DBSNL // Capítulo 237: El protegido de Whis

DBSNL // Capítulo 237: El protegido de Whis

“¿Es que no has aprendido nada de Son Goku o de Vegeta?”

En Jinko, Shiras embiste a Cell usando su vara, haciendo malabares con ella mientras propina golpeas al insecto, que no logra defenderlos todos y recibe un fuerte castigo.

Shiras hace girar su vara rápidamente y la aproxima a Cell, que intenta cubrirse, perdiendo así un brazo.

El insecto retrocede y se apresura en regenerar su extremidad cercenada, pero antes de poder actuar, Shiras se presenta en su espalda y le propina un bastonazo sobre la cabeza, mandando a Cell al suelo.

Shiras lanza su vara al insecto, tumbado en el suelo. Rápidamente, Cell reacciona y rueda hacia un lado. La vara de Shiras se incrusta en el pavimento y la zona entera estalla por los aires.

Cell se pone en pie, pero Shiras aparece frente a él y le propina un rodillazo en la cara para luego atizarle un codazo en la nariz que lo manda volando hasta cerca de donde se encuentra Trunks.

El mestizo, con su espada rota en la mano, se queda perplejo.

– “Es… es imposible…” – titubea Trunks. – “No somos lo suficientemente fuertes…”

Cell, malherido, se pone de nuevo en pie.

– “Ah… ah…” – respira el insecto. – “No se trata de eso…” – dice.

– “¿Eh?” – se extraña el hijo de Vegeta.

– “¿Es que no has aprendido nada de Son Goku o de Vegeta?” – dice Cell. – “No se trata de ganar… Se trata de superarte… ¡Afronta el reto!” – exclama. – “¡Pruébate a ti mismo que puedes hacerlo! Solo así… solo así superarás tus límites…”

Trunks se queda estupefacto ante las palabras de su viejo enemigo, que ahora parece tan distinto a las versiones que él mismo enfrentó.

Cell pierde su transformación, retrocediendo a su forma perfecta.

– “La perfección no existe…” – dice el insecto. – “¡Y me alegro!” – sonríe. – “Qué aburrido sería…”

Cell reaviva su aura amarilla.

– “¡¡HAAAAAAAA!!” – grita mientras reúne todo el poder que le queda.

El insecto sale volando hacia Shiras, que sin esfuerzo y sin necesidad de usar el salto temporal esquiva todos los golpes de Cell.

Trunks se ha quedado congelado al recibir tal sermón por parte de la creación de Gero. 

El mestizo mira la hoja rota en su mano y aprieta la empuñadura con fuerza antes de tirarla al suelo, dejándola clavada.

Shiras se harta de Cell y le propina un puñetazo en el estómago que apunto está de hacer vomitar al insecto.

– “Buhaaa…” – Cell cae de rodillas.

Shiras lo patea, empujándolo a varios metros de distancia.

De repente, Trunks, con sus ojos y aura de Súper Saiyajín, pese a no tener el poder para transformarse completamente, se abalanza sobre Shiras.

El patrullero usa el salto temporal para anticiparse y agarrarlo del cuello a medio camino.

El mestizo intenta utilizar el salto temporal, pero el ojo de Mojito es capaz de anticiparse y contrarrestarlo.

– “Eres patético, Trunks…” – dice Shiras con desdén, mientras estruja el cuello del mestizo.

Cell se pone en pie.

– “Maldición…” – protesta el insecto.

Cell aprieta sus puños y empieza a concentra energía. Una fuerte corriente de aire se arremolina a su alrededor. Su aura amarilla emite destellos magenta que imitan las llamaradas solares.

Shiras mira al insecto.

– “¿Aún le quedaba todo ese poder…?” – murmura el patrullero.

Trunks sonríe.

– “Hazlo… ¡Hazlo!” – exclama el mestizo, ahogado, casi sin voz.

Cell extiende sus brazos hacia los lados y luego los reúne frente a su pecho, comprimiendo toda le energía acumulada en una esfera de ki magenta. Algunas características de sus formas anteriores se revelan en su cuerpo; el verde de su corona se torna más oscuro, parte de su coraza negra también, su abdomen tiñe de naranja, la pupila de su ojo izquierdo ahora es rasgada como la de un felino, su cola empieza a extenderse lentamente y sus alas, ahora punteadas, regresan de forma dispar…

– “Trunks…” – murmura el insecto. – “El destino es irónico… Este fue el último regalo que me hizo tu padre…” – fuerza una sonrisa.

El insecto extiende sus manos hacia delante, liberando así toda la energía acumulada.

– “¡¡GAMMA BURST – HO!!” – dispara Cell.

Un torrente de energía devastador avanza rápidamente hacia Shiras.

– “No lo comprendéis…” – suspira el ángel, que parece decepcionado. – “No podéis…”


Trunks extiende su mano hacia el rostro del patrullero. Shiras ni se inmuta… pero una media sonrisa alarma al ángel.

– “¡¿EH?!” – se sorprende Shiras.

El mestizo ha reclamado su espada rota, que ha pasado desapercibida, oculta frente al resplandor del ataque de Cell, y se clava en el ojo plateado de Shiras.

– “¡¡KYAAAAAAH!!” – grita el patrullero.

La empuñadura del arma brilla intensamente de color verde.

En el interior de Shiras, la presencia de Mojito se hace añicos.

El tiempo se detiene para todos excepto para Trunks, que cae al suelo. El ataque de Cell deja de avanzar. Shiras clama en silencio al cielo con la hoja clavada en su ojo izquierdo. 

Una silueta aparece frente al mestizo.

– “Whis…” – sonríe Trunks, débil, antes de perder el conocimiento.

El mundo se reanuda y el ataque de Cell engulle a Shiras y prosigue destruyendo todo a su paso hasta abandonar el planeta.

Mientras tanto, Reitan se levanta de entre los escombros y observa el fenómeno en el cielo.

– “¡¿Qué…?!” – se sorprende.

En la distancia puede ver a Shido con la esfera de siete estrellas en la mano. Onisen se la ha entregado.

– “Raichi…” – gruñe Reitan. – “Traidor…”

El objeto desaparece de la mano del diablo. 

– “Y así queda pagada mi deuda…” – sonríe Shido.

Reitan embiste a toda velocidad, pero la neblina envuelve a Onisen y Shido, que desaparecen.

El herajín se queda confuso entre la humareda, cuando se da cuenta de que los hermanos Para están a su lado.

– “¿Eh?” – se extraña Reitan.

– “Nos estábamos de acuerdo…” – dice Bon Para. – “Y nos han echado.” – se disculpa.

Cell observa el páramo desolado que ha quedado tras su “Gamma Burst – Ho”. El insecto no tiene fuerza. Su cuerpo se está convirtiendo en ceniza.

– “Este es… el límite…” – sonríe el insecto con melancolía. – “…de este cuerpo…”

El viento barre los restos de Cell. Sus cenizas se unen a la polvareda formada tras el ataque.

En mitad del surco de destrucción, la empuñadura de Trunks está clavada en el suelo, quebrada. Un pequeño cristal verde brilla en su interior.

Muy lejos de allí, en Monmaas, la nave de Kamakiri ha aterrizado. El doctor, Kale, Tarble, Spade y su banda caminan por el bosque de gigantes.

– “Este lugar… rebosa energía…” – dice Tarble. – “Es impresionante… ¡Se puede sentir!”

Un enjambre de abejas los sobrevuela.

– “¿Qué nos darían por cualquiera de esos especímenes?” – pregunta Klub.

– “Millones…” – dice Hart. – “¡Son únicos!”

De repente, algo se mueve entre hierbajos.

– “Algo se acerca…” – dice Kale.

– “Un depredador…” – murmura Spade.

Los cuatro cazadores crean arpones de ki.

De repente, un hurón gigantesco se abalanza sobre ellos.

– “¡¡AAAAAH!!” – gritan todos, aterrados.

Pero como un rayo, algo se aproxima volando entre árboles.

Broly, vestido con una versión diminuta de la ropa de los gigantes, intercepta al hurón en pleno vuelo y le propina una patada, apartándolo y estrellándolo contra un árbol.

La mirada de Kale lo dice todo. Sus ojos se llenan de lágrimas de alegría.

– “Broly…” – dice ella, con la voz cortada. – “¡¡BROLY!!” – exclama feliz.

Antes de que Broly pueda tomar tierra, Kale se abalanza sobre él y lo abraza.

– “¡Hola!” – saluda él con inocencia.

Tarble se seca las lágrimas.

– “Nos tenías preocupados… ¿y estabas aquí de vacaciones?” – dice el saiyajín.

El hurón se recupera y sacude su cabeza antes de avanzar hacia ellos.

– “¡Cuidado!” – alerta Spade.

Broly camina al encuentro del animal, que ahora agacha la cabeza y lame al saiyajín.

– “¡¿EH?!” – se sorprenden todos.

– “Es un amigo…” – dice Broly mientras le acaricia la cabeza – “Solo estaba asustado…”

Todos miran con recelo la extraña pareja.

Montados sobre el hurón, todos cruzan el bosque.

– “¿A dónde vamos?” – pregunta Kale. 

– “Estamos cerca.” – sonríe Broly.

Al llegar a un claro, una aldea de pocas casas gigantescas aparece.

– “¡¡HOLAAA!!” – grita Broly mientras avanzan hacia una casa.

– “¡¡BAAAAH!!” – saluda el gigantesco amigo de Broly.

– “¿Es…? ¿Es amigo tuyo?” – pregunta Kale, asustada.

– “Es Bah…” – dice Broly. – “Él me curó… Cuidó de mí.” – sonríe.

El hurón se detiene frente al gigante y Broly es el primero en apearse.

– “¡Hola, Bah!” – saluda Broly. – “¡Son amigos!” – señala a los demás.

– “Baaaaah…” – sonríe el gigante.

– “Y se llama Bah, ¿eh?” – se rasca la cabeza Tarble, con cierta vergüenza ajena por su amigo.

DBSNL // Capítulo 236: Hold my hand

DBSNL // Capítulo 236: Hold my hand

“Papá…”

En Jinko, Cell y Shiras caminan el uno hacia el otro. Trunks, aún incrédulo ante la aparición del insecto, contempla la escena.

Cell y el patrullero se quedan frente a frente a pocos centímetros el uno del otro

– “Criatura artificial…” – dice el ángel. – “Como osas presentarte ante mí… Eres solo una burda imitación…”

– “¿Imitación?” – sonríe Cell. – “Te enseñaré lo real que es mi poder…”

El insecto propina un codazo ascendente directo a la barbilla del ángel, haciéndolo salir volando varios metros.

Shiras recupera la estabilidad en el aire, pero Cell se ha teletransportado detrás de él y le propina un golpe con ambos puños unidos que lo remite al suelo.

El patrullero da una voltereta y cae de pie, pero en ese instante se da cuenta de que cuatro clones de Cell lo rodean.

– “¡¿Eh?!” – se sorprende Shiras.

Los insectos disparan un Masenko y el patrullero salta para evadirlo.

En el cielo, otro Cell espera.

– “¡¡SHIN KIKO-HO!!” – dispara el insecto.

Shiras recibe un impacto directo y es remitido al suelo de nuevo, incrustándose en la superficie de Jinko.

Trunks contempla boquiabierto lo que sucede.

– “El poder de Cell… es… es impresionante…” – dice el mestizo. – “¿Cuándo ha obtenido tanta fuerza? ¿Y cómo?”

Shiras intenta volver a la superficie, pero Cell dispara de nuevo para intentar retenerlo.

El patrullero usa el salto temporal para evadir el ataque y presentarse ante Cell

– “¡¿EH?!” – se sorprende el insecto.

Shiras atraviesa el abdomen del insecto con su vara.

– “Tu poder es insignificante.” – sonríe el patrullero. – “Jamás lograrás derrotarme.”

Cell agarra la vara del ángel.

– “No me subestimes…” – gruñe el insecto.

Cell escupe a Shiras, dándole en el pecho.

– “Je…” – sonríe el insecto.

La transformación en piedra se extiende por el cuerpo del enemigo, pero éste no parece preocupado.

El cuerpo de Shiras brilla con luz verde y el tiempo retrocede para él, liberándose así de la maldición.

– “Eso no funcionará…” – se mofa Shiras.


La cola del insecto se abre y libera múltiples Cell Junior de aspecto diabólico que embisten al patrullero mientras ríen.

Shiras se ve obligado a retroceder, sacando el arma del cuerpo de Cell.

El patrullero masacra a todos los enemigos con suma facilidad, haciendo que cada uno estalle de un golpe.

En el suelo, Trunks camina tambaleándose hacia el combate

– “No es suficiente…” – murmura Trunks. – “Ese poder devastador… y no es suficiente…”

El mestizo pisa algo que llama su atención. Es la empuñadura de su arma, con una pequeña porción de la hoja rota en diagonal.

Trunks se queda mirando su reflejo la espada, distorsionado y resquebrajado.

Cell regenera su abdomen. Shiras ha acabado con todos los Cell Jr.

– “Castigaré tu osadía, abominación.” – gruñe Shiras.

Una gota de sudor recorre la frente de Cell.

– “Amo los retos…” – responde el insecto. 

En Makyo, el ozaru Son Gohan sigue enzarzado en una violenta pelea con Piccolo. Los dos personajes se golpean con todas sus fuerzas. Los dos sangran.

Pan sufre al ver a su padre y a su querido tío en ese estado.

– “¡¡PAPÁ!!” – clama ella. – “¡¡TÍO PICCOLO!!”

Krilín la agarra del brazo.

– “Es inútil, Pan…” – niega el terrícola. – “No podemos detenerlos.”

Ub deja a Baicha en el suelo y éste corre a abrazar a Mai.

Al chico de Isla Papaya le cuesta mirar a la mujer a los ojos, sabiendo todo el daño que ha causado.

– “Gracias, Ub.” – dice ella.

El muchacho mira ahora a Mai con sorpresa que se convierte en alivio.

– “Vosotros otra vez…” – interrumpe Shula. – “¿Y el Kaioshin?”

– “Pues…” – responde Ub, algo avergonzado.

En la Tierra, Madas protesta airado frente a Brief y Oli.

– “¡¡Y me han dejado tirado!!” – lamenta el ira-aru. – “¡¡Esos mocosos!! ¡Se han ido de repente y sin decir nada!”

Baba mira al cielo, preocupada.

– “Mi magia ya no puede guiar a nadie…” – piensa la bruja. – “El destino del Universo se decidirá hoy…”

– “¡¡Tú, jovencita!!” – le recrimina Madas. – “¡¡Explícame qué tramas!!”

– “¡¿Yo?!” – dice Baba, haciéndose la inocente. – “¡No sé de qué me habla!”

– “¡Puedo leer tu mente!” – insiste el ira-aru. – “¡Sé lo de la Bella Durmiente!”

– “¡AH!” – exclama Baba. – “Eso…”

En Makyo sigue el duelo. Gohan intenta morder a Piccolo, pero el namekiano agarra sus mandíbulas, deteniendo así su avance.

Piccolo encoje rápidamente y se introduce en la boca del ozaru, que cierra sus fauces.

El simio se relame antes de bramar al cielo, victorioso.

– “¡¿Se acabó?!” – se pregunta Bra.

– “No…” – dice Krilín. – “Creo que no…”

De repente, Gohan empieza a gruñir. El ozaru se sujeta la barriga como si sufriera alguna extraña dolencia. Su barriga deja entrever destellos amarillos en su interior.

– “¡¡GRAAAAH!!” – grita de dolor el simio.

Krilín está preocupado.

– “Piccolo le está atacando desde dentro…” – dice el terrícola, asombrado.

Gohan parece prepararse para regurgitar. Su interior se ilumina de color rojo y, de repente, el ozaru mira al cielo y abre su enorme boca, emanando de ella una columna de ki que se pierde en el espacio. 

Piccolo sale disparado de la boca del simio y cae al suelo, humeante.

– “Ja… jaja…” – ríe Daimaoh, malherido.

Gohan busca a su ahora diminuto enemigo hasta encontrarlo y clava una aterradora mirada en él.

– “¡¡GRRRAAAAAH!!” – grita el saiyajín, furioso.

Pan sale volando a toda velocidad y se interpone entre los dos rivales con los brazos y las piernas en cruz, frente al rostro del mono.

– “¡¡BASTA!!” – exclama ella. – “¡¡PAPÁ!!”

El simio mira a la minúscula terrícola.

– “Grrr…” – gruñe el ozaru.

– “Papá…” – dice Pan. – “¡Soy yo! ¡Soy tu hija! ¡Soy Pan!”

En el suelo, Piccolo se pone en pie, cansado.

Pan insiste.

– “Eres mi padre… ¡Eres un héroe!” – llora ella. – “¡Proteges la Tierra! ¡Eres el Gran Saiyaman!”

El simio no parece reaccionar a esas palabras y ruge con fuerza, haciendo retroceder a la muchacha, que tarda en recuperar la estabilidad.

– “¡¡PAN!!” – sufre Bra.

El ozaru alza su mano, dispuesto a dar un manotazo a la muchacha, pero de repente, algo extraño sucede. De la tierra alrededor de Gohan emana una serpiente de roca que se enrolla en el mestizo hasta su brazo y lo aprisiona, restringiendo su movimiento.

La cabeza de la serpiente revela sobre su frente la silueta de una mujer; Asa-Gao.

Krilín se sorprende al volver a ver a esa extraña mujer.

– “Es la mujer de Jung…” – dice el terrícola, asombrado.

– “No siento ningún ki…” – anuncia Pino. – “Esto debe ser magia…

– “¿Hechizó a Gohan?” – se pregunta Krilín.

Pan, lejos de aprovechar el momento para huir, avanza hasta el hocico del ozaru.

– “Papá…” – llora ella. – “¡Piensa en mamá! Tienes que reaccionar… Te necesito… Tenemos que salvar al abuelo y resucitar a mamá y a los demás… Por favor, papá…”

La muchacha abraza el hocico del simio, que arruga la nariz.

La mirada de Gohan parece cambiar. Recuerdos de su mujer y su hija inundan su mente. Videl en el instituto Orange Star, descubriendo su identidad de Gran Saiyaman, entrenando en el Monte Paoz, esperando para la ronda clasificatoria del Torneo Mundial de Artes Marciales, recibiéndole tras la derrota de Majin Bu, embarazada; Pan en sus brazos por primera vez, presentándola a Satán, entrenando con Goku, participando en su primer torneo, los tres en un parque de atracciones…

El mono deja de forcejear con el agarre de la serpiente y se relaja. El reptil de roca se desmorona. La figura de Asa-Gao, ahora con una sonrisa en su rostro, se deshace en mil pedazos.

El mono empieza a disminuir de tamaño lentamente.

En el Makai, Vegeta corre por la oscura cueva. 

– “¿Dónde estoy?” – se pregunta el saiyajín. – “¿He pasado ya por aquí? ¡No veo nada!”

En el exterior, Dabra y Sesshoseki pelean. La espada del Rey se cruza con el martillo del desertor.

– “Morirás como un cobarde…” – dice el Rey de los Demonios.

– “Ese miserable… mató a mi amada Asa-Gao…” – dice el demonio. – “¡Sería un cobarde si siguiera a sus órdenes!”

– “¿De qué estás hablando?” – dice Dabra.

– “Moro…” – dice Sesshoseki. – “Lo recuerdo… ¡Lo recuerdo todo!”

– “¡¿EH?!” – se sorprende Dabra, desconcertado. – “Eso no es posible…”

Sesshoseki da un cabezazo a Dabra y lo hace retroceder. El diablo se prepara para atizar al enemigo con su martillo, pero Dabra invoca una daga y se la lanza, obligándolo a protegerse. 

Dabra dispara una bola de fuego que engulle a Sesshoseki antes de estallar.

Sesshoseki retrocede, con su cuerpo humeante.

En el castillo del Makai, Goten y Trunks pelean con el diablo mientras su hermana observa.

El demonio propina un puñetazo a Goten que, pese a casi perder el conocimiento, se agarra al brazo del enemigo.

Trunks aprovecha para darle un puñetazo al demonio, pero el mestizo casi no tiene fuerzas y apunto está de caerse sobre él.

El demonio lo aparta y luego lo empuja con una patada en el abdomen. Después agarra del pelo a Goten y tira de él para que lo suelte; acto seguido le propina un puñetazo en la cara.

Los dos mestizos, en el suelo, no dudan en levantarse de nuevo

– “¿Necesitas ayuda, hermanito?” – se burla la diablesa.

– “Son muy pesados…” – protesta él.

De repente, alguien cae del cielo. El suelo estalla bajo los pies de los demonios, formando un cráter y obligándolos a retroceder.

Un nuevo personaje se interpone entre los dos mestizos y los gemelos diabólicos. Un ser demoníaco de piel celeste, ojos rojos y cabello morado, vestido con elegantes ropajes y armado con un bastón.

Goten y Trunks se miran entre ellos, confusos.

Los gemelos fruncen el ceño.

– “¿Quién eres tú?” – pregunta ella.

El elegante recién llegado se presenta.

– “¿Es que no os enseñan nada a los jóvenes?” – niega el diablo. – “Me llamo Kerubero. Antigua mano derecha del Rey Abraca. Antiguo Guardián de la puerta de Makyo. Antiguo servidor del clan de las brujas. Actualmente… demonio libre.” – sonríe.

FIGUREO DB – Novedades


By: Red_Ribbon_DBZ


De todos es sabido la importante rama de merchandising que arrastra todo el conglomerado de la marca Dragon Ball. Y que una división muy importante de esta faceta son las figuras.

En esta última semana se nos han desvelado varios protagonistas en este sentido para los próximos meses en el país del sol naciente.

El aniversario del juego para móviles Dokkan Battle es siempre una celebración esperada por los cuantiosos fans que tiene repartidos por todo el mundo. Y para el séptimo cumpleaños del título tenemos dos (o quizá son tres) novedades muy jugosas.

Para este 2022, no es una, sino dos figuras las que conmemoran la buena salud un año más del juego: Super Saiyan God Goku y Vegeta. Se venderán por separado, aunque sus respetivas bases están listas para ser expuestas juntas, emulando el paisaje helado de su batalla contra el saiyano legendario en Dragon Ball Super Broly. Fechadas para últimos de este mes de febrero en Japón.

Una de las quejas más extendidas entre muchos coleccionistas es la falta de personajes clave en el desarrollo de Dragon Ball en el abanico de figuras a lo largo del año.

Uno de los protagonistas habituales de estas quejas es Majin Boo, en cualquiera de sus formas. Pues este mes de mayo, el país nipón recibirá una caja especial con un buen surtido de la creación de Bibidí.

HG Premium Box Majin Boo nos trae hasta el Boo en forma del relleno de Dragon Ball Super, además de otras 7 figuras que oscilan entre los 7 y los 12 centímetros. 12,000 yenes de incio tienen la culpa.

El mes de junio vendrá cargado de material dragonballero, y dada la cercanía con el estreno de la nueva película, no podía faltar algún integrante de la misma.

GxMateria Vegeta. Listo para destruir la Tierra con su Galick-Ho, el príncipe llega en esta línea que se ha convertido en una de las mejores opciones en figuras de PVC debido a su relación de calidad/precio.

Solid Edge Works Gotenks. Emulando directamente una viñeta del manga, la fusión de Goten y Trunks tendrá representación por partida doble. Podrás elegir estado base o Super Saiyano.

Clearise Super Saiyan Rosé Black Goku. Uno de los villanos con más apariciones en las figuras en los últimos tiempos viene con las trasparencias características de esta reciente línea de Banpresto.

DXF Ultimate Gohan, en su versión de Dragon Ball Super: Super Hero.

Gigantic Series Bardock. Su nombre ha sonado mucho en los últimos meses gracias al manga de Toyotaro. 40 centímetros de saiyano listo para poner a prueba tu vitrina.

Y finalmente el más perezoso, ya que llegará en el mes de julio.

Sigue coleando el aniversario de Dokkan Battle que hemos comentado al inicio de la noticia, y en colaboración con la línea Figuarts Zero de Tamashii nos llega el Big Bang Kame Hame Ha de Super Saiyan 4 Gogeta.

Con el acabado característico de este tipo de figuras, que buscan efectos y fastuosidad para presentar piezas que no solo llamen la atención por el personaje en sí, a favor del conjunto.

¿Pensabas que aquí acaba todo? Para nada.

Recientemente se ha anunciado el nuevo Ichiban Kuji de Dragon Ball. Estará basado en la saga de los androides, pero hablaremos de ello mas adelante…

DBSNL // Capítulo 235: Ayuda inesperada

DBSNL // Capítulo 235: Ayuda inesperada

“¿Quién eres tú…?”

Trunks se levanta entre escombros, aún conservando el Súper Saiyajín 3

– “¿Es que nunca es suficiente?” – se pregunta el mestizo. – “¡¿Por qué nunca soy lo suficientemente fuerte?!” – exclama mientras reaviva su aura. – “¡HYAAAAA!” – clama al cielo, exprimiendo hasta la última gota de ki.

El mestizo sale volando hacia el enemigo.

Shiras le espera en guardia, con su mano izquierda hacia delante, con la palma hacia arriba, invitando al saiyajín, y con el brazo derecho en su espalda, ocultando su vara.

– “A nuestro lado eres solo un aficionado.” – murmura el ángel.

Haciendo girar su bastón, Shiras intercepta a Trunks, propinándole un golpe en la barbilla. El mestizo pierde su arma.

Acto seguido, con la punta de la vara le golpea el pecho del mestizo, haciéndole perder su transformación y remitiéndolo al punto del que vino.

No muy lejos de allí, Onisen y Reitan han escuchado a Shido.

– “¿Qué opinas?” – pregunta el demonio.

– “Ni lo sueñes…” – protesta Reitan.

– “No te hablo a ti, herajín.” – dice Shido con desprecio. – “Tu opinión es irrelevante. Hablo al otro lado de la pantalla…” – sonríe.

Reitan frunce el ceño.

– “No me importa lo que diga Raichi.” – dice el herjaín. – “No permitiré que te lleves la Dragon Ball.”

En el planeta-laboratorio del tsufur, el doctor parece pensativo.

Shido insiste.

– “Raichi…” – murmura el demonio. – “Tengo una teoría…” – dice. – “Es casi un presentimiento… y los odio…” – se frustra un instante. – “Son irracionales…”

– “¿De qué hablas?” – protesta Reitan.

– “Quiero probarlo.” – le dice al tsufur. – “Quiero compartir mis respuestas para poder acceder a más preguntas.” – extiende su mano hacia Onisen. – “Acepta mi propuesta… Raichi.”

Reitan tiene un mal presentimiento y mira de reojo a Onisen, pero enseguida recibe un golpe del androide que lo lanza a través de la ciudad. La esfera de siete estrellas queda tirada en el suelo.

Trunks no pretende rendirse y se levanta. Sangra por la boca y se queja del golpe en el pecho.

– “Hit… Whis…” – piensa el mestizo. – “Gohan… Jaco… Toppo… Mamá… ¿Habéis muerto en vano?”

Trunks reclama su arma, que acude rauda a su llamada… pero al pasar junto a Shiras, éste se da la vuelta rápidamente y la batea, partiendo la espada en varios pedazos

– “Ah… ah…” – respira el mestizo con dificultad.

Lágrimas recorren su rostro.

Shiras apunta con su mano izquierda a Trunks y materializa una esfera de ki verde.

El mestizo, pese a estar a kilómetros de distancia y tener la vista borrosa, puede ver un pequeño destello esmeralda en lontananza.

Shiras dispara. El rayo de ki se aproxima al mestizo rápidamente.

Trunks cierra los ojos con fuerza, decepcionado consigo mismo, asumiendo su nuevo fracaso.

De repente, algo se ha interpuesto entre él y la muerte. El ataque ha chocado contra una cúpula invisible que lo protege.

– “¿Eh?” – se sorprende el mestizo, que abre los ojos.

Una voz le habla.

– “Trunks… Tan inútil como siempre…” – dice el recién llegado.

El mestizo se da la vuelta y se sorprende al ver a un viejo enemigo.

– “¡¿CELL?!” – exclama Trunks.

Shiras cesa su ataque. Cell desvanece la barrera.

– “Ese tipo…” – murmura Shiras. – “Estaba en Popol… El androide que se proclama perfecto…”

Cell camina hasta adelantar a Trunks

– “¿Qué haces aquí?” – le pregunta el mestizo.

– “He sentido varias energías interesantes en este lugar…” – responde Cell. – “No voy a mentirte, me interesaba más otro combate…” – fanfarronea. – “Pero luego he sentido su presencia…” – frunce el ceño, poniéndose serio.

– “¿Lo conoces?” – se sorprende Trunks.

– “Nadie me hace sentir inferior…” – gruñe Cell. – “Nadie me humilla y se sale con la suya…”

El ki de Cell aumenta de forma descontrolada. Su cuerpo brilla. Trunks se ve obligado a cubrirse el rostro y casi sale volando por el poder que emana del insecto.

Cell se ha transformado. Trunks observa con asombro la nueva forma del androide.

La mirada de Cell denota una determinación nunca vista antes en el insecto.

En Makyo, el ataque de Piccolo cae sobre la superficie del planeta y sobre Gohan. Un cráter empieza a formarse a medida que la esfera de ki se incrusta en el frío páramo de roca granate.

– “¡¡SON GOHAN!!” – sufre Krilín.

El ataque sigue avanzando. Las montañas de los alrededores se derrumban. Un terremoto sacude Makyo. El suelo se resquebraja.

Mai abraza a Baicha. Shula y Hinoyagi miran con horror lo sucedido.

– “Moriremos todos…” – murmura el ira-aru, aterrado.

Pero de repente, un rugido ensordecedor estremece a todos los presentes.

El ataque de Daimaoh empieza a retroceder

– “¡¿Qué demonios…?!” – se sorprende Krilín.

– “Gohan… está…” – dice Pino.

El cuerpo de Gohan aumenta de tamaño, su hocico crece, sus manos cada vez abarcan más del ataque de Piccolo. 

– “¡¡Se está transformando en mono gigante!!” – exclama Mai, que recuerda al pequeño Son Goku destrozando el castillo de Pilaf. – “¡¿Por qué?!”

– “Está perdiendo el control…” – murmura Krilín.

El simio gigante de pelaje dorado abre sus fauces y dispara una esfera de ki rojo que se incrusta en el ataque de Piccolo y empuja la esfera de ki hacia el cielo, donde se pierde.

El namekiano observa a Gohan con curiosidad cuando una nueva jaqueca sacude su mente. Imágenes de Gohan convertido en ozaru durante su entrenamiento esperando a la llegada de los saiyajín. Gohan durmiendo en la intemperie sobre una montaña elevada. Un par de manzanas.

– “Ese no soy yo…” – gruñe Piccolo. – “Yo soy el Rey de los Demonios… ¡SOY PICCOLO DAIMAOH!”

Gohan clava su mirada en él y dispara con su boca.

Piccolo se eleva por encima del ataque para evadirlo y pone rumbo hacia el mestizo.

– “¡¡JAJAJA!!” – ríe de forma macabra.

El namekiano empieza a crecer a medida que cae sobre Gohan, haciéndose así gigante antes de darle un puñetazo en la cara al ozaru.

Dibujado por Beldum

El simio cae de espaldas al suelo.

Krilín sufre por sus amigos.

– “Hay que cortarle la cola…” – dice el terrícola.

– “Si haces eso, Piccolo lo matará.” – dice Pino.

– “Maldita sea…” – gruñe Krilín. – “¿Es que solo podemos mirar mientras nuestros amigos se matan?”

En el castillo, Baicha se libera del abrazo de Mai.

– “¡¡BAICHA!!” – exclama ella.

Pero el pequeño humano, con lágrimas en los ojos, corre hacia los dos titanes.

Piccolo se sienta sobre el ozaru y le propina un puñetazo tras otro en la cara. Gohan intenta dispararle con sus fauces, pero cada golpe se lo impide.

Baicha se acerca al rostro de Gohan.

– “¡¡GOHAN!!” – exclama el niño. – “¡¡BASTA!! ¡GOHAN!”

Finalmente, Gohan logra agarrar los brazos de Piccolo y retener al namekiano lo suficiente para cargar una esfera de ki, pero en el último instante, Daimaoh se libera y nuevo puñetazo hace que el ozaru gire su rostro hacia un lado antes de disparar.

Una gigantesca bola de energía roja se aproxima a Baicha.

– “¡¡NOO!!” – llora Mai.

– “¡¡BAICHA!!” – exclama Krilín, que intenta correr hacia él.

Una gran explosión sacude el lugar.

Todos se quedan helados antes de ser empujados por la violenta onda expansiva. 

Piccolo y Gohan siguen peleando, ajenos a lo ocurrido.

De repente, Ub aparece junto a Mai con Baicha en brazos, con su uniforma de Papayaman, pero sin casco.

– “Ha estado demasiado cerca…” – suspira el chico de Isla Papaya.

– “¡¿Ub?!” – se sorprende la mujer.

Pan y Bra aterrizan junto Krilín. Pan viste el uniforme de Piccolo con collarín blanco, Bra viste su mono negro con camiseta rosa.

– “Chicas… ¡Estáis vivas!” – se emociona el terrícola. – “Pero… ¿Qué hacéis aquí?”

– “Es una larga historia…” – dice Bra.

– “Estábamos en la Tierra cuando sentimos las energías de Piccolo y papá…” – dice Pan. – “Ub usó el Shunkanido.”

– “¡¿Ub también está aquí?!” – se preocupa Krilín, que cuyo último recuerdo del chico era poseído por Janemba.

– “Ha vuelto a la normalidad… pero ahora es completamente humano.” – dice Pan.

El rugido del ozaru interrumpe la conversación. Pan se queda de piedra al ver a su padre transformado en simio.

– “¡¿Qué…?! ¡¿Qué significa esto?!” – se pregunta ella, aterrada. – “¿Papá?”

En el Makai, Dabra se levanta de entre los escombros y mira a su agresor. Alguien ha intervenido en su duelo con Vegeta.


Frente al saiyajín, un diablo armado con un martillo desafía al Rey de los Demonios.

– “¿Quién eres tú…?” – pregunta Vegeta, que se arranca la lanza del muslo.

– “Eso no importa. Conozco a Gohan.” – responde él.

– “¡¿Gohan?!” – se sorprende el saiyajín.

Dabra camina hacia ellos.

– “Sesshoseki…” – sonríe el diablo. – “Desertor…”

Sesshoseki carga el martillo sobre su hombro derecho.

– “Tu amigo se encuentra en esa dirección.” – le dice a Vegeta, señalando la cueva. – “No hay tiempo que perder.”

– “¡¿EH?!” – dice Vegeta, confuso.

Sesshoseki deja caer su maza al suelo y una prisión de roca encierra a Dabra.

– “¡Largo!” – insiste el diablo.

Vegeta aprieta los dientes. No soporta tener que abandonar el combate, pero entiende lo que hay en juego.

El saiyajín sale volando hacia el interior de la oscura gruta.

Dabra eleva su poder y rompe su prisión.

Sesshoseki se pone en guardia. Una gota de sudor recorre su frente.

– “¿Osas enfrentarte a tu Rey?” – dice Dabra.

– “Para llamarme desertor, creo que tú fuiste el que aceptó ser el criado de un brujo con tal de salir de aquí…” – responde Sesshoseki con cierto retintín.

Dabra frunce el ceño, ofendido. Sesshoseki agarra con fuerza su martillo.

Cerca del castillo del Makai, Goten y Trunks se encuentran cara a cara con los gemelos demoníacos. Los dos mestizos se han quedado sin fuerzas y parecen a merced de sus enemigos.

Goten se pone en pie y se coloca junto a su amigo.

– “Pelearemos hasta el final…” – dice el hijo de Goku.

– “Iba a proponerte lo mismo…” – sonríe Trunks.

Los dos elevan su ki, pero ni siquiera logran transformarse. 

– “Qué bonito…” – finge emocionarse la diablesa.

El hermano da un paso al frente y golpea los puños entre sí.

– “Deja que yo me encargue…” – dice él.

Ella suspira.

– “Está bien… Son todo tuyos.” – dice la mujer.

El hombre prepara sus garras.

– “Voy a destriparlos.” – se relame.