DBSNL // Capítulo 79: Gogeta

DBSNL // Capítulo 79: Gogeta
“Mi poder actual me sorprende incluso a mí.”
El recién bautizado Gogeta clava su mirada desafiante en Zeno Zamas, que por un instante recula al sentir la fuerte presencia del guerrero saiyajín.
El monstruo Bu, al sentir la fuerza de la fusión, se abalanza sobre Gogeta dispuesto a absorberle. Éste, sin a penas mirarle, con un sencillo gesto de su mano derecha provoca una fuerte corriente de ki que barre al monstruo y le desintegra por completo.
Son Gohan cae de rodillas y, agotado, pierde su transformación y se desmaya.
Mirai Trunks se encuentra en una situación parecida, luchando para mantenerse consciente.

– “Qué poder tan extraordinario…” – piensa Trunks.
Toppo, malherido, contempla también a la fusión de guerreros.

– “Su poder es abrumador…” – dice el guerrero del Universo 2. – “Espero que sea suficiente.”
Los ángeles abandonan a sus contrincantes abatidos y se abalanzan sobre Gogeta, que al verles acercarse se envuelve en el aura del Súper Saiyajín Blue, emitiendo una fuerte corriente de aire que hace que se detengan a mitad de camino.

– “¡Matadle!” – insiste Zeno Zamas.
Los ángeles continúan su ataque, pero Gogeta les esquiva con facilidad. Los roles parecen haberse invertido. Ahora es el saiyajín quien baila grácil alrededor de las criaturas celestiales y les golpea con fuerza, arremetiendo contra ellos, uno tras otro.


Dibujado pot Ipocrito

Jiren, agotado por su combate contra Daishinkain, observa el combate.

– “Esos saiyajín lo han conseguido…” – murmura el líder del Universo 2.
El Sacerdote escucha a Jiren mientras sigue analizando a Gogeta desde lejos.
Freezer ha recuperado su forma original.

– “Tener que depender de ese par de monos me irrita sobremanera” – murmura enfadado el tirano.
Whis es el único ángel que no ha atacado a los saiyajín.

– “¿Crees que pueden ganar?” – le pregunta Beerus al que fue su compañero.
– “Su poder supera el nuestro” – responde Whis. – “Tienen una oportunidad”.
– “Al parecer la fusión metamor se agota antes cuanto más ki se utiliza”. – dice Beerus. – “¿Cuánto crees que podrán aguantar unidos?”
– “Al usar ki divino, eso no debería ser un problema.” – explica Whis – “Deberían tener sus 30 minutos”.
– “No pueden ganar” – interrumpe Champa. – “Zeno puede borrarles cuando le plazca”.
Gogeta sigue enfrentándose a los ángeles sin dificultad, repeliéndoles una y otra vez.

– “No podéis derrotarme.” – les dice muy serio Gogeta. – “Mi poder actual me sorprende incluso a mí. Os sobrepasa claramente.”
Los ángeles se levantan enfadados ante la osadía del mortal.

– “Maldito seas” – murmura Palinka.
Pero en ese momento el Daishinkan aparece frente a Gogeta.

– “¡Deteneos!” – ordena el Sacerdote a sus hombres. – “Dejad que yo me encargue de él”.
Nuestro Zamas ha reptado hasta Zeno.

– “Tienes que detenerles” – insiste el Kaioshin del Norte. – “No puedes continuar con esta locura”.
Zeno Zamas se acerca al Kaioshin del Norte.

– “Te equivocas” – responde el Dios del Todo. – “Este es el principio del nuevo mundo. Esta vez, el orden va a reinar en el Universo.”
Zeno extiende su mano apuntando a Zamas.

– “Es una lástima que tu mente haya sido intoxicada por los pecados de los mortales.” – dice el Dios. – “No vas a conocer el nuevo mundo” – añade acumulando ki en su mano.
En ese instante, un ataque de ki morado impacta en la espalda del Dios y le aleja de Zamas.

– “Qué arrogante…” – dice Beerus, que es quien le ha atacado.
Junto a al Hakaishin del Universo 7 se encuentra Champa.
Gogeta y el Daishinkan han empezado el combate y, ante la sorpresa de todos, parece un duelo parejo.

– “¿Y ese tal Jiren estaba luchando contra él?” – se sorprende Hit. – “Esto es una pesadilla…”
Los dos contrincantes recuperan la distancia entre ellos y se miran fijamente.

– “Habéis superado a los ángeles y estáis luchando contra el guardián del Dios del Todo” – dice el Sacerdote. – “¿No creéis que ha llegado el momento de abandonar?”
Gogeta sonríe.

– “¿Estás de broma?” – responde el saiyajín ante la sorpresa del ángel supremo. – “Nunca nos habíamos enfrentado a alguien tan fuerte. No voy a huir ante un reto así”.
– “¿Un reto?” – repite el Daishinkan. – “¿Para vosotros esto es un reto?”
– “Mi sangre saiyajín hierve al disfrutar de un combate como este” – dice Gogeta preparándose para el siguiente asalto. – “Será porque soy la fusión de dos saiyajín puros”.
– “En el fondo seguís siendo la raza violenta y sanguinaria de siempre” – responde el Sacerdote.
– “No lo entiendes” – le corrige Gogeta. – “Nuestro objetivo es derrotaros y proteger a nuestras familias y amigos.” – explica. – “Pero eso no nos impide que disfrutemos del combate” – sentencia con una sonrisa que muestra el carácter más típico de los saiyajín. – “¡¡HAAAAAAA!!” – grita al expulsar su ki.
Mientras tanto, Freezer, con los brazos cruzados, se acerca a Mr. Bu, inconsciente en el suelo, y le da una patada en el abdomen.

– “¡Tú! ¡Bola de chicle!” – le dice el demonio del frío con su tono de desprecio habitual. – “¡Despierta!”
Mr. Bu parece que empieza a recuperar la consciencia.

– “Necesitamos un curandero” – insiste Freezer.

OLD MAN GOHAN // Epílogo: Real Hero

OMG // Epílogo: Real Hero
El cuerpo de Gohan se encuentra flotando en mitad de un gran cráter en la arrasada Tierra Sagrada de Karín y enseguida se precipita inerte contra el suelo.
Los amigos del Guerrero Dorado se quedan de piedra al ver la gran explosión. Videl llora desconsolada mientras Shapner e Ikose intentan que continúe alejándose del lugar.

– “Tenemos que continuar” – insiste Upa, que ha sentido como el ki de Gohan se desvanecía.
– “Iré a ver qué ha pasado” – interviene Bacterian. – “Necesitamos saberlo con certeza”.
– “Te acompañaré” – dice Punta.
Son Gohan recupera la consciencia rodeado de escombros. Un fuerte zumbido en sus oídos le impide oír. Su cuerpo está repleto de laceraciones y contusiones; y siente un fuerte dolor en el brazo izquierdo.
Frente a él yace el cuerpo inmóvil del joven Trunks.
Son Gohan no duda e intenta arrastrarse hasta su compañero, pero enseguida se percata de que el dolor que siente en su extremidad es a causa de su pérdida.
Movido por el pánico, en seguida busca el pequeño saco de semillas senzu que lleva atado al cinturón. Usando sus dientes consigue desatar el nudo y lo vacía sobre el suelo. Una única semilla es lo que cae del saco. 
El mestizo saiyajín la agarra desesperado, guiado por su instinto de supervivencia y apunto está de llevársela a la boca… pero se acuerda de Trunks. Su joven amigo se encuentra frente a él, inconsciente y malherido. 
Son Gohan agita el saco otra vez, esperando que en algún recoveco haya quedado oculta otra semilla. Pero no hay suerte.
El guerrero aprieta con fuerza la semilla en su mano. Pese a haber pasado por una guerra eterna contra los androides, nunca se había sentido tan impotente como hasta ahora.

– “Vamos, Son Gohan. ¿Qué haría papá?” – se dice a sí mismo.
El mestizo aprieta la semilla con fuerza y enseguida continúa arrastrándose hasta su compañero.

– “Toma, Trunks” – dice mientras introduce la senzu en la boca del  muchacho. – “Cómetela. Tienes que vivir. Eres nuestra última esperanza” – añade antes de perder el conocimiento. 
De repente, Son Gohan se encuentra de pie en una gigantesca sala frente al gran Rey Enma.

– “Son Gohan” – le recibe el juez con una sonrisa. – “Es un honor recibirte”.
Gohan observa a la gigantesca figura desconcertado. 

– “¿Dónde estoy?” – pregunta el mestizo mientras se mira las manos y se percata de que vuelve a tener su brazo izquierdo intacto.

– “Estás en el Más Allá, chico” – responde Enma.
Gohan agacha la cabeza y respira profundamente. En ese instante vuelven a su mente los últimos instantes de su vida.

– “¿Ha funcionado?” – pregunta temeroso.
– “No te martirices” – intenta animarle el juez. – “No todo el mundo tiene un recibimiento así en el Más Allá” – sonríe.
Son Gohan se da la vuelta y tras él se encuentran todos sus amigos, que le reciben con los brazos abiertos.

– “¡Son Gohan!” – exclama Krilín, que corre a abrazarle.
– “¡Krilín, amigo mío!” – le abraza Gohan.
– “¡Has tardado mucho!” – intenta bromear Yamcha. – “¡Casi te pierdes la fiesta!”
– “Lo has hecho muy bien” – añade Ten Shin Han.
– “¡Eres un guerrero increíble!” – le felicita Chaoz.
De repente, Gohan se fija en su maestro.

– “Piccolo…” – murmura Gohan con los ojos vidriosos.
– “Hola, chico” – sonríe el namekiano.
Gohan y su viejo mentor se funden en un abrazo.

– “Estoy orgulloso de ti, Son Gohan.” – le dice Piccolo. – “Nos has superado a todos”.
– “Y aún así no ha sido suficiente…” – lamenta el mestizo.
– “Aún es pronto para decir eso” – añade Goku mientras se acerca y abraza a su hijo. – “El combate aún no ha terminado.”
– “Eso significa que…” – dice Gohan esperanzado.
Goku sonríe y asiente.

– “Ya está de camino” – dice el saiyajín.
En la Tierra, Bacterian y Punta han llegado hasta el cráter y contemplan el desolado escenario.

– “No hay ni rastro de Gohan o del monstruo…” – murmura Punta.
De repente, los pequeños trozos de Majin Bu esparcidos por el cráter empiezan a moverse. 

– “Pero, ¿qué es esto?” – se asusta Bacterian. – “Acaso…”
– “¡El monstruo sigue vivo!” – exclama aterrorizado su compañero.
Los piratas intentan huir mientras a su alrededor los restos del Majin se movilizan y reúnen formando una masa rosa gelatinosa que va tomando forma humanoide.
Bacterian, presa del pánico, tropieza y cae al suelo, quedando indefenso frente a la renacida criatura. Punta enseguida retrocede para ayudarle a levantarse.

– “¡BUUUUU!” – exclama el monstruo.
Lejos de allí, Upa y Videl sienten la presencia del monstruo.

– “Ese es…” – titubea Upa.
– “…Majin Bu” – dice Videl, que no puede evitar llorar al sentir que Gohan ha muerto en vano.
– “¡Espera!” – exclama Upa. – “Percibo algo extraño.” – añade mientras intenta concentrarse. – “Pero, ¿quién…?”
En ese instante, alguien ha llegado al cráter donde se encuentra el monstruo.

– “Así que tú eres Majin Bu…” – dice una joven voz.
– “¿Eh?” – se extraña el monstruo dándose la vuelta. – “¿Quién eres tú?”  pregunta al ver al misterioso y joven guerrero de pelo morado, vestido con un gi como el de Son Gohan pero con los colores invertidos, siendo el gi de color azul y la camiseta y muñequeras naranjas.
– “Soy quien va a acabar contigo.” – responde Trunks, que no ha envejecido ni un ápice desde su muerte, blandiendo una vieja espada.  – “Voy a honrar a mi maestro y proteger la Tierra”.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 57: Father and son

OMG // Capítulo 57: Father and son
Tras el aterrador choque de energía, la polvareda empieza a disiparse y revela a Son Gohan aún en pie, con la ropa hecha trizas. Detrás de él, sus amigos, pese a haber sido arrollados por la onda expansiva de la devastadora explosión, han sobrevivido al ataque del monstruo Bu.

– “Eso ha estado muy cerca…” – murmura Gohan.
– “Nos ha salvado…” – dice Shapner.
De repente, Gohan inca la rodilla agotado.

– “He tenido que poner demasiada energía en ese ataque…” – lamenta el mestizo. – “No voy a poder aguantar mucho tiempo.”
Majin Bu se da cuenta de que Gohan sigue con vida y no parece satisfecho.

– “¡Eres un incordio!” – dice Bu.
Gohan esboza una sonrisa cansada e irónica.

– “Él sigue fresco como una rosa…” – murmura el mestizo.
El monstruo Bu empieza a avanzar hacia el Guerrero Dorado dando saltos como si fuera un niño yendo de paseo.

– “Ahora morirás… y te comeré…” – canturrea Bu.
Son Gohan lucha para ponerse en pie y se envuelve de nuevo con el aura de Súper Saiyajín 2.

– “Esto tiene mala pinta…” – murmura Gohan mientras se pone en guardia.
Bu llega hasta él y hace que su antena brille con luz fucsia.

– “¡Conviértete en…!” – exclama Majin Bu.
Pero de repente es interrumpido por una lanza que atraviesa su cuerpo.

– “No ignores al Rey de los demonios” – dice Dabra tras lanzarla.
Bu se da la vuelta y fija su mirada en el demonio.

– “Eres feo. No me gustas.” – dice Bu.
El monstruo se arranca la lanza y regenera su herida.

– “¡Te mataré primero!” – advierte al demonio.
En un abrir y cerrar de ojos, Majin Bu se lanza a por Dabra y le propina un cabezazo que le manda a cientos de metros de distancia.
Dabra, pese a estar malherido, intenta levantarse mientras Bu avanza hacia él haciendo rotar sus brazos como las aspas de un molino.
El demonio intenta retroceder gateando, evitando por los pelos los ataques de Bu, pero el monstruo pronto le alcanza y le castiga con una tormenta de golpes.
Tras unos momentos de tortura, Majin Bu se detiene. Dabra aún sigue con vida y esboza una sonrisa que sorprende al monstruo.
De repente, el demonio escupe a Bu y el escupitajo alcanza su barriga.

– “He ganado” – presume Dabra.
La transformación en piedra avanza por el cuerpo de Majin Bu, que por un instante parece sorprendido, pero enseguida coloca la mano sobre su abdomen convertido en piedra y emite una extraña energía que hace que la transformación retroceda.

– “No es posible…” – titubea Dabra asustado.
– “Eso ha sido divertido” – sonríe Bu al curarse por completo.
En ese instante, Son Gohan aparece detrás del monstruo y le propina una patada, lanzándole lejos.
Dabra se pone en pie con desgana.

– “¿Por qué me ayudas?” – le pregunta Dabra.
– “Has empezado tú” – responde Gohan.
– “Yo solo he aprovechado que él había bajado la guardia” – responde el demonio.
– “Supongo que yo también” – sonríe Gohan.
Bu enseguida se levanta y regenera su magulladura como si nada.

– “Esa cosa parece inmortal…” – murmura Dabra.
– “Se regenera instantáneamente y casi no siente dolor” – añade el mestizo.
– “¿Te queda algún as bajo la manga?” – pregunta el demonio.
– “Me he quedado sin ideas” – dice Gohan.
– “Esperaba más de ti” – se burla Dabra. 
El demonio se pone en guardia y Gohan hace lo mismo a su lado.

– “Cuando terminemos con esta cosa, tu serás el siguiente” – le amenaza el demonio.
– “Si es que seguimos con vida…” – responde Gohan.
Los presentes, ahora lejos del campo de batalla, observan la interacción de ambos guerreros.

– “¿Van a colaborar?” – se sorprende Ikose.
– “Así de mala es la situación” – piensa Upa.
Dabra y Gohan se envuelven en sus auras y se abalanzan sobre Majin Bu sorprendiéndole con su ataque combinado. Los dos guerreros le golpean sin descanso y consiguen hacerle retroceder.
De repente, Dabra genera una espada en su mano y corta a Majin Bu por la mitad, pero las partes resultantes forman a dos nuevos Bu más pequeños, y cada uno ataca a un guerrero.
Tras un intercambio de golpes, Dabra y Gohan consiguen repeler a ambos Bu, que chocan entre ellos y vuelven a formar al original.

– “Esto es ridículo…” – se frustra Dabra.
– “Solo juega con nosotros” – advierte Gohan. 
Dabra y Gohan apuntan a Bu y lanzan un poderoso ataque de ki combinado que impacta de lleno en el monstruo.
Al disiparse la polvareda, Bu se regenera de nuevo.

– “Sois molestos…” – refunfuña el monstruo enfadado. – “¡OS MATARÉ!”
Bu alarga su brazo y atiza un puñetazo a Dabra, que sale proyectado a varios metros de distancia.
Mientras tanto, Shin intenta levantarse, pero cae de nuevo de rodillas.

– “Qué desastre…” – lamenta el Dios. – “Soy un Kaioshin y estoy dejando que esos dos encabecen la batalla…”
Bu se abalanza sobre Gohan, que logra esquivar al monstruo y lanzar un Kienzan que lo corta por la mitad, aunque enseguida vuelven a unirse ambas partes.
Son Gohan toma tierra y enseguida siente como sus fuerzas flaquean, obligado a hincar la rodilla.
En ese momento, Dabra vuelve a la carga espada en mano y ataca a Bu, alejándole del mestizo.
Shin sigue contemplando la escena.

– “Espero que aún no sea demasiado tarde…” – dice Shin. – “Son Gohan, ¿me oyes?” – intenta comunicarse mentalmente con el saiyajín.
Gohan enseguida se percata de la voz en su cabeza y se detiene.

– “¿Kaioshin?” – se sorprende.
– “Tienes que escucharme…” – dice el Dios. 
Mientras tanto, Dabra sufre una terrible tortura por parte de Majin Bu. Son Gohan observa el terrible combate mientras escucha las palabras del Dios.
En ese instante, Gyuma, impaciente al ver a su padre en ese estado, corre hasta él, dejando atrás a los demás, que siguen huyendo.

– “¡Yo te ayudaré!” – le dice el joven guerrero a Gohan.
– “¡Gyuma!” – grita Videl. 
Gohan esboza una tierna sonrisa al ver a su hijo. 

– “¡Le van a matar!” – se preocupa Videl. – “¡Arale!” – exclama reactivando la armadura.
– “¡OYOYO!” – responde la mellada armadura.  
– “¡Videl! ¡NO!” – interviene Shapner.
– “¡Vosotros alejaos de aquí!” – dice Videl.
Gyuma se pone en guardia.

– “Si luchamos juntos podremos…” – pero interrumpe su discurso al notar en su espalda la mano de su padre.
– “Estoy muy orgulloso de ti, hijo” – le dice Gohan. – “Te has convertido en un guerrero formidable y aún te queda mucho camino por recorrer.”
– “Papá…” – murmura Gyuma, algo avergonzado ante tales palabras.
– “Dile a tu madre que siento mucho haberla dejado sola. Puede que haya sido egoísta y cobarde, pero mi intención siempre fue protegeros.” – continúa el mestizo. – “Sigue entrenando duro y honra siempre tu linaje.”
– “Pero, ¿porqué me dices esto ahora?” – se extraña el chico.
– “Cuídate mucho, hijo mío” – sentencia Gohan.

De repente, el Guerrero Dorado noquea a su hijo con un golpe en su nuca y acto seguido lo agarra de la camiseta para que no se caiga.
Videl, vistiendo su armadura, se acerca a Gohan.

– “¿Qué ha pasado?” – dice al ver a Gyuma inconsciente.
– “Llévatelo lejos de aquí” – responde Gohan. – “Me reuniré con vosotros más tarde.”
– “Son Gohan…” – susurra Videl. – “¿Vendrás?”
Gohan le dedica una sonrisa a su amada mientras vuelve a centrar su mirada en Majin Bu.

– “No hay tiempo que perder” – insiste el mestizo.
– “Ten mucho cuidado” – responde Videl, claudicando y alejándose del lugar con Gyuma en brazos.
Gohan sigue en contacto con Shin.

– “Espero que no mientas, Kaioshin” – le dice Gohan.
– “Tienes mi palabra” – responde el Dios. – “Ahora, todo queda en vuestras manos” – añade antes de exhalar su último aliento de forma repentina.
– “Descansa en paz” – susurra Gohan.
Dabra está apunto de morir a manos de Bu cuando Gohan aparece para golpearle por sorpresa.
El demonio, pese a no haber recibido el golpe de gracia, no tiene fuerzas para ponerse en pie y siente como su vida se escapa.

– “El Rey de los demonios…” – murmura Dabra sin fuerzas. – “No puedo morir así…”.
Gohan le mira y agacha la cabeza mostrando su respeto.

– “Lo siento, Dabra” – susurra Gohan. – “Agradezco tu ayuda. Siento que no hayamos podido encontrarnos en otras circunstancias. Eres un luchador formidable y podríamos haber sido buenos rivales.”
– “No me fastidies…” – responde el demonio. – “No me van esos sentimentalismos.”
Gohan sonríe al recordar a su viejo maestro.

– “Eso nunca se sabe… A lo mejor te acostumbrarías.” – insiste Gohan sin perder el simpático gesto. – “Tú y yo enfrentándonos al máximo de nuestras capacidades. Sin brujos ni monstruos de por medio. ¿No te parece una escena interesante?”
– “Es posible…” – sonríe Dabra. – “Dicho así, no suena tan mal…” – añade antes de expirar.
Gohan se pone serio de nuevo y se centra en Majin Bu, que ya avanza hacia él.
Cerca de allí, Videl se reúne de nuevo con los demás, que siguen alejándose del lugar.

– “¿Qué ha pasado? ¿Y Son Gohan?” – pregunta Ikose.
– “Se reunirá con nosotros más tarde” – responde Videl.
Gohan se envuelve una vez más con el aura del Súper Saiyajín 2 y mira fijamente al monstruo.

– “Eres muy molesto…” – dice Bu. – “¡ESTA VEZ TE MATARÉ!”
– “Veamos como te regeneras después de esto…” – dice Gohan.
El aura de Gohan se vuelve más feroz y violenta que nunca.

– “Ha llegado el momento de dar un paso a un lado” – piensa Gohan. – “Mi tiempo ha pasado y ha estado lleno de errores, por eso es hora de dejar que otros se encarguen de proteger la Tierra. Papá, mamá, abuelo, Trunks, Bulma, Lunch, Piccolo, Vegeta, Krilín, Ten Shin Han, Yamcha, Chaoz, Roshi, Yajirobe, Puar, Oolong… Nos veremos pronto, amigos”.
Bu se impacienta al no entender lo que plana Gohan.

– “Lo siento, Bu, no puedo jugar más tiempo. Me están esperando.” – dice el mestizo. – “Videl, Gyuma… Adiós. Os quiero.”
Un enorme resplandor ilumina el cielo.

– “¡¡¡HAAAAAAAAAAA!!!” – grita Gohan mientras expulsa todo su ki estallando y generando una enorme onda expansiva que barre el lugar engullendo a Majin Bu.
Videl se detiene y observa la gigantesca explosión en el horizonte.

– “¡SON GOHAAAAAN!” – grita al viento con la voz quebrada mientras siente como algo en su interior se rompe en mil pedazos.

Dibujado por Torrijos

DBSNL // Capítulo 78: El guerrero definitivo

DBSNL // Capítulo 78: El guerrero definitivo
“Todas esas voces… Todos esos mundos…”
El capitán de las Fuerzas Especiales ha usado su técnica de cambio de cuerpo para apoderarse de Zeno Zamas y así obtener el poder absoluto.
Eso ha provocado que nuestro Zamas quede libre del agarre del Dios del Todo y ahora observa atónito como Ginyu sonríe en el cuerpo de Zeno, viéndose triunfador.

– “No… ¡NO!” – grita aterrorizado Zeno Zamas, ahora en el cuerpo de Tagoma.
– “¡JAJAJA!” – ríe Ginyu. – “¡Cuánto poder! ¡Puedo verlo todo! ¡Sentirlo todo!” – los ojos de Ginyu se nublan y toda la creación se refleja en ellos.
Todos se detienen. Nadie sabe cómo reaccionar ante la nueva y extraña situación.
Goku, Vegeta y Piccolo contemplan los hechos desde la distancia.

– “¿Qué va a ocurrir ahora?” – se pregunta Piccolo.
– “Date prisa, Piccolo” – apresura Goku al namekiano, que sigue curándoles.
El Daishinkan observa lo sucedido. Por primera vez, parece que las dudas sobre su triunfo le embargan.
Jiren aprovecha el momento de distracción del Sumo Sacerdote para golpearle, y éste responde furioso con una violenta paliza al guerrero del Universo 2.
Pero de repente, algo parece ir mal en el interior de Ginyu. El poseedor del cuerpo del Dios del Todo empieza a gritar de dolor.

– “¡¿Qué es esto?!” – grita Ginyu. – “¡No puedo pararlo!”
– “¿Demasiado?” – le pregunta Zeno en el cuerpo de Tagoma. – “No puedes procesar tanta información con tu ridícula mente mortal.” – le explica Zeno. – “Tus sentidos se saturan.”
Ginyu se tapa los ojos, después los oídos, pero aun así no parece poder controlar su poder y sigue gritando de dolor.
Nuestro Zamas intenta levantarse para intervenir, pero no tiene fuerzas y vuelve a caer al suelo.
Zeno Zamas se acerca a Ginyu y le agarra del cuello.

– “¡Devuélveme mi cuerpo!” – le ordena el Dios. – “¡Devuélvemelo y todo parará!”
– “¡Las voces!” – sigue gritando Ginyu casi llorando. – “¡Haz que se callen!”
– “¡Quiero mi cuerpo!” – insiste Zeno.
– “¡CHANGE!” – exclama finalmente Ginyu devolviéndole el cuerpo a Zeno Zamas.

El Dios sonríe satisfecho tras haber recuperado su cuerpo y Ginyu se desploma mentalmente agotado, pero aliviado.

– “Todas esas voces… Todos esos mundos…” – murmura Ginyu, que parece severamente traumatizado.
Zeno mira al Capitán y se agacha para colocarse a su nivel.

– “Ya está…” – le susurra Zeno. 
– “Lo he visto todo…” – continúa Ginyu. – “Todos los Universos a la vez…”.
El Dios del Todo coloca su dedo índice en la frente del soldado.

– “Se acabó tu sufrimiento” – le susurra Zamas.
El cuerpo del Capitán de las Fuerzas Especiales empieza a desintegrarse hasta desaparecer por completo.
Zeno se levanta y observa a todos los que siguen en pie. Por un instante sintió el terror del fracaso y se ha dado cuenta de que su exceso de confianza ha estado a punto de jugarle una mala pasada.

– “¡Acabad con ellos de una vez!” – ordena el Dios a sus ángeles.

Todos los participantes se ponen en guardia, preparados para lo peor. Los ángeles parece que van a luchar en serio.
Mientras tanto, Goku y Vegeta ya se han curado y están preparados. Ambos ya están situados a la distancia adecuada para empezar la danza de la técnica metamor.

– “Vosotros…” – murmura Zeno.
Goku y Vegeta alzan los brazos en el primer movimiento de la fusión.

– “Eso es… ¡¿La técnica de esos críos?!” – se sorprende Zeno, que parte de él recuerda su enfrentamiento contra Gotenks durante el torneo, y pronto se da cuenta del poder que podría tener la unión de los dos guerreros saiyajín. – “¡Detenedles!” – grita.
Los ángeles detienen su ataque y se preparan para atacar a Goku y Vegeta.

Los participantes, conscientes de que los saiyajín son su última oportunidad, se abalanzan sobre los ángeles para retenerles, pero los ángeles les repelen con facilidad. Aún así, los luchadores no se rinden y vuelven a ponerse en pie.
Goten y Trunks, pese a estar en su estado base y agotados, se preparan para distraer a Bu.

– “Ha llegado el momento de usar nuestra técnica super secreta” – dice Goten.

– “Tenía la esperanza de poder evitarlo…” – murmura Trunks.

Bu avanza hacia Goku y Vegeta, pero algo llama su atención y se detiene.

– “¡Tú, monstruo feo!” – le grita Goten.

– “¡¿Crees que puedes vencernos con tus trucos?!” – añade Trunks.

El monstruo se enfada ante las burlas de los críos y les ataca con toda su rabia. Cuando está apunto de alcanzarles, los chicos parecen asustarse por algo que hay detrás de Bu.

– “¡¿Qué es eso?!” – exclama Trunks. 

– “¡Es aterrador!” – añade Goten.

El monstruo Bu se da la vuelta. Goten y Trunks sonríen mientras se abalanzan sobre él por sorpresa.

– “¡NUEVO ESPECIAL DE MR. SATÁN!” – exclaman los mestizos a la vez mientras crean una esfera de ki entre los dos y la lanzan contra Bu, desintegrando la parte superior de su cuerpo. Las piernas de Bu caen al suelo.

Los chicos celebran su victoria un instante, pero pronto se dan cuenta de que las piernas del monstruo se ponen de nuevo en pie y les propinan una patada a cada uno, noqueándoles. Después, Bu se regenera como si nada.

El Daishinkan intenta volar hacia los saiyajín, pero Jiren, pese a estar malherido, le agarra de un pie.

– “Tú no vas a ninguna parte” – le dice el líder del Universo 2 mientras se envuelve una vez más en su furiosa aura roja.
Zeno ve cómo sus ángeles no pueden intervenir y decide hacerlo él. El Dios del Todo vuela a toda velocidad hacia nuestros héroes.
Piccolo se interpone en su camino, dispuesto a ganar tiempo.
Zeno Zamas, sin dudarlo, activa su espada de ki.

– “¡¿Crees que puedes detenerme?!” – exclama furioso.
Inmediatamente, el Dios ensarta su espada en el abdomen del namekiano, atravesándole.
Piccolo escupe sangre por la boca, pero aún le quedan fuerzas para enrollar sus brazos alrededor del Dios y apresarle unos instantes.

– “¡Idiota!” – le dice Zeno. – “¡Te borraré!”.
El namekiano sonríe satisfecho.

– “No me importa” – responde mientras su vista se nubla por la pérdida de sangre. – “Ya has perdido, Dios de Nada”.
Los brazos de Piccolo vuelven a la normalidad y el namekiano se desploma mientras, detrás de él, una intensa luz blanca con fuerza.
Son Goten, malherido en el suelo, entreabre un ojo y sonríe al ver que esa luz se torna azul y en su interior empieza a dibujarse la silueta del resultado de la fusión.

– “Papá… y Vegeta… ” – titubea el mestizo. – “Gogeta” – murmura orgulloso antes de desmayarse.

La luz blanca se convierte en amarilla un instante, pero enseguida se torna azul.
Whis, junto a Beerus y Champa, contempla lo ocurrido y sonríe satisfecho.

– “Lo han conseguido” – sonríe Beerus.

– “Todo está en sus manos” – murmura Whis.


Dibujado por Torrijos