DBSNL // Capítulo 273: Desatado

DBSNL // Capítulo 273: Desatado

“No esperaba que esto se complicaría tanto…”

Un monstruoso Raditz, con medio cuerpo cubierto por esa extraña secreción morada grita con rabia. De su extremidad cercenada brota un nuevo apéndice de aspecto viscoso en forma de brazo.

– “¡¿Se regenera?!” – pregunta Krilín, asqueado.

– “Lo pude ver en sus ojos cuando se transformó…” – dice Piccolo. – “Hay algo extraño en él…”

– “Sea lo que sea, tenemos que acabar con él antes de que cause más daños…” – dice Ten Shin Han.

– “Si atacara una ciudad sería catastrófico…” – añade Chaoz. – “Sin las Dragon Balls…”

Gohan frunce el ceño.

– “No intentéis pelear cuerpo a cuerpo.” – dice Gohan. – “Solo yo puedo enfrentarme a él.”

– “Ayudaremos como podamos.” – asiente Pino.

El suelo se rompe bajo los pies de Raditz.

– “¡VAMOS!” – exclama Gohan.

Pino y Ten Shin Han apuntan al enemigo, el primero con sus cañones de antebrazo y el segundo con sus manos formando un rombo.

– “¡¡HAAAAA!!” – disparan los dos.

Un torrente de energía empuja a Raditz, que sigue avanzando a través de la proyección de energía, cubriéndose con su brazo gelatinoso.

Humeante, Raditz alcanza a Gohan, que lo esperaba.

– “Je…” – sonríe el mestizo.

El saiyajín se choca contra una barrera de energía generada por Lapis y Lázuli.

– “Tsk…” – gruñe Raditz, confuso.

Raditz rompe la barrera de un puñetazo. Gohan retrocede para evitar el golpe, que rompe el suelo.

– “¡TAIYO-KEN!” – ciega al enemigo.

Raditz cierra los ojos, frustrado, y se cubre la cara.

– “¡¡AAAAH!!” – grita el monstruo.

Gohan se aparta. Piccolo, usando su Kaioken, ha preparado una granada de luz que lanza a bocajarro. 

La esfera de ki impacta contra el abdomen del enemigo y lo empuja varios metros de distancia antes de estallar.

Raditz, con su ropa rota, solo llevando un slip negro, mira a su alrededor, entre la humareda, cuando adivina entre las sombras un centenar de siluetas que lo rodean.

– “¿Eh?” – se extraña.

– “¡¡ADELANTE, FANTASMAS!!” – exclama Gotenks.

Una marabunta de fantasmas kamikaze se abalanza sobre Raditz, provocando cadena de explosiones que sacuden la zona.

Cuando termina la escandalera, el silencio se apodera de la zona.

– “¿Lo hemos conseguido?” – se pregunta Krillín.

– “¡Nadie podría sobrevivir a eso!” – presume Gotenks, con los brazos en jarra.

Piccolo y Gohan miran muy serios a la nube de polvo, donde se intuye una silueta.

– “¡¿Es que es inmortal?!” – se asusta Yamcha.

– “¿Qué clase de monstruo ha creado la Red Ribbon?” – se pregunta Lapis.

Mientras tanto, Hedo le ha contado a Oli sus tratos con Shido.

– “Lo siento… Solo quería parecerme a él…” – suspira el científico, apenado. – “Jamás debería haber aceptado esa ayuda…”

– “Gero no era el hombre que muchos creen.” – responde Oli. – “La venganza le consumió… Pero su corazón no siempre estuvo lleno de odio.” 

– “¿Eh?” – se extraña Hedo. – “Pero… Sus logros…”

– “Solo intentaban llenar un hueco en su corazón.” – dice Oli, mirando a Pino en el horizonte. – “Y en el mío.”

La nube de polvo se disipa y un hombre completamente cubierto por un líquido morado viscoso se presenta ante nuestros amigos.

– “¡¿EH?!” – se quedan todos aterrados.

Algunos mechones de cabello pueden verse entre la masa viscosa. Sus ojos rojos. Una luz amarillenta latente en el pecho se deja entrever entre las capas de tan repugnante sustancia.

– “¿Qué significa esto…?” – se pregunta Gohan.

– “Su poder… no ha disminuido…” – advierte Piccolo, con una gota de sudor recorriendo su sien.

– “Creo que ha… ha aumentado…” – añade Ten Shin Han.

Gotenks aterriza frente a todos.

– “Me ha dejado en ridículo otra vez…” – aprieta los dientes. – “¡¡NO LO PERMITIRÉ!!”

La fusión aviva su aura.

– “Ka… Me…” – se prepara. – “Ha… Me…” – reúne una inmensa cantidad de energía. – “¡¡¡HAAAAAAAAAA!!!” – dispara.

Un torrente de ki azul se aproxima a Raditz, que espera inmóvil.

– “¡TODOS AL SUELO!” – exclama Piccolo.

– “¡Ese idiota va a destruir la Tierra!” – se preocupa Yamcha.

Los guerreros Z se lanzan al suelo, preparados para la explosión.

Pero en el último instante, Raditz levanta su mano, que se torna gigante y frena el Kamehameha en su palma.

– “¡¿EH?!” – se sorprenden todos.

Raditz cierra su gigantesca mano y el Kamehameha estalla en ella, generando una explosión que revienta la extremidad del saiyajín.

– “¿Estás… estás de broma…?” – titubea Gotenks.

El brazo gelatinoso de Raditz se regenera.

– “Tsk…” – se preocupa Gohan.

El brazo no deja de crecer, y el cuerpo de Raditz pronto se adapta, aumentando también de tamaño.

– “¡¿QUÉ?!” – se asustan todos.

Un gigante más alto que un ozaru se alza sobre el páramo desértico.

– “¿Qué hacemos ahora?” – pregunta Krilín.

Pero antes de que nuestros amigos puedan reaccionar, Raditz abre su enorme boca, que se ilumina de color rojo, y apunto esta de proyectar el ataque sobre nuestros amigos.

De repente, una esfera de ki amarillo pasa volando sobre nuestros amigos y se introduce en la boca del saiyajín, haciéndole estallar la cabeza.

La onda expansiva de la explosión sacude la zona, arrasando con todos los presentes, que son arrastrados por la fuerte ventisca. 

El cuerpo de Raditz cae al interior del cráter donde se encontraba la base.

Gohan, Piccolo, Gotenks y la fusión de las chicas, los únicos que han logrado mantenerse en pie, se dan la vuelta.

– “¡VEGETA!” – sonríe Gotenks al ver al saiyajín.

Vegeta aterriza entre nuestros amigos.

– “No esperaba que esto se complicaría tanto…” – murmura el saiyajín. – “Debí poner fin a esto desde el principio.”

– “¿Estabas observando?” – pregunta Gohan, un poco molesto.

La Tierra tiembla. Raditz se levanta en el interior del cráter y su cabeza gelatinosa, regenerada, asoma.

– “Esta amenaza va mucho más allá de lo que podría parecer…” – advierte Vegeta.

– “¿Qué sugieres?” – pregunta Gohan.

El saiyajín aviva su aura incolora, que repentinamente se torna magenta, igual que su cabello.

Los presentes se sorprenden al verlo.

– “Vegeta…” – se preocupa Piccolo. – “No deberías…”

– “Yo me encargaré de él.” – dice Vegeta. – “Parece que soy el único capaz…” – fanfarronea como antaño.

Una gota de sudor frío recorre la frente del saiyajín, que camina hacia el enemigo.

DBSNL // Capítulo 272: Inestable

DBSNL // Capítulo 272: Inestable

“¿Es que nunca nos dejarán en paz?”

Raditz, con su cuerpo deforme y su mente nublada por la ira y recuerdos fragmentados, embiste a Gohan.

El mestizo se cruza de brazos para detener el puñetazo del brazo simiesco del saiyajín y sale repelido, deslizándose sobre el suelo varios metros y dejando dos surcos bajo sus pies.

Gotenks, transformado en Súper Saiyajín 3, observa sorprendido la nueva forma del enemigo.

– “¿Qué clase de monstruo…?” – se pregunta la fusión.

Gotenks mira al cielo.

– “¿Ha sido por la forma en que se ha transformado?” – se pregunta.

Raditz embiste de nuevo a Gohan y éste se eleva hacia el cielo.

El saiyajín sonríe de forma macabra y prepara un ataque de ki morado en su mano gigante.

– “¡¿EH?!” – se sorprende Gohan al sentir la inmensa cantidad de energía que acumula.

Raditz extiende la mano hacia el enemigo y dispara. Un torrente de energía morado, como si de una gran señal luminosa se tratara, es proyectada hacia el cielo, engullendo a Gohan y haciéndose visible a miles de kilómetros a la redonda.

Mientras tanto, Vegeta pisa el pecho del desmembrado Shido y le apunta a la cabeza.

– “¿Qué eres?” – insiste el saiyajín. – “¡Responde!”

– “Jejeje…” – ríe el diablo.

Poco a poco, el rostro de Shido se deforma. Sus labios se tornan rojos y su boca grande. Un ojo se convertirse lentamente en una gema verde.

Después de disparar, el brazo de Raditz parece supurar un extraño líquido viscoso morado.

Gohan, con su cuerpo humeante, se precipita contra el suelo y se estrella.

– “¡GOHAN!” – exclama Ub.

Raditz se mira el brazo, confuso, y toca esa extraña secreción, que se queda pegada en sus dedos.

Gotenks se abalanza sobre el saiyajín y le propina una fuerte patada en la cara, en su lado derecho… pero Raditz solo pierde un poco el equilibrio. 

– “Tsk…” – se preocupa Gotenks al ver lo inefectivo que ha sido su ataque.

Raditz agarra el pie de Gotenks y lo estrella contra el suelo, una y otra vez, sacudiendo a la fusión como si fuera un muñeco de trapo hasta que la fusión se deshace, dejando confuso al saiyajín. Goten y Trunks están inconscientes.

Ub vuela hacia Raditz a toda velocidad, pero el saiyajín lo mira y con un cañonazo invisible de energía lo empuja hacia el horizonte, desintegrando la mayor parte de su ropa y dejándolo fuera de combate.

Pan y Bra, que han recuperado el conocimiento, aprovechan la distracción para le atacarle por la espalda, transformadas en Súper Saiyajín, creando un ataque de ki entre las dos que proyectan a bocajarro contra la espalda de Raditz.

El ataque estalla y ellas retroceden. Están cansadas y les cuesta recuperar el aliento.

La polvareda se disipa lentamente y Raditz sigue en pie, sin inmutarse.

El saiyajín las mira y les punta con su monstruosa mano derecha.

Las dos chicas parecen aterradas.

Pero de repente, Gamma 2 se abalanza sobre el enemigo y le agarra por la espalda, rodeándole el cuello con el brazo, intentando estrangularlo.

Raditz alcanza al androide sin problemas y se lo saca de encima, estampándolo contra el suelo.

Gamma 2 retrocede con una voltereta y se pone en pie, apuntando al saiyajín.

Pero con una velocidad y potencia aterradoras, Raditz propina una patada en el costado a Gamma 2. El crujido hiela la sangre de todos los presentes. La columna del androide se parte como una rama y éste sale propulsado a cientos de kilómetros de distancia.

Pan, rabiosa, embiste de nuevo.

– “¡BASTARDO!” – exclama ella.

Raditz la intercepta con un revés y la deja tirada en el suelo.

– “¡PAN!” – exclama Bra, que carga contra el enemigo.

Raditz la caza al vuelo, agarrándola del cuello con su enorme y supurante mano.

– “Grrr…” – gruñe el simio.

Bra, suspendida en el aire, levanta sus piernas, con un pie sobre el otro, y apunta al enemigo en la cara.

– “¡GARLICK-HO!” – exclama, disparando un ataque de ki con sus pies.

Raditz, sorprendido, retrocede y suelta a Bra, que sale repelida varios metros por su propio ataque.

Bra cae al suelo, agotada.

Raditz exhala por la nariz y sacude su cabeza, molesto.

– “¡¡GRAAAAAAAH!!” – grita furioso.

El saiyajín apunta a Bra con la mano derecha, que empieza a brillar de color morado mientras gotea la pegajosa sustancia.

Ella intenta ponerse en pie, pero las fuerzas le fallan, quedándose de rodillas y con las manos apoyadas en es el suelo.

De repente, dos esferas de ki brotan del suelo e impactan en el brazo de Raditz, obligándolo a levantarlo.

En ese instante, un kienzan corta el brazo del saiyajín, pero se disipa antes de lograrlo por completo, pero otro kienzan lo sigue y logra cercenarlo.

– “¡¡GRAAAAH!!” – lamenta el monstruo.

El brazo cortado brilla intensamente, aún con el ki acumulado, listo para estallar.

Dos barreras de ki envuelven a Raditz, dejándole encerrado con su propio ataque.

La explosión hace temblar la tierra. La primera barrera cae al instante, y en nada cae la segunda. La ventisca sacude la zona. Las barreras han reducido ligeramente la destrucción.

Baicha aterriza al lado de Bra.

– “¿Estás bien?” – pregunta el joven con una sonrisa.

Ella lo mira sorprendida y le devuelve la sonrisa.

Yamcha, Krilín, Marron, Lapis y Lázuli aterrizan un instante después.

– “La Red Ribbon…” – murmura Lapis. – “¿Es que nunca nos dejarán en paz?”

Mientras tanto, Chaoz y clones de Ten Shin Han reparten semillas entre los heridos.

Gohan abre los ojos.

– “¡OH!” – se sorprende al mirar a su alrededor. – “¡Han venido todos!” – se sorprende.

De repente se da cuenta de quién le ha dado la semilla.

– “¡PINO!” – exclama sorprendido.

– “Hola, Son Gohan.” – sonríe el androide.

Oli aterriza junto a Hedo.

– “¿Eh?” – se sorprende él al ver a la mujer, como si viera a un fantasma.

– “Ponte a hablar, Hedo.” – dice ella, muy seria. – “Necesito saberlo todo.”

La polvareda se disipa, revelando a un Raditz cuyo hemicuerpo derecho supura ese líquido morado que casi lo cubre por completo.

– “Es… es… ¡¿Qué hace aquí?!” – se sorprende Krilín.

– “¿Le conoces?” – pregunta Lázuli.

Gohan aterriza junto a ellos. Ten Shin Han, Pino y Chaoz también. Pronto los siguen Goten, Trunks, Pan, Bra y Ub. También se une a ellos Piccolo.

– “Nos enfrentamos a Raditz.” – dice Gohan.

– “El hermano de Goku.” – añade el namekiano.

– “¿No le matasteis hace mucho tiempo?” – pregunta Yamcha.

– “La Red Ribbon lo ha resucitado…” – dice Goten.

– “Más o menos…” – añade Trunks.

– “Su cuerpo, su mente y su poder son tremendamente inestables.” – advierte Gohan.

Chaoz traga saliva.

– “No tenéis que quedaros.” – dice Gohan.

– “¿Estás de broma?” – se mofa Krilín.

– “¿Eh?” – se sorprende Gohan.

– “Hemos luchado junto a Goku durante años.” – dice Ten Shin Han.

– “Un enemigo que nos supera con creces, pocas posibilidades de ganar, la Tierra en peligro…” – añade Yamcha. – “¿Qué hay de nuevo?”

– “Chicos…” – sonríe Gohan.

– “Un último combate antes de la retirada.” – sonríe Krilín.

Piccolo cruje los puños y da un paso al frente.

– “Si todos estamos de acuerdo, ¿qué tal si empezamos?” – dice el namekiano.

Gohan asiente.

Las auras de nuestros amigos estallan y se combinan en una gran llamarada que envuelve al grupo.

– “¡VAMOS!” – exclama Gohan. 

DBSNL // Capítulo 271: Mono rabioso

DBSNL // Capítulo 271: Mono rabioso

“No hay límites para la ciencia…”

Un guerrero humanoide de pelaje dorado, descamisado, se encuentra en el cráter dejado por la caída del gran simio. Raditz se ha transformado.

El saiyajín con ojos inyectados en sangre ruge con fuerza mostrando sus colmillos.

El recién llegado Son Gohan, flotando, luciendo con un pantalón marrón de vestir y una camisa blanca, se queda perplejo al ver a su viejo enemigo con esa forma.

– “¿Raditz?” – murmura el mestizo.

El feroz saiyajín clava su mirada en Gohan.

– “¡¡AHÍ VIE…!!” – intenta advertir el mestizo.

Pero tiene que cruzarse de brazos para detener un puñetazo del enemigo que lo hace retroceder varios metros. El impacto genera una onda expansiva que despeina a todos los que los rodean.

– “Tsk…” – protesta el mestizo.

Las dos fusiones no dudan ni un instante y se precipitan sobre Raditz, pero el saiyajín desaparece y en un solo instante reaparece sobre ellos y cae con sus codos sobre sus espaldas, lanzándoles contra el suelo.

Ub frunce el ceño al comprobar la velocidad y poder del enemigo.

– “Maldita sea…” – refunfuña Ub.

Raditz se da la vuelta y lo mira con una aterradora sonrisa en su rostro.

– “¡¿EH?!” – se asusta el chico de Isla Papaya.

El saiyajín le apunta con su mano derecha, que se ilumina de color rojo.

– “¡AGÁCHATE!” – exclama Gohan, precipitándose sobre Ub y dándole una patada para apartarlo.

El ataque del saiyajín pasa de largo bajo las piernas de Gohan y cae en el horizonte, sobre el mar, causando una gigantesca explosión.

Gamma 2 no ha logrado ni moverse. Asiste atónito a toda la acción que le supera.

Raditz mira a Gohan y se relame. El mestizo parece preocupado ante el poder destructivo de su adversario.

– “Raditz…” – dice el mestizo. – “No sé qué haces aquí… Pero deberías estar muerto… ¡Ya no perteneces a este mundo!”

Flashbacks de la pelea con Goku y Piccolo invaden su mente. La imagen de un rayo de ki perforando su pecho le perturba.

Raditz sacude su cabeza para librarse de esos pensamientos.

– “¡¡YAAAAH!!” – se abalanza sobre Gohan.

Gohan esquiva los primeros golpes del enemigo mientras retrocede. La forma de pelear de Raditz es feroz y persistente, pero parece inefectiva ante la técnica del mestizo, que detiene unos ataques y evade otros mientras mantiene la distancia.

Vegeta observa con sorpresa lo ocurrido.

– “¿Ese es Raditz?” – se pregunta el saiyajín.

Shido sonríe.

– “No hay límites para la ciencia…” – presume el diablo, que prepara un dispositivo del que sale un punzón. 

De repente, Shido ataca. Vegeta reacciona rápidamente y evade el ataque, recibiendo un leve corte en la mejilla.

Shido da un paso atrás y sonríe. El dispositivo muestra una luz verde y emite un pitido.

– “¿Qué pretendes…?” – pregunta Vegeta.

– “Esto me servirá.” – sonríe Shido.

– “No abandonaras el planeta con vida.” – frunce el ceño el saiyajín.

– “Los datos ya han sido enviados a mi laboratorio…” – responde el demonio.

– “Tsk…” – protesta Vegeta, apretando los dientes con rabia.

– “Los saiyajín siempre habéis sido muy temperamentales…” – le provoca Shido. – “Creéis que habéis evolucionado, pero sois los mismos monos que arrasasteis el planeta Plant y tantos otros mundos…”

– “Mmm…” – murmura Vegeta al oír ese nombre. – “¿Acaso eres un tsufur?”

Shido sonríe.

– “Soy vuestro creador.” – responde el diablo. – “Vuestro orgullo y vuestras leyendas solo solo una farsa nacida de un tubo de ensayo.”

– “¿EH?” – dice un confuso Vegeta.

Mientras tanto, Raditz y Gohan pelean en el cielo.

Gotenks, aturdido, se pone en pie. A su lado, la fusión de Bra y Pan se ha deshecho y las dos permanecen inconscientes. 

– “Ese bastardo…” – gruñe el guerrero metamor, que aprieta sus puños. – “¡¡YAAAAAAAAAAH!!” – exclama elevando su nivel de combate y transformándose en Súper Siayajín 3.

Raditz se abalanza sobre Gohan, que retrocede mientras se protege.

Pero tres donuts de ki sorprenden al saiyajín rodeándolo y pronto se cierran a su alrededor, atrapándolo.

– “¡JAJAJAJA!” – ríe Gotenks. – “¡TONTO!”

– “¡GRAAAAAAH!” – gruñe Raditz, forcejeando.

Son Gohan salta sobre el enemigo y le propina una doble patada en el estómago con los pies juntos para lanzarlo así contra hacia el suelo, donde se estrella violentamente y genera una gran polvareda.

– “¡Bien hecho, chicos!” – sonríe Gohan, levantando el pulgar a Gotenks.

– “Je, je…” – le devuelve el gesto la fusión.

Gohan desciende hasta tierra firme, frente al lugar donde ha caído el saiyajín.

– “Lo siento, Raditz.” – dice Gohan. – “Sin las Dragon Balls, cada amenaza se ha vuelto más peligrosa. No podemos cometer errores.”

El mestizo prepara un Kamehameha.

– “Descansa de nuevo.” – sentencia el mestizo.

Pero de repente, una gran mano sale de la polvareda y agarra el pie del hijo de Goku.

– “¡¿EH?!” – se sorprende el mestizo, que es arrastrado a la neblina.

– “¡GOHAN!” – se preocupa Gotenks.

Pero en un instante el mestizo sale disparado y se estrella contra el suelo, rebotando varias veces hasta detenerse.

– “Tsk…” – protesta Gohan, poniéndose en pie.

La camisa del mestizo ha quedado hecha trizas.

Entre la polvareda, una monstruosa figura se revela lentamente.

– “¡¿Qué demonios…?!” – se pregunta Gotenks.

Raditz ha sufrido una extraña transformación. Parte de su cuerpo ha regresado a su estado ozaru, quedando deformado.

– “¡¡GRRRAAAAH!!” – ruge Raditz con voz bitonal, reverberando como un grito humano y un rugido animal simultáneos. – “¡¡GOHAN!!”

Dibujado por Ipocrito

El mestizo se arranca lo que queda de su camisa y se pone en guardia.

Los dos adversarios se miran fijamente.

Gohan se envuelve en su aura transparente. Raditz responde con una extraña aura morada.

En la cima de la colina, Shido sigue provocando a Vegeta.

– “¿Para qué quieres mi sangre…?” – dice el saiyajín.

– “No quiero arruinarte la sorpresa.” – responde Shido.

Vegeta alza su mano y apunta al demonio con el pulgar, el índico y el corazón.

– “Se acabó.” – sentencia el saiyajín.

– “Je.” – sonríe Shido.

Un disparo impacta contra el demonio y desintegra su brazo derecho hasta el hombro.

Shido tarda en reaccionar y se mira sorprendido la herida.

– “Hmm…” – murmura Vegeta ante la extraña reacción del enemigo.

El saiyajín dispara de nuevo y le desintegra su pierna izquierda.

Shido cae al suelo.

– “Tsk…” – lamenta el diablo.

Vegeta camina hasta él y le pisa el pecho mientras le apunta a la cabeza.

– “¿Qué eres…?” – pregunta, inquisitivo.

DBSNL // Capítulo 270: Dr. Shido

DBSNL // Capítulo 270: Dr. Shido

“¿Un demonio interesado en la ciencia?”

Vegeta y Shido, disfrazado de soldado de la Red Ribbon, se encuentran cara a cara sobre la colina.

– “Vegeta…” – sonríe el diablo. – “No debería sorprenderme que puedas detectarme tan fácilmente…”

– “Los demonios tenéis un olor difícil de olvidar…” – frunce el ceño el saiyajín.

Raditz ruge en el horizonte.

– “¿Debo suponer que esto es cosa tuya?” – pregunta Vegeta.

– “Solo he echado una mano a un compañero de la ciencia…” – sonríe Shido.

Mientras tanto, Hedo llora la muerte de Gamma 1.

– “No debería haber aceptado su ayuda…” – murmura el doctor. – “Mi ambición nos ha llevado a esto… Solo quería demostrar que estaba a la altura de Gero…”

Vegeta se cruza de brazos.

– “¿Un demonio interesado en la ciencia?” – dice con cierta ironía.

– “Es un mundo tan fascinante que ni el Makai ha podido encerrar mi curiosidad.”– dice Shido. – “Tú deberías entenderlo mejor que nadie… Tu mujer…”

Como una centella, Vegeta propina un puñetazo en el estómago del demonio, que se dobla sobre sí mismo mientras da un paso atrás y luego cae de rodillas al suelo.

– “Menciona a Bulma otra vez, demonio, y será lo último que hagas” – le amenaza Vegeta.

– “Saiyajín…” – sonríe Shido con dolor. – “Siempre tan violentos…”

– “¿Qué haces en la Tierra?” – pregunta Vegeta. – “¿Qué buscas?”

– “Poneros a prueba…” – responde el diablo. – “Y debo decir que esperaba mucho más…”

Cerca de ellos, varias estelas de ki pueden verse cruzar el cielo a gran velocidad.

– “Je…” – sonríe el saiyajín.

Trunks, Bra y Marron aterrizan detrás de Goten.

– “¿Quién es toda esta gente…?” – se pregunta Hedo.

Marron enseguida socorre a Pan.

– “Hola, Goku.” – saluda la hija de Krilín al pequeño. – “Mi padre me ha dado unas cuantas semillas… Tu madre enseguida estará bien…” – le da una senzu a Pan.

Goten sonríe al ver a su chica de nuevo en plena forma.

– “Habéis tardo mucho.” – le dice a Trunks en tono jocoso.

Pan, tras tomarse la semilla, se pone en pie de un salto.

– “¡MAMÁ!” – la abraza Goku Jr.

– “Siento haberte asustado…” – lo abraza.

Ub aparece con el Shunkanido.

– “¡Pan!” – exclama alegre al ver a su pareja sonriente.

Marron sonríe ante la tierna escena.

Pan y Ub se unen a Goten, Trunks y Bra. Los cinco observan al simio.

Raditz los observa mostrando los dientes desde el otro lado del cráter.

– “Su poder es devastador.” – advierte Goten.

– “¿Estáis pensando lo mismo que yo?” – sonríe Bra.

Los cuatro mestizos miran a Ub a la vez.

– “Ya sé lo que eso significa…” – suspira el chico de Isla Papaya. – “Daos prisa.”

Ub se marcha volando hacia el enemigo.

Goten mira a Marron.

– “Será mejor que…” – dice el mestizo.

– “Lo entiendo.” – dice Marron. – “Sé cuándo una pelea me supera.”

Goten asiente.

– “Busca a Piccolo.”- dice el mestizo. – “Su ki ha disminuido mucho, pero aún puedo sentirlo. Sigue vivo.”

Marron asiente. 

Goten emprende el vuelo. Pan lo sigue. Luego Trunks.

Bra está a punto marcharse.

– “¡Bra!” – exclama Marron.

– “¿Eh?” – se detiene la hija de Vegeta.

– “Cuida de Goten por mí.” – dice Marron.

La muchacha se sorprende, pero enseguida sonríe con cierta prepotencia.

– “No te preocupes.” – dice Bra. – “Deberías confiar más en tu novio.” – añade antes de salir volando tras sus compañeros.

Los cinco guerreros vuelan hacia Raditz, que abre sus fauces para recibirlos.

Vegeta sonríe.

– “Este es el verdadero poder de los terrícolas.” – dice Vegeta. – “Nunca luchan solos.”

Gamma 2 observa a los demás dirigirse hacia el combate.

– “Padre…” – le dice el androide a Hedo con cierto pesar.

– “Adelante.” – dice Hedo. – “Sé un héroe.”

Ki rojo arde en la garganta del simio. Pan y Bra se separan hacia la izquierda, Goten y Trunks hacia la derecha. Ub se eleva hacia el cielo.

Raditz sigue a Goten con la mirada.

– “¡Le caigo especialmente mal!” – advierte Goten.

Raditz dispara. Goten y Trunks se escabullen del primer disparo, cuyo estallido hace temblar el lugar y genera una gran ventisca.

El simio se prepara para disparar de nuevo, pero un ataque de ki azul y amarillo impacta en su nuca, haciéndole dar un paso al frene.

El simio se da la vuelta, furioso. Pan y Bra han lanzado un ataque combinado.

– “¡¡GRRR!!” – gruñe Raditz.

En ese instante, Ub desciende a espaldas del simio y le agarra la cola.

– “¡¡TE TENGO!!” – exclama el muchacho.

– “¡¡GRAAAAAH!!” – grita Raditz.

El simio zarandea su cola y Ub intenta sujetarse con todas sus fuerzas.

– “¡Parece que esto no te gusta, ¿eh?!” – le provoca el joven.

Raditz da vueltas sobre si miso, intentado agarrarse la cola sin éxito. Luego empieza a golpearla con todo lo que encuentra su paso, colinas, el suelo, árboles… Pero Ub resiste.

Goten y Trunks por un lado y Pan y Bra por otro ven la oportunidad que esperaban.

– “¡ES EL MOMENTO!” – exclaman.

Raditz sigue intentando librarse de Ub cuando, de repente, parece que su atención se centra al otro lado del cráter.

Ub, magullado por tantos golpes, tarda en reaccionar.

– “Maldición…” – murmura. – “Otra vez no…”

Pero de repente, Gamma aterriza sobre el hocico del simio y le apunta al ojo derecho.

– “¡Esto es por mi hermano!” – exclama el androide.

Un disparo a bocajarro ciega a Raditz.

– “¡¡¡GRAAAAAAAAAAAH!!!” – grita el simio, cubriéndose el rostro.

Mientras tanto, Marron sobrevuela el bosque buscando a Piccolo.

El simio está más furioso que nunca y mira con odio a Gamma 2 y a Ub.

De repente, dos estallidos de luz llaman su atención.

– “¡Bien!” – celebra Ub.

Las dos fusiones metamor se reúnen con ellos en el cielo.

– “Sentimos haberos hecho esperar…” – sonríe Gotenks. – “¡Empieza a temblar, Raditz, porque ha llegado el guerrero más fuerte del universo!”

– “Gracias por la presentación.” – interviene la fusión de Pan y Bra.

– “¡¿Qué?!” – protesta el guerrero. – “¡Nos referíamos a Gotenks!”

Raditz no espera e intenta propinarles un puñetazo; Gotenks se transforma en Súper Saiyjín 2 repentinamente y detiene el gran puño con ambas manos.

– “Je…” – sonríen.

La guerrera metamor se transforma también mientras corre por el brazo del simio. La fusión genera un largo látigo de ki que proyecta hacia el enemigo y le rodea el cuello.

– “¡GRAAAH!” – intenta liberarse el simio mientras ella salta por encima de él y tira con fuerza hacia atrás, haciéndolo retroceder.

Gotenks aprovecha el momento y dispara a discreción.

– “¡¡MISILES MUERE-MUERE!!” – exclama mientras hace llover fuego sobre el enemigo. 

– “¡¡GRAAAAAAH!!” – sufre el simio.

Vegeta y Shido ven la escena en la distancia.

– “Tu plan fracasará, demonio.” – dice el saiyajín. – “Raditz…” – fanfarronea. – “¿Ese era tu as en la manga?”

El simio se desploma contra el suelo mientras los ataques de Gotenks persisten.

Gotenks prepara un Kamehameha.

– “Confías poco en tu camarada…” – sonríe Shido.

– “Eso es porque lo he visto pelear.” – dice Vegeta con prepotencia.

De repente, como un rayo, alguien más cruza el cielo y se une a la lucha. Son Gohan ha llegado.

– “¡SON GOHAN!” – exclama Gotenks al verlo, deteniendo su ataque.

– “¿Estáis todos bien?” – pregunta el recién llegado.

El simio, que yace en el suelo malherido, abre los ojos repentinamente. En su mente, la voz de su hermano retumba.

– “¡SON GOHAN!” – exclama Kakarotto.

Imágenes del pequeño Gohan rompiendo la cápsula saiyajín y embistiendo a Raditz se apoderan de la mente del simio.

– “¡SON GOHAN!” – repite la voz de Son Goku. – “¡GOHAN! ¡GOHAN! ¡GOHAN!” hacen eco.

Shido sonríe.

Un bramido hace templar la Tierra y llama la atención de todos.

Un estallido de ki crea una gigantesca columna que se eleva hacia el cielo, cegando a nuestros amigos, pero poco a poco reduce su diámetro hasta ser de poco más de dos metros.

La polvareda se disipa lentamente. El pilar de ki se apaga. Una figura humanoide espera en tierra ante la sorprendida y aterrada mirada de todos los presentes.