DBSNL // Capítulo 235: Ayuda inesperada

DBSNL // Capítulo 235: Ayuda inesperada

“¿Quién eres tú…?”

Trunks se levanta entre escombros, aún conservando el Súper Saiyajín 3

– “¿Es que nunca es suficiente?” – se pregunta el mestizo. – “¡¿Por qué nunca soy lo suficientemente fuerte?!” – exclama mientras reaviva su aura. – “¡HYAAAAA!” – clama al cielo, exprimiendo hasta la última gota de ki.

El mestizo sale volando hacia el enemigo.

Shiras le espera en guardia, con su mano izquierda hacia delante, con la palma hacia arriba, invitando al saiyajín, y con el brazo derecho en su espalda, ocultando su vara.

– “A nuestro lado eres solo un aficionado.” – murmura el ángel.

Haciendo girar su bastón, Shiras intercepta a Trunks, propinándole un golpe en la barbilla. El mestizo pierde su arma.

Acto seguido, con la punta de la vara le golpea el pecho del mestizo, haciéndole perder su transformación y remitiéndolo al punto del que vino.

No muy lejos de allí, Onisen y Reitan han escuchado a Shido.

– “¿Qué opinas?” – pregunta el demonio.

– “Ni lo sueñes…” – protesta Reitan.

– “No te hablo a ti, herajín.” – dice Shido con desprecio. – “Tu opinión es irrelevante. Hablo al otro lado de la pantalla…” – sonríe.

Reitan frunce el ceño.

– “No me importa lo que diga Raichi.” – dice el herjaín. – “No permitiré que te lleves la Dragon Ball.”

En el planeta-laboratorio del tsufur, el doctor parece pensativo.

Shido insiste.

– “Raichi…” – murmura el demonio. – “Tengo una teoría…” – dice. – “Es casi un presentimiento… y los odio…” – se frustra un instante. – “Son irracionales…”

– “¿De qué hablas?” – protesta Reitan.

– “Quiero probarlo.” – le dice al tsufur. – “Quiero compartir mis respuestas para poder acceder a más preguntas.” – extiende su mano hacia Onisen. – “Acepta mi propuesta… Raichi.”

Reitan tiene un mal presentimiento y mira de reojo a Onisen, pero enseguida recibe un golpe del androide que lo lanza a través de la ciudad. La esfera de siete estrellas queda tirada en el suelo.

Trunks no pretende rendirse y se levanta. Sangra por la boca y se queja del golpe en el pecho.

– “Hit… Whis…” – piensa el mestizo. – “Gohan… Jaco… Toppo… Mamá… ¿Habéis muerto en vano?”

Trunks reclama su arma, que acude rauda a su llamada… pero al pasar junto a Shiras, éste se da la vuelta rápidamente y la batea, partiendo la espada en varios pedazos

– “Ah… ah…” – respira el mestizo con dificultad.

Lágrimas recorren su rostro.

Shiras apunta con su mano izquierda a Trunks y materializa una esfera de ki verde.

El mestizo, pese a estar a kilómetros de distancia y tener la vista borrosa, puede ver un pequeño destello esmeralda en lontananza.

Shiras dispara. El rayo de ki se aproxima al mestizo rápidamente.

Trunks cierra los ojos con fuerza, decepcionado consigo mismo, asumiendo su nuevo fracaso.

De repente, algo se ha interpuesto entre él y la muerte. El ataque ha chocado contra una cúpula invisible que lo protege.

– “¿Eh?” – se sorprende el mestizo, que abre los ojos.

Una voz le habla.

– “Trunks… Tan inútil como siempre…” – dice el recién llegado.

El mestizo se da la vuelta y se sorprende al ver a un viejo enemigo.

– “¡¿CELL?!” – exclama Trunks.

Shiras cesa su ataque. Cell desvanece la barrera.

– “Ese tipo…” – murmura Shiras. – “Estaba en Popol… El androide que se proclama perfecto…”

Cell camina hasta adelantar a Trunks

– “¿Qué haces aquí?” – le pregunta el mestizo.

– “He sentido varias energías interesantes en este lugar…” – responde Cell. – “No voy a mentirte, me interesaba más otro combate…” – fanfarronea. – “Pero luego he sentido su presencia…” – frunce el ceño, poniéndose serio.

– “¿Lo conoces?” – se sorprende Trunks.

– “Nadie me hace sentir inferior…” – gruñe Cell. – “Nadie me humilla y se sale con la suya…”

El ki de Cell aumenta de forma descontrolada. Su cuerpo brilla. Trunks se ve obligado a cubrirse el rostro y casi sale volando por el poder que emana del insecto.

Cell se ha transformado. Trunks observa con asombro la nueva forma del androide.

La mirada de Cell denota una determinación nunca vista antes en el insecto.

En Makyo, el ataque de Piccolo cae sobre la superficie del planeta y sobre Gohan. Un cráter empieza a formarse a medida que la esfera de ki se incrusta en el frío páramo de roca granate.

– “¡¡SON GOHAN!!” – sufre Krilín.

El ataque sigue avanzando. Las montañas de los alrededores se derrumban. Un terremoto sacude Makyo. El suelo se resquebraja.

Mai abraza a Baicha. Shula y Hinoyagi miran con horror lo sucedido.

– “Moriremos todos…” – murmura el ira-aru, aterrado.

Pero de repente, un rugido ensordecedor estremece a todos los presentes.

El ataque de Daimaoh empieza a retroceder

– “¡¿Qué demonios…?!” – se sorprende Krilín.

– “Gohan… está…” – dice Pino.

El cuerpo de Gohan aumenta de tamaño, su hocico crece, sus manos cada vez abarcan más del ataque de Piccolo. 

– “¡¡Se está transformando en mono gigante!!” – exclama Mai, que recuerda al pequeño Son Goku destrozando el castillo de Pilaf. – “¡¿Por qué?!”

– “Está perdiendo el control…” – murmura Krilín.

El simio gigante de pelaje dorado abre sus fauces y dispara una esfera de ki rojo que se incrusta en el ataque de Piccolo y empuja la esfera de ki hacia el cielo, donde se pierde.

El namekiano observa a Gohan con curiosidad cuando una nueva jaqueca sacude su mente. Imágenes de Gohan convertido en ozaru durante su entrenamiento esperando a la llegada de los saiyajín. Gohan durmiendo en la intemperie sobre una montaña elevada. Un par de manzanas.

– “Ese no soy yo…” – gruñe Piccolo. – “Yo soy el Rey de los Demonios… ¡SOY PICCOLO DAIMAOH!”

Gohan clava su mirada en él y dispara con su boca.

Piccolo se eleva por encima del ataque para evadirlo y pone rumbo hacia el mestizo.

– “¡¡JAJAJA!!” – ríe de forma macabra.

El namekiano empieza a crecer a medida que cae sobre Gohan, haciéndose así gigante antes de darle un puñetazo en la cara al ozaru.

Dibujado por Beldum

El simio cae de espaldas al suelo.

Krilín sufre por sus amigos.

– “Hay que cortarle la cola…” – dice el terrícola.

– “Si haces eso, Piccolo lo matará.” – dice Pino.

– “Maldita sea…” – gruñe Krilín. – “¿Es que solo podemos mirar mientras nuestros amigos se matan?”

En el castillo, Baicha se libera del abrazo de Mai.

– “¡¡BAICHA!!” – exclama ella.

Pero el pequeño humano, con lágrimas en los ojos, corre hacia los dos titanes.

Piccolo se sienta sobre el ozaru y le propina un puñetazo tras otro en la cara. Gohan intenta dispararle con sus fauces, pero cada golpe se lo impide.

Baicha se acerca al rostro de Gohan.

– “¡¡GOHAN!!” – exclama el niño. – “¡¡BASTA!! ¡GOHAN!”

Finalmente, Gohan logra agarrar los brazos de Piccolo y retener al namekiano lo suficiente para cargar una esfera de ki, pero en el último instante, Daimaoh se libera y nuevo puñetazo hace que el ozaru gire su rostro hacia un lado antes de disparar.

Una gigantesca bola de energía roja se aproxima a Baicha.

– “¡¡NOO!!” – llora Mai.

– “¡¡BAICHA!!” – exclama Krilín, que intenta correr hacia él.

Una gran explosión sacude el lugar.

Todos se quedan helados antes de ser empujados por la violenta onda expansiva. 

Piccolo y Gohan siguen peleando, ajenos a lo ocurrido.

De repente, Ub aparece junto a Mai con Baicha en brazos, con su uniforma de Papayaman, pero sin casco.

– “Ha estado demasiado cerca…” – suspira el chico de Isla Papaya.

– “¡¿Ub?!” – se sorprende la mujer.

Pan y Bra aterrizan junto Krilín. Pan viste el uniforme de Piccolo con collarín blanco, Bra viste su mono negro con camiseta rosa.

– “Chicas… ¡Estáis vivas!” – se emociona el terrícola. – “Pero… ¿Qué hacéis aquí?”

– “Es una larga historia…” – dice Bra.

– “Estábamos en la Tierra cuando sentimos las energías de Piccolo y papá…” – dice Pan. – “Ub usó el Shunkanido.”

– “¡¿Ub también está aquí?!” – se preocupa Krilín, que cuyo último recuerdo del chico era poseído por Janemba.

– “Ha vuelto a la normalidad… pero ahora es completamente humano.” – dice Pan.

El rugido del ozaru interrumpe la conversación. Pan se queda de piedra al ver a su padre transformado en simio.

– “¡¿Qué…?! ¡¿Qué significa esto?!” – se pregunta ella, aterrada. – “¿Papá?”

En el Makai, Dabra se levanta de entre los escombros y mira a su agresor. Alguien ha intervenido en su duelo con Vegeta.


Frente al saiyajín, un diablo armado con un martillo desafía al Rey de los Demonios.

– “¿Quién eres tú…?” – pregunta Vegeta, que se arranca la lanza del muslo.

– “Eso no importa. Conozco a Gohan.” – responde él.

– “¡¿Gohan?!” – se sorprende el saiyajín.

Dabra camina hacia ellos.

– “Sesshoseki…” – sonríe el diablo. – “Desertor…”

Sesshoseki carga el martillo sobre su hombro derecho.

– “Tu amigo se encuentra en esa dirección.” – le dice a Vegeta, señalando la cueva. – “No hay tiempo que perder.”

– “¡¿EH?!” – dice Vegeta, confuso.

Sesshoseki deja caer su maza al suelo y una prisión de roca encierra a Dabra.

– “¡Largo!” – insiste el diablo.

Vegeta aprieta los dientes. No soporta tener que abandonar el combate, pero entiende lo que hay en juego.

El saiyajín sale volando hacia el interior de la oscura gruta.

Dabra eleva su poder y rompe su prisión.

Sesshoseki se pone en guardia. Una gota de sudor recorre su frente.

– “¿Osas enfrentarte a tu Rey?” – dice Dabra.

– “Para llamarme desertor, creo que tú fuiste el que aceptó ser el criado de un brujo con tal de salir de aquí…” – responde Sesshoseki con cierto retintín.

Dabra frunce el ceño, ofendido. Sesshoseki agarra con fuerza su martillo.

Cerca del castillo del Makai, Goten y Trunks se encuentran cara a cara con los gemelos demoníacos. Los dos mestizos se han quedado sin fuerzas y parecen a merced de sus enemigos.

Goten se pone en pie y se coloca junto a su amigo.

– “Pelearemos hasta el final…” – dice el hijo de Goku.

– “Iba a proponerte lo mismo…” – sonríe Trunks.

Los dos elevan su ki, pero ni siquiera logran transformarse. 

– “Qué bonito…” – finge emocionarse la diablesa.

El hermano da un paso al frente y golpea los puños entre sí.

– “Deja que yo me encargue…” – dice él.

Ella suspira.

– “Está bien… Son todo tuyos.” – dice la mujer.

El hombre prepara sus garras.

– “Voy a destriparlos.” – se relame.

DBSNL // Capítulo 234: Peligro inminente

DBSNL // Capítulo 234: Peligro inminente

“Esta técnica que usas te está drenado por completo.”

En el laboratorio de Raichi, en las pantallas pueden ver a Reitan insistirle a Onisen para que lo lleve hasta allí, pero el androide le ignora.

– “¡¡Tenemos que proteger la Dragon Ball!!” – insiste el herajín.

Raichi no hace caso.

– “Señor Raichi…” – dice Bon Para. – “No deberíamos…”

– “Me interesa ese demonio.” – dice el doctor. – “Quiero saber más de él…”

Shido llega hasta Reitan y Onisen.

– “Demasiado tarde…” – murmura Reitan mientras una gota de sudor recorre su frente. – “Maldita sea…”

El diablo aterriza espada en mano.

– “Creo que debo insistir en esa esfera…” – sonríe Shido.

Reitan se pone en guardia.

– “¿Con quién está peleando Trunks…?” – se pregunta el herajín, que puede oír el estruendo de la batalla a lo lejos.

Shido enfunda su arma, sorprendiendo a Reitan.

– “Negociemos.” – dice el demonio.

– “¿Eh?” – se extraña el herajín.

Raichi frunce el ceño.

– “Hmm…” – murmura el tsufur.

Reitan se transforma.

– “¡Ni hablar!” – exclama, listo para atacar.

Pero Onisen da un paso al frente, deteniendo al herajín.

Mientras tanto, Trunks, transformado en Súper Saiyajín 3, embiste a Shiras. El tiempo se detiene a su alrededor. Los dos intercambian golpes. 

Dibujado por Ipocrito

Trunks retrocede y lanza su espada hacia el enemigo, que la esquiva. El mestizo propina una patada giratoria a Shiras, pero éste la detiene con su vara y después la hace girar, propinando un golpe en la barbilla de Trunks.

El mestizo da una pirueta hacia atrás y reclama su arma, que vuela hacia él, obligando a Shiras a agacharse para evadirla y cerca está de perder un tentáculo de su cabellera.

Trunks se pone en guardia y Shiras lo imita.

– “Has mejorado más de lo que esperaba…” – dice el patrullero.

El ojo angelical de Shiras brilla.

– “Creo que empiezo a comprender lo que mi hermano vio en ti.” – añade el patrullero.

Trunks nota la presencia de sus dos enemigos; Shiras y Mojito.

– “Su salto temporal es superior al mío… incluso al de Hit… y tiene la experiencia y sabiduría de un ángel…” – piensa Trunks. – “¿Cómo puedo derrotar a un enemigo así?”

Shiras sonríe.

– “No puedes.” – dice el patrullero, que le ha leído la mente. – “Vas a morir aquí.”

Shiras avanza y es como si desapareciera. Un centenar de golpes de vara se precipitan sobre Trunks, que repele los que puede con su espada antes de verse superado y encajar varias decenas, siendo repelido.

Shiras aparece tras él y lo batea con su vara en el costado. Trunks sale repelido contra unos edificios.

En Makyo, Piccolo y Gohan están intercambiando golpes en el cielo.

En las puertas del castillo, Shula ha usado su poder mental para inmovilizar a Hinoyagi, a quién el disparo de Mai ha quedado marcado en su rostro.

– “¿Puedes retenerla?” – se preocupa Mai, asombrada.

– “Está débil.” – dice Shula. – “Por ahora no será un problema.”

Krilín, con la cabeza de Pino bajo el brazo, observa el devastador combate que está teniendo lugar.

– “Tenemos que hacer algo…” – sufre el terrícola. – “O se matarán entre ellos…”

El terrícola se da cuenta de que, cerca de allí, la esfera de una estrella espera en el suelo.

Krilín la recoge.

– “Shenron…” – murmura el terrícola. – “De verdad te necesitamos…” – llora.

Piccolo propina un puñetazo a Gohan en la cara. El mestizo retrocede levemente. 

El namekiano dispara sus láseres oculares, haciendo que Gohan se cubra la cara con el brazo mientras avanza hacia su enemigo.

Piccolo aprovecha la distracción para alargar su brazo y rodearlo en la pierna de Gohan para luego lanzarlo contra la superficie de Makyo.

El namekiano concentra energía en todo su cuerpo

– “Con esto acabaré el combate de una vez por todas…” – murmura Piccolo.

Las nubes se arremolinan alrededor del namekiano, que parece convertirse en el epicentro de una tormenta.

Krilín observa al namekiano.

– “Esa técnica…” – se preocupa el terrícola. – “La he visto antes…”

– “Piccolo usó esa técnica en el 23º Torneo Mundial de Artes Marciales.” – confirma Pino.

– “¡Lo recuerdo!” – se da cuenta Krilín. – “Goku la contrarrestó con un Kamehameha especial…”

Piccolo apunta a Gohan con ambas manos.

– “¡¡MUEREEE!!” – exclama Piccolo al disparar.

Gohan espera impertérrito el ataque del namekiano, que aumenta de tamaño a medida que se precipita sobre Makyo.

En el Makai, Dabra materializa su clásica espada. La vista de Vegeta está borrosa.

– “Siento como tu energía disminuye…” – dice Dabra. – “Esta técnica que usas te está drenado por completo.”

Vegeta aprieta sus puños. 

– “Esto no ha terminado…” – gruñe el saiyajín. – “Esta técnica no fallará… ¡Por que tengo un propósito!” – exclama, avivando su aura.

Dabra no parece alarmarse.

– “Tu cuerpo es mortal.” – dice el demonio. – “Deja de fanfarronear. Tu orgullo no te salvará esta vez.”

El diablo embiste, empuñando su arma en la mano derecha.

Vegeta se pone en guardia.

– “Maldito…” – gruñe el saiyajín.


Dabra dispara una bola de fuego al suelo con su mano izquierda, levantando una gran nube de polvo.

Vegeta se cubre el rostro.

Una lanza surge de entre la polvareda y Vegeta la esquiva, sufriendo un corte en la mejilla.

– “Tsk…” – protesta el saiyajín.

Otra lanza aparece y se clava en el muslo izquierdo del saiyajín.

– “¡AH!” – exclama Vegeta.

Otra bola de fuego cae sobre Vegeta, que la esquiva saltando hacia un lado, dando una voltereta en el suelo. El humo cobre la zona.

De repente, entre las llamas aparece Dabra, dispuesto a decapitar al saiyajín de un sablazo.

Pero algo sorprende al Rey de los Demonios. Algo lo golpea y lo lanza a varios metros de distancia, rebotando sobre el suelo varias veces antes de estrellarse contra una montaña de fría roja oscura.

Alguien ha aparecido y se sitúa frente al saiyajín.

– “¿Quién…? ¿Quién eres tú?” – le pregunta Vegeta al recién llegado.

En el castillo del Makai, un gran surco ha quedado esculpido en el suelo del planeta. En el suelo, inmóvil, Son Goten, que ha perdido la parte superior de su gi.

Trunks, agotado, desciende frente a él.

Goten tose. Está vivo.

El hijo de Goku abre los ojos, que vuelven a ser negros, como es habitual

– “No te contuviste…” – sonríe Goten.

– “Tú tampoco…” – dice Trunks.

– “Gracias.” – responde Goten.

Los gemelos diabólicos aterrizan a espaldas de Trunks.

– “Ha sido entretenido.” – dice el tipo.

– “Pero se acabó…” – añade la mujer.

Trunks, sin energías, se pone en guardia. Son Goten a duras penas puede incorporarse.

ICHIBAN KUJI – Super Hero


By: Red_Ribbon_DBZ


Como suele ser habitual, la cercanía de un gran evento de Dragon Ball, hace que toda una gama de productos comience a anunciarse alrededor de esa fecha marcada en el calendario.

Y la fecha con mayúsculas de este 2022 es el estreno en Japón, a finales de abril, de Dragon Ball Super: Super Hero.

El apartado de figureo de la franquicia no es ajeno a este evento. Esta vez nos toca hablar del nuevo Ichiban Kuji anunciado para el mes de mayo en tierras niponas.

Si aún no estás al tanto de lo que es este formato para conseguir merchandising, te recordamos que lo tienes detallado en uno de nuestros artículos, a la vez que te poníamos al día del Ichiban Kuji “Mystical Adventure”.

A continuación, te detallamos los premios que ya han trascendido en la web oficial de Bandai:

Premio A, figura Masterlise Ultimate Gohan. 25 cm.

Enésima confirmación de que el primogénito de Goku nos mostrará ese estado “místico”, que ya vimos contra Boo en la nueva cinta de Dragon Ball Super.

Premio B, figura Masterlise Piccolo. 19 cm.

Una de las que mas halagos se está llevando, principalmente por la pose. Destacamos el color del namekiano, que como ya hemos hablado, es fiel al manga de Akira Toriyama. También podemos echar un vistazo al calzado que maestro y pupilo lucirán en Super Hero.

Premio C, figura Masterlise Goku. 25 cm.

Son Goku no podía faltar. Si bien por lo que hemos ido sabiendo de la película parece que cederá el bastón del protagonismo en la nueva aventura del Dragon World, es un fijo en las alineaciones de los Ichiban Kuji.

Premio D, figura Masterlise Vegeta. 24 cm.

El príncipe saiyano hace acto de presencia. Aún hemos visto poco de Vegeta en los trailers que se han publicado a día de hoy, pero cabe destacar que en todos los productos promocionales, tanto él como Goku aparecen en estado base. Si esto lo sumamos al teórico paso a un lado de ambos, ¿podríamos estar antes una película en el que la transformación de Súper Saiyano brille por su ausencia?

Premio E, figura Masterlise Gamma 1. 25 cm.

La primera de las creaciones del Doctor Hedo, y según las nuevas biografías del site oficial, el mas serio de ambos, llega a poner la nota novedosa a este nuevo Kuji.

Premio F, figura Masterlise Gamma 2. 25 cm.

El mas gamberro de los nuevos integrantes del Red Ribbon, también llega para tentarte a probar suerte y llevártelo a tu flamante vitrina.

Premio G, figura Masterlise Pan. 9 cm.

Otra de las protagonistas de la cinta llega a formar parte del equipo de figuras. Con su uniforme escolar pone la nota adorable a la lotería de Bandai. ¿Tendremos una versión de la pequeña mestiza con su ropa de combate próximamente?

Premio Last One, figura Shenron. 40 cm.

10 centímetros más que el espectacular dragón del Ichiban Kuji “Ultimate Variation” que hizo las delicias de los “ichibaneros” hace meses. Todo apunta a que nuestro viejo amigo aparecerá en Super Hero, como en muchas de las películas de Dragon Ball y, concretamente, las tres últimas.

Los otros premios, de los que no han trascendido por ahora las imágenes serán: H, bolsa de Tela. I, tazas. J, toallas de mano.

Por lo que hemos podido saber, este mes de febrero se ofrecerá este Ichiban Kuji a los comercios españoles. Quedamos a la espera de conocer si también llegarán en forma de figuras que podremos comprar de forma individual (Ichibansho).

¿A cuál le tienes mas ganas?

DBSNL // Capítulo 233: Mejores amigos

DBSNL // Capítulo 233: Mejores amigos

“¿Por qué no os calláis de una vez?”

Shiras ha salvado a Shido en el último momento y se ha presentado frente a Trunks. El viejo patrullero suelta al diablo en el suelo y le pone la mano en la espalda. De repente, las heridas de Shido desaparecen, incluso recupera su brazo cercenado, y el demonio se pone en pie como si nada.

– “Gracias, Shiras.” – dice el demonio. – “Es todo un privilegio sentir en mis carnes un poder tan misterioso como ese…” – sonríe.

– “Casi fracasas.” – dice el patrullero. – “El señor Moro no está contento.”

– “Me he dejado llevar…” – se disculpa Shido. – “Pero aún no había dicho la última palabra… Te has precipitado.”

Trunks aprieta los puños con rabia. La ira le embarga al recordar la muerte de Whis y la promesa que le hizo a Hit.

– “Shiras…” – gruñe el mestizo. – “Maldito seas…”

Shiras se centra de nuevo en Trunks.

– “Me hubiera gustado poder matar a Hit con mis propias manos… Pero voy a tener que hacértelo pagar a ti…” – dice el patrullero.

Shido da un paso atrás.

– “Me encargaré de la esfera mágica.” – dice el demonio. – “Os dejo con vuestros asuntos.”

El demonio alza el vuelo.

Trunks mira de reojo al enemigo alejarse.

– “No puedo pelear con los dos…” – piensa el mestizo. – “Espero que Reitan haya puesto la esfera a salvo.”

Shiras aprovecha ese segundo de preocupación del mestizo para aparecer frente a él y golpearle, pero Trunks se cubre con su espada, transformándose en Súper Saiyajín 2. Todo en un solo instante casi imperceptible.

– “Veo que has aprendido trucos nuevos…” – sonríe Shiras.

– “He tenido buenos maestros.” – responde Trunks.

– “Están todos muertos.” – se mofa el patrullero.

El tiempo se paraliza de nuevo, los dos se mueven en un mundo inmóvil, intercambiando golpes. Sus armas chocan en el aire.

Finalmente, ambos retroceden y, en ese instante, su alrededor sufre todos los achaques del combate a la vez, destruyendo el escenario.

Shiras se pone en guardia. 

– “Whis no está aquí para salvarte.” – le provoca el patrullero.

Trunks aprieta sus puños y se transforma en Súper Saiyajín 3.

– “Whis me regaló esta espada.” – dice el mestizo. – “La usaré para matarte.”

En Makyo, el terrible combate entre Gohan y Piccolo continúa. La ira del mestizo contrasta con la sonrisa macabra del namekiano.

Dibujado por Ipocrito

Daimaoh retrocede y dispara su “Granada de Luz” a bocajarro.

Gohan se cubre y el ataque estalla, sacudiendo el planeta.

La humareda se disipa lentamente, revelando a Gohan, impertérrito, en el centro de la explosión.

De repente, el mestizo se da cuenta de que está rodeado por un centenar de esferas de ki que flotan a su alrededor.

– “¡¡HAAAAA!!” – grita Piccolo, haciendo que todos esos ataques caigan sobre su discípulo.

Una terrible sucesión de explosiones hace estremecer Makyo.

Mientras tanto, el temblor hace que Hinoyagi, que sostenía a Baicha, afloje su agarre un instante. Ese momento lo aprovecha Mai para disparar a la diablesa, alcanzándole en lado derecho de la cara, casi en el ojo.

Baicha y la Bella Durmiente caen al suelo. El chico agarra la piedra y corre hacia Mai.

– “¡Ponte detrás de mí!” – dice ella, que no deja de apuntar a Hinoyagi.

La diablesa, furiosa y con medio rostro chamuscado invoca una bola de llamas en su mano derecha y se prepara para abrasar a los dos terrícolas, pero Shula interviene y la inmoviliza con su poder mental.

– “Basta” – gruñe el ira-aru, calmado pero asertivo.

– “¡¡KYAAAAH!!” – chilla la mujer, frustrada y furiosa.

– “Soy el Guardián de la puerta de Makyo.” – dice Shula. – “Aquí se sigue la voluntad de mi promesa.”

La gran polvareda de las explosiones aún no se ha disipado cuando un torrente de ki rojo brota de entre el polvo y sorprende a Piccolo, que a penas puede esquivarlo, perdiendo así su brazo izquierdo.

– “Vaya…” – gruñe el demonio.

Daimaoh regenera su extremidad.

Piccolo y Gohan se miran fijamente.

El namekiano parece sufrir una repentina jaqueca de la que intenta liberarse sacudiendo la cabeza. Recuerdos de su combate con Raditz. Gohan rompiendo la nave del saiyajín.

– “Cállate…” – murmura Piccolo. – “Callaos todos…”

El namekiano coloca sus dedos índice y corazón en la frente y pronto empiezan a brillar.

Su propia voz retumba en su cabeza: “Mis sentimientos están en conflicto… Voy a entrenar a alguien que en el futuro será mi peor enemigo…”

– “¡¡MUERE!!” – apunta Piccolo. – “¡¡MAKANKOSAPPO!!” – dispara.

El haz de luz perforador demoníaco se dirige a Gohan a toda velocidad.

Krilín observa el duelo mientras sostiene la cabeza de Pino en sus brazos.

– “¡¡GOHAN!!” – grita el terrícola, preocupado por el hijo de Goku.

El mestizo extiende sus manos hacia delante, una sobre la otra. El Makankosappo impacta en la palma de su mano. El saiyajín retrocede, empujado por la técnica demoníaca.

Piccolo parece sorprendido de que esté reteniendo su técnica, pero no cesa en su ataque.

Gohan sigue retrocediendo. Su mano hecha humo.

– “¡¡GRAAAAAH!!” – brama el mestizo.

De repente, un viejo recuerdo sacude la memoria del namekiano de nuevo. Piccolo se interpone entre el pequeño Gohan y el ataque de Nappa.

– “Tsk…” – duda el namekiano.

Gohan cierra su mano con la que detiene del Makankosappo y éste estalla como un globo.

El paisaje se llena de polvo. Gohan abre de nuevo su mano, ahora temblorosa y ensangrentada. El monstruo sonríe.

Una gota de sudor recorre la frente de Piccolo.

– “Maldita sea…” – gruñe el namekiano. – “¿Por qué no os calláis de una vez?”

En el Makai, Dabra y Vegeta siguen peleando. El saiyajín siente como su herida sangra mientras intercambia golpes con el enemigo.

Dabra se siente presionado por las acometidas de Vegeta y retrocede para ganar distancia e invocar un mangual con el que aporrea al saiyajín. 

Vegeta se protege golpeando la bola de pinchos con el dorso de su mano, haciéndola estallar en pedazos.

Dabra escupe una llamarada. Vegeta retrocede para evitarla.

– “¡BIG BANG ATTACK!” – contraataca el saiyajín.

Dabra materializa un escudo con el que detiene el ataque, que lo hace retroceder varios metros, formando un surco en el suelo.

Dabra y Vegeta se quedan en guardia, mirándose desafiantes. Vegeta respira con cierta dificultad; está cansado. Dabra sonríe.

Sobre el castillo del Makai, el combate entre Trunks y Goten continúa. Los dos mestizos, transformados en Súper Saiyajín 2, intercambian golpes poderosos. Miles de demonios observan desde el suelo.

Goten propina un cabezazo a Trunks, que retrocede para recuperar distancia.

El hijo de Goku prepara el Kamehameha de Roshi. 

– “Goten…” – murmura Trunks, viendo como su amigo reúne energía. – “Durante estos últimos años has entrenado más que yo… Me has superado…”

Trunks reaviva su aura. Recuerdos del Torneo Infantil de Artes Marciales.

– “Pero no te abandonaré…” – murmura el hijo de Vegeta. – “Tengo que derrotarte para poder salvarte… Saldremos de aquí…”

El mestizo extiende sus brazos en cruz. Su aura se torna esférica. Al reunir sus manos y apuntar a Goten, su aura se concentra en sus manos, que brillan intensamente.

– “¡¡FINAL…!!” – exclama Trunks.

Goten dispara. Un gigantesco Kamehameha avanza hacia Trunks mientras aumenta de tamaño.

– “¡¡…FLASH!!” – dispara el hijo de Vegeta.

Los dos ataques impactan el uno contra el otro. El tamaño de la técnica de la Escuela Tortuga es superior al de Trunks, que se hunde en el centro de la esfera azul.

Los gemelos demoníacos observan el duelo.

– “Se acabó.” – sonríe el chico.

– “Esperaba más…” – responde ella, decepcionada.

El ataque de Goten hace retroceder al de su amigo.

– “¡¡GRRR…!!” – lucha Trunks. – “Goku… Gohan… Pan… Marron…” – piensa el mestizo. – “Lo traeré de vuelta… ¡Lo prometo!”

El cabello del mestizo se eriza un poco más. Sus ojos ponen en blanco. Su musculatura aumenta.

– “¡¡HAAAAAA!!” – grita el hijo de Vegeta.

El poder de su Final Flash se incrementa. El ki que incide en el Kamehameha de Goten se torna más poderoso y logra penetrar la esfera azul. 

Los hermanos demonio se sorprenden ante el giro de los acontecimientos.

El ataque avanza disipando el Kamehameha a su paso.

Goten, sorprendido ante ese aumento repentino de poder, es engullido por el ataque de Trunks.

Una gran luz ilumina el tenebroso Makai.