DBSNL // Capítulo 218: Duelo por equipos

DBSNL // Capítulo 218: Duelo por equipos

“¿Crees que puedes soportar otro?”

En la Tierra, la luz del rayo se disipa y revela al demonio renacido. Chidori ha adquirido una nueva forma reptiliana de piel roja y larga cabellera blanca.

– “Je, je…” – sonríe el diablo.

Dibujado por Ipocrito

La fusión se pone en guardia.

– “Su poder ha aumentado…” – se preocupa la guerrera metamor.

Isonade suspira.

– “Supongo que ya no necesitas más ayuda, ¿no?” – dice la diablesa.

El demonio sonríe de forma macabra.

– “Voy a destriparla.” – amenaza el diablo.

– “Inténtalo.” – responde la fusión, lista para pelear.

Isonade niega con la cabeza

– “Pásatelo bien.” – dice la mujer. – “Pero si no acabas con ella rápido, me encargaré yo.”

– “Bien.” – responde el diablo.

El demonio apunta a la fusión con un dedo.

– “¿Eh?” – se prepara la guerrera.

De repente, un rayo cae del cielo.

Las chicas lo esquivan propulsándose hacia un lado como han hecho hasta ahora, pero enseguida cae otro.

De nuevo, las muchachas se propulsan hacia atrás, pero cae un tercero. Las chicas, dando una pirueta y perdiendo la estabilidad, lo evitan una vez más.

Al recuperarse, se encuentran con el diablo frente a ellas, que les propina una doble patada en el estómago y las manda volando a varios kilómetros de distancia, hasta estrellarlas contra una montaña.

El diablo las persigue, manteniendo una sonrisa macabra dibujada en su rostro.

En la Corporación Cápsula, Ub ha salido al jardín y mira al horizonte, preocupado.

– “¿Qué ocurre?” – pregunta Brief.

– “El poder del enemigo ha aumentado…” – dice el chico de Isla Papaya.

– “¡¿Qué?!” – se asusta el doctor.

– “Pero eso no es todo…” – añade Ub. – “Ha llegado otro enemigo…”

Madas, con el abdomen vendado y ayudado por Turbo, sale al jardín.

– “Muchacho…” – dice el Dios.

– “¡Tengo que ir!” – exclama Ub, envolviéndose en su aura incolora.

– “¡UB!” – exclama Madas, preocupado.

El terrícola se detiene repentinamente.

– “Tranquilo, chico…” – le dice Brief. – “Haz caso a tu amigo…”

– “No…” – dice Ub. – “No es eso…”

– “¿Eh?” – se extraña el doctor.

– “Hay alguien más…” – dice Ub.

Observando el combate desde la distancia, Isonade suspira.

– “Siempre igual.” – dice la diablesa. – “Le pierde el espectáculo.”

De repente, una voz la sorprende.

– “No te acomodes.” – dice el recién llegado. – “Tú rival seré yo.”

– “¿Eh?” – se da la vuelta.

Cell ha llegado, y confronta a la diablesa con los brazos cruzados y su fanfarronería habitual.

La guerrera metamor surge de entre los escombros, magullada. El enemigo aterriza frente a ella.

De repente, en el horizonte, una gran explosión sorprende a los dos personajes.

– “¿Eh?” – se extraña Chidori. – “¡Isonade!” – exclama.

La fusión esboza una media sonrisa.

– “Así que Cell seguía en la Tierra…” – murmura ella. – “Me cuesta decirlo, pero es un alivio…”

Chidori clava su mirada airada en nuestra amiga.

– “Miserables…” – gruñe el dragón. 

El demonio apunta con su dedo hacia el cielo.

– “¿Qué pretende ahora?” – se pone en guardia la guerrera.

De repente un rayo nace del suelo, bajo los pies de la fusión, y la engulle en su descarga.

– “¡¡GYAAAAAAAAH!!” – grita la fusión.

Chidori sonríe. La fusión cae de rodillas al suelo, chamuscada.

– “Los rayos no solo caen del cielo.” – se mofa el enemigo.

– “Maldito…” – gruñe la guerrera.

– “¿Crees que puedes soportar otro?” – amenaza Chidori.

De repente, como una llamarada roja, el Ultra Saiyaman aparece para propinar un tremendo puñetazo al enemigo y lanzarlo contra una colina cercana.

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende la fusión.

El héroe toma tierra y desactiva su casco; es Ub. 

– “¡UB!” – se alegran de verlo las muchachas.

– “El doctor me lo ha prestado.” – dice el muchacho. – “Me queda bien, ¿eh?” – sonríe.

Chidori se pone en pie, furioso. Ub reactiva su casco.

– “Otro idiota que quiere morir…” – gruñe el dragón. – “¡¡PUES MUERE!!” – alza su dedo hacia el cielo.

Un rayo nace a los pies del chico de Isla Papaya y lo engulle.

– “¡¡UB!!” – sufre la fusión.

La descarga termina tras un instante. La armadura del chico humea.

– “Ja, ja, ja…” – celebra el monstruo. – “Uno menos…”

– “Ja, ja, ja…” – le imita Ub.

– “¿Eh?” – Chidori está confuso.

– “Este traje está hecho para soportar la intemperie espacial…” – dice Ub. – “¿Crees que unas chispitas pueden atravesarlo?”

– “¡El traje funciona como una jaula de Faraday!” – exclama la fusión, ilusionada.

– “Jugáis sucio…” – gruñe Chidori, frustrado.

Sobre el océano, Isonade recibe un codazo en la nariz y retrocede.

– “¿Quién eres?” – gruñe la diablesa. – “¿Qué eres…?”

– “Hace poco te hubiera dicho que soy la perfección…” – responde Cell con su prepotencia característica. – “Pero hoy tendrás que conformarte con mi nombre.”

El insecto alza su mano hacia el enemigo.

– “Me llamo Cell.” – sonríe el guerrero. – “¡¡BIG BANG ATTACK!!” – exclama. 

Una gran explosión sacude el cielo.

Al disiparse el resplandor generado, resulta que Isonade se ha protegido con un gran muro de agua.

– “Interesante…” – murmura Cell. – “Así que esa es tu habilidad…”

La diablesa alza sus manos hacia el cielo y una ola gigantesca se alza a la espalda de Cell para luego caer sobre él.

La mujer se ve vencedora.

Pero al regresar el agua al mar, Cell reaparece envuelto en su barrera de ki.

– “Yo tengo mis propios trucos.” – fanfarronea el insecto.

¡ESTRENAMOS WEB! ¡BIENVENIDOS!

Ya llevamos cuatro años con DBSNL y otros fanfics. Muchos conoceréis el blog, pero ya hemos acumulado tantas historias que se hacía difícil releerlas. ¡Así que aquí está la nueva web! dbsnl.com

dbsnl.com
La web sigue en construcción. Faltan secciones como Noticias, Fanart, Colaboradores… Pero ya podéis empezar a usarla. Todo está mejor distribuido que antes.
El blog seguirá también activo por ahora: dragonballsuper-nl.blogspot.com
Muchas gracias a todos los que me leéis y muchas gracias a los que me habéis ayudado a lo largo de todo este tiempo: Ipocrito, Beldum, Pivotts, Sorita, dsp27, Torrijos, TheNerx, The-Radger457, Manuchart00… Y a muchos otros artistas por su fanart.
El pobre Ipocrito se merece una estatua. La cantidad de dibujos que ha hecho para DBSNL es alucinante, y todos excelentes. Maestro.
Y muchas gracias también a la Señora Batosai, que es la principal artífice de la web. Sin ella seguiríamos con este triste blog que hemos usado hasta ahora XD
 
También quiero agradecer a los dormidones que jugaron Balls&Dragons: Ipocrito, NahuelHuron, Wexpros, Kaisermig, Josebudokai y Lourdes.
 
Seguid atentos, que la web se irá actualizando con el tiempo y pronto estrenaremos sección de noticias con Red_Ribbon_DBZ 😉
 
Pido disculpas por adelantado si se me ha olvidado mencionar a alguien. Son muchos nombres y muchos artistas los que han pasado por DBSNL en estos cuatro años. Gracias a todos una vez más.

DBSNL // Capítulo 217: Lluvia

DBSNL // Capítulo 217: Lluvia

“No esperaba verte así.”

En la Tierra, el demonio y la guerrera metamor se observan mutuamente. El diablo está magullado, pero parece seguro de sí mismo, igual que la fusión.

– “¿Estás listo para continuar?” – fanfarronea la muchacha.

De repente, como un rayo, el diablo viaja a través de la lluvia y aparece detrás de la fusión, que siente la presencia del enemigo.

La guerrera se agacha para evitar el golpe de hoz del enemigo, que consigue cortar un mechón de pelo de la muchacha.

La chica recupera la distancia con el enemigo usando un disparo de ki.

– “¡¿Cómo…?!” – se pregunta ella. – “Su velocidad ha aumentado de nuevo…”

Pero enseguida se da cuenta de lo ocurrido.

– “¡Es el agua!” – exclama la fusión.

– “Je, je…” – sonríe el enemigo. – “Es vuestro final.”

– “No tan rápido…” – responde la muchacha. – “No nos daremos por vencidas tan fácilmente.”

Mientras tanto, en la Corporación Cápsula, Ub tiene un mal presentimiento.

De repente, el muchacho decide comprobar dónde se encuentra la esfera, pero en la mesa donde la habían dejado solo hay un charco de agua.

– “¡¡NO ESTÁ!!” – exclama el terrícola.

– “¿Qué?” – se sorprende Brief.

En el espacio, avanzando a través de la nave siniestrada, nuestros amigos regresan a su vehículo.

– “Espero que el viejo esté contento…” – refunfuña Shula.

– “¿Por qué le haces de recadero?” – pregunta Reitan.

– “Es una larga historia.” – responde el ira-aru.

– “Tenemos tiempo.” – insiste el herajín.

– “Me dio este brazo.” – dice Shula.

– “Eso ya lo suponíamos…” – responde Reitan, decepcionado. – “¿Qué son los símbolos de tu cabeza?”

– “Yo reconozco uno…” – interviene Trunks. – “Babidí…”

Shula parece sorprendido.

– “¿Y aún así me has ayudado?” – pregunta el ira-aru.

Un temblor sorprende a nuestros amigos.

– “¿Qué ocurre?” – se asusta Kamo.

– “Un motor…” – dice Reitan.

– “¡Nuestra nave!” – exclama Trunks.

En el interior de su vehículo, los hermanos Para-para lo ponen en marcha.

– “¡Es nuestra oportunidad!” – exclama Bon Para. – “¡Salgamos de aquí!”

Los motores aceleran, pero parece que algo los detiene.

– “¡¿Qué ocurre?!” – se asusta Son Para.

– “¡Algo nos sujeta!” – exclama Don Para.

– “¡¿Esa cosa otra vez?!” – dice Bon Para.

Una red de hilos de ki los ha pescado.

De repente, una espada atraviesa la rendija de la compuerta.

– “¡AAAAH!” – se asustan los tres hermanos.

El arma hace palanca y, finalmente, la puerta se abre. Trunks entra en la nave.

– “¿Vosotros?” – se sorprende el mestizo al ver a los bandidos.

– “¿Eh?” – se quedan desconcertados los hermanos.

En la Tierra, sobrevolando el mar, la fusión y el diablo se miran, pero la situación ha cambiado. La guerrera metamor parece preocupada, y el demonio se ve campeón.

De repente, una columna de agua nace del océano y una figura se eleva en su interior hasta que sale a la superficie, quedándose levitando sobre el pilar de agua.

– “Veo que esta muchacha te causa problemas, hermanito.” – dice la diablesa recién llegada. 



Dibujado por Ipocrito

La mujer viste un vestido largo azul y granate, con una capa, y en su mano lleva una vara terminada en cruz. Su piel es celeste, su cabello es turquesa y sus ojos son rojos.

– “Isonade…” – dice el demonio eléctrico. – “Llegas justo a tiempo.”

– “He terminado mi trabajo pronto, así que decidí pasar a ver qué hacías…” – dice ella. – “No esperaba verte así.” – fanfarronea.

En la mano de la mujer, la esfera robada.

– “¡¡NUESTRA DRAGON BALL!!” – exclama la fusión.

La diablesa le entrega la esfera a su compañero, con cierto desdén.

– “Acaba con esto de una vez, Chidori.” – dice ella. 

El diablo acepta la Dragon Ball y sonríe.

– “Será un placer…” – dice el demonio, antes de engullir la esfera de tres estrellas.

Un rayo que hace estremecer al planeta cae del cielo sobre el enemigo y ciega a las muchachas. Isonade no parece impresionada.

ESPECIAL DBSNL /// Los dos grandes Súper Saiyajín // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte VI: Son Goku, el Súper Saiyajín

Los dos grandes Súper Saiyajín / Parte VI: Son Goku, el Súper Saiyajín

“Eres… eres un monstruo…”

En Yadrat, Son Goku se encuentra cara a cara con el malvado Soba, que ha demostrado un poder que rivaliza con el del tirano espacial Freezer.

– “Esa técnica es muy interesante…” – dice Soba que desciende sobre tierra firme. – “Un boost de fuerza y velocidad… ¿Cuál es su contra?”

– “¿Cómo sabes que tiene una contra?” – dice Goku con incomodidad.

– “Todas las técnicas tienen una contra.” – responde Soba. – “No puede haber luz sin oscuridad.”

Goku frunce el ceño.

– “¿Justificas así tus acciones?” – pregunta el saiyajín.

– “No necesito hacerlo.” – sonríe Soba. – “¡Mi cruzada es justa!” – exclama mientras embiste a Goku.

El saiyajín detiene el puñetazo del enemigo cruzando los brazos frente a su pecho, encajando un golpe que le hace retroceder.

Soba embiste de nuevo, pero Goku usa el Kaioken para saltar por los aires y evadir el envite.

Usando el Shunkanido, Soba aparece detrás del saiyajín, que ve detenido su avance al chocar contra el yadrat.

– “¿EH?” – se sorprende y asusta Goku.

Soba agarra al saiyajín por la espalda, estrangulándole con un brazo alrededor del cuello, cerrando la llave con el otro.

– “Grrrr…” – pelea por liberarse

– “Patético…” – se mofa Soba, apretando el agarre.

– “¡¡Ggghaaa…!!” – intenta gritar, ahogado, Son Goku, que clava sus dedos en el antebrazo del enemigo, sin éxito.

– “No luches…” – dice el yadrat. – “Muere en paz…”

– “K… ¡¡KAIOKEN x20!!” – exclama el saiyajín.

El aura violenta de la técnica de Kaiosama imbuye a Goku, pero Soba sigue sin ceder.

– “¡Vaya!” – se mofa el yadrat. – “¡Así que aún te contenías! ¡Muy bien!”

– “Grrrr…” – pelea Goku. – “K… ¡¡KAIOKEN X50!!” – brama con todas sus fuerzas.

Finalmente, así logra liberarse y propina un codazo en el rostro de Soba, que retrocede unos metros. Goku aprovecha la ocasión para recuperar la distancia con el enemigo y regresar a su estado base.

Goku, agotado y con el cuerpo torturado después de tan titánico esfuerzo, intenta cobrar el aliento

– “Ah… ah…” – respira el saiyajín.

Soba tiene la mandíbula desencajada, pero se la recoloca con facilidad.

– “Así que esa es la contra…” – sonríe Soba con picardía. – “Tu cuerpo sufre la sobrecarga…”

– “Ah… ah…” – sigue Goku, intentando recuperarse. – “Pagaré el precio que sea necesario… si eso significa derrotarte…”

– “Ya veo…” – dice Soba.

En la Tierra, Vegeta duerme, pero parece sufrir pesadillas. En sus sueños revive su muerte a manos de Freezer.

– “No…” – gruñe el saiyajín, que cae de rodillas al suelo, envuelto en oscuridad. – “No es posible… Qué humillación…”

El Rey Vegeta aparece frente a él.

– “¿Y tú te haces llamar Príncipe de los Saiyajín?” – dice el padre.

– “Yo… yo…” – dice Vegeta, avergonzado.

Nappa y Raditz aparecen.

– “Eres un pésimo líder…” – dice el grandullón.

– “Y un guerrero de pacotilla…” – añade el hermano de Kakarotto.

– “Yo… yo solo…” – llora Vegeta.

Los fantasmas se desvanecen y es Son Goku quien ahora se presenta en la distancia, de espaldas al Príncipe.

– “Kakarotto…” – murmura Vegeta, entre dientes.

El saiyajín criado en la Tierra se aleja caminando.

– “¡Espera!” – exclama Vegeta. – “¡ESPERA!”

Vegeta corre tras él, pero Goku, pese a solo estar caminando, parece ganar distancia.

– “¿Por qué no le alcanzo?” – se pregunta el saiyajín. – “¿Por qué?”

Frente a él aparecen Krilín y Gohan con las armaduras de Namek, después Piccolo. Vegeta les aparta y continúa.

– “¡KAKAROTTO!” – grita con todas sus fuerzas.

De repente, parece que Goku está a su alcance. El saiyajín extiende su mano, casi puede tocar la ropa de su rival.

Pero de repente, una llama dorada imbuye a Kakarotto, empujando a Vegeta, que retrocede y cae de espaldas al suelo.

Vegeta despierta agitado y sudado en una cama de la Corporación Cápsula.

En Yadrat, Son Goku embiste a Soba, que extiende su mano hacia él, listo para disparar una esfera de energía.

– “¡¡YAAAAH!!” – grita el saiyajín mientras usa el Kaioken x50 para desaparecer.

Soba no puede seguir los movimientos de Goku, que vuela hasta su espalda y le propina un doble rodillazo.

– “¡BHaa!” – escupe Soba, por el golpe.

El yadrat se da la vuelta, pero Goku ya no está. El saiyajín cae del cielo sobre Soba, propinándole un golpe con ambos puños sobre la cabeza, lanzándole contra el suelo.

Antes de que Soba se estrelle contra el pavimento, Goku le adelanta y se apoya con ambas manos en el suelo para poder propinar otra doble patada al yadratt en el abdomen que lo lanza por los aires.

Goku se pone en pie.

– “Ka… Me… Ha… Me…” – se prepara el saiyajín. – “¡¡¡HAAAAAA!!!” – dispara.

Soba da una voltereta en el aire, recuperando la estabilidad, y se prepara para interceptar la técnica de la escuela Tortuga.

El ataque impacta en sus manos. Soba resiste con mucho esfuerzo.

Son Goku se esfuerza en mantener el poderoso Kamehameha.

– “Grrr… grrr…” – gruñe el saiyajín.

Una sonrisa macabra se dibuja en el rostro del yadrat.

– “¡¡ASEGÚRATE DE MATARME, EXTRANJERO!!” – exclama Soba. – “¡¡NO TENDRÁS OTRA OPORTUNIDAD!!” – le provoca.

La musculatura de Goku se desgarra bajo su piel

– “¡Ayy!” – sufre el saiyajín. – “Solo un poco más…” – se preocupa.

Las manos de Soba están humeantes. El ataque de Goku le está haciendo retroceder.

– “Un poco más…” – piensa el saiyajín. – “Tengo que… aguantar…”

Pero de repente, sus ojos se quedan en blanco. El Kamehameha se desvanece y también lo hace su aura roja.

Inconsciente, Son Goku se desploma.

Soba desciende lentamente hasta posarse de pie junto a él.

– “Este es tu límite…” – dice el yadrat.

Soba le propina una patada en el costado.

– “¡No te vayas todavía!” – se mofa el yadrat. – “Aún no hemos terminado…”

– “Ay… ay…” – se queja Goku, cuyas pupilas borrosas han regresado a sus ojos.

El llanto del niño yadrat llama la atención de Soba

– “¡Goku!” – grita el pequeño Shima. – “¡GOKU! ¡Levántate!” – suplica.

– “Sh… Shima…” – murmura Goku. – “Vete… Huye…” – dice casi sin fuerzas.

El saiyajín busca a Hatsuka con la mirada, intentando desesperadamente buscar ayuda, pero éste ha perdido el conocimiento.

Soba ríe al ver al pequeño.

– “Es un buen consejo…” – dice el yadrat.

– “Soba…” – dice Goku. – “No… es solo un niño…”

– “Corre, pequeño…” – añade el yadrat mientras le apunta con la mano.

– “¡HUYE!” – exclama Goku con las pocas fuerzas que le quedan.

El niño, aterrado, intenta echar a correr, pero tropieza con el cuerpo de su padre y se queda sentado en el suelo, inmóvil ante el aterrador enemigo.

Soba dispara. La explosión llena de polvo y humo la zona.

– “¡JAJAJAJA!” – ríe Soba.

La polvareda se disipa lentamente y revela una silueta; Son Goku, luchando para mantenerse de pie, cabizbajo, con los dedos índice y corazón de su mano derecha en la frente y con su brazo izquierdo extendido hacia delante, con la mano humeante por haber interceptado el ataque.

– “¿Eh?” – se sorprende Soba, que mira al suelo donde antes estaba el saiyajín. – “¿Cómo…? No le quedaban fuerzas…”

El pequeño, con ojos como platos, mira a su salvador.

Son Goku levanta la mirada. Sus pupilas brillan de color verde.

– “Tú… maldito seas…” – gruñe el saiyajín. – “Miserable…”

– “¿Qué…?” – se sorprende Soba. – “¿Qué significa esto…? ¡¿Qué eres?!” – se pone nervioso.

– “Soy un saiyajín… criado en la Tierra…” – responde Goku. – “Y tú…” – aprieta sus puños. Su musculatura parece recuperarse. Su cabello se eriza como si una brisa ascendente lo acariciara. – “¡¡ME HAS HECHO ENFADAR!!” – grita con todas sus fuerzas.

Un aura dorada envuelve a Goku. Su cabello se tiñe del mismo color.

– “¡¿QUÉ?!” – Soba da un paso atrás.

Goku embiste a Soba y le propina un codazo en la cara. El yadrat retrocede. 

Antes de que el enemigo logre recuperar la estabilidad, el saiyajín le propina un puñetazo en el abdomen, seguido de otro en el rostro.

Goku desata una tormenta de golpes contra el yadrat, que nada puede hacer para defenderse de la ira del saiyajín.

Con un empujón de ki, Soba sale repelido y da varias volteretas contra el suelo hasta que se topa con algo a su espalda; es Son Goku, que ha usado el Shunkanido.

Soba se da la vuelta, aterrado, mientras intenta apartarse de su adversario.

– “No… no es posible…” – titubea el yadrat. – “No puede existir alguien tan fuerte…”

– “La gente como tú tiende a subestimar a los demás.” – dice Goku, muy serio.

Soba intenta levantarse, pero cae de rodillas.

– “Ja… jaja… jajajaja…” – ríe el yadrat. – “¡JAJAJAJAJAJA!” – estalla en una gran carcajada.

– “¿Eh?” – se extraña Goku.

– “No… no lo entiendes…” – dice Soba. – “No comprendes a qué te enfrentas…”

Goku no responde.

– “Eres muy fuerte…” – continúa Soba. – “Pero eres ciego…”

Son Goku le da la espalda.

– “Eres un guerrero fuerte…” – dice el saiyajín. – “Abandona el planeta. Usa el Shunkanido… Desaparece… Que jamás vuelva a oír hablar de ti…”

– “¿Cómo?” – se sorprende el yadrat.

– “Este combate ha terminado.” – dice Goku. – “Has perdido.”

Soba embiste a Goku, dispuesto a atravesarle la espalda con la mano estirada, pero al golpearlo puede sentir como sus huesos se rompen.

– “¡AAAH!” – se sujeta la mano, que tiene varios huesos rotos.

– “Lo temía…” – dice el saiyajín, dándose la vuelta y mirando al yadrat. – “Eres igual que él…”

– “Eres… eres un monstruo…” – dice el yadrat. – “Un demonio…”

– “¿Por qué no te fuiste…?” – murmura Goku, entre dientes. – “¡¿POR QUÉ?!” – insiste, furioso.

Soba no entiende la reacción del saiyajín y le mira confuso.

Goku apunta al enemigo con su mano.

– “No puedo permitir que hagas daño a más gente.” – dice el saiyajín.

– “Esto no ha terminado…” – gruñe Soba, que se prepara para atacar de nuevo.

– “¡¡HAAAAAA!!” – dispara Goku.

El ataque del Súper Saiyajín engulle al enemigo e ilumina la superficie del planeta.

Cuando todo ha terminado, Son Goku, en estado base, se sienta en el suelo, agotado. El pequeño Shima corre a abrazarle.

– “Ya se ha acabado…” – le tranquiliza Goku.

Tambaleándose, Hatsuka se acerca al saiyajín.

– “Eres… eres increíble, Son Goku…” – dice el yadrat.

– “No…” – responde el saiyajín, mirando de reojo el cuerpo de Guragu. – “No lo soy…”

Los días pasan. Ya casi un año ha transcurrido desde la llegada de Goku a Yadrat. El saiyajín se prepara para embarcar en la cápsula de las Fuerzas Especiales Ginyu con la que huyó de Namek.

– “¡Muchas gracias a todos!” – se despide saludando a una pequeña multitud, que lo alaba como a un héroe.

Hatsuka le ofrece la mano.

– “Gracias a ti, Son Goku.” – dice el yadrat.

– “A usted, Hatsuka-sama.” – Goku le guiña un ojo.

Son Goku se acerca al pequeño acompañante del nuevo Venerable. Shima va vestido con la misma ropa que antes llevaba Hatsuka.

– “Pórtate bien, ¿de acuerdo?” – le dice el saiyajín.

Shima asiente.

Así, Son Goku pone rumbo a la Tierra.

En un lugar remoto del espacio, en una gran nave imperialsal, saltan las alarmas.

Un soldado corre hacia los aposentos del Emperador. El Rey Cold se encuentra reunido con su hijo Freezer, que sobrevivió a duras penas la destrucción de Namek y ha sido reconstruido con partes robóticas.

– “¡Señor!” – dice el soldado

– “¿Qué ocurre?” – pregunta Cold.

– “¡Una nave de las Fuerzas Especiales Ginyu ha reaparecido en el radar!” – informa el soldado. – “Es extraño… ¿Sobrevivió alguien?”

Una macabra sonrisa se dibuja en el rostro de Freezer.

– “Es él.” – dice el tirano. – “Tiene que ser él.”

– “¿Estás seguro?” – le pregunta su padre.

– “La nave ha abandonado el planeta Yadrat…” – el soldado lee un documento. – “Rumbo a la Tierra.”

Freezer aprieta sus puños con rabia y júbilo a partes iguales.

– “Poned rumbo a la Tierra.” – dice el hijo de Cold.

– “Hmm…” – duda el Emperador, que jamás ha visto a su hijo tan ofuscado.

Las paredes de la sala se abollan y el gran ojo de buey se resquebraja hasta que, finalmente, estalla, succionando al pobre soldado y lanzándolo al espacio.

– “Voy a tener mi venganza… Son Goku.” – dice Freezer.