DBSNL // Capítulo 90: Time Patrol

DBSNL // Capítulo 90: Time Patrol
“La Tierra nunca había vivido una paz tan duradera”

Tras el entrenamiento, Son Goten y Marron han viajado al Monte Paoz, donde almuerzan con Chichi y Gyuma.

– “¿Qué tal ha ido el entrenamiento?” – pregunta el gigantón.
– “Muy bien” – responde la joven.
– “Marron cada día es más fuerte” – añade Goten. – “Si no fuera porque soy medio saiyajín, creo que ya me habría superado…”
Marron y Goten se miran de forma cómplice.

– “Eso es porque eres un vago” – le riñe Chichi. – “No has conseguido que un trabajo te dure más de una semana… ¿Qué harás cuando te cases? ¿Pretendes que Marron te mantenga?”
Goten se atraganta con la comida al escuchar a su madre hablar de boda y Marron tiene que darle unos golpes en la espalda para que tosa y no se ahogue.
De repente, Goku y Ub aparecen con el Shunkanido.

– “¡Hola a todos!” – saluda Goku.
– “¡Papá!” – exclama Goten.
– “¡Goku!” – se alegra de verle Gyuma.
– “¿Hay comida para nosotros?” – pregunta el saiyajín. – “¡Estamos hambrientos!”
Chichi mira a Goku enfadada.

– “¡Son Goku!” – exclama furiosa. – “¡Hace más de un mes que no apareces por casa! ¿Y ahora vienes pidiendo comida como si nada?”
– “Bueno, veras…” – intenta disculparse mientras retrocede lentamente. – “Estábamos entrenando y… ¡Voy a ver a Gohan!” – dice antes de escaquearse con el Shunkanido, dejando a Ub en esa incómoda situación.
Gyuma sonríe.

– “Nunca cambiará” – murmura feliz su suegro.
– “¡No le defiendas!” – exclama Chichi atizándole con una sartén.
En Satan City, Videl le ha traído un bocadillo a Gohan, que sigue inmerso en su trabajo.

– “No tenías porqué hacerlo” – le agradece el gesto Gohan a Videl.
– “No hay problema” – responde Videl. – “Hoy tengo el día libre. Además, lo ha preparado Bu”.
Gohan mira el emparedado y ve que está lleno de golosinas.

– “Ya veo…” – murmura al ver tal despropósito.
Videl, situada detrás de Gohan, pone las manos en los hombros del mestizo y empieza a darle un masaje.

– “¿Cómo llevas el artículo?” – le pregunta a su marido.
– “Estoy un poco cansado de estar aquí sentado” – se lamenta Gohan. – “Creo que necesito hacer ejercicio”.
– “¿Y qué se te ocurre?” – ronronea Videl, mientras se inclina sobre Gohan para besarle.
En ese instante, Goku aparece en la habitación con el Shunkanido.

– “¡Hola!” – saluda alegremente Goku.
– “¡AHHH!” – grita asustada Videl.
– “¡Papá!” – exclama Gohan. – “¡No puedes aparecer así, sin avisar!”
– “¿Por qué?” – pregunta confuso Goku. – “¿Qué ocurre?”
– “¡BUUU!” – grita Mr. Bu, que ha escuchado los gritos y aparece por la puerta dispuesto a defender a sus amigos.
– “¡Hola, Bu!” – le saluda Goku.
– “¡Hola!” – saluda el orondo bonachón.
Videl, sin decir nada, sale de la habitación.

– “¿Dónde vas?” – le pregunta Gohan, que nota su enfado.
– “He quedado con Erasa para ir a tomar algo” – responde Videl.
– “¿Qué le pasa?” – pregunta Goku.
– “¡Vosotros dos!” – exclama Gohan.
Mientras tanto, Piccolo, Bra y Pan han finalizado su entrenamiento.

– “¿Qué tal lo hemos hecho?” – pregunta Pan.
– “Sois dos guerreras fabulosas” – responde Piccolo. – “Pero os falta compenetración cuando lucháis juntas”.
– “Es ella la que se tiene que acoplar a mí” – responde Bra con prepotencia. – “Soy la mayor”.
En ese instante, Goku y Mr. Bu aparecen.

– “¡Abuelo!” – exclama Pan lanzándose a sus brazos.
– “¡Hola, Pan!” – sonríe Goku. – “¡Vaya, cada día eres más alta!”
Bra mira a Goku con desconfianza.

– “¡Bra!” – exclama Goku. – “¡Tú también has crecido! Aunque no tanto como Pan…”
– “No hacía falta esa observación…” – murmura Bra, claramente dolida.
Piccolo sonríe.

– “¿Qué hacéis vosotros dos aquí?” – pregunta el namekiano.
– “Gohan nos ha echado de su casa” – responde Goku apenado.
– “Estoy seguro de que tenía sus motivos…” – suspira Piccolo, que conoce perfectamente lo inaguantables que pueden llegar a ser esos dos.

Goku y Piccolo se ponen al día sobre los progresos de Ub y las chicas, mientras critican la falta de actitud de Goten y Trunks.

– “Supongo que la paz les ha hecho perder la motivación” – suspira Goku. – “Es una lástima. Prometían mucho”.
– “Puede que sea mejor así” – responde Piccolo. – “La Tierra nunca había vivido una paz tan duradera”.
En el lejano planeta de Zeno, Pilaf se aburre sentado en su trono, acompañado por Shu. Ambos están jugando con sus videoconsolas portátiles.
De repente, Whis aparece ante ellos.

– “Ya he regresado” – saluda el ángel.
– “¿Cómo han ido las investigaciones?” – pregunta Pilaf.
– “Nuestras sospechas eran acertadas.” – responde Whis. – “Los arcosianos estaban construyendo una Máquina del Tiempo”.
– “¿Qué debemos hacer?” – pregunta Shu.
– “No hay nada de qué preocuparse” – responde el ángel. – “La Time Patrol ya se está encargando del asunto.”
En el planeta Arcose, Trunks, Toppo y Jaco se encuentran reunidos ante el Consejo Arcosiano que lidera el planeta. Trunks ha abandonado su clásico peinado y ahora tiene el cabello un poco más largo y peinado hacia atrás. Viste de negro, con una larga gabardina. Toppo vista una túnica oscura. Jaco lleva el uniforme de la Patrulla Galáctica.

Dibujado por El Discípulo de Tori

– “… y por eso es muy peligroso jugar con el flujo del tiempo” – explica Trunks de forma muy diplomática. – “Así que debo pedirles que cesen sus investigaciones sobre este asunto”.
El Consejo, muy descontento, rechaza la petición de Trunks. El líder de la cámara se levanta y habla en su lengua.

– “Dice que no tenemos derecho a impedirles desarrollar esa tecnología” – traduce Jaco. – “Y nos pide que abandonemos su planeta”.
– “Esto tiene mala pinta…” – murmura Toppo.
– “Dile que es la última advertencia” – responde Trunks. – “Están a tiempo de abandonar el asunto y evitar ser destruidos por el señ…”
Pero antes de que Jaco pueda decir nada, el líder del consejo alza su mano y varios soldados rodean a los tres patrulleros y les apuntan con unas lanzas electrificadas en su extremo.

– “Esto no tienen porqué ser así” – les advierte Trunks, muy tranquilo.
El líder del consejo da la orden y los soldados se abalanzan sobre ellos.

– “Supongo que esto supone el fin de las negociaciones” – murmura Toppo.
Los tres luchadores repelen con suma facilidad a los soldados, pero de repente, el suelo tiembla con el sonido de unos pasos.

– “¿Qué está pasando?” – se sorprende Jaco.
– “¡Se acerca alguien!” – exclama Trunks.
En ese instante, un gigantesco robot atraviesa el techo de un puñetazo y los tres compañeros tienen que esquivarlo.
Toppo apunta con su brazo extendido al robot y dispara una ráfaga de ki, pero los ataques salen repelidos.
Jaco analiza al enemigo con su visor.

– “¡Está hecho de una aleación de hierro Katchin!” – exclama el patrullero.
Trunks desenfunda su nueva espada, hecha de un metal más oscuro de lo común, y con el símbolo de Whis en su empuñadura.

– “Vosotros os lo habéis buscado” – murmura mientras se transforma en Súper Saiyajín.
El mestizo avanza corriendo hacia el robot, que intenta golpearle, pero él esquiva sus ataques. Al llegar a sus pies, Trunks salta espada en mano, cortando al robot por la mitad, desde la entrepierna hasta la cabeza.
Trunks vuelve a su estado base y desciende junto a Toppo y Jaco mientras las dos mitades del robot caen al suelo.

– “Esta es vuestra última oportunidad antes de…” – anuncia Trunks a los habitantes del planeta que les rodean.
Pero justo en ese instante, Champa aparece junto a ellos.

– “Parece que no les habéis convencido…” – dice el Hakaishin al ver el alboroto creado. – “Es una lástima”.
Champa hinca la rodilla y coloca su mano sobre la superficie del planeta.

– “Hakai” – murmura el Dios.

RECOPILACIÓN DE FANART

Dibujado por Ipocrito
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IceAlvaro13
Dibujado por El Discípulo de Tori
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DBSNL // Capítulo 36: Comandante

DBSNL // Capítulo 36: Comandante
“¿Eso son…? ¡Son B-16!”
Trunks, Goten y Lapis se dirigen hacia la próxima Dragon Ball y ya sobrevuelan el helado Norte, que siempre parece en penumbra, cuando los niños notan dos fuentes de ki cercanas. 

– “¿Lo notas, Son Goten?” – dice Trunks.
– “No son humanos normales” – responde éste.
– “¡Vayamos a investigar!” – dice Trunks desviándose de su rumbo.

Lapis y Goten le siguen.
Al llegar a la posición de esos ki, encuentran la pequeña casa de Lunch destrozada, balazos en las paredes, cristales rotos, restos de explosiones y varios soldados muertos.

– “Sin duda la Red Ribbon ha pasado por aquí” – dice Lapis.
De la casa salen Chaoz y Ten Shin Han, que lleva sujeto el pañuelo de Lunch en su puño.

– “¿Qué hacéis vosotros aquí?” – dice Ten al verles.
– “Tú eres Ten Shin Han, ¿verdad?” – dice Goten. – “¡Y tú eres Chaoz!”
– “Los hijos de Goku y Vegeta…” – murmura Ten. – “¿Número 17?” – se sorprende.
Lapis, de brazos cruzados, le hace un leve gesto con la mano en señal de saludo.

– “¿Qué ha ocurrido?” – pregunta Trunks.
– “El ejército de la Cinta Roja sigue en activo y se han llevado a Lunch y la Dragon Ball que encontramos” – responde Ten.
– “Les sigo la pista desde hace días” – dice 17.
– “Buscamos las Dragon Balls” – dice Goten.
– “Yo sólo quiero acabar con la Red Ribbon” – añade Lapis. – “Pero parece que ambos caminos pasan por encontrar su base”.
Ten aprieta el puño con fuerza.

– “¿Sabéis dónde están?” – pregunta Ten.
– “Tenemos el radar” – responde Trunks.
En el planeta de los Kaioshin, Piccolo se enfrenta a Zamas y Gohan, que se ha transformado en SS2. Gracias al ki divino, Piccolo es muy superior y juega con ambos, que por mucho que lo intentan no consiguen acertar ni un solo golpe.

– “La diferencia es abismal” – dice Kibito, mientras observa el combate junto al resto de Kaioshin.
Gohan y Zamas toman distancia.

– “¿Alguna idea, Zamas?” – le pregunta Gohan.
– “Me estorbas” – le dice Zamas antes de abalanzarse contra Piccolo.


Dibujado por El Discípulo de Tori

Piccolo le golpea y vuelve a lanzarle junto a Gohan.

– “Si no luchamos con un plan no lograremos ni rozarle” – insiste Gohan.
– “¿Y qué propones?” – le pregunta Zamas entre dientes.
En la Tierra, nuestro grupo de amigos ya se dirige velozmente hacia la localización de la Dragon Ball, dónde esperan encontrarse otra base de la Red Ribbon.
En la base principal de la Cinta Roja, bajo la antigua Muscle Tower, que ha sido reconstruida, Lunch está presa en un calabozo y herida en un brazo.

– “¡Voy a mataros a todos, malditos bastardos!” – grita mientras el guardia la ignora.
De repente, la alarma suena en la base y todos los soldados se preparan para la llegada de intrusos.
En el centro de mando, un envejecido coronel Silver, ahora comandante de la nueva Red Ribbon, tras ser informado de que se aproximan cinco sujetos a sus instalaciones, da las ordenes a su segundo al mando:

– “Envía a los Beta-16 como primera línea de defensa” – dice el comandante mientras inspecciona atentamente las imágenes recibidas por su satélite, fijándose en Son Goten, quién le hace revivir amargos recuerdos. – “Y preparaos para activar los Protocolos 66 y 391”.
– “¡Sí, señor!” – dice su segundo, que agarra el comunicador para transmitir las órdenes al resto de soldados.

Dibujado por Ipocrito


Nuestros amigos se acercan a la base entre la fuerte ventisca, cuando se dan cuenta de que un grupo de siluetas se acerca volando hacia ellos.

– “¿Eso son…? ¡Son B-16!” – grita Lapis, el primero capaz de distinguirlos gracias a sus capacidades aumentadas.
Goten y Trunks se transforman en Súper Saiyajín al escuchar a Lapis, pero Goten es golpeado por un puño lanzado por uno de los robots.
Trunks intenta socorrerle, pero es interceptado por otro B-16, que le impide llegar hasta Goten.
En la sala de control, el comandante Silver sonríe mientras en otro monitor se ve el video de la cámara de seguridad donde nuestros amigos se enfrentaron al B-16 por primera vez. En él se puede ver la aparición de Gotenks.

– “Si evitamos eso, no deberían ser un problema” – murmura el líder de la Red Ribbon. 
El grupo de guerreros no puede distinguir a cuantos B-16 se enfrentan, pues la ventisca es densa y no emiten ningún ki.
En el planeta de los Kaioshin, Zamas y Gohan parecen haber ideado un plan y se abalanzan sobre Piccolo.
Gohan encara a Piccolo intentando golpearle, mientras Zamas busca sorprenderle por la espalda con su teletransporte “Kai-kai” y sus espadas de ki, esta vez activas en ambas manos. Pero Piccolo usa esa misma técnica de teletransporte para evitar el golpe de Zamas.
El Kaioshin del Norte intenta seguir a Piccolo y ambos se teletransportan repetidas veces por todo el terreno de combate. A Gohan le cuesta seguir sus movimientos y sólo puede intentar buscar un patrón en sus repetidos teletransportes.
Finalmente, Gohan lanza un Masenko al vacío dónde espera que aparezca Piccolo y le obliga a repeler su ataque, dándole tiempo a Zamas para rozar al Dai Kaioshin con su espada de ki, haciéndole un corte en la mejilla.
Piccolo golpea a Zamas y le hace retroceder. Gohan se acerca a toda velocidad hacia el namekiano, cuando éste le lanza una Granada de Luz. Zamas usa su poder telequinético para detener a Gohan y así evitar que impacte contra el ataque de Piccolo.
El Dai Kaioshin recupera distancia y da por finalizado el combate.

– “Parece que habéis aprendido a trabajar juntos” – dice el namekiano.
Gohan vuelve a su estado base.

– “No es suficiente” – dice el mestizo. – “Pese a compensar nuestra carencia de poder con nuestras habilidades conjuntas, no somos rivales contra enemigos de un poder por encima de los mortales.” 
– “No seas tan duro contigo” – responde Piccolo.
– “No se trata de mí.” – continúa Gohan. – “Si nos enfrentamos a seres con el poder de un Hakaishin, mi nivel actual es ridículo. Así no puedo proteger a los que me importan.”
Zamas observa a Gohan, algo sorprendido por sus palabras.

– “Tengo que encontrar una forma de aumentar mi poder” – dice apretando fuertemente sus puños. – “Tiene que haber una manera de sobrepasar mi límite actual”.

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