DBSNL // Capítulo 349: Cinco minutos

DBSNL // Capítulo 349: Cinco minutos

“Sois realmente molestos…”

En el planeta oscuro, Gotenks y Onisen se abalanzan el uno contra el otro.

El intercambio de golpes es violento. Ambos contrincantes logran defenderse de los ataques del otro. Cada impacto retumba por todo el planeta.


Poco a poco, Gotenks es quien toma la iniciativa del combate y avasalla a Onisen, que se ve obligado a adoptar una actitud defensiva.

– “¡PUÑO AMETRALLADORA! ¡DYNAMIC KICK!” – anuncia sus técnicas la fusión, encadenando una tras otra mientras hace retroceder al androide. – “¡PUÑETAZO GIRATORIO ATRONADOR! ¡SÚPER PATADA TORBELLINO!”

Los ojos de Onisen intentan analizar el estilo de lucha de Gotenks, pero los movimientos del guerrero metamor son tan erráticos que el androide tiene problemas para realizar sus cálculos.

– “¡¡ATAQUE DE JABALÍ!!” – exclama Gotenks, propinando un cabezazo que se cuela entre la defensa de Onisen y lo golpea en la frente.

Onisen retrocede y Gotenks aprovecha la oportunidad. El guerrero metamor inspira profundamente para después lanzar un escupitajo ectoplásmico que sorprende al androide, que al intentar protegerse es alcanzado en el brazo.

El escupitajo estalla al entrar en contacto con Onisen.

Gotenks escupe una y otra vez, provocando múltiples explosiones.

– “¡Tzu! ¡Tzu!” – escupe la fusión “balas” de “energía fantasmal”.

Vegeta observa el combate con cierta incomodidad por tan peculiar técnica.

Dabra observa desde el suelo.

– “Tsk…” – protesta el diablo. – “Que poco elegante.” 

Las explosiones han generado una humareda alrededor del enemigo.

De repente, los tentáculos de Onisen salen de la nube de polvo y se abalanzan a toda velocidad contra Gotenks.

– “¡ERES MUY PREDECIBLE!” – exclama el guerrero metamor mientras retrocede.

Gotenks extiende las manos hacia los lados, como si fuera a realizar el Final Flash de Vegeta, pero son las yemas de sus dedos las que se iluminan.

Al juntar sus manos para disparar, un rayo de ki emana de cada uno de sus dedos, dirigiéndose cada uno hacia un apéndice del enemigo.

Diez explosiones sacuden la zona, deteniendo el avance de los tentáculos.

– “Je…” – sonríe Gotenks. – “Eso no es nada que yo no pueda contrarrestar con mi…” – se detiene a pensar un instante. – “¡LASER PARTY!” – anuncia el nombre de su técnica. – “¡Eso es!”

La polvareda se disipa, revelando a un frustrado Onisen.

En la Corporación Cápsula, las mentes más brillantes de la Tierra siguen trabajando. Pino ayuda a Oli, llevando una bandeja de herramientas para que la doctora elija la que necesite. 

– “¡Maldita sea!” – golpea la mesa Bulma, sobresaltando a todos.

– “¿Qué ocurre?” – pregunta Oli.

– “El ordenador se ha vuelto a colgar…” – dice Bulma, estresada, tirándose del pelo. – “Necesitamos más potencia para poder analizar todos estos datos.”

Pino tiene una idea.

– “¿Y si usáis mi CPU?” – pregunta el Número 16.

– “Es demasiado peligroso…” – se preocupa Oli.

Bulma se cruza de brazos, pensativa.

– “Creo que no sería suficiente…” – dice la madre de Trunks. – “Necesitamos muchísima más potencia…”

Bulma se levanta de repente.

– “¡TENGO UNA IDEA!” – exclama la científica. – “¡OLI! ¡Necesito que te prepares para salir cuanto antes!”

– “¿A dónde?” – se extraña la doctora.

– “¡PINO!” – sigue Bulma. – “¡Necesito que contactes con Jaco!”

En el jardín de la Corporación, Punch, Goku Jr y Gohan Jr esperan. 

El hijo de Hit camina arriba y abajo, nervioso, mientras Gohan se toma un chocolate caliente y Goku persigue a una lagartija.

De repente, un vendaval azota la zona, llamando la atención de los muchachos.

Cuando miran al cielo pueden ver a contraluz una nave en la que Punch adivina un logotipo que fácilmente reconoce.

– “¡Es la Patrulla Galáctica!” – anuncia Punch.

– “¡¿La Patrulla?!” – se sorprende Goku.

Gohan mira con atención y pronto puede ver a una furiosa Cheelai mirándole a través del cristal.

– “¡¡Es… es mi madre…!!” – titubea el chico, asustado, mientras retrocede lentamente.

En el planeta oscuro, Onisen aprieta los puños con rabia.

Sus ojos de androide siguen analizando a Gotenks y calculando a toda velocidad posibles formas de contraataque cuando, finalmente, un pitido le alerta del final del proceso.

El rostro enrabietado de Onisen se convierte en una media sonrisa que extraña a Gotenks.

– “¿Eso es todo lo que tienes?” – se mofa el androide.

– “Je…” – sonríe la fusión. – “Te borraré esa estúpida sonrisa de la cara.”

Gotenks ataca de nuevo, intentando propinar una fuerte patada giratoria a Onisen, pero el androide detiene el golpe con sus antebrazos para después agarrarle la pierna.

Onisen gira sobre sí mismo y lanza a Gotenks lejos, pero la fusión aprovecha para lanzar una nueva cadena de donuts.

Onisen se escurre entre las anillas de ki, haciendo que su cuerpo se alargue como un chicle y vuela directo hacia Gotenks.

– “¡¡AAH!!” – se asusta la fusión al ver al deformado enemigo acercarse tan rápidamente.

Onisen agranda su mano y propina un fuerte puñetazo a Gotenks, que se cubre con ambos brazos frente a su pecho y recibe el impacto directo.

Gotenks cae entre las raíces y se estrella contra el suelo.

Vegeta frunce el ceño al ver a la fusión en problemas.

Entre la polvareda levantada por el impacto, Gotenks ya se levanta.

– “Con que esas tenemos…” – refunfuña el guerrero metamor.

Onisen espera en el cielo el próximo movimiento de su contrincante.

De repente, dos fantasmas kamikaze ascienden a toda velocidad entre de la polvareda y vuelan hacia el androide.

Sin dudarlo, Onsien los fulmina con dos certeros disparos de sus ojos.

Una docena siguen a los anteriores, pero Onisen los localiza con precisión milimétrica y fulmina a cada uno de ellos con un disparo ocular.

Con cada explosión, una nube de polvo crece alrededor de Onisen.

– “¿Intentas cegarme?” – murmura Raichi. – “No va a funcionar.”

Una alarma suena en la cabeza de Onisen, que rápidamente se da la vuelta. La silueta de Gotenks aparece entre la nube de polvo, preparando un puñetazo para rematar al androide.

– “¡Es inútil!” – exclama Onsien, que alarga su brazo y atraviesa al guerrero metamor.

Pero la silueta resulta ser un Gotenks absolutamente blanco de pies a cabeza.

– “Jejeje…” – ríe el fantasma humanoide, que agarra el brazo de Onisen con ambas manos.

La polvareda de las explosiones anteriores se moviliza alrededor del androide.

– “¡¿EH?!” – se sorprende Onisen.

Minúsculas partículas vuelan hacia el Gotenks de ectoplasma, que empieza a hincharse y deformarse, engullendo el brazo del androide.

Onisen, con su vista de androide, no tarda en identificar esas pequeñas partículas, que resultan ser minúsculos fantasmas kamikaze que, lentamente, forman un gigantesco rostro de Gotenks con la boca abierta que se dispone a comerse a su adversario.

Por una larguísima cola, el espectro de energía está conectado aún a la boca de Gotenks, que sigue en tierra firme, entre las raíces donde cayó.

– “Te tengo.” – piensa la fusión.

Gotenks chasquea los dientes, activando el ectoplasma como si fuera una mecha cuya combustión asciende rápidamente hacia el gran rostro fantasmal del guerrero metamor que justo atrapa a su enemigo en su enorme boca un instante antes de estallar en mil pedazos.

La explosión ilumina todo el planeta oscuro.

Pan y Bra, agotadas y heridas, entre las raíces, observan el combate.

– “¿Cuándo han aprendido a hacer eso?” – sonríe Bra.

– “Casi parece una técnica del Señor Bu…” – murmura Pan.

Ub, malherido, se acerca a ellas tambaleándose.

– “Sin duda…” – sonríe el terrícola.

– “¡UB!” – se alegra Pan al verlo con vida.

Pan se abalanza sobre Ub, que quejoso la abraza.

Onisen retrocede y sale de la nueva polvareda, con su brazo desintegrado.

Gotenks, escondido entre las raíces, lo observa.

– “Muy bien…” – piensa la fusión. – “A este paso, podemos lograrlo…”

Pero Onisen no parece preocupado.

– “Je…” – sonríe el androide, que no pierde el tiempo y ya empieza a curarse.

Onisen inspira con fuerza y luego abre su enorme boca apuntando al suelo, emitiendo un torrente de energía verde con el que barre la zona, esperando hacer salir así a Gotenks.

– “Tsk…” – protesta la fusión.

El guerrero metamor sale volando entre las raíces, rápidamente identificado y perseguido por el torrente de ki de Onisen.

Gotenks lanza varios disparos de ki en varias direcciones, lo que confunde el radar de Onisen, que no sabe qué objetivo seguir.

El androide cesa su ataque.

– “Sois realmente molestos…” – refunfuña Onisen, que intenta localizar de nuevo a su enemigo.

Gotenks sale de entre las raíces con un Kienzan en su mano derecha, intentando sorprender al enemigo por la espalda.

– “¡¡TOMA ESTO!!” – exclama la fusión.

El kiezan se aproxima rápidamente hacia Onisen, que se da la vuelta sin precipitarse, como si ya esperara un ataque sorpresa, y detiene el filo del disco cortante con ambas manos.

– “Predecible.” – piensa el androide.

– “¡¡HOI-POI KIENZAN!!” – exclama Gotenks con una sonrisa.

El disco se expande y corta al androide por la mitad, de pies a cabeza, antes de seguir su camino, expandiéndose hasta hacerse tan fino que se desvanece.

– “Je, je, je…” – sonríe el guerrero metamor de forma burlona.

Piccolo, Granola, Vegeta, Gohan y Mirai Trunks, que observan el combate, se quedan anonadados ante tan ingeniosa técnica.

Las dos mitades de Onisen no tardan en conectarse de nuevo la una a la otra.

– “¿Es que es inmortal?” – frunce el ceño Vegeta.

– “Es un monstruo…” – gruñe Piccolo.

Una gota de sudor recorre la frente de Gotenks, que intenta mantener una media sonrisa con dificultad.

– “Esto es muy injusto…” – murmura la fusión.

Onisen se recompone y sonríe una vez más.

– “Se acabó tu espectáculo de luces.” – advierte el androide. 

– “Tsk…” – protesta Gotenks. – “¿Es que no ves que voy ganando?”

Pero en un parpadeo, Onisen se encuentra delante de él.

– “¡¿EH?!” – se asusta Gotenks.


Onisen propina un puñetazo en el abdomen del guerrero metamor que lo dobla sobre sí mismo, haciéndole perder su aura.

– “¡GHUAAAH!” – sufre Gotenks, retrocediendo lentamente.

– “Esa energía que has absorbido para transformarte…” – susurra Onisen. – “Casi se ha agotado, ¿verdad?”

Gotenks reaviva su aura e intenta golpear a Onisen, pero éste le agarra el puño y tira de él para propinarle un rodillazo en las costillas.

– “¡AAH!” – grita Gotenks.

Onisen le agarra del pelo y tira hacia atrás para hacerle mirar hacia arriba y propinarle un codazo descendente directo en la cara, remitiéndolo al suelo.

Gotenks se estampa contra la superficie del planeta oscuro.

Vegeta aprieta los dientes, preocupado.

– “Tiene razón…” – gruñe el saiyajín. – “La fuerza de Gotenks ha empezado a disminuir desde que ha dado primer golpe…”

Gotenks, con la nariz y la boca ensangrentadas, se pone en pie de nuevo.

– “Solo me has pillado desprevenido…” – dice Gotenks, apretando los puños y reavivando su aura una vez más. – “¡Ahora verás!”

Pero su aura se desvanece de repente.

– “¿EH?” – se preocupa Gotenks.

– “Ya basta de faroles.” – dice Onisen. – “Cuándo anunciaste que me derrotarías en cinco minutos… Es porque ese era tu límite, ¿no es así?”

La transformación de Gotenks desaparece, haciendo que la fusión vuelva al Súper Saiyajín 3.

– “Maldición…” – gruñe el guerrero metamor. – “Fui demasiado optimista…”

DBSNL // Capítulo 348: El regreso de Ultra Gotenks

DBSNL // Capítulo 348: El regreso de Ultra Gotenks 

“Vuestras mentes son incapaces de comprender el Universo.”

Onisen mira con atención a enemigo, que se ha transformado ante sus ojos gracias a las ondas blutz generadas por el impacto directo de las lunas artificiales creadas por Broly, Turles, Vegeta y Son Gohan.

– “Ultra Gotenks.” – se presenta el guerrero metamor, señalándose a sí mismo con el pulgar.

El androide frunce el ceño.

– “No importa cuántos seáis.” – advierte Raichi.

Onisen alarga sus brazos hacia Gotenks.

El guerrero se pone en guardia rápidamente, pero los brazos del androide se enrollan en los suyos.

– “¡OH, NO!” – exclama Gotenks con un miedo exagerado. – “¡ME HA ATRAPADO!”

– “¡IDIOTA!” – se preocupa Vegeta.

– “¡¡NO PODÉIS DETENERME!!” – exclama el androide.

 Onisen acorta sus brazos, proyectándose a toda velocidad hacia Gotenks.

– “¡¡JAJAJAJA!!” – grita el androide, que parece tener la intención de propinar un cabezazo a los chicos.

Pero la fusión sorprende con una pícara media sonrisa antes de levantar su pierna derecha.

El pie de Gotenks se introduce en la boca de Onisen.

– “Je…” – sonríe el guerrero metamor.

– “Ghhaagh…” – protesta el androide.

Gotenks levanta el pie izquierdo y propina una patada directa a la frente a Onisen, que lo empuja y permite a la fusión sacar su otro pie de la boca del enemigo.

Ahora es Gotenks quien aprovecha que los brazos de Onisen siguen enredados en los suyos para acercarlo y propinarle un cabezazo directo en la nariz.

Onisen libera a la fusión y sus brazos vuelven a la normalidad mientras toma distancia.

– “Maldito…” – gruñe Raichi.

Vegeta parece confuso; quiere celebrar la ventaja de Gotenks, pero no confía del todo en el estilo de lucha de los muchachos.

Gotenks parece confiado.

– “Sin tus trucos ya no pareces tan duro.” – se mofa.

– “Aunque lograrais derrotar mi avatar, ya no os servirá de nada.” – advierte Raichi. – “La semilla ha sido plantada. El destino del Universo es inevitable.”

– “Blah… blah… blah…” – se burla Gotenks imitando el movimiento de su boca con la mano. – “¿Vais todos a la misma escuela de villanos?”

– “Insensatos…” – gruñe Onisen, ofendido. 

Lentamente, la mueca del androide se torna una sonrisa diabólica.

– “Supongo que no sois conscientes…” – dice Raichi. – “Vuestra percepción del tiempo es tan primitiva que no podéis comprender que vuestro futuro está sellado…”

– “¿Hmm?” – levanta la ceja el guerrero metamor, prestando atención.

– “Vuestras mentes son incapaces de comprender el Universo.” – añade Onisen. – “¡Porque el tiempo es algo que se escapa a vuestro entendimiento!”

Gotenks sonríe con chulería, desafiante.

– “No me hace falta comprenderlo más allá de cinco minutos.” – dice extendiendo el brazo hacia él, mostrándole los cinco dedos de su mano. – “Porque ese es el tiempo que necesito para derrotarte.”

Vegeta mira al guerrero metamor con desconfianza.

– “Creo… creo que sobreestima su propia fuerza…” – piensa el saiyajín. 

Gotenks se pone en guardia.

– “¡Empieza la diversión!” – advierte el guerrero.

Mientras tanto, Gohan y Mirai Trunks intentan recuperarse para poder pelear de nuevo mientras observan los acontecimientos.

– “¿Crees que Gotenks tiene alguna posibilidad?” – pregunta el hijo de Vegeta, con dudas en su mirada.

– “No sabría decírtelo…” – sonríe Gohan. – “Creo que el enemigo les supera en poder… esos dos son tan impredecibles…”

– “¿Crees que nosotros tenemos alguna?” – pregunta Trunks.

Gohan, sin perder la sonrisa, mira a su compañero un instante antes de centrarse de nuevo en el combate que está a punto de comenzar.

– “Lucharé hasta que no me queden fuerzas.” – responde el hijo de Goku. – “Eso es todo lo que sé.”

Trunks oye a su viejo maestro en esas palabras y eso le devuelve la esperanza.

– “Ya veo.” – sonríe Trunks. – “Supongo que eso es todo lo que hace falta.”

En ese instante, Gowas, Reitan y Okure llegan hasta ellos.

– “¡Reitan!” – exclama Trunks. – “¡Me alegro de que estéis todos bien!”

– “Los herajín somos más resistente que los saiyajín.” – presume Reitan.

– “Te ha curado el viejo.” – le delata Okure.

– “Tsk…” – protesta el herajín, molesto.

– “Ja… jaja…” – ríe Trunks con cierta incomodidad.

Gowas agarra del hombro a los dos mestizos saiyajín.

– “Dejad que os ayude.” – dice el ira-aru, iluminando sus manos para sanar a los guerreros.

En la Tierra, Bulma y Oli trabajan en el cuerpo de 7-3, ahora con la ayuda de Hedo.

Hit yace sobre la mesa de trabajo del laboratorio, conectado a los ordenadores de la Corporación Cápsula por docenas de cables.

Bulma, sentada en una mesita adjunta, teclea frente a una pantalla.

Oli examina el cuerpo del androide, deteniéndose en la gema de su frente.

– “Nunca pensé que alguien pudiera llevar esta tecnología tan lejos…” – murmura la doctora. – “Gero usaba unas gemas similares en sus diseños. Son excelentes conductoras de energía.”

– “El Número 19 y el Número 20 las tenían integradas en la palma de la mano.” – dice Hedo. – “El Número 16 tiene algunas en sus cañones y…”

– “Todo eso parece un proyecto de feria ciencias comparado con esto.” – les interrumpe Bulma.

Oli traga saliva, incómoda ante la envergadura de la obra del enemigo.

– “Este tipo ha llevado ese principio mucho más allá…” – dice Bulma. – “Estas piedras no solo pueden conducir y almacenar energía, si no también tienen la capacidad para análisis e interpretación de datos…”

– “Inteligencia artificial…” – dice Oli, asombrada.

– “Consciencia…” – añade Hedo, preocupado.

– “Eleva ese concepto a niveles que jamás habría imaginado…” – sonríe Bulma, entusiasmada con lo que está averiguando, pero a la vez asustada; una sonrisa que no dista mucho de la que se dibuja en los rostros de Goku y Vegeta ante un contrincante formidable. – “Esa piedra es más potente que cualquier superordenador.”

– “¿Qué clase de genio ha podido desarrollar una tecnología así?” – se pregunta Oli.

Una ventana se abre en el ordenador de Bulma, mostrando a Senbei y a Turbo Norimaki trabajando juntos en su laboratorio.

– “Uno sin precedentes…”– dice Turbo.

– “Gracias por la ayuda.” – responde Bulma.

Oli mira al pequeño Hedo.

– “Tú has trabajado con él.” – dice la doctora. – “Eso tiene que sernos útil.”

Hedo traga saliva.

– “Decirlo de esa forma sería una exageración…” – dice el doctor. – “Pero haré todo lo que pueda para ser de ayuda.” 

Oli pone sus manos sobre la mesa de operaciones y respira profundamente.

– “Si trabajamos todos juntos…” – dice la doctora. – “Puede que en unos meses…”

– “No tenemos tanto tiempo.” – le interrumpe Bulma.

– “¿Cuánto tenemos?” – pregunta Hedo.

En el planeta oscuro, Gotenks y Onisen se abalanzan el uno contra el otro. 

DBSNL // Capítulo 347: El plan de Gotenks

DBSNL // Capítulo 347: El plan de Gotenks

“Tiene que funcionar…”

Con la humareda de la explosión a lo lejos, provocada por el ataque de Gotenks, el guerrero metamor ha anunciado que tiene un plan, lo que ha sorprendido a Vegeta.

– “¿Un plan?” – pregunta el veterano saiyajín.

– “Algo así…” – responde Gotenks.

En la Tierra, en el laboratorio de la Corporación Cápsula, Bulma examina el cuerpo de e 7-3, que yace en su mesa de trabajo.

Oli entra apresurada en el laboratorio, cargando una caja de herramientas que deja encima de una mesa para descolgar rápidamente una bata del perchero y ponérsela.

– “¡He venido lo antes posible!” – dice la doctora.

– “Gracias, Oli.” – responde Bulma mientras conecta varios electrodos al cuerpo del androide. – “Esta tecnología está a otro nivel… Necesitaré toda la ayuda posible.”

En el horizonte, Onisen se eleva sobre el lugar del impacto.

Vegeta frunce el ceño.

– “No hay tiempo de explicaciones.” – advierte el saiyajín. – “No sé lo que tramáis, pero tú solo no puedes mantener a este tipo a raya.”

– “¿Recuerdas lo que nos dijiste la última vez?” – pregunta Gotenks.

– “¿La última vez?” – intenta hacer memoria el saiyajín.

– “Cuando la Red Ribbon y ese tal Raditz causaron problemas.” – le ayuda el guerrero metamor. – “¿Lo recuerdas?”

Vegeta se sorprende de que Gotenks tenga esas palabras presentes en ese momento.

– “Déjanos tomar nuestra parte de responsabilidad.” – dice Gotenks, poniéndose serio.

– “Je…” – sonríe el saiyajín con orgullo. – “Sin duda eres una caja de sorpresas, Gotenks.”

– “Súper Gotenks.” – le corrige el guerrero, cerrando los ojos y negando con el dedo.

– “No te pases…” – dice Vegeta, con un tic en la ceja izquierda.

– “Aunque ese nombre ya se nos queda pequeño…” – sonríe Gotenks con seguridad y determinación.

– “¿Hmm?” – se extraña Vegeta.

Gotenks mira de nuevo a su alrededor, entre las raíces que está sobrevolando.

– “¡¡MARRON!! ¡¡BAICHA!!” – grita el saiyajín. – “¡¡¿ESTAN PREPARADOS?!!”

Marron y Baicha, ella acompañada por Broly y él por Turles, levantan el pulgar.

– “¡¡LISTOS!!” – responden los terrícolas al unísono.

Gotenks les devuelve el gesto con el pulgar.

– “¡¡HAGÁMOSLO!!” – exclama la fusión.

Vegeta mira confuso al guerrero metamor.

– “¿Qué pretendes?” – murmura el saiyajín.

– “Puede que quieras dar un paso atrás.” – sonríe Gotenks.

Mientras tanto, Onisen ya vuela hacia ellos.

Vegeta se aleja ligeramente.

– “¡¡AHORA!!” – exclama Gotenks.

Broly y Turles colocan la palma de su mano derecha hacia arriba, generando cada uno de ellos una esfera luminosa.

– “Esto es una locura…” – murmura Turles, que pronto cambia su rostro serio por una pícara sonrisa. – “¡Me gusta!”

Onisen está cada vez más cerca.

– “¡¡VAMOS!!” – insiste Gotenks.

Broly y Turles lanzan sus orbes de energía directamente hacia Gotenks.

Las dos esferas de luz chocan directamente contra la fusión, generando una gran esfera de energía a su alrededor.

Turles y Broly apartan la mirada instintivamente.

Vegeta tiene que retroceder aún más para no ser atrapado por el estallido. La esfera de energía ha crecido de tamaño alrededor del guerrero metamor.

– “Una luna gigantesca…” – murmura Vegeta, asombrado.

En el núcleo de la luna artificial, Gotenks aprieta los puños, esforzándose para soportar toda esa energía que lo rodea.

– “Vamos…” – piensa la fusión. – “Tiene que funcionar…” – recuerda cómo Cell engulló su propia luna. – “Tiene que funcionar…”

La energía es poco a poco absorbida por la fusión, haciendo que el diámetro del satélite disminuya.

El cuerpo de Gotenks aumenta su musculatura ligeramente y sus colmillos se afilan sutilmente.

– “No… ¡¿No es suficiente?!” – se preocupa Gotenks. – “¿He calculado mal? ¿Es porque somos una fusión?”

Frente a él, Onisen casi ha llegado.

– “¡¡MALDICIÓN!!” – abre los ojos con miedo. – “¡¿HEMOS FRACASADO?!”

Pero en ese instante, dos nuevos impactos de energía luminosa alcanzan el satélite, haciéndolo crecer de nuevo, incluso por encima del tamaño original.

– “¿Eh?” – mira Gotenks, que pronto ve a Gohan con el brazo extendido hacia ellos. – “Gohan…”

Después Gotenks mira hacia atrás, y se da cuenta de que Vegeta también ha aportado su poder.

– “Vegeta…” – sonríe Gotenks.

Ahora sí, el cuerpo de Gotenks empieza a cambiar drásticamente. Su cuerpo se cubre de pelaje dorado, sus colmillos se afilan, sus ojos se tiñen de rojo y una cola nace de la parte baja de su espalda.

La luna artificial que lo rodea disminuye de tamaño hasta que el poder de Gotenks no puede crecer más y provoca que los restos del orbe luminoso estallen en mil pedazos.

La luz es tan cegadora que obliga a Onisen a detenerse cuando está a tan solo a unos metros del guerrero metamor.

Gotenks, ahora transformado en su autodenominado Súper Saiyajín 4, con su cuerpo rebosante de energía, se presenta frente al enemigo.

– “Lo han logrado.” – sonríe Mirai Trunks.

– “¡Vamos, muchachos!” – celebra Gohan, apretando el puño.

Broly y Turles contemplan con cierta envidia el poder que emana del guerrero metamor.

– “¡Genial!” – celebra Marron.

– “¡Muy bien!” – exclama Baicha.

Vegeta sonríe orgulloso de Goten y Trunks.

– “No lo hemos hecho tan mal, Goku.” – piensa el saiyajín.

Gotenks sonríe con prepotencia.

– “¡Cuando nadie se lo esperaba!” – recita como si fuera un presentador sosteniendo un micro invisible. – “¡Cuando todo parecía perdido!” – continúa. – “¡El guerrero más fuerte de todos los tiempos regresa para plantar cara al enemigo!”

Vegeta se tapa el rostro con vergüenza.

– “No he dicho nada…” – rectifica.

Gotenks sigue con su pantomima.

– “¡El momento que todos estaban esperando!” – añade.

El guerrero se pone serio y deja su show particular para esbozar una chulesca media sonrisa y señalarse a sí mismo con el pulgar.

– “Ultra Gotenks.” – sentencia.

DBSNL // Capítulo 346: Saiyajín v Tsufur

DBSNL // Capítulo 346: Saiyajín v Tsufur

“Eres solo un fanfarrón, Vegeta.”

Vegeta, usando el poder del verdadero propósito, desafía a Onisen.

– “Creo que, una vez más, sobreestimas tus capacidades, Vegeta.” – sonríe Raichi.

– “¿Eso crees?” – sonríe el saiyajín.

– “¿Cómo piensas derrotarme…?” – se burla el androide.

Vegeta se abalanza sobre Onisen a toda velocidad. El suelo estalla bajo los pies del saiyajín al propulsarse hacia delante.

– “¿… si ni siquiera puedes tocarme?” – lo provoca Raichi.

Pero Vegeta propina un uppercut directo al abdomen de Onisen que levanta al androide del suelo.

– “¡¡GHAAAG!!” – escupe el androide.

– “Je…” – sonríe Vegeta.

– “¡¿Cómo…?!” – piensa Onisen. – “¡¿Cómo ha…?!”

Antes de que el androide pueda acabar su pensamiento, Vegeta conecta otro golpe en el abdomen del androide, levantándolo aún más del suelo. Y un tercero, y un cuarto, haciéndolo elevarse a más de dos metros de altura para luego propinarle una patada en la barbilla que lo hace dar una voltereta hacia atrás en el aire.

Vegeta salta de nuevo y propina una patada giratoria directa a la espalda del androide que lo lanza a través del bosque de raíces, arrasando con todas las que encuentra a su paso.

– “¡¡No es posible!!” – piensa Onisen durante su camino.

Trunks y Gohan descienden hasta una de las raíces más elevadas cercanas al combate.

– “¿Qué está pasando?” – se pregunta Gohan. – “¿Cómo lo está haciendo Vegeta?”

Vegeta se eleva y sigue el rastro dejado por Onisen.

Gohan sigue pensando en lo sucedido.

– “No creo que pueda copiar la habilidad de Cell…” – cavila el hijo de Goku.

Trunks se fija en las espadas que ellos mismos empuñan.

– “Puede que…” – murmura el mestizo.

Onisen se pone en pie entre las raíces cuando se da cuenta de que, en el cielo, Vegeta ya arremete con su próximo ataque.

El saiyajín lanza una lluvia de esferas de ki sobre el androide, que estallan a su alrededor.

– “¡¡TATATATATATA…!!” – dispara indiscriminadamente el saiyajín alternando ambas manos.

Las explosiones rodean a Onsien, levantando una gran polvareda.

– “Idiota…” – sonríe el androide al ver que la mayoría de ataques no aciertan. – “Solo está malgastando su energía.”

Pero de repente, el androide puede identificar con su excelente vista una gran cantidad de astillas minúsculas, algunas microscópicas, cruzando por delante de su rostro con cada explosión.

– “¿Eh?” – se da cuenta Onisen. – “¿No estará…?”

Vegeta sonríe mientras continúa su ataque.

Trunks celebra emocionado tras haberle explicado su teoría a Gohan.

– “¡Tiene que ser eso!” – exclama el hijo de Vegeta.

– “¡¿De verdad Vegeta se ha dado cuenta de algo así?!” – se sorprende Gohan.

Pero el rostro del hijo de Goku pronto borra su sorpresa para revelar una media sonrisa melancólica.

– “Vegeta…” – piensa el mestizo. – “Eres un guerrero realmente asombroso… Solo tú puedes compararte con mi padre.”

Un agotado Piccolo es ayudado por Granola a ponerse en pie.

– “Así que era eso…” – sonríe el namekiano.

– “El principio es el mismo que usó Cell.” – explica Granola.

– “Vibraciones…” – murmura Piccolo.

– “Pero en lugar de igualar las de Raichi, como hizo Cell, Vegeta está usando las astillas de su propia creación para anclar al androide a esta realidad.” – explica el cereliano.

– “Asombroso.” – sonríe el namekiano.

– “Vegeta se ha dado cuenta después de hablar con Zahha. – dice Granola. – “Parece que el espadachín sabe más de lo que parece.”

Furioso, Onsien sale como una exhalación de la nube de polvo volando directo hacia Vegeta.

– “¡¡MALDITO SEAS!!” – grita Raichi con el puño en alto.

La velocidad del androide casi sorprende a Vegeta, que en el último momento se cubre ante el puñetazo del enemigo con ambos brazos frente a su rostro.

El impacto sacude el cielo.

– “Tsk…” – resiste Vegeta.

Onisen abre su mano con la que ha golpeado al saiyajín y alarga sus dedos, enrollándolos alrededor de los brazos de Vegeta para luego obligarle a bajar la guardia.

El androide propina un puñetazo directo en la nariz de Vegeta, que al estar agarrado por Onsien no puede retroceder, lo que el androide aprovecha para propinarle un segundo golpe, y un tercero.

– “¡¡BASTARDO SAIYAJÍN!!” – exclama Onsien.

Vegeta, pese a ser golpeado y sangrar por la nariz y boca, no pierde la sonrisa, lo que sorprende a Onisen.

– “Pareces muy enfadado para ser un ordenador…” – se mofa Vegeta. – “¿O acaso estás asustado?”

Onisen se prepara para golpearlo de nuevo, pero Vegeta le sorprende y apoya los pies en el androide, uno en la cara de Onsien y el otro en sus costillas, y empieza a tirar con fuerza de su brazo.

– “¡¡¡GRAAAAH!!!” – se esfuerza el saiyajín, cuya aura se aviva.

Vegeta acaba arrancando el brazo de Onisen.

– “Maldito seas…” – gruñe el androide.

– “Eres más frágil de lo que creía…” – lo provoca el saiyajín.

Pero Onisen regenera rábidamente su brazo.

– “Eres solo un fanfarrón, Vegeta.” – dice Raichi, recuperando la serenidad.

El brazo cercenado de Onisen, que aún aprisiona los brazos de Vegeta, se alarga por el lado cercenado y se enrolla en el cuerpo del saiyajín, atrapando también sus piernas.

– “Tsk…” – protesta Vegeta.

Mientras tanto, Baicha ha encontrado a Turles inconsciente entre las raíces y le intenta reanimar.

– “Vamos…” – dice Baicha, que empieza a hacer la reanimación cardio pulmonar al saiyajín. – “¡VAMOS!” – insiste.

En el centro de un gran cráter invadido por las raíces, Marron se abre paso usando un pequeño kienzan en cada mano.

– “¡Broly!” – llama sin suerte la hija de Krilín. – “Tiene que estar por aquí…”

El brazo de Onisen cada vez estruja con más fuerza a Vegeta.

– “Tsk…” – lucha el saiyajín. – “¡Grrgggh…!”

– “Se acabó, Vegeta.” – advierte Raichi. – “Despídete de…”

Pero de repente, tres dónuts de ki ascienden rodeando a Onisen.

– “¡¿Qué…?!” – protesta el androide.

– “¡Dos pueden jugar a este juego!” – exclama la fusión Gotenks, transformada en Súper Saiyajín 2.

El guerrero metamor cierra su puño y los tres anillos se cierran alrededor del androide, apresándolo.

Gamma 2 e Ikose aparecen por sorpresa, ascendiendo de entre las raíces y apuntando con sus manos al enemigo.

Rápidamente, dos barreras esféricas de energía se materializan alrededor de Onisen, encerrándolo mientras aún lucha contra los donuts de Gotenks.

Gamma 2 e Ikose hacen que sus barreras se tornen cada vez más pequeñas, agobiando cada vez más al androide.

Onisen logra liberarse de los donuts de ki de Gotenks e intenta frenar con sus manos las paredes que se le echan encima.

Gotenks se une a sus dos compañeros, ascendiendo y colocándose frente a Vegeta antes de transformarse en Súper Saiyajín 3, provocando un estallido de luz en el cielo.

Las barreras de energía empiezan a resquebrajarse, pues Onisen sigue intentando liberarse.

El guerrero metamor apunta al enemigo con sus manos, formando un círculo con ellas.

– “¡¡SUPER DONUT CHAIN!!” – exclama Gotenks.

Una ráfaga de halos de ki rodea la menguante barrera de energía que mantienen Ikose y Gamma, y con un estallido de energía crean una nueva barrera que encierra completamente al enemigo en una esfera sólida poco más grande que un balón de playa.

– “¡Ha funcionado!” – exclama Gamma 2. – “¡Lo has atrapado!”

– “Por poco tiempo…” – frunce el ceño Gotenks, que agarra la esfera. – “Je…” – sonríe, buscando con la mirada entre las raíces que sobrevuelan.

Gotenks pronto ve a Piccolo, que rápidamente agacha la mirada con vergüenza.

– “¡YA SABES COMO HACERLO PICCOLO!” – grita Gotenks, llamando la atención de todos los que quedan en pie en el planeta. – “¡¿PREPARADO?!”

Piccolo mira a Gotenks de reojo.

– “¿Por qué yo…?” – se pregunta el namekiano.

– “¡¡AHÍ VA!!” – avisa el guerrero metamor antes de golpear la pelota como si fuera un balón de voleibol.

La pelota cae hacia Piccolo formando una parábola.

El namekiano se arma de valor y salta estirando los brazos.

– “¡¡COLOCADA!!” – exclama sonrojado al golpear el balón con sus manos y elevarlo así en el cielo del planeta oscuro.

Un magullado Dabra observa entre las raíces.

– “Se hacía llamar Rey de los Demonios…” – murmura el diablo.

Desde otro punto del bosque de raíces, Champa mira de reojo a Zamas.

– “¿No fue el Dai Kaioshin durante un tiempo?” – se burla el gotokoneko.

Una gota de sudor recorre la frente de Son Gohan, a quien le cuesta reconocer a su maestro en esa situación.

– “Ja… jaja…” – ríe el hijo de Goku.

El agudo oído de Piccolo ha percibido los comentarios.

– “Lo has hecho muy bien… jaja…” – lo anima Granola con cierta torpeza.

– “Por favor, cállate.” – responde Piccolo, con la cabeza agachada.

Gotenks se eleva frente a la pelota con el puño derecho preparado.

– “¡¡¡Y REMATE!!!” – exclama la fusión metamor.

Gotenks golpea la pelota como si intentara finalizar el partido, rompiendo la barrera del sonido y lanzándola lo más lejos posible.

La pelota cae en el horizonte, levantando una gran polvareda.

Vegeta, que sigue atrapado por el brazo de Onisen, se impacienta.

– “¿Puedes ayudarme?” – gruñe el saiyajín.

– “Aún no.” – dice Gotenks, que posa con el símbolo de la victoria mirando a Vegeta, con la polvareda a su espalda.

– “¿Eh?” – se extraña Vegeta.

– “Tres… dos… uno…” – murmura el guerrero metamor para sí mismo.

De repente, en el lugar donde cayó la esfera se produce una gigantesca explosión repentina.

Gotenks disfruta de su momento, posando frente a la explosión.

Ahora sí, el guerrero metamor ayuda a Vegeta a liberarse.

Gotenks arranca el brazo de Onisen que atrapaba a Vegeta y lo lanza por los aires, dispuesto a destruirlo con un blast de ki, pero Vegeta se le adelanta.

– “Je…” – sonríe el saiyajín.

– “Esto no es una competición…” – se cruza de brazos Gotenks, enfurruñado.

– “Lo has hecho muy bien.” – sonríe Vegeta.

Gotenks se sorprende al escuchar una alabanza por parte de Vegeta.

– “No ha sido nada.” – pone los brazos en jarra mientras se frota el labio superior con el dedo índice. – “Gamma e Ikose me han ayudado… ¡Y Piccolo!” – busca al namekiano con la mirada. – “¡¡MUCHAS GRACIAS, PICCOLO!!” – exclama a pleno pulmón.

El namekiano mira al suelo, evitando a Gotenks.

– “Por favor, pasemos página.” – murmura Piccolo.

– “Sois un grupo de lo más peculiar…” – murmura Granola, con una gota de sudor deslizándose por su sien.

Vegeta da un paso al frente, adelantando a Gotenks.

– “Pero esto no ha terminado.” – advierte el saiyajín.

– “Lo sé.” – dice Gotenks. – “Pero tenemos un plan.”

– “¿Un plan?” – pregunta Vegeta.

– “Algo así…” – dice Gotenks.

En la Tierra, el androide 7-3 ya está siendo examinado por Bulma en el laboratorio de la Corporación Cápsula.