DBZ – SAGA BU REWRITE / Capítulo 19: Vegetto

DBZ – Saga Bu Rewrite / Capítulo 19: Vegetto

En el polo norte terrestre, el nuevo guerrero nacido de la unión pothala se prepara para pelear. Su vestimenta es el gi de Son Goku con los colores invertidos, con las botas y guantes de Vegeta; su cabello es erizado con dos mechones cayendo sobre su frente.

– “Soy la unión de Vegeta y Kakarotto.” – se presenta. – “Podrías llamarme Vegetto…”

El guerrero aprieta sus puños.

– “Y ahora…” – su cabello se tiñe de amarillo y sus pupilas se tornan verdes. – “¡YAAAAAAAAH!”

Con su grito, el hielo bajo sus pies estalla y se hunde bajo el agua.

– “¡¡ESTE ES SÚPER VEGETTO!!” – exclama la unión.

Bu frunce el ceño.

– “¡¡¿Y A MÍ QUÉ?!!” – protesta el monstruo, lanzando la bola de energía que tenía preparada.

Vegetto repele el ataque con un golpe con el dorso de su puño, obligando a Bu a esconder la cabeza en su cuerpo como si fuera una tortuga para evitar el impacto.

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende el monstruo.

La unión pothala sonríe.

– “No pongas esa cara de chulo…” – gruñe el monstruo. – “¡Solo me has devuelto un ataque! ¡No creas que puedes vencerme!”

Bu embiste al saiyajín, pero este le detiene con una patada en la nariz, haciéndolo retroceder

– “¿Qué ocurre?” – fanfarronea Vegetto. – “¿Te he roto la nariz? Puede que estuvieras mejor antes, cuando no tenías…”

– “Maldito…” – gruñe el monstruo. – “Voy a hacerte sufrir… Voy a…”

Vegetto lo interrumpe con un puñetazo en su mejilla; Bu intenta reaccionar propinándole una patada, pero la unión le agarra el pie, sale volando hacia un iceberg y, al haber cogido velocidad, lo lanza hacia él.

Bu se estrella contra el bloque de hielo, haciéndolo estallar con el impacto.

En el Planeta Sagrado, los Dioses celebran.

– “¡¡QUÉ FUERTE ES!!” – exclama Dende.

– “¡El monstruo Bu no puede con él!” – dice Shin. – “¡No imaginaba que la unión pothala fuera tan poderosa!”

– “Es poderosa porque la han hecho esos dos…” – explica el anciano. – “Hay pocos hombres como ellos. Se han unido los mejores guerreros de este mundo y parte del otro… Además, se han unido dos rivales… ¡la unión más potente que existe!”

Vegetto apunta al agua con su mano derecha extendida, que se ilumina antes de emitir un rayo de luz que se sumerge.

La unión levanta su brazo lentamente y saca a Bu del agua. El monstruo ha sido ensartado por el sable de luz de Vegetto.

– “¿Qué te pasa?” – fanfarronea el saiyajín. – “Estás muy callado… ¡Así no tiene gracia! ¡Preferiría que lucharas en serio!”

– “Grrr…” – gruñe el monstruo, bocabajo y malherido.

– “O puede que estés luchando en serio y esto sea todo lo que puedes hacer…” – sigue mofándose la unión. – “En ese caso, creo que he sido muy descortés. Te pido disculpas.”

Vegetto disipa su espada lumínica, permitiendo que Bu se regenere.

– “¡MALDITO!” – grita Bu, emitiendo un humo denso que cubre la zona.

La unión se sorprende ante la táctica de su adversario.

– “¡JA, JA, JA!” – ríe Bu. – “¡Este humo lleva mi energía! ¡No puedes sentir mi ki! ¡Y tampoco verme!”

Una tormenta de golpes se oye en el interior de la nube rosada. Bu termina saliendo de ella; su estado es deplorable y ha perdido su antena.

– “¿Cómo…?” – protesta el monstruo.

– “Eres un idiota…” – dice Vegetto, con el tentáculo de Bu en la mano. – “No me hace falta verte, ni sentir tu energía. Puedo captar las vibraciones que tus movimientos causan en el aire.”

Vegetto lanza la antena de Bu al aire y la elimina con un ataque de energía.

– “Haré que desaparezcas por completo para que no puedas regenerarte.” – le amenaza la fusión.

Majin Bu parece frustrado.

– “Maldito seas…” – gruñe el monstruo.

En el Planeta Sagrado, el anciano se impacienta.

– “¡¡Esto no es un juego!!” – exclama el Dios. – “¡¡Acaba con él de una vez!!”

En la Tierra, sigue el combate.

– “¡¡MIERDA!!” – grita Bu. – “No… No creí…”

– “No creíste que pudiera ocurrir esto, ¿eh?” – sonríe Vegetto. – “Bueno, no te deprimas. Yo soy el primer sorprendido… No imaginaba que pudiera machacarte así.”

– “Bastardo…” – gruñe el monstruo. – “Ahora verás…”

Bu aprieta los puños y se envuelve en el aura roja del Kaiojosho, sorprendiendo sutilmente a Vegetto.

– “Vaya…” – murmura la unión. – “¿Aún no has aprendido la lección?”

Majin Bu embiste al saiyajín, que detiene el puñetazo cruzando los brazos frente a él. El golpe consigue hacerlo retroceder.

– “Eso está mejor…” – se burla Vegetto.

– “¡YAAAAAH!” – grita furioso Bu, haciendo estallar su aura y empujando al saiyajín.

Vegetto se pone serio.

– “Eso es…” – murmura el guerrero definitivo.

Bu embiste de nuevo y se enzarzan en un aparente intercambio de golpes, que realmente se resume en el monstruo cargando sin pausa y Vegetto retrocediendo a la defensiva.

– “¡Casi lo tienes!” – dice la unión en tono jocoso. – “¡Sigue así!”

– “¡¡TE MATARÉ!!” – grita Bu.

Finalmente, el monstruo logra conectar un puñetazo en el rostro de Vegetto y lo sigue con una patada en su abdomen, para después rematarlo con un golpe con sus puños entrelazados formando un martillo.

Vegetto cae al frío mar del norte.

– “¡¡TE FASTIDIAS!!” – le dice Bu, celebrando y enseñándole el dedo.

En unos instantes, Vegetto sale del agua lentamente y asciende hasta colocarse de nuevo frente a Bu.

– “¿Eso es todo?” – se burla la unión.

– “Maldito…” – protesta Bu, aterrado. – “¡Os habéis fusionado! ¡Eso es trampa!”

– “Mira quién habla…” – suspira Vegetto.

Bu se envuelve de nuevo en el aura del Kaiojosho, pero pronto se da cuenta de que su cuerpo empieza a mostrar señales de debilidad, goteando como una vela en ciertos lugares.

– “Maldición…” – murmura Bu.

– “Se te acaba el tiempo, monstruo Bu.” – dice Vegetto.

En el Planeta Sagrado, el anciano agarra la bola de cristal, desesperado.

– “¡Ese idiota se ha vuelto demasiado fuerte para su propio bien!”– grita el Dios. – “¡¡MÁTALO YA!!”

Vegetto se cruza de brazos.

– “Estoy empezando a aburrirme…” – dice la unión. – “Así que contaré hasta diez y te mataré.”

– “¿Eh?” – se inquieta Bu.

– “Uno… Dos…” – cuenta el saiyajín. – “Tres… Cuatro…”

Vegetto mira de reojo al mar.

– “Vamos… Puedo sentir tu trampa…” – piensa el saiyajín. – “No tendrás otra oportunidad como esta. Estás acorralado…”

En el fondo del mar, un trozo de Bu empieza a salir a la superficie.

– “Cinco… Seis…” – sigue Vegetto.

La masa rosada sale del agua y flota hacia la espalda del saiyajín.

– “Siete… Ocho…” – continúa la unión. – “Espero que esto salga bien…” – piensa.

– “Está despistado…” – piensa Bu.

– “Nueve… ¡Diez!” – dice Vegetto.

De repente, la masa se expande y engulle a Vegetto.

– “¡Ahora!” – piensa el saiyajín al activar una barrera protectora que lo envuelve por completo.

– “¡JA, JA, JA!” – ríe victorioso el monstruo.

Bu reclama su trozo de carne y ésta vuela hasta él, uniéndose a su cuerpo.

– “¡ESO ES!” – exclama el monstruo.

En el Planeta de los Kaioshin, el anciano cae de rodillas al suelo.

– “Se acabó… es el fin…” – anuncia apenado.

– “Les… les ha absorbido…” – titubea Shin.

– “Oh, no…” – sufre Dende.

Majin Bu celebra su victoria bailando.

– “¡¡JAJAJAJA!!” – ríe con una sonora carcajada. – “¡¡TE ESTÁ BIEN EMPLEADO!! ¡¡TONTO!! ¡ESO TE PASA POR FANFARRÓN! ¡¡JAJAJAJAJA!!”

Shin cierra los ojos con fuerza, horrorizado.

– “Este es el fin del universo…” – llora el el Kaioshin. – “Hemos fracasado…”

– “Aún no se sabe… creo que tendremos que esperar…” – dice el anciano.

– “¿Qué?” – pregunta un confuso Dios del Este.

– “¿Ha qué se refiere, venerable Kaioshin?” – pregunta Dende.

– “El monstruo ha aumentado su fuerza con cada absorción… ¡pero esta vez no ha sido así!” – explica el viejo.

– “Es cierto…” – reflexiona Shin. – “¿Qué significa?”

– “No estoy seguro…” – responde el anciano Dios. – “Pero si es lo que creo, ese Vegetto es algo extraordinario de verdad…”

En el interior del monstruo, Vegetto, cubierto por una barrera, camina entre la carne rosada de Bu. Suelo, techo y paredes están formados por una masa viscosa conectada por filamentos de las mismas características. La risa de Bu retumba en todo el lugar.

– “¡Qué escandaloso…!” – protesta la fusión. – “Pero parece que la barrera ha funcionado… *Buff…*” – suspira. – “Admito que fue arriesgado…”

El saiyajín echa un vistazo a su alrededor.

– “No sé cómo debe ser el interior de este monstruo…” – murmura Vegetto. – “Espero poder encontrar a los chicos…”

Los Dioses logran localizar a Vegetto con la bola de cristal.

– “¡¡AHÍ ESTÁ!!” – exclama Dende.

– “¡Se ha dejado absorber apropósito!” – celebra el anciano.

– “¡Quiere salvar a Gohan y a los demás!” – añade Shin.

En el interior de Bu, Vegetto desactivas su barrera.

De repente, la unión estalla en una explosión de luz, repeliendo a sus dos componentes.

Confusos, Goku y Vegeta se miran.

– “¡¿QUÉ?!” – exclama Goku.

– “¡¿EH?!” – se pregunta Vegeta.

Goku se mira las manos, sorprendido.

– “Al desaparecer la barrera se ha deshecho la unión…” – murmura el saiyajín. – “¿Por qué?”

– “¿Y a mí que me explicas?” – responde Vegeta.

– “¡Qué raro!” – insiste Goku. – “Se suponía que la unión era para siempre…”

– “Pues me alegro de que no funcionara…” – refunfuña Vegeta, listo para quitarse el pendiente.

– “No tan rápido, Vegeta” – protesta Goku. – “Puede que necesitemos volver a unirnos al salir.”

– “Maldita sea…” – gruñe Vegeta, malhumorado, dejando el arcillo en su oreja.

Los saiyajín investigan el interior del monstruo y, finalmente, encuentran a sus amigos; Gohan, Trunks y Videl, inconscientes, se encuentran envueltos en capullos de carne que cuelgan del techo.

– “¡Ahí están!” – exclama Vegeta. – “¡Kakarotto! ¡Mira!”

Goku se acerca a su compañero.

– “¡Es Gohan!” – celebra el saiyajín. – “¡Y la chica!”

– “¡Y ahí está Trunks!” – dice Vegeta.

En el exterior, Majin Bu se eleva y apunta con su mano a la Tierra.

– “Voy a celebrar mi victoria con fuegos artificiales…” – sonríe el monstruo. – “¡HASTA NUNCA, TIERRA!”

Pero en ese instante, Bu siente que algo va mal; su cuerpo regresa a su forma anterior, perdiendo sus dedos, su nariz, y acortando su antena.

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Bu.

En su interior, Goku y Vegeta han liberado a sus compañeros, que siguen inconscientes.

En el Planeta Sagrado, los Dioses celebran.

– “¡BU HA VUELTO A SER COMO ANTES!” – celebra Dende.

– “¡FANTÁSTICO!” – añade Shin.

El monstruo gruñe furioso.

– “¡¿Qué me está pasando…?!” – se pregunta. – “¡Espera! ¡¿Será que…?!”

Los saiyajín se preparan para evacuar.

– “¡Salgamos de aquí y acabemos con él!” – dice Goku. – “¡Ha perdido mucha fuerza!”

– “Y aún así sigue siendo más fuerte que nosotros…” – refunfuña Vegeta. – “¡Qué rabia…!” – aprieta su puño.

– “Para eso tenemos los pendientes.” – sonríe Goku.

De repente, detrás de nuestros amigos, una copia de Majin Bu empieza a brotar del suelo sin que ellos se den cuenta.

Por el rabillo del ojos, Vegeta ve algo que le sorprende.

– “¡¡ES MAJIN BU!!” – exclama el saiyajín.

– “¡¿QUÉ?!” – se pone en guardia Goku.

Vegeta señala otro capullo de carne en el que el Bu orondo se encuentra preso.

– “Vaya…” – dice Goku. – “¿Y qué hace éste aquí?”

– “No entiendo nada…” – añade Vegeta.

– “¿Bu se absorbió a sí mismo?” – se pregunta Goku. – “Creía que se lo había comido…”

Una voz perturba a nuestros amigos.

– “A él le di un trato especial…” – dice Majin Bu.

Goku y Vegeta se dan la vuelta rápidamente e instintivamente se transforman en Súper Saiyajín 2.

Majin Bu sonríe.

– “Suponía que era cosa vuestra…” – dice Bu. – “No sé cómo lo habéis hecho, pero veo que no os he absorbido… ¡Y ME HABÉIS ARREBATADO A LOS DEMÁS!”

Vegeta está sudando.

– “Esto es peligroso…” – murmura el saiyajín.

Goku alza su mano y apunta a la pared.

– “¡Si te acercas, dispararé!” – amenaza Goku.

Bu sonríe.

– “Adelante.” – le invita a disparar.

– “¡TÚ TE LO HAS BUSCADO!” – dice Goku, que emite una onda de ki.

En el exterior, nada ocurre. Majin Bu se encuentra de pie sobre un iceberg a la deriva, con la mirada perdida.

La humareda se disipa en su interior. La pared está ligeramente chamuscada.

– “¡No le ha hecho efecto!” – se preocupa Goku.

– “He notado un pinchacito aquí.” – dice Bu, señalando un punto en su cabeza.

Goku frunce el ceño, preocupado.

– “Tenemos que salir de aquí y unirnos de nuevo…” – murmura Goku. – “¿Estás listo para correr, Vegeta?”

– “Maldita sea…” – refunfuña el príncipe. – “¡Odio tener que huir!”

De repente, dos rayos de ki desintegran los pothala de nuestros amigos.

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprenden ambos, que han sido incapaces de reaccionar a tiempo.

Bu ha eliminado los pendientes.

– “No os lo permitiré…” – sonríe el monstruo.

– “¡MALDITA SEA!” – exclama Goku, desesperado.

En el Planeta de los Dioses, el anciano casi se desmaya del susto.

– “¡LOS POTHALA!” – exclama Shin.

Majin Bu empieza a caminar hacia ellos.

– “Disfrutaré acabando con vosotros…” – dice Bu. – “Y luego os absorberé.” – con una sonrisa terrorífica dibujada en su rostro.

Pero en ese instante, Vegeta agarra el capullo del primer Majin Bu.

– “No tan rápido…” – sonríe el saiyajín.

Bu se detiene y puede verse el miedo reflejado en su cara.

– “¿Qué pasaría si arrancáramos este?” – dice Vegeta. – “Puede que cambien las cosas…”

– “¡¡DETENTE!!” – exclama Bu.

– “¿Volverías a ser el gordo?” – fanfarronea el saiyajín. – “De lo que estoy seguro, es de que tendrías menos fuerza…”

– “¡NO LO TOQUES!” – insiste Bu, muy nervioso.

– “Vaya…” – ríe Vegeta.

– “¡¡ME HARÍA DESAPARECER!!” – exclama Bu, desesperado.

– “¿Y eso qué significa?” – se pregunta Goku.

– “Suena interesante…” – se burla Vegeta.

Majin Bu se abalanza sobre el saiyajín.

– “¡YAAAAAAAH!” – grita, furioso.

Vegeta arranca el capullo.

Majin Bu cae al suelo y se derrite, regresando a su cuerpo.

En el exterior, el monstruo grita desesperado.

– “¡¡OOOOOOHHHHH!! ¡¡UAAAAAAAH!!” – sufre Bu.

Vegeta y Goku agarran a sus amigos. Todo tiembla.

– “¡¡HAY QUE SALIR DE AQUÍ!!” – exclama Goku.

Los dos saiyajín recorren el cuerpo de Bu.

– “¡¿DÓNDE ESTÁ LA SALIDA?!” – pregunta Goku.

– “¡¡¿Y YO QUÉ SÉ?!!” – replica Vegeta.

En el exterior, Bu empieza a cambiar; nuestros amigos pueden sentirlo.

– “¡ALLÍ!” – exclama Goku, señalando un túnel. – “¡Hay luz al final!”

– “¡VAMOS!” – le apresura Vegeta.

Los dos recorren ese estrecho conducto, que empieza a cerrarse.

– “¡NO LO LOGRAREMOS!” – exclama Goku.

Pero de repente, una columna de gas a presión les sorprende por la espalda y los empuja fuera de Bu por un orificio de su cabeza.

Al salir, los cuerpos de todos nuestros amigos regresan a la normalidad.

– “¡¡LO LOGRAMOS!!” – celebra Goku.

En el Planeta Sagrado también celebran.

– “¡¡LO HAN CONSEGUIDO!!” – exclama Dende.

Goku y Vegeta colocan a todos en el suelo, pero el ki de Bu llama su atención.

– “Su energía…” – murmura Goku, dándose la vuelta para ver al monstruo. – “¿Está aumentando?”

– “¿Cómo es posible?” – se preocupa Vegeta.

Bu se ha convertido en un ser exageradamente musculoso.

– “¿Y esto…?” – se pregunta Goku.

En el Planeta Sagrado, Shin parece ser el único que entiende lo que ocurre.

– “¿Qué pasa…?” – pregunta el anciano.

– “Quizá…” – murmura el Kaioshin del Este, aterrado.

Bu sigue cambiando su aspecto; ahora encoge.

– “Esto no ha terminado…” – señala Vegeta.

Shin cae al suelo de rodillas; sus piernas tiemblan tanto que le fallan.

– “Está… está volviendo al origen…” – titubea el Dios.

Finalmente, Bu se ha convertido en una especie de niño.

– “Ha encogido…” – se sorprende Vegeta.

– “Creo que podremos vencerle…” – piensa Goku.

En el Planeta Sagrado, Shin parece horrorizado.

– “¡Explícate!” – insiste el anciano.

– “Cuando el brujo Bibidí creó a Bu, éramos cinco Kaioshin…” – narra el Dios del Este. – “El monstruo los mató. Yo era el más joven y débil; me dejó gravemente herido, pero gracias al Dai Kaioshin logré salvarme.”

Dende y el anciano escuchan atentamente.

– “El Kaioshin del Norte y la Kaioshin del Oeste fueron asesinados…” – dice Shin. – “Pero el más fuerte, el Kaioshin del Sur, fue absorbido. Bu se convirtió en el cachas que hemos visto hace un momento.”

– “Ya lo entiendo…” – murmura el viejo.

– “Después absorbió al Dai Kaioshin, transformándose en el gordinflón que conocemos.” – continúa Shin. – “La personalidad bondadosa del Dios le tranquilizó e incluso le quitó fuerza.”

– “Y el que vemos ahora es el Bu del principio…” – reflexiona Dende.

– “¡Este Bu es pura maldad!” – exclama Shin – “¡No tiene sentimientos! ¡Solo se divierte causando el caos!”

– “Pero su fuerza ha disminuido…” – dice Dende.

– “No te dejes engañar…” – dice Shin, sudando horrorizado. – “Es el Bu más peligroso de todos…”

En la Tierra, el pequeño Bu sorprende a los saiyajín con un grito.

– “¡¡¡AAAAAAAAAAH!!!” – grita Bu.

Goku y Vegeta se tapan los oídos.

– “Pero, ¿qué le pasa…?” – protesta Goku.

De repente, Bu alza su mano y dispara un poderoso ataque contra la Tierra.

– “¡¡CUIDADO!!” – grita Goku.

– “¡¡MALDICIÓN!!” – exclama Vegeta, que reacciona rápidamente disparando un Big Bang Attack.

El ataque de Vegeta repele al de Bu hacia el espacio.

La Tierra se ha salvado, pero eso ha llamado la atención del monstruo.

– “¡Qué poco ha faltado!” – suspira Goku. – “¡Gracias, Vegeta!”

– “Ese bastardo quería volar la Tierra…” – refunfuña el saiyajín.

Majin Bu mira a nuestros amigos sin expresión en su rostro.

– “¡¡¿QUÉ TAL SI DESTRUYES LA TIERRA DESPUÉS DE ENFRENTARTE A NOSOTROS?!!” – le provoca Vegeta.

Una sonrisa macabra se dibuja en la cara de Bu.

– “Eso es…” – sonríe Vegeta, que siente que ha logrado su objetivo.

Pero Majin Bu alza su mano hacia el cielo y materializa una gigantesca esfera de ki.

– “¡¡¿EH?!!” – se asusta Vegeta.

Bu lanza su ataque contra la Tierra.

Goku agarra a Vegeta mientras coloca los dedos índice y corazón en su frente, listo para realizar el Shunkanido.

– “¡¡TENEMOS QUE SALIR DE AQUÍ!!” – exclama Goku.

Son Goku intenta realizar el cambio de lugar instantáneo.

– “No puedo sentir el ki de los Dioses…” – se preocupa el saiyajín.

Vegeta extiende su mano hacia Gohan, Trunks y Videl.

– “¡Tenemos que…!” – grita Vegeta.

La esfera de energía de Bu choca contra la Tierra y la explosión inunda el lugar.

Lejos de allí, aún en la Tierra, Satán observa el estallido en el horizonte, con el cachorro en brazos.

– “¿Qué es eso?” – se pregunta, embobado.

De repente, Goku y Vegeta aparecen a su lado.

– “¡¿EH?!” – se sorprende Vegeta. – “¡¿QUÉ HACEMOS AQUÍ?!”

– “¡Es el único ki que he sentido!” – dice Goku.

– “¡Pero…!” – titubea Vegeta. – “Ellos…”

La onda expansiva de la explosión sacude el lugar. El suelo se quiebra bajo sus pies. Varias columnas de lava brotan rente a ellos.

De repente, Shin aparece de la nada.

– “¡Dadme la mano!” – exclama el Kaioshin.

Goku agarra rápidamente a Satán con su mano derecha y toca el hombro de Vegeta con la izquierda. Vegeta coge la mano del Dios.

Con un silencioso estallido, la Tierra desaparece.

DBZ – SAGA BU REWRITE / Capítulo 18: Son Goku

DBZ – Saga Bu Rewrite / Capítulo 18: Son Goku

En el Planeta Sagrado, el viejo Kaioshin ha propuesto a Goku que ayude a su hijo.

– “Pero…” – duda el saiyajín, desconcertado. – “Es que yo…”

– “Es cierto…” – interviene Shin. – “Son Goku está muerto. No puede volver a la Tierra.”

– “Eso ya lo sé.” – responde el anciano. – “Yo le daré mi vida… Así podrá resucitar.”

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Goku. – “¡¿SU VIDA?!”

– “¡¡PERO ANTEPASADO…!!” – exclama Shin. – “¡¡Entregar la vida de un Kaioshin a un humano…!!”

– “No hay otra opción, jovencito.” – responde el anciano, muy tranquilo. – “Si no hacemos algo, el universo desaparecerá.”

Shin aprieta sus puños, impotente.

– “¡¡PUES DÉJEME HACERLO A MÍ!!” – exclama el Kaioshin del Este. – “¡Yo daré mi vida!”

– “No seas bobo…” – suspira el Ro Kaioshin. – “A mí solo me quedan unos mil años de vida.”

– “Abuelo…” – sonríe Goku, agradecido.

En la Tierra, el monstruo Bu se abalanza sobre Gohan, que pese a estar malherido aún no ha bajado los brazos.

El monstruo se mueve a una velocidad vertiginosa gracias a la técnica de Trunks; Gohan intenta seguir el ritmo, prediciendo el lado por el que el enemigo realizará la próxima acometida, pero la superioridad de Bu es tan exagerada que no logra anticiparse y recibe un duro castigo.

Ensangrentado, Gohan se niega a perder

– “Eres muy pesado…” – se mofa Bu.

– “No lo entiendes…” – responde Gohan. – “Soy el defensor de la Tierra y de Satán City. Soy el Gran Saiyaman… pero sobretodo… ¡SOY EL HIJO DE SON GOKU!”

Un estallido de energía hace temblar el suelo.

– “Veo que aún te quedan fuerzas…” – sonríe Bu. – “¡Voy a divertirme contigo un ratito más!”

El monstruo se envuelve de nuevo en el aura roja del Kaiojosho.

En el Planeta de los Kaioshin, el anciano se sienta en el suelo de piernas cruzadas.

– “Entonces… Adiós.” – se despide el viejo antes de desplomarse sin vida.

– “¡Abuelo!” – exclama Goku.

En ese instante, la aureola sobre la cabeza del saiyajín se desvanece.

– “Lo siento mucho, anciano.” – dice el saiyajín, cabizbajo. – “Pero le prometo que no desperdiciaré la vida que me ha dado…”

El viejo Dios se incorpora repentinamente, asustando a Shin y a Goku; una aureola ha aparecido sobre su cabeza.

– “¡¡PUES ESPABILA!!” – apresura a nuestro héroe a gritos. – “¡¡DATE PRISA O HABRÉ MUERTO PARA NADA!!”

– “Ah… ¡Sí, claro…!” – responde Goku, aún en shock.

El saiyajín se prepara para hacer el Shunkanido.

– “¡Allá voy!” – exclama decidido.

– “¡ESPERA!” – le detiene el Dios.

– “Pero… aclárese…” – responde Goku.

– “Está bien que vayas, pero con lo fuerte que se ha vuelto Bu, dudo que podáis derrotarle… incluso peleando juntos…” – explica el anciano.

– “Será difícil…” – aprieta el puño Goku.

– “Es imposible.” – responde el anciano.

– “Entonces… ¡¿Por qué me ha dado su vida?!” – pregunta el saiyajín, confuso.

El viejo sonríe.

– “Majin Bu ha absorbido a ese crío y a la chica guapa…” – dice Dios. – “No está luchando limpio… así que nosotros tampoco lo haremos.”

– “¿A qué se refiere?” – pregunta Shin.

El anciano se quita sus pendientes y se los entrega a Goku.

– “¿Unos arcillos?” – se extraña el saiyajín.

– “Ponte uno en tu oreja izquierda y que Son Gohan se ponga el otro en su oreja derecha…” – dice el viejo. – “¡Vuestros cuerpos se unirán y formaréis un guerrero extraordinario!”

– “¡¿DE VERDAD?!” – se sorprenden Shin y Goku.

– “No tengo ninguna duda de que así podréis derrotar a ese monstruo.” – asiente el Ro Kaioshin.

Goku se coloca el pendiente izquierdo.

– “¿Y cuánto dura el efecto?” – pregunta el saiyajín.

– “¡La unión es para siempre!” – responde el Dios. – “¡No puede deshacerse!”

– “¡¿PARA SIEMPRE?!” – se asusta Goku.

En la Tierra, Satán se dirige hacia el lugar de la explosión. En el cielo se oyen los golpes del fiero combate entre Gohan y Bu.

.- “Por favor, Bu…” – sufre el Campeón. – “Regresa a mí… No tienes que matar a nadie más…”

Gohan ahora es quien lleva la iniciativa del combate, pero pese a su titánico esfuerzo, parece que el monstruo le está dejando ganar terreno. Bu se está divirtiendo y no pierde la mueca prepotente de su rostro.

– “Tu fuerza no ha aumentado, pero luchas con más convicción…” – se burla el monstruo. – “¡¡La ira te hace mejor guerrero!!”

Al oír las palabras de Bu, el mestizo se detiene.

Bu sigue retrocediendo y parece confuso al ver a Gohan quieto.

– “¿Te rindes?” – pregunta el monstruo.

Gohan sonríe.

– “No lo entiendes…” – responde el mestizo. – “La rabia me ha hecho fuerte en el pasado, pero esta vez es distinto.” – explica. – “A pesar de toda la gente que has matado, no lucho por venganza. Mientras yo siga en pie, quedará esperanza. ¡Eso es por lo que peleo!”

Bu resopla con desprecio.

– “Cuentas con las Dragon Balls para solucionarlo todo, ¿no es cierto?” – se burla el monstruo.

Gohan se sorprende al oír al enemigo hablar de las esferas, pero pronto recuerda que tiene los conocimientos de Trunks y Videl.

– “Entonces, no es tu vida la que da esperanza a la Tierra…” – dice Bu, mientras alza su mano y apunta al mestizo. – “Es la suya.” – añade cambiando su objetivo y apuntando a Dende.

– “¡¡MALDITO!!” – exclama el mestizo.

– “Así es como tu esperanza se convierte en desesperación…” – sonríe el monstruo. – “¡¡YAAAHH!! ¡¡JA, JA!!”

Bu dispara. Una gran explosión sacude el lugar. Gohan ha intentado acercarse a su amigo, pero ha reaccionado tarde y la onda expansiva le ha detenido y obligado a cubrirse de los escombros que salen despedidos en todas direcciones.

– “¡¡DENDE!!” – grita Gohan.

La polvareda se disipa lentamente y revela un cráter vacío.

– “¡JA, JA, JA!” – ríe el monstruo a carcajadas. – “¡NO HA QUEDADO NADA!”

Bu enseguida mira a Gohan para ver el horror en su rostro, pero se sorprende al ver dibujada una media sonrisa.

– “¿Qué?” – se pregunta el monstruo. – “¿De qué te ríes?”

En el Planeta Sagrado, Dende se encuentra entre Shin y el anciano Kaioshin.

– “¿Eh?” – se pregunta el namekiano. – “¿Dónde estoy?”

En la Tierra, la sonrisa de Gohan molesta a Majin Bu.

– “¡¿Qué te hace tanta gracia!?” – insiste el monstruo.

El mestizo ignora a su adversario. El sonido característico del Shunkanido suena a su espalda.

– “No esperaba volver a verte tan pronto, papá.” – dice Gohan. – “¿Ya saben en el Más Allá que te has marchado?”

Son Goku da un paso al frente y se coloca junto a su hijo, poniéndole la mano en el hombro.

– “El viejo me ha regalado su vida.” – responde el saiyajín.

Los ojos de Gohan se abren como platos, contento de ver a su padre vivo, y sorprendido por el sacrificio del anciano Kaioshin

– “¡Acabemos con este monstruo, hijo!” – dice Goku. – “¡Juntos!”

– “¡Sí!” – asiente Gohan.

En el Planeta Sagrado, Shin, Dende y el Ro Kaioshin observan la escena en la bola de cristal.

– “¡Genial!” – celebra el Kaioshin del Este. – “¡Vamos, chicos!”

– “Es un honor estar aquí…” – dice Kamisama con timidez.

– “Por ahora, este lugar es seguro.” – dice el anciano.

– “¡Las Dragon Balls están a salvo!” – exclama Shin. – “¡Y si hacen la unión, habremos ganado!”

– “No avancemos acontecimientos…” – dice el viejo.

Shin se da cuenta de que está mostrando demasiada euforia para el cargo ostenta e intenta calmarse.

– “Ejem…” – tose para disimular. – “¿Y cómo sabe usted eso de los pendientes?”

– “Los Pothala tienen ese poder…” – explica el Dios. – “Cuando era joven, una vieja bruja me robó un arcillo; \”¡Qué pendientes tan bonitos!\” me dijo, \”¡Un joven no debería llevarlos! ¡Dámelos a mí!\”… Y nuestros cuerpos y mentes se unieron para siempre…”

– “Vaya…” – dice Shin, asombrado por la narración.

– “¡Pero no todo fue malo! Gracias a eso puedo hacer todos estos trucos mágicos.” – sonríe el viejo.

En la Tierra, Majin Bu está molesto.

– “¿Quién eres tú?” – pregunta el monstruo.

– “¡Eso no importa!” – responde Goku. – “¡Estoy aquí para derrotarte!”

– “Tsk… Otro gracioso…” – lo desprecia Bu.

El saiyajín entrega el arcillo a su hijo.

– “Póntelo en la oreja derecha.” – le dice Goku.

– “¿Qué es esto?” – pregunta Gohan.

– “Me lo ha dado el anciano Kaioshin” – dice el saiyajín. – “Nuestros cuerpos se unirán y podremos derrotar a Bu.”

– “¿Una fusión de cuerpos?” – se sorprende el mestizo.

El monstruo ha oído la conversación y levanta una ceja interesado.

– “Así que eso planean…” – sonríe Bu.

El enemigo se pone serio.

– “¡No lo permitiré!” – exclama Bu.

Con un estallido rojo el monstruo sale volando hacia nuestros amigos, que instintivamente han respondido poniéndose en guardia.

– “¡PÓNTELO YA!” – exclama Goku.

Gohan se prepara para colocarse el pendiente, pero de repente algo ocurre: el cuerpo de Bu se convierte en líquido y cae al suelo, viéndose como un simple charco rosa.

– “¡¿Qué…?!” – se sorprenden padre e hijo.

Bu parece estar sufriendo, y con esfuerzo logra hacer brotar su cabeza sobre su gelatinoso ser.

– “Maldición…” – gruñe el monstruo. – “¿Por qué…?”

Gohan y Goku observan confusos lo ocurrido.

– “¿Qué significa esto…?” – se pregunta Gohan. – “Acaso…”

– “El Kaioken…” – dice Goku.

– “¿Qué?” – se sorprende Gohan. 

Majin Bu gruñe al oír al saiyajín.

– “¡NOooo…!” – protesta el monstruo. – “Mi cuerpo… esa técnica…”

– “El Kaioken no es una técnica común.” – responde Goku. – “El cuerpo y el espíritu sufren. A mí me llevo años dominarlo… aunque ya no debería usar esa palabra, porque el pequeño Trunks me ha dado una lección.” – sonríe.

– “¡¡MI CUERPO ES INDESTRUCTIBLE!!” – grita Bu.

– “Puede ser…” – responde Goku. – “Pero tu espíritu es más débil que el del crío de ocho años al que le has robado ese poder.”

– “Grrrr….” – gruñe el monstruo, frustrado.

Goku pone su mano en la espalda de Gohan.

– “Acaba con él y vayamos a buscar a Dende.” – dice el saiyajín.

– “De acuerdo.” – asiente Gohan.

La risa de Bu desconcierta a los saiyajín.

– “Ju… juju…” – se burla el monstruo.

– “¿Qué le pasa?” – se pregunta Gohan.

– “¿Creéis que esto ha terminado?” – dice Bu.

De entre las grietas de las rocas, un chorro de líquido rosado baña a Son Gohan y lo empapa por completo.

– “¡¡GOHAN!!” – grita Goku, aterrado.

El Pothala del chico cae al suelo.

La masa que cubría al chico se licúa de nuevo y se escurre entre las grietas, regresando a su origen.

– “¡¡MALDITA SEA!!” – grita el saiyajín.

En el Planeta de los Kaioshin, los presentes observan lo sucedido con horror.

– “Se acabó…” – suspira el anciano. – “Estamos perdidos…”

Bu recupera su constitución, poniéndose en pie de nuevo.

– “Esto está mejor…” – sonríe el monstruo. – “Sumando la fuerza de Son Gohan, mi cuerpo ha recuperado estamina… y ya no será necesario recurrir a esa maldita técnica…”

Son Goku recoge el pendiente y se pone en guardia, pero sabe que no puede hacer nada ante el enemigo actual

– “Esto no es justo…” – murmura el saiyajín.

De repente, el sonido de una roca cayendo alerta a Goku y a Bu.

– “¿Qué?” – miran los dos.

Para sorpresa de ambos, Mr. Satán ha llegado al lugar del combate.

– “¡¿SATÁN?!” – se sorprenden los dos luchadores.

El Campeón mira al monstruo con cierta pena.

– “B… Bu…” – titubea Satán. – “Por favor… Ya basta…”

– “¿Qué ocurre…?” – se pregunta Goku.

– “Satán…” – murmura el monstruo.

Goku se queda mirando al terrícola un instante y luego mira el pendiente del Kaioshin.

– “Y si…” – duda el saiyajín. – “Maldita sea… Puede que unirme con él incluso me debilite… ¡Pero no queda nadie vivo en la Tierra!”

Satán y Bu se miran.

– “¡¡YA BASTA, BU!!” – grita el Campeón.

Goku se prepara para lanzarle el pendiente a Satán.

– “¡¡SATÁN!!” – exclama Goku. – “¡¡AGÁRRALO!!”

Pero en el último momento, una energía ha aparecido en el horizonte, haciendo que el saiyajín se detenga bruscamente.

– “¡¡ESA ENERGÍA!! ¡¡PARECE LA DE…!!” – se sorprende Goku. – “¡¿VEGETA?!”

Muy lejos de allí, en el frío polo norte, Vegeta, con una aureola sobre su cabeza ha aparecido junto a Uranai Baba.

– “Siento dejarte tan lejos… pero ese monstruo me da miedo…” – dice la bruja. – “Te deseo mucha suerte. El Rey Enma te ha dado 24h.”

– “No te preocupes…” – responde el saiyajín. – “No tardaré mucho en ser eliminado de nuevo por Bu…”

Goku se prepara para realizar el Shunkanido.

– “¡¡MENUDA SUERTE!!” – celebra el saiyajín.

Goku desaparece ante la mirada incrédula del monstruo.

– “¿Dónde se ha metido?” – se pregunta Bu.

De repente, el monstruo siente la energía de Goku en el horizonte.

– “Ya veo…” – sonríe Bu.

En el polo norte, Goku aparece junto a Vegeta y Baba.

– “¡¡VEGETA!!” – sonríe Goku, contento. – “¡¡De verdad eres tú!!”

– “¡¿Kakarotto?!” – se sorprende el saiyajín al ver a Goku vivo.

– “Son… Son Goku…” – titubea la bruja. – “¿Qué haces tú aquí? ¡Por eso Enma no te encontraba!”

Bu se ha quedado atrás.

– “¿Crees que puedes huir de mí?” – protesta el monstruo.

El monstruo mira de reojo a Satán un instante, pero decide ignorarlo.

– “¡¡TE MATARÉ!!” – grita mientras sale volando a toda velocidad hacia el Norte.

Satán se queda solo de nuevo y se deja caer de rodillas.

– “Bu…” – lamenta el terrícola.

El Campeón se fija en un pequeño saco que ha quedado en el suelo.

– “¿Qué es eso…?” – se pregunta el terrícola.

En el polo Norte, Baba pide explicaciones a Goku.

– “¡No hay tiempo!” – responde el saiyajín. – “¡Bu viene hacia aquí! ¡Huye al Más Allá!”

– “¡Está bien!” – responde Baba, elevándose rápidamente – “¡Adiós! ¡Y ánimo!”

Goku y Vegeta se quedan solos.

– “¡No podemos perder el tiempo, Vegeta!” – dice Goku, ofreciendo el arcillo a su compañero. – “¡Ponte esto en la oreja derecha, por favor!”

– “¿Un pendiente?” – se extraña el saiyajín. – “¿Para qué?”

– “¡Si te lo pones, nuestros cuerpos se unirán y nacerá un guerrero con una fuerza inmensa!” – explica Goku.

– “¿Unirme contigo?” – refunfuña Vegeta, ofendido por la idea. – “¿Estás de broma?”

– “¡Suponía que dirías eso… pero no hay otra opción!” – insiste Goku. – “¡Solo así podremos detener a Bu!”

Vegeta tiene dudas.

– “Desapareces durante años… y ahora me sales con esas…” – protesta el saiyajín.

– “Hice lo que tenía que hacer, Vegeta” – responde Goku. – “Lo mismo que has hecho tú, ¿no es así?”

El saiyajín recapacita un instante.

– “Tsk…” – protesta Vegeta.

Bu sigue avanzando a toda velocidad hacia ellos.

– “Parece que hay otro tipo con él…” – piensa el monstruo. 

Goku no tira la toalla.

– “¡El monstruo Bu ha matado a todo el mundo! ¡También a Bulma!” – le recuerda Goku. – “¡Y ha absorbido a Trunks y a Gohan! ¡Por eso se ha hecho tan fuerte!”

– “Maldita sea…” – gruñe el saiyajín.

– “¡VEGETA!” – insiste Goku.

El príncipe saiyajín extiende su mano hacia su compañero.

– “¡DAME ESO!” – le apresura. – “¡RÁPIDO!”

Goku le entrega el pendiente y Vegeta se lo coloca.

– “Era en la oreja derecha, ¿no?” – dice el saiyajín.

– “¡AH! ¡Olvidaba una cosa!” – añade Goku. – “¡Una vez fusionados, no podremos separarnos jamás!”

– “Bastardo…” – gruñe Vegeta. – “¡¿Y me lo dices ahora?! ¡¿En el último momento?!”

Pese a quejarse, Vegeta continúa colocándose el pendiente mientras Bu se aproxima se aproxima a toda velocidad. 

– “¡¿Así está bien?!” – pregunta el príncipe.

– “¡GRACIAS, VEGETA!” – sonríe Goku.

Majin Bu ya puede ver a sus enemigos.

– “Ahí están…” – sonríe el monstruo, que alza su mano y genera una esfera de ki rosado, listo para acabar con ellos.

Los arcillos brillan intensamente y los dos saiyajín son atraídos el uno hacia el otro hasta chocar en un estallido de luz que ilumina el planeta. 

– “¡¿QUÉ?!” –  se sorprende Bu.

Cuando la luminosidad se disipa, un único guerrero se encuentra flotando en el cielo sobre la gran superficie de hielo.

– “¡¡ESO ES!!” – exclama el recién nacido guerrero.

DBZ – SAGA BU REWRITE / Capítulo 17: Saikyo no Senshi

DBZ – Saga Bu Rewrite / Capítulo 17: Saikyo no Senshi

Majin Bu camina hacia Videl, acercándose a ella lentamente. La chica, aterrada, retrocede con cautela.

Trunks intenta levantarse, pero su cuerpo está muy afectado por el esfuerzo y por el golpe de Majin Bu, y fracasa.

De repente, el monstruo se detiene y esboza una media sonrisa antes de mirar hacia el horizonte.

Bu se sienta en el suelo de cuclillas y se pone a dormir.

– “¿Eh?” – se pregunta Videl, confusa.

– “Pero… ¿qué hace?” – piensa Trunks. 

El monstruo duerme a pierna suelta. Una burbuja de moco se infla y desinfla en su nariz.

– “¡¿Qué significa esto?!” – se pregunta el chico, ofendido. – “¿Se burla de nosotros…? ¡¿O es que trama algo?!”

De repente, una energía aparece en el horizonte.

– “¡¿Qué es eso?!” – exclama Trunks.

La energía es tan impresionante que hasta Videl puede sentirla.

Trunks no tarda en reconocer el ki de su amigo.

– “¡¡NO ES POSIBLE!!” – exclama el hijo de Vegeta. – “¡¡ES…!!”

Videl se lleva la mano al corazón, emocionada.

– “Son… Son Gohan…” – llora la muchacha. – “¡¡GOHAN!!” – celebra.

El mestizo aterriza con un pequeño derrape.

Gohan luce una media sonrisa que transmite calma a sus amigos.

– “Me alegro de haber llegado a tiempo.” – dice el mestizo.

– “Tú sí que sabes hacer una entrada…” – sonríe Trunks. – “Me alegro de verte.”

El mestizo observa detenidamente a Bu.

– “El Kaioshin me salvó y me he estado preparando en su mundo… con mi padre.” – explica Gohan a sus amigos.

Videl se acerca a él emocionada.

– “Go… Gohan…” – titubea la muchacha, llorando de alegría. – “ Estás vivo… ”

– “Siento haberte preocupado, Videl.” – dice Gohan. – “Pero no podía regresar hasta estar listo para enfrentarme a este monstruo…”

– “Me alegro de que estés con nosotros.” – sonríe ella.

Gohan se pone serio y desafía a Bu con la mirada.

– “¡JA, JA, JA!” – se mofa el monstruo, que ya ha despertado. – “Así que eras tú, ¿eh? Ya decía yo que no recordaba haberte matado… ¡Ahora podré vengarme de ti por intentar encerrarme!”

El mestizo camina lentamente, pero con decisión, hacia Bu.

Trunks y Videl miran asombrados a su amigo.

– “No parece el mismo Gohan…” – piensa el hijo de Bulma. – “Su aura es distinta… ¿Qué clase de entrenamiento ha recibido?”

– “Gohan…” – piensa Videl. – “No sé porqué… pero no parece el mismo chico que conocí en el Orange Star…”

Gohan se coloca delante del monstruo, a escasos centímetros de él. El mestizo tiene que levantar la cabeza para poder mirar a Bu a la cara.

– “No me digas…” – fanfarronea el monstruo. – “¿Tú también crees que eres lo suficientemente fuerte para enfrentarte a mí?”

– “Soy lo suficientemente fuerte para matarte.” – responde Gohan, muy serio.

La respuesta del chico confunde a Bu, que en la expresión de su adversario puede ver que no bromea.

De repente, Gohan propina un golpe con el dorso de su puño en el rostro de Bu, deformando su cara con el impacto, y lo sigue con una patada giratoria que hace que el monstruo de varias vueltas sobre sí mismo como una peonza.

Bu termina deteniéndose y mira de reojo a su adversario con horror.

Gohan sonríe de forma burlona, presumiendo de su nuevo poder.

El monstruo intenta propinar un puñetazo al mestizo con toda su rabia, pero Gohan lo detiene sin problemas y contraataca con un puñetazo en el abdomen de Bu que lo dobla de dolor, y luego lo eleva por los aires de una patada.

El mestizo sale volando detrás del enemigo y lo remite al suelo con un golpe giratorio propinado con el dorso del puño. 

Bu se estrella contra el suelo y la mitad superior de su cuerpo queda incrustada en el pavimento.

El monstruo desentierra su cabeza y mira al cielo buscando a Gohan, pero el mestizo ya se encuentra detrás de él.

– “Te lo dije” – le recuerda Gohan. – “Te mataré.”

El rostro asustado de Bu dibuja de repente una media sonrisa.

– “Je, je, je…” – ríe el monstruo. – “Al fin has llegado…”

– “¿Qué?” – se extraña Gohan.

– “Capté un estallido de energía en un lugar remoto y me preguntaba quién podía ser… y ahora veo que eras tú.” – dice Bu. – “No estoy dispuesto a permitir que exista nadie más fuerte que yo…”

– “Pues ya has comprobado que no estás a la altura.” – responde el mestizo. – “Tus planes y los de tu amo han fracasado.”

La mención del brujo hace que el monstruo frunza el ceño.

– “No puede existir nadie más fuerte que yo…” – gruñe Bu. – “Nadie va a encerrarme de nuevo… ¡¡TE MATARÉ!!”

Gohan se mantiene sereno.

– “Se acabó, monstruo.” – sentencia el mestizo.

Una macabra sonrisa se dibuja en el rostro de Majin Bu.

– “Eso ya lo veremos…” – dice el monstruo.

Su cuerpo empieza a brillar con luz rosada, cada vez más intensa, mientras tiembla.

– “¿Qué hace…?” – se pregunta Gohan.

De repente, el mestizo se da cuenta de lo que Bu planea y, sin dudarlo, se abalanza sobre Videl y Trunks.

Bu se inmola, provocando una gigantesca explosión que puede verse desde el espacio. El lugar queda desértico y un gran hongo de humo se eleva hacia el cielo.

Gohan sobrevuela la zona abrazando a Videl con su brazo derecho y agarrando a Trunks del cuello de su gi con la mano izquierda.

– “Nos has salvado…” – dice el mestizo.

– “Por los pelos…” – responde Gohan.

Muy lejos de allí, un agotado Satán observa una gigantesca columna de humo a lo lejos.

– “¿Qué ha sido esa explosión?” – se pregunta el Campeón. – “¿Será Bu?”

El mestizo se aleja de la zona de combate y desciende sobre una ladera. Él, Trunks y Videl observan la humareda en el horizonte.

– “¿Se ha suicidado?” – pregunta Videl.

– “No…” – responde el mestizo. 

La respuesta sorprende a Trunks, que mira a su compañero.

– “Si hubiera querido matarme, se habría llevado la Tierra por delante.” – dice el mestizo. – “Planea algo… Ha ocultado su rastro…”

– “Maldito…” – gruñe Trunks. – “Ha matado a todo el mundo… y ahora se esconde…”

– “Si tuviéramos las Dragon Balls…” – suspira Gohan.

Trunks sonríe.

– “Las tenemos” – responde el mestizo.

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Gohan.

Videl enseña el saco de esferas al mestizo.

– “¡¡ESO ES INCREÍBLE!!” – exclama Gohan.

– “¡¡Y siguen activas!!” – señala Trunks.

– “Pero… eso no es posible…” – se extraña Gohan. – “A no ser…”

El mestizo cierra los ojos un instante y no tarda en percibir una energía conocida.

– “¡¡ES DENDE!!” – exclama el mestizo. – “¡¡SIGUE VIVO!!”

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Trunks.

– “¿Quién es Dende?” – se pregunta Videl. – “No entiendo nada…”

En el Planeta Sagrado, Shin, el viejo Dios y Goku observan lo ocurrido. El saiyajín suspira aliviado.

– “Buff…” – dice Goku. – “¡Menos mal…!” – se limpia el sudor de la frente.

– “Parece que todo terminará bien…” – suspira Shin.

El viejo Kaioshin se limita a contemplar la escena con cierta desconfianza.

En la Tierra, Gohan y los demás han encontrado a Kamisama.

– “¡DENDE!” – sonríe Gohan, que agarra las manos de su amigo. – “¡Me alegro mucho de verte!”

– “¡Son Gohan!” – celebra Kamisama. – “¡¡Sigues vivo!! ¡Qué alivio! ¡Y Trunks!”

– “¿Cómo has sobrevivido?” – pregunta el niño.

– “Mr. Popo me dijo que tenía que sobrevivir a toda cosa… ¡y me empujó hacia la Tierra!” – explica el namekiano.

– “Tenía razón.” – coincide Gohan. – “Sin ti, no tendríamos Dragon Balls. ¡Ahora todo podrá volver a la normalidad!”

Dende se da cuenta del estado en el que se encuentra Trunks y se dispone a curarlo.

– “Gracias, Dende” – dice el hijo de Vegeta.

Las heridas de Trunks se curan rápidamente.

En ese instante, el ki del monstruo aflora de nuevo en el horizonte.

– “¡¡ES BU!!” – exclama Gohan.

– “¡¡VIENE HACIA AQUÍ!!” – alerta Trunks.

El hijo de Goku parece tranquilo, pero desconfía del monstruo.

– “¿Qué ha podido cambiar en tan poco tiempo?” – se pregunta Gohan. – “¿Por qué creería que ahora puede ganar?”

Bu aparece en el horizonte.

Gohan da un paso al frente.

– “Yo me encargaré de él.” – dice el mestizo. – “Intentad no veros involucrados en la lucha.”

Bu aterriza frente a ellos luciendo una sonrisa que inquieta a nuestros amigos.

Gohan lo estudia atentamente.

– “No parece que haya cambiado en absoluto…” – piensa el mestizo. – “¿Qué pretende?”

Son Goku y los Kaioshin observan desde el Planeta Sagrado.

– “Esto no me gusta…” – murmura el saiyajín.

Bu sonríe. De la parte posterior de sus piernas, sin que nadie se de cuenta, se desprende una masa rosada que repta lentamente entre las rocas.

– “Je, je…” – ríe el monstruo.

– “¿Ya has aceptado que vas a perder?” – pregunta Gohan.

– “No te equivoques, muchacho…” – sigue sonriente Bu.

En ese instante, la masa desprendida por Bu sorprende a Trunks por la espalda.

– “¡¿Qué?! – se asusta el chico.

– “¡¡TRUNKS!!” – exclama Gohan.

Un grito de Dende alarma al mestizo. Otra trampa del monstruo cae sobre el namekiano, pero Videl lo aparta de un empujón, ocupando su lugar bajo el manto del enemigo.

– “¡¡VIDEL!!” – grita Gohan, aterrado.

Bu sonríe.

– “Vaya…” – dice al ver que no ha absorbido a Kamisama.

Con un gesto de su dedo hace que las dos masas rosadas viajen hasta él y se unen a su cuerpo.

– “¡¡YA OS TENGO!!” – exclama Bu, contento.

– “¡¿QUÉ SIGNIFICA ESO?!” – se preocupa el mestizo, desconcertando ante tan macabra escena. 

En el Planeta Sagrado, Goku observa aterrado lo ocurrido.

– “¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?!” – exclama el saiyajín.

Shin tiembla horrorizado.

– “Los ha… los ha absorbido…” – titubea el Dios.

– “¿Absorbido?” – se pregunta el viejo Kaioshin.

En la Tierra, el monstruo ha cambiado de aspecto. Su antena se ha alargado hasta pasada su cintura, sus manos se han separado en cinco dedos y en la cara luce una fina nariz.

– “Bien…” – presume Bu. – “¿Qué te parece, Gohan? Estás ante el ser más poderoso que jamás ha existido y existirá…”

El mestizo aprieta los dientes con rabia.

– “Maldito seas…” – gruñe Gohan.

Dende, aún en el suelo, se siente culpable.

– “Lo siento, Son Gohan…” – se disculpa el namekiano.

Gohan sigue centrado en el enemigo.

– “¡¿Qué has hecho con ellos?!” – pregunta el mestizo.

– “Ahora forman parte de mí…” – responde Bu. – “Su fuerza y conocimiento ahora son míos.”

– “Por eso pretendías absorber a Dende…” – murmura Gohan.

– “Sus conocimientos me habría sido útiles…” – responde el monstruo. – “Pero esa muchacha se ha interpuesto en mi camino una vez más…” – escupe al suelo. – “Pero no importa. Con la fuerza del chico tengo suficiente para derrotarte. Ya me encargaré del renacuajo verde más tarde.”

– “Lo tenías todo planeado…” – gruñe el mestizo.

– “Ideé este plan cuando sentí tu energía por primera vez, muy lejos de aquí…” – sonríe Bu. – “Sabía que tu poder me superaba ampliamente, pero no podía permitir que existiera nadie más fuerte que yo…”

Gohan respira profundamente intentando calmarse.

– “Idiota…” – dice el mestizo. – “Si querías ser el más fuerte, tenías que abroberme a mí.” – le provoca.

– “De eso nada…” – responde Bu. – “¿De qué serviría ser el más fuerte si no hay nadie con quién pelear?”

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Gohan.

Bu aprieta sus puños se envuelve en su aura rosada.

Gohan responde poniéndose en guardia.

De repente, el aura del monstruo estalla de color rojo como una llama, tiñendo toda la zona de ese color.

Gohan se queda de piedra al sentir el inmenso poder del enemigo.

– “¡¡MALDITOOO!!” – exclama Gohan, que se abalanza sobre el enemigo, dispuesto a darle una patada con su pierna izquierda.

Bu detiene el golpe y agarra el pie del mestizo; Gohan responde con una patada de su pierna izquierda, pero Bu también le agarra.

Gohan lanza un ataque de ki al rostro de Bu, pero el monstruo se inclina hacia atrás para esquivarlo; su antena avanza entre sus piernas y agarra del cuello a Gohan, atrapándole y estrangulándole.

El mestizo lucha por liberarse, pero antes de que pueda hacerlo, recibe un puñetazo en la nariz y sale disparado hacia una montaña de roca cercana.

Gohan atraviesa la masa rocosa, que se parte a su paso, hasta finalmente lograr recuperar la estabilidad, aún a oscuras.

– “Su fuerza ha aumentado de forma descabellada…” – piensa el mestizo.

– “¿Voy demasiado rápido?” – le susurra el monstruo, que se encuentra a su lado.

Gohan reacciona rápidamente e intenta golpear a Bu, pero éste lo esquiva y el mestizo solo hace estallar la montaña.

En el Planeta Sagrado, Goku y los demás siguen atentos a la lucha.

– “¡¡MAJIN BU ESTÁ USANDO EL KAIOKEN DE TRUNKS!!” – exclama Goku.

– “Maldición…” – gruñe Shin. – “Eso es gracias a la absorción… Puede usar técnicas de la gente que ya forma parte de él… Es terrible…”

Entre los escombros, Gohan se esconde mientras intenta idear un plan.

– “¿No ibas a matarme?” – fanfarronea Bu, que observa al mestizo desde la cima del montículo de rocas bajo el que se oculta. – “¿Por qué escondes tu energía? ¿Acaso esperas que esta técnica de Trunks me pase factura?”

Gohan aprieta los dientes, frustrado.

– “Mi cuerpo no es como los vuestros.” – dice el monstruo. – “Si pretendes que una técnica mortal me afecte, ¡lo llevas claro!” – fanfarronea.

Gohan, desesperado, se abalanza sobre el monstruo.

– “¡¡BASTARDO!!” – grita el mestizo.

Bu esquiva a Gohan, dejándolo pasar de largo, y luego le propina un rodillazo en el abdomen que lo dobla de dolor, para luego rematarlo con una patada que lo lanza por los aires.

Gohan se resiente del golpe, pero antes de que pueda reaccionar, el monstruo le dispara tres \”Galactic Donut\” que lo atrapan por sorpresa y le inmovilizan.

– “¡¡YAAAAAH!!” – grita de dolor el mestizo mientras es estrujado por la técnica de Trunks.

Bu se eleva lentamente hasta ponerse a la altura del mestizo.

– “Vaya, vaya…” – dice Bu. – “Parece que al final eras más débil de lo esperado… Me has decepcionado un poco…”

Bu prepara un \”Final Kamehameha\” de color rojo sangre, como el de Trunks.

– “Me da hasta pena matarte… ¡Creo que es por la chica que absorbí!” – dice Bu. – “Parece que sentía un aprecio especial por ti…”

Gohan aprieta los dientes.

– “Maldito bastardo…” – gruñe el mestizo. – “Me las pagarás…”

– “¡¡MUERE!!” – grita Bu, disparando la técnica de la Escuela Tortuga.

El ataque se aproxima al mestizo a toda velocidad.

– “¡¡ME LAS PAGARÁS!!” – grita Gohan, que con un esfuerzo titánico logra liberarse y esquivar el ataque del monstruo en el último instante.

Bu sonríe sarcásticamente.

– “No te rindes, ¿eh?” – murmura el monstruo.

En el Planeta Sagrado, los Dioses y Goku están preocupados.

– “¡Gohan no puede seguir peleando así!” – se preocupa su padre. – “¡ESE MONSTRUO LO MATARÁ!”

El viejo Dios agacha el cabeza pensativo.

– “Creo que he calculado mal…” – murmura el anciano. – “¡Vas a tener que ir a ayudarle, Son Goku!”

El saiyajín mira desconcertado al Kaioshin.

DBZ – SAGA BU REWRITE / Capítulo 16: En manos de la nueva generación

DBZ – Saga Bu Rewrite / Capítulo 16: En manos de la nueva generación

En el Planeta Sagrado, Son Goku y los demás han sentido la presencia del monstruo.

– “¡Es la energía del monstruo Bu!” – exclama Goku. – “¡Ha salido de la Sala del Espíritu y el Tiempo!”

Shin y Gohan se concentran para sentir lo que ocurre en la Tierra.

– “Pero no capto la energía de Trunks… y tampoco la de Piccolo…” – sufre Goku. – “¡Maldición! ¿Qué habrá pasado?”

El anciano Kaioshin no parece preocupado.

– “¿Quieres verlo?” – pregunta el Ro Kaioshin.

– “¿Eh?” – se extraña Goku.

El Dios alza su mano y sobre ella se materializa una bola de cristal.

– “Toma.” – dice mientras la deja en el suelo y la empuja hacia el saiyajín.

La transparente esfera rueda hasta Goku, que se acerca curioso.

– “¡INCREIBLE!” – exclama el saiyajín al ver la Atalaya de Kamisama en el cristal.

En la Atalaya de Kamisama, los terrícolas supervivientes observan con horror a Majin Bu ante el palacio.

– “Tengo mucha hambre…” – dice el monstruo al verlos. – “¿En qué podría convertiros…?” – sonríe de forma macabra.

Nuestros amigos retroceden aterrados.

– “¡Ya lo sé!” – exclama Bu, extendiendo su antena hacia ellos. – “¡¡EN CHOCOLATE!!”

Goku y Shin asisten impotentes a la escena.

– “¡MIERDA!” – sufre el saiyajín. – “¡¡MALDITO MONSTRUO!!”

Son Gohan, que sigue inmerso en el ritual del viejo Kaioshin, se preocupa al oír a su padre.

– “¡¿Qué ocurre?!” – pregunta el mestizo. – “¡¿Qué ha pasado?!”

Goku se esfuerza en recuperar la compostura para tranquilizar a su hijo.

– “Tú… tú no te preocupes…” – responde Goku. – “Concéntrate en lo tuyo y procura estar listo lo antes posible…”

– “Vale…” – responde Gohan, que puede ver claramente la preocupación oculta tras el rostro de su padre.

En el interior de la Sala del Espíritu y el Tiempo, Trunks recupera la consciencia. Ante él, Piccolo se encuentra de espaldas, cabizbajo, mirando las ruinas de la puerta.

– “Piccolo…” – murmura el hijo de Vegeta. – “¿Qué ha pasado? ¿Y Majin Bu?”

– “He cometido un error…” – responde el namekiano. – “Lo siento, Trunks.”

– “¿De qué estás hablando?” – insiste el mestizo.

– “Pensé que lograría atrapar a Bu en la sala con nosotros…” – responde el namekiano. – “Pero he fracasado. Nos he encerrado aquí para siempre; he condenado nuestras almas… pero ese monstruo ha logrado escapar.”

– “¡¿Qué?!” – se asusta el chico.

– “Espero que puedas perdonarme, Trunks.” – dice Piccolo. – “Sé que Vegeta y Bulma no lo harán.”

Trunks se pone en pie.

– “Majin Bu ha logrado escapar…” – dice el chico. – “Pero… ¿cómo? ¡A lo mejor nosotros podemos hacer lo mismo…!”

– “Ha abierto un portal al exterior con un grito…” – dice Piccolo. – “¡Maldición! No sabía que algo así fuera posible… ¡Pero supongo que jamás había existido nadie capaz de algo así! ¡Maldita sea!” – lamenta.

El mestizo cavila rascándose la barbilla.

– “Un grito…” – murmura el mestizo. – “¡Tendremos que intentarlo!”

Mientras tanto, en el exterior, Majin Bu se ha comido a todos los supervivientes.

– “Je, je, je…” – ríe Bu, que se encuentra en el interior del palacio..

Cerca de allí, Videl ha llegado a la Atalaya y sube por las escaleras de mano hasta el palacio. 

– “Al fin… he llegado…” – jadea ella agotada.

Al asomarse, la chica no ve a nadie.

– “¡HOLA!” – exclama Videl. – “¡¿HAY ALGUIEN?! ¡”

Majin Bu sale del interior del palacio.

– “Pero… ese… ¡Se parece a…!” – se asusta la muchacha.

– “Tú otra vez…” – sonríe el monstruo.

Videl se pone en guardia.

– “¡¡ERES EL MONSTRUO!!” – grita ella.

– “Y tú eres mi postre…” – sonríe Bu, que prepara su antena para proyectar su hechizo.

En el Planeta Sagrado, Goku y Shin siguen pendientes de la bola de cristal.

– “¿Qué…?” – dice Goku. – “¿Quién es esa chica?”

– “¿Una chica?” – pregunta Gohan.

– “¡Es la chica que peleó contra Yamu y Spopovich!” – la reconoce Shin.

– “¡¿VIDEL?!” – Son Gohan se pone en pie de un salto.

El viejo Kaioshin intenta calmarlo.

– “Tranquilo, chico…” – dice el Dios. – “¡Aún no estás listo!”

– “¡VIDEL ESTÁ EN PELIGRO!” – exclama Gohan, desesperado.

– “Este proceso es lento, pero eficaz.” – dice el viejo. – “Confía en mí y…”

– “¡¿QUÉ CONFÍE?!” – replica el mestizo, apretando sus puños. – “¡¡YA ESTOY HARTO!! ¡¡ESTO ES SOLO UNA PÉRDIDA DE TIEMPO!!” 

De repente, una fuerte explosión de energía en forma de corriente de aire nace del mestizo y sacude el planeta, barriendo la zona de tierra y obligando a Goku y Shin a cubrirse ante el vendaval

– “¡¡CUANTO PODER!!” – exclama Shin. – “¡¿DE VERDAD ESE PODER ES DE SON GOHAN?!”

– “¡ES FANTÁSTICO!” – añade Goku. – “¡LO SABÍA!” – celebra orgulloso.

Son Gohan se da cuenta del poder que ha desatado en un instante e intenta relajarse.

– “Esta fuerza… este poder… ¿Es mío?” – se pregunta el mestizo.

– “Ya te dije que liberaré todo tu poder oculto.” – dice el viejo. – “¡Pero eres muy impaciente!”

– “¡Tengo que ayudar a mis amigos!” – insiste Gohan.

En ese momento, Son Goku, por el rabillo del ojo, ve algo en la bola de cristal que le llama la atención.

– “¡Un momento!” – exclama Shin. 

Todos se detienen y observan el artefacto mágico.

– “Bu no está atacando…” – dice Shin. – “¿Por qué?”

Justo cuando Bu iba a usar su magia, su antena se ha agitado como si hubiera detectado algo extraño.

– “¿Eh?” – se sorprende el monstruo. – “Ese olor… S… Satán…”

– “¿Qué?” – parece confusa Videl. – “¿Conoce a mi padre?”

El monstruo agita la cabeza para intentar eliminar el recuerdo del Campeón.

En el interior de la Sala del Espíritu y el Tiempo, Piccolo y Trunks, transformado en Súper Saiyajín, gritan con todas sus fuerzas, intentando replicar el éxito de Majin Bu.

– “Es inútil…” – desiste Piccolo. – “No lo lograremos…”

Trunks se envuelve en su aura roja del Kaiojosho.

– “Tenemos que salir…” – insiste el mestizo.

Pero la llama se desvanece enseguida. Trunks vuelve a su estado base e hinca la rodilla, cansado.

Piccolo se queda sorprendido ante la actitud del mestizo.

– “No le quedan fuerzas, pero no desiste…” – piensa el namekiano. – “A heredado la voluntad de Vegeta… y tiene el corazón de Gohan…”

Piccolo esboza una media sonrisa que mezcla orgullo y melancolía.

– “Trunks…” – dice el namekiano. – “Tienes que salir de aquí y sobrevivir. Huye, entrena y derrota al monstruo Bu.”

– “Piccolo…” – murmura un débil Trunks, que no entiende lo que ocurre.

– “Has demostrado estar a la altura de los más grandes guerreros.” – continúa el namekiano. – “El destino del Universo está en tus manos.”

Piccolo se quita la capa y el turbante y los echa a un lado.

El namekiano frunce el ceño y aprieta sus puños.

– “Grrr…” – gruñe Piccolo. 

La musculatura del namekiano aumenta, sus venas se marcan y se envuelve en su aura incolora.

– “¡¡HYAAAAAAAA!!” – grita Piccolo a pleno pulmón.

El aura del namekiano se torna roja y violenta. 

– “¡¡PICCOLO!!” – grita Trunks, preocupado.

En su mente, el namekiano recuerda su combate contra Goku en la final del Torneo Mundial de Artes Marciales; luego su combate contra Raditz, con Goku a su lado; su entrenamiento con Gohan y su sacrifico ante Nappa. 

– “Goku… Gohan…” – piensa Piccolo. – “Me cambiasteis para siempre…”

Imágenes de Namek siguen a las anteriores; luego imágenes de su combate contra los androides, Gohan contra Cell, el sacrificio final de Goku…

– “Tú ya lo sabías… Esta vez es mi turno…” – piensa el namekiano, mirando de reojo a Trunks. – “Son Goku… Nuestro momento ha pasado…”

Trunks intenta acercarse al namekiano, pero una nueva onda expansiva le repele.

– “¡PARA!” – grita Trunks. – “¡A ESTE PASO…!”

La musculatura de Piccolo se desgarra y regenera continuamente. El rostro del namekiano refleja el terrible dolor que siente.

– “¡¡PREPÁRATE!!” – exclama el namekiano.

Trunks se sorprende ante la determinación del namekiano y asiente.

– “Kami… Nail…” – piensa Piccolo. – “Prestadme vuestra fuerza una última vez…”

El namekiano se esfuerza al máximo.

– “¡¡HYAAAAAAAAAAAAA!!” – grita el namekiano con todas sus fuerzas; un grito desgarrador que inunda la sala y ensordece al mestizo.

La musculatura de Piccolo aumenta, algunos músculos estallan del esfuerzo… pero su grito logra crear un portal del tamaño necesario.

Trunks salta por el agujero y aterriza en la Atalaya.

El chico enseguida se da la vuelta para ver si su mentor le sigue, pero el portal ya se está cerrando y solo se vislumbra una parte del rostro del namekiano; una media sonrisa de satisfacción.

– “Cuídate, chico…” – susurra Piccolo.

– “¡¡PICCOLO!!” – exclama Trunks.

El portal se cierra y separa a los dos para siempre.

El grito de Trunks se ha oído por toda la Atalaya y ha llamado la atención de Majin Bu, que estaba apunto de atacar a Videl.

– “¡¿Qué?!” – se pregunta el monstruo.

– “¿Qué ha sido eso?” – piensa Videl.

Trunks se pone en pie y se ajusta el cinturón con decisión.

– “Piccolo…” – piensa el mestizo, mientras sus ojos se llenan de lágrimas – “Gracias…”

Majin Bu gruñe al sentir el ki del chico y se da la vuelta.

Mientras tanto, en el Planeta Sagrado han visto la llegada del chico.

– “¡¡ESE ES TRUNKS!!” – exclama Goku. – “¡HA SALIDO DE LA SALA!”

– “¡¿TRUNKS?!” – se sorprende Gohan. – “¡¿Y PICCOLO?!”

En la Atalaya, Trunks y Bu se encuentran cara a cara.

– “Tú otra vez… Has salido…” – dice el monstruo.

Trunks no responde. Su actitud es serena.

– “No siento el ki de nadie…” – murmura el chico, frunciendo el ceño.

– “Eso es porque he exterminado a todo el mundo…” – sonríe Bu.

Videl reconoce al mestizo.

– “Trunks…” – murmura ella, sorprendida.

El chico aprieta los puños con rabia un instante, pero enseguida se tranquiliza.

– “Si eso es cierto, solo yo puedo detenerte…” – dice Trunks.

El cabello del chico se eriza de color amarillo y enseguida se tiñe de rojo como el aura que lo envuelve repentinamente.

– “¡Te mataré!” – anuncia el mestizo.

En el Planeta Sagrado, Son Goku reconoce el poder de Trunks.

– “¡¡QUÉ FUERZA TAN EXTRAORDINARIA!!” – se sorprende Goku, emocionado ante lo que está viendo. – “¡ESO ES EL KAIOKEN! No… ¡ES SUPERIOR!”

– “¡¿El Kaioken?!” – se sorprende Gohan. – “¡¿Trunks?!”

– “¡LO HA DOMINADO!” – dice Goku. – “Lo ha llevado más lejos de lo que creía posible… ¡Es fascinante!”

El viejo Kaioshin se impacienta.

– “¡¿Lo ves?!” – protesta el anciano. – “¡El combate aún no ha terminado! ¡Siéntate y terminemos de una vez!”

– “Pero…” – duda Gohan.

Son Gohan mira de reojo a su padre, con dudas, y Goku asiente, reafirmando la opinión del anciano Kaioshin.

En la Tierra, Trunks mira desafiante al monstruo Bu.

– “Pagarás por lo que has hecho…” – le amenaza el chico.

El aura del mestizo se reaviva. Su musculatura aumenta ligeramente. Un pequeño círculo de fuego rodea sus pupilas un instante antes de desvanecerse.

– “¡HAAAAAA!” – grita repentinamente, provocando un vendaval que azota la Atalaya, arrancando varias palmeras y levantando algunas baldosas.

Majin Bu, sorprendido por el despliegue de poder, da un paso atrás.

Antes de que el monstruo pueda entender lo que está ocurriendo, Trunks se planta frente a él con una velocidad de vértigo, puño en alto.

Las miradas del monstruo y del chico se cruzan un breve instante, y el mestizo propina un puñetazo a Bu que lo lanza hacia el cielo, destrozando un minarete del palacio en el proceso.

Bu logra estabilizarse en el aire tras dar varias volteretas, pero Trunks le ha perseguido con el zigzagueo del Kaioken y se sorprende por la espalda con una doble patada que lo lanza contra la Atalaya, haciendo que la atraviese por completo.

Videl se agacha asustada ante toda la destrucción que ocurre a su alrededor.

Bu detiene su caída y mira furioso al mestizo, pero una intensa luz roja le deja perplejo.

Trunks está preparando su Final Kamehameha.

– “¡¡HAAAAAAAAAA!!” – dispara el chico.

Videl se lanza desde la Atalaya al vacío para alejarse del ataque.

El ataque engulle gran parte del templo y golpea de lleno al Majin Bu, empujándole hacia la Tierra.

Una gran explosión tiñe de rojo el cielo; un estallido que puede verse desde el espacio.

En el Planeta Sagrado, Shin y Goku vitorean a Trunks.

– “¡OOOH!” – exclama el Dios.

– “¡Es increíble!” – dice Goku. – “¡Si sigue así, Gohan no tendrá que actuar!” 

Videl flota en el cielo, sobrevolando el inmenso cráter resultante.

– “Es… es impresionante…” – titubea ella, asombrada. – “Ese crío…”

La muchacha mira a Trunks.

– “¡Lo has conseguido!” – celebra ella.

El mestizo no parece satisfecho.

– “Esto no es suficiente para derrotar al monstruo…” – piensa Trunks. – “Pero un ataque más fuerte podría haber destruido la Tierra, y con ella las Dragon Balls… aunque ahora sean de piedra.”

Videl se acerca al chico.

– “Toma” – dice ella, entregándole un pequeño saco.

El mestizo lo agarra sin saber de qué se trata y lo abre.

– “¡¿ESTO SON…?!” – exclama sorprendido. – “¡¡LAS DRAGON BALLS!!”

– “Una mujer rubia que me salvó me dijo que las trajera hasta aquí…” – dice Videl. – “¡¿Qué hacemos ahora?!”

Trunks saca una de las esferas, que parecen estar en perfecto estado, cristalinas.

– “¡¡Y SIGUEN ACTIVAS!!” – celebra Trunks. – “Eso solo es posible si…”

El mestizo agarra de las manos a Videl y ambos bailotean en círculos.

– “¡FANTÁSTICO! ¡FANTÁSTICO!” – exclama Trunks. – “¡¡TODOS VAN A RESUCITAR!!”

De repente, un brillo fucsia nace de la superficie terrestre; del interior del cráter.

– “¿EH?” – mira Trunks hacia la fuente de luz.

Una columna de ki es proyectada hacia el cielo.

– “¡¡CUIDADO!!” – exclama el mestizo, agarrando a Videl y apartándola del ataque.

Majin Bu asciende por el torrente de energía, magullado y furioso.

– “Grrrr…” – gruñe el malcarado monstruo.

Trunks suelta a Videl y se prepara para pelear.

– “Sigue… sigue vivo…” – dice la muchacha, aterrada.

– “Sea cuál sea el resultado…” – dice Trunks. – “Éste será el último asalto…”

El chico devuelve las Dragon Balls a Videl.

– “Cuídalas.” – dice Trunks. – “Son nuestra única oportunidad de devolver la Tierra a la normalidad.”

El monstruo se pliega sobre sí mismo, convirtiéndose en una bola.

– “¿Qué?” – se sorprende el mestizo.

Majin Bu embiste al chico, que a duras penas logra esquivar la acometida.

El monstruo enseguida da la vuelta y ataca de nuevo.

– “¡Ahí vuelve!” – gruñe Trunks entre dientes.

El mestizo se imbuye en el aura del Kaiojosho para esquivar los ataques, pero el monstruo cada vez está más cerca de golpearle.

– “Maldito…” – piensa el chico. – “Activar y desactivar el Kaiojosho me agota… ¿Acaso se ha dado cuenta?”

El monstruo insiste hasta que el la técnica de Trunks falla. Majin Bu golpea a Trunks de lleno y lo empuja hacia la superficie terrestre.

– “¡¡TRUNKS!!” – exclama Videl.

El chico se estrella contra el suelo y el golpe le hace escupir sangre.

Bu retrocede y se despliega.

– “¡Ja, ja, ja!” – ríe el monstruo. – “Se acabó…”

Majin Bu alza su mano y apunta a Trunks.

– “Soy el más fuerte” – sonríe el monstruo mientras ilumina su mano, dispuesto a asesinar al chico.

De repente, Videl se abalanza sobre Bu por la espalda y le propina una patada en la cara.

– “¡MISERABLE!” – grita Videl.

El monstruo ni se inmuta y se da la vuelta lentamente. Videl retrocede asustada.

– “Videl…” – sufre Trunks, que no puede moverse.

En el Planeta Sagrado, Shin y Goku se levantan alarmados.

– “¡¡VIEJO KAIOSHIN!!” – exclama el saiyajín. – “¡¡DESE PRISA!!”

– “¡¿QUÉ OCURRE?!” – pregunta Gohan, preocupado.

– “¡LOS VA A MATAR!” – dice Shin.

El anciano baja los brazos.

– “Tranquilos.” – dice el Dios. – “Ya había terminado.”

– “¡¿Y NO ME LO DICE?!” – pregunta Gohan, enfadado.

– “Si llegas en el último momento, la entrada será más dramática…” – sonríe el Kaioshin.

Gohan se pone en pie.

– “¡¿Y cómo activo el poder que me ha otorgado?!” – pregunta el mestizo.

– “El poder es tuyo.” – dice el viejo. – “Solo te he dado un rápido acceso a él.”

– “El poder ya era mío…” – piensa el mestizo. – “¡Entendido!”

Gohan aprieta sus puños con fuerza.

– “¡¡HAAAAAAAA!!” – grita a pleno pulmón, liberando un poder extraordinario sin necesidad de ninguna transformación física.

El poder empuja al anciano y a Shin. Solo Goku logra mantenerse en pie, y aún así tiene que cubrirse el rostro para protegerse del vendaval.

– “¡Tonto!” – protesta el viejo. – “¡Mira que hacerlo aquí…!”

Gohan observa sus manos asombrado.

– “¡Increíble…!” – dice el mestizo. – “¡Tengo una fuerza extraordinaria!”

Goku contempla a su hijo.

– “¡Impresionante!” – exclama el orgulloso padre. – “¡Y ni siquiera se ha transformado!”

– “Gracias a mi poder, ya no necesita cambiar de aspecto para desatar todo su potencial.” – presume el viejo, mientras se pone en pie. – “¿A que soy fantástico?”

Shin se acerca a Gohan y le ofrece la mano.

– “¡Te llevaré a la Tierra! ¡Rápido!” – dice el Dios.

Gohan asiente.

Son Goku se acerca a su hijo.

– “Siento no poder acompañarte, hijo.” – dice el saiyajín. – “Me hubiese gustado ver de cerca lo fuerte que te has vuelto.”

– “Papá…” – murmura Gohan, enternecido.

– “¡Derrota a ese monstruo y salva el universo!” – dice Goku, apretando su puño derecho.

– “¡Sí!” – exclama Gohan, animado.

Son Gohan y su padre se funden en un tierno abrazo.

Al separarse, Goku levanta el pulgar deseando buena suerte a su hijo, y él responde de la misma forma mientras da la mano a Shin y desaparecen.

El viejo Kaioshin contempla la escena.

– “Vaya sinvergüenza…” – refunfuña el Dios. – “Ni me ha dado las gracias…”

Shin y Gohan aparecen en las montañas rocosas de a Tierra.

– “Mucha suerte, Son Gohan” – dice el Dios.

– “Gracias” – responde Gohan.

Antes de que Shin se marche, el mestizo le detiene.

– “Oiga…” – dice Gohan. – “¿Puedo pedirle un último favor?” 

– “Lo que sea” – responde el Dios.

– “¿Puede cambiarme de ropa?” – pregunta Gohan. – “Me gustaría pelear con el gi de mi padre.”

– “Entiendo…” – asiente Shin. – “Es fácil.”

El Dios extiende sus manos hacia el mestizo.

– “Es del color de las heces de las ranas de Popol, ¿verdad?” – pregunta Shin.

– “No lo sé…” – responde Gohan. – “Oro viejo…”

La magia del Dios otorga el deseo al mestizo, que ahora luce la ropa de su padre.

– “¡Es perfecto!” – exclama Gohan. – “¡Muchas gracias!”

Shin se despide.

– “Desde el Planeta Sagrado estaré observando la victoria del más fuerte de los guerreros” – dice el Dios. – “¡Acaba con Majin Bu!”

Gohan asiente. Shin desaparece.

El mestizo mira al horizonte con semblante serio, captando la energía del enemigo. 

– “Bien…” – suspira Gohan. – “¡¡Allá voy!!”

Un estallido supersónico inunda el terreno montañoso. La colina bajo los pies de Gohan estalla en mil pedazos. El mestizo vuela a toda velocidad hacia el horizonte.