ESPECIAL DBSNL /// Emperador Freezer // Universos 3 y 5 / Parte X: Tapion y Minosha

Emperador Freezer / Parte X: Tapion y Minosha
“Lo he visto en el fuego… Él regresará…”
Hildegarn ha despertado y está completo. El monstruo ruge con fuerza, sacudiendo a todos los que se encuentran a su alrededor. Salabim sonríe satisfecho al contemplar la creación de los Kashvar de nuevo en acción.
Freezer, dispuesto a detener al gigantesco enemigo, prepara dos discos cortantes de ki.
– “Veamos de qué eres capaz…” – sonríe el demonio del frío.
El tirano lanza su doble ataque y el monstruo se convierte en humo, evadiendo la acometida.
Freezer puede sentir como el denso vapor creado se concentra a su espalda y rápidamente hace que sus discos viajen en esa dirección, obligando a Hildegarn a desvanecerse de nuevo.
– “Parece que empiezo a entender tus habilidades…” – parece satisfecho el tirano. 
Mientras tanto, Salabim se acerca a Tapion, dispuesto a eliminarle antes de que despierte.
– “No dejaré que nos lo arrebatéis de nuevo.” – dice el brujo.
Salabim se muerde su pulgar y escribe un símbolo en el suelo con sangre. Después. el brujo coloca la palma de su mano sobre su escritura y la levanta lentamente, haciendo que una retorcida daga brote del suelo.
El brujo alza su arma sobre Tapion.
– “¡MUERE!” – exclama Salabim.
En ese instante, una espada brota del pecho del brujo. Minosha ha ensartado a Salabim por la espalda con su arma.
– “No te acerques a mi hermano…” – dice el joven konatsiano.
Minosha extrae su hoja del cuerpo del brujo. Salabim se da la vuelta y retrocede lentamente hasta tropezar con Tapion y caer al suelo.
– “No…” – lamenta Salabim. – “No puede ser… No tenía que ocurrir esto…”
Minosha, que se encuentra agotado por el trauma sufrido durante la liberación del monstruo, avanza tambaleándose hacia el brujo.
– “No dejaremos que los Kashvar recuperen el control…” – dice el joven.
– “Esto no tenía que terminar así…” – dice Salabim. – “Lo he visto en el fuego… Él regresará…”
– “No permitiremos que lleves a cabo tus planes.” – sentencia Minosha, que propina un espadazo al brujo, encallando la espada en su cráneo y acabando con la vida del kasvhar.
El pequeño konatsiano se apresura en socorrer a su hermano, que lentamente recobra la consciencia.
– “¡Arriba, Tapion!” – le sacude el chico. – “¡Tenemos que detener a Hildegarn!”
Cerca de allí, Freezer sigue intentando cazar al monstruo con sus discos cortantes teledirigidos.
– “Me estoy hartando…” – refunfuña Freezer, que empieza a frustrarse.
De repente, Hildegarn se desvanece por completo y reaparece a varios kilómetros de distancia, donde los discos de Freezer no pueden alcanzarle a tiempo para evitar que tome forma corpórea.
El monstruo abre su enorme boca y de ella emana un extraño chorro de fuego que baña todo el pantano y carboniza todo lo que encuentra a su paso.
Freezer, al ver que tal magno peligro se aproxima, genera un gran muro de roca, alzando todo el terreno frente a él con su telequinesis.
Sus hombres abandonan la nave y se alejan del lugar a toda prisa.
– “¡Salgamos de aquí!” – les dirige Tagoma. – “¡No debemos estorbar al señor Freezer!”
El fuego consigue perforar el gigantesco muro de piedra y sorprender a Freezer, que se envuelve en una barrera de ki rosado con la esperanza de evitar ser dañado por la llama.
Tras unos segundos, Hildegarn cesa en su ataque. No hay rastro de Freezer.
Hildegarn ruge hacia el cielo y después golpea el suelo con sus puños, desatado.
Tagoma observa lo ocurrido.
– “Su poder es devastador…” – murmura el soldado.
A su lado, Freezer aparece intacto.
– “Ese maldito bastardo…” – dice el tirano, enfadado. – “No creía que pudiera ser tan poderoso…”
– “¿Se encuentra bien, señor?” – pregunta Tagoma.
Freezer ignora a Tagoma y asciende de nuevo hacia el cielo, donde se queda observando al enemigo.
– “Mis ataques no le afectan y yo soy inmortal… Podemos estar así por toda la eternidad.” – sonríe Freezer. – “¡HAAAAAAA!” – exclama mientras adquiere su forma musculosa, al utilizar el cien por cien de su poder.
El tirano se envuelve de nuevo por su barrera de energía y embiste a Hildegarn, que le intercepta con un coletazo y le estampa contra el suelo.
De repente, el tirano brota del suelo y embiste a al monstruo, propinándole un golpe en la barbilla y haciéndole caer de espaldas.
– “Así que se te puede coger desprevenido…” – sonríe el tirano.
Hildegarn se desvanece y reaparece de pie, dispuestos a utilizar de nuevo su aliento de fuego.
Freezer se pone en guardia, preparado para el combate.
Pero, en ese instante, una suave melodía inunda el lugar.
– “¿Qué es eso?” – se pregunta el tirano.
Hildegarn empieza a retroceder y gruñir, como si tan bello sonido le causase un terrible malestar.
De repente, los dos konatsianos se elevan lentamente y se dirigen hacia el monstruo haciendo sonar sus ocarinas.
– “¿Esa música es lo que le detiene?” – se sorprende Freezer. – “¿Qué clase de magia es esta?”
Tapion mira a Freezer.
– “¡Atácale ahora!” – dice Tapion. – “¡La música le hace vulnerable!”
– “¡No me des órdenes, muchacho!” – responde Freezer.
– “¡Dese prisa!” – exclama Minosha.
Freezer, frustrado y resignado, entiende que no tiene otra opción que seguir los consejos de los konatsianos.
El tirano alza sus manos al cielo y genera un gigantesco disco cortante de ki.
– “¡HAAAA!” – exclama al lanzar su ataque.

El disco se dirige hacia el monstruo y finalmente le corta por la mitad.
Las dos mitades del monstruo, antes de que caigan al suelo, se convierten en humo y se dirigen a Tapion y Minosha, entrando en sus cuerpos.
Los dos konatsianos dejan de tocar y descienden hasta el suelo.
– “Lo hemos logrado…” – sonríe el hermano mayor, mirando de reojo al pequeño.
– “Jeje” – sonríe también Minosha.
Freezer, que ha recuperado su forma original, se acerca a ellos.
– “¿Me vais a explicar lo que acaba de ocurrir?” – pregunta Freezer.
– “No le has dividido usando mi espada, así que no tardará mucho tiempo en intentar completarse de nuevo.” – advierte Tapion. – “Tiene que prestar atención.”
El tirano escucha atentamente al konatsiano.
– “Los Kashvar eran una secta de brujos que despertaron a un viejo monstruo en nuestro planeta; Konats.” – dice Tapion.
– “Esos brujos pretenden alzarse sobre los Dioses.” – dice Minosha. – “Creen que los mortales son solo un entretenimiento para alguien superior. Se sienten manipulados y buscan venganza.”
– “¿Alguien superior?” – pregunta Freezer.
– “Creen que existe un plano de existencia por encima del nuestro.” – dice Tapion. – “Algo superior a nuestra realidad.”
– “Siguen las enseñanzas de un viejo brujo.” – explica Minosha. – “Alguien que, según las leyendas, logró ver en persona a ese Dios supremo.”
– “A ese brujo lo llaman…” – dice Tapion.
De repente, un terrible dolor embarga a los konatsianos.
Tapion desenvaina su espada y se la ofrece a Freezer.
– “¡No hay tiempo que perder!” – dice el konatsiano. – “¡Hildegarn intenta salir!”
Freezer parece confuso ante la ofrenda de Tapion.
– “¡Tiene que matarnos usando esta espada!” – dice el konatsiano. – “¡AHORA!”

El tirano acepta la espada y la observa detenidamente.
– “¿No hay otra forma?” – pregunta Freezer. – “Tenéis información que me resultaría muy útil…”
– “Eres frío…” – fuerza una sonrisa Tapion. – “Eso facilitará las cosas.”
Freezer alza la espada sobre el cuello del konatsiano.
– “Tenéis agallas” – dice Freezer. – “Recordaré vuestros nombres, Tapion y Minosha, leyendas de Konats.”
El tirano decapita a Tapion de un solo espadazo. Los ojos de Minosha se llenan de lágrimas.
Freezer camina hacia el pequeño konats, que ofrece su cuello.
– “Es un buen hombre, Emperador Freezer.” – sonríe Minosha.
El demonio del frío esboza una irónica sonrisa.
– “Algunos discreparían” – dice Freezer, antes de acabar con la vida del chico.
El planeta Numa se queda en silencio. Los hombres del Emperador se acercan cautelosamente al intuir que todo a terminado.
– “Solicitad una evacuación al centro de mando” – ordena Tagoma a sus soldados. – “La nave ha quedado para el arrastre.”
Freezer clava la espada en el suelo y se aleja caminando.
– “¿A dónde va, señor?” – pregunta Tagoma.
– “Necesito pensar.” – dice el tirano.
El Emperador regresa a la cueva de Salabim para investigar el lugar. El tirano estudia con detenimiento los jeroglíficos de las paredes y uno llama especialmente su atención. El símbolo está formado por tres columnas, dos laterales más cortas una central más alta y terminada con un círculo.
En ese instante, un personaje aparece de la nada.
– “Impresionante, señor Freezer” – sonríe el individuo.
Freezer le mira desconfiado.
– “¿Quién eres tú?” – pregunta el tirano.
– “Los mortales soléis llamarnos ángeles.” – responde el misterioso personaje. – “Vengo a ofrecerle una oportunidad.”

ESPECIAL DBSNL /// Emperador Freezer // Universos 3 y 5 / Parte IX: La voluntad de los Kashvar

Especial DBSNL // U3 y U5 / Parte IX: La voluntad de los Kashvar
“La ambición de esa familia me ha servido bien…”
En el pantanoso planeta Numa, Freezer ha descubierto el engaño de Salabim y regresa a toda velocidad a su nave para proteger las cajas de música.
– “¡¡MALDITA SEA!!” – grita el tirano, furioso.
En la nave, Tagoma y los otros soldados se encuentran inmersos en sus propios infiernos de oscuridad. Salabim dibuja dos círculos repletos de jeroglíficos en el suelo, uno al lado del otro, y coloca las cajas en el centro de cada uno de ellos; acto seguido, empieza a recitar unas extrañas oraciones en una lengua antigua. Las manivelas de las cajas pronto empiezan a girar, emitiendo una delicada melodía.
Freezer llega a la nave y entra apresurado, navegando los pasillos repletos de soldados arrodillados, sufriendo un terrible tormento.
Finalmente, el tirano se encuentra con Salabim, y frente a él, de pie en los círculos dibujados en el suelo, dos extraños individuos vestidos con antiguas ropas de hombreras reforzadas y peinados estrafalarios. Uno de ellos parece un adulto joven, pero el otro es solo un muchacho. Las cajas de música se encuentran a sus pies, hechas pedazos.
– “Has llegado tarde” – sonríe el brujo.
– “¿Qué ha pasado?” – se pregunta el mayor de los recién aparecidos. – “¿Dónde estamos?”
– “No deberíamos estar aquí…” – dice el pequeño.
– “¿Quiénes sois vosotros?” – pregunta el mayor, al ver a Salabim y Freezer.
Salabim da un paso al frente.
– “Soy quien os ha liberado de vuestra prisión.” – dice el brujo.

El chico agacha la cabeza y ve los símbolos de los círculos.
– “Estos jeroglíficos…” – murmura el muchacho, alertando a su compañero.
– “Kashvar…” – dice preocupado el mayor. – “¡Eres uno de esos malditos brujos!” – exclama desenvainando su espada.
Salabim sonríe.
– “Tenéis algo que nos pertenece.” – dice el brujo, en tono amenazante.
Freezer observa atentamente la situación, intentando comprender lo que ocurre.
El muchacho también blande su espada.
– “¡Atrás!” – el chico amenaza a Salabim.
– “¡Vuélvenos a encerrar!” – dice el mayor.
– “Las cajas se han roto.” – sonríe el mago. – “Eso ya no es posible.”
Freezer se harta de que le ignoren e interrumpe la conversación.
– “¡Eh! ¡Vosotros!” – dice el Emperador. – “¡¿Qué diablos significa todo esto?! Se suponía que había un monstruo en las cajas, ¿no?”
– “¿Quién eres tú?” – pregunta el mayor de los aparecidos.
– “Soy el Emperador Freezer, hijo del Rey Cold.” – dice el tirano. – “Estáis bajo mi protección… por ahora.”
– “¿Emperador?” – se sorprenden los dos personajes. – “¿Cuánto tiempo ha pasado?”
– “¡Respuestas!” – insiste Freezer, impaciente.
– “Me llamo Tapion.” – dice el mayor. – “Y él es mi hermano, Minosha. El monstruo que buscas está en nuestro interior, dividido en dos mitades.”
– “Interesante…” – murmura el demonio del frío.
– “Por eso, ¡debéis matarnos!” – dice Tapion. – “¡Debéis acabar con nosotros antes de que Hildegarn se libere!”
– “¡NO!” – interviene Salabim. – “¡Necesito al monstruo!”
Freezer clava su mirada en el brujo.
– “¿Para qué?” – pregunta el Emperador.
– “Necesito su esencia.” – dice el brujo. – “¡Para que él pueda despertar!”
– “¿Él?” – dice Freezer, confuso.
Tapion da un paso al frente y pone el filo de su espada en la garganta de Salabim.
– “¡Ni una palabra más, bastardo!” – le amenaza el konatsiano. – “Las palabras de los Kashvar son como veneno…”
– “Aquí mando yo, muchacho” – dice Freezer.
De repente, el joven Minosha sufre una fuerte jaqueca.
– “¡AAAAAH!” – grita el chico.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta Freezer.
– “¡Maldita sea!” – dice Tapion, preocupado, que se apresura en buscar algo en su cinturón.

El konatisano saca una ocarina y se dispone a tocarla, pero Salabim, con un rápido movimiento que sorprende a todos los presentes, le arrebata el instrumento y también se apodera de otro idéntico que llevaba Minosha en su cinturón.
– “¿Qué es eso?” – pregunta Freezer.
– “¡Es lo único que puede detener a Hildegarn!” – dice Tapion.
El konatsiano se arrodilla frente a su hermano.
– “Tienes que luchar, Minosha.” – dice el konatsiano. – “No dejes que la oscuridad venza.”
Salabim empieza a recitar un conjuro que crea una oscura niebla que envuelve a los presentes.
– “Otra vez esos trucos…” – murmura Freezer, harto del mago.
Tapion blande su espada, buscando al mago entre la oscuridad.
– “¡Muéstrate, cobarde!” – exclama el konatsiano.
Aprovechando la neblina, Salabim se acerca a Minosha por la espalda y agarra su cabeza con ambas manos, que enseguida brillan con luz negra.
– “¡YO TE LIBERO, HILDEGARN!” – exclama el brujo.
Un extraño humo negro brota de las orejas, los ojos, la nariz y la boca de Minosha y asciende hacia el cielo, derritiendo el techo de la nave, y finalmente conforma el tren inferior del monstruo.
La neblina empieza a disiparse, y Freezer y Tapion pueden ver a Hildegarn alzarse.
– “¡Hermano!” – exclama el mayor de los konatsianos, que enseguida se da cuenta de que Minosha se encuentra desmayado en el suelo.
El gigantesco pie del monstruo está apunto de pisar al joven konatsiano, pero Tapion se abalanza sobre él y logra socorrerle a tiempo.
– “¿Estás bien?” – le pregunta insistentemente. – “¡Minosha!”
El chico no responde. Tapion intenta palpar su pulso, pero se encuentra muy débil.
– “Maldita sea…” – murmura rabioso el konatsiano. – “¡ME LAS PAGARÁS!” – le grita al brujo.
Freezer se encuentra asombrado ante la mitad inferior del monstruo; sin palabras.
De repente, la cola de Hildegarn intenta golpear al demonio del frío, que lo esquiva grácilmente y se eleve para poder observar mejor al enemigo.
En la nave, los soldados del imperio han quedado libres del embrujo de Salabim, y ahora corren aterrados al monstruo.
– “¿Acaso…?” – murmura aterrado Tagoma. – “¿Ese es el demonio de las cajas?”
Cerca de allí, Salabim ríe a pleno pulmón.
– “¡RENACE, HILDEGARN!” – exclama el brujo.
Freezer prepara un disco de ki cortante y lo lanza contra la cola del monstruo, pero éste se transforma en humo y deja que el ataque pase de largo.
El demonio del frío analiza lo ocurrido.
– “¿Es invulnerable?” – piensa el tirano.
De repente, las piernas Hildegarn se materializa sobre Freezer y caen sobre él, obligándole a esquivar rápidamente al monstruo, que destroza gran parte de la nave con un pisotón.
– “¡Qué rápido es!” – se sorprende el demonio.
Freezer observa la destrucción provocada por el monstruo.
– “Cuando ataca se hace tangible.” – cavila el tirano. – “¿Es ese su punto débil?”
Salabim sonríe al ver al demonio del frío arrinconado.
– “La ambición de esa familia me ha servido bien…” – murmura el brujo. – “¡Pero ya no tienen ninguna utilidad para mí!”
Mientras tanto, Tapion se abalanza sobre el mago por la espalda, espada en alto, pero justo cuando estaba apunto de propinarle un espadazo, una jaqueca le deja aturdido.
– “Maldita sea…” – lamenta el konatsiano. – “Ahora que la parte inferior está libre… siento como llama a la parte que habita en mi interior…”
Salabim se da cuenta y sonríe. El brujo se acerca al guerrero konatsiano, que se encuentra arrodillado, y levanta su barbilla con un gesto paternalista.
– “Nos robasteis algo que nos pertenecía por derecho.” – dice el mago. – “Y ahora, nos lo vais a devolver.”
El brujo coloca su pulgar en la frente de Tapion y se ilumina con luz negra, provocando un terrible dolor en el joven, que grita desesperado, y haciendo que un extraño humo emane de sus orificios faciales y asciendo hacia el cielo, avanzando hasta colocarse sobre las piernas del Hildegarn preexistentes y conformando al monstruo en su totalidad.
Tras el esfuerzo, Tapion se desmaya.
Una gota de sudor recorre la frente de Freezer al ver a tan magno enemigo.
– “Esto complica las cosas…” – murmura el tirano.
Salabim observa emocionado a su monstruo, ahora completo.
– “¡ADELANTE, HILDEGARN!” – grita el brujo. – “¡COSECHA Y CUMPLE LA VOLUNTAD DE LOS KASHVAR!”

DBSNL // Capítulo 118: Chispa de luz

DBSNL // Capítulo 118: Chispa de luz
“Preguntas para otro momento”
En la Tierra, Suno, Mai y varios aldeanos poseídos por Wheelo y armados con escopetas, horcas y antorchas, han encontrado a Hatchan y Baicha ocultos en una cueva.

– “¿Mamá?” – pregunta el chico al ver a su madre.

Hatchan da un paso al frente y se coloca delante de Baicha en actitud protectora.

– “No lo hagas, Suno” – dice el androide. – “Por favor. No quiero haceros daño.”

Suno insiste.

– “Dame al chico.” – dice ella.
– “No sé quién eres…” – responde Hatchan. – “Tu voz y tu aspecto son los de mi amiga, pero no eres Suno.”

Mai carga su escopeta y apunta al androide.
De repente, Suno, Mai y todos los humanos empiezan a toser hasta caer de rodillas al suelo. Hatchan los mira desconcertado.

– “¡¿Mamá?!” – se preocupa Baicha.

Los humanos escupen una extraña masa viscosa metálica.

– “¿Baicha?” – pregunta Suno al ver a su pequeño.
– “¡Mamá!” – exclama el chico, que corre a abrazarla.

Hatchan sonríe al ver que su amiga a regresado.
Mientras tanto, este fenómeno ocurre alrededor de la Tierra. Todos los guerreros Z que habían sido poseídos se han librado de Wheelo gracias al poder del Dai Kaioshin.
Cell, que ha sido la fuente de la desconexión, se pone en pie, aún malherido por la paliza recibida a manos de Ub.

– “Así que has sido tú…” – murmura al ver a Zamas.
– “Busca a Yajirobé y ayúdame a repartir semillas senzu entre los supervivientes” – dice Zamas. – “Está en esa dirección” – añade apuntando al horizonte.
– “¿Y qué pasa con el chico?” – pregunta, refiriéndose a Ub.
– “Nosotros nos encargaremos” – dice Zamas.

Cell abre sus alas y se marcha en la dirección indicada por el Dios.
Mientras tanto, en el planeta de Kaiosama, Vegeta ha llegado con Goku.

– “¡¿Qué ha pasado?!” – pregunta el Kaio, alarmado al ver el estado de Son Goku. – “¡¿Cómo es posible que Mojito siga con vida?!”
– “Preguntas para otro momento” – responde Vegeta. – “Goku necesita ayuda.”

En la Tierra, Zamas se acerca a Ub, que sigue inmovilizado por los Kaioshin. El chico, cada vez más enrabietado, empieza a lograr moverse.

– “No aguantaremos mucho más…” – dice Shin.

Zamas intenta penetrar en el interior de la mente del chico, pero los ojos rojos de Majin Bu no le permiten entrar.

– “Majin Bu…” – murmura Zamas. – “Un ser de maldad pura… Veo que las leyendas eran ciertas.”

El Dai Kaioshin alza su mano apuntando a Ub, intentando penetrar su barrera mental una vez más, pero es rechazado de nuevo.
Ub estalla en una explosión de poder, repeliendo a los Kaioshin.

– “¡JIJIJI!” – ríe de forma terrorífica.

Ub se abalanza sobre Zamas, que se pone en guardia y activa su espada de ki.
Pero en ese instante, Piccolo, Pan y Bra llegan al lugar.

– “¡UB!” – exclama Pan.

Ub se detiene al oír a su amiga.

– “Ub, soy Pan” – dice mientras se acerca a su compañero con cautela. – “Me reconoces, ¿verdad?”
– “Ten cuidado…” – le advierte Piccolo.

El chico de Isla Papaya se queda quieto. Parece que aún puede reconocer a la nieta de Satán.

– “P… Pan…” – dice el muchacho.

La chica esboza una sonrisa al escucharle.

– “Sí, soy yo.” – le dice Pan. – “Tranquilo. Nos has salvado.” – dice mientras extendiendo su mano hacia él.

Los Kaioshin contemplan la escena desconfiados, pero Zamas desactiva su espada, haciendo que los demás se tranquilicen.
Ub extiende su mano hacia Pan.

– “Eso es…” – dice la muchacha. – “Ya está. Ya puedes descansar…”

De repente, una fuerte jaqueca afecta a Ub, que grita de forma descontrolada. Una terrible lucha interior está teniendo lugar.

En su mente, una masa rosada asciende por los pies de Ub y cubre todo su cuerpo como una segunda piel hasta llegar a su rostro, deteniéndose a la mitad, contraponiendo el rostro de Kid Bu al del chico.

– “Tenemos que hacer caso a la nieta de Satán” – suena la voz de Mr. Bu en su cabeza. – “Es nuestra amiga.”
– “Pan…” – dice la voz de Ub.
– “¡Jijiji!” – ríe Kid Bu.
– “Pan es mi amiga…” – dice Ub. – “No dejaré que le hagas daño…”
– “Gggrr” – gruñe Bu.

Ub se arranca a tiras la cubierta de Kid Bu, que sigue luchando por recubrirlo en su totalidad.

– “¡DÉJAME EN PAZ!” – exclama Ub. – “¡HAAAAAAAAA!” – grita a pleno pulmón.

En su mente, la cubierta formada por Bu sale repelida del cuerpo de Ub por el ki del chico.

En el mundo real, una fuerte corriente de ki barre el lugar, sorprendiendo a todos los presentes. Una aura morada y violenta envuelve a Ub durante un instante, pero pronto se desvanece, dejando a al muchacho agotado.
El chico de Isla Papaya parece que va a desmayarse, pero Pan le sujeta. 
Ub alza su mirada y sonríe a Pan.

– “Hola” – saluda el chico.
– “Hola” – responde Pan con una sonrisa.

Ub finalmente pierde el conocimiento a causa del esfuerzo.

Piccolo sonríe contemplando la escena.
Zamas suspira aliviado.

– “Parece que todo ha salido bien…” – dice el Dai Kaioshin.
– “Me alegro de verte, Zamas” – le dice el namekiano.
– “Maestro” – saluda el Dios.

En el interior de la mente de Ub, los trozos de masa rosada se juntan de nuevo y conforman a Kid Bu, que se prepara para atacar de nuevo al chico, que ahora está agotado y cae de rodillas.

En el último momento, aparece Mr. Bu, que se convierte en una gran ola viscosa que envuelve al monstruo y lo absorbe sin cambiar de aspecto.

Ub parece confuso ante lo ocurrido.

– “¿Qué ha pasado?” – pregunta el chico.
– “Tu voluntad le ha debilitado.” – responde Bu. – “Creo que podré contenerlo.”

Ub sonríe al escuchar a Mr. Bu.

– “¿Qué pasará ahora?” – pregunta el chico.
– “Te ayudaré a controlarlo.” – responde Bu con una sonrisa. – “Pero, no será fácil… Y tendré que quedarme aquí contigo.”.
– “Lo siento.” – dice Ub. – “El señor Satán te echará de menos.”
– “No pasa nada.” – sonríe Bu. – “Pero vas a tener que prometerme que comerás más dulces y harás cosas divertidas. No me gusta aburrirme.”

Bu ofrece su mano a Ub para ayudarle a levantarse.

– “Está bien.” – sonríe el chico de Isla Papaya, que acepta su mano. – “Lo prometo.”

Mr. Bu y Ub quedan de pie, sonriéndose mientras se dan la mano.

Mientras tanto, Yajirobe, ignorando todo lo ocurrido recientemente, se oculta tras unas rocas abrazando su saco de semillas.

– “No puedo dejar que esos tipos me atrapen…” – dice el viejo samurái.

De repente, un zumbido llama su atención. Cell aterriza frente a él.

– “Voy a necesitar eso” – dice el insecto.

ESPECIAL DBSNL /// Prodigal son // Universos 6 y 7 / Parte X: Una nueva era

Prodigal son / Parte X: Una nueva era
“Hemos ganado.”
Tras varios días en un tanque de curación, Liquir despierta. 
El kurama es asistido por uno viejo médico imperial, escoltado por un soldado litt.
– “¿Cómo se encuentra, señor?” – pregunta el doctor.
– “Me encuentro bien.” – responde Liquir, sorprendido por un tipo de tratamiento que desconocía. – “¿Qué ha pasado? ¿Quién eres tú?”
– “La Capital está bajo nuestro mando” – interviene el soldado litt. – “Hemos ganado.”
– “Hemos ganado…” – murmura el kurama.
En unos minutos, Liquir es llevado a la sala del trono, donde le esperan los soldados de mayor rango de su nuevo ejército, pues han recibido la buena nueva de que su señor ha despertado.
– “¡Bienvenido, señor!” – saluda el líder litt.
Liquir echa un vistazo a su alrededor, buscando a su compañero herajín.
– “¿Dónde está Reitan?” – pregunta el kurama. – “¿Sigue bajo tratamiento?”
– “Despertó hace unos días y se marchó, señor.” – responde el soldado.
– “¿A dónde ha ido?” – se extraña Liquir.
– “No lo sabemos. No quiso revelarlo.” – aclara el litt. – “Pero dejó un mensaje para usted.”
– “¿Un mensaje?” – pregunta el kurama.
El soldado entrega un pequeño dispositivo a su señor, que al tocarlo activa un pequeño holograma en el que aparece el herajín.
– “Parece que hemos ganado. Cooler ha muerto.” – dice Reitan. – “Los litt se han puesto al mando de lo que queda del Imperio y el trono será tuyo cuando despiertes. La vida de palacio no es para mí. El poder parece ser una losa demasiado pesada para los herajín.” – añade. – “No olvides que tenemos un combate pendiente. Algún día vendré a buscarte. De momento, todo queda en tus manos. Buena suerte.” – sentencia Reitan. – “Y una cosa más… Si te conviertes en un tirano, no dudaré en darte caza, Liquir.” – dice antes de que se apague el holograma.
Liquir sonríe.
– “No lo dudo” – murmura el kurama.
Liquir camina hacia el trono y se sienta en él.
– “Comienza una nueva era…” – sentencia el kurama.
En otro rincón del universo, Curd y sus hombres se acercan a Gelbo.
– “Capitán Curd…” – dice un soldado. – “Llevamos varios días sin poder comunicarnos con la Capital, señor.”
– “¡Seguid intentándolo!” – insiste el Capitán.
– “No hay señal, señor.” – responde el soldado. – “Parece que todo el mundo ha abandonado los canales imperiales.”
Curd está inquieto. 
– “¿Qué habrá pasado?” – se pregunta el brench.
De repente, uno de sus hombres exclama exaltado. 
– “¡Recibo una señal, señor!” – anuncia el soldado. – “Alguien emite a través de un canal antiguo.”
– “¿Qué dice?” – pregunta Curd.
El soldado se queda en silencio unos instantes.
– “Dicen que…” – titubea el operador. – “Aseguran que el señor Cooler ha muerto. El Imperio ha caído.”
El pánico se apodera de la sala. 
– “¡Hay más!” – interrumpe el soldado. – “Hablan de un planeta seguro… Dicen que, todo aquel que reciba esta señal, será bienvenido.”
– “¿De quién se trata?” – pregunta Curd. – “¿Quién firma el mensaje?”
– “Se ha identificado como Shisami, señor” – anuncia el soldado.
Curd cavila durante un instante y finalmente toma una decisión.
– “Abandonamos esta misión.” – suspira el brench. – “Poned rumbo al planeta” – ordena.
Mientras tanto, en la luna de un remoto planeta, una pequeña nave imperial robada aterriza. Kamo y su robótico ayudante descienden.
– “Tiene que ser por aquí…” – murmura el tsufur.
– “Detecto una débil señal de vida” – recita el robot. – “En esa dirección.” – señala.
Kamu y su robot investigan el lugar, y finalmente encuentran lo que buscan. Un agonizante Cooler, sin un brazo, con la mitad de su cuerpo cercenado y la mitad de su rostro chamuscado, el demonio del frío sigue vivo.
– “Tenemos que arrastrarlo hasta la nave…” – dice el tsufur, que se agacha y agarra el brazo del demonio, preparado para tirar de él.
En ese instante, el demonio abre los ojos y clava su mirada en Kamo, que le suelta asustado y cae de espaldas al suelo.
Cooler, incapaz de mediar palabra, observa confuso al tsufur.
En ese instante, un personaje encapuchado ha salido de la nave y se acerca al moribundo demonio del frío. Kamo y el robot le abren paso.
– “Tiene mal aspecto…” – dice el misterioso personaje, mientras revela su rostro, quitándose la capucha con unas manos robóticas.
El personaje no tiene cabello ni cejas y la mitad de su rostro ha sido sustituido por implantes robóticos.
Cooler lo mira confuso.
– “¿No me reconoce, señor Cooler?” – pregunta el individuo, con cierto retintín en su voz. – “Supongo que he cambiado bastante… desde que mandaste a tus hombres a asesinarme.”
En ese instante, el demonio del frío se da cuenta de que está ante Turles.
El saiyajín se da la vuelta y se prepara para volver a la nave.
– “Daos prisa” – les dice sus dos acompañantes. – “Tenemos que llevarle a M2. Será una fuente de energía válida hasta que logremos descubrir los secretos de la caja de música.”
En la Capital del viejo Imperio, Liquir discute el futuro del universo con sus hombres de mayor rango.
– “El consejo del maestro Sidra sería de gran ayuda en este momento…” – murmura el kurama. – “Necesito a alguien a mi lado con un amplio conocimiento sobre el universo y sus peligros.”
– “¿A quién sugiere, señor?” – pregunta el líder litt.
– “Conozco a alguien en Numa” – responde el kurama.
En el Universo 7, Liquir se convierte en el nuevo Emperador, dispuesto a traer paz al universo. Siguiendo los envenenados consejos del brujo Salabim, el kurama pretende encontrar las cajas de música y así proteger el universo de cualquier amenaza futura, evitando que ese poder caiga en malas manos.
En el Universo 6, también es proclamado Emperador, pero tras la muerte del último Kaioshin y la destitución del Hakaishin Beerus, el ángel Vados aparece frente al kurama. Liquir ha llamado la atención del ángel por su poder, por su capacidad de liderazgo y porque ha sido entrenado por Sidra, un antiguo Dios de la Destrucción. 

Finalmente, Liquir acepta el puesto, pues considera que sus objetivos serán más fáciles de cumplir convirtiéndose en el Hakaishin del Universo 6.