DBSNL // Capítulo 314: El retorno del Rey

 DBSNL // Capítulo 314: El retorno del Rey

“A lo mejor se os ha olvidado a quién tenéis delante…”

En un páramo tranquilo en mitad de la jungla, Okure y Turles, en sus formas más monstruosas, se abalanzan contra Broly, que sale a su paso, vestido solo con el pantalón y botas de la patrulla, con el resto de su ropa rota por la batalla.

Turles adelanta a Okure y es el primero en encontrarse con Broly, intentando propinarle un puñetazo.

Broly se agacha y evade el golpe para contraatacar con un puñetazo en el costado de Turles… pero el saiyajín magenta lo mira con una macabra sonrisa en su rostro.

– “Tsk…” – lamenta Broly.

En ese instante, Okure salta por encima de los dos y lanza un poderoso ataque verde directo hacia ellos.

El impacto genera una gigantesca explosión.

Broly sale de la humareda y se desliza mientras retrocede sin perder de vista a sus adversarios.

Turles ha recibido el impacto del ataque de Okure sin inmutarse y sale de la polvareda caminando hacia Broly.

Turles apunta a Broly y dispara una ola de ki morado.

Broly se envuelve en una barrera de energía verde y el ataque de Turles impacta contra ella, desvaneciéndose. 

El saiyajín de Vampa hace estallar su barrera, que se convierte en un centenar de esferas de ki que llueven sobre la zona, levantando una intensa polvareda.

Broly aprovecha para escabullirse y aparecer sobre Okure.

La mujer se da la vuelta, pero Broly ya está preparado.

– “¡¡RIOT JAVELIN!!” – exclama el saiyajín, usando la clásica técnica del escuadrón Bardock.

El ataque impacta de lleno contra la herajín, que es empujada hasta el suelo y engullida por la explosión azulada.

Mientras tanto, Turles ya vuela hacia Broly con el puño en alto.

Broly encaja el puñetazo de Turles, protegiéndose con ambos brazos frente a su rostro, pero es empujado un centenar de metros hacia el cielo por la gran potencia de su adversario.

Broly intenta estabilizarse en el aire cuando su contrincante ya está volando hacia él.

– “Tsk…” – refunfuña Broly.

El saiyajín de Vampa activa su barrera de energía, pero Turles también lo hace. Las dos burbujas de ki chocan y acaban estallando, haciendo que lluevan pequeñas esferas de energía verde y morada sobre la jungla.

Turles agarra de rostro a Broly y se dispone a estrellarlo contra el suelo, descendiendo a toda velocidad. 

Broly intenta soltarse, propinando patadas a su contrincante, pero es inútil.

Reitan puede ver como los dos saiyajín, se precipitan contra el suelo como si estuvieran envueltos en una bola de fuego morada.

El impacto es devastador y sacude el terreno de combate.

En el centro del cráter formado, Turles sigue apretando la cabeza de Broly contra el suelo.

De repente, Turles levanta el puño, listo para dar el golpe de gracia a su adversario.

Pero de repente, una lanza rebota en la espalda de Turles.

– “¿Eh?” – mira el saiyajín por encima del hombro.

Dabra sonríe con prepotencia desde el borde del cráter.

Broly aprovecha el momento y apunta con ambas manos a Turles.

– “¡HAAAA!” – dispara el guerrero de Vampa.

La explosión hace que un nuevo cráter se forme en el interior del anterior.

Broly recula.

Pero al disiparse la polvareda, Turles aparece de nuevo en el centro del cráter, ileso.

Dabra lo mira con cierto desprecio.

– “Usar el poder de los demonios para algo así…” – refunfuña Dabra.

Turles, enfadado, ahora clava su mirada airada en el diablo.

– “Je…” – sonríe Dabra.

Turles carga contra él.

– “¡CUIDADO!” – advierte Broly.

El demonio parece seguro de sí mismo, esperando a que su adversario se plante frente a él, puño en alto.

Al propinar el golpe, Dabra lo detiene con una mano.

– “¡¡¿EH?!!” – se sorprende Broly.

El mismísimo Turles parece no comprender lo sucedido.

Dabra mantiene su pícara sonrisa.

– “A lo mejor se os ha olvidado a quién tenéis delante…” – dice Dabra.

El aura de Turles se apaga de repente.

– “¿EH?” – murmura un confuso saiyajín.

De repente, el aura de Dabra se prende como si de un fuego se tratara, con un terrible color rojo y destellos negros.

Turles pretende golpear al demonio, pero éste lo empuja con su ki usando la misma mano con la que había detenido el primer golpe.

Trules sale repelido hasta el otro extremo del cráter, estrellándose a los pies de Broly.

Dabra se mira las manos con cierta nostalgia.

– “Ha pasado mucho tiempo…” – dice el demonio, apretando los puños.

En ese instante, Okure se abalanza sobre Dabra por la espalda, pero el diablo se gira y extiende su mano, atrapando a la herajín en el aire con un agarre invisible, apretándole el cuello.

La herajín patalea al aire y se rasca el cuello con desesperación, intentando liberarse.

– “Mientras el Makai corra por vuestras venas…” – sonríe el demonio. – “Yo soy vuestro Rey.”

En un lugar oculto del bosque, Kamakiri cae de rodillas al sentir la presencia del diablo en su mente.

– “Tsk…” – protesta el doctor.

Turles ha perdido la transformación y yace inconsciente en el suelo.

Broly se acerca a él.

– “Sigue vivo…” – murmura el saiyajín al sentir su pulso.

Okure pierde también su transformación. Dabra la suelta para dejarla caer al suelo de rodillas.

– “Maldita sea…” – gruñe ella.

Reitan corre hacia su vieja amiga.

– “¡OKURE!” – exclama él, preocupado.

Pero cuando se acerca, la mujer lo rechaza con manotazo al aire, haciendo que se detenga.

– “Okure…” – murmura Reitan. – “Me alegro de que hayas…”

– “No me toques.” – responde ella, frustrada.

Okure sale volando, alejándose a toda velocidad del lugar.

Dabra ignora la conversación y mira a través de la jungla.

– “Je…” – sonríe antes de desaparecer.

Kamakiri, arrodillado, siente la presencia de Dabra de pie frente a él.

El demonio invoca una espada que levanta sobre el doctor.

– “¿Alguna vez has querido cambiar el pasado, demonio?” – pregunta Kamakiri.

– “Ser un demonio tiene sus ventajas.” – respondo el diablo. – “No recuerdo mi pasado.”

Dabra propina el espadazo… pero alguien se interpone, agarrando la espada entre sus manos.

– “¡ESPERA!” – exclama Ub, sujetando el arma.

– “¿EH?” – se sorprende Dabra.

– “Conozco su historia…” – dice Ub.

– “¿Otra vez con esas ñoñerías terrestres?” – refunfuña Dabra.

– “No es malvado.” – dice el terrícola. – “Solo está desesperado.”

– “Está en mi camino.” – responde Dabra. – “Sus motivos no me importan.”

Broly aterriza junto a ellos.

– “¿Se lo quieres explicar tú, saiyajín?” – dice Dabra.

Pero Broly se acerca para agarrar el brazo del demonio.

– “Le debo una.” – dice el saiyajín.

Kamakiri se queda perplejo al ver que cuenta con dos aliados.

Dabra baja el arma.

– “Haced lo que queráis…” – protesta.

Ub y Broly comparten una mirada y una sonrisa cómplices.

El terrícola se agacha frente a Kamakiri.

– “Gracias, muchacho…” – dice el doctor. – “No lo merezco…”

– “Agradece a Kale.” – responde Broly.

– “Dígame, doctor.” – dice Ub, bastante serio. – “¿Qué le ha hecho unirse a Raichi? ¿Qué le ha prometido?”

– “Un nuevo mundo…” – dice el doctor. – “En el que podré vivir en paz con mi familia.”

– “¿Un nuevo mundo?” – se extraña Broly.

– “Las Dragon Ball ya no existen…” – murmura Ub. – “¿Qué pretende ese demonio?”

En el laboratorio oculto de Raichi, una proyección del tsufur y el verdadero Shido observan un gran ventanal por el que entra una cegadora luz que nace del choque de dos torrentes de ki, uno verde y uno morado.

– “Pronto estará listo.” – sonríe Shido.

– “Eones de investigación…” – añade Raichi. – “Y voy a conseguirlo.”

A cada lado del laboratorio, Champa y Zamas, se encuentran apresados en cilindros de metacrilato conectados a un centenar de cables, donde los baña un torrente de energía luminosa ascendente, morada la del gotokoneko y verde la del ira-aru. Ambos gritan en claro sufrimiento, pero sus voces a penas se oyen a través del cristal.

DRAGON BALL SUPER GALLERY IV


By: Red_Ribbon_DBZ


El magnífico homenaje de reputados y conocidos mangakas a los futuros 40 años del manga de Akira Toriyama llega a los 24 meses de vida.

Te dejamos los anteriores artículos donde puedes ver la lista de todas las portadas reimaginadas.

  • Tomo 16. “Batalla de Tigre y Dragón”. Febrero 1989.  (Capítulos 181-192)

El mangaka responsable de “Gintama”Ideaki Sorachi, se une al homenaje por los 40 años con una portada muy importante para él.

“Cuando era niño, me encantaba la portada del tomo 16. Pero no era capaz de dibujarlo, así que le pedí a mi padre que me. Lo volví a dibujar en papel de especial, y siempre lo he dejado colgado en mi habitación como un póster. Ha pasado el tiempo, y ahora Dragon Ball está a punto de llegar a los 40. Me he vuelto un poco mejor dibujando en comparación con el pésimo niño que era, pero todavía no puedo estar a la altura de aquel dibujo de Goku y Piccolo que se ha amarilleado y marchitado con el tiempo”.

  • Tomo 22. “La resistencia de Namek”. Julio 1990. (Capítulos 253-264)

Posuka Demizu, autora de “The Promise Neverland” se añade a la lista de autores que celebran este redondo cumpleaños de la franquicia de Goku y compañía. Un buen mix entre la portada y lo que sucede en el tomo.

“Siempre me gustaron mucho Dende y Cargo, así que tuve el honor de que me asignaran la portada del tomo 22. Aunque la historia real se desarrolla de una manera trágica, hice una escena feliz con los dos de excursión por un pacífico planeta Namek. Desde siempre he querido dibujar vehículos como los de Toriyama-sensei. (Y creo que en el futuro también lo seguiré intentando)Felicidades por los 40 años Dragon Ball.”

  • Tomo 26. “Son Goku revivido”. Junio 1991. (Capítulos 301-313) 

Boichi, famoso artista responsable de “Dr Stone” o el frenético “Sun-Ken Rock”, hace un poco suyo el homenaje. Reimagina la portada con un curioso mix Namek de lo que ocurre en ese tomo. Y no se queda corto con un comentario que destila amor y respeto por la obra en cuestión… (ejem).

“Me siento muy honrado de haber podido dibujar una portada de Dragon Ball. He llegado a mi máximo”.

  • Tomo 10.  “El 22° Tenkaichi Budokai”. Noviembre 1987. (Capítulos 109-120)

Shun Saeki, mangaka que se encarga del arte de “Food Wars” realiza la ilustración número 22. Una auténtica preciosidad que ha pasado a convertirse en una de las favoritas del que escribe.  Creo que es el espejo donde deben mirarse los que tienen la responsabilidad y honor de participar en SUPER GALLERY.

“Es un honor participar en este proyecto de una obra tan grande como Dragon BallEste volumen tiene un diseño único, y después de preguntarme cómo hacerlo, intenté dibujar una imagen donde ellos están buscando las bolas de dragón con un fondo en ruinas, que espero, no haya quedado demasiado forzadoDe todos modos, ¡me divertí dibujándolo! Gracias.”

  • Tomo 40.  “La última arma secreta del ejército de la tierra”. Marzo 1995. (Capítulos 473-485)

El mangaka del ultra conocido “Black Clover”Yuki Tabata, nos regala la entrega número 23 con uno de los comentarios más sentido y que reflejan la conexión e influencia de Dragon Ball en los artistas que vinieron después.

“Dragon Ball es mi comienzo en el manga y seguirá siendo para mí, por la eternidad, el número 1. Esto es lo que dice el niño que hay en mí. Cuando estaba en primaria, vi Dragon Ball en una Jump que trajo un amigo y decidí en ese momento que en el futuro me convertiría en mangaka. Por lo tanto, me siento muy honrado y satisfecho de que se me haya permitido participar en este proyecto. Ahora que ya soy mangaka, puedo apreciar aún más la grandeza de Dragon Ball. ¡Gracias!”

  • Tomo 25. “La Super Transformación de Freezer”. Marzo 1991. (Capítulos 289-300)

En la edición 24 de este homenaje, Kazue Kato, autora de “Blue Exorcist”, nos regala este arte de portada. 

“¡Felicidades a Dragon Ball por su 40º aniversario! De todas las portadas, elegí a propósito una que tuviera tantos elementos como fuera posible. Aunque también quería dibujar a Piccolo y Vegeta… Mientras hacía este homenaje, recordé lo mucho que me encantaba copiar Dragon Ball cuando era niña y me di cuenta de la profunda influencia que tuvo en la forma en que dibujo objetos naturales. También logré darme cuenta una vez más de cómo el talento de Toriyama-Sensei se convirtieron en parte de mi ser¡¡Fue divertido!! Ha sido un gran honor poder participar de esta oportunidad. ¡Muchas gracias!”

Ella es la elegida para llegar a los dos años de esta iniciativa, que desde DBSNL volvemos a reivindicar. Creemos que tiene una importancia artística y de contexto e impacto, que no entendemos que no esté teniendo más repercusión.

Más de la mitad de los tomos que se van a redibujar en SUPER GALLERY han sido presentados. 

¿Tienes ganas de ver a algún mangaka concreto dando vida a cualquier personaje de Dragon Ball?

DBSNL // Capítulo 290: Granola

DBSNL // Capítulo 290: Granola

“¿Tuviste una epifanía?”

Pan y Bra se han transformado en Súper Saiyajín, lo que ha dejado perplejos a todos los presentes.

– “Ellas son…” – murmura Soshiru, asombrado.

– “…son…” – murmura Shansua.

Tumbado en el suelo sobre una azotea, viendo las dos columnas de luz dorada, Hermila frunce el ceño con cierta preocupación.

Piccolo esboza una media sonrisa al ver a las muchachas ponerse serias.

Soshiru y Shansua dan un paso atrás al sentir la violencia presente en el cambio de sus adversarias.

En la azotea de un edificio cercano, un guerrero de cabello aquamarina se posa sobre la cornisa.

– “Saiyajín…” – murmura Granola.

Piccolo se da cuenta de su llegada y lo mira con recelo.

Granola se deja caer desde la azotea y aterriza frenando en el último instante, posándose sobre el suelo con gracia.

– “¡Soshiru! ¡Shansua!” – advierte el cereliano.

Los dos guerreros lo miran. Granola les hace un sutil gesto con la cabeza para que se aparten.

Shoshiru y Shansua obedecen.

Pan y Bra se dan cuenta de que el recién llegado es quien manda. Las dos se miran de reojo y deciden reunirse frente a él. Ellas y su adversario se encuentran en los dos extremos de la plaza.

Las dos guerreras y Granola se miran fijamente.

En el monitor holográfico, Vegeta observa con preocupación la escena.

– “Es él…” – murmura el saiyajín.

– “¿El cereliano?” – pregunta Turles.

De repente, Pan y Bra se ponen en guardia… pero en menos de un parpadeo, Granola ya se encuentra frente a ellas, listo para propinarles un puñetazo en el abdomen a las dos a la vez.

Pero algo lo sorprende. Granola intenta darse la vuelta.

Un estallido sacude la plaza. Algo parecido a una bola de fuego ha caído sobre el cereliano.

Pan y Bra retroceden mientras se cubren de los escombros que salen propulsados en todas direcciones.

– “Piccolo…” – murmura Pan, sorprendida.

El namekiano, envuelto en violento ki rojizo ha caído sobre el enemigo, propinándole una fuerte patada en la espalda que lo ha incrustado en el suelo. 

La piel del namekiano es amarillenta y un ligero vapor emana de ella.

Piccolo retrocede y se pone en guardia.

– “Yo me encargaré de él.” – advierte el namekiano a las chicas.

Las chicas miran al cráter formado, asombradas por la fuerza de Piccolo.

Pero como si nada, Granola se pone en pie y se sacude el polvo.

– “Namekiano…” – murmura el cereliano. – “¿Por qué ayudas a los saiyajín? He oído que el ejército de Freezer destruyó vuestro planeta…”

– “Pues habrás oído también quién lo derrotó…” – sonríe Piccolo con picardía.

– “¿Acaso importa?” – responde Granola. – “No cambia nada.”

– “Eres tú, ¿verdad?” – pregunta Piccolo. – “Eres el tipo que se enfrentó a Vegeta hace años.”

– “¿Nos espiabas?” – sonríe Granola con chulería.

– “Los saiyajín han cambiado con los años.” – explica Piccolo. – “Ya son varias generaciones las que se han criado en la Tierra. No son la raza bárbara de antes.”

– “La naturaleza de la gente no cambia tan fácilmente…” – Granola se pone serio.

– “Yo pensaba como tú.” – responde Piccolo. – “Era considerado un demonio en la Tierra y disfrutaba causando el terror y el caos.” – explica. – “Ahora lucho a su lado e incluso considero a algunos humanos mis amigos.”

– “¿Tuviste una epifanía?” – se burla Granola.

– “Conocer a alguien me cambió. Él y su familia me enseñaron que no tenía por qué seguir la senda de mi padre.” – sonríe Piccolo. – “Su nombre era Son Goku. Y era un saiyajín.”

Granola frunce el ceño, furioso de repente.

– “¡MIENTES!” – exclama mientras se pone en guardia.

Piccolo responde de la misma forma.

Granola ataca. Piccolo activa su poder y esquiva la embestida volando hacia un lado.

El cereliano lo sigue con su pupila roja y dispara con el dedo índice a la aparente nada, pero es justo hacia donde se dirigía Piccolo, obligándolo a detenerse de repente para no ser impactado por el ataque.

– “Tsk…” – frena Piccolo. 

Granola se abalanza sobre el namekiano, que alarga sus dos brazos y los entierra en el suelo.

El cereliano ve interrumpido su avance cuando los brazos de Piccolo brotan del suelo e intentan agarrarlo.

Granola esquiva los brazos y luego los dispara con su dedo índice, desintegrándolos.

El cereliano carga de nuevo contra Piccolo, pero éste abre su boca y emite un gran torrente de ki que sorprende a Granola.

Instintivamente, el cereliano extiende su dedo índice hacia el ataque.

Un gran estallido sacude la ciudad.

Mientras tanto, Yuzun carga de nuevo contra Marron e intenta agarrarla, pero ella aprovecha la embestida del hanschurui para proyectarlo con una técnica de judo y lanzarlo al suelo.

– “Grrr…” – gruñe el lagarto.

Marron retrocede y apunta haca ambos lados con las manos, emitiendo dos rayos de ki que rodean a Yuzun.

– “No vas a sorprenderme con una técnica tan simple…” – sonríe el lagarto, viendo como los dos ataques se aproximan uno por cada lado.


Yuzun salta por los aires, dejando que los dos ataques choquen el uno contra el otro… Pero en lugar de estallar, generan una esfera de ki mayor que, tras un instante, se fragmenta en una veintena de ataques de energía que ascienden hacia el hanschurui. 

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende antes de intentar cubrirse como puede para recibir los impactos.

Los ataques estallan sucesivamente en el cielo como una traca.

Cerca de allí, Botamo se ha sentado sobre Ikose y le propina puñetazos en la cara.

– “Qué dura tienes la cabeza…” – refunfuña el úrsido sin dejar de golpearlo.

Ikose sonríe, sorprendiendo a Botamo.

– “No eres tan fuerte como crees…” – dice el androide. – “Tu única ventaja es la resistencia, ¿no es así?”

– “¿Eh?” – se sorprende el kumotoko.

Ikose extiende su mano hacia Botamo y le mete el dedo índice por la nariz.

– “¡DODONPA!” – exclama el muchacho.

El interior del oso se ilumina y la luz amarilla sale por su boca y orejas antes de estallar como si de un estornudo se tratara, saliendo propulsado como un globo que se deshincha.

Mientras tanto, Shansua intenta de nuevo atacar a Pan con su vapor ardiente, pero esta vez la muchacha ni se inmuta.

– “Eso ya no te va a funcionar…” – sonríe Pan con chulería. – “Yo misma puedo hacerlo mejor.”

La muchacha aprieta los puños y su aura de Súper Saiyajín se aviva, generando un sorprendente calor.

– “Ah… los saiyajín… son monstruos…” – se asusta el pequeño enemigo.

En un parpadeo, Pan aparece frente a él y le propina un puñetazo en el abdomen que lo vacía por completo, y luego le propina un golpe con ambos puños unidos que lo lanza contra el suelo, donde se estrella.

No muy lejos, Soshiru ataca a Bra con sus espadas envueltas en electricidad, pero la saiyajín las detiene al vuelo con los dedos.

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende el zalt.

Bra sonríe y un pulso de ki emitido por su aura hace retroceder a Soshiru, que suelta sus espadas.

Bra deja caer las armas al suelo y después le apunta con una mano.

– “E… espera…” – titubea Soshiru. – “¡ESPERA!” – suplica.

– “¡BIG BANG ATTACK!” – exclama Bra.

Un disparo de ki empuja al zalt hasta un edificio cercano y luego estalla, derrumbándolo.

Mientras tanto, Hermila corre entre los oscuros pasillos de un edificio, buscando una nueva posición.

– “Esto se complica…” – piensa el tirador. – “Granola es mucho más fuerte que ellos, pero…” 

Granola aparece entre la polvareda alzada por el ataque de Piccolo. El cereliano se encuentra con su dedo extendido hacia delante y parece casi intacto.

Piccolo ya ha regenerado sus extremidades y observa a su contrincante con cierta admiración.

– “Has usado tu técnica para cambiar el flujo de ki de mi ataque y evitarlo…” – dice Piccolo. – “Has sido muy preciso…”

– “No hay punto débil que mi ojo no pueda ver.” – sonríe Granola.

Piccolo sonríe.

– “Esto va a ser interesante.” – dice el namekiano.

Granola se pone en guardia.

– “No desperdiciaré esta oportunidad de vengarme.” – dice el cereliano. – “Acabaré con los saiyajín.”

– “La venganza no te aportará nada.” – dice Piccolo. – “No cambiará el pasado.”

– “Es todo lo que me queda.” – refunfuña Granola.

– “Hmm…” – cavila Piccolo.

DBSNL // Capítulo 289: Guerrilla

DBSNL // Capítulo 289: Guerrilla

“¿Quiénes son esos?”

Los voluntarios para la primera prueba aparecen en mitad de una ciudad extraterrestre desolada.

– “¿Dónde estamos?” – se pregunta Baicha.

– “Nos ha teletransportado.” – dice Bra.

– “Siento cuatro energías acercándose…” – dice Marron, con los ojos cerrados.

– “Nos están rodeando.” – añade Pan.

Piccolo echa un vistazo alrededor. Nuestros amigos se encuentran rodeados de edificios de unos pocos pisos de alto.

– “No podemos quedarnos aquí.” – advierte el namekiano.

– “¿Qué hacemos?” – pregunta Ikose.

– “Hay que reconocer el terreno.” – dice Piccolo.

El namekiano se eleva lentamente hasta superar los edificios. La ciudad consiste en una gran extensión de edificios casi idénticos excepto una zona de rascacielos a lontananza.

Piccolo puede ver un fugaz destello en uno de ellos.

– “¿EH?” – se sorprende el namekiano.


Antes de que pueda reaccionar, el pecho de Piccolo es atravesado por un disparo de ki amarillo.

– “¡¡PICCOLO!!” – se preocupa Pan al ver a su mentor herido.

La hija de Gohan sale volando hacia él, pero es interceptada por un pequeño ser azulado propulsado por vapor a presión, que le propina un cabezazo y la lanza contra un edificio.

– “Maldita sea…” – gruñe Bra.

De repente, la puerta de un edificio estalla y aparece un hombre de aspecto reptiliano que se abalanza sobre Marron y la empuja hasta estamparla contra una pared.

– “¡¡AH!!” – grita ella.

– “¡MARRON!” – exclama Bra.

Dibujado por Ipocrito

Pero una tapa de alcantarilla salta por los aires al lado de la hija de Vegeta. Del chorro de agua sale un guerrero zaltiano, espada en mano, e intenta partir en dos a la joven.

Bra retrocede, empapada, y se pone en guardia.

– “Tsk…” – protesta ella.

El zaltiano sonríe.

– “¿Eh?” – se extraña Bra.

Un chispazo rodea el cuerpo del zaltiano y recorre un reguero de agua hasta la muchacha, que es sacudida con un gran voltaje.

– “¡¡AAAAH!!” – sufre ella.

Ikose intenta socorrerla y arremete contra el zalt, dispuesto a propinarle un puñetazo, pero alguien se interpone por sorpresa en su camino y encaja el golpe sin inmutarse.

– “¿Qué?” – se extraña el androide.

Un orondo kumotoko de piel amarilla se encuentra frente a él.

Baicha de repente se da cuenta de que en un momento todo se ha desmadrado y que se encuentra de pie en mitad del conflicto, pues todos sus compañeros están siendo avasallados por los enemigos.

Pero antes de que pueda reaccionar se da cuenta de que varios orbes cristalinos están suspendidos en el aire cerca de él.

– “¿Qué es eso…?” – se pregunta el muchacho.


De repente, un disparo de ki azul golpea una de las esferas y rebota hasta otra, y después otra, hasta que finalmente se dirige hacia Baicha.

– “¡AAH!” – se asusta el chico, que intenta reaccionar… pero recibe el disparo cerca del ojo y cae de espaldas al suelo.

El resto de participantes al evento de Raichi observan lo ocurrido a través de una pantalla proyectada en un holograma.

– “¿Quiénes son esos?” – se pregunta Goten.

– “Han caído en la trampa.” – dice Cell, con cierto desprecio.

Vegeta parece preocupado.

– “Los conozco…” – murmura Vegeta.

– “¿Eh?” – se extraña Trunks.

– “Me enfrenté a ellos hace mucho tiempo…” – explica el saiyajín. – “Y si el cereliano está con ellos, pueden tener problemas serios…”

– “¿Un cereliano?” – se sorprende Freezer.

Bra sigue envuelta en el ki eléctrico de Soshiru.

– “Tsk…” – sufre la chica, apretando los dientes, intentando aguantar sin perder el conocimiento.

– “¡Ríndete!” – exclama el zalt. – “¡No puedes resistir eternamente!”

Dibujado por Ipocrito

Pan se encuentra en mitad de una planta de un edificio que parece de oficinas, a la que ha llegado atravesando la fachada.

– “Maldita sea…” – protesta ella, poniéndose en pie. – “Me ha cogido desprevenida…”

De repente, ella se da cuenta de que la zona se está llenando de lo que parece humo.

– “¿Qué es esto…?” – se pregunta extendiendo la mano para tocarlo.

Al hacer contacto con la nube, se quema los dedos.

– “Tsk…” – protesta ella. – “Es vapor…”

Pan echa un vistazo a su alrededor y se da cuenta de que casi no puede ver nada con tanto vapor. 

– “Si no salgo de aquí, voy a morir escaldada…” – se preocupa ella, sudando.

Mientras tanto, Marron lucha contra Yuzun, que se encuentra sobre ella e intenta darle un bocado, pero ella le mantiene las fauces abiertas con ambas manos y lo mantiene a raya empujándolo con los pies.

El hanschurui le agarra una pierna y tira de ella para estamparla contra una pared.

– “¡AH!!” – se queja ella.

Ikose propina múltiples puñetazos a Botamo, pero el kumotoko ni se inmuta.

– “¡¿Pero de qué estás hecho?!” – se pregunta el androide, frustrado.

De repente, el oso da una palmada en la cabeza de Ikose que lo aturde y luego lo remata con un fuerte cabezazo.

– “Je, je, je…” – ríe el kumotoko, viéndose victorioso.

– “Ay…” – se queja Ikose, reincorporándose, quedándose sentado en el suelo.

– “¿Cómo?” – se sorprende Botamo.

Ikose se frota la cabeza.

– “No eres el único duro de pelar…” – sonríe el androide.

– “¿De qué estás hecho tú?” – se pregunta Botamo, estupefacto.

Ikose le apunta con el dedo índice.

– “Me toca a mí.” – anuncia. – “¡DODONPA!”

El ataque característico de la Escuela Grulla impacta en el abdomen de Botamo y hunde su barriga unos pocos centímetros… pero en pocos segundos se disipa el ataque sin causarle ningún daño.

– “Creo que esto va para largo…” – murmura Ikose, desanimado.

– “No te preocupes.” – sonríe Botamo. – “Yo pienso acabar rápido.” – añade chocando sus puños con chulería.

Pero de repente, dos manos verdes brotan del suelo y agarran sus piernas.

– “¡¿AH?!” – se sorprende y asusta el úrsido.

De un tirón, Botamo queda enterrado en el suelo hasta el cuello.

Piccolo, con su herida cerrada gracias a su regeneración, camina hasta ellos mientras sus brazos vuelven a la normalidad.

– “Piccolo…” – dice Ikose. – “Gracias.” – añade mientras se levanta.

– “El verdadero combate empezará pronto.” – dice Piccolo, quitándose la capa y el turbante.

– “¿El verdadero combate?” – se extraña Ikose.

De repente, el namekiano se da cuenta de que están rodeados por una decena de orbes cristalinos.

– “Yo me encargo de esto.” – dice el namekiano, contando las esferas con la mirada. – “Ayuda a los demás.”

– “De acuerdo.” – asiente Ikose.

El androide sale corriendo.

En ese instante, un rayo de ki azul impacta en uno de los orbes y rebota en el siguiente, después en otro, tal y como sucedió cuando atacaron a Baicha. Piccolo lo sigue con la mirada.

De repente, el namkiano dispara sus rayos oculares hacia un orbe cercano a Ikose.

El orbe brilla con la luz roja del ataque de Piccolo y un instante después recibe el impacto del disparo azulado, sobrecargándose así y estallando.  

– “Je…” – sonríe el namekiano. 

Ikose sigue su camino.

El namekiano mira a su alrededor y cuenta de nuevo los orbes.

– “Bien…” – sonríe de nuevo. – “Entiendo el juego…”

Mientras tanto, Yuzun agarra a Marron del pelo y la levanta. El hanschurui se relame antes de abrir su enorme boca.

– “¡¡TAIYOKEN!!” – reacciona Marron.

Un intenso resplandor ciega a Yuzun.

– “¡¡AAAYY!!” – se queja el hanschurui.

Marron recupera la distancia mientras genera dos esferas, una en cada mano, y se las lanza al enemigo, que retrocede con cada impacto.

La muchacha levanta el brazo hacia el cielo.

– “¡KIENZAN!” – exclama mientras un disco cortante de energía se materializa sobre su mano.

Marron lo lanza y éste se dirige directo a Yuzun, que ya tiene los ojos medio abiertos.

Por sorpresa y de un bocado, el hanschurui destruye el Kienzan.

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende ella.

Yuzun sonríe y se relame. Sus dientes son de algún tipo de aleación metálica.

Mirando la pantalla, todos se sorprenden al ver fallar la clásica técnica de Krilín.

– “Lo mordió… Mordió el Kienzan…” – dice Goten, preocupado.

– “Sus dientes…” – murmura Trunks.

– “Solo se me ocurre un metal capaz de algo así…” – dice Reitan.

– “Hierro Katchin” – sentencia Gohan.

En el interior del edifico de oficinas, Pan extiende sus brazos a cada lado y emite una onda expansiva de ki invisible que limpia la zona de vapor… pero enseguida vuelve a llenarse de éste.

– “Es inútil…” – protesta ella.

Una sombra entre el vapor.

– “¡¿EH?!” – se sorprende Pan.

El pequeño Shansua aparece como una bala da cañón y golpea la espalda de Pan, tirándola al suelo y desapareciendo de nuevo entre la humareda.

– “Es rápido…” – murmura ella, dolorida.

La sombra atraviesa la humareda de un lado para otro…

– “Ji, ji, ji…” – ríe el enemigo.

Pan cierra los ojos y se concentra.

Shansua ataca de nuevo. Esta vez, ella lo esquiva.

El enemigo se pierde de nuevo entre el vapor.

– “Se me está acabando la paciencia…” – gruñe Pan, apretando los puños.

Mientras tanto, Bra sigue sometida a la electricidad de Soshiru, que camina hacia ella.

– “Grrrr…” – sufre ella.

El zalt extiende sus manos hacia ella, dispuesto a agarrarla.

– “Desiste de una vez.” – sonríe Soshiru, que aumenta el voltaje.

En ese momento, Bra puede ver a Ikose corriendo por detrás de Soshiru, y se da cuenta de que va hacia Baicha, tirado en el suelo.

– “Baicha…” – piensa ella. – “Tsk…”

Bra cierra sus puños con fuerza. Sus ojos se tornan verdes.

– “¡¿EH?!” – se sorprende el zalt.

Ikose está a punto de alcanzar al hijo de Yamcha, pero en ese momento Botamo se lanza contra él con un golpe de barriga, apartándolo del hijo de Yamcha.

Piccolo asciende entre orbes que rebotan disparos de ki de un lado a otro, intentando golpearlo. El namekiano esquiva los disparos, pero éstos rebotan de nuevo y retornan a él una y otra vez.

Un destello dorado en mitad de la ciudad y otro en el interior de un edificio colindante llaman la atención del namekiano y de todos los demás.

– “Je…” – sonríe Piccolo.

Los edificios de los alrededores se derrumban. Dos columnas de ki se alzan como dos focos en la ciudad. Pan y Bra se han transformado en Súper Saiyajín.