a Goku brillar con tanta intensidad.
– “Ocultarte entre las sombras no te llevará a ninguna parte.” – le dice Goku.
En ese instante, Yakon abre su boca y aspira con fuerza, absorbiendo la energía luminosa emitida por el Súper Saiyajín y haciendo que Goku pierda su transformación.
– “¡¿Qué ha pasado?!” – se alarma Goku.
– “¡Yakon se alimenta de energía lumínica!” – explica Shin.
– “Deliciosa…” – sonríe Yakon.
– “¡No vuelvas a transformarte en Súper Saiyajín, Goku!” – le sugiere Shin.
Pero Son Goku no parece preocupado.
– “Está bien” – dice el saiyajín. – “Te daré mi energía” – sonríe.
– “Pero, ¿qué dice?” – murmura Shin. – “¿Es que no lo entiende? ¿Se ha vuelto loco?”
– “No te preocupes” – responde Piccolo. – “Sin duda tiene un plan”.
Son Goku vuelve a transformarse en Súper Saiyajín y Yakon se prepara para absorber su energía otra vez.
– “¡Eres un idiota!” – dice Yakon antes de empezar a succionar la energía luminosa del saiyajín.
Babidí observa el combate.
– “¡Idiota!” – exclama el mago. – “¡No sirve de nada que él absorba esa energía! ¡La queremos para Bu!”
Son Goku empieza a elevar su ki y eso parece contentar a Yakon.
– “¿Puedes absorber tanta energía?” – le dice Goku. – “¡Alucinante!”
Vegeta observa atentamente a Goku.
– “Vamos” – piensa Vegeta. – “Muéstrame hasta donde ha llegado tu poder”.
La musculatura de Goku aumenta de repente de forma desproporcionada y su energía se vuelve más violenta, algo que provoca un exceso de poder que Yakon no puede asimilar y resquebraja su torso por varios sitios, dejando que la luz escape por ellos.
– “Increíble…” – murmura Shin asombrado.
– “Qué energía tan asombrosa…” – dice Piccolo.
– “A mí no me engañas” – piensa Vegeta – “Esa transformación es contraproducente. Poder bruto a cambio de velocidad. Inútil en un combate real. Eres más listo que esto, Kakarotto”.
Yakon, muy malherido, cae al suelo.
– “Maldito…” – murmura el moribundo ser.
Son Goku vuelve a su estado Súper Saiyajín básico y se acerca a él.
– “Lo siento” – dice Goku. – “No debiste unirte a un ser tan malvado como Babidí”.
Babidí observa a su súbdito derrotado.
– “Inútil…” – murmura enfadado.
De repente, Yakon se hincha y estalla en mil pedazos, sorprendiendo a nuestros amigos.
– “No soporto la incompetencia” – dice el mago.
La compuerta del suelo se abre y permite que nuestros amigos avancen al siguiente nivel.
– “Yo seré el siguiente” – dice Dabra. – “Pronto podremos despertar a Majin Bu”.
– “¿Tu? ¿Tan pronto?” – se extraña Babidí. – “Eres mi mejor luchador. Si pierdes, todo habrá acabado…”
– “Está claro que no son simples terrícolas.” – dice Dabra. – “Pero nadie puede derrotar al Rey de los demonios”.
Nuestros amigos esperan en el piso inferior cuando la puerta se abre y aparece Dabra.
– “¡¿Dabra?!” – se asusta Shin.
– “Si ya aparece él, significa que Babidí se ha puesto nervioso” – se burla Vegeta.
Dabra sonríe de forma maléfica.
– “Podéis atacarme todos juntos si queréis” – dice el demonio.
– “Ni hablar” – le interrumpe Gohan transformándose en Súper Saiyajín. – “Tú eres mío”.


