DBZ – SAGA BU REWRITE / Capítulo 17: Saikyo no Senshi

DBZ – Saga Bu Rewrite / Capítulo 17: Saikyo no Senshi

Majin Bu camina hacia Videl, acercándose a ella lentamente. La chica, aterrada, retrocede con cautela.

Trunks intenta levantarse, pero su cuerpo está muy afectado por el esfuerzo y por el golpe de Majin Bu, y fracasa.

De repente, el monstruo se detiene y esboza una media sonrisa antes de mirar hacia el horizonte.

Bu se sienta en el suelo de cuclillas y se pone a dormir.

– “¿Eh?” – se pregunta Videl, confusa.

– “Pero… ¿qué hace?” – piensa Trunks. 

El monstruo duerme a pierna suelta. Una burbuja de moco se infla y desinfla en su nariz.

– “¡¿Qué significa esto?!” – se pregunta el chico, ofendido. – “¿Se burla de nosotros…? ¡¿O es que trama algo?!”

De repente, una energía aparece en el horizonte.

– “¡¿Qué es eso?!” – exclama Trunks.

La energía es tan impresionante que hasta Videl puede sentirla.

Trunks no tarda en reconocer el ki de su amigo.

– “¡¡NO ES POSIBLE!!” – exclama el hijo de Vegeta. – “¡¡ES…!!”

Videl se lleva la mano al corazón, emocionada.

– “Son… Son Gohan…” – llora la muchacha. – “¡¡GOHAN!!” – celebra.

El mestizo aterriza con un pequeño derrape.

Gohan luce una media sonrisa que transmite calma a sus amigos.

– “Me alegro de haber llegado a tiempo.” – dice el mestizo.

– “Tú sí que sabes hacer una entrada…” – sonríe Trunks. – “Me alegro de verte.”

El mestizo observa detenidamente a Bu.

– “El Kaioshin me salvó y me he estado preparando en su mundo… con mi padre.” – explica Gohan a sus amigos.

Videl se acerca a él emocionada.

– “Go… Gohan…” – titubea la muchacha, llorando de alegría. – “ Estás vivo… ”

– “Siento haberte preocupado, Videl.” – dice Gohan. – “Pero no podía regresar hasta estar listo para enfrentarme a este monstruo…”

– “Me alegro de que estés con nosotros.” – sonríe ella.

Gohan se pone serio y desafía a Bu con la mirada.

– “¡JA, JA, JA!” – se mofa el monstruo, que ya ha despertado. – “Así que eras tú, ¿eh? Ya decía yo que no recordaba haberte matado… ¡Ahora podré vengarme de ti por intentar encerrarme!”

El mestizo camina lentamente, pero con decisión, hacia Bu.

Trunks y Videl miran asombrados a su amigo.

– “No parece el mismo Gohan…” – piensa el hijo de Bulma. – “Su aura es distinta… ¿Qué clase de entrenamiento ha recibido?”

– “Gohan…” – piensa Videl. – “No sé porqué… pero no parece el mismo chico que conocí en el Orange Star…”

Gohan se coloca delante del monstruo, a escasos centímetros de él. El mestizo tiene que levantar la cabeza para poder mirar a Bu a la cara.

– “No me digas…” – fanfarronea el monstruo. – “¿Tú también crees que eres lo suficientemente fuerte para enfrentarte a mí?”

– “Soy lo suficientemente fuerte para matarte.” – responde Gohan, muy serio.

La respuesta del chico confunde a Bu, que en la expresión de su adversario puede ver que no bromea.

De repente, Gohan propina un golpe con el dorso de su puño en el rostro de Bu, deformando su cara con el impacto, y lo sigue con una patada giratoria que hace que el monstruo de varias vueltas sobre sí mismo como una peonza.

Bu termina deteniéndose y mira de reojo a su adversario con horror.

Gohan sonríe de forma burlona, presumiendo de su nuevo poder.

El monstruo intenta propinar un puñetazo al mestizo con toda su rabia, pero Gohan lo detiene sin problemas y contraataca con un puñetazo en el abdomen de Bu que lo dobla de dolor, y luego lo eleva por los aires de una patada.

El mestizo sale volando detrás del enemigo y lo remite al suelo con un golpe giratorio propinado con el dorso del puño. 

Bu se estrella contra el suelo y la mitad superior de su cuerpo queda incrustada en el pavimento.

El monstruo desentierra su cabeza y mira al cielo buscando a Gohan, pero el mestizo ya se encuentra detrás de él.

– “Te lo dije” – le recuerda Gohan. – “Te mataré.”

El rostro asustado de Bu dibuja de repente una media sonrisa.

– “Je, je, je…” – ríe el monstruo. – “Al fin has llegado…”

– “¿Qué?” – se extraña Gohan.

– “Capté un estallido de energía en un lugar remoto y me preguntaba quién podía ser… y ahora veo que eras tú.” – dice Bu. – “No estoy dispuesto a permitir que exista nadie más fuerte que yo…”

– “Pues ya has comprobado que no estás a la altura.” – responde el mestizo. – “Tus planes y los de tu amo han fracasado.”

La mención del brujo hace que el monstruo frunza el ceño.

– “No puede existir nadie más fuerte que yo…” – gruñe Bu. – “Nadie va a encerrarme de nuevo… ¡¡TE MATARÉ!!”

Gohan se mantiene sereno.

– “Se acabó, monstruo.” – sentencia el mestizo.

Una macabra sonrisa se dibuja en el rostro de Majin Bu.

– “Eso ya lo veremos…” – dice el monstruo.

Su cuerpo empieza a brillar con luz rosada, cada vez más intensa, mientras tiembla.

– “¿Qué hace…?” – se pregunta Gohan.

De repente, el mestizo se da cuenta de lo que Bu planea y, sin dudarlo, se abalanza sobre Videl y Trunks.

Bu se inmola, provocando una gigantesca explosión que puede verse desde el espacio. El lugar queda desértico y un gran hongo de humo se eleva hacia el cielo.

Gohan sobrevuela la zona abrazando a Videl con su brazo derecho y agarrando a Trunks del cuello de su gi con la mano izquierda.

– “Nos has salvado…” – dice el mestizo.

– “Por los pelos…” – responde Gohan.

Muy lejos de allí, un agotado Satán observa una gigantesca columna de humo a lo lejos.

– “¿Qué ha sido esa explosión?” – se pregunta el Campeón. – “¿Será Bu?”

El mestizo se aleja de la zona de combate y desciende sobre una ladera. Él, Trunks y Videl observan la humareda en el horizonte.

– “¿Se ha suicidado?” – pregunta Videl.

– “No…” – responde el mestizo. 

La respuesta sorprende a Trunks, que mira a su compañero.

– “Si hubiera querido matarme, se habría llevado la Tierra por delante.” – dice el mestizo. – “Planea algo… Ha ocultado su rastro…”

– “Maldito…” – gruñe Trunks. – “Ha matado a todo el mundo… y ahora se esconde…”

– “Si tuviéramos las Dragon Balls…” – suspira Gohan.

Trunks sonríe.

– “Las tenemos” – responde el mestizo.

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Gohan.

Videl enseña el saco de esferas al mestizo.

– “¡¡ESO ES INCREÍBLE!!” – exclama Gohan.

– “¡¡Y siguen activas!!” – señala Trunks.

– “Pero… eso no es posible…” – se extraña Gohan. – “A no ser…”

El mestizo cierra los ojos un instante y no tarda en percibir una energía conocida.

– “¡¡ES DENDE!!” – exclama el mestizo. – “¡¡SIGUE VIVO!!”

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Trunks.

– “¿Quién es Dende?” – se pregunta Videl. – “No entiendo nada…”

En el Planeta Sagrado, Shin, el viejo Dios y Goku observan lo ocurrido. El saiyajín suspira aliviado.

– “Buff…” – dice Goku. – “¡Menos mal…!” – se limpia el sudor de la frente.

– “Parece que todo terminará bien…” – suspira Shin.

El viejo Kaioshin se limita a contemplar la escena con cierta desconfianza.

En la Tierra, Gohan y los demás han encontrado a Kamisama.

– “¡DENDE!” – sonríe Gohan, que agarra las manos de su amigo. – “¡Me alegro mucho de verte!”

– “¡Son Gohan!” – celebra Kamisama. – “¡¡Sigues vivo!! ¡Qué alivio! ¡Y Trunks!”

– “¿Cómo has sobrevivido?” – pregunta el niño.

– “Mr. Popo me dijo que tenía que sobrevivir a toda cosa… ¡y me empujó hacia la Tierra!” – explica el namekiano.

– “Tenía razón.” – coincide Gohan. – “Sin ti, no tendríamos Dragon Balls. ¡Ahora todo podrá volver a la normalidad!”

Dende se da cuenta del estado en el que se encuentra Trunks y se dispone a curarlo.

– “Gracias, Dende” – dice el hijo de Vegeta.

Las heridas de Trunks se curan rápidamente.

En ese instante, el ki del monstruo aflora de nuevo en el horizonte.

– “¡¡ES BU!!” – exclama Gohan.

– “¡¡VIENE HACIA AQUÍ!!” – alerta Trunks.

El hijo de Goku parece tranquilo, pero desconfía del monstruo.

– “¿Qué ha podido cambiar en tan poco tiempo?” – se pregunta Gohan. – “¿Por qué creería que ahora puede ganar?”

Bu aparece en el horizonte.

Gohan da un paso al frente.

– “Yo me encargaré de él.” – dice el mestizo. – “Intentad no veros involucrados en la lucha.”

Bu aterriza frente a ellos luciendo una sonrisa que inquieta a nuestros amigos.

Gohan lo estudia atentamente.

– “No parece que haya cambiado en absoluto…” – piensa el mestizo. – “¿Qué pretende?”

Son Goku y los Kaioshin observan desde el Planeta Sagrado.

– “Esto no me gusta…” – murmura el saiyajín.

Bu sonríe. De la parte posterior de sus piernas, sin que nadie se de cuenta, se desprende una masa rosada que repta lentamente entre las rocas.

– “Je, je…” – ríe el monstruo.

– “¿Ya has aceptado que vas a perder?” – pregunta Gohan.

– “No te equivoques, muchacho…” – sigue sonriente Bu.

En ese instante, la masa desprendida por Bu sorprende a Trunks por la espalda.

– “¡¿Qué?! – se asusta el chico.

– “¡¡TRUNKS!!” – exclama Gohan.

Un grito de Dende alarma al mestizo. Otra trampa del monstruo cae sobre el namekiano, pero Videl lo aparta de un empujón, ocupando su lugar bajo el manto del enemigo.

– “¡¡VIDEL!!” – grita Gohan, aterrado.

Bu sonríe.

– “Vaya…” – dice al ver que no ha absorbido a Kamisama.

Con un gesto de su dedo hace que las dos masas rosadas viajen hasta él y se unen a su cuerpo.

– “¡¡YA OS TENGO!!” – exclama Bu, contento.

– “¡¿QUÉ SIGNIFICA ESO?!” – se preocupa el mestizo, desconcertando ante tan macabra escena. 

En el Planeta Sagrado, Goku observa aterrado lo ocurrido.

– “¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?!” – exclama el saiyajín.

Shin tiembla horrorizado.

– “Los ha… los ha absorbido…” – titubea el Dios.

– “¿Absorbido?” – se pregunta el viejo Kaioshin.

En la Tierra, el monstruo ha cambiado de aspecto. Su antena se ha alargado hasta pasada su cintura, sus manos se han separado en cinco dedos y en la cara luce una fina nariz.

– “Bien…” – presume Bu. – “¿Qué te parece, Gohan? Estás ante el ser más poderoso que jamás ha existido y existirá…”

El mestizo aprieta los dientes con rabia.

– “Maldito seas…” – gruñe Gohan.

Dende, aún en el suelo, se siente culpable.

– “Lo siento, Son Gohan…” – se disculpa el namekiano.

Gohan sigue centrado en el enemigo.

– “¡¿Qué has hecho con ellos?!” – pregunta el mestizo.

– “Ahora forman parte de mí…” – responde Bu. – “Su fuerza y conocimiento ahora son míos.”

– “Por eso pretendías absorber a Dende…” – murmura Gohan.

– “Sus conocimientos me habría sido útiles…” – responde el monstruo. – “Pero esa muchacha se ha interpuesto en mi camino una vez más…” – escupe al suelo. – “Pero no importa. Con la fuerza del chico tengo suficiente para derrotarte. Ya me encargaré del renacuajo verde más tarde.”

– “Lo tenías todo planeado…” – gruñe el mestizo.

– “Ideé este plan cuando sentí tu energía por primera vez, muy lejos de aquí…” – sonríe Bu. – “Sabía que tu poder me superaba ampliamente, pero no podía permitir que existiera nadie más fuerte que yo…”

Gohan respira profundamente intentando calmarse.

– “Idiota…” – dice el mestizo. – “Si querías ser el más fuerte, tenías que abroberme a mí.” – le provoca.

– “De eso nada…” – responde Bu. – “¿De qué serviría ser el más fuerte si no hay nadie con quién pelear?”

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Gohan.

Bu aprieta sus puños se envuelve en su aura rosada.

Gohan responde poniéndose en guardia.

De repente, el aura del monstruo estalla de color rojo como una llama, tiñendo toda la zona de ese color.

Gohan se queda de piedra al sentir el inmenso poder del enemigo.

– “¡¡MALDITOOO!!” – exclama Gohan, que se abalanza sobre el enemigo, dispuesto a darle una patada con su pierna izquierda.

Bu detiene el golpe y agarra el pie del mestizo; Gohan responde con una patada de su pierna izquierda, pero Bu también le agarra.

Gohan lanza un ataque de ki al rostro de Bu, pero el monstruo se inclina hacia atrás para esquivarlo; su antena avanza entre sus piernas y agarra del cuello a Gohan, atrapándole y estrangulándole.

El mestizo lucha por liberarse, pero antes de que pueda hacerlo, recibe un puñetazo en la nariz y sale disparado hacia una montaña de roca cercana.

Gohan atraviesa la masa rocosa, que se parte a su paso, hasta finalmente lograr recuperar la estabilidad, aún a oscuras.

– “Su fuerza ha aumentado de forma descabellada…” – piensa el mestizo.

– “¿Voy demasiado rápido?” – le susurra el monstruo, que se encuentra a su lado.

Gohan reacciona rápidamente e intenta golpear a Bu, pero éste lo esquiva y el mestizo solo hace estallar la montaña.

En el Planeta Sagrado, Goku y los demás siguen atentos a la lucha.

– “¡¡MAJIN BU ESTÁ USANDO EL KAIOKEN DE TRUNKS!!” – exclama Goku.

– “Maldición…” – gruñe Shin. – “Eso es gracias a la absorción… Puede usar técnicas de la gente que ya forma parte de él… Es terrible…”

Entre los escombros, Gohan se esconde mientras intenta idear un plan.

– “¿No ibas a matarme?” – fanfarronea Bu, que observa al mestizo desde la cima del montículo de rocas bajo el que se oculta. – “¿Por qué escondes tu energía? ¿Acaso esperas que esta técnica de Trunks me pase factura?”

Gohan aprieta los dientes, frustrado.

– “Mi cuerpo no es como los vuestros.” – dice el monstruo. – “Si pretendes que una técnica mortal me afecte, ¡lo llevas claro!” – fanfarronea.

Gohan, desesperado, se abalanza sobre el monstruo.

– “¡¡BASTARDO!!” – grita el mestizo.

Bu esquiva a Gohan, dejándolo pasar de largo, y luego le propina un rodillazo en el abdomen que lo dobla de dolor, para luego rematarlo con una patada que lo lanza por los aires.

Gohan se resiente del golpe, pero antes de que pueda reaccionar, el monstruo le dispara tres \”Galactic Donut\” que lo atrapan por sorpresa y le inmovilizan.

– “¡¡YAAAAAH!!” – grita de dolor el mestizo mientras es estrujado por la técnica de Trunks.

Bu se eleva lentamente hasta ponerse a la altura del mestizo.

– “Vaya, vaya…” – dice Bu. – “Parece que al final eras más débil de lo esperado… Me has decepcionado un poco…”

Bu prepara un \”Final Kamehameha\” de color rojo sangre, como el de Trunks.

– “Me da hasta pena matarte… ¡Creo que es por la chica que absorbí!” – dice Bu. – “Parece que sentía un aprecio especial por ti…”

Gohan aprieta los dientes.

– “Maldito bastardo…” – gruñe el mestizo. – “Me las pagarás…”

– “¡¡MUERE!!” – grita Bu, disparando la técnica de la Escuela Tortuga.

El ataque se aproxima al mestizo a toda velocidad.

– “¡¡ME LAS PAGARÁS!!” – grita Gohan, que con un esfuerzo titánico logra liberarse y esquivar el ataque del monstruo en el último instante.

Bu sonríe sarcásticamente.

– “No te rindes, ¿eh?” – murmura el monstruo.

En el Planeta Sagrado, los Dioses y Goku están preocupados.

– “¡Gohan no puede seguir peleando así!” – se preocupa su padre. – “¡ESE MONSTRUO LO MATARÁ!”

El viejo Dios agacha el cabeza pensativo.

– “Creo que he calculado mal…” – murmura el anciano. – “¡Vas a tener que ir a ayudarle, Son Goku!”

El saiyajín mira desconcertado al Kaioshin.

DBSNL // Capítulo 181: Curso de colisión

DBSNL // Capítulo 181: Curso de colisión

“No intentes controlar el tiempo.” 

En la Tierra, en el palacio de Baba, Krilín, la bruja y el pequeño Baicha recorren los pasillos lúgubres hasta llegar a una gran puerta de metal.

– “Es aquí” – dice Baba. – “Mi almacén.”

Baba coloca su mano en la puerta.

– “¡Ya-ya-yatta-yatta-yA…!” – recita ella.

El portón se abre, revelando una sala llena de objetos antiguos y llenos de polvo.

Los tres personajes se adentran en el lugar.

– “Tiene que estar por aquí…” – dice la bruja, buscando entre tanto cachivache; un gran cofre, una punta de lanza, un cáliz, una lámpara de aceite, un anillo de oro, una calavera de cristal…

Un reflejo rojizo llama la atención de Baicha. El chico decide investigar y se topa con un diamante de ese color rojo situado sobre un pedestal.

La belleza de la piedra llama a Baicha, que extiende sus manos para agarrarlo.

– “No toques eso.” – interviene Baba.

El niño, se detiene y agacha la cabeza avergonzado.

– “Lo siento” – se disculpa.

– “Es peligroso.” – dice Baba.

Mientras tanto, Krilín ha encontrado la bola de cristal.

– “¡Aquí está!” – avisa a los demás.

Baba se apresura en comprobarlo.

– “¡Bien hecho!” – celebra ella. – “¡Ya nos podemos ir!”

Muy lejos de allí, en la Corporación Cápsula, Brief ha informado a Ten Shin Han de su hallazgo.

– “Parecen coordenadas…” – dice el viejo. – “Deberíamos investigarlo. Puede ser importante.”

– “¿Un laboratorio de la Red Ribbon?” – se pregunta Ten. – “¿Y de qué puede servirnos ahora?”

– “Podría haber supervivientes… Nunca se sabe…” – dice Brief.

Mai escucha la conversación e interviene.

– “Yo podría usar esa información.” – dice Mai.

– “¿Qué estás haciendo?” – pregunta Brief.

– “Prepararme.” – responde ella.

Ten medita un instante y acepta el encargo.

– “Echaré un vistazo.” – dice el guerrero de tres ojos. – “Tampoco estoy haciendo nada aquí… Y necesito sentirme útil.”

En Villa Pingüino, Gohan bebe té con la familia Norimaki.

– “Así que el Dr. Brief necesita ayuda…” – dice Senbei.

– “Adaptó su diseño a un androide de la Red Ribbon” – explica Gohan. – “Pero ha sufrido graves daños y no puede repararlo…”

– “Yo os ayudaré” – dice Turbo. – “Iré contigo a la Capital del Oeste.”

– “Lo agradezco” – sonríe Gohan. – “¿Los demás queréis acompañarnos?”

– “Estaremos bien.” – dice Senbei. – “Arale y las Gatchan nos protegerán de cualquier cosa, como hacen siempre.”

En el planeta Ryusei, Madas ha contado todo lo sucedido a las chicas. Ahora, tras comer en casa del dragón Maraikoh, Bra y Pan se preparan para entrenar en las afueras de la aldea.

– “Si ese Moro ha derrotado a papá y a Goku, significa que tendremos que darlo todo para derrotarlo.” – dice Bra.

– “Superaremos nuestros límites.” – dice Pan. – “Cueste lo que cueste.”

En el planeta refugio de la Patrulla Galáctica, Cheelai y el resto de patrulleros comparten información. Entre ellos se encuentran Ganos, Obni, Katopesla, Auta Motto y Sheela.

– “¿Y no queda nada?” – pregunta aterrada la muchacha breench al sobre la destrucción del Cuartel General de la Patrulla Galáctica.

– “Nada…” – responde Ganos.

– “Esta guerra nos supera.” – dice Obni. – “Si hay Dioses involucrados… ¿Qué podemos hacer?”

– “Este universo es nuestro.” – dice Katopesla. – “Es nuestro deber protegerlo.”

– “Pero… ¡DIOSES!” – insiste Obni, recalcando la magnitud de problema.

– “Yo confío en Trunks” – dice Cheelai. – “Démosle una oportunidad.”

– “¿Un patrullero novato y un viejo asesino?” – protesta Sheela. – “¿Esas son nuestras bazas?”

– “He visto de lo que son capaces en la Tierra” – interviene Katopesla. – “Yo confío en ese Trunks.”

– “Jaco también confiaba en él.” – insiste Cheelai. – “Y si hemos terminado todos aquí, es porque nosotros confiamos en el criterio de Jaco.”

Los patrulleros se quedan en silencio, meditando sobre el tema.

En Sadala, Turles ha contado su historia al viejo Leek.

– “Lo siento, muchacho.” – dice el anciano.

– “Ahora tengo que irme.” – dice el ciborg. – “Tengo una misión que cumplir.”

– “Tendrás tu nave.” – responde Leek – “Pero… ¿a dónde te diriges?”

Turles no responde, solamente se limita a mirar al suelo dubitativo.

En Monmaas, un malherido Broly abre los ojos. El chico está tumbado en la frondosa y alta yerba del bosque.

– “Ka… Kakarotto…” – murmura aturdido, intentando interpretar los pocos recuerdos que tiene de lo sucedido.

En el espacio, en la vieja nave de la Corporación Cápsula, Hit y Trunks continúan su entrenamiento mientras la nave viaja al destino indicado por Meerus.

– “No lo consigo…” – protesta Trunks.

– “No intentes controlar el tiempo.” – dice Hit. – “Es una fuerza indomable.”

– “Tus consejos son contradictorios…” – protesta el mestizo.

– “El tiempo fluye, te guste o no.” – dice el asesino. – “Igual que las corrientes del océano, no puedes detenerlas, pero eso no significa que no puedas navegar por ellas.”

Trunks suspira.

– “¿Crees que podremos arreglar todo esto?” – pregunta el mestizo.

– “Gracias a Meerus tenemos un plan.” – dice Hit.

– “O es una trampa…” – duda Trunks.

– “Debemos intentarlo.” – insiste el asesino. – “No disponemos de muchas pistas para encontrar a Shiras.”

– “Lo sé…” – cede el mestizo. – “Pero no me gusta ir a ciegas. ¿Quiénes serán esos otros tipos de los que habló?”

En el espacio profundo, una nave surca el vacío pilotada por los hermanos Para-para.

– “Espero que ese Meerus nos pague bien…” – dice el delgado Dan Para.

– “Nos ha liberado…” – le recuerda el pequeño Son Para. – “Eso es buena señal…”

– “¡Dejad de protestar!” – les interrumpe el grandullón Bon Para. – “¿Cómo está el paquete?”

Son Para se da la vuelta para comprobar el estado de la carga que transportan.

– “Duerme como un bebé.” – responde el pequeñajo.

En un recipiente cilíndrico de metacrilato, Maji-Kayo descansa.

DBZ – SAGA BU REWRITE / Capítulo 16: En manos de la nueva generación

DBZ – Saga Bu Rewrite / Capítulo 16: En manos de la nueva generación

En el Planeta Sagrado, Son Goku y los demás han sentido la presencia del monstruo.

– “¡Es la energía del monstruo Bu!” – exclama Goku. – “¡Ha salido de la Sala del Espíritu y el Tiempo!”

Shin y Gohan se concentran para sentir lo que ocurre en la Tierra.

– “Pero no capto la energía de Trunks… y tampoco la de Piccolo…” – sufre Goku. – “¡Maldición! ¿Qué habrá pasado?”

El anciano Kaioshin no parece preocupado.

– “¿Quieres verlo?” – pregunta el Ro Kaioshin.

– “¿Eh?” – se extraña Goku.

El Dios alza su mano y sobre ella se materializa una bola de cristal.

– “Toma.” – dice mientras la deja en el suelo y la empuja hacia el saiyajín.

La transparente esfera rueda hasta Goku, que se acerca curioso.

– “¡INCREIBLE!” – exclama el saiyajín al ver la Atalaya de Kamisama en el cristal.

En la Atalaya de Kamisama, los terrícolas supervivientes observan con horror a Majin Bu ante el palacio.

– “Tengo mucha hambre…” – dice el monstruo al verlos. – “¿En qué podría convertiros…?” – sonríe de forma macabra.

Nuestros amigos retroceden aterrados.

– “¡Ya lo sé!” – exclama Bu, extendiendo su antena hacia ellos. – “¡¡EN CHOCOLATE!!”

Goku y Shin asisten impotentes a la escena.

– “¡MIERDA!” – sufre el saiyajín. – “¡¡MALDITO MONSTRUO!!”

Son Gohan, que sigue inmerso en el ritual del viejo Kaioshin, se preocupa al oír a su padre.

– “¡¿Qué ocurre?!” – pregunta el mestizo. – “¡¿Qué ha pasado?!”

Goku se esfuerza en recuperar la compostura para tranquilizar a su hijo.

– “Tú… tú no te preocupes…” – responde Goku. – “Concéntrate en lo tuyo y procura estar listo lo antes posible…”

– “Vale…” – responde Gohan, que puede ver claramente la preocupación oculta tras el rostro de su padre.

En el interior de la Sala del Espíritu y el Tiempo, Trunks recupera la consciencia. Ante él, Piccolo se encuentra de espaldas, cabizbajo, mirando las ruinas de la puerta.

– “Piccolo…” – murmura el hijo de Vegeta. – “¿Qué ha pasado? ¿Y Majin Bu?”

– “He cometido un error…” – responde el namekiano. – “Lo siento, Trunks.”

– “¿De qué estás hablando?” – insiste el mestizo.

– “Pensé que lograría atrapar a Bu en la sala con nosotros…” – responde el namekiano. – “Pero he fracasado. Nos he encerrado aquí para siempre; he condenado nuestras almas… pero ese monstruo ha logrado escapar.”

– “¡¿Qué?!” – se asusta el chico.

– “Espero que puedas perdonarme, Trunks.” – dice Piccolo. – “Sé que Vegeta y Bulma no lo harán.”

Trunks se pone en pie.

– “Majin Bu ha logrado escapar…” – dice el chico. – “Pero… ¿cómo? ¡A lo mejor nosotros podemos hacer lo mismo…!”

– “Ha abierto un portal al exterior con un grito…” – dice Piccolo. – “¡Maldición! No sabía que algo así fuera posible… ¡Pero supongo que jamás había existido nadie capaz de algo así! ¡Maldita sea!” – lamenta.

El mestizo cavila rascándose la barbilla.

– “Un grito…” – murmura el mestizo. – “¡Tendremos que intentarlo!”

Mientras tanto, en el exterior, Majin Bu se ha comido a todos los supervivientes.

– “Je, je, je…” – ríe Bu, que se encuentra en el interior del palacio..

Cerca de allí, Videl ha llegado a la Atalaya y sube por las escaleras de mano hasta el palacio. 

– “Al fin… he llegado…” – jadea ella agotada.

Al asomarse, la chica no ve a nadie.

– “¡HOLA!” – exclama Videl. – “¡¿HAY ALGUIEN?! ¡”

Majin Bu sale del interior del palacio.

– “Pero… ese… ¡Se parece a…!” – se asusta la muchacha.

– “Tú otra vez…” – sonríe el monstruo.

Videl se pone en guardia.

– “¡¡ERES EL MONSTRUO!!” – grita ella.

– “Y tú eres mi postre…” – sonríe Bu, que prepara su antena para proyectar su hechizo.

En el Planeta Sagrado, Goku y Shin siguen pendientes de la bola de cristal.

– “¿Qué…?” – dice Goku. – “¿Quién es esa chica?”

– “¿Una chica?” – pregunta Gohan.

– “¡Es la chica que peleó contra Yamu y Spopovich!” – la reconoce Shin.

– “¡¿VIDEL?!” – Son Gohan se pone en pie de un salto.

El viejo Kaioshin intenta calmarlo.

– “Tranquilo, chico…” – dice el Dios. – “¡Aún no estás listo!”

– “¡VIDEL ESTÁ EN PELIGRO!” – exclama Gohan, desesperado.

– “Este proceso es lento, pero eficaz.” – dice el viejo. – “Confía en mí y…”

– “¡¿QUÉ CONFÍE?!” – replica el mestizo, apretando sus puños. – “¡¡YA ESTOY HARTO!! ¡¡ESTO ES SOLO UNA PÉRDIDA DE TIEMPO!!” 

De repente, una fuerte explosión de energía en forma de corriente de aire nace del mestizo y sacude el planeta, barriendo la zona de tierra y obligando a Goku y Shin a cubrirse ante el vendaval

– “¡¡CUANTO PODER!!” – exclama Shin. – “¡¿DE VERDAD ESE PODER ES DE SON GOHAN?!”

– “¡ES FANTÁSTICO!” – añade Goku. – “¡LO SABÍA!” – celebra orgulloso.

Son Gohan se da cuenta del poder que ha desatado en un instante e intenta relajarse.

– “Esta fuerza… este poder… ¿Es mío?” – se pregunta el mestizo.

– “Ya te dije que liberaré todo tu poder oculto.” – dice el viejo. – “¡Pero eres muy impaciente!”

– “¡Tengo que ayudar a mis amigos!” – insiste Gohan.

En ese momento, Son Goku, por el rabillo del ojo, ve algo en la bola de cristal que le llama la atención.

– “¡Un momento!” – exclama Shin. 

Todos se detienen y observan el artefacto mágico.

– “Bu no está atacando…” – dice Shin. – “¿Por qué?”

Justo cuando Bu iba a usar su magia, su antena se ha agitado como si hubiera detectado algo extraño.

– “¿Eh?” – se sorprende el monstruo. – “Ese olor… S… Satán…”

– “¿Qué?” – parece confusa Videl. – “¿Conoce a mi padre?”

El monstruo agita la cabeza para intentar eliminar el recuerdo del Campeón.

En el interior de la Sala del Espíritu y el Tiempo, Piccolo y Trunks, transformado en Súper Saiyajín, gritan con todas sus fuerzas, intentando replicar el éxito de Majin Bu.

– “Es inútil…” – desiste Piccolo. – “No lo lograremos…”

Trunks se envuelve en su aura roja del Kaiojosho.

– “Tenemos que salir…” – insiste el mestizo.

Pero la llama se desvanece enseguida. Trunks vuelve a su estado base e hinca la rodilla, cansado.

Piccolo se queda sorprendido ante la actitud del mestizo.

– “No le quedan fuerzas, pero no desiste…” – piensa el namekiano. – “A heredado la voluntad de Vegeta… y tiene el corazón de Gohan…”

Piccolo esboza una media sonrisa que mezcla orgullo y melancolía.

– “Trunks…” – dice el namekiano. – “Tienes que salir de aquí y sobrevivir. Huye, entrena y derrota al monstruo Bu.”

– “Piccolo…” – murmura un débil Trunks, que no entiende lo que ocurre.

– “Has demostrado estar a la altura de los más grandes guerreros.” – continúa el namekiano. – “El destino del Universo está en tus manos.”

Piccolo se quita la capa y el turbante y los echa a un lado.

El namekiano frunce el ceño y aprieta sus puños.

– “Grrr…” – gruñe Piccolo. 

La musculatura del namekiano aumenta, sus venas se marcan y se envuelve en su aura incolora.

– “¡¡HYAAAAAAAA!!” – grita Piccolo a pleno pulmón.

El aura del namekiano se torna roja y violenta. 

– “¡¡PICCOLO!!” – grita Trunks, preocupado.

En su mente, el namekiano recuerda su combate contra Goku en la final del Torneo Mundial de Artes Marciales; luego su combate contra Raditz, con Goku a su lado; su entrenamiento con Gohan y su sacrifico ante Nappa. 

– “Goku… Gohan…” – piensa Piccolo. – “Me cambiasteis para siempre…”

Imágenes de Namek siguen a las anteriores; luego imágenes de su combate contra los androides, Gohan contra Cell, el sacrificio final de Goku…

– “Tú ya lo sabías… Esta vez es mi turno…” – piensa el namekiano, mirando de reojo a Trunks. – “Son Goku… Nuestro momento ha pasado…”

Trunks intenta acercarse al namekiano, pero una nueva onda expansiva le repele.

– “¡PARA!” – grita Trunks. – “¡A ESTE PASO…!”

La musculatura de Piccolo se desgarra y regenera continuamente. El rostro del namekiano refleja el terrible dolor que siente.

– “¡¡PREPÁRATE!!” – exclama el namekiano.

Trunks se sorprende ante la determinación del namekiano y asiente.

– “Kami… Nail…” – piensa Piccolo. – “Prestadme vuestra fuerza una última vez…”

El namekiano se esfuerza al máximo.

– “¡¡HYAAAAAAAAAAAAA!!” – grita el namekiano con todas sus fuerzas; un grito desgarrador que inunda la sala y ensordece al mestizo.

La musculatura de Piccolo aumenta, algunos músculos estallan del esfuerzo… pero su grito logra crear un portal del tamaño necesario.

Trunks salta por el agujero y aterriza en la Atalaya.

El chico enseguida se da la vuelta para ver si su mentor le sigue, pero el portal ya se está cerrando y solo se vislumbra una parte del rostro del namekiano; una media sonrisa de satisfacción.

– “Cuídate, chico…” – susurra Piccolo.

– “¡¡PICCOLO!!” – exclama Trunks.

El portal se cierra y separa a los dos para siempre.

El grito de Trunks se ha oído por toda la Atalaya y ha llamado la atención de Majin Bu, que estaba apunto de atacar a Videl.

– “¡¿Qué?!” – se pregunta el monstruo.

– “¿Qué ha sido eso?” – piensa Videl.

Trunks se pone en pie y se ajusta el cinturón con decisión.

– “Piccolo…” – piensa el mestizo, mientras sus ojos se llenan de lágrimas – “Gracias…”

Majin Bu gruñe al sentir el ki del chico y se da la vuelta.

Mientras tanto, en el Planeta Sagrado han visto la llegada del chico.

– “¡¡ESE ES TRUNKS!!” – exclama Goku. – “¡HA SALIDO DE LA SALA!”

– “¡¿TRUNKS?!” – se sorprende Gohan. – “¡¿Y PICCOLO?!”

En la Atalaya, Trunks y Bu se encuentran cara a cara.

– “Tú otra vez… Has salido…” – dice el monstruo.

Trunks no responde. Su actitud es serena.

– “No siento el ki de nadie…” – murmura el chico, frunciendo el ceño.

– “Eso es porque he exterminado a todo el mundo…” – sonríe Bu.

Videl reconoce al mestizo.

– “Trunks…” – murmura ella, sorprendida.

El chico aprieta los puños con rabia un instante, pero enseguida se tranquiliza.

– “Si eso es cierto, solo yo puedo detenerte…” – dice Trunks.

El cabello del chico se eriza de color amarillo y enseguida se tiñe de rojo como el aura que lo envuelve repentinamente.

– “¡Te mataré!” – anuncia el mestizo.

En el Planeta Sagrado, Son Goku reconoce el poder de Trunks.

– “¡¡QUÉ FUERZA TAN EXTRAORDINARIA!!” – se sorprende Goku, emocionado ante lo que está viendo. – “¡ESO ES EL KAIOKEN! No… ¡ES SUPERIOR!”

– “¡¿El Kaioken?!” – se sorprende Gohan. – “¡¿Trunks?!”

– “¡LO HA DOMINADO!” – dice Goku. – “Lo ha llevado más lejos de lo que creía posible… ¡Es fascinante!”

El viejo Kaioshin se impacienta.

– “¡¿Lo ves?!” – protesta el anciano. – “¡El combate aún no ha terminado! ¡Siéntate y terminemos de una vez!”

– “Pero…” – duda Gohan.

Son Gohan mira de reojo a su padre, con dudas, y Goku asiente, reafirmando la opinión del anciano Kaioshin.

En la Tierra, Trunks mira desafiante al monstruo Bu.

– “Pagarás por lo que has hecho…” – le amenaza el chico.

El aura del mestizo se reaviva. Su musculatura aumenta ligeramente. Un pequeño círculo de fuego rodea sus pupilas un instante antes de desvanecerse.

– “¡HAAAAAA!” – grita repentinamente, provocando un vendaval que azota la Atalaya, arrancando varias palmeras y levantando algunas baldosas.

Majin Bu, sorprendido por el despliegue de poder, da un paso atrás.

Antes de que el monstruo pueda entender lo que está ocurriendo, Trunks se planta frente a él con una velocidad de vértigo, puño en alto.

Las miradas del monstruo y del chico se cruzan un breve instante, y el mestizo propina un puñetazo a Bu que lo lanza hacia el cielo, destrozando un minarete del palacio en el proceso.

Bu logra estabilizarse en el aire tras dar varias volteretas, pero Trunks le ha perseguido con el zigzagueo del Kaioken y se sorprende por la espalda con una doble patada que lo lanza contra la Atalaya, haciendo que la atraviese por completo.

Videl se agacha asustada ante toda la destrucción que ocurre a su alrededor.

Bu detiene su caída y mira furioso al mestizo, pero una intensa luz roja le deja perplejo.

Trunks está preparando su Final Kamehameha.

– “¡¡HAAAAAAAAAA!!” – dispara el chico.

Videl se lanza desde la Atalaya al vacío para alejarse del ataque.

El ataque engulle gran parte del templo y golpea de lleno al Majin Bu, empujándole hacia la Tierra.

Una gran explosión tiñe de rojo el cielo; un estallido que puede verse desde el espacio.

En el Planeta Sagrado, Shin y Goku vitorean a Trunks.

– “¡OOOH!” – exclama el Dios.

– “¡Es increíble!” – dice Goku. – “¡Si sigue así, Gohan no tendrá que actuar!” 

Videl flota en el cielo, sobrevolando el inmenso cráter resultante.

– “Es… es impresionante…” – titubea ella, asombrada. – “Ese crío…”

La muchacha mira a Trunks.

– “¡Lo has conseguido!” – celebra ella.

El mestizo no parece satisfecho.

– “Esto no es suficiente para derrotar al monstruo…” – piensa Trunks. – “Pero un ataque más fuerte podría haber destruido la Tierra, y con ella las Dragon Balls… aunque ahora sean de piedra.”

Videl se acerca al chico.

– “Toma” – dice ella, entregándole un pequeño saco.

El mestizo lo agarra sin saber de qué se trata y lo abre.

– “¡¿ESTO SON…?!” – exclama sorprendido. – “¡¡LAS DRAGON BALLS!!”

– “Una mujer rubia que me salvó me dijo que las trajera hasta aquí…” – dice Videl. – “¡¿Qué hacemos ahora?!”

Trunks saca una de las esferas, que parecen estar en perfecto estado, cristalinas.

– “¡¡Y SIGUEN ACTIVAS!!” – celebra Trunks. – “Eso solo es posible si…”

El mestizo agarra de las manos a Videl y ambos bailotean en círculos.

– “¡FANTÁSTICO! ¡FANTÁSTICO!” – exclama Trunks. – “¡¡TODOS VAN A RESUCITAR!!”

De repente, un brillo fucsia nace de la superficie terrestre; del interior del cráter.

– “¿EH?” – mira Trunks hacia la fuente de luz.

Una columna de ki es proyectada hacia el cielo.

– “¡¡CUIDADO!!” – exclama el mestizo, agarrando a Videl y apartándola del ataque.

Majin Bu asciende por el torrente de energía, magullado y furioso.

– “Grrrr…” – gruñe el malcarado monstruo.

Trunks suelta a Videl y se prepara para pelear.

– “Sigue… sigue vivo…” – dice la muchacha, aterrada.

– “Sea cuál sea el resultado…” – dice Trunks. – “Éste será el último asalto…”

El chico devuelve las Dragon Balls a Videl.

– “Cuídalas.” – dice Trunks. – “Son nuestra única oportunidad de devolver la Tierra a la normalidad.”

El monstruo se pliega sobre sí mismo, convirtiéndose en una bola.

– “¿Qué?” – se sorprende el mestizo.

Majin Bu embiste al chico, que a duras penas logra esquivar la acometida.

El monstruo enseguida da la vuelta y ataca de nuevo.

– “¡Ahí vuelve!” – gruñe Trunks entre dientes.

El mestizo se imbuye en el aura del Kaiojosho para esquivar los ataques, pero el monstruo cada vez está más cerca de golpearle.

– “Maldito…” – piensa el chico. – “Activar y desactivar el Kaiojosho me agota… ¿Acaso se ha dado cuenta?”

El monstruo insiste hasta que el la técnica de Trunks falla. Majin Bu golpea a Trunks de lleno y lo empuja hacia la superficie terrestre.

– “¡¡TRUNKS!!” – exclama Videl.

El chico se estrella contra el suelo y el golpe le hace escupir sangre.

Bu retrocede y se despliega.

– “¡Ja, ja, ja!” – ríe el monstruo. – “Se acabó…”

Majin Bu alza su mano y apunta a Trunks.

– “Soy el más fuerte” – sonríe el monstruo mientras ilumina su mano, dispuesto a asesinar al chico.

De repente, Videl se abalanza sobre Bu por la espalda y le propina una patada en la cara.

– “¡MISERABLE!” – grita Videl.

El monstruo ni se inmuta y se da la vuelta lentamente. Videl retrocede asustada.

– “Videl…” – sufre Trunks, que no puede moverse.

En el Planeta Sagrado, Shin y Goku se levantan alarmados.

– “¡¡VIEJO KAIOSHIN!!” – exclama el saiyajín. – “¡¡DESE PRISA!!”

– “¡¿QUÉ OCURRE?!” – pregunta Gohan, preocupado.

– “¡LOS VA A MATAR!” – dice Shin.

El anciano baja los brazos.

– “Tranquilos.” – dice el Dios. – “Ya había terminado.”

– “¡¿Y NO ME LO DICE?!” – pregunta Gohan, enfadado.

– “Si llegas en el último momento, la entrada será más dramática…” – sonríe el Kaioshin.

Gohan se pone en pie.

– “¡¿Y cómo activo el poder que me ha otorgado?!” – pregunta el mestizo.

– “El poder es tuyo.” – dice el viejo. – “Solo te he dado un rápido acceso a él.”

– “El poder ya era mío…” – piensa el mestizo. – “¡Entendido!”

Gohan aprieta sus puños con fuerza.

– “¡¡HAAAAAAAA!!” – grita a pleno pulmón, liberando un poder extraordinario sin necesidad de ninguna transformación física.

El poder empuja al anciano y a Shin. Solo Goku logra mantenerse en pie, y aún así tiene que cubrirse el rostro para protegerse del vendaval.

– “¡Tonto!” – protesta el viejo. – “¡Mira que hacerlo aquí…!”

Gohan observa sus manos asombrado.

– “¡Increíble…!” – dice el mestizo. – “¡Tengo una fuerza extraordinaria!”

Goku contempla a su hijo.

– “¡Impresionante!” – exclama el orgulloso padre. – “¡Y ni siquiera se ha transformado!”

– “Gracias a mi poder, ya no necesita cambiar de aspecto para desatar todo su potencial.” – presume el viejo, mientras se pone en pie. – “¿A que soy fantástico?”

Shin se acerca a Gohan y le ofrece la mano.

– “¡Te llevaré a la Tierra! ¡Rápido!” – dice el Dios.

Gohan asiente.

Son Goku se acerca a su hijo.

– “Siento no poder acompañarte, hijo.” – dice el saiyajín. – “Me hubiese gustado ver de cerca lo fuerte que te has vuelto.”

– “Papá…” – murmura Gohan, enternecido.

– “¡Derrota a ese monstruo y salva el universo!” – dice Goku, apretando su puño derecho.

– “¡Sí!” – exclama Gohan, animado.

Son Gohan y su padre se funden en un tierno abrazo.

Al separarse, Goku levanta el pulgar deseando buena suerte a su hijo, y él responde de la misma forma mientras da la mano a Shin y desaparecen.

El viejo Kaioshin contempla la escena.

– “Vaya sinvergüenza…” – refunfuña el Dios. – “Ni me ha dado las gracias…”

Shin y Gohan aparecen en las montañas rocosas de a Tierra.

– “Mucha suerte, Son Gohan” – dice el Dios.

– “Gracias” – responde Gohan.

Antes de que Shin se marche, el mestizo le detiene.

– “Oiga…” – dice Gohan. – “¿Puedo pedirle un último favor?” 

– “Lo que sea” – responde el Dios.

– “¿Puede cambiarme de ropa?” – pregunta Gohan. – “Me gustaría pelear con el gi de mi padre.”

– “Entiendo…” – asiente Shin. – “Es fácil.”

El Dios extiende sus manos hacia el mestizo.

– “Es del color de las heces de las ranas de Popol, ¿verdad?” – pregunta Shin.

– “No lo sé…” – responde Gohan. – “Oro viejo…”

La magia del Dios otorga el deseo al mestizo, que ahora luce la ropa de su padre.

– “¡Es perfecto!” – exclama Gohan. – “¡Muchas gracias!”

Shin se despide.

– “Desde el Planeta Sagrado estaré observando la victoria del más fuerte de los guerreros” – dice el Dios. – “¡Acaba con Majin Bu!”

Gohan asiente. Shin desaparece.

El mestizo mira al horizonte con semblante serio, captando la energía del enemigo. 

– “Bien…” – suspira Gohan. – “¡¡Allá voy!!”

Un estallido supersónico inunda el terreno montañoso. La colina bajo los pies de Gohan estalla en mil pedazos. El mestizo vuela a toda velocidad hacia el horizonte.