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DBSNL // Capítulo 112: Magnum Opus
Trunks se prepara para volver con los demás, pero Vegeta le detiene poniéndole la mano en el hombro.
El saiyajín parece confuso. Siempre le han hablado como a un esclavo o como a un demonio. Es la primera vez que alguien le trata como a un igual. Sin órdenes, ni miedo.
Cell se pone en guardia.
Son Gohan se pone en pie rápidamente e intenta darle un puñetazo a Cell, pero éste le esquiva y le da un cabezazo, haciendo que el mestizo retroceda aturdido.
Gohan intenta no perder el equilibrio, pero Cell le propina un puñetazo en el abdomen que hace que el mestizo caiga de rodillas sujetándose la barriga.
DBSNL // Capítulo 111: Raza
DBSNL // Capítulo 110: Plan desesperado
– “¿Vosotros también?” – les pregunta el namekiano.
– “Vamos, Piccolo” – se burla Gotenks. – “¿De verdad quieres intentarlo?”
– “¿Qué hacemos, Piccolo?” – pregunta Bra.
– “Lo siento, Broly…” – dice Goku, que suspira y pierde el brillo de sus ojos, disipando la energía acumulada. – “Esto no tenía que acabar así.”
– “¿Qué ha pasado?” – pregunta el Príncipe.
– “Se acabó” – sonríe Trunks.
Vegeta mira a Goku.
– “Tienes que enseñarme a hacer eso…” – sonríe el saiyajín.
– “Bueno…” – sonríe Goku. – “Primero necesitarías dominar la Genkidama… Jeje”
– “Ese gusano sigue vivo…” – dice Trunks.
– “Malditos…” – refunfuña Páragus. – “Bastardos…”
– “¿Tú otra vez?” – refunfuña Gotenks al verla.
– “¡¿Qué haces tú aquí?!” – le regaña Piccolo. – “¡Deberías haberte quedado con Karín!”
– “Lo siento, tío Piccolo” – responde Pan. – “Pero no me voy a quedar de brazos cruzados mientras vosotros peleáis.”
– “Bien dicho” – celebra Bra.
– “Sin duda sois el vivo reflejo de vuestras familias” – murmura el namekiano.
– “No les queda mucho tiempo de fusión” – explica Piccolo. – “Bu no se lo ha puesto fácil”.
– “¡¿Ha matado a Bu?!” – se sorprende Pan. – “Bastardo…” – añade apretando sus puños.
– “Céntrate” – le dice Piccolo. – “Cuando la fusión se deshaga, Goten y Trunks estarán agotados. Nuestra única oportunidad es sobrevivir hasta que ocurra.”
– “¡Sí!” – asienten las dos a la vez.
– “Esto tiene que ser una broma” – suspira Gotenks con desprecio.
– “Patético” – dice Gotenks, que no ha sufrido ningún daño.
De repente, un Kamehameha y un Garlick-Ho se aproximan entre la polvareda por ambos lados, pero Gotenks los repele sin despeinarse.
– “¡HAAAA!” – grita Piccolo al hacer que todas se abalancen sobre su enemigo, generando un alud de explosiones.
– “¡Se acabó, muchacho!” – exclama Gohan. – “¡Este cuerpo rebosa poder!”
– “No…” – dice Ub. – “No me rendiré… El señor Goku confía en mí… ¡¡LA TIERRA DEPENDE DE MÍ!!” – exclama, intentando resistir.
– “¡JAJAJA!” – ríe Gohan. – “¡MUERE!” – grita mientras proporciona más energía a su Kamehameha.
La mente del chico se inunda de sus mejores experiencias. Recuerda conocer a Son Goku en el Torneo Mundial de Artes Marciales y presentarle a su familia en Isla Papaya. Recuerda escalar la Torre de Karín y celebrarlo con el Duende y Yajirobe; entrenar con Mr. Popo y conocer a Dende. También recuerda el día en que Goku le presentó a su familia y amigos, y como Pan fue la que más se esforzó para que se sintiera integrado.
En ese instante, una lección de Goku cruza su mente. En el recuerdo, Ub se encuentra de rodillas en el suelo, recuperando el aliento.
– “Esto es solo el último recurso” – le dice su maestro. – “Tienes un poder extraordinario, pero tu cuerpo es solo humano. Si lo fuerzas demasiado, sufrirás las consecuencias. El coste de esta técnica es muy elevado.”
– “Lo siento, maestro.” – piensa el muchacho. – “¡¡KAIOKEN!!” – grita a pleno pulmón.
– “¡NO PUEDE SER!” – grita Gohan. – “¡NOOOOO!” – exclama mientras es engullido por la técnica de la escuela Kame.
– “¡¿Ese es Ub?!” – exclama Pan. – “¡Es impresionante!”
– “No parecía tan fuerte…” – añade Bra.
– “Son Goku sabía lo que hacía” – sonríe Piccolo.
– “¿Es que se tuercen tus planes, Wheelo?” – le provoca Piccolo.
– “Se acabaron los juegos…” – dice Gotenks. – “Voy a…”
– “¿Eh?” – se extraña Gotenks.
– “Parece que no solo has obtenido el poder de Gotenks…” – sonríe Piccolo. – “También sus payasadas”.
– “Nuestro turno” – sonríen las dos saiyajín.
Mientras tanto, en un lugar remoto del espacio; en un planeta rocoso, oscuro e inhabitado, cientos de gigantescas rocas están levitando. En el epicentro del fenómeno, Freezer se encuentra meditando.
De repente, el demonio del frío suspira y deja caer las enormes piedras.
Un pequeño demonio con un ojo brillante revela su identidad y esboza una aterradora sonrisa.
