DBSNL // Capítulo 28: ¿Paz?

DBSNL // Capítulo 28: ¿Paz?
“¿Pero qué ha pasado aquí?”
La Tierra disfruta de tiempos de paz mientras nuestros amigos se preparan para el posible torneo que determinará el futuro del universo.
En el planeta de los Kaioshin, Piccolo sigue entrenando a los nuevos Dioses, especialmente a Zamas, Kaioshin del Norte. El más prometedor.
En la Tierra, Son Gohan acaba de llegar a la casa de invitados de la Mansión Satán, donde ahora vive con Videl. Viene de la biblioteca. Videl se encuentra sentada en el sofá comiendo helado con una cucharilla directamente del bote.

– “¿Ya se lo has dicho?” – pregunta Gohan.
– “Aún no… No he encontrado el momento…” – responde ella.
Gohan se sienta al lado de ella y la reconforta poniéndole el brazo sobre los hombros.

– “Se lo diremos juntos” – dice Gohan con una sonrisa.
Videl asiente sonriendo y se acaricia la barriga con ternura.
En el planeta de Beerus, Goku y Vegeta escuchan atentamente a Whis.

– “Fue realmente sorprendente, Vegeta” – dice Whis. – “Realmente extraordinario.”
Vegeta sonríe burlonamente, orgulloso.

– “¿Y cómo lo hizo?” – pregunta Goku.
– “Al parecer, sus reservas de ki mortal se agotaron en la lucha contra Freezer y solamente quedaba una pizca de ki divino en su cuerpo, posiblemente gracias al entrenamiento con Kaiosama”.
– “¿¡Entrenaste con Kaiosama!?” – le pregunta Goku, sorprendido, a Vegeta.
– “Eso no es lo importante…” – responde Vegeta algo avergonzado.
– “Su enfado hizo que su cuerpo intentara transformarse en Súper Saiyajín involuntariamente, cómo te pasó a ti en Namek.” – continúa Whis. – “Pero al disponer solamente de ki divino, su cuerpo usó lo que tenía a su alcance para satisfacer esa necesidad biológica”.
– “Vaaaya…” – se sorprende Goku. – “Así que era eso…” – dice mirándose las manos.
– “Jojo… ¿Ya te has dado cuenta?” – le dice Whis.
– “Es lo que me ocurrió contra el señor Beerus, ¿verdad?” – pregunta Goku.
– “Así es” – responde Whis con su sonrisa habitual. – “Pero tu cuerpo y tu mente no estaban preparados para controlar el ki divino y sólo fue algo fugaz.”
Goku se levanta de un salto.

– “No voy a quedarme atrás, Vegeta” – dice sonriendo.
Vegeta también se levanta.

– “Eso habrá que verlo” – responde con su característica sonrisa prepotente.
Whis les observa y se alegra de ver a ambos guerreros tan entusiasmados por superarse.
En la Tierra, Goten y Trunks viajan con el radar en busca de las Bolas de Dragón para resucitar a los afectados por la aparición de Freezer.

– “¿Queda mucho, Trunks?” – pregunta Goten algo impaciente.
– “Ya estamos cerca” – responde Trunks. – “Pero parece que hay dos esferas juntas…”
En ese momento varias explosiones de gran magnitud, en la misma dirección en la que se dirigían, les interrumpen.

– “¿Qué ha sido eso?” – pregunta Goten.
– “No lo sé, pero puede que haya heridos” – dice Trunks. – “¡Vamos a echar un vistazo!”
Ambos saiyajín aterrizan en el lugar de la explosión. 
Varios soldados se encuentran abatidos en el suelo malheridos, otros han muerto. Frente a ellos se encuentra una enorme montaña y parece que varias de las explosiones han ocurrido dentro de ella, pues una gran cantidad de polvo y humo sale de la vasta entrada situada en su base.

– “¿Pero qué ha pasado aquí?” – se pregunta Trunks. – “¿Quiénes son estos?” – dice mientras desempolva un trozo de metal en el suelo que seguramente ha salido disparado tras una de las explosiones. – “¿Qué significa RR?”
– “Ayuda… es un demonio…” – murmura un soldado moribundo. – “Ese chico…”
– “¿Qué chico?” – le pregunta Goten.
De entre el polvo sale un chico joven, delgado, de pelo moreno a media melena y ojos azules, con una mirada fría.

– “Trunks, no podemos confiarnos.” – dice Goten.
– “¿Trunks?” – murmura el misterioso chico.
– “¿Quién eres tú?” – le pregunta Trunks colocándose en guardia, al igual que Goten.
– “Tranquilos” – dice el joven. – “Conozco a vuestros amigos. Soy el Número 17”.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 8: Los androides

OMG // Capítulo 8: Los androides
Son Gohan se despoja rápidamente de la capa y extiende su brazo en un gesto protector hacia Videl y el teniente.

– “¡Alejaos de aquí!” – les grita nervioso.
Los androides siguen avanzando hacia ellos. El número 17 saca un rifle y enfila el arma hacia a nuestros amigos.

– “¡Dadnos todo lo que lleváis!” – dice el androide.
– “¡Somos los androides!” – les dice la número 18. – “¡Si no obedecéis os mataremos a todos!”
Gohan parece confundido ante el comportamiento de los mellizos.

– “¿Qué está pasando?” – piensa el mestizo.
La número 18 parece reconocer a nuestro vagabundo.

– “¿Son Gohan?” – dice la androide.
– “¿Qué?” – pregunta el número 17. – “¿Has dicho Son Gohan?” – dice mientras se fija en la cara tras la barba y el pelo largo y mugriento. – “¡Son Gohan!” – exclama en un tono jubiloso.
Gohan, Videl y Shapner están profundamente confusos ante esa situación.

– “¡Te dije que estaba con los androides!” – exclama Shapner, apuntando a Son Gohan con su fusil de asalto.
– “Me has mentido…” – murmura Videl, que se siente traicionada.
Son Gohan sonríe y parece relajarse.

– “No te he mentido. No estoy con los androides” – dice el mestizo.
De repente, el número 17 y la número 18 parecen sufrir una metamorfosis y recuperar su estado original. 

– “¡Oolong! ¡Puar!” – exclama Gohan alegre. – “¡Cuánto tiempo!”
Ambos metamorfos se abrazan a Gohan.

– “¡Sigues vivo!” – se alegra Oolong.
Videl y Shapner se miran desconcertados. No entienden nada.

– “¿Quiénes son estos?” – pregunta Videl.
– “Son viejos amigos míos” – responde Gohan.
– “¿A quién llamas viejo?” – se enfada Oolong bromeando. – “¿Te has visto la cara?”
Gohan bromea con sus amigos, mientras Videl se percata de que por primera vez está viendo al vagabundo sonreír genuinamente.
Los dos metamorfos guían a nuestros amigos hasta una cueva dentro de una pequeña montaña en mitad del desierto.

– “Este era el antiguo escondite del señor Yamcha” – explica Puar.
Shapner, Videl y Gohan dejan sus mochilas en el suelo, mientras Oolong les ofrece una cantimplora con agua.

– “Nos hemos ocultado aquí durante los últimos años” – dice Oolong. – “Viviendo de lo que conseguimos saqueando a viajeros descuidados” – añade.
– “Así que sois bandidos” – les dice Videl molesta.
– “¡No nos juzgues, chica!” – le responde Oolong. – “Aquí todos sobrevivimos como podemos”.
Videl mira con desaprobación al cerdo, que se acerca a ella para inspeccionarla de cerca.

– “No está nada mal…” – dice Oolong. – “Si queréis pasar la noche aquí, quiero sus braguitas.”
– “¡Oolong!” – le llama la atención Puar.
– “¡Encima que les salvamos la vida!” – insiste Oolong. – “Creo que sería una muestra de buena fe por su parte…”
– “¡Si te acercas a mí, hoy cenaremos cerdo a la brasa!” – dice Videl mientras le asesta un capón.
Gohan y Puar ríen como hacía tiempo que no hacían. Incluso a Shapner se le escapa una leve sonrisa.
La noche cae en la guarida del desierto y tras cenar un poco y ponerse al día, nuestros amigos ya se han acostado. Sólo Gohan ha subido al tejado de la guarida y se ha tumbado en el suelo para contemplar la noche estrellada.

– “Son Gohan” – dice Puar, que también ha subido al tejado.
– “¿Qué ocurre, Puar?” – le pregunta él.
– “Sé que ha pasado mucho tiempo…” – dice Puar.
– “Déjalo”. – le interrumpe Gohan. – “No quiero hablar del tema”.
– “Siento mucho lo ocurrido” – continúa Puar.
– “Te he dicho que no quiero hablar del tema.” – le repite Gohan algo enfadado. – “Los androides acaban con todo a su paso. La muerte es algo demasiado cotidiano.” 
– “Me refería a Lunch” – dice el felino.
Son Gohan se queda callado un instante.

– “Gracias” – responde tajante. – “Ahora, si no te importa, prefiero estar solo”.
– “Está bien” – dice Puar cabizbajo, antes de dejar a Gohan tranquilo.
Gohan despierta sobresaltado en una cama ajena. 

– “Al fin has despertado” – le dice una mujer de mediana edad, sonriente, con una túnica de piel de ciervo y una diadema en el pelo adornada con una pluma.
– “¿Dónde estoy?” – pregunta Gohan, que intenta incorporarse, pero le duele todo por la paliza recibida ante los androides. – “¿Qué ha pasado?”
– “Estás en Villa Aru. Al sur de Orange City. Llevas más de una semana durmiendo” – le responde la mujer. – “Al parecer te enfrentaste a los androides.”
– “Los androides…”- murmura Gohan. – “¡Roshi! ¡El Duende Tortuga estaba ahí! ¿Dónde está?” – pregunta.
– “Lo siento…” – le responde la mujer.
Gohan aprieta con fuerza los puños agarrando la sábana, mientras una lágrima desciende por su rostro. ¿Otra muerte por su culpa?

– “Lunch fue quien te trajo aquí.” – continúa la mujer.
– “¿Lunch?” – se sorprende Gohan. – “¿Dónde está?” 
– “Ha salido a buscar provisiones.” – responde la mujer. – “Pronto regresará”.
Un grito de Videl despierta a Gohan, que se da cuenta de que el Sol ya ha salido en el desierto.
La pared de la guarida se rompe con un fuerte estruendo y Oolong sale proyectado al exterior, parece que por un golpe de Videl.

– “¡No vuelvas a acercarte a mí!” – le amenaza la Sargento.
Oolong cae de cabeza contra el suelo y enseguida se lleva las manos a la cabeza por el dolor.

– “Estoy muy sólo aquí con Puar…” – murmura.
Una taza impacta en la cabeza de Oolong y le hace caer de espaldas, medio atontado.

– “¡No me importa!” – añade Videl.
Shapner ya ha preparado las mochilas y el trio parece estar listo para salir hacia Orange City.

– “Gracias por vuestra hospitalidad” – les dice Gohan a Puar y Oolong, que ahora lleva la cabeza vendada.
– “¿Seguro que no queréis quedaros?” – pregunta Puar.
– “Tenemos que llegar a Orange City lo antes posible”. – responde Gohan. – “No podemos quedarnos más tiempo”.
Tras las despedidas pertinentes, nuestros amigos parten hacia la ciudad.
Puar y Oolong observan a sus amigos partir.

– “¿Deberíamos acompañarles?” – pregunta Puar.
– “¿Estás loco?” – le responde Oolong. – “Aquí estamos a salvo.”
– “Se lo debemos a Son Goku” – insiste Puar.
– “Yo no debo nada a nadie.” – responde Oolong. – “Goku está muerto. Al igual que Yamcha y el resto. Ahora se trata de sobrevivir”– añade antes de volver a la guarida.

DBSNL // Epílogo: Conspirando en la sombra

DBSNL // Epílogo: Conspirando en la sombra
“¿Tienes el anillo?”
En el futuro de Trunks, entre las ruinas de la Academia Kaioshin, Mojito se encuentra frente al ser encapuchado.

– “Freezer ha sido eliminado por el señor Zeno” – le dice Mojito. – “Y el saiyajin Trunks ha rechazado el puesto de Dios de la destrucción”.
– “¿Tienes el anillo?” – pregunta la figura encapuchada.
– “Aquí lo tiene” – responde Mojito entregándoselo. – “Un saiyajin de la otra línea temporal parece que ha convencido al Dios del Todo para realizar un torneo que determinará qué línea temporal merece seguir adelante” – añade el ángel. – “Espero que eso no altere sus planes”.
– “Todo lo contrario” – responde el encapuchado. – “Así todo será más fácil” – sentencia mientras se quita la capucha, revelando su rostro por completo.
– “Me alegra oír eso, señor Zamas” – dice el ángel.

DBSNL // Capítulo 27: Observadores del tiempo

DBSNL // Capítulo 27: Observadores del tiempo
“Siento las molestias causadas”
Todos continúan atónitos por lo que acaba de ocurrir. El Dios del Todo se ha personado frente a ellos y ha estado a punto de eliminar por completo todo su universo.

– “¡Son Goku!” – grita Beerus enfadado. – “¿Un torneo? ¿Acaso crees que esto es un juego?”
– “Goku os ha dado una oportunidad para sobrevivir, Señor Beerus” – interrumpe Whis.
– “¿Os ha dado? ¿Te excluyes?” – le responde Beerus.
– “Por supuesto.” – le dice Whis. – “Yo simplemente volvería a formar parte del Sumo Sacerdote”.
– “¿Eres una parte de él?” – pregunta Goku.
– “Los ángeles somos todos parte del Sumo Sacerdote” – explica Whis. – “Cada vez que se forma una línea temporal, un nuevo ángel nace a partir del Daishinkan. Además, nuestras mentes están conectadas”.
– “Entonces, sabías que Freezer se dirigía a la Tierra…” – interrumpe Vegeta.
– “Así es. Era consciente de ello porque Mojito creyó oportuno informarme” – responde Whis.
– “Siento las molestias causadas” – dice el ángel Mojito, que ha recogido el anillo del suelo. – “Pero nuestra función es de simples observadores. No se nos permite intervenir”.
– “Espera… ¿Eso significa que el Sumo Sacerdote y el señor Zeno saben todo lo que hago?” – pregunta nervioso Beerus.
– “Sólo de lo que nos informa Whis” – responde Mojito. – “Precisamente fue por este motivo por el que usted fue relevado de su cargo en mi línea temporal”.
Beerus siente pánico al enterarse.

– “No se preocupe, señor Beerus” – dice Goku. – “Haremos todo lo posible para ganar el torneo. Incluso puede que convenzamos al señor Zeno para que los perdone a todos.”
– “Siempre tan optimista” – murmura Whis risueño.
– “¡Vegeta, vas a tener que enseñarme a hacer eso que acabas de hacer!” – le dice Goku.
– “¡Apáñatelas solo!” – le responde Vegeta cruzando los brazos.
– “No sabes cómo lo has hecho, ¿no es cierto?” – le dice Whis.
Una gota de sudor resbala por la frente de Vegeta, que se sonroja.

– “Tenemos que prepararnos para ese torneo” – dice Piccolo. – “Si se realiza, será nuestra única opción de sobrevivir”.
– “Yo tengo que volver a mi tiempo” – dice Mojito. – “Tengo que restablecer el esquema de Dioses” – se lamenta. –“Trunks… ¿estarías interesado en ocupar el lugar del señor Freezer?”
Trunks y el resto se sorprenden por la petición.

– “¿Yo? ¿Un… un Dios de la destrucción?” – tartamudea Trunks.
– “Así es.” – le confirma Mojito.
Trunks parece serenarse.

– “Lo siento” – responde Trunks. – “No es un cargo que me agradaría ocupar. Además, si se realiza ese torneo yo no quiero participar.”
– “¿No quieres defender tu tiempo?” – le pregunta Mojito algo extrañado.
– “No queda nada que me importe en mi tiempo. No voy a luchar contra mis amigos” – sentencia Trunks.
– “¡Trunks!” – interrumpe Vegeta. – “Entrena y participa en el torneo. No has luchado por tu mundo para abandonarlo ahora.”
– “Pero… ¿y vosotros?” – le pregunta Trunks.
– “No te preocupes por nosotros” – interviene Goku. – “Entrena y nos veremos en el torneo”.
Trunks baja la mirada y parece recapacitar.

– “Está bien…” – claudica Trunks. – “Lucharé por mi mundo” – dice con una sonrisa. – “Pero lo haré como un mortal.”
– “Bien” – dice Mojito. – “Es tu decisión” – finaliza mientras mira de reojo a Zamas. – “Ahora tenemos que irnos” – dice apoyando la mano en la espalda de Trunks.
– “¡Nos veremos en el torneo!” – dice Trunks despidiéndose de todos. – “¡Gracias por todo!” 
Todos se despiden de él. Bulma le da un beso en la frente y él no puede evitar llorar recordando a su madre y le hace una carantoña a la pequeña Bra. Vegeta le sonríe de forma cómplice, mientras el pequeño Trunks se despide de su versión futura efusivamente. 
Finalmente, Mojito y Mirai Trunks desaparecen.

Las sirenas de los bomberos y la policía rompen la dulce despedida.

– “Tenemos que arreglar todo este destrozo” – se lamenta Bulma. – “Muchas personas han perdido la vida”.
– “Necesitamos las Dragon Balls” – añade Son Gohan.
– “Las Dragon Balls…” – murmura Zamas, molesto ante una nueva sugerencia en contra de las normas.
– “Vegeta y yo seguiremos nuestro entrenamiento con Whis y el señor Beerus” – dice Goku.
– “Yo tengo que volver con Videl, debe estar muy preocupada…” – dice Gohan. – “¡Goten! ¡Trunks! Vosotros os encargaréis de reunir las esferas.”
– “¡Sí!” – exclaman los niños al unísono.
– “Yo y los Kaioshin nos prepararemos para el torneo.” – dice Piccolo. – “Tendremos que buscar a los mejores candidatos para participar. Pero aún no sabemos cuántos participantes se permitirán…”
Bulma se acerca a Piccolo.

– “Piccolo…” – dice Bulma. – “Muchas gracias por salvar a Bra”.
– “Es Vegeta quién nos ha salvado.” – dice el namekiano muy serio.
Vegeta se sorprende por el cumplido de Piccolo.

– “Nos veremos pronto” – dice el Dai Kaioshin antes de desaparecer.
– “Sí. Tenemos trabajo” – añade Shin, que también se teletransporta, al igual que el resto de Kaioshin.
La paz vuelve a reinar en la Tierra de momento, pero la sombra del Dios del Todo evita que puedan descansar un solo instante. El futuro de todas las líneas temporales está en peligro.