ESPECIAL DBSNL /// Emperador Freezer // Universos 3 y 5 / Parte I: El Imperio contraataca

Emperador Freezer / Parte I: El Imperio contraataca
“¿Es ese el Súper Saiyajín?”
Freezer y su padre han llegado a la Tierra con sed de venganza contra el saiyajín que le causó tanta humillación. 
Los demonios del frío y su ejército salen de la nave y echan echan un vistazo a su alrededor.

– “La Tierra…” – murmura Freezer. – “No está mal”.
– “Faltan tres horas para que llegue el Súper Saiyajín”. – dice su padre. – “¿Vas a esperar?”
– “Por supuesto” – responde Freezer esbozando una sonrisa maléfica. – “Pero quiero que sufra cuando llegue, así que primero mataremos a todos los humanos. Hay más de los que esperaba, pero tres horas son suficientes. ¡Seguro que eso le destrozará!”
– “No me importan los terrícolas” – responde Cold. – “Pero nuestro clan debe ser siempre el más fuerte del universo”.
– “No podrá derrotarnos a los dos” – dice Freezer – “Además, seguro que podría derrotarle yo sólo, ahora que soy más fuerte”.
Cerca de allí, los guerreros Z se acercan a la zona de aterrizaje de la nave de Freezer, en silencio, ocultando su ki.

– “Maldita sea…” – murmura Yamcha, aterrorizado al sentir esos dos ki tan inmensos. – “¿De verdad he vuelto a la vida sólo para morir de nuevo?”
Freezer se dirige a sus soldados.

– “¡Dispersaos y matad a todos los terrícolas que encontréis!” – les ordena.
– “¡Sí, señor!” – responden sus hombres al unísono antes de alzar el vuelo.
Nuestros amigos ven como los soldados se están dispersando.

– “¡Ya empiezan!” – exclama Piccolo.
Los guerreros Z se abalanzan sobre los soldados de Freezer, interceptándoles en el cielo y derrotándoles a todos con suma facilidad.
El tirano sonríe al ver a los terrícolas.

– “¡Ahí están!” – exclama Freezer. – “¡Mis \”amigos\”!”
– “¿Son los terrícolas que te encontraste en Namek?” – le pregunta su padre.
– “Así es” – responde Freezer mientras aprieta con rabia su puño hasta sangrar.
Después de acabar con los soldados, los guerreros Z descienden y se posicionan frente a Freezer y su padre.

– “¡Vegeta!” – se sorprende Freezer al ver al saiyajín. – “¿Así que te has unido definitivamente a esta escoria?”
Vegeta no responde. Siente desprecio absoluto hacia el tirano, pero sabe que no es rival para él.

– “El namekiano, el hijo de Son Goku…” – dice Freezer al reconocer a Piccolo, y Gohan. – “¡Incluso el terrícola! Veo que has vuelto a la vida” – se burla el tirano. – “A los demás no os conozco, pero tranquilos, no os voy a discriminar”.
Piccolo se quita la capa y el turbante.

– “Recordad. El objetivo es ganar tiempo hasta que llegue Son Goku” – dice el namekiano.
Cold mira a Son Gohan.

– “¿Ese es el hijo del Súper Saiyajín?” – le pregunta a Freezer.
– “Así es.” – responde Freezer asintiendo. – “Empezaré por él.”
El tirano alza su mano y apunta con su dedo a Gohan.

– “¿Qué cara pondrá Son Goku cuando encuentre a su hijo muerto?” – dice antes de disparar su rayo mortal.
Nadie tiene tiempo de reaccionar y el rayo viaja a toda velocidad hacia Gohan, pero en el último instante, alguien ha aparecido ante Gohan y ha desviado el ataque.

– “¿Papá?” – murmura Gohan, al ver que, efectivamente, su padre ha llegado; vistiendo la ropa del planeta Yadrat.
– “¡Goku!” – exclama Krilín, contento de verle.
La expresión en la cara de nuestros amigos cambia por completo al ver al saiyajín.

– “Kakarotto…” – piensa Vegeta. – “¿Cómo ha llegado tan rápido? ¿De dónde ha salido?”
Goku, sin apartar la vista de Freezer, saluda a sus compañeros.

– “Hola a todos” – dice con extrema serenidad. – “Veo que os habéis hecho mucho más fuertes… ¿Cómo va todo, Vegeta?” – le saluda particularmente.
Vegeta no responde, pues sigue crispado por la actitud calmada de Goku.

– “¿Cómo has llegado tan rápido?” – le pregunta Piccolo.
– “He aprendido una nueva técnica en el Planeta Yadrat: El Shunkanido.” – responde Goku. – “Me permite teletrasportarme de forma instantánea siempre que tenga un ki como destino”.
– “¡Impresionante!” – piensa Vegeta. – “¿De verdad existe una técnica así?”
– “Será mejor que os alejéis” – advierte Goku a sus amigos. – “Dejad que yo me encargue de ellos”.
– “¿Estás seguro que puedes con ellos?” – le pregunta Piccolo. – “Freezer parece más fuerte que antes y el otro no se queda atrás…”
– “Pronto lo sabremos” – responde Goku, que da dos pasos al frente hacia los demonios del frío.
Cold contempla al recién llegado guerrero.

– “¿Es ese el Súper Saiyajín?” – le pregunta a su hijo.
Freezer no responde, pero Cold no necesita respuesta. La expresión en la cara de su hijo lo dice todo. Su mirada está llena de odio y rencor hacia Son Goku.
Piccolo se da la vuelta y apresura al resto para alejarse de la zona de combate.

– “Será mejor que le dejemos luchar tranquilo y no nos entrometamos” – dice el namekiano.
Vegeta mira a Goku y una vez más, se siente impotente.

– “¿De verdad te has hecho más fuerte?” – piensa el príncipe saiyajín.
Goku y Freezer se miran a los ojos.

– “Sigues vivo…” – le dice Goku.
– “Tú también…” – responde Freezer. – “Nunca pensé que un mono como tú pudiera sobrevivir a la explosión de Namek.”
– “Voy a darte una última oportunidad.” – le dice Goku. – “Vete de este planeta y no vuelvas nunca.”
– “Jujuju” – ríe Freezer. – “¿Me estás dando un ultimátum?”
Son Goku no responde. Simplemente mantiene su mirada fija en Freezer, algo que hace que el tirano se ponga nervioso.

– “¡Voy a matarte! ¡Voy a acabar con este estúpido planeta y con todos sus habitantes! ¡Vas a sufrir, maldito mono!”
Cold se sorprende de que Freezer pierda los estribos tan fácilmente; acostumbrado a la frialdad con la que normalmente actúa su hijo.

– “Te he advertido” – sentencia Son Goku.
El ki del saiyajín empieza a aumentar, su cabello se eriza y su mirada cambia. Su cabello se vuelve amarillo y sus ojos verdes, mientras su energía estalla y su cuerpo se envuelve en un aura dorada y brillante.
El terror embarga a Freezer, que da un paso atrás al fijarse en los ojos de Goku. Cold nunca antes había visto a su hijo sentir terror.
Desde una montaña cercana, los guerreros Z observan la transformación.

– “¿Eso es un Súper Saiyajín?” – pregunta Yamcha sorprendido.
– “¡Su poder es increíble!” – añade Ten.
Vegeta aprieta con rabia su puño al sentir el poder de Goku y ver su transformación.
Freezer extiende su mano y apunta a Goku.

– “¡MUERE!” – grita desquiciado, proyectando un poderoso ataque y provocando una gigantesca explosión.
– “¡Papá!” – exclama Gohan.
– “¡Goku!” – grita Krilín.
– “¿Y para eso tanto alboroto?” – dice Cold con desprecio, dando por muerto al saiyajín.
Pero en un abrir y cerrar de ojos, Goku aparece frente a Freezer y, casi sin esfuerzo, golpea el abdomen del demonio del frío, que cae arrodillado por el dolor.

Dibujado por Sorita

– “Coge a tu hijo y desapareced” – le dice el Súper Saiyajín al Emperador.
– “¡Insolente!” – exclama furioso el demonio del frío, que se abalanza sobre Goku y le asesta un puñetazo directo a la cara.
Goku encaja el golpe sin intentar esquivarlo y retrocede dos pasos. Cold sonríe, viéndose vencedor. Pero la expresión del Emperador cambia radicalmente al ver que Goku se recupera al instante y se limpia la sangre del labio con el dorso de su mano.

– “Ya veo de dónde ha sacado Freezer su carácter” – dice Goku. – “Habéis venido hasta mi planeta para vengaros de mí y causarme dolor, pero lo único que encontraréis es vuestro propio final”.
Cold retrocede asustado. Es la primera vez que siente miedo desde que se enfrentó a Majin Bu cuando era un joven demonio del frío.
El Emperador ataca a Goku, que desaparece ante sus ojos en el último instante y reaparece sobre él, usando la cabeza del demonio como escalón, causándole un gran desequilibrio y haciendo que tropiece y caiga de rodillas.
Freezer se levanta, aún afectado por el puñetazo de Goku.

– “Maldito mono…” – murmura. – “¡No dejaré que vuelvas a humillarme!” – grita desquiciado.
El tirano se eleva a toda velocidad y levanta su dedo índice hacia el cielo. Una pequeña esfera de ki morado, muy oscuro, y rodeada de rayos rojos, crece a gran velocidad hasta cubrir el cielo.

– “¡Desaparece con tu estúpido planeta!” – exclama el tirano al lanzar su ataque.
La gigantesca esfera de ki se acerca a Son Goku, que la mira tranquilo y sin moverse.
Cold gatea a toda velocidad intentando escapar del ataque de su hijo.
Son Goku cierra los ojos un instante, mientras el ataque sigue aproximándose.
En el último momento, el Súper Saiyajín los abre, liberando aún más ki y preparándose para lanzar un Kamehameha.

– “Ka… Me… Ha… Me… ¡HAAAAA!” – grita al lanzar su ataque contra el de Freezer.
Su ataque impacta contra la esfera de ki lanzada por el tirano y enseguida le gana terreno y la redirige hacia Freezer.
El tirano contempla con miedo como el ataque se acerca a él y se cubre justo antes del impacto. 
Cold contempla con horror la que cree que es la muerte de su hijo a manos del Súper Saiyajín.
Cuando se disipa la humareda, Freezer, con su brazo mecánico y parte de su cola mutilados, ha sobrevivido al ataque.
Cold recupera la compostura rápidamente y se acerca a Son Goku.

– “No está nada mal.” – le felicita. – “Eres más fuerte que mi hijo. ¿Te gustaría trabajar para mí?”
Freezer se siente humillado al escuchar las palabras de su padre.
Son Goku le escucha en silencio.

– “Tendrías tanto poder y riqueza como puedas soñar.” – continúa el Emperador. – “A cambio, sólo tendrías que librar algunas guerras por mí, pero con tu poder, eso no sería problema. ¿Qué me dices?” – añade extendiendo su mano hacia el saiyajín. – “¿Quieres unirte a mí?”
De repente, un rayo mortal atraviesa el corazón de Cold.
Son Goku y los demás se sorprenden y contemplan incrédulos la escena.
El Emperador cae de rodillas y decenas de nuevos rayos atraviesan su cuerpo, que termina cayendo al suelo inerte.

– “¡Estúpido!” – murmura Freezer, que acaba de ejecutar a su padre. – “¿Cómo se le ocurre traicionarme?”
El tirano desciende lentamente hasta el suelo.

– “Eres un ser cruel, Freezer” – le dice Goku.
– “No dejaré que nadie se interponga en mi venganza” – responde Freezer poniéndose en guardia.
El demonio del frío ataca a Goku, que simplemente le esquiva repetidas veces sin esfuerzo. Freezer lo intenta con todas sus fuerzas, pero no consigue tocar a Goku, que finalmente se teletransporta hasta la espalda del tirano.

– “Se acabó, Freezer” – le dice el saiyajín. – “No puedes ganar este combate. La diferencia entre nosotros es demasiado grande. Huye ahora y no vuelvas. No tengo ningún interés en matarte”.
Freezer tiembla de rabia e impotencia. Su cuerpo ha sido mejorado mecánicamente y su poder ha aumentado, pero sigue muy lejos de un Son Goku que se ha hecho aún más fuerte de lo que era en Namek.

– “¡Soy el nuevo Emperador del universo!” – grita desquiciado el tirano. – “¡No voy a dejar que…!”
Goku le asesta una patada en la barbilla, seguida de otra patada en el vientre y le empuja con una ola de ki, que hace que Freezer salga disparado y se estrelle contra una montaña.
El tirano se levanta furioso y utiliza su poder telekinético para lanzar cientos de rocas contra el Súper Saiyajín.
Son Goku coloca los dedos índice y corazón en su frente y aparece en un abrir y cerrar de ojos detrás del tirano.
Freezer se da la vuelta aterrorizado y mira a Son Goku, que le golpea repetidas veces sin que el demonio pueda defenderse.
El tirano recupera la distancia y mira a Goku aterrorizado y humillado. Son Goku camina lentamente hacia él y el tirano retrocede con miedo.
En ese instante, Freezer sabe que no puede ganar, y se ve obligado a tragarse su orgullo y a escapar.
El tirano lanza un ataque de ki contra el suelo y provoca una gran polvareda, que aprovecha para ocultar su huida mientras alza el vuelo y se pierde en el cielo ante la mirada atenta de Goku.
Los guerreros Z se acercan a Goku rápidamente.

– “¡Está huyendo!” – exclama Vegeta. – “¡¿Qué estás haciendo?! ¡Acaba con él!” – insiste.
– “Ya no es peligroso” – responde Goku sonriendo.
– “¡No empieces con tus estupideces!” – le responde Vegeta. – “¡Freezer será siempre peligroso! ¡No le dejes escapar!”
– “No voy a matar a alguien que siente miedo” – dice Goku. – “La derrota que ha sufrido es peor que la muerte”.
– “¡Eres un iluso!” – le dice Vegeta.
Freezer ya ha abandonado la Tierra y sigue alejándose lo más rápido que puede.

– “Algún día te mataré Son Goku” – piensa el tirano. – “¡Voy a hacerte sentir la humillación que he sufrido!”
Tras semanas viajando por el espacio, el tirano se topa con un planeta que parece poblado y desciende, ya agotado.
El tirano se desmaya en mitad del descenso y se estrella contra el suelo, formando un gran cráter.
Dos soldados, con armadura del Imperio, se acercan a la zona del impacto.

– “Aún no podemos identificar el objeto estrellado” – dice uno de los soldados.
– “Voy a descender para examinarlo” – anuncia el otro.
El soldado se acerca al centro del cráter cautelosamente.
De repente, la mano de Freezer sale de entre la tierra, asustando al soldado, que cae de espaldas al suelo.

– “¡Preparad una Cápsula de Regeneración!” – ordena el otro soldado por radio. – “¡Es el señor Freezer!”

DBSNL // Capítulo 41: Recuerdos

DBSNL // Capítulo 41: Recuerdos
“El lobo cambia de pelo, mas no las mañas.”
Las cuatro copias de Ten Shin Han insisten en sus ataques, pero no parece que causen problemas a Tao Pai Pai.

– “Eres patético, Ten Shin Han” – le desprecia el asesino. – “Tus clones son más débiles de lo que esperaba”.
Ten insiste en su carga contra su antiguo maestro que, sin darse cuenta, se encuentra en medio de las cuatro copias.

– “Me has rodeado… ¿qué pretendes hacer?” – se burla Tao Pai Pai.
Los clones de Ten Shin Han le lanzan una onda de ki cada uno, emulando la táctica que éste usó contra Son Goku en su último enfrentamiento, provocando que el asesino deba esquivarles saltando por los aires.

– “¡Demasiado lento!” – le dice Tao Pai Pai.
Los clones le lanzan su rayo ocular, algo que sorprende a Tao Pai Pai, quién repele los cuatro ataques con la cuchilla de su brazo izquierdo. El asesino se deleita, pues la táctica de Ten ha fracasado.

– “¡Tao Pai Pai!” – se oye una voz que viene del cielo.
El asesino se da la vuelta y mira hacia arriba, donde Ten Shin Han se encuentra flotando y con el Kiko-ho preparado.

– “¿¡Un quinto clon!?” – se sorprende el viejo asesino, aterrorizado.
– “¡Ahora puedo hacer más clones y repartir mi ki de forma desigual entre ellos!” – le advierte Ten. – “¡Se acabó el combate!”
– “¡Soy tu maestro!” – le recuerda Tao Pai Pai. – “¡No lo hagas! ¡Deja que me vaya! ¡Nunca volverás oirás hablar de mí!” – suplica.
Ten parece recapacitar por un instante, pero conoce a su mentor y sabe que sus palabras son falsas.

– “¡KIKO-HO!” – grita liberando una gran onda de ki que impacta de lleno contra el asesino.
Silver, ya recuperado, se encuentra frente a Chaoz, Krilín y Yamcha, y puede ver como su cómplice ha caído.

– “Supongo que los años no perdonan…” – murmura el comandante. – “Voy a tener que solucionarlo yo mismo”.
– “¿Acaso es un androide?” – pregunta Yamcha.
– “No lo tengo claro.” – responde Krilín. – “Al principio pensé que sí, pero ahora desprende una gran cantidad de ki…”
– “Puede que sea un ciborg como Tao Pai Pai…” – sugiere Chaoz.
– “No podrá con nosotros si atacamos juntos” – añade Yamcha.
– “¿Aún recuerdas como se pelea?” – bromea Krilín.
– “El lobo cambia el pelo, mas no las mañas.” – responde Yamcha.
El comandante Silver levanta su dedo índice con el que reúne ki.

– “¡¿Eso es…?!” – se sorprende Chaoz.
– “¡Dodonpa!” – exclama Silver lanzando el ataque característico de la escuela Tsuru.
El ataque lleva una velocidad extraordinaria e impacta contra Krilín que, pese a protegerse, es desplazado varios metros.
Yamcha se lanza al ataque.

– “¡Colmillos de lobo!” – grita mientras intenta golpear con su técnica al comandante, que detiene sus golpes sin dificultad.
Chaoz usa su poder mental para levantar un bloque de hielo detrás de Silver, impidiéndole retroceder. Eso hace que Yamcha consiga golpearle, haciéndole atravesar el hielo.
Silver, tras deslizarse unos metros se reincorpora, pero se encuentra con una lluvia de ataques de ki, originado por la técnica Kakusandan de Krilín. Silver esquiva varios de los ataques, pero finalmente uno impacta muy cerca de él, desequilibrándole y ralentizándole, dejándole como un blanco fácil para el resto.
Cerca de ahí, Mai activa una cápsula y se materializa un lanzacohetes. Ella hinca la rodilla, apunta al B-16 que castigaba a Lapis y dispara.
El misil impacta en la espalda del robot, haciendo que se distraiga lo suficiente para darle tiempo a Lapis para retroceder. El resto de B-16 también localizan la nueva amenaza.

– “¡Ahora! ¡Reagrupaos!” – grita la Número 18.
Todos vuelan rápidamente hasta el 17, que se reincorpora pese a los daños.
La 18, de pie junto a Lapis, levanta su puño para que éste se lo choque.

– “¿Estás bien, Lapis?” – se preocupa Trunks.
– “¿Lapis?” – pregunta extrañada la androide, que parece haberle recordado algo suprimido en el fondo de su memoria.
– “¿No lo recuerdas, hermana?” – le pregunta Lapis con una sonrisa.
Los B-16 se lanzan a por nuestro grupo de amigos.
Los androides unen sus fuerzas y activan la barrera protectora, incluyendo en ella a Goten y Trunks.

– “¡Haced la fusión!” – les apresura 18.
Los B-16 golpean la barrera, que no parece que vaya a resistir mucho tiempo.
Goten y Trunks se preparan para realizar la danza.
El Número 17 y la Número 18 se esfuerzan en mantener la barrera en pie, mientras los robots siguen aporreándola.

– “Aguanta un poco más, Lázuli” – le dice 17.
– “¿Lázuli…?” – murmura la Número 18 algo sorprendida, que parece recordar ese nombre.
Por la mente de la Número 18 pasan algunas imágenes de su vida previa, antes de ser secuestrada por la Red Ribbon. Imágenes de ella viajando con su hermano, malviviendo y asaltando a inocentes en carreteras aisladas…. pero también momentos felices de complicidad con Lapis y escenas de su infancia, con su familia; momentos que le recuerdan que fue humana.

– “Lázuli…” – vuelve a murmurar, esta vez con una sonrisa.
Uno de los B-16 se lanza a por Mai y sus compañeros, que nada pueden hacer frente a su adversario y el resto sigue aporreando la barrera, que finalmente cede.
Una fuerte luz brilla detrás de nuestros androides y los B-16 salen repelidos.
Tres donuts de energía alcanzan al B-16 que iba a por la banda de Pilaf y le aprisionan.
La luz se disipa y se ve a Gotenks, transformado en Súper Saiyajín, que acaba de realizar su técnica con una sola mano.

– “Ya está aquí Gotenks” – murmura con una sonrisa pero sereno, mientras cierra su mano y el B-16 explota al ser comprimido por su técnica.

DBSNL // Capítulo 40: Segundo asalto

DBSNL // Capítulo 40: Segundo asalto
“A veces hablas como un saiyajín, ¿lo sabes?”

La Número 18 le ofrece una semilla senzu a Son Goten mientras el robot se pone en pie.

– “Cómete esto” – le dice la androide. – “No puedo con ellos yo sola”.

Son Goten mastica la semilla y se reincorpora de un salto, transformándose en Súper Saiyajín.

– “¡Segundo asalto, hombre de hojalata!” – grita mientras adopta una pose de combate.
– “¡No tan rápido!” – le interrumpe la Número 18. – “El resultado sería el mismo. Necesitamos que hagáis la fusión”.
En la Muscle Tower, Krilín también le ha dado una semilla a Chaoz y otra a Ten Shin Han, que ya están listos para luchar.
Entre la humareda causada por la explosión del brazo de Tao Pai Pai, puede verse al asesino levantándose con la ropa hecha trizas y su antebrazo derecho destrozado.

– “Juntos le venceremos” – dice Krilín.
– “No.” – responde Ten Shin Han. – “Él es mío. Vosotros encargaos de liberar a Lunch”.
– “Este no es momento de venganzas, Ten.” – le dice Krilín. – “Luchemos juntos”.
– “Krilín tiene razón” – le apoya Chaoz.
– “Tengo que hacerlo yo solo.” – insiste Ten. – “Lo siento”.
Krilín, pese a no estar de acuerdo, respeta la decisión de Ten como guerrero.

– “A veces hablas como un saiyajín, ¿lo sabes?” – le dice Krilín.
Ten Shin Han no responde y ya está centrado en su adversario.

– “Chaoz, ya le has oído” – dice Krilín.
Chaoz asiente y ambos se elevan hacia la cima de la Muscle Tower.
Cerca de allí, la Número 18 y Goten atacan al B-16 que luchaba contra Trunks. La 18 le aleja mientras Goten le da una semilla a su amigo. 

– “Prepárate para la fusión” – le dice Goten.
En ese momento, el B-16 que luchaba antes con él vuelve a la carga y le golpea, evitando que los amigos puedan llevar a cabo su plan.
En la cima de la Torre, Krilín y Chaoz se posicionan frente a Silver, que está apuntando a la cabeza de Lunch con su revólver.

– “¡Suéltala!” – le dice Krilín muy serio.
– “Si os acercáis, la mataré” – responde Silver, preparando el martillo de su revólver.
Chaoz usa su poder mental para inmovilizar al comandante.

– “Mal…di…tos….” – dice Silver entre dientes.
– “No te esfuerces” – dice Krilín mientras camina hacia Lunch.
Al pasar junto a Silver, éste le asesta una patada que lanza a Krilín fuera de la Torre por el mismo agujero por el que entró.

– “¡Krilín!” – grita Chaoz sorprendido de que Silver pueda moverse con facilidad a pesar de estar usando su poder.
– “¡Jajaja!” – ríe Silver. – “¿De verdad creéis que no estoy preparado para enfrentarme a vosotros?”
En la base de la Torre, Tao Pai Pai se arranca el brazo dañado ante la sorpresa de Ten Shin Han y acto seguido activa una cápsula de la que se materializa un brazo de repuesto.

– “Así será más justo” – sonríe Ten.
– “Voy a matarte” – le dice el asesino colocándose el brazo. – “Eres una vergüenza para la escuela Grulla. ¡Un traidor!”
Tao Pai Pai se lanza contra Ten, alzando el cuchillo en su brazo izquierdo. 

– “¡Muere!” – grita.
Ten Shin Han esquiva los ataques del asesino, que aún así logra hacerle varios cortes superficiales en el torso y en el antebrazo. 

Dibujado por Ipocrito
Ten se ve abrumado por los ataques de su antiguo maestro.

– “¡Taiyo-ken!” – grita intentando cegar a su enemigo.
Pero por desgracia para él, la técnica no parece surgir efecto y Tao Pai Pai le sorprende haciéndole un corte en la mejilla.

– “Mis ojos de cyborg están preparados para no caer frente a esa técnica” – responde el asesino.
– “Entonces tendré que intentar otra cosa” – murmura Ten, preparándose para su siguiente ataque.
El cuerpo de Ten Shin Han se divide en cuatro.

– “Olvidas que conozco todas tus técnicas” – le advierte Tao Pai Pai.
A Ten no parece importarle y ataca con sus cuatro cuerpos, que Tao Pai Pai repele sin problemas una y otra vez.

– “Tu poder se divide entre tus copias.” – continúa el asesino. – “Vaya pérdida de tiempo”. 
Cerca de allí, Trunks libera al número 17 de uno de los dos B-16 que le estaban atacando. El joven guerrero, ahora recuperado por una senzu, hace retroceder a su adversario.
Por desgracia, Lapis ha perdido un brazo durante la pelea y está perdiendo sangre y líquido. El otro B-16 sigue atacándole y golpeándole.
La Número 18 ve a su hermano en esas condiciones y quiere ayudarle, pero para eso debe librarse de su enemigo.

– “¡Taiyo-ken!” – grita la 18, y se dispone a ayudar a su compañero. 
Pero antes de que pueda alejarse, el B-16 la agarra por una pierna. Parece que la técnica no ha surgido efecto, al igual que le sucedió a Ten con el mejorado Tao Pai Pai.
Cerca de allí, Pilaf y su banda se dirigían a la base de la Red Ribbon en motos de nieve cuando se han encontrado con la batalla.

– “¿Otra vez ellos?” – dice Pilaf.
– “Podemos aprovechar esto para entrar en la base.” – dice Shu.
Mai observa a lo lejos como Lapis, en condiciones pésimas, está siendo golpeado por el robot B-16.

– “¡Tenemos que hacer algo!” – dice la ella.
– “¿¡Estás loca!?” – exclama Pilaf. – “¡No nos importa lo que les pase! ¡Aprovechemos para robar lo que podamos de la base!”
Mai se baja de la moto y corre hacia el campo de batalla ante la atónita mirada de sus dos compañeros.
En la Torre, el comandante Silver golpea a Chaoz y a Krilín, que se ven superados ante la extraordinaria fuerza del soldado.

– “¡He entrenado desde que fui derrotado por Son Goku!” – grita furioso. – “¡He reconstruido el ejército de la Cinta Roja yo solo! ¡No dejaré que nadie se interponga en mi camino!”
Krilín cae sobre la nieve y mientras se reincorpora, Silver se acerca a él a toda velocidad.

– “¡Muere!” – grita el comandante, listo para asestar un golpe directo a nuestro amigo.
Pero escasos metros antes de alcanzar a Krilín, una esfera de ki surge del suelo, levantando rocas, hielo y nieve, y golpeando a Silver en la barbilla; haciéndole retroceder hasta caer de espaldas al suelo.

– “¿¡Esta técnica!?” – se sorprende Krilín, que la reconoce perfectamente y mira alrededor buscando a su usuario.
Cerca de ahí, sobre una duna de nieve, Yamcha, con su antiguo uniforme de la escuela Kame, sonríe en su pose típica de la técnica Sokidan.