DBSNL // Capítulo 109: Ub, protector de la Tierra

DBSNL // Capítulo 109: Ub, protector de la Tierra
“¡No le decepcionaré!”
Son Gohan se envuelve en un aura transparente.
– “Este cuerpo rebosa energía…” – sonríe de forma terrorífica. – “¡Su poder es extraordinario! ¡Ahora podré vengarme!”
Ub se prepara para pelear.
– “No te lo permitiré.” – dice Ub.
– “¿De verdad crees que puedes vencerme, muchacho?” – se burla Gohan.
– “El señor Goku y el señor Vegeta no están” – responde Ub. – “Así que ahora es mi responsabilidad detenerte.”

En la Corporación Cápsula, Gotenks ha agarrado a Mr. Bu por su antena y le golpea como si fuera un saco de boxeo. El monstruo ni siquiera puede defenderse.

En Vampa, Son Goku espera que la polvareda alzada por Broly se disipe, pero antes de que ocurra, el saiyajín surge de la nube de polvo y atiza a Goku que, pese a protegerse con ambos brazos, sale repelido varios metros antes de poder recuperar la estabilidad.
Vegeta, Trunks y Páragus, que han sido arrollados por la energía de Broly, han perdido el conocimiento.
El saiyajín ataca a Goku de nuevo, y éste le esquiva de forma grácil mientras retrocede. 
– “No me dejas otra opción, Broly” – dice Goku. – “Lo siento.”

Broly abre su boca y dispara un gigantesco chorro de ki que lo destruye todo a su paso, pero Goku salta por encima del saiyajín y prepara su mejor técnica.

– “Ka… Me… Ha… Me…” – anuncia mientras una brillante esfera de ki aparece entre sus manos. 
Broly se da la vuelta, dispuesto a embestir de nuevo a su enemigo.
– “¡¡HAAAAAAAAA!!” – exclama Goku al lanzar su ataque a boca de jarro.
El poderoso Kamehameha engulle a Broly.

Dibujado por dsp27
En la Torre de Karín, Pan ha puesto al día al Duende y a Yajirobe, y ahora siente que la energía de su padre ha cambiado.
– “Ub ha llegado tarde…” – murmura Pan, asustada.
– “Tranquila, Pan” – dice Karín. – “Ese chico se encargará de todo hasta que llegue Goku”.
– “¡Piccolo y Bra están luchando!” – exclama Pan, que hasta ahora había estado centrada en su padre. – “¡Van a tener problemas! ¡Tengo que ayudarles!”
– “¡No te precipites!” – interviene Yajirobe. – “Si lo que cuentas es cierto, lo último que necesitamos es añadirte a la lista de enemigos.”
– “Si no hago nada, puede que se sumen Piccolo y Bra” – responde la nieta de Goku, transformándose en Súper Saiyajín.
Gohan y Ub se abalanzan el uno contra el otro y chocan sus puños, formando un enorme cráter.
– “No está mal, chico” – se burla Gohan.
Son Gohan agarra el brazo de Ub y lo lanza contra una montaña; después le lanza una poderosa esfera de ki. Ub utiliza la montaña para impulsarse y esquivar el ataque.
– “Es muy fuerte…” – piensa Ub. – “No será fácil.”
Gohan se aproxima a él a toda velocidad, sorprendiendo a Ub, que intenta protegerse. El puñetazo de Gohan atraviesa al chico, que resulta ser una imagen residual. El verdadero Ub cae sobre Gohan, derribándole de una patada en la espalda.
Entre los escombros, Ub puede escuchar a su enemigo.
– “Ka… Me… Ha… Me…” – se prepara Gohan, cuyo poder hace que las rocas se eleven a su alrededor.
Ub siente el terrible poder de Gohan aumentando.
– “Esta bien…” – dice mientras se prepara para responder. – “¡¿Es así como quieres terminar esto?!”
Gohan sonríe mientras Ub prepara su Kamehameha.
– “Ka… Me… Ha… Me…” – dice Ub.
– “¡¡HAAAAAAAAAAA!!” – grita Gohan, que lanza su ataque.
– “¡¡HAAAAAAAAAAA!!” – dispara Ub.
Los dos Kamehameha chocan en el cielo.
– “¡JAJAJA!”- ríe Gohan. – “¡Vamos muchacho! ¡Enséñame lo que sabes hacer!”
– “¡El señor Goku confía en mí para proteger la Tierra!” – piensa Ub. – “¡No le decepcionaré!”
Lejos de allí, Bra sigue enfrentándose a Ten y a Krilín. La joven saiyajín parece agobiada ante los continuos ataques de sus rivales.
– “¡Ya estoy harta!” – exclama Bra, que cruza sus brazos, acumulando energía. – “¡HAAAAAAA!” – grita al liberar su ki y generar una gran explosión de energía que hace retroceder a sus dos rivales.

La saiyajín avanza a toda velocidad hacia Ten, propinándole un puñetazo en el estómago, y después da una voltereta en el aire para propinarle una patada en la nuca y noquearle con un ataque de ki en su espalda que le lanza contra el suelo.
Krilín lanza un Kamehameha contra Bra, pero ella reacciona rápidamente y responde con un Garlick-Ho que derrota la técnica del terrícola, alcanzándole finalmente y dejándole fuera de combate.

Por su parte, Piccolo sorprende a la Número 18 con su poderosa Granada Infernal. La androide se protege con su barrera, pero de entre la humareda, Piccolo surge cargando contra su enemigo, con su energía concentrada en sus dedos índice y corazón, y golpea con ellos la barrera, que se resquebraja fácilmente y estalla.

La androide mira a Piccolo sorprendida. Piccolo abre la mano con la que ha roto la barrera y apunta a Lázuli.

– “¡HA!” – exclama el namekiano, al lanzar una esfera de ki que impacta de lleno contra su objetivo y deja a la Número 18 fuera de combate.

Bra se acerca al namekiano.
– “Ya casi estamos” – dice la mestiza.
– “No…” – responde Piccolo. – “Esto era solo el calentamiento”.

Gotenks ha llegado.

ESPECIAL DBSNL /// Shingeki no Saiyajín // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte II: Vínculos

Shingeki no Saiyajín / Parte II: Vínculos
“Te pareces mucho a mi hermano…”


Tras varios meses de investigación, Raichi y Mu ponen a prueba su experimento. En una sala vacía, el joven saiyajín, que ha sido modificado genéticamente, recibe a dos extraños seres robóticos creados por los tsufur para poner a prueba sus habilidades de combate. Los dos científicos analizan la situación desde el centro de control, a través de sus monitores.
– “Ningún sujeto tsufur había sobrevivido tanto tiempo.” – dice Mu. – “Puede que lo haya logrado, Doctor Raichi. La idea de utilizar a uno de esos bárbaros ha funcionado.”
– “Aún es pronto para cantar victoria” – responde el doctor. – “Veamos cómo responde a una verdadera situación de estrés.”
Raichi teclea las órdenes en la computadora y los dos robots se abalanzan sobre el muchacho.
El saiyajín logra protegerse torpemente de los golpes y patalea para librarse de sus enemigos. El bárbaro es fuerte, pero lucha como un animal.
Uno de los robots le agarra el pie y le lanza contra una pared cercana. El chico se pone en pie rápidamente y carga contra sus enemigos, pero el otro robot le dispara una onda de energía que le estampa de nuevo contra el muro.
– “No es suficiente.” – dice Raichi. – “No detecto ningún signo del poder herajín.”
– “¿Subimos el estrés?” – pregunta Mu.
– “Intentémoslo.” – responde Raichi.
Los robots atacan de nuevo al chico, que no se rinde, pero pronto le superan. Tras una violenta paliza, el chico queda acurrucado en el suelo, intentando protegerse, mientras los robots le pisotean violentamente.
Raichi y Mu siguen observando las lecturas de sus monitores.
– “No funciona.” – dice Mu.
– “Otro fracaso…” – suspira Raichi, deteniendo la prueba e inundando la sala de gas adormecedor.
En ese momento, en otro monitor, Zangya se ha despertado e increpa a sus captores.
– “Otra vez…” – suspira Mu, que se prepara para liberar el gas en la celda de la herajín.
– “Espera.” – le detiene Raichi. – “Tengo una idea.”
Mientras tanto, en la superficie, en una tienda de campaña militar, el Capitán Kinkarn prepara a sus hombres para una nueva incursión en territorio enemigo.
– “Nos han informado de que varias tribus saiyajín se han asentado cerca de nuestra ciudad.” – anuncia un analista militar. – “Cada vez son más. Parece que intenten rodearnos.”
– “No son tan inteligentes.” – dice Kinkarn. – “Esos animales no diseñan estrategias. Se les habrá acabado la comida en su territorio.”
– “¿Qué deberíamos hacer?” – pregunta el soldado.
– “Prepararemos una batida.” – dice Kinkarn. – “Mermaremos sus números y les obligaremos dispersarse.”
En unas horas, un pelotón se prepara para salir al exterior de la barrera.
En el laboratorio, Zangya intenta liberarse de las cadenas que la aprisionan.
– “¡Soltadme! ¡Bastardos!” – grita la herajín.
De repente, la celda se abre y un soldado tsufur empuja a un chico de tez azul dentro de la celda. El chico se cae al suelo. La puerta se cierra de nuevo.
Zangya se queda sin palabras al ver al muchacho.
– “¿Hijo?” – se pregunta la herajín.
El chico, lleno de cicatrices causadas por múltiples experimentos, retrocede asustado al ver a Zangya.
– “Hijo mío…” – llora Zangya. – “Cuanto has crecido…”
El niño no entiende lo que ocurre y mira a la mujer desconfiado.
– “Tranquilo.” – sonríe Zangya. – “No voy a hacerte daño. Soy tu madre.”
La herajín extiende su mano hacia el chico, pero al hacerlo, tensa su cadena y recibe una fuerte descarga.
– “¡AAAAH!” – grita Zangya.
El chico se asusta. Zangya cae al suelo malherida y agotada.
El muchacho, al ver a la mujer indefensa, se acerca a ella e intenta reconfortarla. Zangya sonríe al ver a su hijo intentando cuidarla.
– “Te pareces mucho a mi hermano…” – dice Zangya. – “Gokua…”
En la sala de control, Raichi observa atentamente lo ocurrido.
– “Suficiente” – sonríe el doctor.
Mu aprieta el botón rojo y la celda de Zangya es inundada por un gas verdoso que pronto duerme a los dos herajín.
– “¿Qué ha descubierto, Doctor?” – pregunta Mu.
– “Puede que tengamos que cambiar nuestro enfoque…” – responde Raichi.
En el exterior de la barrera que protege la ciudad, a varias millas de la metrópolis, la patrulla de Kinkarn masacra a los saiyajín que encuentran a su paso, obligándoles a retroceder.
Las investigaciones continúan durante meses. Zangya y el pequeño Gokua ahora cohabitan en la misma celda. Los tsufur mantienen a Zangya débil para que no pueda utilizar su poder para liberarse, y siempre que lo intenta recibe una fuerte descarga. Gokua, en cambio, puede moverse libremente por la celda.
Lentamente, los dos herajín recuperan su vínculo familiar.
– “¿Quiénes son?” – se pregunta Gokua. – “¿Por qué nos hacen esto?”
– “Sólo sé que estamos en el planeta Plant” – responde Zangya.
– “¿Y nosotros no somos de aquí?” – pregunta Gokua.
– “No” – responde su madre. – “Nosotros somos de un planeta lejano llamado Hera.”
– “¿Y como es?” – se interesa el chico.
– “Fue un planeta precioso.” – sonríe Zangya nostálgicamente. – “Con una floreciente cultura y gran ambición… Pero el poder nos cegó y todo se vino abajo.”
– “¿Somos una raza fuerte?” – pregunta Gokua.
– “Muy fuerte.” – responde Zangya. – “Y tu padre era el más fuerte de todos.”
– “¿Cómo se llamaba?” – insiste el chico.
– “Bojack.” – responde Zangya. – “Era un líder ambicioso y audaz, pero arrogante. Él quería lo mejor para nuestro pueblo, pero al final, el poder le corrompió.”
De repente, dos robots entran en la celda.
– “¡¿Qué ocurre?!” – exclama el chico. – “¿Quiénes sois?”
Uno de los robots asesta una patada al chico, lanzándole al otro extremo de la celda.
– “¡GOKUA!” – exclama su madre, que enseguida clava su mirada enfurecida en los dos enemigos. – “Bastardos…” – murmura mientras su cabello se eriza y se torna rojo.
La rabia de Zangya es reprimida por una descarga de su cadena que le deja de nuevo sin fuerzas.
– “¡MAMÁ!” – grita el chico.
Uno de los robots agarra a Zangya por la cabellera y le asesta un puñetazo en la cara.
– “¡NO LA TOQUÉIS!” – grita Gokua, que intenta acercarse a ella, pero es interceptado por el otro robot, que le derriba de un puñetazo.
El primer robot lanza a Zangya contra el suelo y empieza a darle patadas. Gokua observa la escena con horror. 
De repente, el cabello naranja del joven herajín empieza a teñirse de rojo y su piel azul se vuelve verdosa.
– “¡DEJAD A MI MADRE EN PAZ!” – grita el chico, que se abalanza sobre el robot, asestándole un cabezazo en el abdomen que resquebraja su cobertura metálica.
En la sala de comandos, Raichi sonríe satisfecho.
– “Estrés emocional…” – murmura Mu.
– “Ya tenemos suficiente” – dice Raichi. – “Ahora sabemos que solo tenemos que provocar a ese pequeño bárbaro de la forma adecuada.”
– “¿Y cómo haremos eso?” – pregunta Mu. – “¿Quiere que capturemos a otro saiyajín?”
– “No” – responde Raichi. – “Pero ya es hora de que la familia conozca a su pequeño bastardo.”

OLD MAN GOHAN // Capítulo 73: Desesperación

OMG // Capítulo 73: Desesperación
Alrededor del mundo, la explosión ha causado terremotos y tsunamis que arrasan con todo a su paso. Grandes ciudades sufren las consecuencias de la violencia de tal estallido.
En su trono, el Rey Chappa agacha la cabeza mientras su castillo tiembla.
– “Es el final…” – llora el Rey. – “Ha sido culpa mía…”
En la Capital del Oeste, Ikose y Norimaki se agarran a lo que pueden ante un violento seísmo que derrumba parte de la Corporación Cápsula.
– “Espero que estén todos bien…” – murmura Senbei. 
– “Tengo un mal presentimiento…” – piensa Ikose.
En el Monte Paoz, cuando la luz y el polvo desaparecen, se revela un gigantesco y profundo cráter.
En el cielo, Bu estalla en una enorme carcajada mientras patalea feliz, como un niño que acaba de hacer una travesura.
Son Gohan, malherido, surge de entre el polvo. En el último instante ha protegido a Videl de la explosión. Su ropa se encuentra hecha trizas.
Cerca de allí, Vegeta y Trunks también han sobrevivido en similares condiciones.
– “Bastardo…” – lamenta Vegeta.
Trunks se acerca al cráter y se asoma al abismo.
– “No…” – llora el mestizo. – “Gyuma…”
Videl, al ver el cráter, cae de rodillas, llorando.
– “Mi pequeño…” – solloza la mujer.
Son Gohan, a su lado, se mira la mano llena de polvo que se escurre entre sus dedos.
De repente, el mestizo cierra su puño con fuerza y se transforma en Súper Saiyajín 2. Con su corazón lleno de rabia, clava su mirada en Bu.
Sin mediar palabra, Gohan sale volando hacia el monstruo.
– “¡HAAAAAAA!” – grita al abalanzarse sobre el enemigo.
Bu esquiva los ataques de un desesperado Gohan sin problema e incluso se mofa de él.
– “¡BHUAAAA!” – se burla el monstruo, sacándole la lengua.
– “¡MALDITO BASTARDO!” – grita Gohan, furioso.
Pero Bu le propina un puñetazo en el abdomen que le deja sin aliento.
– “¡JIJIJI!” – ríe Bu, que enrolla su brazo alrededor del cuello del mestizo.
En la superficie, Trunks observa el combate y se prepara para ayudar a su maestro.
– “¡Son Gohan!” – exclama antes de utilizar todas las fuerzas que le quedan para transformarse en Súper Saiyajín 2.
Pero Vegeta le detiene colocando la mano en su hombro.
– “No vayas” – le dice el saiyajín.
– “Papá…” – se sorprende Trunks.
– “Coge a la chica y largaos de aquí” – dice Vegeta.
– “Pero… Tenemos que…” – insiste el chico.
– “Eres la única esperanza de la Tierra; puede que del Universo.” – le interrumpe el saiyajín. – “Eres mi hijo y has sido entrenado por los mejores guerreros de este mundo y del otro.” – añade. – “Entrena. Alcanza el poder necesario para eliminar a este bastardo y vénganos.”
Vegeta se transforma en Súper Saiyajín.
– “Me estás pidiendo que huya…” – dice Trunks.
– “Te estoy pidiendo que sobrevivas” – responde Vegeta. – “Para luchar otro día.”
Trunks se sorprende al escuchar las palabras de su padre; unas palabras que jamás esperaba oír de él.
– “Adiós, hijo mío” – sentencia Vegeta, que sale volando hacia Gohan y Bu.
El mestizo agacha la cabeza y se seca las lágrimas.
– “Papá…” – murmura Trunks.
Cerca de allí, Karín, que abraza a Upa, abre los ojos.
– “¿Estamos vivos?” – se pregunta el Duende. 

Al mirar a su alrededor, parece que una extraña barrera invisible a evitado que sean enterrados por una tonelada de escombros. El anciano Kaioshin, de pie, sostiene el derrumbamiento con su poder mental, haciendo un titánico esfuerzo.
– “Señor Kaioshin…” – se sorprende Karín.
– “Grr… Estoy muy viejo… para esto…” – gruñe el Dios, mientras una gota de sangre gotea por su nariz.
En el cielo, Bu sigue torturando a Gohan, estrangulándole con su brazo mientras le propina patadas en el abdomen.
De repente, Gohan logra morder a Bu, haciendo que debilite su agarre, y Vegeta aprovecha el momento para sorprender al monstruo con un puntapié en la cara, alejándole de Gohan.
– “Gracias, Vegeta” – dice Gohan, mientras se recupera.
– “¡No te distraigas!” – exclama Vegeta.
Los dos saiyajín apuntan al monstruo rápidamente.
– “¡BIG BANG ATTACK!” – exclaman al unísono, desintegrando a Bu con su ataque.
En un instante, el monstruo empieza a regenerarse de nuevo.
Son Gohan mira a Vegeta de reojo, entristecido.
– “Vegeta…” – dice el mestizo. – “Si no lo digo ahora, puede que no tenga otra oportunidad…”
– “Ya lo sé” – le interrumpe Vegeta. – “Nos hemos fusionado. Sé lo que pasó y sé como te sientes.” – responde. – “Es suficiente.”
Gohan esboza una forzada sonrisa de alivio.
– “Gracias.” – responde el mestizo.
Bu ya se ha regenerado y sonríe de forma terrorífica.
– “¡JIJIJI!” – ríe el monstruo.
En el Más Allá, todos siguen atentos al monitor, excepto Goku, que tiene su mirada fija en el suelo.
– “¿Qué piensan hacer?” – se pregunta Yamcha.
– “¿Acaso tienen alguna oportunidad?” – murmura Ten Shin Han.
De repente, Goku da la espalda a sus compañeros y se aleja caminando hacia la salida del puesto fronterizo.
– “¿Qué ocurre, Goku?” – pregunta Krilín.
– “No necesito ver esto” – responde el saiyajín.
Todos se sorprenden ante la actitud de su amigo. 
– “Pero, Goku…” – titubea Krilín, que nunca ha visto a su amigo con una actitud tan derrotista.
– “He tenido suficiente” – responde Goku, tajante.
El saiyajín sale del puesto fronterizo dejando a todos boquiabiertos.
– “Son Goku…” – murmura el Rey Enma.
– “Tiene que ser muy duro…” – agacha la cabeza Yamcha.
Krilín parece confuso ante el comportamiento de su amigo, al que conoce muy bien, y busca con la mirada a Piccolo. El namekiano sigue mirando la puerta por la que ha salido Goku, pero su sonrisa reafirma las sospechas de Krilín.
– “No sé que tramas, Son Goku.” – piensa Piccolo. – “Pero te deseo suerte.”
En la Tierra, en el fondo del cráter, Gyuma se encuentra enterrado por los escombros, bocabajo, malherido e inconsciente. 

De repente, parece recobrar el conocimiento, pero es incapaz de moverse.

– “¿Estoy muerto?” – se pregunta el chico, mientras intenta mover su mano levemente, sin mucho éxito. – “No… Me duele todo…”
En la superficie, Vegeta y Gohan se abalanzan sobre Bu, pero el monstruo les esquiva fácilmente y contraataca con violencia.
Bu propina una patada en el abdomen de Vegeta y lo remata con un codazo, lanzándole contra el suelo.
Gohan intenta aprovechar la distracción para golpear a Bu, conectando un puñetazo en la cara del monstruo que éste encaja sin problemas, atrapando a Gohan y propinándole una tormenta de puñetazos en el abdomen, terminando con un ataque de ki que empuja al mestizo y estalla tras varios segundos.
El cuerpo de Gohan, que ha perdido su transformación, cae del cielo y se estrella contra el suelo.
Bu sonríe, pero es sorprendido por una embestida de Vegeta, que le propina un cabezazo y le hace retroceder. 
– “¡No hemos terminado!” – grita Vegeta.
Cerca de allí, Gohan se levanta una vez más, a pesar de las heridas. Se encuentra ensangrentado y le cuesta abrir su ojo izquierdo.
– “Maldito bastardo…” – murmura mientras lucha por mantenerse en pie. – “No dejaré que te salgas con la tuya… No dejaré que te vayas de rositas… ¡¡ME LAS PAGARAAAAAAAS!!” – grita Gohan a pleno pulmón, transformándose de nuevo en Súper Saiyajín 2 y volviendo al ataque. 
Mientras tanto, Trunks ha encontrado a Upa, a Karín y al Kaioshin, todos en un estado deplorable, y se dispone a llevárselos con Shunkanido.
– “¡Videl!” – exclama Trunks, que alarga su mano hacia la mujer, que sigue arrodillada ante el cráter. – “¡Tenemos que irnos!”
La mujer niega con la cabeza.
– “No” – responde Videl. – “Marchaos vosotros.”
– “¡No seas tozuda!” – exclama Karín. – “¡Deja que ellos luchen tranquilos! ¡No hay nada que puedas hacer!”
Videl se pone en pie.
– “No voy a abandonarle otra vez” – responde decidida.
De repente, un ruido de rocas cercano alerta a los presentes.
– “¿Qué ha sido eso?” – pregunta el Kaioshin.
En ese instante, el Majin Bu gordinflón sale de entre los escombros.
– “¿Quién me ha hecho daño?” – pregunta el monstruo.
Todos se quedan petrificados.
– “Otro… Otro Majin Bu…” – titubea Upa.
– “Maldita sea…” – murmura Trunks, que se transforma en Súper Saiyajín 2 y se pone en guardia.
Muy lejos de allí, en el planeta de Kaiosama, el Kaio del Norte observa los acontecimientos.
– “Las cosas van de mal en peor…” – lamenta el Dios.
De repente, Goku aparece con el Shunkanido.
– “Son Goku” – le dice el Kaio. – “Lo siento mucho…”
– “Kaiosama…” – le interrumpe Goku, muy serio. – “Tengo que pedirle un favor.”

DBSNL // Capítulo 108: Kakarotto

DBSNL // Capítulo 108: Kakarotto
“No permitiré que te lo quedes”
En la Torre de Karín, Ub sorprende a Yajirobe y a Karín apareciendo con Pan en brazos, gracias al Shunkanido.
– “Por los pelos…” – suspira Ub.
– “¡¿Ub?!” – se sorprende Yajirobe. – “¡Cuánto has crecido! ¡Eras solo un niño cuando subiste la torre!”
– “¿Qué está pasando, Ub?” – le pregunta Karín.
– “No lo sé” – responde el chico de Isla Papaya. – “Parece que tiene algo que ver con ese Doctor Wheelo…”
– “¡Tenemos que salvar a papá!” – exclama Pan, que se pone en pie y corre hacia la barandilla.
– “¡Espera!” – le detiene Ub agarrándole del brazo.
– “¡No hay tiempo que perder!” – insiste la muchacha.
– “Deja que yo me encargue” – dice Ub.
– “Pero…” – dice Pan.
Ub sonríe y parece que eso calma a Pan.
– “Confía en mí” – dice el muchacho. – “Arreglaré esto.”

Pan agacha la cabeza, algo entristecida por sentirse impotente, y asiente.

– “Está bien” – responde la mestiza. – “Lo dejo en tus manos.”

Ub sonríe y utiliza la teletransportación para volver al lugar de la batalla. 

Al llegar, el chico ve que Son Gohan está libre, junto a Gotenks.

– “Creo que llegas tarde, Ub” – sonríe la fusión.
Son Gohan, mientras mastica su semilla senzu, da un paso al frente y las marcas rojas aparecen en su rostro. Gotenks se marcha rápidamente y sin decir nada.
– “Este cuerpo es fantástico” – sonríe Gohan, que parece emanar un poder que antes no tenía.
Ub se pone en guardia.
– “No permitiré que te lo quedes” – le advierte el muchacho.
Lejos de allí, Piccolo lucha contra la Número 18. El namekiano es superior a la androide, pero la persistencia de Lázuli la hace peligrosa.
– “¡¿Son Gohan?!” – se sorprende Piccolo al sentir un cambio en el ki de su pupilo.
La Número 18 aprovecha la distracción para golpear al namekiano.
A su lado, Bra lucha contra Ten Shin Han y Krilín. El humano de tres ojos ha generado un par de brazos extra y se abalanza sobre la mestiza, que esquiva todos los ataques. Finalmente, Ten se aparta para que Krilín lance un Kienzan, que Bra evita grácilmente.
– “Son muy insistentes…” – murmura Bra, que golpea a Ten en el abdomen y le aparta con una patada.
Mientras tanto, en Vampa, Vegeta sigue enfrentándose a Broly. El Príncipe está cansado y su cuerpo empieza a fallarle. El joven saiyajín, en cambio, parece cada vez más fuerte.
Finalmente, Broly domina el combate y logra conectar un puñetazo ascendente que golpea a Vegeta en la barbilla, seguido de otro puñetazo en el pecho del saiyajín que le estampa contra el suelo. Broly salta sobre Vegeta y le pisa con fuerza, incrustándole en el suelo. Vegeta, agotado, pierde su transformación.
– “Maldita sea…” – lamenta el Príncipe.
Broly se dispone a darle el golpe de gracia y le propina un fuerte puñetazo. Pero en el último instante, alguien detiene el ataque.
– “Jeje…” – sonríe Vegeta. – “Has tardado mucho…”

Son Goku, con sus pupilas brillando de color azul claro y rodeado por una sinuosa aura blanca, ha intervenido y ha agarrado el puño de Broly con su mano derecha.
– “Es… ¡Es la misma técnica que utilizó contra Zamas!” – exclama Trunks.
Broly parece confuso. Intenta liberarse del agarre de Goku, pero no lo consigue.
– “No eres un ser malvado, Broly” – le dice Goku. – “Puedo sentirlo.”
– “Grrrr…” – gruñe el joven saiyajín.
Páragus, herido, se acerca a ellos.
– “¡MÁTALES, BROLY!” – insiste el anciano. – “¡VÉNGANOS!”
– “No escuches a tu padre” – le dice Goku al soltarle. – “Él se equivoca. No tienes que obedecerle.”
– “Kakarotto…” – murmura Broly, que parece calmarse.
– “No me malinterpretes” – sonríe Goku. – “Me encantaría luchar contigo al máximo, pero tiene que ser solo porque tú quieres.” 
– “¡MÁTALES!” – grita Páragus.
Broly, que sufre una fuerte contradicción interna, se sujeta la cabeza y grita a pleno pulmón.
– “¡¡HAAAAAAAA!!” – exclama intentando aliviar su sufrimiento.
Vegeta se pone en pie.
– “Ese viejo bastardo…” – piensa Vegeta. – “Aunque ese dispositivo ya no funcione, Páragus sigue siendo su padre…”
– “Broly…” – insiste Goku. – “Tranquilo…”
– “¿¡QUÉ HACES?!” – continúa Páragus desquiciado. – “¡¡MÁTALES!!”
De repente, Trunks noquea a Páragus y le pone el filo de su espada en el cuello.
– “Cállate” – le amenaza el mestizo. – “Ya le has causado suficiente daño.”
Broly extiende sus brazos hacia los lados y una nueva explosión de energía tiene lugar, arrasando con todo a su alrededor. Solo Goku puede protegerse sin ser arrastrado por la onda expansiva.
En la Tierra, en la Mansión Satán, Mr. Bu noquea a Lapis y realiza una pose de victoria como las de su amigo Satán.
En ese instante, alguien desciende a su lado.
– “Eres muy molesto” – sentencia Gotenks.
Mr. Bu, al sentir su poder, le mira asustado.