ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte IX: Perfección perfecta

Fallen FighterZ / Parte IX: Perfección perfecta
“Soy la creación definitiva del Doctor Gero”

Han pasado doce años desde que nuestros amigos se enfrentaron a Majin Bu. 
En la Corporación Cápsula, la alarma alerta a todo el personal, que abandona el edificio como dicta el protocolo.
Trunks ahora tiene 20 años y alterna sus estudios con trabajo en la Corporación Cápsula junto a su madre y su abuelo. En el momento del altercado, el mestizo y el Dr. Brief se encontraban en una reunión de negocios hablando por videoconferencia con unos posibles inversores.

– “¿Qué ha pasado?” – pregunta el Doctor, vestido con su bata blanca.
– “Ha ocurrido algo en el laboratorio” – responde su nieto, acicalado con traje, mientras echa un vistazo a su PDA. – “Voy a…” – pero de repente Trunks se queda en silencio. 
El joven mestizo percibe un terrorífico poder muy cercano. Un ki de una magnitud que jamás ha sentido antes.

– “Abuelo…” – consigue articular Trunks. – “Sal de aquí. Sal de la ciudad y llévate a la abuela”.
– “Trunks… ¿estás bien?” – pregunta Brief.

El cabello de Trunks se eriza y se ilumina con luz dorada.

– “Haz lo que te digo” – insiste el mestizo mientras se quita la americana. – “Yo me encargaré de mamá.”

En el interior del laboratorio, Cell ha conseguido la perfección.
Bulma intenta retroceder lentamente sin que el insecto humanoide la vea, pero Cell se percata de su presencia.

– “Tú debes de ser Bulma” – sonríe Cell.
– “¿Quién…? ¿Qué eres?” – le pregunta la científica asustada.
– “Soy la creación definitiva del Doctor Gero” – responde el insecto.
– “Eres… ¿otro androide?” – titubea Bulma.
– “Soy mucho más que eso” – presume el insecto.

Bulma se fija en los sarcófagos de los androides destruidos y vacíos.

– “¿Qué has hecho con ellos?” – le pregunta la científica.
– “Tengo que agradecerte que me hayas facilitado el trabajo” – responde Cell. – “Hubiera sido un incordio tener que perseguirles por todo el planeta.”

El el exterior, la madre de Bulma se encuentra con su marido mientras desalojaba el edificio.

– “¡Ha ocurrido algo en la sala de los androides!” – exclama asustada.
– “¿Los androides?” – se extraña Brief.

Cell sonríe mientras alza su mano hacia Bulma y prepara una esfera de ki.

– “Corre, Son Goku” – murmura el insecto un instante antes de disparar.

Una gran explosión sacude el edificio, que se derrumba inmerso en una densa nube de humo y polvo.
En el Monte Paoz, Goku aparece con Bulma en brazos.

– “Estás a salvo” – sonríe Goku mientras la deja en el suelo.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta Chichi.
– “Aún no lo sé” – responde Goku mientras se prepara para realizar el Shunkanido de nuevo y volver a la Capital del Oeste.
– “¡Espera!” – le interrumpe Bulma. – “Esa cosa ha dicho que es una creación de Gero…”

En la Corporación Cápsula, Cell asciende entre los escombros y sobrevuela el lugar.

– “No está nada mal, Goku” – sonríe burlonamente.

De repente, Trunks asciende a toda velocidad intentando sorprender a Cell por la espalda, cargando una esfera de ki en su mano derecha.

– “¡Light Echo!” – exclama al lanzar su ataque, que primero ciega al insecto y después impacta contra su espalda.

Tras un instante, la luz y la humareda se disipan revelando a Cell intacto.

– “Una técnica interesante…” – sonríe Cell. – “Tú debes de ser el joven Trunks.”

El mestizo recupera la distancia y se pone en guardia, asustado y nervioso al ver que su ataque no ha tenido ningún efecto.

– “¿Me conoces?” – pregunta Trunks.
– “Tengo información sobre todos vosotros…” – responde Cell. – “Y mucho más.”
– “¿Cómo es posible…? – se pregunta Trunks al notar un cambio en el ki del enemigo. – “¿Papá? ¿Goku?” – se extraña.

En ese momento, Vegeta llega a toda velocidad vestido con un pantalón vaquero, botas negras, camiseta azul oscuro y chaqueta negra; transformado en Súper Saiyajín, y se coloca junto a Trunks.

– “Vegeta…” – sonríe Cell.
– “Trunks, aléjate de aquí” – le dice Vegeta a su hijo. – “Ve con la familia de Kakarotto. Deja que yo me encargue de esto.”

Vegeta aprieta sus puños con fuerza y su cabello se eriza aún más, transformándose en Súper Saiyajín 2.

– “Papá…” – murmura Trunks sorprendido al ver a su padre tan serio.
– “No está nada mal, Vegeta” – se burla Cell. – “Pero no conseguiré poner a prueba mi perfección si eso es todo o que puedes ofrecer…”

Vegeta mira atentamente a Cell.

– “¿Qué clase de criatura eres?” – le pregunta Vegeta. – “¿Por qué puedes replicar mi ki?”

Cell, sin decir nada, cambia su ki.

– “También el de Freezer y su padre, ¿eh?” – murmura Vegeta. – “Interesante…”
– “Tengo células de los mejores guerreros que han pasado por la Tierra” – responde el insecto. – “Me llamo Cell”.


El saiyajín se despoja de su chaqueta y la lanza al vacío. En ese instante, Vegeta mira de reojo a su hijo.

– “¿Aún sigues aquí?” – dice el saiyajín, que parece molesto.
– “Lo siento…” – responde Trunks apenado, pues se siente un estorbo. – “Ya me marcho”. – añade antes de salir volando.
– “Adiós, Trunks” – sonríe Vegeta mientras observa a su hijo desaparecer en el horizonte.
– “¿Ya puedes pelear tranquilo?” – le interrumpe el insecto. 

Vegeta fuerza una sonrisa mientras se pone en guardia.

– “Muéstrame de lo que eres capaz, Cell” – dice el saiyajín.

Una gota de sudor recorre la frente de Vegeta.

– “Son Gohan está de camino…” – piensa el saiyajín. – “Y Goku debe estar trazando algún plan junto a Bulma… ¡Daos prisa!”

En el Monte Paoz, Bulma ha informado a Goku sobre su breve conversación con Cell.

– “Una creación de Gero…” – murmura Goku mirando al suelo, pues se siente culpable.  – “Otra vez la Red Ribbon…”
– “¡Ya derrotasteis a los androides! ¡Y a ese Majin Bu!” – exclama Bulma. – “¡Podréis con este nuevo enemigo!”

Goku parece muy preocupado y sigue sin levantar la mirada.

– “Trunks se dirige hacia aquí” – dice Goku. – “Cuando llegue, dirigíos a la Atalaya de Kamisama. Allí deberíais estar a salvo.”

Bulma se lleva la mano a la boca asustada. Nunca antes ha visto a Goku con una actitud tan derrotista.
Son Goku, muy serio, coloca los dedos índice y corazón en su frente.

– “Goku…” – titubea Chichi preocupada.
– “Gohan ya está volando hacia la Capital del Oeste” – dice el saiyajín. – “Chichi…”
– “Lo sé” – le interrumpe su esposa. – “Dile que luche con todas sus fuerzas.” – dice mientras esboza una tierna sonrisa.

Goku responde a su mujer de la misma forma, mirándola con una ternura inusual.

– “Prepararé un buen banquete para cuando os reunáis con nosotros” – dice Chichi.
– “Está bien” – responde Goku sonriente. – “Gracias, Chichi”. – añade antes de desaparecer.

En la Corporación Cápsula, Cell sacude a Vegeta, que se encuentra muy malherido y ha perdido su transformación, volviendo a su estado base.

Cell agarra al saiyajín de la solapa y golpea su cabeza contra la de Vegeta.

– “Eres una decepción…” – dice Cell.

En ese instante, Goku aparece transformado en Súper Saiyajín 2 y asesta un puñetazo al insecto, que sale proyectado contra el suelo.
Goku sujeta a Vegeta para que no caiga y le da una semilla senzu para que pueda recuperarse.

– “Es un monstruo…” – dice Vegeta mientras sus heridas se curan.
– “Si te ha dejado así en un instante es que realmente tiene un poder aterrador” – murmura Goku.
– “Es superior a cualquier rival al que nos hemos enfrentado” – responde Vegeta. – “No solo tiene un poder devastador, sino que conoce todas nuestras técnicas y las de nuestros peores enemigos.”

Mientras tanto, Cell ya se ha levantado y asciende hasta situarse a la altura de nuestros amigos.

– “Son Goku…” – sonríe el insecto. – “Al fin apareces.”
– “¿Qué es lo que quieres?” – le pregunta Goku.
– “¿No es obvio?” – responde Cell.
– “Si eres una creación de la Red Ribbon y el Doctor Gero, supongo que has venido a matarme” – responde Goku.
– “Ese es el objetivo de mi existencia…” – responde Cell. – “Pero hay algo más. Supongo que es culpa de mis células saiyajín, pero quiero poner a prueba mi fuerza. Quiero saber hasta donde llega mi perfección.”

Goku y Vegeta siguen mirando atentamente a Cell, intentando analizar a su enemigo y sus posibles puntos débiles.

– “¿Qué te parece, Kakarotto?” – le pregunta Vegeta.
– “Sin duda habla como un saiyajín” – sonríe Goku.
– “Me repugna que un ser como ese lleve nuestras células” – dice Vegeta mientras aprieta su puño con rabia.

Cell mira de reojo hacia el horizonte.

– “Creo que ya estamos todos…” – dice el insecto.

En ese momento, Son Gohan, transformado en Súper Saiyajín, llega a la Corporación Cápsula y se sitúa junto a su padre y Vegeta. El mestizo lleva ropa elegante, pues se encontraba en una reunión en la universidad en la que ahora es profesor.

– “Ya era hora…” – le dice Vegeta.
– “He venido lo más rápido que he podido” – responde Gohan.

Cell parece contento al ver a otro enemigo dispuesto a luchar.

– “Bien…” – dice Cell.

Gohan se quita la chaqueta, recoge los puños de su camisa y se arranca la corbata.

– “He percibido el ki de Freezer y su padre…” – dice Gohan.
– “Esa cosa tiene las células de los guerreros más fuertes que han pasado por la Tierra” – responde Vegeta.
– “Es una creación de Gero” – añade Goku.

Son Gohan se transforma en Súper Saiyajín 2.

– “¿Has estado entrenando?” – le pregunta Vegeta al percibir su ki.
– “Lo justo para no atrofiarme” – responde Gohan.

Los tres saiyajín se ponen en guardia.

– “Veamos de qué eres capaz, Cell” – dice Goku con una sonrisa desafiante.

Cell se envuelve en un aura similar a la del Súper Saiyajín.

– “Estoy impaciente” – sonríe el insecto.

ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte VIII: Última oportunidad

Fallen FighterZ / Parte VIII: Última oportunidad
Podríamos haberlo intentado de otra forma…

Majin Bu ha despertado y se encuentra cara a cara con nuestros amigos. Goku, Gohan y Vegeta han conseguido alcanzar un poder más allá del Súper Saiyajín y están dispuestos a luchar juntos contra el monstruo de Babidí.
Mientras tanto, Piccolo ya ha recogido a Trunks y se aleja de la zona de combate.

– “Lo primero es poner al muchacho a salvo…” – piensa Piccolo. – “Y sólo se me ocurre un lugar.”
Los tres guerreros se preparan para atacar a Majin Bu.

– “No os confiéis” – dice Vegeta. – “Puede parecer idiota, pero es realmente fuerte”.
– “¿Tienes algún plan?” – le pregunta Goku.
– “Sólo se me ocurre una opción” – responde Vegeta. – “Desintegrarle por completo, sin dejar ningún pedazo desde el cual pueda regenerarse.”
– “Me parece bien” – responde Goku.
– “Entonces, tenemos un plan” – dice Gohan. – “Pero no será fácil. Necesitaremos muchísima energía”.
– “Pues dejemos de malgastarla hablando” – dice Vegeta.
Los tres saiyajín se envuelven en la poderosa aura del Súper Saiyajín 2 y se abalanzan sobre Majin Bu.
El monstruo alarga su brazo intentando interceptar a Vegeta con un puñetazo, pero éste se protege cruzando los brazos frente a su rostro. 
Goku y Gohan intentan flanquear al monstruo por ambos lados y le sorprenden dándole una patada en la cara simultáneamente, aplastándosela y dejándole atontado.
Vegeta aprovecha el momento y apunta con su mano a Bu.

– “¡Big Bang Attack!” – exclama al disparar su técnica contra el monstruo.
El cuerpo deformado de Majin Bu sale disparado contra el suelo.

– “¡No hay que dejar que se regenere!” – exclama Vegeta.
Goku y Gohan preparan a la vez un Kamehameha.

– “¡Ahora!” – dice Goku.
Pero de entre la polvareda aparecen los brazos alargados de Majin Bu, que se enrollan en Goku Y Gohan, impidiéndoles realizar su técnica.

– “¡Maldita sea!” – dice Goku, aprisionado.
El monstruo hace que los dos guerreros se estrellen contra el suelo y moviendo los brazos los hace chocar contra las rocas cercanas.
Vegeta prepara dos discos de energía cortante y los lanza contra los brazos de Majin Bu, cercenándolos.
Goku y Gohan, magullados, se liberan.

– “Parece que este tipo tiene muchos trucos” – dice Gohan.
– “Esto es más complicado de lo que parecía…” – lamenta Goku.
– “Ya os lo advertí” – dice Vegeta, que desciende y se coloca junto a ellos.
Piccolo ha llegado a la Tierra Sagrada de Karín y asciende rápidamente junto a la Torre, sorprendiendo a Karín y Yajirobe.

– “¿Piccolo?” – murmura el viejo gato.
En un instante ha llegado a la Atalaya de Kamisama, donde le esperan Mr. Popo y el propio Kamisama.

– “Ayuda al chico, por favor” – le dice Dios a Popo.
– “Sí, ahora mismo” – responde su ayudante, que se acerca a Piccolo y recoge al muchacho.
– “Dale la semilla senzu cuando todo haya pasado” – dice Piccolo, entregándosela a Popo. – “Si se la das ahora, intentará ayudar a Vegeta”.
Mr. Popo se dirige al interior del palacio con Trunks en brazos.

– “Un muchacho interesante” – dice Kamisama.
– “Puede que se convierta en la única esperanza de la Tierra” – responde Piccolo.
– “¿Tan mala es la situación?” – le pregunta Dios.
– “El poder de Majin Bu es algo que jamás habría podido imaginar” – responde Piccolo.
– “Sin duda esta es una ocasión extraordinaria… ¿no crees?” – le dice Kamisama con una sonrisa cómplice.
– “Veo que ya sabes lo que he venido a pedirte” – dice Piccolo devolviéndole el gesto.
– “Sé más que eso” – responde Kamisama, buscando algo entre sus ropajes.
El ayudante de Kamisama sale del palacio y se encuentra únicamente con un ser idéntico a Piccolo. El namekiano contempla sus manos, mientras abre y cierra los puños.

– “¿Quién eres?” – pregunta Mr. Popo al notar algo extraño en un ser al que a penas reconoce.
– “No soy Piccolo, ni Kamisama.” – responde el namekiano. – “Soy solo un guerrero namekiano que olvidó su nombre”.
El nuevo namekiano se acerca al límite de la atalaya y observa el horizonte.

– “Cuida del chico, amigo Popo” – le dice el guerrero renacido. – “Espero que nos volvamos a ver.” – añade antes de elevarse unos centímetros y desaparecer entre las nubes como un rayo.
Mr. Popo corre hasta el borde de la plataforma y no puede evitar derramar una lágrima.

– “Hasta pronto” – murmura el fiel ayudante de Kamisama.
Nuestros amigos siguen enfrentándose al incansable monstruo Bu, que encaja los golpes pasivamente, pues no le causan ningún daño.

– “Esto no lleva a ninguna parte…” – murmura Gohan.
– “A este paso, nos agotaremos antes de que le hagamos un rasguño” – dice Goku.
– “Y ni siquiera está luchando en serio…” – refunfuña Vegeta.
– “Tenemos que acabar con él con el siguiente ataque” – advierte Goku.
Majin Bu, harto, alza su antena y apunta a Vegeta.

– “¡Eres un insolente!” – dice Bu. – “¡Conviértete en cho…!”
Pero un poderosísimo ataque de ki impacta en la cabeza del monstruo y le hace estallar en mil pedazos.

– “Pero, ¿qué ha sido eso?” – se pregunta Vegeta.
El guerrero namekiano ha llegado en un instante al lugar del combate.

– “¿Piccolo?” – se pregunta Gohan al notar un ki muy distinto al de su amigo.
– “¡Kamicolosama!” – exclama Goku.
– “Puedes… llamarme Piccolo” – responde el namekiano avergonzado.
Vegeta mira al namekiano de pies a cabeza.

– “No está nada mal…” – sonríe el saiyajín. – “Parece que eres un poco más fuerte.”
Mientras tanto, el monstruo Bu se está regenerando.

– “¿Tenéis algún plan?” – pregunta Piccolo.
– “Golpearle no funciona.” – responde Goku. – “Los ataques de ki tampoco. Se recupera de cualquier golpe.”
– “Un enemigo al que no podemos matar…” – sonríe el namekiano.
– “¿Acaso estás pensando en…?” – se sorprende Goku.
– “¿Podéis conseguirme unos minutos?” – responde Piccolo.
Majin Bu ya se ha recuperado y expulsa vapor por sus orificios.

– “¡¡VOY A MATAROS A TODOS!!” – grita furioso el monstruo.
Piccolo y los demás continúan debatiendo el plan.

– “El Mafuba…” – dice Goku. – “¿Podrás encerrar a alguien tan poderoso?”
– “Mutaito, el maestro del viejo Tortuga, me encerró a mí.” – responde Piccolo. – “Creo que podré con él… aunque me costará un precio muy alto.”
– “Tiene que haber otra forma.” – dice Gohan.
– “Son Gohan, necesito que te concentres.” – dice Piccolo. – “Si fallo, todo habrá sido en vano. No puedo hacerlo sin vosotros”.
Gohan, pese a estar triste por el sacrifico de su maestro, entiende que no hay otra opción y se prepara para luchar.

– “No te defraudaré, Piccolo” – dice Gohan.
– “No sé que es eso del Mafuba, pero parece que estáis muy convencidos de que puede funcionar.” – dice Vegeta.
– “Es una técnica de sellado” – responde Goku. – “Vamos a encerrar a ese monstruo en… ¡Maldita sea!” – exclama de repente exaltado. – “¡No tenemos recipiente!”
Piccolo sonríe y busca en su cinturón una pequeña ampolla blanca con unos caracteres escritos con rotulador negro.

– “He venido preparado.” – dice el namekiano.
– “Tú y Kamisama habéis pensado en todo, ¿eh?” – sonríe Goku.
Vegeta se pone en guardia.

– “¡Basta de cháchara!” – les dice el Príncipe saiyajín. – “¡Ya viene!”
Majin Bu avanza a toda velocidad hacia nuestros amigos.
Piccolo retrocede y se prepara para acumular la energía necesaria para realizar la técnica contra un enemigo tan poderoso.
Son Goku se coloca delante de Gohan y Vegeta.

– “¡Cerrad los ojos!” – exclama Goku. – “¡TAIYO-KEN!” – grita al emitir un fuerte flash de luz que ciega a Bu.
Los tres saiyajín esquivan al monstruo, que pasa de largo y se estrella contra las montañas que rodean el lugar.

– “¡Vamos!” – grita Gohan. – “¡Podemos hacerlo!”
Vegeta se eleva y dispara indiscriminadamente una ráfaga continua de esferas de ki.

– “¡DA-DA-DA-DA-DA-DA!” – grita el saiyajín.
– “¡Sigue así, Vegeta!” – le anima Goku mientras avanza hacia la zona de los impactos acompañado por Gohan.
Los restos de masa gelatinosa rosa que forma a Bu ascienden hacia el cielo y empiezan a concentrarse de nuevo, pero antes de que pueda reconstruirse por completo, Goku le golpea juntando ambas manos, lanzándole de nuevo contra el suelo.

– “¡Que no se regenere!” – dice Goku.
Son Gohan avanza hasta adelantar a su padre.

– “¡Masenko!” – exclama al lanzar su ataque contra el monstruo.
Mientras tanto, Shin surge de entre los escombros.

– “¿Esos terrícolas se están enfrentando a Majin Bu?” – se pregunta mientras observa el combate. – “Son increíbles. Ojalá hubiera sabido antes de su poder… Podríamos haberlo intentado de otra forma…” – lamenta.
Majin Bu consigue regenerarse.

– “¡¡ESTOY HARTOOOO!!” – grita furioso el monstruo.
Bu apunta con sus manos a Son Gohan y le lanza una gigantesca esfera de ki que avanza a toda velocidad hacia el mestizo.
Gohan se cubre cruzando sus brazos frente a él, pero Goku aparece a su lado y le empuja, apartándole de la trayectoria del ataque y ocupando su lugar.

– “¡Papá!” – exclama Gohan.
Goku recibe el impacto directo del ataque que estalla en una gigantesca explosión.
El saiyajín, que ha regresado a su estado base, cae y se estrella contra el suelo.

– “¡Maldito!” – grita Gohan.
El mestizo se abalanza sobre Bu. Vegeta se apresura en acompañarle, pues sabe que es imprudente atacar al monstruo en solitario.
Ambos saiyajín se acercan a Majin Bu, pero éste les repele de un fuerte soplido.
El monstruo ataca a Vegeta, con quien se ceba. Le golpea ambas mejillas en un terrible aplauso y alarga el tentáculo de su cabeza rodeándole el cuello y estrangulándole. Majin Bu hace que Vegeta se estrelle contra el suelo una y otra vez.
Piccolo, mientras tanto, ha podido prepararse para realizar el Mafuba.

– “Son Gohan, ¿me oyes?” – le dice telepáticamente. – “¡Estoy listo! ¡Haz que suelte a Vegeta y que se acerque a mí!”
– “Piccolo…” – murmura Gohan mientras se pone en pie. – “Está bien…” 
Gohan corre hacia Vegeta y Bu, pero el monstruo se percata de su presencia y libera a Vegeta para apuntar a Gohan con su tentáculo.

– “¡Conviértete en caramelo!” – exclama Bu.
Un rayo fucsia y zigzagueante se aproxima hacia un desconcertado Gohan, pero en el último instante es interceptado por Shin, que se interpone entre el ataque y el mestizo.
Tras un destello cegador, el Kaioshin se convierte en un caramelo de café, que cae al suelo.

– “No… No puede ser…” – titubea Gohan aterrorizado.
– “El Kaioshin del Este…” – murmura Piccolo.
En ese momento, en un planeta remoto, un ser de aspecto femenino y con el pelo largo recogido en una coleta, acaba de ver lo ocurrido en un orbe situado al final de su vara. El ser entra en una habitación en penumbra. En el centro de la sala hay una cama redonda en la que una criatura humanoide con características felinas duerme plácidamente.

– “Hora de despertar, señor Beerus” – le dice el ángel.
En un planeta recóndito de la Galaxia del Sur, un ser con aspecto de zorro amarillo con dos colas se encuentra sentado en el trono del antiguo Imperio.

– “Lo ha conseguido, señor Liquir” – le felicita uno de sus subordinados  de la raza Litt, que viste una armadura azul oscuro y morada.
– “Cooler y su ejército de incompetentes nunca debieron atacar mi planeta” – responde el zorro.
Beerus ha despertado y Vados le pone al día de lo sucedido.

– “¡¿Han muerto todos los Kaioshin?!” – se sorprende Beerus. – “Malditos incompetentes… ¡Yo me encargaré de ese Majin Bu!”
– “No, señor Beerus” – le interrumpe Vados.
– “¿Cómo dices?” – se extraña el felino.
– “Tengo órdenes directas del Daishinkan” – responde el ángel.
Beerus se pone nervioso y su voz empieza a fallarle.

– “¿El Daishinkan?” – pregunta con miedo. – “¿Qué órdenes son esas?” 
– “Usted ha sido relevado el puesto de Hakaishin” – responde Vados sin perder su inquietante sonrisa.
Gohan se prepara para un nuevo asalto.

– “Yo te he despertado… ¡Y yo te eliminaré!” – exclama Gohan al envolverse en el aura del Súper Saiyajín 2.
Majin Bu sonríe de forma macabra y alarga sus brazos para golpear al mestizo. Gohan salta esquivando al monstruo, pero éste le persigue rápidamente y le da un cabezazo en el abdomen.
Gohan agarra a Bu de su tentáculo y le hace dar varias vueltas antes de lanzarle contra una montaña.
Vegeta, que ha perdido su estado de Súper Saiyajín al recibir la paliza de Majin Bu, intenta levantarse.

– “Aguanta, Son Gohan…” – piensa el príncipe saiyajín.
Los brazos de Bu se alargan de nuevo a través de la polvareda y agarran a Gohan por los pies, estampándole contra el suelo.
Bu se eleva y prepara un potente ataque de ki en su boca que lanza contra el mestizo, pero Goku, que ha perdido la parte superior de si Gi, transformado de nuevo en Súper Saiyajín, aparece en el último instante para desviar el ataque con el canto de su mano derecha.

– “Papá…” – murmura Gohan, que ha regresado a su estado base.
Son Goku mira de reojo a su hijo y sonríe.

– “Lo has hecho bien, hijo” – dice Goku. – “Has llegado muy lejos. Estoy orgulloso de ti.”
Vegeta se acerca a Goku y Gohan.

– “Kakarotto…” – dice Vegeta. – “¿Qué pretendes?”
Goku da un paso al frente.

– “¡¿Estás listo, Piccolo?!” – le pregunta al namekiano.
Piccolo asiente.

– “Por favor, no falles” – añade Goku mientras una gota de sudor recorre su frente.
Son Goku empieza a elevar su ki. La tierra tiembla a su alrededor y las piedras levitan.

– “No puede ser…” – murmura Vegeta. – “¿Acaso pretende…?”
– “¡¡SÚPER KAIOKEN!!” – grita Goku a pleno pulmón.
El cabello de Goku se eriza al máximo, sus ojos se ponen en blanco, su musculatura aumenta de forma exagerada y el aura amarilla del Súper Saiyajín se tiñe de un tono rojizo y se vuelve extremadamente violenta.
Goku se abalanza sobre Majin Bu y empieza a asestarle una combinación de puñetazos y patadas que no permiten al monstruo reaccionar.

– “¡Increíble!” – exclama Gohan al sentir el poder de su padre.
– “No aguantará mucho tiempo…” – murmura Vegeta.
Piccolo está listo para realizar el Mafuba.

– “Vamos…” – murmura el namekiano. – “Tú puedes conseguirlo, Goku”.
Son Goku continúa insistiendo en sus ataques a pesar de sentir como su cuerpo se desgarra con cada golpe.

– “Un poco más…” – piensa Goku. – “Solo tengo que aguantar un poco más…”
El saiyajín agarra a Bu de su tentáculo y lo lanza contra Piccolo.

– “¡Ahora, Piccolo!” – grita el saiyajín.
Piccolo extiende sus manos hacia el monstruo.

– “No puedo fallar…” – murmura el namekiano. – “¡MAFUBA!” – exclama.
Un torbellino verde envuelve a Majin Bu, que cae preso de la técnica.

– “¡AAAAAHHHH!” – grita Piccolo mientras dirige su ataque hacia la pequeña ampolla situada en el suelo a escasos metros del namekiano.
Finalmente, el monstruo Bu es atrapado en la botella y Piccolo se apresura en cerrarla.
El silencio y la calma inundan el lugar.

– “¿Lo hemos conseguido?” – se pregunta Gohan.
– “Qué técnica tan extraña…” – murmura Vegeta.
Goku, agotado, sonríe antes de perder el conocimiento y precipitarse contra el suelo a toda velocidad.

– “¡Papá!” – exclama Gohan, que corre a asistirle.
– “Kakarotto…” – murmura Vegeta. – “Lo has logrado” – sonríe.
Goku, pese a no poder moverse por el esfuerzo, sigue vivo.

– “Aún respira” – suspira aliviado Gohan.
– “Llevémosle hasta la Torre de Karín…” – dice Piccolo, que de repente nota como pierde todas sus fuerzas y cae al suelo agotado.
– “¡Piccolo!” – exclama el mestizo.
El namekiano respira con dificultad. El Mafuba ha drenado toda su energía.
Gohan se acerca a su amigo e intenta incorporarle, pero es demasiado tarde para Piccolo.

– “Piccolo…” – llora Gohan.
– “Lo has hecho bien, Son Gohan” – murmura el namekiano antes de expirar.
Son Gohan abraza con fuerza el cuerpo de su compañero.
Vegeta agacha la cabeza intentando esconder sus emociones, pues siempre se ha sentido más cercano a Piccolo de lo que le gusta admitir.
En ese instante de pesar, alguien aparece al lado de nuestros amigos.

– “¿Cuál de vosotros es Majin Bu?” – pregunta una voz desconocida para todos.
Liquir, vestido con la ropa de Hakaishin, y Vados, su ángel, han llegado a la Tierra.

– “¿Quiénes sois?” – les pregunta Gohan.
– “Soy el nuevo Hakaishin” – responde Liquir.
– “¿Un Dios de la destrucción?” – se pregunta Vegeta. – “¿Qué demonios es eso?”
– “No lo repetiré” – dice Liquir. – “¿Quién es Majin Bu?”
– “Parece que el monstruo de Babidí ha sido capturado, señor” – dice Vados.
– “¿Capturado?” – se extraña Liquir, que enseguida se fija en la ampolla que tiene Piccolo en la mano.
Liquir extiende su mano y atrae la botella hacia él.

– “¿Qué está pasando?” – se pregunta Gohan. – “¿Es un nuevo enemigo?”
Vegeta parece estar cada vez más intranquilo.

– “Qué interesante…” – dice Liquir mientras examina la botella en su mano.
– “Le recomiendo eliminarla” – dice Vados. – “Ese monstruo es peligroso.”
– “Hakai” – susurra Liquir, haciendo que la ampolla se convierta en polvo.
Gohan y Vegeta asisten atónitos a la escena.

– “Vosotros…” – les dice Liquir. – “Supongo que lo habéis hecho bien. No os eliminaré.” – sonríe el Hakaishin.
El Dios se da la vuelta y les da la espalda.

– “Vámonos, Vados” – dice Liquir.
Ambos personajes se desvanecen en un instante y dejan a Gohan y Vegeta preguntándose quienes eran esos seres tan extraños.

ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte VII: El despertar de Majin Bu

Fallen FighterZ / Parte VII: El despertar de Majin Bu
¡Has fracasado como padre y como guerrero!


Son Gohan se levanta entre los escombros. Padre e hijo se encuentran cara a cara.

– “Nunca pensé que tu corazón albergara tanta oscuridad, hijo” – le dice Goku. – “Siento mucho todo lo que ha pasado.”
– “No, no lo sientes” – responde Gohan. – “Pero pronto lo harás”.
– “No voy a dejar que Majin Bu despierte con nuestra energía” – dice Goku. – “Así que acabaré con esto rápidamente”.
Son Goku eleva su ki de Súper Saiyajín al máximo y se prepara para luchar.

– “¡HAAAAAAAA!” – grita Gohan, respondiendo de la misma forma.
En las profundidades de la nave, Vegeta y Shin se encuentran frente a Dabra y Babidí.

– “Majin Bu despertará pronto y no quiero que destruya la nave…” – sonríe el brujo. – “Así que será mejor que salgamos a la superficie” – continúa. – “¡PAPARAPPA!” – canta.
Los cuatro personajes son transportados a la superficie junto con la esfera de Majin Bu.

– “¡Acaba con ellos, Dabra!” – ordena Babidí.
Dabra se abalanza sobre Vegeta, pero el saiyajín detiene los ataques del demonio sin dificultad.
El Rey de los demonios enseguida parece frustrarse al no conseguir superar a Vegeta.

– “¿Qué ocurre, diablito?” – se burla Vegeta. – “¿No puedes con un guerrero de verdad?”
Vegeta le da un puñetazo en la cara a Dabra, seguido de una combinación de golpes en el estómago, y finalmente lo empuja con una onda de ki, lanzándole contra unas rocas cercanas.
Shin se alegra al ver que Vegeta tiene su combate controlado.

– “¡Has fracasado, Babidí!” – le dice el Kaioshin.
Goku y Gohan se enzarzan en un violento intercambio de golpes muy igualado.
Tras un choque, ambos recuperan la distancia.

– “Eres extraordinario, Son Gohan” – le dice Goku. – “Nuestras fuerzas están igualadas y yo he dedicado toda mi vida a entrenar”.
– “He estado entrenando con Piccolo” – responde Gohan. – “Pero gran parte de este poder proviene de Babidí”.
– “¿Y has aceptado un poder que no es tuyo?” – dice Goku muy serio. – “Creía haberte educado mejor…”
– “¡Cállate!” – exclama Gohan.
– “Tampoco creo que hayas aprendido eso de Piccolo” – insiste Goku.
Gohan se enfurece al escuchar el nombre de Piccolo y recordar por un instante los sacrificios que éste ha hecho por él.

– “¡¡HAAAAAAAAA!!” – grita mientras una enorme cantidad de ki emana de su cuerpo y su cabello se eriza.


Dibujado por Sorita

Son Goku asiste enmudecido al poder demostrado por su hijo.

– “Son Gohan…” – murmura al sentir el sufrimiento del chico.
El aura de Gohan se ha vuelto mucho más violenta y múltiples rayos de energía chasquean a su alrededor. Son Gohan ha superado el poder del Súper Saiyajín.
En los alrededores de la nave de Babidí, Vegeta arrincona a Dabra.

– “¿Esto es todo?” – se burla Vegeta. – “¡Qué decepción!” – exclama antes de asestarle una patada en la cara y lanzarle contra el suelo.
De repente, el saiyajín percibe el aumento en el ki de Gohan.

– “Pero, ¿qué está pasando?” – murmura perplejo. – “¿Es que el poder de ese crío no tiene límite?”
Shin lanza un ataque de ki a Babidí, pero este se protege con una barrera de energía.

– “¡PAPARAPPA!” – exclama el mago, lanzando una sustancia pegajosa hacia Shin, que parece destinada a retenerle con un extraño poder eléctrico.
El Kaioshin esquiva el ataque elevándose rápidamente y alza su mano, provocando la aparición de un enorme bloque de hierro Katchin que lanza contra el mago.
Babidí se ve forzado a usar su teletransportación para esquivar el ataque.
Mientras tanto, Goku y Gohan se han enzarzado en un combate que el mestizo domina claramente.
Gohan agarra la cara de Goku y lo estampa contra el suelo, generando un gran cráter, y empieza a golpearle la cara violentamente con una ristra de puñetazos.

– “¡Toda tu vida entrenando, ¿y esto es todo?!” – grita Gohan furioso. – “¡Has fracasado como padre y como guerrero!” – exclama mientras se eleva unos metros, prepara un Masendan y lo lanza a bocajarro contra Goku.
Tras una gigantesca explosión, Gohan observa el gigantesco agujero mientras recobra el aliento.
Son Goku, muy magullado y con la ropa hecha trizas, surge del cráter arrastrándose y se pone se pone en pie tórpidamente.

– “¿Aún quieres seguir peleando?” – dice Gohan exasperado al ver que su padre no se rinde.
– “No voy a abandonarte, Son Gohan” – responde Goku con una tierna sonrisa.
Gohan se enfurece aún más ante la actitud de su padre.

– “Entonces, morirás” – dice Gohan.
– “Lo siento, hijo” – responde Goku. – “Podría intentar culpar mi sangre saiyajín por todo lo ocurrido, pero no me parece justo. Siento mucho haberte fallado. Parece que, al fin y al cabo, no he podido proteger a todo el mundo.”
Son Gohan escucha a su padre con atención mientras aprieta sus puños con rabia.

– “Pero mi fracaso acaba aquí” – continúa Goku. – “Cuando esto acabe y nos hayamos librado de Babidí, me gustaría que fuéramos juntos a pescar, como hace tanto tiempo te prometí” – sonríe Goku.
– “¿¡Te burlas de mí?!” – exclama Gohan.
– “Siento que hayas caído en este abismo de oscuridad por mi culpa” – dice Goku. – “Pero te prometo que no te abandonaré en las sombras… No dejaré que te ahogues en este pozo… Voy a sacarte de ahí… ¡Aunque tenga que hundirme en él para conseguirlo!”
Goku aprieta con fuerza sus puños y su ki se eleva exponencialmente. El suelo a su alrededor tiembla mientras su cabello se eriza.

– “¡HAAAAAAAAA!” – grita al transformarse en Súper Saiyajín 2.
Su aura cambia de la misma forma en que lo hizo la de Son Gohan, volviéndose más agresiva y con electricidad a su alrededor.
Son Gohan asiste perplejo a la transformación de su padre.

– “Papá…” – murmura asombrado.
Vegeta, que ha demostrado ser superior al Rey de los demonios, percibe el aumento de poder de Goku.

– “Kakarotto…” – murmura el saiyajín sorprendido. – “¿Tú también?”
Dabra aprovecha la distracción para abalanzarse sobre el príncipe saiyajín, generando un puñal e intentando acuchillarle, pero Vegeta reacciona a tiempo y detiene su mano.
El Rey de los demonios se prepara para escupir al saiyajín, pero Vegeta agarra su boca y prepara una esfera de ki cuya luz transluce a través de las mejillas del demonio, que enseguida es abordado por el pánico.

– “Vete al infierno” – le dice Vegeta mientras lanza su ataque, que desintegra la cabeza del demonio.
Babidí cae de rodillas al asistir aterrorizado a la muerte de su mejor luchador, mientras Shin se acerca a él por la espalda.

– “Se acabó, Babidí” – le dice el Kaioshin. – “Tus planes han fracasado”.
Goku y Son Gohan se enzarzan en una brutal pelea que hace vibrar el aire y temblar la tierra a su alrededor.
El mestizo libera parte de su rabia contenida en cada golpe y en cada choque, cada vez de una forma más violenta.
Shin alza su mano para acabar con el brujo, pero en ese instante, una alarma le interrumpe y un vapor rosado a presión empieza a emanar del cascarón en el que está encerrado Majin Bu.

– “¡AL FIN!” – exclama aliviado Babidí. – “¡MAJIN BU HA DESPERTADO!”
– “No…” – titubea Shin aterrorizado. – “No puede ser…”
– “¡HA LLEGADO VUESTRO FINAL!” – grita el brujo.
Vegeta contempla la escena.

– “Al fin veremos al protagonista…” – sonríe fanfarrón el saiyajín.
En el desierto, tras un intercambio de golpes, Goku y Gohan recuperan la distancia para intentar recuperar el aliento.

– “¡Espera, Son Gohan!” – exclama Goku.
Gohan detiene su avance.

– “¿Sientes ese poder?” – le dice Goku. – “¡Majin Bu ha despertado!”
Gohan mira al horizonte y sonríe.

– “No hay para tanto…” – murmura el mestizo.
– “Tengo un muy mal presentimiento…” – responde Goku.
– “¡No me importa!” – exclama Gohan cargando contra su padre.
En la superficie de la nave, el cascarón se abre, vacío, y libera una nube de vapor rosado que asciende hacia el cielo.

– “Huele a caramelos rancios…” – murmura Vegeta.
– “No…” – murmura desolado Babidí. – “No puede ser…”
– “¡JAJAJA!” – ríe Shin. – “¡Se acabó, Babidí! ¡Tu monstruo ha muerto!”
Vegeta, con semblante preocupado, mira al cielo.

– “¿Qué ocurre?” – dice Shin mientras alza su mirada.
El humo empieza a condensarse y tomar forma humanoide, hasta que un orondo ser rosado aparece frente a nuestros amigos.

– “¡BUUUUUUUUU!” – grita el ser mágico.
Shin contempla con horror a dicho ser, mientras Babidí parece desconcertado.

– “¿Es ese Majin Bu?” – piensa el brujo. – “Shin es el único que lo ha visto antes…”
El brujo se da la vuelta y mira de reojo a Shin.

– “¡Sí! ¡Tiene que ser él!” – se alegra al ver la cara de terror del Dios.
Shin da un paso atrás invadido por el miedo.

– “¡Huyamos!” – le dice a Vegeta. – “¡Tenemos que salir de aquí!”
– “¿Estás de broma?” – dice el saiyajín esbozando una sonrisa. – “Ahora empieza la diversión.”
– “¡¿Es que estás loco?!” – exclama el Kaioshin. – “¡Los saiyajín habéis demostrado ser muy fuertes, pero no sois rivales para una criatura como Majin Bu!”
Vegeta ignora a Shin y camina hacia el monstruo.
Babidí ríe feliz al ver renacido al monstruo creado por su padre.

– “¡Soy el hijo de Bibidí!” – le dice el mago. – “¡Soy tu nuevo amo! ¡Acaba con ellos, Majin Bu!”
El monstruo se da la vuelta y sonríe de forma bobalicona.

– “Esto será más fácil de lo esperado…” – sonríe Vegeta.
Shin contempla la escena preocupado.

– “¿De verdad puede ganar?” – se pregunta el Dios.
La mirada de Majin Bu cambia de repente y se vuelve terrorífica y malvada. Por los orificios de su cabeza libera vapor a presión.

– “¿¡QUÉ!?” – se sorprende Vegeta al notar como el ki del monstruo se eleva de forma exponencial.
Majin Bu golpea a Vegeta en la cara y le lanza contra una montaña, que se derrumba sobre el saiyajín.

– “¡Bravo, Majin Bu!” – celebra Babidí emocionado. – “¡Has noqueado a ese estúpido terrícola de un solo golpe! ¡Eres extraordinario!”
El monstruo vuelve a mostrar su carácter bobalicón y lo celebra haciendo una pose de forzudo.

– “Estamos perdidos…” – titubea Shin.
En el desierto, Gohan prepara un Masenko que lanza contra su padre, quien lo desvía hacia el cielo golpeándolo con su mano.
Gohan vuelve a abalanzarse contra Goku, pero éste le esquiva con el Shunkanido y le lanza al suelo de una patada.

– “¡Escúchame, Son Gohan!” – insiste Goku. – “¡El poder de Majin Bu ha aumentado! ¡Nunca nos hemos enfrentado a nadie así, pero juntos encontraremos la forma de derrotarle! ¡Aún tenemos una oportunidad!”
– “¡Majin Bu no me interesa!” – responde Gohan.
– “¡Va a matar a todo el mundo!” – insiste Goku. – “Tu madre, Piccolo, Krilín, esa chica del torneo… ¡Todos morirán!”
Son Gohan aprieta fuertemente los dientes mientras parece que intenta recapacitar.
Vegeta se levanta de entre los escombros algo malherido.

– “Maldito seas…” – murmura el saiyajín.
Babidí se acerca a Majin Bu.

– “¡Bien hecho, mi criatura!” – exclama el mago. – “Ahora, ¡mátalos!”
Bu responde al mago con una mueca.

– “Si no me obedeces, tendré que encerrarte” – responde el brujo. – “Conozco el hechizo para hacerlo”.
Majin Bu parece pensárselo durante un instante y responde con una reverencia.

– “Bien hecho” – le dice Babidí.
– “¡BUUUUUU!” – exclama el monstruo mientras avanza hacia Vegeta dando saltos como si fuera un niño.
Vegeta se pone en guardia, listo para luchar.

– “¡Veamos hasta dónde llega tu poder!” – exclama Vegeta abalanzándose contra el monstruo.
El saiyajín golpea a Bu en la cara, enterrando su puño en ella como si estuviera hecha de chicle.

– “Pero, ¿qué…?” – se extraña Vegeta.
El saiyajín insiste con una combinación de golpes que Bu encaja como si fuera un muñeco de trapo y finalmente le lanza lejos con una patada. El monstruo, deformado por los golpes, rebota por el suelo hasta perder la inercia. 

– “No…” – se preocupa Babidí. – “Bu…”
Pero el monstruo se levanta de un salto y su cuerpo recupera la forma original, como si no hubiera recibido ningún daño.

– “No es posible…” – murmura Vegeta preocupado.
– “¡JAJAJAJA!” – ríe Babidí. – “¡Bu es invencible! ¡Acaba con ellos, Bu! ¡Mátalos a todos! ¡Hazles sufrir!”
De repente, Vegeta se da la vuelta y alza su mano hacia el brujo.

– “Cállate” – dice mientras lanza un Big Bang Attack que desintegra a Babidí.
Shin se alarma mientras la explosión alza una inmensa nube de polvo.

– “¡NO!” – grita el Kaioshin. – “¿Qué has hecho? ¡Babidí era el único que podía encerrarle! ¡Nuestra única posibilidad de sobrevivir era que Bu escapara a su control y él se viera obligado a encerrarle de nuevo, igual que hizo su padre!”
– “Me parece una manera muy ruin de vencer” – responde Vegeta. – “Los saiyajín no recurrimos a trampas baratas. Le derrotaremos a nuestra manera.”
En el desierto, Goku y Gohan siguen luchando. Son Goku prepara un Kamehameha, pero Gohan le lanza un Makankosappo.
Goku desaparece, esquivando el ataque de Gohan, y reaparece a su espalda.

– “¡HAAAAAA!” – grita al lanzar la técnica de la Escuela Tortuga contra la espalda de su hijo.
Tras la gigantesca explosión, el mestizo se ha estrellado contra el suelo.

– “No te levantes, Son Gohan” – le advierte Goku.
Pero el mestizo, ensangrentado y enfurecido, vuelve a ponerse en pie.
Vegeta se eleva y extiende sus brazos hacia los lados mientras se envuelve con el aura del Súper Saiyajín.

– “¿Te crees muy fuerte?” – le dice Vegeta. – “¡Pues veamos hasta dónde llega tu resistencia!”
Majin Bu sonríe de forma burlona.
Shin asiste asombrado a la escena.

– “Le está provocando para que no esquive el ataque…” – murmura Shin.
Vegeta junta sus manos frente a él.

– “¡FINAL FLASH!” – exclama al disparar un poderosísimo ataque de ki que avanza a toda velocidad hacia el monstruo Bu y le sobrepasa, perdiéndose en el espacio.
Al disiparse la polvareda, Vegeta y Shin se dan cuenta de que Majin Bu ha perdido la parte superior de su cuerpo. 

– “¡Lo has logrado, Vegeta!” – celebra Shin.
Pero Vegeta sigue preocupado.

– “No puede ser…” – murmura el príncipe saiyajín con algo de miedo perceptible en su voz. – “Su ki apenas ha disminuido…”
Tras un choque, Goku y Gohan se detienen un instante para recuperar el aliento.
En ese momento, Son Goku parece percatarse de algo y esboza una tímida sonrisa.

– “Luchas como un verdadero guerrero, Son Gohan” – le dice Goku.
– “La magia de Babidí ha aumentado mucho mi poder” – responde el mestizo. – “¡Y hace que luche sin compasión!” – exclama expulsando su ki.
– “¿Es eso cierto?” – sonríe Goku, preparándose para continuar el combate.
El monstruo Bu se regenera en un santiamén.

– “Eso ha sido divertido” – sonríe alegremente Majin Bu.
– “Maldición…” – lamenta Vegeta. – “Además de ser muy fuerte parece inmortal… ¿Por qué estás tardando tanto, Kakarotto?”
– “¡Me toca a mí!” – dice el monstruo mientras agarra su barriga y la estira hasta obtener una tira de pasta rosa.
Vegeta, cuyas fuerzas empiezan a flaquear, no duda en atacar de nuevo al monstruo. Majin Bu le lanza un ataque de ki, obligando a Vegeta a esquivarlo, y aprovecha el momento para interceptarle lanzándole el trozo de chicle que ha preparado, que se enrolla en el saiyajín y le inmoviliza. 
El príncipe saiyajín, aprisionado, cae al suelo.

– “¡BUUUUU!” – grita el monstruo mientras corre hacia él con los brazos extendidos y lo patea como si fuera una pelota de playa.
Vegeta sale disparado, pero el monstruo se lanza sobre él, sentándose encima y castigándole con una combinación incesante de puñetazos en la cara.

– “¡BUUU! ¡BUUUU!” – exclama el monstruo, que se está divirtiendo.
De repente, alguien aparece en escena y patea a Majin Bu, apartándole de Vegeta.

– “¡Papá!” – exclama el chico. – “¿Estás bien?”
El joven Trunks ha aparecido y se apresura a ayudar a su padre a liberarse del chicle que le envuelve.
Vegeta, muy malherido, se pone de nuevo en pie.

– “¿Qué haces tu aquí?” – le dice Vegeta. – “¡Vete!”.
– “¡He venido a ayudarte!” – responde su hijo. – “¡Voy a luchar contigo! ¡Juntos podremos derrotarle!”
– “¡Te he dicho que te largues!” – le grita Vegeta.
– “Papá…” – dice Trunks, triste al no comprender el rechazo de su padre.
El monstruo Bu se pone en pie y empieza a liberar humo por los orificios de su cabeza.

– “Ese chico me ha pegado…” – murmura el monstruo mientras se envuelve en una esfera fucsia de ki. – “¡Y AHORA ESTOY FURIOSO!” – grita al liberar una poderosa onda expansiva que arrasa con todo lo que encuentra a su alrededor.
En el desierto, Goku y Gohan siguen centrados en su combate. 
De repente, Gohan parece distraerse un instante al sentir el poder devastador de Majin Bu.

– “Tenemos que hacer algo…” – le dice Goku. – “¡Ayúdame a detener a ese monstruo!”
Gohan parece recapacitar un instante.

– “Tengo que luchar contra ti…” – responde Gohan.
Son Goku sonríe.

– “Si quieres seguir peleando, podemos reanudar nuestro combate cuando nos hayamos encargado de Majin Bu.” – dice Goku. – “Al fin y al cabo, ya hace rato que ha desaparecido la marca de Babidí de tu frente”.
Gohan se queda estupefacto al escuchar a su padre y darse cuenta de que ha continuado luchando por su propia frustración y no por las órdenes del mago.

– “Yo… Lo siento…” – dice Gohan agachando la cabeza. 
De repente, alguien se acerca a ellos.

– “Piccolo…” – suspira Gohan como si estuviera viendo un fantasma.
– “Parece que Dabra ha muerto.” – sonríe Goku. – “Me alegro de verte.”
El namekiano, muy serio, se acerca a Gohan.

– “Son Gohan…” – dice Piccolo. – “Entiendo tu frustración. Yo más que nadie he conocido lo que significa estar sólo. Lo estuve hasta que te conocí”.
Gohan parece tranquilizarse y conmoverse ante las palabras de su mentor.

– “Crecí sólo y con la única misión de vengarme de tu padre. Odiándole cada segundo de mi vida y preparándome para cuando llegara el momento de enfrentarme a él y matarle.” – continúa el namekiano. – “Hasta que descubrí que yo podía crear mi propio camino. Vosotros me cambiasteis. Goku tuvo compasión y me trató como un rival, no como un enemigo. Y después tú… te convertiste en mi amigo.”
– “Piccolo…” – murmura Gohan.
– “Ahora la Tierra te necesita. La gente que nos importa corre peligro… así que lucharé para protegerles.” – le dice Piccolo extendiendo su mano hacia el mestizo en forma de invitación. – “Lucha a mi lado, amigo mío.”
La polvareda se disipa en la superficie de la nave de Babidí y revela un gigantesco cráter.
Vegeta ha protegido a Trunks, que ahora yace inconsciente en los brazos de su padre.

– “Trunks… ¡Trunks!” – intenta despertarle Vegeta.
El monstruo Bu celebra el destrozo que ha creado con un bailoteo.
El príncipe saiyajín coloca a Trunks en el suelo con delicadeza.

– “Me has salvado, hijo” – susurra Vegeta. – “No voy a desperdiciar esta oportunidad que me has dado.”
Vegeta se pone en pie y mira a Majin Bu.

– “Descansa un poco” – murmura Vegeta, mirando de reojo a su hijo con ternura. – “Estoy orgulloso de ti”.
Vegeta se eleva y avanza hasta Bu.

– “¿Sigues vivo?” – se extraña el monstruo.
– “Has hecho daño a mi hijo” – le dice Vegeta. – “He encontrado la paz en este planeta. He formado una familia aquí. Y has intentado arrebatármelo…” – continúa. – “No te lo perdonaré… ¡¡NO TE LO PERDONARÉ!!” – grita con rabia.
En ese momento, el cabello de Vegeta se eriza y su aura se vuelve más violenta, provocando la aparición de rayos de energía a su alrededor.
Majin Bu parece confuso ante la transformación de Vegeta.
El príncipe saiyajín contempla sus manos, abrumado ante su propio poder, y sonríe.

– “Yo también he conseguido llegar más allá del Súper Saiyajín” – dice mientras aprieta los puños satisfecho. – “Así que este es tu truco, Kakarotto.”
De repente, Goku, Gohan y Piccolo aparecen junto a Vegeta con el Shunkanido.

– “Habéis tardado mucho” – les dice Vegeta sin perder la sonrisa.
– “Vegeta…” – le dice Gohan, con intención de disculparse.
– “Ahora no” – le corta Vegeta. – “Centra tu rabia en Majin Bu. Nos hará falta.”
– “Está bien” – responde Gohan, listo para luchar.
– “Piccolo, por favor, encárgate de Trunks” – le pide Vegeta.
Piccolo se sorprende al escuchar a Vegeta pedir algo “por favor”.

– “Déjanos a Majin Bu a nosotros” – añade Goku. – “Y dale esta semilla al chico” – dice dándole una senzu.
– “Yo me encargo.” – responde Piccolo, sabiendo que el poder del monstruo le sobrepasa.  – “Vosotros luchad sin conteneros. No os preocupéis por nada”.
– “Seré mejor que nosotros también nos tomemos una” – dice Vegeta.
– “Sí” – responde Goku, repartiendo una a cada uno.
– “Puede que Shin siga vivo” – le dice Vegeta a Piccolo.
– “Le buscaré” – responde Piccolo.
El namekiano se aleja hacia Trunks.

– “¿Intenta huir?” – se pregunta Bu.
Los tres guerreros, que han conseguido un poder más allá del Súper Saiyajín y han repuesto fuerzas tomándose una semilla senzu, se encuentran cara a cara con el monstruo de Babidí.

– “Así que éste es Majin Bu…” – dice Goku analizando a su enemigo.
– “Su poder y resistencia son descomunales.” – dice Vegeta. – “Parece que nada consigue hacerle daño. Se regenera con una facilidad pasmosa.”
– “Vamos a tener que darlo todo” – sonríe Goku. – “¿Estás listo, Son Gohan?” 
– “Estoy preparado” – responde el mestizo. – “Yo le he despertado. Es mi responsabilidad acabar con él”.
– “Lo haremos juntos” – responde Goku.
Majin Bu sigue pendiente de Piccolo, pero Vegeta llama su atención.

– “¡Eh! ¡Bola de grasa!” – le insulta Vegeta. – “¿Qué te parece si empezamos el segundo asalto?”
– “¿Me has insultado?” – se enfada Bu.

Los tres saiyajín se ponen en guardia, listos para luchar contra al enemigo más fuerte al que jamás se han enfrentado.

ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte VI: Majin

Fallen FighterZ / Parte VI: Majin
Espero que sepas lo que haces, Son Goku.


Babidí ha teletransportado a nuestros amigos a un planeta solitario. Son Gohan, transformado en Súper Saiyajín, y Dabra se encuentran enzarzados en un combate muy igualado.

– “Ese chico está luchando de igual a igual con el Rey de los demonios…” – dice Kibito asombrado.
– “Son Gohan tiene un poder descomunal” – responde Goku orgulloso.
– “Cuando lucha motivado es imparable” – añade Piccolo. – “Este no es todo su poder”.
Gohan parece estar perdiendo algo de terreno frente a Dabra, que insiste en sus ataques.

– “Es realmente fuerte…” – piensa Gohan. – “¡Y creo que no está luchando al máximo!”
De repente, Dabra genera una espada en su mano derecha y sorprende a Gohan, que logra esquivar el ataque por los pelos.

– “Maldita sea…” – se lamenta el mestizo.
Babidí observa el duelo en su bola de cristal y comprueba el contador de energía en la base del huevo en el que está encerrado Majin Bu.

– “No es suficiente…” – murmura preocupado. – “¿A qué esta jugando Dabra? ¡Tiene que hacerle más daño!”
Dabra sonríe de forma terrorífica mientras mira de reojo a los espectadores del combate.

– “Sois mucho más fuertes de lo que esperábamos…” – dice el demonio. – “Me habéis impresionado.”
Vegeta se da cuenta de que algo no va bien.

– “Ese Dabra trama algo” – dice el príncipe saiyajín.
– “Parece muy confiado” – añade Goku.
– “No está usando todo su poder, pero Gohan tampoco.” – dice Piccolo.
– “Y sabe que si luchamos todos juntos no tiene ninguna oportunidad” – dice Goku. – “Así que, ¿por qué está tan tranquilo?”
Shin y Kibito escuchan con atención a nuestros amigos.

– “Dabra es peligroso” – dice Shin. – “Y estáis subestimando a Babidí”.
– “Puede que seáis más fuertes que ellos, pero no creáis ni por un momento que son estúpidos” – añade Kibito.
Dabra se abalanza sobre Gohan, espada en mano. El mestizo se centra en esquivar los ataques del demonio, que insiste sin perder su sádica sonrisa.
Son Gohan consigue detener un espadazo de Dabra sujetando la espada con ambas manos. Finalmente, el mestizo consigue partir el sable, sorprendiendo al demonio. 
Gohan contraataca, pero Dabra resulta ser una imagen residual.

– “¡Estoy aquí!” – dice el demonio, que aparece detrás de Gohan, lanzándole un poderoso ataque explosivo que impacta de lleno en la espalda del mestizo, lanzándole contra el suelo.
Los demás siguen contemplando el combate.

– “Si esto sigue así, tendréis que intervenir” – dice Shin.
– “Confía en Gohan” – dice Piccolo.
Gohan se levanta y Dabra desciende hasta colocarse junto a él.

– “Antes, ahí fuera, parecía que querías eliminarme…” – se burla el demonio. – “¿A qué esperas?”
Gohan aprieta sus puños con rabia.

– “Estoy harto…” – murmura el mestizo. – “Los saiyajín, Freezer, los androides… Cuando parece que las cosas van bien, siempre aparece alguien como vosotros para fastidiarlo.”
– “¿Vas a llorar?” – se burla Dabra. – “Qué decepción. Eres realmente fuerte. Pensé que serías un rival interesante… pero parece que solo eres un estúpido crío”.
La mirada de Gohan cambia, su cabello se eriza ligeramente y su aura se vuelve más violenta.

– “Ya era hora…” – sonríe Vegeta.
Gohan se abalanza sobre Dabra y le propina una combinación de golpes que el demonio no puede detener, y finalmente le lanza contra unas rocas de una patada.

– “Hacer enfadar a Gohan nunca es buena idea” – sonríe Piccolo.
– “No…” – murmura Shin preocupado. – “Esto no es bueno…”
– “¿Qué ocurre?” – se extraña Goku.
Dabra, pese a haber recibido una paliza, se levanta del suelo sonriendo.

– “Ya veo…” – dice el demonio. – “¡Señor Babidí!” – intenta comunicarse mentalmente con su amo. – “¡A mi señal, háganos regresar a la nave! ¡Ya sé cómo podemos despertar a Majin Bu!”
El mago se extraña ante la petición de Dabra, pero accede a sus deseos, pues confía en su luchador estrella.
El demonio genera una lanza en su mano y se la arroja a Gohan, que la esquiva fácilmente.
La lanza pasa de largo y se clava en el suelo, cerca de Goku y los demás.

– “¿De verdad pretendías sorprenderme con esto?” – dice Gohan. – “Patético” – añade mientras alza su mano y dispara a Dabra.
El ataque atraviesa la silueta del demonio.

– “¡¿Otra imagen residual?!” – se sorprende Gohan.
De repente, la mano del demonio atraviesa el pecho de Kibito.

– “Conozco tus poderes…” – dice Dabra. – “Y podrían ser molestos”.
– “¡Kibito!” – exclama Shin conmocionado.
Piccolo, de pie junto al ayudante del Kaioshin, se abalanza sobre el demonio.

– “¡Cobarde!” – exclama el namekiano.
Dabra escupe a Piccolo mientras da un salto hacia atrás.

– “¡Cuidado!” – intenta advertirle Shin.
El escupitajo impacta en el pecho del namekiano, que se detiene al notar una sensación extraña.

– “¡Ahora!” – exclama Dabra.
– “¡PAPARAPAA!” – canta Babidí, haciendo que todos regresen a la sala circular de la nave.
El demonio huye por una compuerta que se cierra a su paso, impidiendo que Goku y Vegeta puedan seguirle.

– “¡Vuelve aquí!” – exclama Gohan furioso.
El cuerpo de Piccolo empieza a convertirse en piedra. La transformación se extiende desde el punto de impacto del escupitajo.

– “¡¿Qué demonios ocurre?!” – dice Piccolo.
– “¡Piccolo!” – exclama Gohan, que se acerca a toda velocidad.
– “¡No le toques!” – interviene Shin.
– “¡Tenemos que hacer algo!” – dice Goku.
– “Si la estatua de piedra se rompe, Piccolo morirá” – dice el Kaioshin. – “Debemos matar a Dabra para revertir los efectos”.
– “Maldita sea…” – se lamenta Gohan. – “Piccolo…”
– “Confío en ti, Son Gohan” – dice Piccolo esbozando una sonrisa justo antes de que su rostro se convierta en piedra, completando la transformación.
Son Gohan se da la vuelta furioso y camina hacia la compuerta.

– “Pues hagámoslo ya” – dice el mestizo.
Mientras tanto, Dabra ya ha llegado hasta Babidí.

– “¿Cuál es el plan, Dabra?” – le pregunta el mago.
– “He encontrado al luchador perfecto” – sonríe el demonio.
En la sala, Vegeta se acerca a Gohan.

– “No puedes depender de tus rabietas para sacar todo tu poder” – le riñe el saiyajín. – “Si hubieras acabado con Dabra, esto no habría pasado”.
– “No seas tan duro con el chico, Vegeta” – interviene Goku. – “Son Gohan no es como nosotros. No vive para la lucha, tampoco Trunks.”
Son Gohan agacha la cabeza sintiéndose culpable.

– “¡No metas a mi hijo en esto, Kakarotto!” – se enfada Vegeta. – “¡Mi hijo nunca será un blandengue como el tuyo!”
Gohan aprieta con fuerza sus puños.

– “Lo siento, Piccolo” – piensa el mestizo, mientras vuelve a su estado base. – “Te he fallado…”
Shin, tras confirmar la muerte de Kibito, se interpone entre Goku y Vegeta.

– “¡Deteneos!” – exclama el Kaioshin preocupado. – “¡Babidí está jugando con nosotros! ¡Os está provocando para que…!”
De repente, un grito desgarrado de Gohan inunda la sala.

– “¡¿Qué te pasa?!” – se preocupa Goku. – “¡Son Gohan!”
– “Oh, no…” – dice Shin.
Gohan se agarra la cabeza con ambas manos mientras grita como si una terrible jaqueca le afectara de repente.

– “Eres mío…” – sonríe Babidí.
– “¡Es Babidí!” – exclama Shin. – “¡Está intentando controlar a Son Gohan!”
– “¡¿Cómo dices?!” – se sorprende Goku.
Las venas de Gohan comienzan a marcarse en su piel y unas ojeras oscuras rodean sus ojos. En su frente empieza a definirse una “M” de color negro; la marca del control de Babidí.

– “¡Tienes que relajarte!” – le dice Shin. – “¡Céntrate en pensamientos positivos!”
Gohan vuelve a transformarse en Súper Saiyajín.

– “¡Déjame en paz!” – grita mientras emite una fuerte onda de energía que lanza a Shin contra la pared.
Finalmente, Gohan deja de gritar y se yergue frente a Goku y Vegeta con una terrible sonrisa en su rostro.

– “Son Gohan…” – murmura Goku muy preocupado.
Babidí, contento al haberse hecho con un nuevo luchador, ríe mientras se prepara para teletransportar de nuevo a nuestros amigos.

– “¡Ya sé dónde podéis luchar!” – exclama el brujo. – “¡PAPARAPAAA!”
En ese instante, todos son transportados al ring del Torneo Mundial de Artes Marciales.

– “¿¡Qué hacemos aquí!?” – se extraña Vegeta.
Babidí, observando a Gohan a través de su bola de cristal, se dispone a darle órdenes.

– “¡Adelante, muchacho!” – exclama el mago. – “¡Tortúrales hasta sacarles toda su energía! ¡Y después mátalos!”
– “Tráeme a Dabra…” – dice Gohan.
– “¿Qué? ¿Puede negarse a obedecerme?” – se sorprende Babidí.
– “¡¡TRÁEME A DABRA!!” – grita Gohan.
Los espectadores asisten incrédulos a tal bizarra escena.
El presentador se acerca a Son Goku cautelosamente.

– “Goku… ¿Qué ocurre?” – le pregunta muy confuso.
– “Aléjate de aquí” – responde Goku. – “Que la gente se vaya”.
Vegeta da un paso al frente hacia Gohan.

– “¿Te has dejado poseer por esa escoria?” – le dice Vegeta. – “Has caído más bajo de lo que esperaba”.
– “¡Cállate, Vegeta!” – responde Gohan.
Detrás de Vegeta, Videl observa la escena asustada.

– “Videl…” – murmura Gohan al verla.
Son Goku se acerca a Gohan, intentando calmarle.

– “Tranquilo, hijo” – le dice su padre. – “Tienes que relajarte…”
– “¡No te acerques!” – exclama Gohan. – “¡Todo es culpa tuya!”
Goku se sorprende ante la actitud de su hijo.

– “Yo no quiero ser un guerrero…” – dice Gohan. – “Yo no quiero ser un saiyajín… Quiero una vida normal… Con una familia corriente… ¡¡TE ODIO!!”
– “Lo siento, hijo” – le dice Goku. – “Siento mucho que te hayas sentido obligado a vivir de esta forma. A veces soy muy egoísta, pero te prometo que siempre he querido lo mejor para ti y para tu madre.”
– “¡Deja de quejarte!” – interrumpe Vegeta. – “¡¿Quieres una vida normal?! ¡Nuestra raza murió cuando nosotros éramos niños! ¡Yo he estado bajo el yugo de Freezer durante años! ¡¡No tienes ni idea de lo que es vivir un infierno!!”
Vegeta se acerca a Gohan, que se ha quedado callado, y le agarra por la pechera.

– “¡Si vuelves a decir otra tontería, te prometo que te daré una paliza! ¡¡Y no me importa si ese Majin Bu despierta como resultado!!” 
Son Gohan agarra el brazo de Vegeta y lo aprieta con fuerza.

– “Vives entre nosotros pese a haber matado a nuestros amigos…” – le dice el mestizo. – “Ni se te ocurra darme lecciones”.
– “Maldito mocoso…” – dice Vegeta transformándose en Súper Saiyajín.
Gohan asesta un puñetazo a Vegeta y lo lanza fuera del ring.
Goku se transforma en Súper Saiyajín y da un paso hacia Gohan, pero Shin se interpone entre ambos.

– “¡Deteneos!” – exclama el Kaioshin. – “¡La magia de Babidí hace que sus sentimientos negativos sean más fuertes!”
– “Pero no los inventa…” – responde Goku. – “¿De verdad me odias, Son Gohan?”
Gohan fija su mirada furiosa en Goku.
De repente, el mestizo siente que alguien se acerca a él y cree que es Vegeta.

– “¡No estorbes!” – exclama el mestizo, emitiendo una corriente de aire con su mano en esa dirección, pero resulta ser Videl.
La chica es lanzada violentamente contra uno de los muros del ring, pero Vegeta logra interceptarla y protegerla de un impacto peor.

– “Vi… Videl…” – titubea Gohan.
Babidí sonríe a ver cómo la culpa inunda el corazón de Gohan y su control aumenta.

– “¡¡HAAAAAAAA!!” – grita Gohan de dolor al emitir una fuerte corriente de aire que barre el lugar.
De repente, Gohan vuelve a mostrar una terrorífica sonrisa.

– “Al fin…” – murmura Babidí. – “Estás bajo mi control”.
Shin retrocede al percibir el cambio en el alma de Son Gohan.

– “¡¡BABIDÍ!!” – grita Goku a pleno pulmón. – “¿¡ME OYES?! ¡¡VOY A ENFRENTARME A ÉL!! ¡¡LLÉVANOS A UN LUGAR DONDE NO HAYA NADIE!!”
– “¡No lo hagas, Son Goku!” – insiste Shin.
– “No te entrometas, Kaioshin” – responde Goku muy serio.
Babidí sonríe al ver el alboroto que ha creado.

– “¡Está bien! ¡Os llevaré a un lugar alejado de la gente!” – sonríe el mago. – “¡PAPARAPPA!”
En un instante, nuestros amigos han sido transportados a un desierto rocoso en mitad de la nada.
Shin, resignado, agacha la cabeza y se aparta.

– “Espero que sepas lo que haces, Son Goku.” – dice el Kaioshin.
– “Lo siento, Shin” – responde Goku.
– “Estúpido crío…” – refunfuña Vegeta mientras se acerca de nuevo a Gohan.
– “¡Vegeta!” – le interrumpe Goku, haciendo que el saiyajín se detenga. – “Tú y Shin deberíais seguir adelante y detener a Babidí y Dabra”.
– “¿Y dejar que tú te diviertas? ¡Ni hablar!” – responde Vegeta malhumorado.
Babidí atento a la escena, no pretende dejar que Shin y Vegeta lleguen hasta él.

– “¡No les dejes escapar!” – le ordena el brujo a Gohan. – “¡Mátales!”
Gohan se da la vuelta hacia Vegeta y Shin y se abalanza sobre ellos. Vegeta se pone en guardia, pero Goku aparece con el Shunkanido, detiene el puñetazo de Gohan con su mano y le da un puñetazo a su hijo,  lanzándole contra unas rocas.

 – “Está bien, Kakarotto” – dice Vegeta. – “Dejaré que te encargues de esto.”
– “Gracias, Vegeta” – responde Goku.
– “Nos encargaremos de Babidí y Dabra antes de que Majin Bu despierte” – dice Shin.
Dabra y Babidí siguen atentos a los acontecimientos.

– “Si no les abrimos la compuerta, la destruirán” – dice Dabra. – “Eso podría despertar a Majin Bu antes de tiempo”
– “Tienes razón…” – dice Babidí.
La compuerta situada en el suelo se abre y nuestros amigos descienden dos salas hasta llegar a las profundidades de la nave, donde les esperan Dabra y Babidí. Detrás de ellos se encuentra la gigantesca orbe que contiene a Majin Bu.

– “Bienvenidos” – les saluda Babidí. – “Kaioshin del Este… Hoy vengaré la muerte de mi padre”.
– “Acabemos con esto” – sonríe Vegeta.
– “Yo me encargaré de Babidí” – dice Shin.