DBSNL // Epílogo: Negocios sucios

DBSNL // Epílogo: Negocios sucios

“La codicia es su debilidad, Gran Gurumes…”

En los barrios pobres del planeta Unda, en el sector Dormideus, de noche, un pequeño ser encapuchado, cubierto por una túnica negra, se acerca a la entrada de un local. A su alrededor, gente que parece borracha pasa caminando. Alguno está en el sentado en el suelo medio dormido. 

Una rendija se abre en la puerta, revelando unos ojos inquisitivos.

– “Este es un club privado.” – dice el portero, que tiene que mirar hacia abajo para poder ver al recién llegado.

– “Dígale al señor Gurumes que vengo a buscar un paquete.” – dice el pequeño con voz estridente.

El portero cierra la rendija y tras unos segundos abre la puerta.

– “Adelante.” – invita al encapuchado.

El pequeño ser entra en el local y, escoltado por un portero de piel morena, gran envergadura, musculado y rastas moradas, baja unas escaleras, llegando así a un salón de fiestas oscuro con luces de neón y con música tan alta que hace retumbar el local. Gente de distintas razas bailando desinhibida.

Juntos cruzan la pista de baile. Entre la gente se divisa en el fondo de la sala a un orondo personaje sentado en un sofá, rodeado de bellas mujeres. Es un ser feo y casi deforme, de piel morada y orejas puntiagudas, con un ojo más grande que el otro.

El portero se acerca al anfitrión y le anuncia la llegada del invitado.

– “¡Al fin llegas!” – dice Gurumes, con voz ronca, levantando la mano y haciendo que se detenga la música. – “¿Has cumplido?”

La gente observa la escena.

El encapuchado revela su rostro; es el contrabandista Shamo.

– “¡Gran Gurumes!” – hace una reverencia. – “Ya sabe que no falto a mi palabra.”

– “Estupendo…” – dice el orondo anfitrión, dando un trago vino y derramándose por encima una parte. – “¿Y el pago?”

– “Aquí lo tiene.” – dice Shamo, que abre su capa para revelar un maletín.

El contrabandista coloca el maletín sobre una mesita frente a Gurumes y lo abre. Está repleto de azulejos, lo que provoca el murmullo de la gente, impresionada ante tal cantidad de dinero.

– “¡Jajaja!” – ríe Gurumes. – “¡Perfecto!”

– “¿Y la mercancía?” – pregunta Shamo.

– “Verás, Shamo…” – dice el anfitrión. – “Resulta que el Imperio también está interesado en lo que poseo…”

Dos personajes rechonchos idénticos entre sí se ponen en pie, uno de piel roja y otro de piel azul, y se quitan sus abrigos, revelando armaduras imperiales.

– “Lo siento, viejo amigo.” – dice Gurumes. – “Pero ellos pagan mejor.”

Shamo frunce el ceño, molesto ante la traición.

– “¿Le han dado un extra por capturarme a mí?” – pregunta el traficante.

– “¡Por supuesto! ¡Jaja!” – ríe el anfitrión.

El soldado azul camina hacia Shamo y se dispone a agarrarlo, pero en ese instante recibe un golpe que lo lanza contra la pared, incrustándolo en ella de cabeza.

– “¡¿Qué?!” – se sorprende Gurumes.

Alguien ha aparecido de entre la multitud y ha intervenido, bajo una capa marrón y una bufanda que le cubre la cabeza, se intuye una silueta de mujer.

El soldado rojo se pone en guardia.

Gurumes se da cuenta de que la mujer lleva un maletín en la mano.

– “¡¿Qué?! ¡¿Cómo?!” – se alarma el anfitrión. – “¡ME HAN ROBADO!”

Shamo recoge el maletín de azulejos.

– “La codicia es su debilidad, Gran Gurumes…” – dice Shamo, decepcionado.

Gurumes lo mira desquiciado.

– “¡¡MATADLOS!!” – grita el orondo personaje.

La mujer agarra a Shamo de la capucha, dejando atrás los azulejos y, saltando entre enemigos a los que va pateando, logra llegar a las escaleras y después salir del local.

Ella corre por las calles nocturnas de Unda, esquivando gente alterada, con Shamo bajo el brazo y el maletín robado en la otra mano, perseguida por decenas de hombres de Gurumes.

De repente, una luz amarilla ilumina la noche. Ella se da la vuelta y ve una gran esfera de energía aproximándose rápidamente.

Ella lanza el maletín y a Shamo hacia un lado y recibe el impacto del ataque, que la empuja hasta un edificio al final de la calle y estalla por los aires.

Un gigante de piel morada y gran papada adelanta con paso firme a los hombres de Gurumes.

– “¿Crees que el Imperio ha mandado a cualquiera?” – presume con voz profunda. – “¡Soy AvoCado! ¡Dos en uno en brigada anticontrabando!”

Shamo, asustado, abraza el maletín robado.

– “S… sabía que no era tan buena como Lemin…” – titubea el traficante.

Avocado se agacha sobre Shamo.

– “Estás detenido.” – dice el monstruoso soldado.

Pero de repente, un estallido de ki verde nace de los escombros de la explosión. La mujer sale como una centella y propina un puñetazo en la cara de Avocado, tumbándolo sobre una manzana de edificios.

Shamo se queda asombrado.

– “¡Nunca dudé de ti!” – exclama el contrabandista.

– “¡Aléjate!” – le apresura ella.

Shamo asiente y empieza su carrera.

Sobre un tejado cercano, Jaco y Cheelai observan la escena acompañados por un joven patrullero; Punch.

– “No esperaba que esto se complicara tanto…” – murmura Jaco.

– “Shamo se ha buscado una guardaespaldas poderosa…” – dice Cheelai. 

– “Y el Imperio ha mandado a AvoCado.” – dice Jaco. – “Esto es serio.”

– “Mi primer combate…” – golpea los puños Punch.

– “¡Ni en broma!” – le regaña Cheelai.

– “¿Eh?” – se deprime Punch. – “¡Pero ya estoy preparado!”

Cheelai aprieta un botón de su cinturón.

– “He solicitado refuerzos.” – dice ella.

– “Tú te quedarás aquí.” – dice Jaco.

– “Qué mal día para llevarlo a su primera experiencia de campo…” – refunfuña Cheelai. – “Strai me va a matar…”

El gigante se levanta.

– “Así que esas tenemos, ¿eh?” – dice antes de escupir al suelo.

El grandullón prepara un puñetazo, pero una voz le detiene.

– “¿Qué hace el Imperio en este sector?” – pregunta el recién llegado.

AvoCado mira a su izquierda y se encuentra con Jaco suspendido en el aire de brazos cruzados, a poca distancia de su cara.

– “Patrulleros…” – gruñe AvoCado.

La protectora de Shamo se sorprende al ver a Jaco.

– “Nunca van solos…” – refunfuña.

– “Exacto.” – dice Cheelai, que le apunta con el arma por la espalda. – “Por favor, no te muevas.”

– “No tengo tiempo para jugar, amiga.” – dice la enmascarada. – “Lo siento.”

La mujer se revuelve y desarma a Cheelai, que retrocede de un salto.

AvoCado intenta cazar a Jaco, pero éste usa los propulsores de sus botas para revolotear a su alrededor.


Punch observa la escena desde el tejado.

– “Me dijeron que no interviniera…” – rechina sus dientes, nervioso.

Pero en ese instante ve al final de la calle a Shamo corriendo con su maletín.

El pequeño contrabandista ve interrumpida su huida cuando Punch aterriza frente a él.

– “¿Eh?” – se sorprende Shamo. – “La Patrulla Galáctica…” – dice al ver el uniforme.

– “Está detenido.” – dice Punch.

– “Apártate, niñato…” – refunfuña Shamo, frustrado.

– “Deme el maletín.” – dice Punch.

Un resplandor rojo en el cielo. Shamo alza la mirada. Como si de un meteorito se tratara, algo cae a escasas manzanas de ellos, donde tenía lugar el combate.

– “Han llegado los refuerzos.” – sonríe Punch.

Nervioso, Shamo saca un pequeño comunicador de su capa.

– “Lo siento, muchacho…” – dice al apretar dos botones del teclado numérico.

Una extraña niebla aparece detrás de Punch. Una silueta humanoide se intuye en ella.

El chico se da la vuelta, pero no parece tener miedo. 

Punch aprieta el puño. El tiempo se detiene y él salta sobre el enemigo, puño en alto.

Pero de repente, Punch recibe un puñetazo en el estómago. El tiempo recupera su flujo habitual. El chico cae al suelo, dolorido.

Shamo, con el maletín, se adentra en la neblina.

– “¡Vámonos!” – dice el contrabandista.

Poco a poco, Punch pierde el conocimiento, mientras ve a sus enemigos desvanecerse.

Mientras tanto, AvoCado está inconsciente en mitad de la calle frente a la figura impertérrita de un patrullero uniformado de piel gris.


La chica mira al imponente guerrero, sabiéndose la siguiente.

– “Maldita sea…” – protesta impotente.

De repente, su musculatura aumenta bajo los ropajes que la cubren. Su poder se incremente rápidamente.

– “¿Una transformación?” – se pregunta Cheelai al verlo.

Ella embiste con todo, pero Jiren extiende su mano y con un empujón de ki la frena y luego la repele hasta estrellarla contra un edificio que se derrumba sobre ella.

La mujer no tarda en salir de los escombros. Su disfraz se ha roto y revela su piel verde y su cabello rojo.

– “¡¿Una herajín?!” – se sorprende Cheelai al verla.

Malherida, aviva su aura de nuevo.

– “¡Te mataré!” – exclama, furiosa.

Pero Jiren se encuentra ya a su lado y la noquea con un golpe certero en la nuca.

Cheelai y Jaco suspiran. Todo ha terminado.

– “¿Puedes hacer las detenciones?” – dice la brench. – “Voy a ver a Punch.”

– “Claro.” – Jaco levanta el pulgar.

La patrullera regresa a la azotea, pero no está Punch.

Ella lo busca en los alrededores y finalmente lo ve tendido en mitad de la calle.

– “¡PUNCH!” – exclama ella, que corre a socorrerlo.

Punch se despierta, aturdido.

– “Te dije que te quedaras en la azotea.” – le riñe Cheelai, preocupada por él.

– “Se han escapado…” – dice Punch.

– “No, tenemos a AvoCado y a la mujer.” – dice Cheelai. – “Shamo, por sí solo, no puede andar muy lejos. Lo encontraremos.”

– “No…” – dice Punch.

Horas más tarde, en Puesto de Mando de la Patrulla Galáctica, Lemon presta declaración a Punch en una sala de interrogatorios. Mientras tanto, Okure y AvoCado son interrogados por separado.

– “Punch… Era tu primera misión… Puede que la tensión te superara…” – dice Lemon.

– “Tengo claro lo que pasó.” – insiste Punch. – “Shamo pidió refuerzos y alguien lo recogió. Intenté detenerlo, pero mi burló mi salto temporal…”

– “Eres joven e inexperto.” – dice Lemon. – “En los informes consta que aún no dominas esa técnica…”

– “¡Lo burló!” – reitera Punch.

– “Está bien…” – suspira Lemon. – “Repasemos otra vez los hechos.”

Al otro lado del cristal, Trunks y Cheelai observan la conversación.

– “Se ha armado un gran revuelo por ser solo Shamo…” – dice Trunks. – “El tipo se las trae, pero para involucrar al Imperio…”

Un mensaje alerta a Cheelai que mira el ordenador de muñeca.

– “Parece que ya sabemos lo que contenía el maletín…” – dice Cheelai, mientras lee el documento.

Punch continúa.

– “Shamo pidió refuerzos.” – dice Punch.

– “¿Cómo lo hizo?” – pregunta Lemon.

– “Tecleó en un dispositivo.” – dice él.

– “¿Pudiste ver qué tecleó?” – pregunta Lemon.

– “Dos cifras.” – dice Punch. – “7-3”

Cheelai sigue leyendo el informe hasta que allá la respuesta.

– “¿De qué se trata?” – pregunta Trunks.

– “No te lo vas a creer…” – dice ella, sorprendida.

En el laboratorio de Raichi, Shido abre el maletín, revelando el trozo de cola de Freezer que le fue cercenada en Namek.

– “Excelente.” – sonríe el diablo.

DBSNL // Capítulo 276: El mal no descansa

DBSNL // Capítulo 276: El mal no descansa

“Para odiar tanto como él, necesitas haber amado aún más.”

En la Corporación Cápsula, Marron, Bra, Pan, Ub, Goten y Goku Jr están reunidos en el salón. Lapis, Lázuli, Mai, Yamcha, Suno y Baicha están en el jardín. Todos a la espera de noticias.

Vegeta está descansando en una habitación, con sudores fríos y claro malestar. Bulma está sentada a su lado, preocupada, agarrándole la mano. 

En el laboratorio, Oli, Hedo y Trunks trabajan reparando al Gamma 2.

Son Gohan y Piccolo están en el balcón. El primero se apoya en la barandilla mientras suspira.

– “Ha estado cerca…” – dice el mestizo. – “Llevábamos una buena racha pacífica…”

– “La paz no es eterna.” – añade Piccolo. – “Los peligros seguirán acechándonos siempre, y sin Son Goku, la Tierra es más vulnerable.”

– “Los chicos lo hacen bien.” – dice Gohan.

– “Vegeta y tú no estaréis siempre aquí…” – dice el namekiano. – “Yo tampoco.”

– “¿Crees que deberían esforzarse más?” – pregunta Gohan.

– “Creo que la paz pasa factura.” – responde Piccolo esbozando una media sonrisa. – “Lo sabes mejor que nadie.”

– “Bueno…” – se sonroja Gohan. – “Yo ya aprendí esa lección…”

– “Les toca a ellos.” – dice Piccolo.

En el salón, Ub, Bra, Pan, Goten y Marron hablan lo ocurrido. Goku Jr juega con un viejo tren de juguete que perteneció a Trunks en algún momento.

– “Pensar que se puede resucitar un mal así… potenciado de esa forma…” – dice Goten. – “Es terrible.”

– “Hedo dice que recibió una misteriosa ayuda.” – dice Bra.

– “Sin duda ese poder no era mortal…” – dice Ub.

– “¿Qué sugieres?” – dice Pan.

De repente, Vegeta aparece, con el cuerpo vendado, cojeando, apoyado en Bulma.

– “Ha sido un demonio.” – interrumpe Vegeta.

– “Papá…” – sufre Bra al verlo en ese estado.

– “Vegeta, deberías descansar…” – dice Goten.

– “No hay tiempo…” – protesta el saiyajín, intentando caminar solo.

– “¡No seas terco!” – le riñe Bulma.

Con el alboroto, Piccolo y Gohan entran al salón.

Vegeta casi se cae, teniendo que apoyarse en el respaldo del sillón.

– “¿Qué ocurre, papá?” – le ayuda Bra.

– “Un demonio tsufur…” – dice Vegeta.

– “¿Un tsufur?” – se sorprende Gohan, conocedor de la historia saiyajín.

– “Uno que presume de habernos creado a nosotros…” – dice Vegeta, entre dientes.

Gohan se queda petrificado.

– “No… no será…” – tartamudea el mestizo.

– “¿Lo conoces?” – se sorprende Piccolo.

– “Si los textos Kaioshin son correctos, solo se me ocurre un nombre…” – dice Gohan, frunciendo el ceño. – “Raichi.”

– “¿Raichi?” – se extraña Vegeta, que jamás lo había oído antes.

Gohan se cruza de brazos, pensativo y nervioso.

– “Tengo que revisar los textos…” – dice el mestizo. – “Y puede que la Patrulla Galáctica haya averiguado algo durante todos estos años… Puede que hayan oído alguna historia sobre un superviviente tsufur…”

Ub da un paso al frente.

– “Yo te llevo.” – dice el chico de Isla Papaya, ofreciéndole la mano. – “¿Vamos al Planeta Sagrado?”

– “Sí.” – asiente Gohan. – “Zamas nos ayudará.”

Bra asiente.

– “Nosotros nos comunicaremos con la Patrulla Galáctica.” – dice la hija de Vegeta.

– “Katopesla estará encantado.” – dice Pan.

Gohan y Ub desaparecen.

Pino, apoyado en una esquina, se reincorpora.

– “Cuando el doctor Hedo y los demás hayan reparado al Gamma 2, exploraremos las ruinas de la base roja.” – dice el androide. – “No creo que encontremos nada, pero hay que intentarlo.”

En el laboratorio de la Corporación, Hedo trastea los circuitos de la columna de Gamma 2. Trunks le pasa un destornillador.

– “Espero que un día podáis perdonarme…” – dice Hedo.

Un silencio incómodo.

Hedo agacha la cabeza y sigue trabajando.

– “Siempre hay espacio para mejorar.” – dice Trunks. – “Pero creo que eres tú quien debe perdonarse.”

Hedo lo mira con sorpresa.

– “El chito tiene razón.” – añade Oli. – “Creo que te queda mucho que aprender si quieres superar a Gero.”

– “Creo que… creo que voy a dejar la ciencia.” – dice el rechoncho doctor.

– “Eso sería muy cobarde.” – dice Trunks.

– “¿Eh?” – se extraña Hedo.

– “Tienes un don que muchos desearían.” – dice Trunks. – “Lo mínimo que puedes hacer es intentar compensar tus errores trabajando.”

– “No eres Gero.” – dice Oli. – “Pero puedes ser mejor que él.”

– “¿Tan terrible era el abuelo?” – dice Hedo. – “¿Tanto odio albergaba?”

– “Para odiar tanto como él, necesitas haber amado aún más.” – dice Oli. – “Gero quería a su hijo y me quería a mí. La pérdida lo transformó.”

Hedo asiente.

– “Intentaré compensar mis errores.” – dice el doctor.

– “Te pareces más a Gero de lo que crees.” – dice Oli, con media sonrisa.

– “¿Eh?” – se sorprende Hedo.

El Gamma 2 abre los ojos.

– “Padre…” – murmura el androide.

– “¡OH!” – se emociona Hedo. – “¡Número 2!”

Oli y Trunks sonríen.

Mientras tanto, Vegeta ya descansa de nuevo en su cama, con Bulma al lado.

De repente, Krilín entra corriendo a la habitación.

– “¡Las tengo!” – dice el terrícola, levantando un pequeño saco de semillas senzu.

Bulma le quita el saco y enseguida le da una a Vegeta, que la mastica con dificultad.

Pero el pobre Vegeta sigue en aparente sufrimiento.

– “¿Qué?” – se extraña Krilín.

Bulma pone la mano en la frente del saiyajín.

– “Sigue con fiebre…” – dice ella, asustada.

– “La semilla no ha hecho efecto…” – añade Krilín, con estupor.

– “Vegeta…” – sufre Bulma, agarrándole la mano a su marido.

DBSNL // Capítulo 275: Herederos

DBSNL // Capítulo 275: Herederos

“No dudo que Vegeta tiene un plan.”

Raditz intenta cazar a Piccolo al vuelo, pero éste esquiva sus manotazos con el Kaioken.

Gohan y Vegeta han armado un plan.

– “¿Lo has entendido?” – pregunta Vegeta.

– “Sí…” – asiente Gohan. – “¿Estás seguro?”

– “No te compadezcas y haz lo que te he dicho.” – replica Vegeta.

– “Está bien.” – responde el mestizo. – “Pero…”

Vegeta ignora a Gohan y sale volando hacia el enemigo.

Transformado en Súper Saiyajín Blue, Vegeta embiste a Radtiz y le propina un puñetazo en la frente.

– “¡Aquí me tienes, Raditz!” – lo provoca. – “¡Vamos!”

El monstruo agarra a Vegeta con las dos manos, intentando estrujarlo.

– “Tsk…” – sufre Vegeta. – “¿Esto es todo?”

Raditz aprieta su agarre. El cuerpo de Vegeta sufre. Sus huesos crujen.

– “¡PAPÁ!” – exclama Trunks, que reaviva su aura para salir a socorrerlo.

Piccolo desciende a su lado y lo detiene.

– “¡Espera, Trunks!” – dice el namekiano. – “Confía en tu padre…”

– “¡Pero…!” – protesta el mestizo.

– “No dudo que Vegeta tiene un plan.” – lo tranquiliza Piccolo.

Vegeta grita de dolor.

– “¡¡KYAAAAAAH!!” – estremece a todos con su sufrimiento.

Mientras tanto, Son Gohan está de pie a varios metros de distancia, contemplando la escena. El mestizo, con los ojos cerrados, inspira profundamente y luego espira, calmando su espíritu.


De repente, Gohan abre los ojos. Su aura incolora estalla. Un fuerte corriente de aire sacude la zona.

El mestizo realiza la técnica de la escuela tortuga.

– “Ka… Me…” – se prepara.

Vegeta intenta controlar su dolor y aprieta los dientes. El saiyajín puede sentir el líquido morado perturbando su mente.

El saiyajín usa el Ikigai, pero su aura enseguida se torna granate. Rayos oscuros chasquean a su alrededor. Sus cejas desaparecen.

– “Está reclamando el poder del Makai que posee Raditz…” – murmura Piccolo. – “Pero… ¿Cómo?”

Gohan sigue concentrando todo su poder.

– “Ha… Me…” – una esfera de ki azul se materializa entre sus manos y tiñe el terreno de ese mismo color.

El poder de Vegeta explota y hace estallar las manos del enemigo, liberándose así de su agarre.

Vegeta cae al suelo de rodillas y se agarra la cabeza con ambas manos. Sus visiones del Makai le torturan.

Trunks y Bra no dudan en volar hacia su padre.

Raditz se regenera lentamente, pero el líquido viscoso que lo rodea ahora parece perder intensidad en su color, tornándose más apagado y verdoso.

Gohan está listo.

– “¡¡¡HAAAAAAAA!!!” – dispara el mestizo.

Un poderoso Kamehameha se dirige hacia el monstruoso Raditz.

El monstruo reacciona alzando sus manos hacia Gohan y generando una esfera de ki diminuta que pronto se transforma en gigantesca e intercepta el ataque.

– “¡¡TSK…!!” – se esfuerza el mestizo.

– “¡Hermano!” – exclama Goten.

Son Goten vuela hasta Gohan y se coloca a su lado, transformándose en Súper Saiyajín 2.

– “¡Kamehame… HAAAA!” – se une a la ofensiva.

Entre los dos, el ataque gana fuerza, pero Raditz sigue reteniéndolo sin problemas.

Pan aterriza junto a ellos y se transforma en Súper Saiyajín.

– “¡HAAAAAA!” – los imita ella.

Las ondas de ki de los tres guerreros se entrelazan y se convierte en un único Kamehameha de mayor tamaño.

El ataque de Raditz empieza a retroceder lentamente.

– “¡¡NO OS DETENGÁIS!!” – exclama Gohan.

Ub se une a ellos y reaviva el Kaioken.

– “¡¡HAAAAAA!!” – dispara.

El ataque de Raditz sigue retrocediendo. Casi toca las manos del monstruo.

– “GRRRR…” – gruñe el gigantesco engendro. 

Mientras tanto, el pequeño Goku Jr. Observa con ojos como platos a su familia luchando.

De repente, el pequeño echa a correr hacia ellos, luchando contra la ventisca que casi le impide avanzar.

– “¡¿A DÓNDE VAS, CHAVAL?!” – se preocupa Hedo, a su cargo.

Raditz lucha contra nuestros amigos, poniendo todo su poder en el ataque.

– “¡No os rindáis!” – exclama Gohan. – “¡Podemos hacerlo!”

En ese instante, el niño se une a ellos.

– “¿Goku?” – se sorprende Pan al ver al pequeño.

Goku se mira las manos con cierta duda, pero luego imita a los demás.

– “Ka… me… ka… me…” – pronuncia mal, mientras imita los movimientos de la escuela Tortuga. – “¡HAAAA!” – dispara.

Tras un momento de duda en el que nada ocurre, un Kamehameha emana de sus manos y se une al de su familia.

Mientras tanto, Raditz puede ver entre los ataques las siluetas de sus adversarios, entre las que cuenta cinco. Por el esfuerzo, su mirada se torna borrosa y las siluetas parecen haberse fusionado en una. Un desafiante Son Goku le mira con determinación.

– “Kakarotto…” – se sorprende Raditz, perdiendo la concentración.

Su ataque retrocede. El Kamehameha gana terreno.

– “¡¡AHORA!!” – exclama Gohan.

– “¡VAMOS!” – exclaman todos.

Los cinco participantes ponen todo lo que les queda en el ataque y, ahora potenciado, engulle el ataque enemigo e impacta contra Raditz.

– “¡¡KAKAROTTOOOOO!!” – exclama el monstruo mientras es empujado por la gigantesca onda de ki, que lo empuja a través de la superficie terrestre mientras lo eleva lentamente hasta empujarlo al espacio.

El Kamehameha empuja a Raditz a través de la nada, mientras va perdiendo su viscosidad, calcinada por el ataque.

En la mente del saiyajín transcurren imágenes de su derrota en la Tierra a manos de Piccolo y Goku y el cabezazo del pequeño Gohan, perturbándolo.

– “¡Kakarotto!” – maldice el saiyajín, que ha recuperado su aspecto habitual.

Pero pronto otro recuerdo se hace presente: un pequeño Kakarotto en una incubadora. Un joven Raditz se apoya en el cristal y lo golpea con el dedo, intentando llamar la atención de su hermano, que duerme.

– “Kakarotto…” – la mueca de ira se transforma en una tierna media sonrisa, mientras el Kamehameha alcanza el sol.

Raditz es engullido por las llamas de la estrella.

En la Tierra todo ha terminado. Agotados, nuestros amigos recuperan el aliento.

Vegeta, atendido por Bra y Trunks, recupera su estado base y sonríe.

– “Lo hemos conseguido…” – dice mirando de reojo a Gohan y a los demás.

Pan agarra a Goku Jr en brazos y lo levanta.

– “¡Has hecho el Kamehameha!” – celebra ella.

– “¡Ha sido alucinante!” – exclama Ub.

– “¡Jaja!” – sonríe feliz el pequeño.

– “Muy bien hecho, colega…” – dice Goten.

Vegeta cae de rodillas al suelo. Trunks y Bra le sujetan.

– “Papá…” – dice Bra.

– “Lo habéis hecho bien…” – dice Vegeta. – “El futuro está en buenas manos.”

El saiyajín se desmaya.

– “¡PAPÁ!” – se preocupa Trunks.

– “¿Alguien tiene una semilla senzu?” – pregunta Bra.

– “No nos quedan…” – dice Krilín, que se acerca cojeando.

– “Hay que llevarlo a la Corporación Cápsula.” – dice Trunks.

¡Vuelve DRAGON BALL SUPER!


By: Red_Ribbon_DBZ


¡Vuelve Dragon Ball Super!

Al leerlo de esta forma parece que es el anime el que regresa después de años de sequía… pero no. Lo que acaba es el parón del manga. El blanco y negro tiene fecha de regreso.

El 20 de diciembre tendremos de nuevo capítulo en la publicación VJump y como consecuencia, en la app gratuita MangaPlus de Shueisha.

La noticia saltó con la filtración de rigor de la cuenta de Twitter DBSHype.

Aquí tienes la imagen que causó todo el revuelo:

Pero un momento, ¿esos no son Goten y Trunks adolescentes? ¿Y esas ropas?

Vamos por partes.

La nueva saga, de la cual está por ver su duración, se ubica justo antes de los acontecimientos de la película número 21 de la franquicia Dragon Ball Super: SUPER HERO.

Se especulaba con que sería una precuela pura, es decir, lo que sucede antes de los eventos de la cinta, pero parece que puede ir un poco más allá.

Si atendemos a la traducción de Ian Cipher, y su contextualización siempre va en buena dirección en todo lo que escribe, podemos entender que es una adaptación de la película que comienza con un pequeño prólogo.

Es más, podemos aventurar (nada oficial, pura elucubración del que escribe) que quizá tengamos un poco de posthistoria, ya que ¿no podrían ser esos trajes de súper héroes un claro homenaje a Gamma 1 y 2? De hecho, si nos fijamos, vemos en el cinturón de Trunks el número 1 escrito.

Como podemos observar, las figuras de Piccolo y Gohan tienen su hueco en el anuncio. Podemos sacar como conclusión de que su rol como cabezas de lanza en Super Hero también tendrá reminiscencia aquí.

Esto deja muchos interrogantes abiertos:

¿Qué ha pasado con Black Freezer? ¿Vamos a estar sin saber de esta nueva transformación años en la cronología del Dragon World?

Y Granola, ¿no se supone que estaba a las puertas de la muerte debido a su “trato” con Toronbo el dragón del planeta Cereal?

Quizá tengamos una saga corta que además de contarnos lo que sea que nos cuente, sirva para seguir promocionando la película, ya que el día 7 de diciembre se lanza en formato Home Video en Japón.

Y después de eso volvamos a inmediatamente (o no) después de lo vivido con el ceresiano superviviente.

Quedamos a la espera de que en la sección de noticias semanal de la aplicación oficial nos den algo más de contexto e información, toca estar pendiente este mismo lunes a ver si salta la liebre.

Pero lo que realmente nos interesa en DBSNL es tu opinión.

¿Cómo has recibido esta noticia? ¿Eres partidario de este salto temporal y supuesto nuevo protagonismo, o prefieres que Vegeta y Goku lleven la voz cantante justo después de los hechos que hemos vista en la reciente saga del planeta Cereal?