DBSNL // Capítulo 188: El mal toma una nueva forma

DBSNL // Capítulo 188: El mal toma una nueva forma

“¿Qué significa esto?”

En el planeta de Kaiosama, el Dios del Norte se encuentra agitado, muy nervioso.

– “Esto es terrible…” – murmura el Kaio. – “La oscuridad nubla completamente mi visión… ¿Qué puedo hacer?” – se pregunta. – “Son Goku… Espero que estés bien…” 

En lo más profundo del Makai, Goku sigue prisionero en el hielo.

En la superficie del mundo demoníaco, Goten y Trunks avanzan ocultos entre rocas puntiagudas, siguiendo a la procesión de almas torturadas.

– “Estamos cerca…” – murmura el hijo de Goku. – “Parece que todos los demonios se reúnen detrás de esa colina…”

De repente, un gran estallido asusta a los muchachos.

– “¡¿Qué ha sido eso?!” – se pregunta Goten.

– “¡¡Esa energía…!!” – exclama Trunks, sorprendido. – “¡¡ES…!!”

La polvareda se disipa en el lugar de la explosión. Un malherido Vegeta en su estado base ha sido el artífice del ataque. El saiyajín se encuentra rodeado por miles de demonios de todo tipo.

– “Malditos bastardos…” – gruñe Vegeta, casi sin fuerzas, pero dispuesto a pelear. – “¡No os lo pondré fácil!”

Mientras tanto, en el planeta Dorakiya, Trunks sobrevuela el lugar en el que ha caído Janemba, mientras Hit observa la polvareda posarse desde el suelo.

Para sorpresa de ambos guerreros, el enemigo se ha convertido en una masa de carne morada que se revuelve como si tuviera vida propia.

– “¿Qué demonios…?” – se pregunta Trunks, asqueado.

– “Esto no es bueno…” – piensa Hit.

La masa se concentra y se torna más oscura, revelando finalmente un pequeño individuo morado de ojos rojos, tentáculos en la cabeza y una larga lengua azul.

Trunks desciende y se coloca junto a Hit.

– “¿Qué significa esto?” – pregunta Trunks. – “Ha cambiado de forma…”

– “Como ese tal Majin Bu en el torneo…” – dice el asesino.

– “Su tamaño ha disminuido, pero parece más peligroso…” – frunce el ceño Trunks, mientras desenvaina su espada.

El diablillo sonríe de forma macabra.

– “¡Ahí viene!” – exclama Hit.

El monstruo se abalanza sobre ellos a toda velocidad.

Trunks y Hit se ponen en guardia, listos para enfrentarse al enemigo, pero éste desaparece en un instante y reaparece a sus espaldas.

Hit se da cuenta de lo que el enemigo planea y usa el salto temporal para adelantarse al ataque y propinar un puñetazo al monstruo mientras salía del portal, devolviéndolo así a su origen.

– “Ese truco nos dará problemas…” – murmura Trunks.

– “Yo dirigiré el ataque” – dice Hit. – “Mi técnica transtemporal me da ventaja. Tú aún no la dominas.”

Trunks asiente.

– “Seré tu apoyo.” – dice el mestizo.

Lejos de allí, en el planeta Popol, un misterioso personaje se ha presentado frente a los piratas y los dos saiyajín.

– “¿Quién eres tú?” – insiste Tarble.

El individuo hace una teatral reverencia.

– “Soy el Doctor Kamakiri” – dice el extraño individuo. – “Encantado.”

– “¿Qué quieres?” – gruñe Spade. – “¿Tú eres el que controla a los muertos?”

– “Así es…” – dice el doctor. – “Son mis marionetas.”

– “Qué macabro…” – se asusta Dmond.

– “¿Y qué quieres de nosotros?” – pregunta Kale.

– “Vine en busca de un demonio…” – dice Kamakiri, que saca un medidor digital de su gabardina. – “Pero parece que ya no está en el planeta…”

– “¿Un demonio?” – dice Tarble. – “¡¿A qué te refieres?!”

– “Broly…” – murmura Kale, al darse cuenta.

Kamakiri ha oído a la saiyajín.

– “¿Dónde está ese al que llamáis Broly, pues?” – pregunta el doctor.

– “No hablaremos contigo…” – responde Kale.

El doctor hace un delicado movimiento con sus dedos y los muertos vivientes se ponen en guardia.

Sobresaltados, nuestros amigos hacen lo mismo.

– “¡Preparados para pelear!” – avisa Tarble.

De repente, Kamakiri recibe una comunicación en su auricular. Con otro movimiento igual de simple que el anterior hace que los cadáveres se desplomen repentinamente.

– “No será necesario luchar” – dice el doctor. – “Disculpad las molestias.” – se despide con una reverencia.

Spade suspira aliviado.

– “Ha estado cerca…” – dice el pirata.

Kale frunce el ceño y sale en persecución del doctor.

– “¡¡KALE!!” – exclama Tarble, preocupado por su amiga.

La saiyajín agarra al doctor del brazo.

– “¡Espere!” – dice ella.

Tarble y los demás se preparan para ayudar a su compañera, pero Kamakiri reactiva a sus siervos, que enseguida rodean al grupo de guerreros.

El doctor mira a la saiyajín con indiferencia.

– “Por favor…” – dice Kale. – “Si sabe dónde está Broly, dígamelo…”

Kamakiri no responde; se limita a observar a la muchacha.

– “Por favor…” – insiste Kale. – “Tiene que ayudarnos a salvar a nuestro amigo… Si algo le pasara… nosotros… yo…”

El doctor se fija en los ojos sinceros de la saiyajín, que se llenan de lágrimas.

Kamakiri asiente, aliviando a Kale, que abraza al doctor, incomodándolo profundamente.

– “¡Gracias!” – exclama la muchacha.

En Monmaas, Broly se acerca volando al gigante con asombro y curiosidad.

– “Hmmm…” – murmura el saiyajín.

De repente, el gigante propina un manotazo al saiyajín, como quien espanta una mosca, obligando al guerrero a esquivar el golpe acelerando su vuelo.

Broly gruñe enfadado y dispara a al inmenso hombre, acertando en su mejilla.

– “¡¡YYYAAAAAAAOOOOOHHH!!” – grita el gigante, sujetándose el rostro rápidamente.

El hombretón no tarda en dar manotazos al aire desesperadamente. Broly intenta evitarlos, pero las corrientes generadas por los aspavientos del gigante hace que sus movimientos se tornen torpes y acaba encajando uno que lo lanza contra el suelo.

El gigantón saca un bote de cristal y lo coloca rápidamente sobre el saiyajín, atrapándolo.

Broly está aturdido. El gigante se agacha para observar su captura.

ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte XIII: La caída

Fallen FighterZ / Parte XIII: La caída

Esto ni siquiera es divertido…

Cell ha logrado escapar de la Sala del Espíritu y el Tiempo y ahora se encuentra ante nuestros amigos en la Atalaya de Kamisama.

– “Vais a pagar por esto…” – refunfuña Cell, harto de deambular por la infinidad de la sala durante meses.

Los ojos de Chichi se inundan de lágrimas.

– “Esto significa que… que Goku…” – se derrumba la mujer.

Bulma intenta consolarla.

Gohan, Trunks, Krilín y Yamcha dan un paso al frente y se ponen en guardia.

– “¿Qué hacemos, Gohan?” – pregunta Krilín.

– “No podemos ganar…” – murmura Yamcha. – “Es el fin…”

– “Ocupaos de los demás” – responde Gohan. – “Yo me encargaré de él.”

El insecto alza la mano y apunta a los terrícolas.

– “No voy a perder el tiempo con morralla” – sentencia Cell.

Un rayo mortal atraviesa el pecho de Krilín, que cae al suelo de espaldas.

– “¡KYAAA!” – grita aterrada Bulma.

– “¡NO!” – exclama Roshi. – “¡Krilín!”

Gohan clava su airada mirada en Cell.

– “Miserable…” – murmura Gohan. – “¡NO TENÍAS QUE HACERLO!”

Cell apunta ahora a Yamcha.

– “Acabaré con vosotros de uno en uno.” – sonríe el insecto.

De repente, un torrente de ki cae del cielo sobre Cell, creando un gigantesco agujero cuadrado en la Atalaya.

Los presentes alzan su mirada al cielo. Es el “Kiko-ho” de Ten Shin Han. Él y Chaoz han llegado.

El terrícola, agotado tras poner toda su energía en esa técnica, desciende hasta nuestros amigos ayudado por su compañero.

– “¿Quién es ese tipo?” – pregunta Ten. 

Gohan no responde.

– “Tenéis que salir de aquí. Abandonad la Tierra.” – dice el mestizo. – “Usad la nave de Bulma y marchaos.”

– “Pero…” – dice Yamcha.

– “Gohan…” – llora Chichi.

El mestizo aprieta sus puños con rabia.

– “Yo me encargaré de Cell.” – dice Gohan.

– “¡Yo te ayudaré!” – dice Trunks.

Gohan mira al hijo de Vegeta y esboza una media sonrisa forzada.

– “Tú eres el último guerrero con sangre saiyajín.” – dice Gohan. – “Eres la única esperanza de la Tierra.”

– “Quiero luchar…” – insiste Trunks.

– “Lo harás.” – responde Gohan. – “Pero no hoy.”

Mr. Popo invoca la alfombra mágica y todos se suben a ella. Yamcha carga con Krilín.

Cell asciende lentamente por el agujero formado en la Atalaya.

– “¿A dónde creéis que vais?” – dice el insecto.

Cell alza su mano hacia nuestros amigos y dispara, pero la alfombra desaparece en el último momento. El ataque del insecto se pierde en el horizonte.

Gohan esboza una media sonrisa al ver que han logrado escapar.

La alfombra aparece en el jardín de la Corporación Cápsula.

El insecto también sonríe, desconcertando al mestizo.

– “¿Crees que he fallado?” – pregunta Cell.

El terror embarga a Gohan, que se da la vuelta y mira al horizonte.

Una gigantesca explosión lejana ilumina el cielo. El sonido y la onda expansiva tardan unos segundos en llegar.

– “Eso era la Capital de Oeste.” – revela Cell. – “Ahora solo quedamos tú y yo.”

Gohan se queda perplejo, mirando al horizonte sin decir nada.

– “¿Vas a luchar, Son Gohan?” – se burla Cell. – “He matado a todos tus amigos…”

El mestizo aprieta sus puños con rabia mientras sus ojos se llenan de lágrimas que no tardan en recorrer su rostro.

– “Miserable…” – gruñe Gohan.

– “Eres patético” – le dice Cell. – “Al menos tu padre no lloró cuando le atravesé el corazón con el Makankosappo de Piccolo.”

Gohan se pone en pie.

– “Vamos…” – le provoca Cell. – “Muéstrame de qué eres capaz, Son Gohan.”

El mestizo aprieta sus puños hasta que empiezan a sangrar.

– “Voy a acabar contigo…” – gruñe Gohan.

El aura del Súper Saiyajín 2 envuelve al mestizo, cuyo cabello se tiñe de oro.

Los ojos de Gohan se clavan en su enemigo.

– “¡YAAAAAAAAAH!” – grita el mestizo con todas sus fuerzas, intentando desatar toda su fuerza.

Gohan embiste al insecto y le propina un puñetazo en la cara. Cell solo da un paso atrás. No le ha causado ningún daño.

– “Me decepcionas, Son Gohan…” – suspira Cell, desanimado.

El insecto propina un puñetazo al mestizo y lo lanza fuera de la Atalaya hacia la superficie terrestre, donde se estrella en mitad de un bosque.

Gohan intenta levantarse, pero antes de que lo logre, Cell aparece frente a él con el Shunkanido.

El mestizo, aún arrodillado, intenta atacar al enemigo desesperadamente, pero Cell se anticipa dándole una patada que lo levanta del suelo, para luego dar una voltereta y propinarle una patada que lo proyecta a través de la arboleda hasta alcanzar la costa y continuar hasta que cae en el mar.

Cell se cruza de brazos.

– “Esto ni siquiera es divertido…” – protesta el insecto antes de abrir sus alas y emprender el vuelo tras su adversario.

Cuando Cell ya puede ver la costa, algo le sorprende. Un estallido de ki provoca una explosión bajo el mar que alza una gran cantidad de agua.

– “¿Hmm…?” – se interesa Cell.

Gohan, furioso, con su ropa hecha trizas, aún en Súper Saiyajín 2, asciende. 

Cell llega hasta Gohan y se detiene a una distancia prudencial.

Gohan alcanza la altura de su enemigo.

– “No puedo perder…” – gruñe el mestizo. – “¡No puedo morir! ¡NO PUEDO!”

El insecto sonríe.

– “Creo que eso lo decido yo…” – sentencia Cell, que apunta a Gohan con su dedo índice y proyecta el Rayo Mortal de Freezer.

Parece que todo ha terminado para Son Gohan… pero en último instante, el mestizo desvía el ataque del insecto de un golpe con el canto de su mano izquierda.

– “¿Eh?” – se sorprende Cell.

La mano de Gohan sangra en el lugar del impacto.

– “No te perdonaré, Cell…” – gruñe el mestizo. – “¡¡NO TE PERDONARÉ!!”

Los ojos de Gohan se ponen en blanco; su musculatura aumenta repentinamente y su cabello se eriza aún más. El aura emite una fuerte corriente de aire al tornarse más violenta.

– “Aún te quedan fuerzas, ¿eh?” – sonríe la creación de Gero.

Gohan embiste al enemigo y le sorprende con un “uppercut” en la barbilla.

Cell reacciona rápidamente y agarra a Gohan por el cuello, pero el mestizo dispara a quemarropa al insecto en su rostro, haciendo que éste le libere.

Cell sale repelido y abandona la nube de humo formada, de la que pronto sale Gohan en persecución y listo para propinarle un nuevo puñetazo, pero el insecto usa el Shunkanido para teletransportarse a la espala del mestizo y sorprenderlo con una patada que lo lanza contra una isla.

Gohan da una voltereta para caer de pie y propulsarse de nuevo hacia su enemigo.

– “¡¡YAAAAAAAAH!!” – grita el mestizo, que reúne todas sus fuerzas en su puño derecho.

Cell mira con atención a su adversario y extiende sus manos hacia él, listo para detener el golpe.

– “¡¡TE MATARÉ!!” – grita Gohan.

El puño del mestizo impacta contra las manos de Cell. Una onda expansiva arrasa con toda la zona, arrasando la isla y apartando el agua que la rodea, creando así un maremoto que afecta a toda la Tierra.

Gohan y Cell se miran. El rostro aterrado del mestizo contrasta con la sonrisa prepotente del insecto.

Unos extraños truenos retumban por todo el planeta.

Gohan cae al suelo, malherido y ensangrentado.

El mestizo intenta ponerse en pie, pero no tiene fuerzas y fracasa, quedándose de rodillas, sentado sobre sus talones.

Cell desciende lentamente hasta posarse frente a él.

– “He ganado…” – fanfarronea el insecto.

– “Jamás…” – dice Gohan.

– “¿Cómo dices?” – sonríe Cell.

– “Alguien aparecerá… en algún lugar… en algún momento…” – dice el mestizo. – “Las cosas nunca salen bien para la gente como tú…”

– “¿La gente como yo? Je, je…” – se burla el insecto. – “No soy tan distinto a los saiyajín como vosotros… Quiero ser el más fuerte y poner a prueba mi cuerpo y mis habilidades…  Conocer mis límites y superarlos…”

– “Nuestra fuerza nace de nuestro lado más humano…” – le corrige Gohan. – “No de la naturaleza salvaje de nuestra raza…”

Cell parece recapacitar un breve instante, pero pronto sonríe de nuevo.

– “Una teoría interesante…” – dice el insecto. – “Pero sería mucho más creíble si no estuvieras de rodillas…” – se mofa.

– “Je, je…” – ríe Gohan forzadamente. – “Puede que tengas razón…”

Cell alza su mano y apunta a Gohan.

– “Adiós, Son Gohan. Habéis luchado bien, pero parece que mi superioridad es demasiado grande… Admito que incluso yo estoy sorprendido.” – sonríe el insecto. – “Dale recuerdos a Goku cuando lo veas en el Más Allá.”

El cielo se tiñe de rojo con el ataque de Cell. 

El último guerrero de la Tierra ha caído.

DBZ/S – SAGA BLACK REIMAGINED / Capítulo 2: Black

DBZ/S – Saga Black Reimagined / Capítulo 2: Black

En Satán City, Son Gohan aterriza junto a su esposa, vestido de Gran Saiyaman.

– “¿Qué ha pasado?” – pregunta el mestizo.

– “No lo sé…” – dice ella. – “Estaba en… y Spopovich…” – duda.

– “¿Qué?” – frunce el ceño Gohan.

Mientras tanto, en el futuro de Trunks, Mirai Gohan observa al mestizo y al androide desde lo alto del edificio.

– “¡¡GOHAN!!” – exclama Trunks. – “¡¿Qué está pasando?!” – se pregunta.

– “Trunks…” – dice el Número 16. – “Él no es…”

Pero de repente, como un rayo, Gohan ha descendido del edificio y ha propinado una patada en el pecho del androide, partiéndolo por la mitad y haciendo saltar un centenar de sus piezas.

El torso del robot rebota en el suelo y se aleja del mestizo.

Trunks, sorprendido por la velocidad de Gohan, reacciona tarde y e intenta propinarle un puñetazo, pero su viejo maestro detiene el golpe con la mano, agarrándole el puño

– “Nunca estuviste a la altura…” – lo juzga Gohan. 

Las palabras del mestizo se clavan en el corazón de Trunks, y eso lo deja aturdido e incapaz de responder adecuadamente al puñetazo en el abdomen que recibe a continuación.

Gohan da una vuelta sobre si mismo y castiga a Trunks con un revés con el puño que lo lanza contra un edifico cercano.

Trunks no tarde en salir a la superficie y se quita de encima los escombros, aún conmocionado por lo ocurrido.

– “Maldición…” – gruñe el mestizo.

Al alzar su mirada hacia el enemigo, se da cuenta de que Gohan está preparando un Kamehameha que emite luz morada.

– “¡¿Qué?!” – se sorprende Trunks.

– “¡¡HAAAAA!!” – dispara su maestro.

La técnica de Gohan es extremadamente poderosa y engulle la ciudad en su brillo, arrasando con todo lo que encuentra a su paso.

Tras unos instantes, la humareda se disipa lentamente. Gohan sonríe satisfecho.

De repente, por la espalda, el hijo de Goku recibe un ataque directo; es un cañonazo de antebrazo del Número 16, que intentaba cogerlo desprevenido.

El golpe no surge ningún efecto sobre el enemigo, que sigue intacto cuando se disipa la nube de polvo.

– “¿Eso es todo, hombre de hojalata?” – se burla Gohan.

El enemigo apunta al Número 16 y prepara un ataque de ki, pero en el último instante, Trunks, transformado en Súper Saiyajín, carga contra él por la espalda, puño en alto.

– “¡YAAAAAAH!” – grita el mestizo.

Trunks propina un puñetazo a Gohan, pero éste ni se esfuerza en detenerlo, encajando el golpe en su mejilla. El enemigo solo ha girado levemente la cara. El hijo de Vegeta se sorprende de tal resistencia.

– “Atacas por la espalda…” – dice Gohan. – “¿Eso es lo que aprendiste?”

Antes de que Trunks pueda retroceder, Gohan lo agarra del rostro y lo estampa contra el suelo.

– “Pagaras por tus errores, Trunks.” – le susurra al oído.

De repente, un puño metálico golpea al enemigo, pero éste solo mueve ligeramente la cabeza antes de agarrar el artefacto y aplastarlo en su mano.

– “Tsk…” – protesta Gohan, molesto. – “Primero acabaré con ese trozo de chatarra…”

Trunks reúne todas sus fuerzas en dos esferas de energía, una en cada mano, que reúne frente al enemigo antes de proyectarlas.

– “¡¡FINAL SHINE!!” – exclama al disparar.

El ataque sorprende a Gohan y lo empuja hacia el cielo en un ángulo de 70 grados, haciendo que se pierda entre las nubes.

Trunks aprovecha la ocasión para ponerse en pie.

– “¡Número 16!” – exclama el mestizo, que intenta socorrer a su compañero. – “¡Tenemos que salir de aquí…! ¡Gohan…!”

– “¡Él no es Son Gohan!” – exclama el androide. – “¡No dejes que te engañe!”

– “¡Lo sé!” – responde Trunks. – “¡Pero…!”

– “No puedes cargar conmigo…” – replica el androide. 

– “No te abandonaré…” – insiste el mestizo.

– “¡Coge mi memoria y vete!” – dice el Número 16.

De repente, una gigantesca esfera de ki morado desciende sobre ellos, cubriendo el cielo de la ciudad.

En nuestro mundo, en Satán City, Gohan y Videl sienten los efectos de una gigantesca explosión. Un violento viento inunda las calles de la ciudad.

– “¡¿Qué ha sido eso?!” – se pregunta Videl.

– “No entiendo nada…” – refunfuña Gohan.

En Orange City, Mirai Gohan camina por un inmenso cráter hasta que se topa con el torso del Número 16 semienterrado, destrozado y sin vida.

– “Puedo sentir tu energía…” – sonríe Gohan, alzando su vista hacia el horizonte.

Trunks se está alejando de la ciudad volando lo más rápido que puede, cuando de repente siente que le están persiguiendo.

– “¡Ahí viene!” – piensa el mestizo.

Mira Gohan gana terreno rápidamente.

Trunks se da la vuelta de repente y lanza algo al enemigo; un artefacto pequeño.

Gohan no ve peligro en ese objeto; pronto se da cuenta de que se trata de un pequeño cilindro metálico con el logo de la Red Ribbon estampado en él.

– “¿Eh?” – se sorprende Gohan.

– “¡HA!” – dispara Trunks al artefacto.

La Tierra es azotada por un inmenso estallido que ilumina el planeta como si de una bomba nuclear se tratara; una esfera de fuego y luz cubre el cielo durante unos instantes.

Gohan sale disparado de regreso a la ciudad en ruinas, empujado por la explosión.

Trunks sigue su propio curso a toda velocidad, con la tarjeta de memoria del Número 16 en su mano.

En Satán City, un nuevo vendaval azota la ciudad y algo se estrella en uno de los rascacielos más altos, atravesándolo en trayectoria descendente y continuando hacia otros edificios cercanos hasta llegar al suelo.

Gohan y Videl vuelan hasta el lugar del impacto.

– “¿Un meteorito?” – se pregunta la Gran Saiyawoman.

Los dos héroes toman tierra.

De entre los escombros y la polvareda levantada, una silueta avanza hacia ellos y se va haciendo visible lentamente.

El rostro de Gohan se transforma por la sorpresa al reconocer al enemigo.

– “No es posible…” – piensa el mestizo.

Frente a él, el hermano de Goku; Raditz, vestido con un gi negro y un cinturón rojo.

– “¿Qué hace él aquí…?” – refunfuña Gohan.

– “¿Lo conoces?” – pregunta Videl. – “¿Quién es?”

El mestizo no responde; está estudiando a su contrincante y se fija en su ropaje.

– “Viste de negro…” – murmura Gohan. – “Black…”

Raditz alza su mano, que se ilumina de color morado.

Gohan siente pavor.

– “¿Qué…?” – dice el mestizo. – “¡Eso es peligroso!”

Raditz dispara y la ciudad se tiñe con el color de su ki. Los cristales de los edificios estallan al paso del ataque; los coches estacionados estallan.

Gohan da un paso al frente y detiene la esfera de ki con sus manos; sus guantes se calcinan rápidamente. El mestizo patea, finalmente, el ataque enemigo hacia el cielo con todas sus fuerzas.

La esfera de ki morada explota en el cielo; una violenta onda expansiva sacude la ciudad, destruyendo los cristales de la mayoría de edificios altos, que llueven sobre las calles.

– “¡VIDEL! ¡HAY QUE EVACUAR LA ZONA!” – exclama el Gran Saiyaman. – “¡Yo me encargaré de él!”

– “¡De acuerdo!” – asiente ella, que entiende el perfectamente el peligro de la situación por la actitud de su compañero.

Videl se aparta para no estorbar a su marido.

Raditz sigue a la muchacha con la mirada y sonríe.

Gohan se quita el casco y lo lanza a un lado; luego se arranca la capa y deja que el viento se la lleve.

Raditz no espera y se abalanza sobre Gohan. 

– “Es rápido…” – piensa el mestizo, que salta hacia atrás para evitar el puñetazo del enemigo.

Raditz dispara un ataque de ki a Gohan, que se cubre con los brazos.

El impacto alza una gran polvareda.

Raditz surge de entre la nube de polvo y atiza a Gohan, haciéndolo rodar por el suelo.

El mestizo recupera la estabilidad y se prepara para contraatacar.

Raditz carga de nuevo contra él, pero Gohan se anticipa y propina un puñetazo al enemigo en el abdomen, deteniendo su avance; luego abre su mano y dispara una onda de energía que hace retroceder a Raditz.

– “No puedo sentir su ki… ¿Quién es este tipo?” – se pregunta Gohan. – “Parece estar relacionado con el retorno de Freezer…”

De la polvareda generada sale de nuevo Raditz, que propina un puñetazo en la mejilla a Gohan, haciéndole dar un paso atrás.

El mestizo se dispone a contraatacar, pero se da cuenta de que se encuentra en un lugar que desconoce, en el centro de un cráter en un paisaje cubierto de nubes negras.

– “Pero, ¡¿qué…?!” – se pregunta, perdiendo la concentración durante un instante.

Raditz aprovecha el momento y conecta un segundo puñetazo en el rostro de Gohan.

Mientras tanto, en Satán City, Videl da indicaciones a la gente para que se alejen de la zona, cuando se da cuenta de que la energía de su marido ha desaparecido y que la ciudad está en calma.

– “¿Qué significa todo esto…?” – se pregunta mientras sigue dirigiendo a la población.

De repente, Gohan aparece de la nada y sale disparado contra un edifico contra el que se estrella y se queda incrustado en él, con los brazos y las piernas abiertas. 

La gente grita asustada en las calles.

Raditz, que también ha regresado, asciende hasta nuestro amigo. 

– “No eres Raditz…” – gruñe Gohan. – “¿Quién eres?”

– “Soy el destino.” – responde Raditz.

El saiyajín levanta su mano lentamente, apuntando a Gohan, pero el mestizo se anticipa con un movimiento rápido.

– “¡¡MASENKO!!” – grita al usar la técnica de Piccolo contra el enemigo.

El ataque engulle a Raditz. El impacto es directo y a muy poca distancia. La luz ilumina Satán City, cegando a la gente que miraba el combate; también a Videl.

La luz se disipa y revela que Raditz no ha sufrido ningún daño. Gohan está sorprendido y asustado.

El saiyajín continúa alzando su mano y apunta a Gohan.

Una sonrisa se dibuja en el rostro del enemigo. Gohan parece preocupado.

Raditz mueve de nuevo su mano y apunta hacia un lado y hacia abajo; Gohan sigue la trayectoria con su mirada y ve a Videl y a la gente intentando evacuar. El horror embarga al mestizo.

– “¡¡NO LO HAGAS!!” – grita Gohan.

Raditz dispara. El ataque es gigantesco y se dirige rápidamente hacia Videl.

Gohan se envuelve en su aura incolora y vuela a toda velocidad para adelantarse al ataque. Raditz no intenta impedírselo; se limita a sonreír de forma maliciosa.

El mestizo logra llegar al suelo antes que el ataque. 

– “¡ERES UN MISERABLE!” – exclama Gohan. – “¡Ka… Me… Ha… Me… ¡¡¡HAAAAAAA!!!” – dispara.

Los dos ataques chocan en el cielo. El vendaval generado azota la ciudad, haciendo que los coches de la zona vuelquen y varios edificios sufran daños estructurales severos. La ciudad está sufriendo.

La gente corre despavorida, algunos son levantados por el viento y estampados contra paredes o contra vehículos cercanos.

– “¡¡GOHAN!!” – se preocupa Videl, que extiende su mano hacia su marido.

El ataque de Raditz continúa presionando al mestizo. Sus pies se clavan en el asfalto.

– “¡Esta gente merece vivir en paz!” – piensa Gohan. – “¡No dejaré que destruyas la Tierra!”

En el Monte Paoz, Goku regresa a casa con el pescado a la espalda, cuando de repente siente el ki del combate.

– “¡¿Qué ocurre?!” – se preocupa Goku.

En la Corporación Cápsula, Vegeta y Trunks también pueden sentirlo.

– “¡¿Gohan está peleando?!” – se pregunta el joven. – “¿Con quién?”

– “Solo siento su energía…” – dice Vegeta. – “¿Qué está pasando?”

En la Kame House, el mar puede verse alterado por lo que sucede en la ciudad.

Roshi se acerca a la orilla, preocupado.

– “Algo terrible está ocurriendo…” – murmura el viejo maestro.

Krilín, que volaba de regreso a la Kame House, se detiene en el aire para observar lo que sucede. Un intenso brillo puede verse en el horizonte.

– “Gohan…” – murmura el terrícola.

De repente, ese brillo se vuelve más intenso.

– “¡GOHAN!” – grita Krilín, horrorizado.

En el Monte Paoz, Goku aparece con Videl en brazos frente a Chichi y Gyuma.

– “¿Qué?” – se pregunta Videl, confusa. – “¿Dónde…?”

Goku deja a la muchacha y mira al horizonte.

– “¡¿Y Gohan?!” – pregunta ella.

El saiyajín coloca sus dedos índice y corazón en la frente.

– “Ahora voy a…” – dice Goku, pero de repente en su rostro se revela su sorpresa y dolor. – “No… No está…”

– “¡¿QUÉ?!” – sufre Videl.

– “¿Qué pasa, Goku?” – pregunta Chichi, que no entiende nada.

– “No puedo sentir el ki de Gohan…” – dice Goku, apretando su puño con rabia.

Satán City ha sufrido un duro golpe. La ciudad ha quedado devastada.

Raditz sobrevuela el gigantesco cráter con una sonrisa de satisfacción en su rostro.

– “Uno menos…” – dice el saiyajín.

DBSNL // Capítulo 187: Planeta Dorakiya

DBSNL // Capítulo 187: Planeta Dorakiya

“Debe ser el demonio del que habló Meerus…”

En el planeta Dorakiya, en una pequeña aldea con caminos de tierra y casas de lodo, una decena de explosiones arrasan la zona repentinamente.

Un pequeño personaje de piel verde oliva y larga barba blanca corre por su vida.

– “¡AAAAH!” – grita asustado.

A su lado, un individuo vestido de negro, con capa larga y sombrero de ala ancha corre a su lado.

El pequeñajo lo mira de reojo.

– “¡LEMIN! ¡HAZ ALGO!” – grita desesperado y un poco enfadado, con voz estridente.

El misterioso personaje se detiene con un derrape y suspira emitiendo un tenue gruñido de hastío.

Una nueva cadena de explosiones se acerca a él; los ataques parecen ascender desde la lejanía y caer sobre el pueblo dibujando una parábola.

Uno de los ataques de energía está apunto de caer sobre el extraño individuo cuando parece decidirse a actuar, pero en el último instante alguien se interpone entre él y el ataque, cortando la esfera por la mitad; es Trunks. Las dos partes resultantes se estrellan lejos de los dos personajes.

– “Hmmm…” – gruñe Lemin.

– “¿Estás bien?” – pregunta el mestizo.

Lemin no responde.

– “¡Nosotros nos encargaremos!” – dice Trunks.

Mientras tanto, Hit está corriendo hacia la fuente de los ataques; no tarda en divisar un monstruo amarillo gigantesco y orondo que emite energía por unos extraños orificios de su cuerpo.

– “Debe ser el demonio del que habló Meerus…” – dice el asesino. – “¡Será mejor tener cuidado!”

En el pueblo, la lluvia de fuego sigue causando estragos; una de las bombas está apunto de caer sobre una taberna, cuyo dueño insectoide observa el cielo con horror, pero un ataque de ki verde intercepta la amenaza y la desvía.

El tabernero busca a su salvador y puede ver a un hombre cuyo rostro está oculto tras un turbante blanco, pero éste desaparece en un instante.

Hit avanza hacia el enemigo, que ya ha captado su presencia y lo mira fijamente.

El monstruo golpea la nada y su puño se materializa sobre Hit, sorprendiendo al asesino.

– “¡¿Cómo?!” – exclama Hit, que tiene que usar su habilidad transtemporal para evitar el golpe.

Hit sigue corriendo hacia su objetivo.

– “¿Qué clase de habilidad…?” – se pregunta el asesino.

El monstruo ataca de nuevo y esta vez es una patada que aparece bajo los pies de Hit. El asesino evita el ataque con una pirueta hacia delante.

– “Puede manipular el espacio…” – murmura el asesino.

El monstruo inspira con fuerza y luego sopla, emitiendo un torrente de ki verde que se aproxima rápidamente a Hit.

– “¡¡Qué poder!!” – exclama el asesino.

Hit recurre de nuevo a su habilidad para evadir el ataque y avanzar hasta los pies del monstruo.

– “¡Ya eres mío!” – exclama el asesino, que salta hasta el rostro de Janemba y se prepara para propinarle un puñetazo.

De repente, el monstruo se desvanece y reaparece sobre Hit, sorprendiendo al legendario personaje y cayendo sobre él, aplastándole contra el suelo del planeta.

– “¡JA, JA, JA!” – ríe Janemba, como un bebé que ha hecho una travesura.

Trunks ya vuela hacia el monstruo, transformado en Súper Saiyajín 2.

– “¡¡HIT!!” – exclama el mestizo, preocupado por su compañero.

En ese instante, el orondo Janemba parece que empiece a flotar, pero Trunks se da cuenta de que es Hit quien lo está levantando sobre su cabeza con un gran esfuerzo.

– “¡YAAAH!” – grita el asesino, empujando al monstruo hacia arriba unos metros para luego cargar contra él.

Hit propina una tormenta de puñetazos al demonio, cada uno de los cuales lo eleva un poco más, hasta que finalmente le propina uno más fuerte que lo lanza hacia el cielo.

Trunks aparece sobre Janemba y se prepara con un rápido movimiento de brazos para realizar su \”Ataque Ardiente\”.

La esfera de ki lanzada impacta sobre el enemigo y se genera una gran explosión.

Janemba sale de la nube de humo precipitándose sobre Hit, que lo esquiva rápidamente para dejarlo caer al suelo.

– “¡Ya es nuestro!” – celebra el mestizo.

Hit no parece convencido.

Mientras tanto, en Popol, Tarble, Kale y los piratas se enfrentan a los zombies mientras Klub revisa la turbina.

– “¡Date prisa!” – lo apresura Spade, mientras ensarta a un enemigo con su arpón de energía.

– “¡Hago lo que puedo!” – responde Klub, arrancando un brazo cercenado de una de las hélices internas.

Tarble desintegra hordas de muertos con su Riot Javelin, Kale dispara a discreción, Dmond ha materializado un escudo de ki e intenta retener las amenazas que se amontonan ante él.

Spade despacha a otros dos cuerpos con su arpón y luego levanta la mirada para estudiar la situación. 

De repente, entre la muchedumbre cadavérica, Spade puede ver a un hombre vestido de negro con una máscara de gas ocultando su rostro aparece en la distancia y camina tranquilamente hacia ellos.

– “¿Quién es ese?” – se pregunta el pirata.

El hombre de negro sigue avanzando hasta llegar donde se encuentran nuestros amigos, y con un gesto de su mano detiene a todos los muertos

Los piratas y los saiyajín se sorprenden ante lo ocurrido y se ponen en guardia, nerviosos.

– “¡¿Qué significa esto?!” – gruñe Tarble.

El lugar se ha quedado en silencio y puede oírse la respiración del misterioso personaje a través de su máscara.

– “He venido a hablar” – dice el hombre.

En la nave de Shula, que ya surca el espacio, el ira-aru recibe una señal que alerta a todos los tripulantes. 

– “¿Qué es eso?” – pregunta Pan al oír el pitido.

– “Coordenadas.” – dice Shula, mientras teclea en los comandos de la nave.