DBSNL // Capítulo 226: Fuego

DBSNL // Capítulo 226: Fuego

“Para él es un juego…”

En Jinko, Onisen y el diablo siguen luchando. La creación de Raichi demuestra tener una fuerza descomunal, pero el enemigo es ágil e inteligente. La ciudad está quedando reducida a escombros por el combate.

El diablo evita de nuevo un envite del androide y salta por encima de él.

Onisen, usando el salto temporal de Trunk y Hit, reacciona rápidamente y agarra la pierna del demonio para estamparlo violentamente contra el suelo.

A través de la pantalla, Raichi y los demás observan el combate.

– “Conserva mis habilidades…” – murmura Trunks.

El demonio se revuelve y dispara a bocajarro una onda de ki que no surte ningún efecto contra su adversario.

– “Qué resistente…” – se molesta el diablo.

Onisen alarga su brazo, que se enrolla en el cuello el demonio.

El diablo corta el brazo del androide con su espada.


La extremidad cae al suelo.

La piedra del brazo brilla y éste rápidamente repta de regreso a Onisen, pero el demonio ensarta su espada en la gema, que se apaga. La extremidad queda inerte. 

Onisen y el diablo se miran fijamente. El primero furioso; el segundo con una media sonrisa.

En el refugio de Raichi, el tsufur se impacienta.

– “Ese diablo es más listo de lo que parece…” – dice Reitan.

– “Ha comprendido el origen del poder de su adversario en unos pocos compases.” – dice Shula.

– “Hay más…” – añade Trunks. – “Parece que se está divirtiendo… Aún no ha revelado todo su poder.”

En el rostro de Raichi se reflejan las dudas que empiezan a brotar.

En Makyo, Gohan mantiene a la diablesa incrustada en el suelo, agarrando su rostro. De repente, el mestizo siente como el suelo aumenta de temperatura rápidamente hasta empezar a derretirse. Una columna de lava brota del piso y engulle a la diablesa mientras se proyecta hacia el cielo; Gohan se ve obligado a retroceder. 

Tras un instante, la columna retrocede y la mujer aparece ilesa sobre el cráter de lava.

– “Tu fuerza y tu ferocidad son dignas del Rey de los Demonios…” – concede ella.

– “Luché contra Dabra hace tiempo.” – responde Gohan. – “No me impresionó.”

– “Deberías verlo ahora…” – sonríe la diablesa.

– “¿Eh?” – se extraña Gohan.

Mientras tanto, en el Makai, Dabra y sus tres secuaces aterrizan frente a la entrada de una gran cueva que parece hundirse pajo la rocosa superficie.

– “Es por aquí…” – dice el demonio.

De repente, Vegeta aterriza tras el grupo de diablos.

Sin tener que darse la vuelta, Dabra esboza una media sonrisa.

– “Vegeta…” – murmura el demonio.

– “¡Pero si es el Rey de los criados…!” – se burla el saiyajín.

Vegeta echa un vistazo a los secuaces.

– “¿Hay que ser feo para pertenecer al grupo?” – los provoca.

Los enemigos se preparan para atacar, pero Dabra se da la vuelta y eso los detiene.

– “Vegeta…” – suspira Dabra, con desprecio. – “Estás herido… puedo oler tu sangre… Y las condiciones de este lugar son exigentes incluso para un guerrero como tú… ¿Qué pretendes?”

– “La última ve que nos encontramos me robaron la oportunidad de enfrentarme a ti.” – dice Vegeta. – “Pero esta vez no te escaparás.”

– “Han cambiado muchas cosas desde la última vez.” – sonríe Dabra con prepotencia. – “Mi poder se ha multiplicado.”

– “Bien…” – sonríe Vegeta de la misma forma. – “Porque el mío también.”

Vegeta aprieta los puños. Los secuaces de Dabra interpretan que va a atacar se abalanzan sobre él.

– “Je” – ríe Vegeta.

En Jinko, el combate continúa. Onisen carga contra el diablo, que de nuevo se ha puesto a la defensiva.

– “Para él es un juego…” – murmura Shula.

– “¿Tienes un plan B, tsufur?” – pregunta Reitan con cierto retintín.

– “Ganará…” – reitera Raichi, con voz algo temblorosa.

En Makyo, la diablesa extiende sus brazos en cruz y alza su mirada hacia el cielo; sus ojos arden. Una gran llama la envuelve y toma forma mientras aumenta de tamaño, revelando finalmente un gran fénix de puro fuego.

Mientras tanto, Krilín, Ten Shin Han, Pino, Mai y Baicha miran el combate en el horizonte.

– “¿Deberíamos ayudar?” – se pregunta Mai.

– “¿Acaso podemos?” – dice Pino.

– “Me siento inútil…” – refunfuña Ten.

Krilín parece preocupado por Gohan.

De repente, Baicha cree ver algo en el horizonte. Una edificación de roca negra.

– “¿Qué es eso?” – pregunta el pequeño. – “¿Es donde vive la señora?”

Ten Shin Han centra sus tres ojos en el paisaje.

– “Parece un castillo…” – dice el terrícola.

El fénix alza el vuelo para luego precipitarse en picado sobre Gohan, que se cubre con ambas manos pare recibir el impacto. 

Un estallido de fuego inunda la zona, provocando llamas que se levantan por encima de los cien metros.

Hinoyagi sonríe viendo el incendio.

Dibujado por Ipocrito

Entre la fogata, la figura de Gohan puede intuirse, aún en pie. El mestizo alza su mirada y la clava en el enemigo.

– “¿Eh?” – se sorprende ella.

El suelo bajo Gohan se resquebraja antes de que él salga a toda velocidad hacia el enemigo. Un túnel de vacío se crea entre las llamas a su paso.

Gohan se presenta frente a Hinoyagi y le propina un puñetazo en la cara que la lanza hacia el horizonte. El golpe retumba por Makyo como si de un trueno se tratara.

Los ojos de Gohan están en blanco, sus colmillos afilados, y su musculatura ha aumentado.

ESPECIAL DBSNL /// Los dos grandes Súper Saiyajín // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte XIV: Granola, el cereliano

Los dos grandes Súper Saiyajín / Parte XIV: Granola, el cereliano

El Príncipe Vegeta seguirá el mismo destino que su raza…

El suelo se quiebra bajo los pies de Granola y Vegeta. Algunas porciones se hunden mientras otras se elevan. El estruendo es ensordecedor.

Los dos contrincantes se abalanzan el uno contra el otro y se propinan un puñetazo en la cara simultáneamente.

La nave pilotada por Hermila, un humanoide bípedo de piel verde y larga cabellera naranja cuya morfología recuerda a un ave, abandona el sentenciado planeta.

– “¿De verdad vamos a abandonarle?” – pregunta Yuzun.

– “Él lo ha pedido…” – dice Soshiru, con pesar.

En la superficie, el combate continúa.

Vegeta y Granola intercambian puñetazos. El saiyajín, pese a haberse recuperado gracias a las ondas blutz emitidas por el cometa, sigue malherido. El cereliano pelea con todo su empeño.

Granola intenta usar uno de sus certeros golpes, pero Vegeta ha entendido el peligro de la técnica y logra evadirla y contraatacar, propinando un puñetazo al cereliano en el rostro, arrancándole así el visor.

Vegeta pisa el aparato, que se hace añicos. 

– “Sin esto ya no podrás usar esos movimientos tan molestos…” – sonríe el saiyajín.

– “Bastardo…” – gruñe Granola, que se limpia la sangre del labio con su muñeca mientras se pone en pie.

El cereliano aprieta los dientes con rabia, pero una sonrisa se dibuja en su rostro.

– “No importa…” – dice Granola. – “Moriremos aquí los dos… El Príncipe Vegeta seguirá el mismo destino que su raza… Erradicados por un meteorito.”

– “El Planeta Vegeta fue destruido por Freezer.” – le corrige el saiyajín.

– “¿Eh?” – dice el cereliano, confuso. – “Pero… Si trabajabais para él…”

Vegeta escupe sangre al suelo.

– “Y así nos lo pagó…” – dice el saiyajín. – “El gran Freezer temía la leyenda Súper Saiyajín…”

– “Mientes…” – gruñe Granola. – “¡Mientes!”

– “No me importa si no me crees.” – dice Vegeta.

El saiyajín choca sus puños, listo para continuar.

– “¡Vamos!” – exclama Vegeta. – “¡Tengo que convertirme en un Súper Saiyajín antes de que sea demasiado tarde!”

– “¿Convertirte… en un…?” – se sorprende Granola.

Vegeta embiste.

La situación empeora. El meteorito está cada vez más cerca y se ve más grande en el cielo. El clima es alterado y las nubes forman una espiral que solo deja ver el astro sobre sus cabezas. Columnas de lava brotan del suelo.

Vegeta y Granola pelean, pero cada vez con menos fuerzas.

– “¿Por qué…?” – se pregunta el saiyajín. – “Voy a morir… ¡Voy a morir aquí! ¡¿Por qué no me transformo?! ¡¿Por qué no despierta el Súper Saiyajín dentro de mí?!”

– “¿Freezer los traicionó?” – se pregunta Granola. – “¿Son víctimas?” – recuerdos de Vegeta, Nappa y Raditz masacrando Cereal invaden su mente. – “¡NO! ¡Es un asesino! ¡Merece morir!”

Granola intenta golpear a Vegeta, pero el saiyajín le agarra del brazo y tira de él con fuerza para propinarle un cabezazo. La frente de ambos guerreros sangra y caen de espaldas al suelo, semi-inconscientes.

En Cereal, una joven y bella muchacha pasea por las calles del medieval planeta cargando una bolsa de comida cuando tres luces aparecen en el cielo, sobrevolando la ciudad hasta caer en el horizonte, en un núcleo urbano vecino.

La mujer adelante el paso hasta su casa y sube al primer piso, desde el que pretende ver mejor lo ocurrido. Al asomarse a la ventana es sorprendida por un cegador destello seguido de un gran estruendo y una ola expansiva que la empuja hacia atrás con violencia.

Mientras tanto, en la plaza de la ciudad, un grupo de cerelianos forman.

– “¡Es una invasión!” – informa el líder del improvisado escuadrón. – “¡Defenderemos Cereal!”

– “¡¿Quién nos ataca?!” – pregunta un soldado.

– “Estoy seguro de que es el Imperio…” – dice un joven Granola. – “¡Pero los repeleremos!”

– “¿Cuántos hombres habrán traído?” – pregunta un soldado.

– “Es el Imperio… Esperad un ejército…” – responde otro.

De repente, sobre ellos, en el cielo, tres siluetas flotando. Un grandullón calvo, un pequeño de pelo puntiagudo y otro tipo de mediana estatura y larga cabellera.

– “¿Eh?” – se sorprende Granola. – “Son solo tres…”

El grandullón alza su mano derecha y realiza un gesto con sus dedos índice y corazón.

La plaza salta por los aires.

Granola despierta entre los escombros. Silencio absoluto. Humo y polvo en el ambiente. Olor a quemado.

– “Compañeros…” – murmura el malherido cereliano.

Los cuerpos de su escuadrón están semienterrados entre el amasijo de roca.

El cereliano camina por las calles en ruinas.

– “Muesli…” – murmura Granola. – “Oatmeel…”

En el horizonte puede ver su casa en ruinas.

– “No… ¡Muesli!” – exclama casi sin voz, nervioso.

El cereliano intenta correr, pero se cae al suelo. De rodillas sigue avanzando.

– “Por favor… Por favor…” – repite sin cesar. – “Por favor…”

Al acercarse a su casa, entre los escombros puede ver a su esposa atrapada.

– “Muesli…” – sufre él. – “No…”

Granola aparta varios escombros y se arrodilla junto a su mujer, que entreabre los ojos con dificultad.

– “Cariño…” – llora el cereliano.

– “Lo siento…” – dice ella con una mano sobre su abdomen. – “Lo siento mucho…”

– “Tranquila…” – intenta consolarla Granola. – “Todo irá bien…”

Granola pone su mano sobre la de su mujer.

– “Oatmeel…” – llora ella. – “Oatmeel…”

– “Pagarán por esto…” – llora Granola. – “Te lo prometo…”

En su mente, Granola repasa el instante en el que ha visto a sus enemigos; las tres siluetas… y sus colas ondeantes.

– “Saiyajín…” – gruñe Granola.

En el horizonte, una nueva explosión.

– “¡¡Siguen en el planeta!!” – piensa el cereliano.

– “Granola…” – sufre su mujer.

– “Aguanta, Muesli…” – dice Cereliano, haciendo reposar a su mujer en el suelo. – “Yo me encargaré… Descansa.”

– “Granola…” – repite ella, intentando agarrar a su esposo.

Pero Granola no se detiene y sale volando hacia sus enemigos.

En una ciudad cercana, Vegeta, Nappa y Raditz masacran a los habitantes.

– “¡Ya has destruido dos ciudades, Nappa!” – protesta Raditz. – “¡Freezer nos pagaría mejor si te controlaras un poco!”

– “¡Solo me divierto!” – dice el grandullón.

Vegeta se harta de sus compañeros.

– “Acabad de una vez… Me voy a la siguiente ciudad.” – dice el saiyajín antes de alzar el vuelo.

De repente, algo golpea a Raditz, que sale disparado contra un edificio cercano.

– “¿Eh?” – se sorprende Nappa.

Granola, malherido y cansado, se planta frente a ellos

– “Bastardos…” – gruñe el cereliano.

– “Un cereliano…” – dice Nappa. – “¿De dónde sales tú?”

El saiyajín mira de arriba abajo a su enemigo.

– “Pero si estás casi muerto…” – sonríe el saiyajín.

Raditz se levante entre escombros, frotándose la mejilla.

– “Ese imbécil…” – gruñe el hermano de Kakarotto. – “¡Deja que me encargue de él, Nappa!”

Granola mira a su contrincante con asombro.

– “No… no le he hecho nada…” – piensa el cereliano, sorprendido.

Nappa se cruza de brazos.

– “Él te ha golpeado… supongo que es justo.” – refunfuña el saiyajín.

Raditz se sacude el polvo y se cruje el cuello y los puños.

– “Voy a divertirme un poco…” – dice el saiyajín.

Granola se pone en guardia. Una gota de sudor frío recorre su frente.

– “¡¡VOY A MATARTE, SAIYAJÍN!!” – grita, desesperado, antes de embestir.

Raditz le espera con una sonrisa macabra en su rostro.

En unos minutos, el combate ha terminado. Granola está tumbado en el suelo y Raditz le propina una patada tras otra.

Granola escupe sangre.

– “Sois… sois unos monstruos…” – dice el cereliano, magullado y malherido, sin fuerzas.

Nappa se acerca a él, lo agarra del cuello de la camisa y lo levanta sobre su cabeza.

– “Si te has sorprendido con el poder de esta piltrafa, ni te imaginas el poder del Príncipe Vegeta…” – se burla el saiyajín.

– “El Príncipe… Vegeta…” – repite Granola.

Nappa lo lanza a un lado y, antes de que caiga al suelo, le lanza un blast de ki. El cuerpo humeante del cereliano sale despedido.

– “¡Era mío, Nappa!” – protesta Raditz.

– “Tardabas demasiado.” – sonríe Nappa.

El cereliano abre los ojos. El planeta sigue quebrándose. El meteorito está cada vez más cerca.

– “Vegeta…” – murmura Granola.

El cereliano pone todas las fuerzas que le quedan en intentar levantarse.

Pero Vegeta también se está poniendo en pie.

– “No hemos… terminado…” – gruñe el saiyajín.

El cielo está completamente cubierto por el meteorito. Se acaba el tiempo.

Los dos se miran. Determinación en sus ojos.

– “¡¡YAAAAH!!” – gritan los dos a la vez.

El saiyajín y el cereliano se embisten. Un puñetazo simultaneo en el rostro de su contrincante. Doble K.O.

Antes de que los dos caigan al suelo, una luz dorada brilla entre ellos y los engulle.

El meteorito impacta contra el planeta. Una silenciosa explosión en mitad del espacio.

La onda expansiva sacude la nave de Hermila.

– “¡¡AGARRÁOS!!” – advierte el piloto.

Las luces de la nave parpadean. El vehículo tiembla violentamente. Todos se sujetan donde pueden para no caerse.

Cuando la calma regresa, frente a ellos, Granola está tumbado en el suelo.

– “¡¿Qué?!” – se quedan todos sorprendidos.

– “¡¡GRANOLA!!” – corre Soshiru a socorrerlo.

En un planeta remoto con seres pequeños de piel rosada, cabeza redonda y orejas formadas por tres protuberancias unidas entre sí por una membrana, vestidos con túnicas, Vegeta se encuentra tumbado en el suelo entre un grupo de esas criaturas que lo observan.

En la Tierra, Son Goku aparece en una colina cercana a su casa.

En los Universos 3 y 5, son Goku casi se desmaya, pero alguien lo sujeta antes de que caiga al suelo; es Piccolo.

– “Goku…” – dice una voz; es Piccolo. – “¿Por qué lo has hecho?”

Son Goku está sudando. No se encuentra bien.

– “No lo sé…” – sonríe el saiyajín.

– “En tu estado…” – murmura Piccolo, preocupado. – “Ha sido una estupidez.”

– “Es posible…” – Goku fuerza una sonrisa.

Goku cierra los ojos.

– “Gracias, Piccolo.” – dice el saiyajín.

– “¿Eh?” – dice el namekiano, confuso.

– “Cuando mi hermano se llevó a Gohan, me ayudaste.” – dice Goku. – “Gracias.”

– “¿Ahora me sales con eso?” – se burla Piccolo. – “Pensé que sería más fácil eliminar a Raditz si luchábamos juntos. Eso es todo.”

– “Je, je…” – sonríe el saiyajín. – “Claro… A veces se me olvida que eres el Rey de los Demonios…”

– “No bajes la guardia, Son Goku.” – sonríe el namekiano. 

Son Goku pierde el conocimiento.

– “Gracias a ti…” – murmura Piccolo.

En los Universos 6 y 7, Son Goku llega a la Tierra con una media sonrisa en su rostro.

– “Cuando despierte, querrá matarte.” – dice Piccolo.

– “Lo sé…” – sonríe Goku.

Piccolo sonríe de forma cómplice.

– “Puede que en el fondo no seas tan inocente e idiota como otros creen…” – dice el namekiano.

– “Je, je…” – ríe el saiyajín.

En los Universos 3 y 5, Piccolo lleva a Goku hasta su casa. Chichi sale a recibirlo mientras llora a moco tendido. Gohan la acompaña.

– “¡¡GOKU!!” – exclama ella. – “¡¿Qué le has hecho a mi marido?!” – le espeta al namekiano. – “¡¿A dónde te lo has llevado?!”

Gohan puede ver como el namekiano está claramente preocupado. Los cuatro entran en casa.

2022 DRAGONBALLERO


By: Red_Ribbon_DBZ


El 2022 será dragonballero o no será.

Según avanzamos hacia el final del 2021, comienzan los anuncios de cara al siguiente año.

Y el 2022 va a venir cargado de Dragon Ball en el terreno audiovisual, concretamente en el terreno cinematográfico y en el sector del videojuego.

Por una parte, hace una semana se nos presentó DRAGON BALL “THE BREAKERS”, un nuevo juego multijugador online, para hasta 8 jugadores, que verá la luz el año que viene, aún sin fecha concreta.

Sobre este título, tenemos en su web oficial una entrevista con el productor Ryosuke Hara, del que sacamos varios puntos interesantes.

En cuanto a la trama del juego, nos hablan de los diferentes protagonistas.

“Los protagonistas son civiles comunes que se ven atrapados en una Veta Temporal, donde el tiempo y el espacio se mezclan. Con la ayuda de los Patrulleros del Tiempo, los Supervivientes deben encontrar la manera de detener a los famosos villanos de Dragon Ball.”

Como podemos ver, cobra sentido la unión que ya adelantaron que existiría con Xenoverse 2.

“La mayor diferencia con otros juegos de DB, es que “THE BREAKERS” arrojará luz sobre la gran diferencia de poder entre los villanos y los seres humanos normales. Algo que se ve en la obra original de Dragon Ball, y que los jugadores podrán experimentar en primera persona.”

Sobre el papel que tendrá el villano o “Raider” como lo denominan en “The Breakers” (Cell, Freezer y Boo aparecen en las imágenes oficiales) se dicen cosas muy interesantes de la dinámica del juego.

“El hecho de que se transformen durante la partida es una característica bastante singular. Cada vez que se transforman, no solo aumenta su poder y habilidades. Además, cada vez que el Raider se transforma en su siguiente forma, se les da el privilegio de destruir un área, poniendo a los supervivientes en una situación mucho más complicada a medida que avanza la partida.”

Los últimos momentos de cada partida prometen ser intensos a más no poder.

Una de las grandes dudas, junto con el precio (confirmado que no será un juego gratuito) era si habrá modo para un solo jugador. También tenemos respuesta:

“Tendremos un Modo Tutorial que explica la trama del juego y los controles básicos, pero el juego se centrará principalmente en el Multijugador Online. Por ello el precio del juego base será muy inferior a los 69,99 euros.”

Para poder acceder a la beta, debes ir a la web de Bandai Namco e inscribirte antes del día 30 de noviembre. Dicha prueba será exclusiva de PC vía Steam y está fechada para el 4 y 5 de diciembre.

Puedes consultar la entrevista completa aquí: BANDAI NAMCO

¡Pero hay más! Ya sabemos que 2022 viene marcado como el año de estreno de nueva película,Dragon Ball Super: Super Hero”.

Mientras esperamos el evento Jump Festa, donde Dragon Ball Super tendrá voz el 18 de diciembre, podemos ir sacando conclusiones por otras vías para adivinar fecha aproximada de estreno.

Como cada mes, tenemos un vistazo a las figuras de la franquicia que saldrán al mercado japonés. En este caso podemos ver las que estarán fechadas para el mes de abril de 2022. Entre ellas Goku y Vegeta.

Hasta aquí todo bien. Pero si prestamos atención vemos que las indumentarias de ambos saiyanos son idénticas a las SH Figuarts que vimos en octubre y que eran 100% basadas en la próxima película de Dragon Ball.

Como ya ocurrió con “La Resurrección de F”, su estreno fue en abril, cerca de la Golden Week, periodo festivo importante en el país nipón.

Si damos esta hipótesis como válida y lo sumamos al precedente de “Dragon Ball Super: Broly”, cuyo estreno en España fue apenas un mes y medio después, ¿podríamos tener la nueva película para fechas veraniegas en nuestro país?

El panel de Dragon Ball Super de la Jump Festa está cada vez más cerca…

DBSNL // Capítulo 225: Onisen

DBSNL // Capítulo 225: Onisen

“No pareces del tipo altruista…”

En el planeta Jinko, la creación de Raichi se enfrenta al diablo.

El joven demonio apunta al enemigo con su espada.

– “Voy a acabar esto rápido…” – dice el diablo.

Pero de repente, el hombre de Raichi se desvanece en pequeñas piezas.

– “¿Eh?” – se sorprende el diablo, confuso.

A su espalda se reconstruye la criatura.

El demonio siente el peligro y se agacha justo a tiempo para evitar un puñetazo.

– “¡Ha estado cerca!” – parece divertirse el diablo. – “¿Qué más sabes hacer?”

El demonio recupera la distancia con el enemigo y cruza los brazos frente a su pecho. Las piedras shintai empiezan a brillar intensamente.

– “¿Vas a atacar?” – se burla el demonio.

Un cañonazo de ki rojo es emitido por la criatura.

El diablo usa su arma para cortar el torrente de energía por la mitad. La ciudad queda arrasada completamente a lo largo de la bifurcación creada por el demonio.

– “Eso ha sido peligroso…” – sonríe el diablo. – “Tienes un poder devastador… ¿Eres artificial? Siento parte del Makai en ti, pero hay algo más…”

En el refugio de Raichi, Trunks y los demás observan el combate.

– “Son… son aterradores…” – tartamudea Shula.

– “Tu criatura es impresionante…” – dice Trunks. – “Pero el enemigo parece seguro de sí mismo…”

– “Onisen ganará.” – dice Raichi. – “He corregido todos los errores de Hatchiyack. Es una creación superior.”

– “¿Y qué piensas hacer después?” – pregunta Reitan. – “No pareces del tipo altruista…”

– “Podré ver, al fin.” – responde Raichi.

– “¿Ver?” – se extraña Trunks.

En un planeta cubierto por tinieblas, Son Gohan y los demás aterrizan.

– “¿La atmosfera es respirable?” – pregunta Mai.

– “Está en el límite.” – dice Pino.

– “Tengamos cuidado.” – dice Ten. – “Intentemos no hacer esfuerzos innecesarios…”

– “Eso no depende de nosotros.” – suda Krilín, preocupado.

Gohan es el primero en bajar de la nave.

– “¿Dónde estamos?” – se pregunta el mestizo.

En la cima de una roca, una mujer les recibe.

– “Bienvenidos a Makyo.” – saluda ella, con una pícara sonrisa. – “Soy Hinoyagi.”

Nuestros amigos se ponen en guardia.

– “Es un demonio…” – dice Ten.

– “No hay duda…” – confirma Krilín.

La mujer de larga cabellera blanca viste con ropajes parecidos a los de Dabra y tiene una vara en su mano.

– “Tú…” – dice ella mirando a Gohan. – “Sin duda eres el que mató a los otros…”

El mestizo se transforma en Súper Saiyajín 3 completo repentinamente, emitiendo una fuerte corriente de aire y sorprendiendo a sus amigos.

– “Gohan…” – se preocupa Krilín.

La diablesa sonríe.

– “Eres un tipo de pocas palabras, ¿eh?” – dice ella. – “Veamos de qué eres cap…”

Gohan aparece frente a ella y le propina un puñetazo en la cara que la lanza a través del frío y oscuro páramo. Luego sale volando tras ella.

Los demás se miran entre ellos, un poco asustados.

La diablesa se detiene en el aire.

– “Maldito…” – protesta ella. – “¡No dejaré que me trates así en mi territorio!”

Gohan se dirige hacia la diablesa cuando ella sopla y genera una gran llamarada que engulle al mestizo.

Pero, lejos de achantarse, Gohan atraviesa el fuego y propina un puñetazo en el abdomen de la diablesa.

– “Necesitarás hacerlo mejor…” – sonríe el mestizo, que agarra el rostro de la diablesa y desciende a toda velocidad.

El mestizo incrusta el enemigo en el suelo.

Mientras tanto, en el Makai, Dabra alza el vuelo desde la torre del castillo, escoltado por tres demonios. Los cuatro ponen rumbo al sur, liderados por el hijo de Abraca.

El primero de los escoltas es un diablo alto de piel verde-agua y cabello blanco erizado; viste una armadura rosada cubierta por una túnica blanca. El segundo es alto y musculoso, su tez es gris, no tiene cabello, pero sí dos largas patillas lacias de color rosado; viste una armadura negra y una capa granate. El tercero es el de menor estatura del grupo, y su piel es de color verde oliva, sin cabello, su cara recuerda a un murciélago; su armadura es marrón y lleva una capa amaranto a juego con sus muñequeras.

Vegeta, Goten y Trunks pueden ver a los demonios pasando sobre ellos.

– “¡Se mueven!” – exclama Goten.

– “¿Los seguimos?” – pregunta Trunks.

Vegeta se pone en pie.

– “Necesito que confiéis en mí…” – dice el saiyajín.

– “Papá…” – duda Trunks.

– “No sabemos a qué están esperando esos demonios…” – dice Vegeta, refiriéndose a la multitud que aguarda a los pies del castillo. – “Ni tampoco a dónde se dirige Dabra…”

– “Necesitamos respuestas.” – se cruza de brazos Goten.

– “Sí…” – dice Vegeta, mientras una gota de sudor recorre su frente. – “Y tiempo…”

En el planeta de Kaiosama, el Dios del Norte se ha preparado un té y se sienta en su mesita de jardín. Da un sorbo a su bebida caliente y suspira.

– “¿Seguro que no quieres nada?” – pregunta a su acompañante.

Frente a él, de pie, con los brazos cruzados y cara de pocos amigos, Piccolo Daimaoh.

– “Me envía el señor Moro” – dice el namekiano.

– “Señor, ¿eh?” – sonríe Kaiosama con retintín.

– “Tsk…” – protesta Piccolo.