DBSNL // Capítulo 73: Al límite
“Cuidaré de ellas”
Los ángeles y los participantes continúan enzarzados en su combate. Los seres celestiales son claramente superiores e incluso parece que no se toman en serio el enfrentamiento.
Freezer persigue a Palinka con sus discos destructores. Goku usa el Shunkanido para aparecer frente al ángel y golpearle por sorpresa haciendo que caiga al suelo y los discos destructores le sorprendan, pero el ángel los destruye con un golpe de su vara.
– “Su poder es increíble…” – murmura Goku. – “Tendré que darlo todo…” – añade mientras le envuelve el Kaioken y su aura se vuelve de color magenta.
Vegeta se enfrenta solo a Campahri ante la atenta mirada de Mirai Trunks, que intenta concentrarse en percibir los movimientos del ángel.
– “Esperaba más de ti” – se burla Campahri. – “Whis te tiene en muy alta estima”.
El príncipe saiyajín insiste en sus ataques mientras mira de reojo a Son Goku.
– “A este paso no tendremos otra opción…” – piensa Vegeta.
Gotenks, Jaco y Spade rodean a Kus.
– “Solo nos quedan unos minutos más de fusión” – piensa Gotenks. – “Y si uso un ataque potente se agotará al instante…”
Jaco apunta a Kus; y Spade prepara su arpón.
– “Ella es muy superior” – sigue reflexionando Gotenks. – “Nos supera en todos los aspectos. ¿Qué podemos hacer?”
Spade extiende su mano y crea una jaula de ki alrededor del ángel.
– “¡Ahora!” – grita Jaco.
Pero antes de que los participantes puedan moverse, Kus rompe la jaula golpeándola con su vara.
– “¡Maldición!” – exclama Spade, que se lanza a por ella con su arpón en alto.
– “¡Detente!” – grita Gotenks.
Pero el pirata sigue adelante con su ataque. Kus golpea con la punta de su vara la barbilla de Spade, que cae al suelo y ella le apunta con la vara.
Jaco abre fuego, intentando salvar a su compañero, pero el ángel desvía el rayo con su mano sin ni tan sólo mirarle.
Gotenks dispara un ataque de ki, que resulta inútil al chocar contra una barrera invisible que protege al ángel.
Kus sonríe y dispara con su báculo un potente ataque que desintegra a Spade ante la mirada temerosa de Gotenks y Jaco.
Mientras tanto, Cell es noqueado por Cucatail, que ahora golpea a Toppo sin descanso, que a duras penas consigue protegerse.
Mojito ataca a Hit, que se defiende ante los golpes del ángel.
Para sorpresa de Mojito, algo le sacude la nuca y le hace tropezar, momento que Hit aprovecha para golpearle y hacerle retroceder.
– “¿Pero qué…?” – se sorprende el ser divino.
– “¿No decías que conocías todas mis técnicas?” – le dice el asesino.
– “Detener el tiempo no funciona conmigo” – dice el ángel. – “¿Cómo has hecho eso?” – empieza a enfurecerse.
– “¿Crees que detener el tiempo es mi única habilidad?” – responde Hit. – “Puedo navegar en él”.
– “¿Navegar…?” – repite Mojito.
Algo golpea el abdomen de Mojito, que se dobla de dolor y Hit aprovecha para volver a atacarle.
– “¡Puedes ver cómo detengo el presente, pero solo con tus ojos! ¡No puedes seguirme si me muevo en la cuarta dimensión, ángel estúpido!” – dice mientras golpea a Mojito.
– “¿Puedes moverte en el tiempo?” – se sorprende el ángel.
– “Para mí es sólo otra dirección” – responde Hit. – “He estudiado ese maldito anillo durante cientos de años. Conozco todos sus secretos.” – añade con una sonrisa.
Champa y Beerus luchan contra Whis.
– “Ambos habéis mejorado mucho” – dice Whis.
– “No pensé que fueras tan cobarde, Whis.” – le dice Beerus. – “Traicionar al señor Zeno y a todos nosotros…”
– “¡Siempre supe que eras un hipócrita!” – añade Champa. – “¡Siempre con esa estúpida sonrisa!”
– “Lo siento, señor Beerus, señor Champa” – se disculpa Whis. – “Mi deber es hacer lo mejor para el Universo, aunque eso vaya en contra de mis superiores” – responde con su típica sonrisa.
Beerus escucha atentamente las palabras del ángel.
– “Whis… ¿Acaso tú…?” – murmura Beerus.
Ginyu avanza escondido hacia Zeno Zamas.
– “Tengo que acercarme un poco más…” – piensa el soldado.
Vados avanza hacia Piccolo y Gohan, que han fallado en su intento de detener al ángel.
Gohan parece estar ideando un plan.
– “Piccolo, necesito que cures al resto” – dice Gohan.
– “¿De qué estás hablando?” – responde el namekiano. – “No puedes enfrentarte a ella solo”.
– “Si papá y Vegeta caen, todo se ha terminado” – le dice Gohan. – “Yo ganaré tiempo. Aún no he desatado todo el poder de esta transformación” – añade sonriendo.
– “Lo que propones es un suicidio” – insiste Piccolo. – “Recuerda que Videl y Pan te esperan en casa”.
– “Lo sé. Pero no habrá casa a la que volver si no derrotamos a estos bastardos” – responde Gohan.
Piccolo mira a Gohan y recuerda cómo lloraba cuando le entrenó por primera vez, preparándose para la llegada de los saiyajín a la Tierra.
– “Has madurado mucho, Son Gohan” – piensa Piccolo.
El namekiano también recuerda la primera vez que le vio, cuando destrozó la nave de Raditz siendo un crío y golpeó al entonces temible saiyajín.
– “Buena suerte, Gohan” – claudica Piccolo.
– “¡Espera! – exclama el mestizo, que enseguida agacha la cabeza preocupado. – “Si…”.
– “Cuidaré de ellas” – le interrumpe Piccolo.
Gohan esboza una sonrisa cómplice.
– “Gracias, Piccolo” – dice Gohan.
El namekiano sale volando sin demora hacia Goku y Vegeta.
– “¿A dónde va tu amigo?” – dice Vados. – “¿Intenta huir?”
Gohan sonríe al ángel.
– “Tranquila. Yo soy tu adversario.” – le dice Gohan desafiante, usando la lengua de los Dioses.
