DBSNL // Capítulo 133: Determinación
“He venido aquí para hacerme más fuerte.”
Maji-Kayo, tras ensartar a Goten, enrolla un tentáculo alrededor del cuello del muchacho para inmovilizarle. Lentamente, el extraterrestre toma forma humanoide, escondido detrás de su rehén.
– “¡GOTEN!” – se preocupa Gohan.
– “¡Suéltalo!” – exclama Marron.
Maji-Kayo sonríe, viéndose vencedor.
– “Habéis revelado vuestras cartas demasiado pronto.” – dice el extraterrestre. – “Sabía que el chico tramaba algo, pero tú…” – le dice a Gohan. – “Ahora que has revelado tu verdadero poder, entiendo que estabas reservándolo, posiblemente porque tiene un tiempo limitado, ¿no es así?”
– “Bastardo…” – lamenta Gohan.
– “Ha jugado con nosotros…” – murmura Piccolo.
En la azotea, Pan, Katopesla, Videl y Marron observan los acontecimientos, preocupados por la vida de Goten.
– “Tenemos que hacer algo…” – sufre Pan.
Son Gohan da un paso al frente y Maji-Kayo responde apretando el cuello de su hermano.
– “Yo no haría eso.” – dice el alienígena. – “¡Atácame y morirá!”
– “No te saldrás con la tuya.” – dice Gohan.
– “¡Mátale!” – exclama Goten, malherido. – “¡No te detengas!”
– “Los namekianos pronto habrán reunido las Dragon Balls” – le recuerda Piccolo a su pupilo. – “Si muere, podremos resucitarle.”
– “Aún así…” – duda Gohan.
Mientras tanto, Videl se comunica con la Corporación Cápsula.
– “¡Necesitamos el dispositivo! ¡AHORA!” – exclama el Great Saiyaman 2. – “¡Goten está en peligro!”
– “Ya nos falta poco…” – responde Trunks. – “¡Aguantad!”
Ub, que ya se ha recuperado de su herida, se pone en pie.
– “¡Ub! ¡Estás bien!” – celebra Pan.
El chico se acerca al borde de la azotea y observa al enemigo.
– “Tengo una idea.” – dice el chico de Isla Papaya.
En el planeta de Jiren, Vegeta se enfrenta al haiirotoko para cumplir el rito de iniciación.
Jiren domina por completo el combate. Vegeta intenta superar a su rival utilizando el Súper Saiyajín Blue, pero no está a la altura. Jiren detiene un puñetazo del saiyajín y lo lanza a varios metros de distancia golpeándole con la palma de su mano.
Vegeta, magullado y frustrado, se pone de nuevo en pie.
– “¡No hemos terminado!” – dice el saiyajín. – “¡¡KAIOKEN!!”
Su aura arde de color rojo sobre su aura azul y las dos se unen en un aura morada.
– “Poder bruto…” – dice Jiren. – “¿Es esa tu respuesta?”
Vegeta se abalanza de frente contra Jiren.
– “¡HAAAA!” – exclama Vegeta.
En el último instante, el saiyajín cambia su dirección e intenta rodear al haiirotoko realizando una trayectoria elíptica, tan característica del Kaioken, e intentando sorprender a su rival por la espalda.
Jiren, sin ni siquiera darse la vuelta, levanta su puño derecho y le propina un golpe a Vegeta en la nariz que lo frena en seco.
El saiyajín, tras un breve momento de confusión, se aleja de nuevo e intenta sorprender una vez más a Jiren, acercándose desde otro ángulo, pero éste detiene el puñetazo con un simple movimiento.
– “No es suficiente.” – sentencia Jiren.
El haiirotoko agarra el puño de Vegeta y lo atrae hacia él, propinándole un rodillazo en el abdomen.
El saiyajín pierde su transformación y cae al suelo de rodillas, sujetándose el estómago.
– “Gggh…” – se queja Vegeta.
– “No pareces merecedor del Ikigai” – le dice Jiren. – “Has perdido el tiempo viniendo hasta aquí.”
– “¡¿QUÉ?!” – exclama Vegeta. – “No te burles de mí…” – dice mientras se levanta. – “¡Vas a tragarte esas palabras!”
Vegeta se transforma de nuevo en Súper Saiyajín Blue y ataca a Jiren, que le intercepta propinándole un puñetazo y lanzándole contra una montaña cercana.
– “Márchate ahora que solo has perdido tu orgullo.” – le advierte Jiren. – “Si el combate continúa, puede que pierdas la vida.”
El saiyajín se levanta otra vez.
– “He venido aquí para hacerme más fuerte.” – dice Vegeta. – “¡Y no me marcharé hasta conseguirlo!”
Jiren apunta al saiyajín con su mano y prepara una esfera de ki.
– “Has fracasado” – sentencia el haiirotoko.
Jiren dispara su ataque, que se aproxima rápidamente a Vegeta. El saiyajín extiende sus manos, dispuesto a confrontar a su rival.
Al entrar en contacto con la técnica de Jiren, los guantes de Vegeta se calcinan. El saiyajín retrocede, empujado por el ataque.
– “No puede ser…. ¿Es éste el final del trayecto?” – se pregunta Vegeta. – “No… ¡Sé que aún existe un poder más allá de estos límites!” – piensa el saiyajín. – “Goku, Broly, Gohan… incluso ese chico, Ub… Todos han encontrado una forma de superarse… ¡Y yo no seré menos!”
Vegeta consigue frenar su retroceso y sus pies se clavan en el suelo.
– “Si crees que voy a rendirme, Jiren, ¡no sabes con quién estás tratando!” – exclama el saiyajín. – “¡Voy a superar esta prueba! ¡Y voy a superarte a ti!”
Jiren se sorprende ante la determinación de Vegeta, que logra dar un paso hacia delante y hacer retroceder el ataque del haiirotoko.
– “A lo largo de mi vida, he sufrido mucho.” – dice Vegeta. – “Nadie me ha regalado nada. ¡He luchado con todos y cada unos de los que se han entrometido en mi camino! ¡Nada me ha detenido! Ni siquiera cuando me movía por puro egoísmo… ¡Ahora lucho por algo! ¡No dejaré que ningún demonio ni ningún ángel de pacotilla acabe con todo lo que me importa! ¡Y tampoco dejaré que Kakarotto sea, una vez más, quien lleve la carga de nuestro futuro!” – dice el saiyajín. – “¡NO VAN A DETENERME!”
En ese instante, Vegeta, con las yemas de sus dedos clavadas en el ataque de Jiren, cierra los puños y hace que el ataque estalle, creando una gigantesca explosión que inunda el valle.
En la Tierra, Maji-Kayo sigue utilizando a Goten como rehén.
– “Y ahora, vamos a…” – dice el extraterrestre.
De repente, Ub se abalanza por sorpresa sobre el enemigo.
– “¡¿Qué pretende?!” – se sorprende Piccolo.
Ub apunta al Maji-Kayo con su dedo índice y dispara un zigzagueante rayo rosado.
– “¡Conviértete en caramelo de café!” – exclama el chico.
Maji-Kayo esboza una aterradora sonrisa e interpone a Goten en la trayectoria de la técnica, que impacta de lleno contra el hermano de Gohan.
Goten es transformado en caramelo, escurriéndose entre las manos de Maji-Kayo, que queda expuesto. El dulce vuela hacia el chico de Isla Papaya.
– “¡AHORA!” – exclama Ub.
Pan, transformada en Súper Saiyajín, dispara un potente Kamehameha que sorprende a Maji-Kayo por la espada, impactando de lleno contra el extraterrestre y empujándole, pasando entre Piccolo y Gohan, hasta hacerlo chocar contra un edificio cercano, que se derrumba sobre él.
Ub y Pan aterrizan y chocan sus manos.
– “¡Bien hecho!” – celebra Videl.
Papayaman utiliza su magia para devolver a Goten a la normalidad y curar sus heridas.
– “¡¿Me has convertido en caramelo?!” – exclama Goten, sorprendido y algo enfadado.
– “No había otra opción…” – se excusa Ub.
– “¡Te ha salvado la vida!” – increpa Pan a su tío. – “¡Dale las gracias!”
– “¡Voy a tener pesadillas el resto de mi vida!” – se queja Goten.
– “Tu aliento huele a café…” – se mofa Pan, apartándose mientras se tapa la nariz.
– “¡No te burles de mí!” – grita Goten, avergonzado.
Piccolo interrumpe a los chicos.
– “¡Atentos!” – exclama el namekiano. – “Esto aún no ha terminado.”
Maji-Kayo aparece entre los escombros, furioso.
– “Voy a acabar con este maldito planeta…” – dice el alienígena.
En la Corporación Cápsula, una pequeña masa viscosa azulada se filtra entre los muros hasta la sala del generador, donde Bra hace guardia.
– “¡¡ESTÁ AQUÍ!!” – exclama la saiyajín por su comunicador de pulsera.
En el laboratorio, Trunks abandona el trabajo y vuela a toda velocidad por los pasillos de la Corporación hasta llegar al generador.
Bra, ahora transformada en Súper Saiyajín, se enfrenta a una docena de minúsculos Maji-Kayo, cuyos brazos se han convertido en hojas cortantes. La mestiza repele a cuantos puede, pero está siendo superada por la agilidad de sus enemigos.
Trunks se transoforma en Súper Saiyajín 2 e interviene, protegiendo a su hermana y golpeando a todos los Maji-Kayo que la rodean.
– “¡¿Estás bien?!” – pregunta el mestizo.
– “Sí” – responde Bra. – “¿Qué demonios es este tipo?”
– “No lo sé…” – responde Trunks.
De repente, la Corporación Cápsula se queda a oscuras.
Trunks se da la vuelta y se da cuenta de que un pequeño Maji-Kayo ha logrado absorber la energía del generador y ahora se escapa, escurriéndose por una rendija de un aparato de ventilación.
– “No…” – lamenta el mestizo.
En el laboratorio, todas las máquinas se detienen.
– “No tenemos energía…” – dice Bulma.
– “¿Qué haremos ahora?” – se pregunta el Dr. Brief.
En las montañas Tsumisumbri, en el laboratorio de Wheelo, una parte de Maji-Kayo se acerca al generador, cuando una sombra se cierne sobre ella.
– “¿Dónde te crees que vas?” – le pregunta Cell.
La pequeña masa viscosa intenta reaccionar, pero es rápidamente desintegrada por el insecto.
