ESPECIAL DBSNL /// Los dos grandes Súper Saiyajín // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte IX: Asuntos pendientes

Los dos grandes Súper Saiyajín / Parte IX: Asuntos pendientes

“¿Dónde está esa tienda de la que hablas?”

Vegeta, descamisado y con pantalón corto azul, con una toalla sobre los hombros, desactiva la gravedad aumentada de su nave. Ha pasado varios meses desde que emprendió su viaje.

El saiyajín suspira, sudado y cansado, mientras se dirige a la nevera.

Vegeta saca una cerveza y le da un trago… cuando un olor nauseabundo le ataca. 

El saiyajín mira de reojo una montaña de ropa sucia.

– “Esta ropa ya no aguanta más…” – piensa el saiyajín.

Vegeta se dirige al armario. Solo queda un conjunto.

– “Tendré que conseguir ropa nueva…” – piensa, mientras una gota de sudor frío recorre su frente.

De repente, la nave avisa por el altavoz.

– “Atención: Está llegando a su destino.” – dice una voz femenina.

El saiyajín se queda mirando el armario.

– “Por esta vez servirá…” – refunfuña.

La nave aterriza en mitad de un páramo desierto.

– “Dorakiya…” – murmura Vegeta. – “El paraíso de la escoria…”

El saiyajín, vestido con un pantalón de cuero negro y una camiseta sin mangas granate, camina por una aldea hecha de casas de barro. Se cruza con gente de variopinta, todos con aspecto de pordioseros.

– “Así doy mucho el cante…” – piensa el saiyajín.

Vegeta decide entrar en una taberna, “Kas Mul”. En la puerta hay un guardia de seguridad que ni se inmuta a su paso.

En la barra, un ser con forma de insecto le saluda en un idioma extraño e inteligible.

La gente del bar mira al saiyajín un instante, en completo silencio, pero pronto todos siguen a lo suyo.

Vegeta se sienta en la barra y levanta su dedo índice al camarero, que pronto le trae una jarra de una papilla viscosa acompañada de otra que parece agua.

El saiyajín mezcla las dos sustancias y bebe.

Tras unos instantes, hombre encapuchado entra en la taberna y se sienta a la derecha de Vegeta. Es un tipo de mediana estatura y complexión atlética; su ojo izquierdo es de color celeste y lleva un dispositivo similar a un monóculo en el ojo derecho. El sujeto está ataviado con un una capa y capucha de color marrón sobre un atuendo de doble botón sin mangas de color verde grisáceo encima de una camisa corta de color verde oscuro, pantalones del mismo color, una bufanda gris, y un cinturón, guantes y botas de cuero.

El saiyajín lo ignora.

El recién llegado levanta su mano y el camarero le sirve lo mismo que al saiyajín.

– “¿Nuevo en Dorakiya?” – pregunta el tipo.

Vegeta lo mira de reojo y decide seguir ignorándolo.

El extraño mira al saiyajín de arriba abajo.

– “Vaya pinta…” – murmura el tipo. – “Te iría bien un poco de ropa decente…”

Vegeta ni se inmuta.

– “Conozco a un tipo que vende armaduras de contrabando cerca de aquí.” – dice el tipo. – “Ahora las del Imperio se venden baratas… El tinglado se está desmoronando y muchos soldados las están tirando.”

– “No me interesa.” – refunfuña Vegeta.

– “Qué mal humor…” – suspira el tipo.

El forastero agarra su jarra y sirve otra copa al saiyajín. Luego se quita la capucha, revelando un cabello ondulado celeste.

– “Oatmeel.” – se presenta el tipo.

Vegeta da un trago.

– “Paragus.” – responde el saiyajín.

Oatmeel sonríe.

– “Un placer, Paragus.” – asiente.

– “¿Dónde está esa tienda de la que hablas?” – pregunta Vegeta.

En la Tierra, en los Universos 3 y 5, Son Goku entrena en el Monte Paoz, cerca de la casa de su abuelo, cuando siente una punzada en el pecho.

– “Tsk…” – se queja el saiyajín. – “Qué molesto…”

En la residencia Son, Gohan está estudiando. Tiene su lápiz haciendo equilibrios entre el labio superior y la nariz mientras repasa la lección.

En casa del abuelo, Goku sigue entrenando a pesar de las molestias.

Mientras tanto, en casa, Chichi esta preparando una sopa de pescado.

Goku sigue practicando, golpeando al aire, luchando contra un enemigo imaginario.

Chichi llama a Gohan.

– “¡La comida está lista!” – exclama su madre.

Son Goku continúa, con cada golpe se siente más cansado y pesado.

Chichi ha puesto la mesa. Gohan llega al comedor.

– “¿Y papá?” – pregunta el mestizo.

– “Aún no ha llegado.” – dice Chichi. – “¿Por qué no le avisas?”

Son Gohan sale de la casa y sube la montaña hacia el lugar donde entrena su padre.


De repente, el chico se encuentra con una escena que le hiela la sangre. Su padre está tirado en el suelo, inconsciente.

– “¡¡PAPÁ!!” – exclama asustado mientras corre a socorrer a Goku.

En Dorakiya, Vegeta y el forastero llegan a un almacén que parece abandonado. Oatmeel golpea la puerta. Nadie responde.

El extraño insiste.

– “¡¿Shamo?!” – aporrea el portón.

Vegeta se impacienta.

– “Me has hecho perder el tiempo…” – protesta el saiyajín, que da la espalda a su acompañante.

– “¡Espera!” – insiste Oatmeel. – “¡Paragus!”

El gesto del extraño cambia repentinamente.

– “¡Príncipe Vegeta!” – exclama el encapuchado, ahora muy serio.

Vegeta no se detiene.

– “Ya veo…” – el saiyajín esboza una media sonrisa presumida. – “Te has cansado de mantener tu pequeña ficción…”

Vegeta se da la vuelta y se da cuenta de que Oatmeel lo está apuntando con sus dedos índice y corazón de su mano derecha, con el pulgar hacia arriba, como si fingiera llevar una pistola.

– “Hmm…” – murmura el saiyajín. – “Hace mucho que no veía a uno de los tuyos…”

– “Me has reconocido…” – aprieta los dientes Oatmeel. – “¿Y aún así no has dicho nada? ¡¿Después de lo que nos hicisteis?!”

– “Lo que le pasó a los ceresianos no tiene nada que ver conmigo.” – dice el saiyajín. – “No fue personal.”

– “¡¡Arrasasteis mi planeta!!” – exclama el tipo. – “¡Tú y esos dos salvajes!”

– “Órdenes de Freezer.” – responde el saiyajín.

– “Según dicen, él ya ha pagado…” – responde Oatmeel.

Vegeta sonríe.

– “¿De qué te ríes?” – protesta el ceresiano.

– “Eso se lo debes a un Súper Saiyajín.” – dice el saiyajín.

– “Así que es cierto…” – murmura Oatmeel. – “Fue uno de vosotros…”

– “Je…” – sonríe el saiyajín.

De repente, el ceresiano ríe.

– “Ja… jaja… jajajaja…” – estalla en una carcajada. – “¡JAJAJAJA!”

– “¿Eh?” – se extraña Vegeta, que frunce el ceño. – “¿Qué te hace tanta gracia?”

– “Eres el Príncipe de tu raza… tan orgulloso…” – dice Oatmeal. – “Y resulta que el Súper Saiyajín… es otro…”

– “Grrr…” – aprieta los puños Vegeta.

– “¿Fue el calvo grandullón?” – se burla Oatmeal. – “¿O acaso fue el melenudo?”

El saiyajín se prepara para embestir, pero antes de poder hacerlo, el ceresiano dispara un rayo de ki rojo de ki que impacta en el pecho de Vegeta, derribándole.

– “Ghaa…” – tose sangre Vegeta, mientras se reincorpora con dificultad.

– “Vaya…” – se sorprende Oatmeel. – “No esperaba que sobrevivieras a eso… Te habrás hecho más fuerte durante estos años…”

Vegeta se pone en pie.

– “No importa.” – sonríe Oatmeel.

El ceresiano dispara de nuevo y Vegeta salta hacia un lado para evitar el ataque y ponerse a cubierto tras un muro.

Oatmeel sigue disparando a discreción, derribando la vivienda y rozando el hombro de Vegeta.

El saiyajín echa a correr por las calles de Dorakiya intentando sobrevivir a la tormenta de fuego.

– “¡NO HUYAS!” – exclama Oatmeel, sin cesar los disparos.

La aldea sufre la rabia del ceresiano, que ahora dispara con ambas manos.

– “¡MUERE! ¡MUERE!” – grita Oatmeel.


Pero de repente, alguien le agarra del brazo. Una garra plateada se clava en la ropa.

– “Basta.” – dice una voz ronca.

– “Lemin…” – reconoce Oatmeel al sujeto.

– “¡¡Este no es lugar para vuestras trifulcas!!” – exclama un pequeño vendedor. – “¡¿Quieres arruinarme el negocio?!”

 Ya muy lejos de allí, Vegeta, ensangrentado, entra en su nave.

– “Ah… ah…” – intenta recuperar el aliento. – “Maldita sea…”

Tiene múltiples heridas por todo el cuerpo. Varios disparos le han alcanzado

– “Ese bastardo…” – protesta el saiyajín. – “Un ceresiano… ¿Cómo puede haberse hecho tan fuerte?” – murmura. – “Y ese ojo… ese aparato… Parecía la versión ceresiana del scouter… ¿Le ayudaba a apuntar?”

El saiyajín, de repente, tose sangre de nuevo Se da cuenta de que su costado ha sido perforado por un disparo.

Malherido, Vegeta se arrastra hasta el tablero de comandos.

– “Otra vez… otra vez tengo que huir…” – dice mientras activa el regreso automático de la nave y su visión se vuelve borrosa. – “Soy… soy patético…” – murmura antes de desmayarse.

La nave abandona Dorakiya.

A lo lejos, Oatmeel observa la huida del saiyajín.


En ese instante, un sujeto camina hasta su lado.

– “El rastreador ha sido colocado.” – dice el tipo; un zalt de piel amarilla, vestido con pantalón azul oscuro, una camiseta negra sin mangas a juego con sus botas, y con dos espadas cruzadas en su espalda.

– “Buen trabajo, Soshiru.” – dice Oatmeel.

– “¿Por qué no le has dado tu verdadero nombre?” – pregunta Soshiru.

El ceresiano se cruza de brazos. No responde.

– “Que los demás disfruten la noche.” – dice Oatmeel. – “Mañana partimos.”

– “¿Le vas a regalar un día?” – se extraña el zalt.

– “Un día de sufrimiento.” – responde el ceresiano. – “Quiero que nos guíe hasta los demás… Acabaremos con todos los saiyajín.”

DBSNL // Capítulo 220: La Tierra responde

DBSNL // Capítulo 220: La Tierra responde

“¡¿Lo vio?!”

La diablesa Isonade ha obtenido una nueva forma gracias a la absorción de la esfera de seis estrellas. El monstruoso dragón resultante sale de su burbuja acuática, que se desvanece tras él.

– “Grrr…” – gruñe el demonio.

– “Impresionante…” – dice Cell. – “Tu poder ha aumentado y tu aspecto es mucho más fiero…”

– “Je, je…” – sonríe Isonade.

Cell esboza una media sonrisa que confunde a la diablesa.

– “Esto será divertido…” – dice el insecto.

– “¿Eh?” – se sorprende Isonade. – “Ggrrrr…” – gruñe ofendida. – “¡TE HARÉ PAGAR TU FANFARRONEARÍA!!” – exclama ella, abalanzándose sobre Cell.


El diablo propina un puñetazo en el rostro del insecto, lanzándolo hacia el mar, en el que se hunde.

En el agua, Cell puede ver como el dragón se zambulle tras él como un proyectil que se mueve en ese medio con una habilidad asombrosa.

Cerca de allí, Chidori mantiene su pie sobre la cabeza de la fusión metamor mientras observa contento a su hermana actuar.

– “Parece que ese combate también terminará pronto…” – dice el demonio, ejerciendo más presión sobre el cráneo de nuestras amigas.

Ub, que espera sobre una colina con sus manos hacia el cielo, siente la energía vital respondiendo su llamada.

– “¡YA ESTÁ AQUÍ!” – piensa Ub. – “¡La energía de la Tierra y de los planetas cercanos!”

Chidori continúa torturando a nuestras amigas.

– “¡DESPEDÍOS DE VUESTRA MISERABLE VIDA!” – grita el diablo.


El demonio levanta su pie para después poder pisar la cabeza de la guerrera con todas sus fuerzas… pero en ese instante, la fusión termina. Las chicas se separan y el pisotón cae entre sus cabezas, incrustándose en el suelo.

Las dos chicas, rápidas de reflejos, se apartan propulsándose con un blast de ki contra el suelo.

– “¡AHORA!” – exclaman al unísono, mientras se elevan y alejan del enemigo. 

– “Kamehame…” – recita Pan.

– “Garlick…” – recita Bra.

– “¡¡HAAAA!!” – exclama Pan.

– “¡¡HOOO!!” – grita Bra.

Los dos ataques se dirigen contra el diablo, pero éste hace girar su hoz y los repele hacia el cielo.

– “¡Eso no funcionará!” – se mofa Chidori.

La mano de Ub emite una tenue luz blanca con destellos celestes.

– “Ese tipo es muy rápido… si intento atacarle desde esta distancia, fallaré…” – se preocupa el chico.

El diablo, tras desviar los ataques de las chicas, mira al cielo, y se encuentra con que éste está repleto de copias de Pan y Bra.

– “¡ESO TAMPOCO!” – grita, furioso, alzando sus manos.

Un centenar de rayos caen del cielo sobre la zona, atravesando a las imágenes residuales de las chicas.

– “¡JA, JA, JA!” – se jacta el demonio.

De repente, el demonio siente una presencia frente a él y baja la mirada. Ub ha aparecido con el Shunkanido. Una esfera Genki brilla sobre su mano derecha.

– “¡¿EH?!” – se asusta el demonio.

– “¡¡DESAPARECE!!” – exclama el chico, proyectando el ataque a bocajarro.

– “¡¡GYAAAAAH!!” – grita Chidor, aterrado.

La esfera impacta contra el abdomen del enemigo y lo empuja a varios kilómetros de distancia antes de elevarse hacia el cielo verticalmente y estallar, iluminando la Tierra y disipando la tormenta.

Kaiosama celebra en su planeta.

– “¡LO HA CONSEGUIDO!” – celebra el Dios. 

Pero el Kaio del Norte siente una presencia a sus espaldas. La alegría cesa.

El Dios suspira y se da la vuelta para la recibir al recién llegado con una triste sonrisa.

En la Tierra, Ub se preocupa por sus amigas.

– “¡PAN!” – exclama el terrícola, buscando a su alrededor. – “¡BRA!”

Algo se mueve bajo tierra, y las chicas, enterradas, salen a la superficie.

– “¡AAAH!” – respira Pan una gran bocanada de aire. – “Casi me ahogo…”

– “Pero ha funcionado, ¿no?” – responde Bra.

– “Je, je…” – sonríe Ub, ilusionado al ver que están bien.

El chico se acuerda del Kaiosama y clama al cielo.

– “¡¿Lo vio, Kaiosama?!” – dice ilusionado. – “¡HE USADO LA GENKIDAMA!!” – exclama. – “¡¿Lo vio?!” – insiste.


Pero no hay respuesta.

– “¿Eh?” – se extraña Ub.

De repente, algo brilla en el cielo, en caída libre, llama la atención de nuestros amigos. Es un brillo celeste que enseguida se torna anaranjado a medida que desciende, hasta que deja de brillar.

– “¿EH?” – observan todos.

Es la Dragon Ball de tres estrellas. Ub se apresura en cazarla al vuelo.

– “¡La tenemos!” – celebra el chico.

Cerca de allí, el combate entre Cell e Isonade continúa. Bajo el agua, la diablesa propina una tormenta de violentos puñetazos.

En este medio, Isonade se mueve mucho mejor que Cell y así domina el combate. El demonio describe parábolas que se interceptan en su enemigo, golpeándole en cada pasada.

Cell intenta cubrirse en su barrera de energía. El demonio retrocede y utiliza su poder para aumentar la presión que el agua ejerce sobre el insecto, quebrando así su protección. La presión ahora recae sobre su cuerpo, cuyo exoesqueleto empieza a quebrarse.

El insecto, lejos de estar sufriendo, sonríe, confundiendo a Isonade.

De repente, Ub, que está celebrando con sus amigas, siente algo extraño. En la Corporación Cápsula, Madas también puede sentirlo

– “Ese ki…” – dice el viejo Kaioshin.

– “Es… el ki de un…” – dice el terrícola.

– “¡¡DIOS!!” – exclama Madas.

– “¡¡DEMONIO!!” – exclama Ub.

Algo bajo el mar estalla, secando la zona e inundando las zonas colindantes.

El cuerpo de Cell brilla intensamente. Se ha transformado.

ESPECIAL DBSNL /// Los dos grandes Súper Saiyajín // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte VIII: Viaje espacial

Los dos grandes Súper Saiyajín // Parte VIII: Viaje espacial

“¡Me haré más fuerte que un Súper Saiyajín!”

El Dr. Brief ha terminado la nave en unas semanas. Vegeta, vestido con un pantalón azul y una camiseta blanca, inicia su viaje con el objetivo de hacerse más fuerte que Kakarotto.

Desde el jardín de la Corporación Cápsula, Bulma, Brief, su esposa, Yamcha y Puar ven partir al saiyajín. La nave se eleva y acelera hasta desaparecer en el cielo.

– “Y ahí va…” – suspira Brief.

– “A ver si hay suerte y se pierde.” – bromea Yamcha.

Bulma mira a Yamcha de reojo, con mal humor.

En la nave, Vegeta teclea las coordenadas de su primer destino. 

– “Bien…” – sonríe el saiyajín de forma pícara. – “Creo que este será un buen lugar…”

Vegeta sigue tecleando.

– “Mientras tanto, empecemos a entrenar…” – dice el saiyajín. – “Gravedad x100. Estará bien para un calentamiento…”

La nave aumenta la gravedad en su interior.

De repente, Vegeta puede sentir la presión crecer en todo su cuerpo. Sus músculos se tensan para mantenerse en pie.

– “Kakarotto estuvo entrenando bajo esta gravedad…” – gruñe el saiyajín. – “¡Yo también lo haré! ¡Lo superaré!”

El saiyajín teclea de nuevo y el panel de comandos muestra que la gravedad ha aumentado a x150.

Vegeta casi se ve obligado a hincar la rodilla, pero lucha contra el peso con todas sus fuerzas.

– “Me haré más fuerte que tú…” – murmura. – “¡Me haré más fuerte que un Súper Saiyajín!”

En la Tierra, en los Universos 6 y 7, Son Goku entrena con Piccolo y con Gohan cerca del Monte Paoz. El saiyajín está enzarzado en una pelea con su hijo y el namekiano. Goku viste su gi naranja, el chico lleva el uniforme de Piccolo y el namekiano luce su ropa habitual, sin capa ni turbante.

Goku detiene un puñetazo de Gohan con facilidad.

– “Tres años…” – sonríe Goku con picardía. – “¿Crees que puedes alcanzarme en ese tiempo, Gohan?” – provoca a su hijo.

Piccolo ataca al saiyajín por la espalda.

– “No te pases, Son Goku.” – sonríe el namekiano, que intenta golpearle con el canto de la mano, pero Goku se agacha para evadir el ataque y se escabulle luego saltando por los aires. – “Un día podrías tener que tragarte esas palabras.”

Son Gohan sonríe mirando a su maestro, orgulloso de oírle decir eso de él.

Namekiano y mestizo embisten a Goku.

En los Universos 3 y 5, en el Monte Paoz, Chichi tiende la ropa fuera de la casa. Gohan, vestido con pantalón marrón con tirantes y camiseta blanca, estudia en su habitación. Por un pequeño sendero, Goku aparece arrastrando un gran lagarto, vestido con pantalón morado con una cuerda como cinturón y camiseta de tirantes blanca.

– “¡Traigo la comida!” – saluda el saiyajín, alegremente.

Por la ventana, Gohan puede ver a su padre llegando. El chico sonríe, contento de volver a tenerlo en casa.

Goku suelta el lagarto en el suelo. Chichi se acerca a él y le da un beso en la mejilla. 

De repente, el rostro de Goku muestra señales de dolor. Chichi puede sentir que el saiyajín se estremece durante un instante.

– “¿Estás bien?” – pregunta la mujer.

Goku se masajea el lado izquierdo del pecho, sobre el corazón, con los nudillos de la mano derecha.

– “Sí…” – sonríe el saiyajín. – “Es solo un poco de sobrecarga… He estado entrenando toda la mañana.”

– “Pues seguro que la sopa de lagarto te sentará bien.” – sonríe Chichi.

– “¡Genial!” – exclama Goku, contento.

En los Universos 3, 5, 6 y 7, Vegeta, descamisado, entrena en su nave, esforzándose al máximo, luchando contra la gravedad aumentada para poder, algún día, alcanzar a Son Goku. La nave se adentra en el espacio profundo.

BARDOCK – Avance DBS Manga


By: Red_Ribbon_DBZ


Uno de los personajes más famosos de Dragon Ball, entra en su semana fantástica.

El pasado 17 de Octubre de cumplían 31 años de su aparición en el célebre especial de televisión, del que han salido multitud de debates, escritos, y sin duda alguna, figuras y demás merchandising.

No contentos con eso, la web y app oficial de Dragon Ball ha publicado, como cada mes, los bocetos de las primeras páginas del capítulo 77 de Dragon Ball Super, cuyo estreno está previsto para este próximo 20 de octubre.

En ellos se nos confirma lo que todos pensamos hace apenas un mes, cuando se nos reveló el secreto de Monaito, que en esta nueva entrega tendríamos un flashback.

En las páginas de Toyotaro, vemos como los ceresianos y los namekianos comparten su rutina de forma pacífica. De hecho, incluso se ofrecen agua y verduras los unos a los otros. Claro está, los que reciben el agua son los de Namek.

Pero en una noche de luna llena, las cápsulas saiyanas hacen acto de aparición, y la transformación Ozaru es inevitable.

También aparecen viejos conocidos, como los hombres de Dodoria en el ya mencionado especial. Dibujados en su momento por Toyotaro, en su deliciosa sección dentro del site Dragon ball Oficial “Toyotaro lo dibujó”.

Mientras que los saiyanos se encargan de destruir todas las edificaciones y elementos de gran tamaño del planeta Cereal, las tropas de Freezer ejecutan a todos los que se encuentran a su paso.

Y mientras que eso ocurre, uno de los gorilas gigantes (con una distintiva cicatriz en el rostro) encaramado a un edificio ve a un pequeño ceresiano a la carrera huyendo de todo el desastre: ¡Granola! Y así se cierra el círculo del primer flashback que vimos hace meses del pequeño antagonista del nuevo arco de la franquicia de Akira Toriyama.

A eso, le tenemos que sumar el tráiler del nuevo DLC de Xenoverse 2, el Legendary Pack, del que tendremos listo para probar este mismo Otoño. En el se nos presenta a Gogeta, Broly, Caulifla y una sorpresa final que nos deja a la espera de que puede pasar a partir de este nuevo/viejo encuentro entre Fu y Bardock.