DBSNL // Capítulo 274: Trauma

DBSNL // Capítulo 274: Trauma

“Si Vegeta no acaba con él pronto…”

Vegeta, vestido con pantalón beige y camiseta azul, camina hacia el enemigo. Raditz trepa por el cráter hasta salir a la superficie.

– “Raditz…” – sonríe Vegeta.

El monstruo mira a Vegeta y lo reconoce.

– “¡¡GRAAAAAAHH!!” – brama a su adversario, con rabia.

– “Je…” – fanfarronea Vegeta. – “¿Crees que puedes enfrentarte a mí?”

Vegeta se cruje los nudillos.

– “Voy a tener que ponerte en tu lugar…” – sonríe el saiyajín.

Raditz intenta golpear a Vegeta, que salta para evitar el golpe. El puñetazo rompe el suelo.

El monstruo intenta interceptarlo con la otra mano, pero Vegeta desaparece y reaparece detrás de él, propinándole una doble patada en la nuca que hace caer a Raditz de rodillas al suelo.

– “Parece que nada ha cambiado…” – fanfarronea Vegeta.

Raditz se levanta.

Los presentes parecen aliviados ante la demostración de Vegeta.

– “No será tan fácil, ¿verdad, Piccolo?” – pregunta Gohan.

– “Un golpe así habría causado estragos a cualquier enemigo…” – dice Piccolo, con una gota de sudor en su frente. – “La resistencia de Raditz es asombrosa…”

Raditz se revuelve e intenta propinar un revés a Vegeta, pero el saiyajín usa el Shunkanido para evitar el golpe y reaparecer frente al abdomen del monstruo.

– “¡HYAAAA!” – exclama Vegeta, que golpea al monstruo y lo hace retroceder medio paso. – “¡¡TATATATATATA!!” – golpea repetidamente al enemigo, que sigue retrocediendo.

– “¡Muy bien, papá!” – exclama Trunks.

Las fusiones se han separado.

Vegeta retrocede con una pirueta en el aire y extiende sus manos hacia delante.

– “¡¡FINAL FLASH!!” – exclama.

Un rayo de ki amarillo impacta en el pecho de Raditz y logra despegar sus pies del suelo, empujándolo hacia el horizonte, sobre el mar, donde se pierde hasta que, unos segundos más tarde, puede verse la explosión.

– “Vegeta es asombroso…” – dice Krilín, acongojado ante tanto poder.

– “Me duele admitirlo…” – dice Ten Shin Han. – “Pero es una suerte que se convirtiera en nuestro aliado…”

Vegeta aterriza y se queda mirando al horizonte.

– “Esto no se ha acabado…” – murmura Piccolo.

– “Su ki no ha disminuido…” – advierte Gohan.

De repente, Piccolo se fija en el aura de Vegeta, que de vez en cuando desprende un fogonazo azulado.

– “¿Eh?” – se preocupa el namekiano. – “Vegeta…”

El saiyajín se sujeta la cabeza con una mano, como si sufriera una jaqueca. Imágenes del su tiempo en el Makai le perturban la mente.

– “Maldita sea…” – refunfuña. – “Ahora no…”

Poco a poco, en el mar puede adivinarse una figura avanzando en el fondo marino. Lentamente, Raditz resurge mientras se acerca a la costa.

– “¿Qué vamos a hacer?” – pregunta Gohan.

– “¡Papá lo derrotará!” – dice Bra.

– “Ojalá tengas razón…” – murmura Piccolo.

Vegeta se recompone y se eleva lentamente.

– “¡VAMOS, RADITZ!” – lo provoca. – “¡¿O ES QUE YA TE RINDES?!”

El pecho del monstruo se ilumina de color amarillo, pero pronto se torna rojo y asciende por su garganta hasta su boca.

– “¡¡GRAAAAAAAH!!” – proyecta un torrente de ki.

Vegeta reacciona rápido, apuntándolo con tres dedos y lanzando su característico ataque.

El disparo de Vegeta atraviesa el torrente de ki, disipándolo a su paso. Raditz intenta apartarse, pero el disparo le alcanza la parte izquierda de la frente, arrancándole parte de la cabeza.

– “Je…” – sonríe Vegeta.

Pero la masa gelatinosa que recubre a Raditz se aglutina en la zona y lo regenera.

– “Tsk…” – frunce el ceño Vegeta.

– “¿Es inmortal?” – se preguntan las chicas.

Raditz alza el puño para golpear a su adversario.

– “Si Vegeta no acaba con él pronto…” – se preocupa Piccolo.

Vegeta esquiva el golpe de nuevo, teletransportándose sobre el monstruo y cayendo de rodillas sobre su cabeza… pero esta vez el golpe no le causa ningún efecto.

– “¿Eh?” – se sorprende el saiyajín, que se eleva de nuevo.

La sustancia viscosa parece haberse enredado en Vegeta, ralentizándole.

Raditz lo caza al vuelo con su mano.

– “¡VEGETA!” – exclama Goten, preocupado.

Raditz lanza al saiyajín contra una montaña, que se derrumba.

Pero en solo un instante, los escombros salen volando con un estallido magenta. Vegeta sale a la superficie, con su camiseta rota.

El saiyajín se da cuenta de que tiene aún sustancia viscosa en su ropa y la toca con los dedos.

Una sensación de vacío le perturba. Un olor a muerte que le trae pesadillas del Makai.

El Ikigai se disipa, devolviéndolo a su estado base.

Vegeta se queda inmóvil, sin poder reaccionar, mirando con horror esa sustancia en su mano.

– “Vegeta…” – se sorprende Gohan al ver al saiyajín en ese estado de shock.

El pecho de Raditz brilla de nuevo.

– “¡VA A ATACAR!” – advierte Goten.

– “¡VEGETA!” – exclama Gohan.

La boca de Raditz se abre y emana destrucción.

Como un rayo, Gohan se abalanza sobre Vegeta, mientras Piccolo activa su nuevo poder y se agranda.

Gohan aparta a Vegeta del ataque, mientras Piccolo propina un puñetazo a Raditz, desviando el torrente de ki hacia el otro lado.

Vegeta se quita a Gohan de encima de malas maneras.

– “¡Apártate!” – protesta el saiyajín.

– “¿Estás bien?” – pregunta Gohan.

Vegeta se pone en pie.

– “Tsk…” – aprieta su puño con rabia. – “Lo siento…” – dice Vegeta, entre dientes. – “No puedo… No puedo usar el Ikigai…”

– “¿Eh?” – se asusta Gohan.

Piccolo nota su puño repleto de líquido viscoso.

– “¿Qué demonios…?” – se pregunta.

Pero de repente, siente una oscuridad ascendiendo por su brazo, y sin dudar se lo corta por debajo del codo.

– “Tsk…” – gruñe.

La extremidad cercenada cae al suelo, provocando un temblor, y luego retorna a su estado original.

– “Esa presencia…” – piensa Piccolo, asustado. – “El Makai…”

Raditz mira a Piccolo con rabia y enseguida carga contra él, pero éste se empequeñece y se escurre entre las piernas del enemigo; cuando llega a su espalda le apunta con la mano.

– “¡MASENKO!” – dispara.

El ataque salpica un poco de líquido, pero no le causa ningún daño al enemigo.

– “Maldición…” – gruñe Piccolo.

Mientras tanto, Gohan mira al enemigo desde la distancia, con Vegeta a su lado. El saiyajín mira al suelo, impotente.

– “No podemos derrotarle…” – dice Vegeta. – “No con ataques convencionales…”

– “¿A qué te refieres?” – pregunta Gohan.

– “Tengo un plan, pero no podemos fallar…” – dice el saiyajín. – “Nos lo jugamos todo a una carta.”

ICHIBAN KUJI – El Imperio contraataca


By: Red_Ribbon_DBZ


Volvemos a la actualidad semanal del mundo Dragon Ball, y regresamos en una de esas ramas infinitas de la franquicia: el merchandising.

En este caso concreto en el de las figuras, y si especificamos un poco más, en el mundo Ichiban Kuji.

Casi sin respiro se nos presentaron dos nuevos con salida el año que viene en Japón, pero que como veremos, se complementan a la perfección.

ICHIBAN KUJI – DRAGON BALL EX – FEAR FRIEZA’S ARMY

Febrero 2023. 850¥ cada participación.

Dentro de los Ichiban “EX”, ya tocaba el dedicado a la saga de Namek. Debemos decir que ha sido una grata sorpresa encontrarnos con que se centran en los inicios de dicha saga y nos tendremos ningún saiyano en la colección.

Freezer y sus lugartenientes protagonizan un Kuji, donde más de un coleccionista va a apuntar para llevarse una o varias de sus figuras a casa.

Premio A. Figura Masterlise Freezer Pod.

Premio B. Figura Masterlise Zarbon.

Premio C. Figura Masterlise Dodoria.

Premio D. Figura Masterlise Kiwi.

Premio E. Dragon Archives – Ginyu Rana / Freezer transformándose / Gran Anciano de Namek

Premio Last One. Figura Masterlise Freezer Pod.

Premio F. Acrílicos (sin imagen por ahora)

Premio G. Toalla (sin imagen por ahora)

Premio H. Ilustración A3 (sin imagen por ahora)

ICHIBAN KUJI GINYU TOKUSENTAI INVASION 

Abril 2023. 790¥ cada participación.

Las Fuerzas Especiales de Freezer, útiles para todo, protagonizan este Ichiban Kuji. Si bien agradecemos personajes y momentos menos habituales en estas colecciones, tenemos que dar un pequeño palo; si hay un conjunto de personajes que pueden tener una representación dinámica y divertida son, sin ninguna duda, estos. Pero nos encontramos con una colección de lo más estática.

Premio A. Figura Masterlise Kaioken Goku. 24 cm.

Premio B. Figura Masterlise Ginyu. 25,5 cm.

Premio C. Figura Masterlise Recoome. 28 cm.

Premio D. Figura Masterlise Burter. 29 cm.

Premio E. Figura Masterlise Jeice. 21 cm.

Premio F. Figura Masterlise Guldo. 12 cm.

Premio Last One. Figura Masterlise Ginyu (cuerpo de Goku). 24 cm.

Premio G. Portatodo con cremallera (sin imagen por ahora)

Premio H. Vaso (sin imagen por ahora)

Premio I. Toalla (sin imagen por ahora)

Por ahora no sabemos cómo desembarcarán en Europa. El Ichiban de Freezer y compañía está confirmado que no llegará como Ichibansho a Estados Unidos, lo que no hace que seamos muy optimistas para su llegada a nuestro país con la posibilidad de comprarla de forma individual en cualquier tienda.

¿Cuál te ha gustado más? ¿Alguno de sus integrantes en el punto de mira?

DBSNL // Capítulo 273: Desatado

DBSNL // Capítulo 273: Desatado

“No esperaba que esto se complicaría tanto…”

Un monstruoso Raditz, con medio cuerpo cubierto por esa extraña secreción morada grita con rabia. De su extremidad cercenada brota un nuevo apéndice de aspecto viscoso en forma de brazo.

– “¡¿Se regenera?!” – pregunta Krilín, asqueado.

– “Lo pude ver en sus ojos cuando se transformó…” – dice Piccolo. – “Hay algo extraño en él…”

– “Sea lo que sea, tenemos que acabar con él antes de que cause más daños…” – dice Ten Shin Han.

– “Si atacara una ciudad sería catastrófico…” – añade Chaoz. – “Sin las Dragon Balls…”

Gohan frunce el ceño.

– “No intentéis pelear cuerpo a cuerpo.” – dice Gohan. – “Solo yo puedo enfrentarme a él.”

– “Ayudaremos como podamos.” – asiente Pino.

El suelo se rompe bajo los pies de Raditz.

– “¡VAMOS!” – exclama Gohan.

Pino y Ten Shin Han apuntan al enemigo, el primero con sus cañones de antebrazo y el segundo con sus manos formando un rombo.

– “¡¡HAAAAA!!” – disparan los dos.

Un torrente de energía empuja a Raditz, que sigue avanzando a través de la proyección de energía, cubriéndose con su brazo gelatinoso.

Humeante, Raditz alcanza a Gohan, que lo esperaba.

– “Je…” – sonríe el mestizo.

El saiyajín se choca contra una barrera de energía generada por Lapis y Lázuli.

– “Tsk…” – gruñe Raditz, confuso.

Raditz rompe la barrera de un puñetazo. Gohan retrocede para evitar el golpe, que rompe el suelo.

– “¡TAIYO-KEN!” – ciega al enemigo.

Raditz cierra los ojos, frustrado, y se cubre la cara.

– “¡¡AAAAH!!” – grita el monstruo.

Gohan se aparta. Piccolo, usando su Kaioken, ha preparado una granada de luz que lanza a bocajarro. 

La esfera de ki impacta contra el abdomen del enemigo y lo empuja varios metros de distancia antes de estallar.

Raditz, con su ropa rota, solo llevando un slip negro, mira a su alrededor, entre la humareda, cuando adivina entre las sombras un centenar de siluetas que lo rodean.

– “¿Eh?” – se extraña.

– “¡¡ADELANTE, FANTASMAS!!” – exclama Gotenks.

Una marabunta de fantasmas kamikaze se abalanza sobre Raditz, provocando cadena de explosiones que sacuden la zona.

Cuando termina la escandalera, el silencio se apodera de la zona.

– “¿Lo hemos conseguido?” – se pregunta Krillín.

– “¡Nadie podría sobrevivir a eso!” – presume Gotenks, con los brazos en jarra.

Piccolo y Gohan miran muy serios a la nube de polvo, donde se intuye una silueta.

– “¡¿Es que es inmortal?!” – se asusta Yamcha.

– “¿Qué clase de monstruo ha creado la Red Ribbon?” – se pregunta Lapis.

Mientras tanto, Hedo le ha contado a Oli sus tratos con Shido.

– “Lo siento… Solo quería parecerme a él…” – suspira el científico, apenado. – “Jamás debería haber aceptado esa ayuda…”

– “Gero no era el hombre que muchos creen.” – responde Oli. – “La venganza le consumió… Pero su corazón no siempre estuvo lleno de odio.” 

– “¿Eh?” – se extraña Hedo. – “Pero… Sus logros…”

– “Solo intentaban llenar un hueco en su corazón.” – dice Oli, mirando a Pino en el horizonte. – “Y en el mío.”

La nube de polvo se disipa y un hombre completamente cubierto por un líquido morado viscoso se presenta ante nuestros amigos.

– “¡¿EH?!” – se quedan todos aterrados.

Algunos mechones de cabello pueden verse entre la masa viscosa. Sus ojos rojos. Una luz amarillenta latente en el pecho se deja entrever entre las capas de tan repugnante sustancia.

– “¿Qué significa esto…?” – se pregunta Gohan.

– “Su poder… no ha disminuido…” – advierte Piccolo, con una gota de sudor recorriendo su sien.

– “Creo que ha… ha aumentado…” – añade Ten Shin Han.

Gotenks aterriza frente a todos.

– “Me ha dejado en ridículo otra vez…” – aprieta los dientes. – “¡¡NO LO PERMITIRÉ!!”

La fusión aviva su aura.

– “Ka… Me…” – se prepara. – “Ha… Me…” – reúne una inmensa cantidad de energía. – “¡¡¡HAAAAAAAAAA!!!” – dispara.

Un torrente de ki azul se aproxima a Raditz, que espera inmóvil.

– “¡TODOS AL SUELO!” – exclama Piccolo.

– “¡Ese idiota va a destruir la Tierra!” – se preocupa Yamcha.

Los guerreros Z se lanzan al suelo, preparados para la explosión.

Pero en el último instante, Raditz levanta su mano, que se torna gigante y frena el Kamehameha en su palma.

– “¡¿EH?!” – se sorprenden todos.

Raditz cierra su gigantesca mano y el Kamehameha estalla en ella, generando una explosión que revienta la extremidad del saiyajín.

– “¿Estás… estás de broma…?” – titubea Gotenks.

El brazo gelatinoso de Raditz se regenera.

– “Tsk…” – se preocupa Gohan.

El brazo no deja de crecer, y el cuerpo de Raditz pronto se adapta, aumentando también de tamaño.

– “¡¿QUÉ?!” – se asustan todos.

Un gigante más alto que un ozaru se alza sobre el páramo desértico.

– “¿Qué hacemos ahora?” – pregunta Krilín.

Pero antes de que nuestros amigos puedan reaccionar, Raditz abre su enorme boca, que se ilumina de color rojo, y apunto esta de proyectar el ataque sobre nuestros amigos.

De repente, una esfera de ki amarillo pasa volando sobre nuestros amigos y se introduce en la boca del saiyajín, haciéndole estallar la cabeza.

La onda expansiva de la explosión sacude la zona, arrasando con todos los presentes, que son arrastrados por la fuerte ventisca. 

El cuerpo de Raditz cae al interior del cráter donde se encontraba la base.

Gohan, Piccolo, Gotenks y la fusión de las chicas, los únicos que han logrado mantenerse en pie, se dan la vuelta.

– “¡VEGETA!” – sonríe Gotenks al ver al saiyajín.

Vegeta aterriza entre nuestros amigos.

– “No esperaba que esto se complicaría tanto…” – murmura el saiyajín. – “Debí poner fin a esto desde el principio.”

– “¿Estabas observando?” – pregunta Gohan, un poco molesto.

La Tierra tiembla. Raditz se levanta en el interior del cráter y su cabeza gelatinosa, regenerada, asoma.

– “Esta amenaza va mucho más allá de lo que podría parecer…” – advierte Vegeta.

– “¿Qué sugieres?” – pregunta Gohan.

El saiyajín aviva su aura incolora, que repentinamente se torna magenta, igual que su cabello.

Los presentes se sorprenden al verlo.

– “Vegeta…” – se preocupa Piccolo. – “No deberías…”

– “Yo me encargaré de él.” – dice Vegeta. – “Parece que soy el único capaz…” – fanfarronea como antaño.

Una gota de sudor frío recorre la frente del saiyajín, que camina hacia el enemigo.

DBSNL // Capítulo 272: Inestable

DBSNL // Capítulo 272: Inestable

“¿Es que nunca nos dejarán en paz?”

Raditz, con su cuerpo deforme y su mente nublada por la ira y recuerdos fragmentados, embiste a Gohan.

El mestizo se cruza de brazos para detener el puñetazo del brazo simiesco del saiyajín y sale repelido, deslizándose sobre el suelo varios metros y dejando dos surcos bajo sus pies.

Gotenks, transformado en Súper Saiyajín 3, observa sorprendido la nueva forma del enemigo.

– “¿Qué clase de monstruo…?” – se pregunta la fusión.

Gotenks mira al cielo.

– “¿Ha sido por la forma en que se ha transformado?” – se pregunta.

Raditz embiste de nuevo a Gohan y éste se eleva hacia el cielo.

El saiyajín sonríe de forma macabra y prepara un ataque de ki morado en su mano gigante.

– “¡¿EH?!” – se sorprende Gohan al sentir la inmensa cantidad de energía que acumula.

Raditz extiende la mano hacia el enemigo y dispara. Un torrente de energía morado, como si de una gran señal luminosa se tratara, es proyectada hacia el cielo, engullendo a Gohan y haciéndose visible a miles de kilómetros a la redonda.

Mientras tanto, Vegeta pisa el pecho del desmembrado Shido y le apunta a la cabeza.

– “¿Qué eres?” – insiste el saiyajín. – “¡Responde!”

– “Jejeje…” – ríe el diablo.

Poco a poco, el rostro de Shido se deforma. Sus labios se tornan rojos y su boca grande. Un ojo se convertirse lentamente en una gema verde.

Después de disparar, el brazo de Raditz parece supurar un extraño líquido viscoso morado.

Gohan, con su cuerpo humeante, se precipita contra el suelo y se estrella.

– “¡GOHAN!” – exclama Ub.

Raditz se mira el brazo, confuso, y toca esa extraña secreción, que se queda pegada en sus dedos.

Gotenks se abalanza sobre el saiyajín y le propina una fuerte patada en la cara, en su lado derecho… pero Raditz solo pierde un poco el equilibrio. 

– “Tsk…” – se preocupa Gotenks al ver lo inefectivo que ha sido su ataque.

Raditz agarra el pie de Gotenks y lo estrella contra el suelo, una y otra vez, sacudiendo a la fusión como si fuera un muñeco de trapo hasta que la fusión se deshace, dejando confuso al saiyajín. Goten y Trunks están inconscientes.

Ub vuela hacia Raditz a toda velocidad, pero el saiyajín lo mira y con un cañonazo invisible de energía lo empuja hacia el horizonte, desintegrando la mayor parte de su ropa y dejándolo fuera de combate.

Pan y Bra, que han recuperado el conocimiento, aprovechan la distracción para le atacarle por la espalda, transformadas en Súper Saiyajín, creando un ataque de ki entre las dos que proyectan a bocajarro contra la espalda de Raditz.

El ataque estalla y ellas retroceden. Están cansadas y les cuesta recuperar el aliento.

La polvareda se disipa lentamente y Raditz sigue en pie, sin inmutarse.

El saiyajín las mira y les punta con su monstruosa mano derecha.

Las dos chicas parecen aterradas.

Pero de repente, Gamma 2 se abalanza sobre el enemigo y le agarra por la espalda, rodeándole el cuello con el brazo, intentando estrangularlo.

Raditz alcanza al androide sin problemas y se lo saca de encima, estampándolo contra el suelo.

Gamma 2 retrocede con una voltereta y se pone en pie, apuntando al saiyajín.

Pero con una velocidad y potencia aterradoras, Raditz propina una patada en el costado a Gamma 2. El crujido hiela la sangre de todos los presentes. La columna del androide se parte como una rama y éste sale propulsado a cientos de kilómetros de distancia.

Pan, rabiosa, embiste de nuevo.

– “¡BASTARDO!” – exclama ella.

Raditz la intercepta con un revés y la deja tirada en el suelo.

– “¡PAN!” – exclama Bra, que carga contra el enemigo.

Raditz la caza al vuelo, agarrándola del cuello con su enorme y supurante mano.

– “Grrr…” – gruñe el simio.

Bra, suspendida en el aire, levanta sus piernas, con un pie sobre el otro, y apunta al enemigo en la cara.

– “¡GARLICK-HO!” – exclama, disparando un ataque de ki con sus pies.

Raditz, sorprendido, retrocede y suelta a Bra, que sale repelida varios metros por su propio ataque.

Bra cae al suelo, agotada.

Raditz exhala por la nariz y sacude su cabeza, molesto.

– “¡¡GRAAAAAAAH!!” – grita furioso.

El saiyajín apunta a Bra con la mano derecha, que empieza a brillar de color morado mientras gotea la pegajosa sustancia.

Ella intenta ponerse en pie, pero las fuerzas le fallan, quedándose de rodillas y con las manos apoyadas en es el suelo.

De repente, dos esferas de ki brotan del suelo e impactan en el brazo de Raditz, obligándolo a levantarlo.

En ese instante, un kienzan corta el brazo del saiyajín, pero se disipa antes de lograrlo por completo, pero otro kienzan lo sigue y logra cercenarlo.

– “¡¡GRAAAAH!!” – lamenta el monstruo.

El brazo cortado brilla intensamente, aún con el ki acumulado, listo para estallar.

Dos barreras de ki envuelven a Raditz, dejándole encerrado con su propio ataque.

La explosión hace temblar la tierra. La primera barrera cae al instante, y en nada cae la segunda. La ventisca sacude la zona. Las barreras han reducido ligeramente la destrucción.

Baicha aterriza al lado de Bra.

– “¿Estás bien?” – pregunta el joven con una sonrisa.

Ella lo mira sorprendida y le devuelve la sonrisa.

Yamcha, Krilín, Marron, Lapis y Lázuli aterrizan un instante después.

– “La Red Ribbon…” – murmura Lapis. – “¿Es que nunca nos dejarán en paz?”

Mientras tanto, Chaoz y clones de Ten Shin Han reparten semillas entre los heridos.

Gohan abre los ojos.

– “¡OH!” – se sorprende al mirar a su alrededor. – “¡Han venido todos!” – se sorprende.

De repente se da cuenta de quién le ha dado la semilla.

– “¡PINO!” – exclama sorprendido.

– “Hola, Son Gohan.” – sonríe el androide.

Oli aterriza junto a Hedo.

– “¿Eh?” – se sorprende él al ver a la mujer, como si viera a un fantasma.

– “Ponte a hablar, Hedo.” – dice ella, muy seria. – “Necesito saberlo todo.”

La polvareda se disipa, revelando a un Raditz cuyo hemicuerpo derecho supura ese líquido morado que casi lo cubre por completo.

– “Es… es… ¡¿Qué hace aquí?!” – se sorprende Krilín.

– “¿Le conoces?” – pregunta Lázuli.

Gohan aterriza junto a ellos. Ten Shin Han, Pino y Chaoz también. Pronto los siguen Goten, Trunks, Pan, Bra y Ub. También se une a ellos Piccolo.

– “Nos enfrentamos a Raditz.” – dice Gohan.

– “El hermano de Goku.” – añade el namekiano.

– “¿No le matasteis hace mucho tiempo?” – pregunta Yamcha.

– “La Red Ribbon lo ha resucitado…” – dice Goten.

– “Más o menos…” – añade Trunks.

– “Su cuerpo, su mente y su poder son tremendamente inestables.” – advierte Gohan.

Chaoz traga saliva.

– “No tenéis que quedaros.” – dice Gohan.

– “¿Estás de broma?” – se mofa Krilín.

– “¿Eh?” – se sorprende Gohan.

– “Hemos luchado junto a Goku durante años.” – dice Ten Shin Han.

– “Un enemigo que nos supera con creces, pocas posibilidades de ganar, la Tierra en peligro…” – añade Yamcha. – “¿Qué hay de nuevo?”

– “Chicos…” – sonríe Gohan.

– “Un último combate antes de la retirada.” – sonríe Krilín.

Piccolo cruje los puños y da un paso al frente.

– “Si todos estamos de acuerdo, ¿qué tal si empezamos?” – dice el namekiano.

Gohan asiente.

Las auras de nuestros amigos estallan y se combinan en una gran llamarada que envuelve al grupo.

– “¡VAMOS!” – exclama Gohan.