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DBSNL // Capítulo 182: Cabos sueltos
“Solo quiero al demonio.”
En un recóndito valle, no muy lejos de Ginger Town, Ten Shin Han sigue las misteriosas coordenadas obtenidas del Número 16 en un dispositivo GPS que le ha prestado Brief.
– “Tiene que ser por aquí…” – piensa Ten. – “Aunque no sé lo que estoy buscando…”
De repente, para su sorpresa, el guerrero de tres ojos se topa con una pequeña cabaña de madera.
Ten Shin Han, un poco desconcertado, decide acercarse a la entrada y tocar a la puerta.
Al no recibir respuesta, Ten insiste.
De repente, la cabaña estalla y Ten sale repelido violentamente.
El guerrero, aturdido, se levanta. Sobre los cimientos en ruinas de la cabaña, una bella mujer de cabello marrón y ojos azules le mira.
– “Al final me habéis encontrado…” – refunfuña la mujer, furiosa.
La mujer alza su mano y prepara una esfera de energía.
Ten se da cuenta de lo peligroso que es ese ataque y se apresura a alzar el vuelo.
La mujer dispara y una gran explosión inunda el valle. Los animales que lo habitan huyen despavoridos.
Muy lejos de allí, en el planeta refugio de la Patrulla Galáctica, Katopesla se encuentra frente a una piedra rectangular con el símbolo de la Patrulla grabado y una armadura rota sobre ella.
Cerca de allí, el resto de miembros se organizan para construir un campamento.
Cheelai se acerca a la piedra y se sorprende al ver allí a otra persona.
– “¿También vienes a ver a Jaco?” – pregunta Katopesla.
– “Necesito esperanza.” – responde ella.
– “Todos la necesitamos.” – sonríe el toreristo.
– “Ojalá Trunks estuviera aquí…” – suspira Cheelai.
– “El saiyajín terrícola de la Time Patrol…” – dice Katopesla, que ha oído hablar del mestizo. – “El compañero de Jaco…” – insiste admirado.
La patrullera brench asiente.
– “Él siempre sabe lo que hacer y decir.” – sonríe ella.
– “Si ha luchado junto a Jaco, seguro que es un tipo extraordinario.” – dice el patrullero.
En la Tierra, Krilín, Baba y Baicha han regresado a la Corporación Cápsula, y en el jardín se topan con Gohan y Turbo, que también han llegado.
– “¡Tenemos la bola de cristal!” – dice Krilín, alzándola para que la vean bien.
– “¡Fantástico!” – responde Gohan. – “Yo he conseguido ayuda; os presento a Turbo.”
– “Encantado” – saluda el hijo de Senbei.
Gohan se percata de algunas magulladuras en Krilín.
– “¿Habéis tenido problemas?” – pregunta el mestizo.
– “Nada importante” – responde el terrícola. – “Baicha…”
Pero en ese instante, antes de que Krilín pudiera explicar lo ocurrido, el suelo tiembla brevemente.
– “¡¿Qué ha sido eso?!” – se pregunta Baba.
Todos se apresuran en bajar al laboratorio de la Corporación, preocupados por el bienestar del doctor y Mai.
Pero al llegar, se encuentran a la mujer en el suelo, aquejando dolor en el hombro.
– “Tendré que recalibrarlo…” – refunfuña ella.
Gohan y los demás se preguntan qué debe haber ocurrido, pero pronto se dan cuenta que frente a la mujer hay una chapa de metal de la nave de Cold que ha sido perforada.
– “Eso… eso es increíble…” – se asombra el mestizo.
Cerca de la mujer hay un rifle en el suelo que parece hecho de una tecnología basada en la del Imperio de los Demonios del Frío.
En Ryusei, las chicas han empezado a entrenar y se encuentran enzarzadas en un combate de prueba bajo la supervisión de Madas.
– “Sin duda son unas guerreras formidables… No les falta espíritu de lucha…” – reflexiona el antiguo Dios. – “Pero ese Moro… es distinto a cualquier enemigo al que el Universo se haya enfrentado.”
De repente, una explosión sacude el lugar.
– “¡¿Qué ha sido eso?!” – pregunta Bra.
Los tres miran al horizonte y pueden una columna de humo.
– “¡¡UB!!” – exclama asustada Pan.
La chica no duda en salir volando hacia la aldea, y Bra la sigue sin pensárselo.
– “¡¡ESPERAD!!” – intenta detenerlas Madas, sin éxito.
En la aldea, Maraikoh ha recibido un duro golpe y se encuentra entre los escombros de una casa; dolorido, se levanta.
– “Maldito…” – ruge el dragón. – “Atacas mi aldea…”
Una silueta puede entreverse entre la polvareda.
– “Solo quiero al demonio.” – responde el agresor.
– “Aquí no hay ningún demonio…” – dice Maraikoh.
El individuo da la espalda al dragón y se adentra en la casa semiderruida hasta colocarse frente a la cama de Ub.
– “Este chico apesta a Makai” – insiste el misterioso hombre.
Maraikoh se abalanza sobre el tipo de larga cabellera blanca, pero antes de que pueda golpearle, el hombre se da la vuelta rápidamente y propina un revés con el puño robótico al dragón, lanzándole a través de varias viviendas.
El personaje, de piel lila, centra su atención de nuevo en el chico inconsciente y extiende su mano robótica hacia él; su palma se abre y genera una fuerte corriente de aire absorbente.
– “¿Qué…?” – parece sorprenderse el forastero.
En ese instante, Bra y Pan sorprenden al tipo con una patada conjunta en la cara, echándole de la casa y lanzándolo calle abajo.
– “¡NO LE TOQUES!” – exclama Pan.
Las chicas, transformadas en Súper Saiyajín, se colocan frente a Ub para protegerlo.
– “¡¿Qué quiere ese tipo con Ub?!” – se pregunta Bra.
El enemigo se pone en pie en medio de la calle. Su pantalón es azul y la parte superior de su gi es naranja, aunque lleva la parte derecha descubierta, luciendo su brazo derecho robótico; en su frente una “W” roja sobre una “M” desgastada negra.
En el puesto fronterizo, el Rey Enma se encuentra tirado en el suelo, malherido. Sobre su escritorio, Piccolo Daimaoh ojea un cuaderno del juez en el que hay escritos una ingente cantidad de nombres.
– “Pi… piccolo…” – suplica Enma. – “No…”
– “Muy interesante…” – sonríe el namekiano. – “Estos servirán…”
DBZ – Saga Bu Rewrite / Capítulo 17: Saikyo no Senshi
Majin Bu camina hacia Videl, acercándose a ella lentamente. La chica, aterrada, retrocede con cautela.
Trunks intenta levantarse, pero su cuerpo está muy afectado por el esfuerzo y por el golpe de Majin Bu, y fracasa.
De repente, el monstruo se detiene y esboza una media sonrisa antes de mirar hacia el horizonte.
Bu se sienta en el suelo de cuclillas y se pone a dormir.
– “¿Eh?” – se pregunta Videl, confusa.
– “Pero… ¿qué hace?” – piensa Trunks.
El monstruo duerme a pierna suelta. Una burbuja de moco se infla y desinfla en su nariz.
– “¡¿Qué significa esto?!” – se pregunta el chico, ofendido. – “¿Se burla de nosotros…? ¡¿O es que trama algo?!”
De repente, una energía aparece en el horizonte.
– “¡¿Qué es eso?!” – exclama Trunks.
La energía es tan impresionante que hasta Videl puede sentirla.
Trunks no tarda en reconocer el ki de su amigo.
– “¡¡NO ES POSIBLE!!” – exclama el hijo de Vegeta. – “¡¡ES…!!”
Videl se lleva la mano al corazón, emocionada.
– “Son… Son Gohan…” – llora la muchacha. – “¡¡GOHAN!!” – celebra.
El mestizo aterriza con un pequeño derrape.
Gohan luce una media sonrisa que transmite calma a sus amigos.
– “Me alegro de haber llegado a tiempo.” – dice el mestizo.
– “Tú sí que sabes hacer una entrada…” – sonríe Trunks. – “Me alegro de verte.”
El mestizo observa detenidamente a Bu.
– “El Kaioshin me salvó y me he estado preparando en su mundo… con mi padre.” – explica Gohan a sus amigos.
Videl se acerca a él emocionada.
– “Go… Gohan…” – titubea la muchacha, llorando de alegría. – “ Estás vivo… ”
– “Siento haberte preocupado, Videl.” – dice Gohan. – “Pero no podía regresar hasta estar listo para enfrentarme a este monstruo…”
– “Me alegro de que estés con nosotros.” – sonríe ella.
Gohan se pone serio y desafía a Bu con la mirada.
– “¡JA, JA, JA!” – se mofa el monstruo, que ya ha despertado. – “Así que eras tú, ¿eh? Ya decía yo que no recordaba haberte matado… ¡Ahora podré vengarme de ti por intentar encerrarme!”
El mestizo camina lentamente, pero con decisión, hacia Bu.
Trunks y Videl miran asombrados a su amigo.
– “No parece el mismo Gohan…” – piensa el hijo de Bulma. – “Su aura es distinta… ¿Qué clase de entrenamiento ha recibido?”
– “Gohan…” – piensa Videl. – “No sé porqué… pero no parece el mismo chico que conocí en el Orange Star…”
Gohan se coloca delante del monstruo, a escasos centímetros de él. El mestizo tiene que levantar la cabeza para poder mirar a Bu a la cara.
– “No me digas…” – fanfarronea el monstruo. – “¿Tú también crees que eres lo suficientemente fuerte para enfrentarte a mí?”
– “Soy lo suficientemente fuerte para matarte.” – responde Gohan, muy serio.
La respuesta del chico confunde a Bu, que en la expresión de su adversario puede ver que no bromea.
De repente, Gohan propina un golpe con el dorso de su puño en el rostro de Bu, deformando su cara con el impacto, y lo sigue con una patada giratoria que hace que el monstruo de varias vueltas sobre sí mismo como una peonza.
Bu termina deteniéndose y mira de reojo a su adversario con horror.
Gohan sonríe de forma burlona, presumiendo de su nuevo poder.
El monstruo intenta propinar un puñetazo al mestizo con toda su rabia, pero Gohan lo detiene sin problemas y contraataca con un puñetazo en el abdomen de Bu que lo dobla de dolor, y luego lo eleva por los aires de una patada.
El mestizo sale volando detrás del enemigo y lo remite al suelo con un golpe giratorio propinado con el dorso del puño.
Bu se estrella contra el suelo y la mitad superior de su cuerpo queda incrustada en el pavimento.
El monstruo desentierra su cabeza y mira al cielo buscando a Gohan, pero el mestizo ya se encuentra detrás de él.
– “Te lo dije” – le recuerda Gohan. – “Te mataré.”
El rostro asustado de Bu dibuja de repente una media sonrisa.
– “Je, je, je…” – ríe el monstruo. – “Al fin has llegado…”
– “¿Qué?” – se extraña Gohan.
– “Capté un estallido de energía en un lugar remoto y me preguntaba quién podía ser… y ahora veo que eras tú.” – dice Bu. – “No estoy dispuesto a permitir que exista nadie más fuerte que yo…”
– “Pues ya has comprobado que no estás a la altura.” – responde el mestizo. – “Tus planes y los de tu amo han fracasado.”
La mención del brujo hace que el monstruo frunza el ceño.
– “No puede existir nadie más fuerte que yo…” – gruñe Bu. – “Nadie va a encerrarme de nuevo… ¡¡TE MATARÉ!!”
Gohan se mantiene sereno.
– “Se acabó, monstruo.” – sentencia el mestizo.
Una macabra sonrisa se dibuja en el rostro de Majin Bu.
– “Eso ya lo veremos…” – dice el monstruo.
Su cuerpo empieza a brillar con luz rosada, cada vez más intensa, mientras tiembla.
– “¿Qué hace…?” – se pregunta Gohan.
De repente, el mestizo se da cuenta de lo que Bu planea y, sin dudarlo, se abalanza sobre Videl y Trunks.
Bu se inmola, provocando una gigantesca explosión que puede verse desde el espacio. El lugar queda desértico y un gran hongo de humo se eleva hacia el cielo.
Gohan sobrevuela la zona abrazando a Videl con su brazo derecho y agarrando a Trunks del cuello de su gi con la mano izquierda.
– “Nos has salvado…” – dice el mestizo.
– “Por los pelos…” – responde Gohan.
Muy lejos de allí, un agotado Satán observa una gigantesca columna de humo a lo lejos.
– “¿Qué ha sido esa explosión?” – se pregunta el Campeón. – “¿Será Bu?”
El mestizo se aleja de la zona de combate y desciende sobre una ladera. Él, Trunks y Videl observan la humareda en el horizonte.
– “¿Se ha suicidado?” – pregunta Videl.
– “No…” – responde el mestizo.
La respuesta sorprende a Trunks, que mira a su compañero.
– “Si hubiera querido matarme, se habría llevado la Tierra por delante.” – dice el mestizo. – “Planea algo… Ha ocultado su rastro…”
– “Maldito…” – gruñe Trunks. – “Ha matado a todo el mundo… y ahora se esconde…”
– “Si tuviéramos las Dragon Balls…” – suspira Gohan.
Trunks sonríe.
– “Las tenemos” – responde el mestizo.
– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Gohan.
Videl enseña el saco de esferas al mestizo.
– “¡¡ESO ES INCREÍBLE!!” – exclama Gohan.
– “¡¡Y siguen activas!!” – señala Trunks.
– “Pero… eso no es posible…” – se extraña Gohan. – “A no ser…”
El mestizo cierra los ojos un instante y no tarda en percibir una energía conocida.
– “¡¡ES DENDE!!” – exclama el mestizo. – “¡¡SIGUE VIVO!!”
– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Trunks.
– “¿Quién es Dende?” – se pregunta Videl. – “No entiendo nada…”
En el Planeta Sagrado, Shin, el viejo Dios y Goku observan lo ocurrido. El saiyajín suspira aliviado.
– “Buff…” – dice Goku. – “¡Menos mal…!” – se limpia el sudor de la frente.
– “Parece que todo terminará bien…” – suspira Shin.
El viejo Kaioshin se limita a contemplar la escena con cierta desconfianza.
En la Tierra, Gohan y los demás han encontrado a Kamisama.
– “¡DENDE!” – sonríe Gohan, que agarra las manos de su amigo. – “¡Me alegro mucho de verte!”
– “¡Son Gohan!” – celebra Kamisama. – “¡¡Sigues vivo!! ¡Qué alivio! ¡Y Trunks!”
– “¿Cómo has sobrevivido?” – pregunta el niño.
– “Mr. Popo me dijo que tenía que sobrevivir a toda cosa… ¡y me empujó hacia la Tierra!” – explica el namekiano.
– “Tenía razón.” – coincide Gohan. – “Sin ti, no tendríamos Dragon Balls. ¡Ahora todo podrá volver a la normalidad!”
Dende se da cuenta del estado en el que se encuentra Trunks y se dispone a curarlo.
– “Gracias, Dende” – dice el hijo de Vegeta.
Las heridas de Trunks se curan rápidamente.
En ese instante, el ki del monstruo aflora de nuevo en el horizonte.
– “¡¡ES BU!!” – exclama Gohan.
– “¡¡VIENE HACIA AQUÍ!!” – alerta Trunks.
El hijo de Goku parece tranquilo, pero desconfía del monstruo.
– “¿Qué ha podido cambiar en tan poco tiempo?” – se pregunta Gohan. – “¿Por qué creería que ahora puede ganar?”
Bu aparece en el horizonte.
Gohan da un paso al frente.
– “Yo me encargaré de él.” – dice el mestizo. – “Intentad no veros involucrados en la lucha.”
Bu aterriza frente a ellos luciendo una sonrisa que inquieta a nuestros amigos.
Gohan lo estudia atentamente.
– “No parece que haya cambiado en absoluto…” – piensa el mestizo. – “¿Qué pretende?”
Son Goku y los Kaioshin observan desde el Planeta Sagrado.
– “Esto no me gusta…” – murmura el saiyajín.
Bu sonríe. De la parte posterior de sus piernas, sin que nadie se de cuenta, se desprende una masa rosada que repta lentamente entre las rocas.
– “Je, je…” – ríe el monstruo.
– “¿Ya has aceptado que vas a perder?” – pregunta Gohan.
– “No te equivoques, muchacho…” – sigue sonriente Bu.
En ese instante, la masa desprendida por Bu sorprende a Trunks por la espalda.
– “¡¿Qué?! – se asusta el chico.
– “¡¡TRUNKS!!” – exclama Gohan.
Un grito de Dende alarma al mestizo. Otra trampa del monstruo cae sobre el namekiano, pero Videl lo aparta de un empujón, ocupando su lugar bajo el manto del enemigo.
– “¡¡VIDEL!!” – grita Gohan, aterrado.
Bu sonríe.
– “Vaya…” – dice al ver que no ha absorbido a Kamisama.
Con un gesto de su dedo hace que las dos masas rosadas viajen hasta él y se unen a su cuerpo.
– “¡¡YA OS TENGO!!” – exclama Bu, contento.
– “¡¿QUÉ SIGNIFICA ESO?!” – se preocupa el mestizo, desconcertando ante tan macabra escena.
En el Planeta Sagrado, Goku observa aterrado lo ocurrido.
– “¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?!” – exclama el saiyajín.
Shin tiembla horrorizado.
– “Los ha… los ha absorbido…” – titubea el Dios.
– “¿Absorbido?” – se pregunta el viejo Kaioshin.
En la Tierra, el monstruo ha cambiado de aspecto. Su antena se ha alargado hasta pasada su cintura, sus manos se han separado en cinco dedos y en la cara luce una fina nariz.
– “Bien…” – presume Bu. – “¿Qué te parece, Gohan? Estás ante el ser más poderoso que jamás ha existido y existirá…”
El mestizo aprieta los dientes con rabia.
– “Maldito seas…” – gruñe Gohan.
Dende, aún en el suelo, se siente culpable.
– “Lo siento, Son Gohan…” – se disculpa el namekiano.
Gohan sigue centrado en el enemigo.
– “¡¿Qué has hecho con ellos?!” – pregunta el mestizo.
– “Ahora forman parte de mí…” – responde Bu. – “Su fuerza y conocimiento ahora son míos.”
– “Por eso pretendías absorber a Dende…” – murmura Gohan.
– “Sus conocimientos me habría sido útiles…” – responde el monstruo. – “Pero esa muchacha se ha interpuesto en mi camino una vez más…” – escupe al suelo. – “Pero no importa. Con la fuerza del chico tengo suficiente para derrotarte. Ya me encargaré del renacuajo verde más tarde.”
– “Lo tenías todo planeado…” – gruñe el mestizo.
– “Ideé este plan cuando sentí tu energía por primera vez, muy lejos de aquí…” – sonríe Bu. – “Sabía que tu poder me superaba ampliamente, pero no podía permitir que existiera nadie más fuerte que yo…”
Gohan respira profundamente intentando calmarse.
– “Idiota…” – dice el mestizo. – “Si querías ser el más fuerte, tenías que abroberme a mí.” – le provoca.
– “De eso nada…” – responde Bu. – “¿De qué serviría ser el más fuerte si no hay nadie con quién pelear?”
– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Gohan.
Bu aprieta sus puños se envuelve en su aura rosada.
Gohan responde poniéndose en guardia.
De repente, el aura del monstruo estalla de color rojo como una llama, tiñendo toda la zona de ese color.
Gohan se queda de piedra al sentir el inmenso poder del enemigo.
– “¡¡MALDITOOO!!” – exclama Gohan, que se abalanza sobre el enemigo, dispuesto a darle una patada con su pierna izquierda.
Bu detiene el golpe y agarra el pie del mestizo; Gohan responde con una patada de su pierna izquierda, pero Bu también le agarra.
Gohan lanza un ataque de ki al rostro de Bu, pero el monstruo se inclina hacia atrás para esquivarlo; su antena avanza entre sus piernas y agarra del cuello a Gohan, atrapándole y estrangulándole.
El mestizo lucha por liberarse, pero antes de que pueda hacerlo, recibe un puñetazo en la nariz y sale disparado hacia una montaña de roca cercana.
Gohan atraviesa la masa rocosa, que se parte a su paso, hasta finalmente lograr recuperar la estabilidad, aún a oscuras.
– “Su fuerza ha aumentado de forma descabellada…” – piensa el mestizo.
– “¿Voy demasiado rápido?” – le susurra el monstruo, que se encuentra a su lado.
Gohan reacciona rápidamente e intenta golpear a Bu, pero éste lo esquiva y el mestizo solo hace estallar la montaña.
En el Planeta Sagrado, Goku y los demás siguen atentos a la lucha.
– “¡¡MAJIN BU ESTÁ USANDO EL KAIOKEN DE TRUNKS!!” – exclama Goku.
– “Maldición…” – gruñe Shin. – “Eso es gracias a la absorción… Puede usar técnicas de la gente que ya forma parte de él… Es terrible…”
Entre los escombros, Gohan se esconde mientras intenta idear un plan.
– “¿No ibas a matarme?” – fanfarronea Bu, que observa al mestizo desde la cima del montículo de rocas bajo el que se oculta. – “¿Por qué escondes tu energía? ¿Acaso esperas que esta técnica de Trunks me pase factura?”
Gohan aprieta los dientes, frustrado.
– “Mi cuerpo no es como los vuestros.” – dice el monstruo. – “Si pretendes que una técnica mortal me afecte, ¡lo llevas claro!” – fanfarronea.
Gohan, desesperado, se abalanza sobre el monstruo.
– “¡¡BASTARDO!!” – grita el mestizo.
Bu esquiva a Gohan, dejándolo pasar de largo, y luego le propina un rodillazo en el abdomen que lo dobla de dolor, para luego rematarlo con una patada que lo lanza por los aires.
Gohan se resiente del golpe, pero antes de que pueda reaccionar, el monstruo le dispara tres \”Galactic Donut\” que lo atrapan por sorpresa y le inmovilizan.
– “¡¡YAAAAAH!!” – grita de dolor el mestizo mientras es estrujado por la técnica de Trunks.
Bu se eleva lentamente hasta ponerse a la altura del mestizo.
– “Vaya, vaya…” – dice Bu. – “Parece que al final eras más débil de lo esperado… Me has decepcionado un poco…”
Bu prepara un \”Final Kamehameha\” de color rojo sangre, como el de Trunks.
– “Me da hasta pena matarte… ¡Creo que es por la chica que absorbí!” – dice Bu. – “Parece que sentía un aprecio especial por ti…”
Gohan aprieta los dientes.
– “Maldito bastardo…” – gruñe el mestizo. – “Me las pagarás…”
– “¡¡MUERE!!” – grita Bu, disparando la técnica de la Escuela Tortuga.
El ataque se aproxima al mestizo a toda velocidad.
– “¡¡ME LAS PAGARÁS!!” – grita Gohan, que con un esfuerzo titánico logra liberarse y esquivar el ataque del monstruo en el último instante.
Bu sonríe sarcásticamente.
– “No te rindes, ¿eh?” – murmura el monstruo.
En el Planeta Sagrado, los Dioses y Goku están preocupados.
– “¡Gohan no puede seguir peleando así!” – se preocupa su padre. – “¡ESE MONSTRUO LO MATARÁ!”
El viejo Dios agacha el cabeza pensativo.
– “Creo que he calculado mal…” – murmura el anciano. – “¡Vas a tener que ir a ayudarle, Son Goku!”
El saiyajín mira desconcertado al Kaioshin.
El capítulo de DBZ – Saga Bu Rewrite saldrá hoy, pero con un poquito de retraso.
¡Disculpad las molestias!