HOY NO HAY ESPECIAL DBSNL

He tenido una semana bastante ocupada y no he tenido tiempo de terminar el capítulo especial de DBSNL.

Muchas gracias a todos por participar en la encuesta.
Si no lo habéis hecho, aún estáis a tiempo 🙂

El miércoles continuamos con DBSNL.
– Capítulo 112: Magnum Opus

Disculpad las molestias.

ENCUESTA DBSNL / OMG

¡Hola a todos!

Os dejo una pequeña encuesta sobre DBSNL y OMG:
https://www.survio.com/survey/d/T2B5O7A7J9G7K9K2A

Espero que hayáis disfrutado de OMG y os esté gustando la nueva etapa de DBSNL.

A partir de ahora, intentaré que los viernes, donde había OMG, ahora tengamos otro capítulo Especial.

Esta saga de DBSNL aún no ha terminado. Nos faltan muchas cosas por ver y descubrir.

Yo ya estoy trabajando en la próxima saga. Creo que os gustará. Me lo estoy pasando muy bien escribiendo. Será un soplo de aire fresco para la historia.
Por ahora, no puedo decir nada más 😉

DBSNL // Capítulo 111: Raza

DBSNL // Capítulo 111: Raza
“Te aferras a un mundo que ya no existe”

Pan y Bra han propinado una paliza a Goten y Trunks hasta dejarlos fuera de combate.
– “Bien” – sonríe Piccolo. – “Ahora solo falta…” 
El namekiano se queda en silencio, asustado.
– “No…” – murmura Piccolo. – “No es posible…”
Lejos de allí, Ub, agotado, intenta recuperar el aliento. Su cuerpo ha sufrido un severo desgaste al utilizar el Kaioken. Su Kamehameha ha dejado un gigantesco surco en el suelo.
– “Perdóname, Son Gohan” – murmura Ub, que siente un fuerte dolor repentino que recorre su columna y le obliga a caer de rodillas. – “Me duele cada hueso de mi cuerpo… cada músculo…” – se queja.
De repente, algo se mueve entre los escombros. Ub alza su mirada aterrado. Una figura se pone en pie.
– “Por un momento… me has hecho sufrir…” – sonríe Gohan, magullado y con parte de su cuerpo chamuscada.
En Vampa, Goku y Vegeta se acercan a Páragus, que llora la muerte de su hijo.
– “Vosotros…” – dice el anciano, lleno de rabia, que a causa de las heridas sufre un leve delirio que le hace ver al Rey Vegeta y a Bardock donde en realidad se encuentran Vegeta y Son Goku. – “Vais a sentenciar a nuestra raza por segunda vez…”
– “Te aferras a un mundo que ya no existe” – responde Vegeta.
Páragus mira atentamente al Príncipe.
– “No es fácil” – continúa Vegeta. – “Lo he sufrido en mis propias carnes. Me he aferrado a mi título durante mucho tiempo. En muchas ocasiones me ha dado la fuerza necesaria para seguir adelante… Pero las tradiciones saiyajín perecieron con su gente y con el planeta Vegeta. Debemos pasar página.”
Son Goku sonríe.
– “Eso no es del todo cierto…” – murmura Goku.
– “¿A qué te refieres?” – pregunta Vegeta, confuso.
En ese instante, varias docenas de saiyajín de todas las edades y sexos surgen de las cuevas cercanas.
– “Pero, ¿qué…?” – titubea Vegeta. – “¿Cómo…? Son… ¡¿saiyajín?!”
– “He notado su presencia cuando reunía energía” – responde Goku.
Páragus tose sangre, pero aún así intenta hablar.
– “Habéis matado… A mi hijo…” – llora Páragus.
De repente, todo escuchan un ruido entre los escombros.
Trunks y Vegeta, sobresaltados, se ponen en guardia. Son Goku esboza una enorme sonrisa de satisfacción.
Vegeta clava su mirada en su compañero.
– “¡Lo tenías todo calculado!” – le riñe. 
– “No es un mal tipo…” – se excusa Goku.
El brazo ensangrentado y chamuscado de Broly surge de entre las rocas. Páragus, al verlo, se sorprende. 
– “¿Por qué?” – le pregunta el viejo a Kakarotto.
– “En la Tierra hacemos las cosas de otra forma” – responde Son Goku.
Vegeta sonríe.
– “A mí también me costó entenderlo” – suspira el saiyajín.
– “Traicionasteis a vuestra raza… Las tradiciones saiyajín…” – insiste Páragus.
– “Hemos crecido más allá de eso” – responde Vegeta. – “Seguimos siendo saiyajín. Nuestro amor por el combate y nuestro orgullo guerrero siguen intactos, pero eso no nos impide ver que existen cosas más importantes.”
Páragus parece muy confuso y cada vez está más débil.
Vegeta se agacha y pone la mano en el hombro del viejo.
– “Creías que estabas haciendo lo correcto para proteger a los tuyos.” – dice Vegeta. – “Gracias a ti, todos estos saiyajín siguen con vida.”
Los ojos de Páragus brillan vidriosos, mientras su vista se nubla rápidamente.
– “Descansa, tío Páragus.” – se despide Vegeta.
Finalmente, el aciano expira su último aliento.
Todos los saiyajín colocan el puño derecho en su pecho, encima de su corazón, en señal de respeto.
En la Tierra, Son Gohan, que sigue con vida, camina torpemente hacia Ub, que permanece inmóvil. El muchacho no tiene fuerzas.
Al llegar hasta él, Gohan agarra al chico por el cuello.
– “Aún puedes serme útil…” – sonríe el mestizo, mientras el metal líquido sale de sus orificios faciales y se introduce en Ub.
De repente, Wheelo siente algo extraño al intentar controlar al muchacho. Una horrible sensación le embarga. Siente que alguien le observa. Dos pupilas rojas envueltas en oscuridad aparecen frente a él y una voz chirriante ríe de forma descabellada.
El metal abandona rápidamente a Ub y regresa al cuerpo de Gohan.
– “¿Qué demonios…?” – dice el mestizo asustado. – “¡¿Qué ha sido eso?!” – se asusta.
Las pupilas de Ub se tornan rojos un instante, pero enseguida cae inconsciente.
Gohan se apresura en apuntar al muchacho y se prepara para rematarle con una onda de ki.
– “Será mejor eliminarlo” – murmura el mestizo.
En ese instante, Gohan siente una presencia a detrás de él.
– “No tan rápido, Wheelo” – le interrumpe Cell. – “Tú y yo tenemos algo pendiente” – sonríe.

OLD MAN GOHAN // Epílogo: Song of Hope

OMG // Epílogo: Song of Hope

Son Gyuma, ahora un adulto joven, se encuentra sentado sobre la cima de una montaña rocosa en mitad de una árida zona y disfruta de un refresco sacado de una pequeña nevera portátil. El joven viste un gi con pantalón ocre y chaqueta azul, cinturón blanco, muñequeras rojas y botines negros cordados. El bastón mágico, en su funda, se encuentra apoyado en la nevera.
El mestizo repasa el texto escrito en una pequeña libreta mientras juega con un pequeño bote de píldoras entre sus dedos.
– “Tres años. 12 de mayo. 10:00 am. Isla 9Km al sudoeste de la Capital del Sur…” – repasa el muchacho.
De repente, una gigantesca nave en forma de disco aparece en el cielo y sobrevuela la zona, levantando una gran nube de arena.
Gyuma se pone en pie, agarra el bastón mágico y se lo ata a la espalda.

Ocultando su ki, el mestizo sigue la nave saltando de roca en roca.

Cerca de allí, Piccolo, Vegeta, Krilín, Ten Shin Han, Chaoz, Yamcha, Puar, Bulma y un joven Son Gohan se encuentran agazapados tras unas rocas.
La nave ha aterrizado, y Freezer y su padre ya han salido de ella junto a su ejército.
De repente, Son Goku aparece frente a ellos con el Shunaknido y, tras un breve intercambio de palabras, se transforma en Súper Saiyajín.
Gyuma, desde una montaña cercana, sonríe al ver a su abuelo.
– “La Tierra ha superado su peor momento. Ha estado inmersa en una noche larga, pero el sol vuelve a brillar.” – piensa Gyuma. – “No hay forma de cambiar nuestro pasado, pero es posible que podamos darles un futuro diferente; uno donde la luz de la esperanza nunca se apagó.”