DBSNL // Capítulo 189: Galaxy Tour

DBSNL // Capítulo 189: Galaxy Tour

“Las cosas están peor aún de lo que creéis.”

En la Tierra, en la Corporación Cápsula, un estruendoso ruido de turbinas alerta a nuestros amigos.

– “¿Qué ha sido eso?” – se sobresalta Brief.

– “¿Y porqué no lo hemos sentido llegar…?” – frunce el ceño Gohan.

Nuestros amigos salen al exterior y ven una nave en forma de pulgar con dos alas plegables laterales aterrizando en mitad de la carretera, frente al edificio de la Corporación.

Gohan y los demás sale corriendo a recibirla, inquietos por desconocer si se trata de un aliado o un enemigo.

Todos están pendientes de la apertura de la compuerta trasera, de la que sale una figura que desconocen.

Un muchacho con el uniforme de la Patrulla Galáctica se presenta ante ellos. Su piel es lila y su cabello es blanco, cortado y peinado en forma de casco.

– “Hola a todos.” – saluda el recién llegado.

Nuestros amigos reconocen enseguida esa ropa y el logotipo que lleva en el pecho.

– “¿Un patrullero?” – se pregunta Gohan.

El extraño asiente.

– “Me llamo Meerus” – se presenta.

– “Ahora mismo no podemos ofrecer más ayuda a la Patrulla” – dice Gohan. – “Ya habréis visto el estado en el que está nuestro hogar.”

– “No vengo a pedirte ayuda, Son Gohan.” – dice Meerus. – “Solo a informaros.”

– “¿Cómo?” – se extrañan todo.

– “Tengo noticias que pueden ser de vuestro interés.” – sonríe el patrullero.

– “¿De qué se trata?” – pregunta Krilín.

– “Las Dragon Balls…” – dice el patrullero. – “…siguen activas.”

La sorpresa embarga a todos los presentes.

Mientras tanto, en Dorakiya, el diminuto demonio causa problemas a Hit y a Trunks. 

Janemba sonríe de forma macabra y alza su mano hacia el cielo.

El demonio proyecta millones de rayos de luz que ascienden para luego caer sobre el planeta como una lluvia de estrellas; como ya sucedió en la Tierra.

Los ataques, en esta ocasión, van dirigidos a Hit y a Trunks.

El asesino usa su salto temporal para evitar los ataques. Trunks ha logrado esquivar los primeros y recurre a su espada para repeler los demás.

Janemba aprovecha el momento para cargar contra el mestizo.

Trunks propina un rápido espadazo al demonio, cortándolo por la mitad… pero automáticamente las dos partes se unen y el demonio propina un puñetazo en la cara al hijo de Vegeta, derribándole.

– “¡TRUNKS!” – se preocupa Hit.

El asesino proyecta una nube de humo negro por su boca, intentando cegar al enemigo, pero éste simplemente desaparece usando su poder y reaparece detrás de Hit.

El asesino detiene el tiempo y se da la vuelta, dispuesto a patear a Janemba, pero resulta que solo una pequeña parte de él se ha materializado; su brazo izquierdo.

El resto de Janemba aparece sobre Hit le propina una patada descendente que lo estampa contra el suelo.

Janemba se posa sobre el aturdido asesino mientras recupera su brazo. Agarra a Hit del cuello mientras su larga lengua se acerca al rostro de su víctima.

Trunks se pone en pie, un poco atolondrado.

– “¡Maldito…!” – exclama el mestizo.

Pero de repente, un destello de ki verde impacta contra Janemba y lo empuja hasta una montaña lejana, donde sucede una gran explosión.

– “¡¿QUÉ…?!” – se sorprenden Hit y Trunks.

Un guerrero con el rostro oculto tras un turbante ha entrado en escena.

– “¿Quién…?” – se pregunta Trunks.

– “Reitan… el vengador.” – murmura Hit.

Mientras tanto, en la Tierra, nuestros amigos siguen incrédulos ante la noticia dada por el patrullero.

– “No es posible…” – dice Krilín. – “Dende ha muerto…”

– “Las Dragon Balls ya no estaban conectadas a ese namekiano.” – dice Meerus. – “La mayoría de su poder nació de otro.”

– “Piccolo…” – dice Gohan.

Meerus asiente.

– “Las cosas están peor aún de lo que creéis. El enemigo busca las esferas…” – dice el patrullero. – “Y Goku y Vegeta han sido derrotados.”

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprenden todos.

– “¡No es posible!” – exclama Ten. – “Son Goku…”

– “Ninguno ha sido rival para el mal que ha despertado.” – dice Meerus.

– “¿Están muertos?” – pregunta Krilín, asustado.

– “Su destino ha sido peor que la muerte.” – responde el patrullero. – “El Makai…”

Todos se quedan en silencio. El desanimo empieza a embargar a todos.

– “¿A qué nos enfrentamos?” – pregunta Gohan.

– “Se llama Moro.” – responde Meerus, muy serio. – “Es el mal más antiguo y oscuro que existe. Su magia era temida incluso por el mismísimo Zeno.”

Nuestros amigos se quedan pasmados.

– “¿Cómo podemos derrotar a alguien así?” – se pregunta Krilín.

Meerus suspira.

– “Y ahora, me voy.” – dice el patrullero.

– “¿Eh?” – se extrañan todos.

– “Ya he cumplido mi trabajo.” – dice el patrullero.

– “¿Tu trabajo?” – se extraña Gohan.

Meerus entra en su nave. La compuerta se cierra lentamente.

– “Buena suerte, terrícolas.” – dice el patrullero.

La nave despega al instante y en un abrir y cerrar de ojos desaparece en el cielo.

– “Qué tipo tan extraño…” – dice Brief.

– “¿Qué vamos a hacer?” – gruñe Ten Shin Han.

Gohan aprieta sus puños; el suelo se quiebra y una violenta corriente de aire azota el lugar. 

– “¿Puede tener la nave lista para mañana, Doctor Brief?” – pregunta el mestizo.

– “Son Gohan…” – sufre el padre de Bulma.

– “¡¿Puede hacerlo o no?!” – insiste Gohan.

– “No lo sé…” – dice Brief. – “Con un poco de ayuda…”

– “Está bien.” – dice Gohan. – “Inténtelo.”

El mestizo se aleja de los demás y mira por encima del hombro al doctor.

– “Gracias” – sentencia Gohan.

El mestizo sale volando a toda velocidad y se pierde en el horizonte.

– “Son Gohan…” – murmura Krilín, pensativo.

En Dorakiya, Reitan observa detenidamente a Trunks. Hit se pone en pie.

– “Tu poder…” – dice el herajín. – “He oído hablar de la leyenda del Súper Saiyajín… ¿Tú mataste a Freezer?”

– “En una ocasión…” – dice Trunks.

– “¿Es cierto que ha resucitado?” – gruñe Reitan.

– “El Freezer que ha regresado no es el de este universo…” – dice Trunks.

– “¿Qué?” – se extraña el herajín. – “¿Otro universo?”

– “Lo sé. Es complicado.” – dice el mestizo.

El asesino interviene.

– “¿Qué haces aquí, Reitan?” – dice Hit.

– “Me conoces…” – murmura el herajín.

– “Tienes tu fama en este sector.” – dice el asesino.

– “Lo entiendo… Hit.” – sonríe Reitan. – “Estaba recopilando información… Parece que últimamente es muy difícil estar al día de lo que sucede en el universo…”

Mientras tanto, Janemba ha salido de entre los escombros y emite un grito ensordecedor.

– “Ese bastardo…” – refunfuña Trunks.

– “Acabemos con él.” – dice Reitan. – “Luego hablamos.”

Hit asiente.

– “Me parece bien.” – dice el asesino.

Reitan aprieta sus puños y su cuerpo se transforma. Su turbante se deshace y sale volando; su cabello se torna rojizo y su piel verdosa. 

El cambio llama la atención de Trunks.

– “Su transformación…” – piensa el mestizo. – “Se parece mucho a la nuestra…”

Reitan desenfunda su arma.

– “¡VAMOS!” – grita el herajín.

Hit, Trunks y Reitan cargan contra Janemba.

En la Tierra se ha hecho de noche.

Gohan ha llegado al Monte Paoz y entra en su casa. El mestizo recorre el lugar y se detiene a observar una fotografía de él de pequeño junto a sus padres.

– “Papá…” – murmura el mestizo. – “Necesito tu fuerza…”

En la Corporación Cápsula, Krilín se encuentra en el cuarto de baño, frente al espejo. El terrícola pone en macha la maquinilla de afeitar y, poco a poco, el lavabo se llena de mechones de cabello.

En el jardín, Brief ha montado un pequeño taller y ya repara la nave de Gohan. Pino ayuda con las tareas pesadas.

– “Esta tecnología no es nada sencilla…” – suda el anciano. – “No sé si para mañana…”

– “¿Necesitáis ayuda?” – se acerca Oli.

El doctor sonríe.

En el laboratorio, Turbo ha desmontado el viejo radar de las Dragon Balls con su poder mental y lo reconstruye incorporando piezas extra de la Corporación.

– “Creo que si le pongo un nuevo receptor… y un condensador más potente…” – murmura Norimaki.

En el taller, Mai prueba de nuevo su rifle y sonríe satisfecha.

En el tejado, Ten Shin Han medita bajo la luz de las estrellas.

En el armario de un dormitorio de la Corporación, Baicha trastea, vigilado por Bee.

Baba ha regresado a su palacio y se ha adentrado en lo más profundo para recoger un diamante rojo que dormita sobre un pedestal.

La noche transcurre en calma y finalmente amanece.

Brief suspira aliviado.

– “¡Está lista!” – sonríe contento. – “¡Lo hemos logrado!”

– “Enhorabuena, doctor.” – dice Pino.

Una ligera sonrisa se le escapa a Oli.

Ten Shin Han desciende del tejado.

– “Buenos días, Ten” – saluda Brief.

Krilín, con la cabeza afeitada, sale del edificio principal. Viste su gi de la escuela Kame.

– “Krilín…” – se sorprende su compañero de Artes Marciales.

– “¿Ya estamos listos?” – pregunta Krilín.

Mai sale al jardín con su rifle a la espalda. Viste una gabardina gris y un gorro naranja.

– “¿Tú también vienes?” – se extraña Ten.

De repente, Gohan llega volando y desciende frente a todos.

– “Buenos días.” – saluda Gohan. – “¿Está todo listo?”

El mestizo viste el gi que su padre llevó en Namek. Todos sonríen al verlo.

– “¿Eh?” – se sorprende Gohan. – “¿A dónde vais?”

– “¿Y tú qué crees?” – dice Krilín.

– “Te acompañamos.” – añade Ten.

– “Chicos…” – dice el mestizo, con dudas.

– “Gohan…” – le interrumpe Krilín. – “No he dejado de pensar en qué haría Goku… y lo tengo claro.”

– “Esta vez, él nos necesita.” – dice Ten.


En ese instante, el pequeño Baicha sale vestido con ropa vieja de Yamcha, que le queda enorme. Lo acompaña Bee.

– “¿A dónde vas tú?” – se sorprende Krilín.

– “Quiero ayudar…” – dice el hijo de Yamcha. – “Quiero pelear…”

– “Pero si eres solo un niño…” – dice Krilín.

– “¡No me importa!” – dice el chico. – “¡Soy un guerrero!”

Mai se enternece frente al coraje del niño.

– “Baicha…” – murmura la mujer.

Gohan se acerca al chico y se agacha para acariciarle la cabeza.

– “¿Estás seguro?” – le pregunta.

– “Gohan… no creo que…” – interviene Ten.

– “¿Qué edad tenía yo cuando empecé a pelear con vosotros?” – dice Gohan.

– “Pero Gohan… él no es…” – dice Krilín.

– “Tiene mucho más empeño del que tenía yo a su edad.” – dice Gohan.

El rostro de Baicha se ilumina de ilusión.

Mai da un paso al frente.

– “Dadme media hora y le ajustaré la ropa” – dice ella.

Gohan se pone en pie y asiente.

– “Saldremos entonces.” – dice el mestizo.

En ese tiempo, todos ya están listos.

Baicha luce la ropa de su padre, ahora ajustada por Mai.

– “Te falta esto.” – dice la mujer, que se quita el gorro y se lo pone al niño. – “¡Listo!”

Pino sale de la Corporación con una armadura nueva inspirada en su armadura vieja y la de Vegeta.

Todos están preparados.

Baba, Brief, Turbo y Oli se quedan en Tierra.

– “La Tierra queda en vuestras manos.” – dice Gohan.

– “Descuida.” – dice Brief.

Turbo entrega un nuevo radar al mestizo.

– “Lo he modificado.” – dice Norimaki. – “Os será útil.”

– “Gracias, doctor.” – asiente Gohan.

Baba se acerca al mestizo y le entrega el diamante.

– “¿Qué es esto?”  – pregunta Gohan.

– “Lo sabrás cuando llegue el momento.”  – sonríe Baba. – “Deja que te guíe, pero no caigas en su sed de sangre.”

– “¿Crees que es momento para acertijos?”  – responde el mestizo.

– “Confía.”  – sonríe Baba. – “El Sol brilla hoy más fuerte que ayer.”

Gohan no parece convencido, pero asiente con una sonrisa mientras se dirige a la nave con los demás.

Bee sigue a nuestros amigos hacia la nave, pero Gohan lo detiene.

– “Lo siento, amigo… pero tienes que quedarte aquí.” – dice el mestizo.

El perro agacha la cabeza, triste, y se sienta.

– “Volveremos pronto.” – se despide Gohan. – “Y tranquilo, yo cuidaré de tu nuevo amigo.”

Baicha saluda a Bee desde la nave.

Gohan sube al vehículo; Krilín se le acerca.

– “¿Y Cell?” – pregunta el terrícola.

– “Puede encontrarnos con el Shunkanido.” – responde el mestizo.

Todos se preparan para partir.

– “¡ROBOT!” – exclama Oli.

Pino mira a la doctora, sorprendido.

– “Cumple tu promesa.” – dice Oli.

Pino sonríe y asiente.

La compuerta se cierra y nuestros amigos inician su viaje en busca de las Dragon Balls.

Dibujado por Ipocrito

Mientras tanto, en el planeta de Zeno, Moro se encuentra sentado en el trono; Shiras a su lado.. Piccolo está arrodillado frente a ellos, comparte la muestra de respeto con otra figura demoníaca. Detrás de los dos demonios, seis siluetas en tinieblas.

– “Aquí están, señor.” – dice Piccolo. – “Las siete almas que me pidió.”

– “Muy bien…” – murmura Moro.

La figura que acompaña al namekiano se pone en pie; es Dabra.

– “Gracias por esta oportunidad, señor.” – dice el demonio. – “No le defraudaremos.”

DBZ/S – Saga Black Reimagined / Capítulo 3: Goku y Vegeta

DBZ/S – Saga Black Reimagined / Capítulo 3: Goku y Vegeta

En el Planeta Sagrado de los Kaioshin, el anciano se encuentra pescando en un pequeño lago mientras hojea una revista erótica posada en el suelo, a su lado.

De repente, una terrible sensación perturba su paz.

– “¡¿EH?!” – reacciona preocupado el Kaioshin de hace quince generaciones.

En el horizonte, Shin y Kibito llegan corriendo. Los dos parecen nerviosos.

– “¡¡Venerable antepasado!!” – exclama Shin.

– “¡¿Lo ha sentido?! ¡¿Qué ha sido eso?!” – pregunta Kibito.

El viejo no reacciona. Su mirada está perdida en el suelo, su cuerpo tiembla como ua hoja.

– “¡Antepasado!” – exclama Shin. – “¡¿Está usted bien?!”

La voz quebrada del Dios responde al joven Kaioshin.

– “No puede ser…” – dice el anciano, aterrado y con sudores fríos. – “¿Cómo…? ¿Cómo ha podido ocurrir esto…?” – titubea.

Shin y Kibito se miran asustados.

En la Corporación Cápsula, Vegeta y Trunks han salido al jardín y tienen la mirada fija en el horizonte.

– “¿Qué ha sido eso?” – pregunta Trunks, preocupado. – “¡¿Y Gohan?!”

– “¿Qué sucede?” – se inquieta Bulma. – “¡¿Alguno de los dos me lo explica?!”

Vegeta frunce el ceño y aprieta el puño con impotencia.

– “¿Quién ha podido matar a Gohan?” – se pregunta el saiyajín. – “¿Quién ha podido hacer algo así?”

De repente, alguien toma tierra detrás de él.

– “¡Goku!” – exclama Bulma, aliviada. – “¿Puedes decirme tú lo que ocurre?”

Vegeta se da la vuelta al oír a su mujer. 

Son Goku ha llegado a la Corporación Cápsula.

– “¿Y ese gi?” – pregunta Bulma. – “El negro es elegante, pero a ti no te pega…”

– “¡Goku!” – dice Trunks. – “¿Qué le ha pasado a Gohan? ¿Está bien?”

El padre de Trunks observa a su rival y siente que algo no encaja.

Goku revela una media sonrisa que perturba a Vegeta.

– “¡NO OS ACERQUÉIS A ÉL!” – exclama el saiyajín.

El saiyajín agarra a Bulma del cuello y propina un revés a Trunks, lanzándolo contra el edificio de la Corporación Cápsula.

– “G… Goku…” – dice Bulma con un hilo de voz, pues su garganta está siendo estrujada por la mano de su mejor amigo.

– “Tú no eres Kakarotto…” – gruñe Vegeta, entre dientes.

Goku sonríe sin decir nada.

Vegeta se impacienta.

– “Suelta a Bulma…” – dice el saiyajín. – “¡Luchemos!”

– “Sus pecados son mayores que los tuyos.” – dice Goku. – “Debe morir” – añade apretándole el pescuezo.

De repente, como un rayo rojo, Trunks interviene y patea el brazo de Goku, liberando a su madre, a la que coge en brazos, evitando que caiga al suelo.

Vegeta no duda en transformarse en Súper Saiyajín 2.

Trunks posa a su madre en el suelo y se prepara para contraatacar, pero Vegeta le interrumpe, colocándose entre él y el enemigo con el brazo extendido hacia un lado, sin dejar de observar a su adversario.

– “¡Papá…!” – protesta Trunks.

– “¡AGARRA A TU MADRE Y MARCHÁOS!” – exclama Vegeta. – “¡Yo me encargo de él!”

Goku sonríe de forma burlona.

– “¿Estás seguro, Vegeta?” – se mofa el enemigo.

Trunks aprieta los dientes.

– “¡Pero yo…!” – insiste el mestizo.

– “¿Eres más fuerte que yo?” – le dice Vegeta con una media sonrisa orgullosa en su rostro, mirando a su hijo por encima del hombro.

– “¿Eh?” – se sorprende Trunks, confuso ante tal halago. 

– “Lo sé. Por eso debes sobrevivir.” – dice su padre, que clava de nuevo su mirada en el enemigo. – “¡VETE!”

Los ojos de Trunks se llenan de lágrimas mientras agarra a su madre.

– “Papá… ¡No mueras!” – le pide mientras carga a Bulma sobre su hombro.

– “Haré lo que pueda, hijo.” – sonríe Vegeta.

El mestizo alza el vuelo y se aleja.

Goku alza su mano, apuntando a Trunks.

– “No lo permitiré.” – dice el villano.

Vegeta carga contra el enemigo y le propina un puñetazo en la nariz, haciéndolo retroceder. Goku parece sorprendido por la fuerza de su adversario.

– “Déjame decirte una cosa…” – dice el saiyajín. – “No has elegido la mejor cara para venir a enfrentarte a mí…”

– “¿Eh?” – murmura el enemigo.

– “¡No pienso perder contra un falso Kakarotto!” – exclama Vegeta.

Mientras tanto, en el mundo futuro, Trunks ha llegado a la Corporación Cápsula.

– “¡¿Qué ha pasado?!” – se preocupa Bulma, que ve el aspecto de su hijo.

– “No sabría decírtelo…” – gruñe el mestizo, nervioso.

– “¡¿Y el Número 16?!” – pregunta su madre.

– “Esta es su tarjeta de memoria.” – dice Trunks. – “Tenemos que revisarla.”

Bulma se entristece al oír la terrible noticia, pero no hay tiempo para lamentos. Los dos corren hacia el taller.

En nuestro tiempo, en la Corporación Cápsula, Vegeta carga contra el enemigo, que esquiva los golpes del saiyajín.

– “Siento tu rabia en cada puñetazo…” – sonríe Goku de forma burlona. – “¿O es impotencia?”

– “¡Cállate!” – replica Vegeta. – “¡Ya te he dicho que no pienso perder!”

Vegeta intenta propinar una patada a Goku con todas sus fuerzas, pero el enemigo la esquiva dando un salto hacia atrás.

Vegeta prepara un Garlick-Ho y dispara sin dudar.

Goku lo esquiva dando un paso a un lado, obligando al saiyajín a elevar su ataque rápidamente para evitar que impacte contra un edificio al final de la calle.

El enemigo sonríe.

– “Ya veo…” – se mofa Goku. – “Estás peleando pensando en no causar muchos estragos…”

– “Tsk…” – protesta Vegeta.

– “Eso puedo solucionarlo.” – sonríe Kakarotto.

– “¿Qué?” – se preocupa el saiyajín.

En el presente, en el Monte Paoz, Videl y Chichi lloran la muerte de Gohan, consoladas por Gyuma.

Son Goku se prepara para realizar un Shunkanido.

– “¡Ahora es Vegeta el que está peleando!” – exclama el saiyajín. – “¡Tiene que ser cosa de ese tipo!”

En la Capital del Oeste, el enemigo prepara sus dedos índice y corazón de la mano derecha; Vegeta reconoce la técnica de Nappa.

– “¡ESPERA!” grita el saiyajín – “¡NO…!”

Una terrible fuerza destructiva nace del ataque.

Muy lejos de allí, en la Kame House, Krilín cuelga el teléfono. La Número 18 abraza a Marron, que llora desconsoladamente.

– “Bulma no responde…” – protesta el terrícola, que marca un nuevo número de teléfono.

En la Capital del Norte, Yamcha responde a su móvil.

– “¡Krilín!” – exclama, preocupado. – “¡¿Qué ha ocurrido?!”

– “Algo terrible está sucediendo…” – dice Krilín.

Mientras tanto, Son Goku aparece en mitad de una densa polvareda con el Shunkanido y no tarda en darse cuenta de lo ocurrido; la Capital del Oeste ha quedado reducida a cenizas y un gran cráter desierto ocupa ahora su lugar.

– “Esto… es terrible…” – dice un atónito Son Goku.

– “Kakarotto…” – dice Vegeta, que sale de entre los escombros con la ropa hecha trizas. – “¿Eres tú?”

– “¡Vegeta!” – exclama Goku. – “¡¿Qué ha pasado?!”

Una voz interrumpe el reencuentro.

– “Ju, ju, ju…” – ríe el enemigo. – “Veo que se acumulan los monos…”

La polvareda se disipa y revela un viejo conocido de nuestros amigos; Goku y Vegeta se sorprenden al ver a Freezer frente a ellos, vestido con un gi negro.

En el mundo futuro, Bulma a conectado la memoria del Número 16 en su ordenador y teclea desesperadamente mientras cientos de datos se muestran en pantalla. Trunks espera, atento al monitor.

– “¿Y dices que tenía el aspecto de Gohan?” – pregunta Bulma.

– “Sí…” – dice Trunks. – “Era idéntico a él…”

Mientras tanto, en una zona boscosa, un malherido Son Gohan camina torpemente, dando tumbos.

Bulma sigue tecleando hasta que el vídeo del encuentro con el enemigo aparece.

– “La ciudad…” – dice Bulma, observando el desastre.

– “Era peor que cuando acataban los androides…” – dice Trunks.

– “¿Y qué estamos buscando?” – pregunta ella.

– “El Número 16 me dijo que cogiera su memoria por algún motivo… Aún no sé qué debería…” – dice Trunks, que de repente se queda en silencio.

Tanto Bulma como Trunks se quedan estupefactos al ver las imágenes.

– “¿Qué…? ¿Quién demonios es ese?” – pregunta Bulma.

– “No tengo ni idea…” – responde Trunks.

Son Goku y Vegeta observan al enemigo.

– “Freezer…” – murmura Goku. – “¿Qué significa todo esto?” – se pregunta, transformándose directamente en Súper Saiyajín 2.

– “Por si me faltaba motivación…” – sonríe Vegeta, transformándose de nuevo, igual que su compañero.

Freezer sonríe de forma maléfica.

– “Vuestro mundo fue reducido a cenizas una vez…” – dice el tirano. – “Y este planeta sufrirá el mismo destino.”

Goku aprieta sus puños.

– “Has estado entrenando, ¿no es así, Vegeta?” – sonríe el saiyajín.

– “¿Acaso me has estado espiando?” – responde su compañero con una media sonrisa.

– “Un poder así no se puede ocultar en la Tierra” – dice Goku.

– “Demostrémosle de lo que somos capaces.” – sentencia Vegeta.

Los dos saiyajín empiezan a concentrar su ki.

– “¡¡HYAAAAAAAAAAA!!” – gritan al unísono.

Todo el planeta tiembla. Su poder aumenta exponencialmente. Una fuerte corriente de aire emitida por sus cuerpos barre el árido paraje.

Freezer frunce el ceño.

– “Lucha contra el destino es inútil…” – murmura el tirano. – “¿Cómo osáis…?”

Las auras de los saiyajín se unen en una gran aura esférica que aumenta su brillo, cada vez más intenso, y finalmente estalla en una explosión de luz. 

La Tierra ha dejado de temblar. El polvo se posa lentamente de nuevo sobre el suelo, revelando las dos siluetas de nuestros amigos.

Freezer gruñe hastiado.

– “Ya veo…” – murmura el tirano.

Goku y Vegeta sonríen, transformados en Súper Saiyajín de nivel 3.

– “¡Vamos allá!” – exclama Goku.

Freezer utiliza un cañón de ki ocular que hace estallar el lugar en el que nuestros amigos estaban de pie, pero ambos esquivan el ataque y cargan contra el tirano.

Vegeta intenta dar un puñetazo a Freezer la cara, pero el enemigo lo esquiva inclinándose hacia la izquierda, dejando que Vegeta pase de largo. Goku aprovecha para propinarle una patada en ese costado, pero el tirano la detiene con su mano derecha.

Vegeta se detiene y propina una coz al tirano en la espalda; momento que Goku aprovecha parra darle un puñetazo en la cara.

Freezer gruñe furioso y con su cola agarra el pie de apoyo de Vegeta y tira de él con fuerza, derribándole.

Goku salta sobre Freezer, dispuesto a propinarle una patada descendente con el tacón, pero el tirano lanza a Vegeta contra él; los saiyajín se estampan el uno contra el otro.

Freezer retrocede y atrapa rápidamente a nuestros amigos en una esfera de energía fucsia que, con su poder mental, lanza hacia el cielo.

Goku y Vegeta parecen atrapados.

Cuando la esfera ha desaparecido entre las nubes, Freezer lanza un ataque de ki hacia ella.

Una explosión ilumina el cielo sobre el cráter de la Capital del Oeste. 

De repente, Goku aparece detrás de Freezer con el Shunkanido y carga contra él, puño en alto; pero el tirano se da la vuelta rápidamente y esquiva el golpe, colocando su dedo índice en el abdomen de Goku.

– “¿EH?” – se asusta el saiyajín, al ver el dedo del enemigo iluminarse con luz fucsia.

– “Esta es tu deuda.” – murmura Freezer, con una media sonrisa en su rostro.

Un disparo atraviesa a Goku.

– “¡¡HUAAA!!” – escupe sangre el saiyajín mientras retrocede.

Freezer no duda en disparar dos veces más al saiyajín, atravesándole el abdomen de nuevo, justo debajo del corazón, y el pecho en su lado derecho.

Goku pierde su transformación y cae de espaldas al suelo.

De repente, el tirano siente una poderosa energía y se da la vuelta rápidamente.

Lejos de allí, Vegeta ha preparado su mejor técnica. Con sus manos juntas apunta al enemigo. 

– “¡¡Desaparece, bastardo!!” – exclama el saiyajín. – “¡¡SÚPER FINAL FLASH!!” – dispara.

Un veloz torrente de energía avanza hacia Freezer, que de nuevo sonríe al ver el ataque enemigo aproximándose.

El tirano, de perfil a la técnica de Vegeta, solo extiende su mano derecha, y así detiene el ataque.

El “Final Flash” impacta contra su mano. Freezer ni se inmuta. Ni tan solo retrocede un paso.

La luminosidad del ataque se disipa rápidamente, dejando a Vegeta boquiabierto.

– “No… No es posible…” – gruñe Vegeta, furioso e impotente ante el poder del enemigo.

. “¿Esto ha sido todo?” – sonríe Freezer.

En el mundo futuro, Trunks sigue atento al monitor.

– “¿Quién diablos es ese tipo?” – gruñe el saiyajín. – “¿Qué significa todo esto?”

De repente, el techo se derrumba y alguien lo atraviesa, estrellándose contra el suelo; es Vegeta, que ha perdido su transformación.

– “¡¿PAPÁ?!” – exclama Trunks.

El saiyajín, malherido y confuso, intenta ponerse en pie.

– “¿Trunks…?” – responde Vegeta, en un estado deplorable. – “¿Eres tú?”

Bulma se ha quedado sin palabras.

– “Vegeta…” – dice la mujer, cuyos ojos se llenan de lágrimas. – “Vegeta…”

Trunks se da cuenta de que su madre no ha visto a su padre desde hace mucho tiempo.

De repente, el enemigo aparece frente a Vegeta, ésta vez con la apariencia de Kakarrotto, y le propina un puñetazo, haciéndolo desaparecer a través de una barrera invisible.

– “¡¡PADRE!!” – exclama Trunks.

Kakarotto parece estar envuelto por una neblina oscura que lentamente cambia de forma, transformándose en Gohan.

– “Trunks… Tú otra vez…” – sonríe el enemigo.

El hijo de Vegeta se transforma en Súper Saiyajín 2 y con un rápido gesto hace que su madre se coloque detrás de él.

– “Maldito…” – gruñe el mestizo.

– “No puedes huir de mí…” – sonríe Gohan.

– “He visto tu verdadero rostro…” – dice el mestizo. – “¡Basta de juegos!”

Gohan sonríe, mientras el humo negro que lo rodea empieza a cambiar de forma.

Mientras tanto, en nuestro mundo, Shin y Kibito han aparecido en la devastada Capital del Oeste.

– “¡¡Date prisa, Kibito!!” – exclama Shin.

– “¡Aquí está Son Goku!” – dice su ayudante, que socorre a Goku.

Shin busca entre los escombros hasta que se topa con el otro saiyajín.

– “¡¡Vegeta!!” – exclama el Dios.

Los dos guerreros están inconscientes.

– “¡¡Vamos!!” – exclama Shin. – “¡Antes de que vuelva!”

En un abrir y cerrar de ojos, los cuatro personajes desaparecen.

DBSNL // Capítulo 188: El mal toma una nueva forma

DBSNL // Capítulo 188: El mal toma una nueva forma

“¿Qué significa esto?”

En el planeta de Kaiosama, el Dios del Norte se encuentra agitado, muy nervioso.

– “Esto es terrible…” – murmura el Kaio. – “La oscuridad nubla completamente mi visión… ¿Qué puedo hacer?” – se pregunta. – “Son Goku… Espero que estés bien…” 

En lo más profundo del Makai, Goku sigue prisionero en el hielo.

En la superficie del mundo demoníaco, Goten y Trunks avanzan ocultos entre rocas puntiagudas, siguiendo a la procesión de almas torturadas.

– “Estamos cerca…” – murmura el hijo de Goku. – “Parece que todos los demonios se reúnen detrás de esa colina…”

De repente, un gran estallido asusta a los muchachos.

– “¡¿Qué ha sido eso?!” – se pregunta Goten.

– “¡¡Esa energía…!!” – exclama Trunks, sorprendido. – “¡¡ES…!!”

La polvareda se disipa en el lugar de la explosión. Un malherido Vegeta en su estado base ha sido el artífice del ataque. El saiyajín se encuentra rodeado por miles de demonios de todo tipo.

– “Malditos bastardos…” – gruñe Vegeta, casi sin fuerzas, pero dispuesto a pelear. – “¡No os lo pondré fácil!”

Mientras tanto, en el planeta Dorakiya, Trunks sobrevuela el lugar en el que ha caído Janemba, mientras Hit observa la polvareda posarse desde el suelo.

Para sorpresa de ambos guerreros, el enemigo se ha convertido en una masa de carne morada que se revuelve como si tuviera vida propia.

– “¿Qué demonios…?” – se pregunta Trunks, asqueado.

– “Esto no es bueno…” – piensa Hit.

La masa se concentra y se torna más oscura, revelando finalmente un pequeño individuo morado de ojos rojos, tentáculos en la cabeza y una larga lengua azul.

Trunks desciende y se coloca junto a Hit.

– “¿Qué significa esto?” – pregunta Trunks. – “Ha cambiado de forma…”

– “Como ese tal Majin Bu en el torneo…” – dice el asesino.

– “Su tamaño ha disminuido, pero parece más peligroso…” – frunce el ceño Trunks, mientras desenvaina su espada.

El diablillo sonríe de forma macabra.

– “¡Ahí viene!” – exclama Hit.

El monstruo se abalanza sobre ellos a toda velocidad.

Trunks y Hit se ponen en guardia, listos para enfrentarse al enemigo, pero éste desaparece en un instante y reaparece a sus espaldas.

Hit se da cuenta de lo que el enemigo planea y usa el salto temporal para adelantarse al ataque y propinar un puñetazo al monstruo mientras salía del portal, devolviéndolo así a su origen.

– “Ese truco nos dará problemas…” – murmura Trunks.

– “Yo dirigiré el ataque” – dice Hit. – “Mi técnica transtemporal me da ventaja. Tú aún no la dominas.”

Trunks asiente.

– “Seré tu apoyo.” – dice el mestizo.

Lejos de allí, en el planeta Popol, un misterioso personaje se ha presentado frente a los piratas y los dos saiyajín.

– “¿Quién eres tú?” – insiste Tarble.

El individuo hace una teatral reverencia.

– “Soy el Doctor Kamakiri” – dice el extraño individuo. – “Encantado.”

– “¿Qué quieres?” – gruñe Spade. – “¿Tú eres el que controla a los muertos?”

– “Así es…” – dice el doctor. – “Son mis marionetas.”

– “Qué macabro…” – se asusta Dmond.

– “¿Y qué quieres de nosotros?” – pregunta Kale.

– “Vine en busca de un demonio…” – dice Kamakiri, que saca un medidor digital de su gabardina. – “Pero parece que ya no está en el planeta…”

– “¿Un demonio?” – dice Tarble. – “¡¿A qué te refieres?!”

– “Broly…” – murmura Kale, al darse cuenta.

Kamakiri ha oído a la saiyajín.

– “¿Dónde está ese al que llamáis Broly, pues?” – pregunta el doctor.

– “No hablaremos contigo…” – responde Kale.

El doctor hace un delicado movimiento con sus dedos y los muertos vivientes se ponen en guardia.

Sobresaltados, nuestros amigos hacen lo mismo.

– “¡Preparados para pelear!” – avisa Tarble.

De repente, Kamakiri recibe una comunicación en su auricular. Con otro movimiento igual de simple que el anterior hace que los cadáveres se desplomen repentinamente.

– “No será necesario luchar” – dice el doctor. – “Disculpad las molestias.” – se despide con una reverencia.

Spade suspira aliviado.

– “Ha estado cerca…” – dice el pirata.

Kale frunce el ceño y sale en persecución del doctor.

– “¡¡KALE!!” – exclama Tarble, preocupado por su amiga.

La saiyajín agarra al doctor del brazo.

– “¡Espere!” – dice ella.

Tarble y los demás se preparan para ayudar a su compañera, pero Kamakiri reactiva a sus siervos, que enseguida rodean al grupo de guerreros.

El doctor mira a la saiyajín con indiferencia.

– “Por favor…” – dice Kale. – “Si sabe dónde está Broly, dígamelo…”

Kamakiri no responde; se limita a observar a la muchacha.

– “Por favor…” – insiste Kale. – “Tiene que ayudarnos a salvar a nuestro amigo… Si algo le pasara… nosotros… yo…”

El doctor se fija en los ojos sinceros de la saiyajín, que se llenan de lágrimas.

Kamakiri asiente, aliviando a Kale, que abraza al doctor, incomodándolo profundamente.

– “¡Gracias!” – exclama la muchacha.

En Monmaas, Broly se acerca volando al gigante con asombro y curiosidad.

– “Hmmm…” – murmura el saiyajín.

De repente, el gigante propina un manotazo al saiyajín, como quien espanta una mosca, obligando al guerrero a esquivar el golpe acelerando su vuelo.

Broly gruñe enfadado y dispara a al inmenso hombre, acertando en su mejilla.

– “¡¡YYYAAAAAAAOOOOOHHH!!” – grita el gigante, sujetándose el rostro rápidamente.

El hombretón no tarda en dar manotazos al aire desesperadamente. Broly intenta evitarlos, pero las corrientes generadas por los aspavientos del gigante hace que sus movimientos se tornen torpes y acaba encajando uno que lo lanza contra el suelo.

El gigantón saca un bote de cristal y lo coloca rápidamente sobre el saiyajín, atrapándolo.

Broly está aturdido. El gigante se agacha para observar su captura.

ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte XIII: La caída

Fallen FighterZ / Parte XIII: La caída

Esto ni siquiera es divertido…

Cell ha logrado escapar de la Sala del Espíritu y el Tiempo y ahora se encuentra ante nuestros amigos en la Atalaya de Kamisama.

– “Vais a pagar por esto…” – refunfuña Cell, harto de deambular por la infinidad de la sala durante meses.

Los ojos de Chichi se inundan de lágrimas.

– “Esto significa que… que Goku…” – se derrumba la mujer.

Bulma intenta consolarla.

Gohan, Trunks, Krilín y Yamcha dan un paso al frente y se ponen en guardia.

– “¿Qué hacemos, Gohan?” – pregunta Krilín.

– “No podemos ganar…” – murmura Yamcha. – “Es el fin…”

– “Ocupaos de los demás” – responde Gohan. – “Yo me encargaré de él.”

El insecto alza la mano y apunta a los terrícolas.

– “No voy a perder el tiempo con morralla” – sentencia Cell.

Un rayo mortal atraviesa el pecho de Krilín, que cae al suelo de espaldas.

– “¡KYAAA!” – grita aterrada Bulma.

– “¡NO!” – exclama Roshi. – “¡Krilín!”

Gohan clava su airada mirada en Cell.

– “Miserable…” – murmura Gohan. – “¡NO TENÍAS QUE HACERLO!”

Cell apunta ahora a Yamcha.

– “Acabaré con vosotros de uno en uno.” – sonríe el insecto.

De repente, un torrente de ki cae del cielo sobre Cell, creando un gigantesco agujero cuadrado en la Atalaya.

Los presentes alzan su mirada al cielo. Es el “Kiko-ho” de Ten Shin Han. Él y Chaoz han llegado.

El terrícola, agotado tras poner toda su energía en esa técnica, desciende hasta nuestros amigos ayudado por su compañero.

– “¿Quién es ese tipo?” – pregunta Ten. 

Gohan no responde.

– “Tenéis que salir de aquí. Abandonad la Tierra.” – dice el mestizo. – “Usad la nave de Bulma y marchaos.”

– “Pero…” – dice Yamcha.

– “Gohan…” – llora Chichi.

El mestizo aprieta sus puños con rabia.

– “Yo me encargaré de Cell.” – dice Gohan.

– “¡Yo te ayudaré!” – dice Trunks.

Gohan mira al hijo de Vegeta y esboza una media sonrisa forzada.

– “Tú eres el último guerrero con sangre saiyajín.” – dice Gohan. – “Eres la única esperanza de la Tierra.”

– “Quiero luchar…” – insiste Trunks.

– “Lo harás.” – responde Gohan. – “Pero no hoy.”

Mr. Popo invoca la alfombra mágica y todos se suben a ella. Yamcha carga con Krilín.

Cell asciende lentamente por el agujero formado en la Atalaya.

– “¿A dónde creéis que vais?” – dice el insecto.

Cell alza su mano hacia nuestros amigos y dispara, pero la alfombra desaparece en el último momento. El ataque del insecto se pierde en el horizonte.

Gohan esboza una media sonrisa al ver que han logrado escapar.

La alfombra aparece en el jardín de la Corporación Cápsula.

El insecto también sonríe, desconcertando al mestizo.

– “¿Crees que he fallado?” – pregunta Cell.

El terror embarga a Gohan, que se da la vuelta y mira al horizonte.

Una gigantesca explosión lejana ilumina el cielo. El sonido y la onda expansiva tardan unos segundos en llegar.

– “Eso era la Capital de Oeste.” – revela Cell. – “Ahora solo quedamos tú y yo.”

Gohan se queda perplejo, mirando al horizonte sin decir nada.

– “¿Vas a luchar, Son Gohan?” – se burla Cell. – “He matado a todos tus amigos…”

El mestizo aprieta sus puños con rabia mientras sus ojos se llenan de lágrimas que no tardan en recorrer su rostro.

– “Miserable…” – gruñe Gohan.

– “Eres patético” – le dice Cell. – “Al menos tu padre no lloró cuando le atravesé el corazón con el Makankosappo de Piccolo.”

Gohan se pone en pie.

– “Vamos…” – le provoca Cell. – “Muéstrame de qué eres capaz, Son Gohan.”

El mestizo aprieta sus puños hasta que empiezan a sangrar.

– “Voy a acabar contigo…” – gruñe Gohan.

El aura del Súper Saiyajín 2 envuelve al mestizo, cuyo cabello se tiñe de oro.

Los ojos de Gohan se clavan en su enemigo.

– “¡YAAAAAAAAAH!” – grita el mestizo con todas sus fuerzas, intentando desatar toda su fuerza.

Gohan embiste al insecto y le propina un puñetazo en la cara. Cell solo da un paso atrás. No le ha causado ningún daño.

– “Me decepcionas, Son Gohan…” – suspira Cell, desanimado.

El insecto propina un puñetazo al mestizo y lo lanza fuera de la Atalaya hacia la superficie terrestre, donde se estrella en mitad de un bosque.

Gohan intenta levantarse, pero antes de que lo logre, Cell aparece frente a él con el Shunkanido.

El mestizo, aún arrodillado, intenta atacar al enemigo desesperadamente, pero Cell se anticipa dándole una patada que lo levanta del suelo, para luego dar una voltereta y propinarle una patada que lo proyecta a través de la arboleda hasta alcanzar la costa y continuar hasta que cae en el mar.

Cell se cruza de brazos.

– “Esto ni siquiera es divertido…” – protesta el insecto antes de abrir sus alas y emprender el vuelo tras su adversario.

Cuando Cell ya puede ver la costa, algo le sorprende. Un estallido de ki provoca una explosión bajo el mar que alza una gran cantidad de agua.

– “¿Hmm…?” – se interesa Cell.

Gohan, furioso, con su ropa hecha trizas, aún en Súper Saiyajín 2, asciende. 

Cell llega hasta Gohan y se detiene a una distancia prudencial.

Gohan alcanza la altura de su enemigo.

– “No puedo perder…” – gruñe el mestizo. – “¡No puedo morir! ¡NO PUEDO!”

El insecto sonríe.

– “Creo que eso lo decido yo…” – sentencia Cell, que apunta a Gohan con su dedo índice y proyecta el Rayo Mortal de Freezer.

Parece que todo ha terminado para Son Gohan… pero en último instante, el mestizo desvía el ataque del insecto de un golpe con el canto de su mano izquierda.

– “¿Eh?” – se sorprende Cell.

La mano de Gohan sangra en el lugar del impacto.

– “No te perdonaré, Cell…” – gruñe el mestizo. – “¡¡NO TE PERDONARÉ!!”

Los ojos de Gohan se ponen en blanco; su musculatura aumenta repentinamente y su cabello se eriza aún más. El aura emite una fuerte corriente de aire al tornarse más violenta.

– “Aún te quedan fuerzas, ¿eh?” – sonríe la creación de Gero.

Gohan embiste al enemigo y le sorprende con un “uppercut” en la barbilla.

Cell reacciona rápidamente y agarra a Gohan por el cuello, pero el mestizo dispara a quemarropa al insecto en su rostro, haciendo que éste le libere.

Cell sale repelido y abandona la nube de humo formada, de la que pronto sale Gohan en persecución y listo para propinarle un nuevo puñetazo, pero el insecto usa el Shunkanido para teletransportarse a la espala del mestizo y sorprenderlo con una patada que lo lanza contra una isla.

Gohan da una voltereta para caer de pie y propulsarse de nuevo hacia su enemigo.

– “¡¡YAAAAAAAAH!!” – grita el mestizo, que reúne todas sus fuerzas en su puño derecho.

Cell mira con atención a su adversario y extiende sus manos hacia él, listo para detener el golpe.

– “¡¡TE MATARÉ!!” – grita Gohan.

El puño del mestizo impacta contra las manos de Cell. Una onda expansiva arrasa con toda la zona, arrasando la isla y apartando el agua que la rodea, creando así un maremoto que afecta a toda la Tierra.

Gohan y Cell se miran. El rostro aterrado del mestizo contrasta con la sonrisa prepotente del insecto.

Unos extraños truenos retumban por todo el planeta.

Gohan cae al suelo, malherido y ensangrentado.

El mestizo intenta ponerse en pie, pero no tiene fuerzas y fracasa, quedándose de rodillas, sentado sobre sus talones.

Cell desciende lentamente hasta posarse frente a él.

– “He ganado…” – fanfarronea el insecto.

– “Jamás…” – dice Gohan.

– “¿Cómo dices?” – sonríe Cell.

– “Alguien aparecerá… en algún lugar… en algún momento…” – dice el mestizo. – “Las cosas nunca salen bien para la gente como tú…”

– “¿La gente como yo? Je, je…” – se burla el insecto. – “No soy tan distinto a los saiyajín como vosotros… Quiero ser el más fuerte y poner a prueba mi cuerpo y mis habilidades…  Conocer mis límites y superarlos…”

– “Nuestra fuerza nace de nuestro lado más humano…” – le corrige Gohan. – “No de la naturaleza salvaje de nuestra raza…”

Cell parece recapacitar un breve instante, pero pronto sonríe de nuevo.

– “Una teoría interesante…” – dice el insecto. – “Pero sería mucho más creíble si no estuvieras de rodillas…” – se mofa.

– “Je, je…” – ríe Gohan forzadamente. – “Puede que tengas razón…”

Cell alza su mano y apunta a Gohan.

– “Adiós, Son Gohan. Habéis luchado bien, pero parece que mi superioridad es demasiado grande… Admito que incluso yo estoy sorprendido.” – sonríe el insecto. – “Dale recuerdos a Goku cuando lo veas en el Más Allá.”

El cielo se tiñe de rojo con el ataque de Cell. 

El último guerrero de la Tierra ha caído.