DBSNL // Capítulo 73: Al límite

DBSNL // Capítulo 73: Al límite
“Cuidaré de ellas”
Los ángeles y los participantes continúan enzarzados en su combate. Los seres celestiales son claramente superiores e incluso parece que no se toman en serio el enfrentamiento.
Freezer persigue a Palinka con sus discos destructores. Goku usa el Shunkanido para aparecer frente al ángel y golpearle por sorpresa haciendo que caiga al suelo y los discos destructores le sorprendan, pero el ángel los destruye con un golpe de su vara.

– “Su poder es increíble…” – murmura Goku. – “Tendré que darlo todo…” – añade mientras le envuelve el Kaioken y su aura se vuelve de color magenta. 
Vegeta se enfrenta solo a Campahri ante la atenta mirada de Mirai Trunks, que intenta concentrarse en percibir los movimientos del ángel.

– “Esperaba más de ti” – se burla Campahri. – “Whis te tiene en muy alta estima”.
El príncipe saiyajín insiste en sus ataques mientras mira de reojo a Son Goku.

– “A este paso no tendremos otra opción…” – piensa Vegeta.
Gotenks, Jaco y Spade rodean a Kus.

– “Solo nos quedan unos minutos más de fusión” – piensa Gotenks. – “Y si uso un ataque potente se agotará al instante…”
Jaco apunta a Kus; y Spade prepara su arpón.

– “Ella es muy superior” – sigue reflexionando Gotenks. – “Nos supera en todos los aspectos. ¿Qué podemos hacer?”
Spade extiende su mano y crea una jaula de ki alrededor del ángel.

– “¡Ahora!” – grita Jaco.
Pero antes de que los participantes puedan moverse, Kus rompe la jaula golpeándola con su vara.

– “¡Maldición!” – exclama Spade, que se lanza a por ella con su arpón en alto.
– “¡Detente!” – grita Gotenks.
Pero el pirata sigue adelante con su ataque. Kus golpea con la punta de su vara la barbilla de Spade, que cae al suelo y ella le apunta con la vara.
Jaco abre fuego, intentando salvar a su compañero, pero el ángel desvía el rayo con su mano sin ni tan sólo mirarle.
Gotenks dispara un ataque de ki, que resulta inútil al chocar contra una barrera invisible que protege al ángel.
Kus sonríe y dispara con su báculo un potente ataque que desintegra a Spade ante la mirada temerosa de Gotenks y Jaco.
Mientras tanto, Cell es noqueado por Cucatail, que ahora golpea a Toppo sin descanso, que a duras penas consigue protegerse.
Mojito ataca a Hit, que se defiende ante los golpes del ángel. 
Para sorpresa de Mojito, algo le sacude la nuca y le hace tropezar, momento que Hit aprovecha para golpearle y hacerle retroceder.

– “¿Pero qué…?” – se sorprende el ser divino.
– “¿No decías que conocías todas mis técnicas?” – le dice el asesino.
– “Detener el tiempo no funciona conmigo” – dice el ángel. – “¿Cómo has hecho eso?” – empieza a enfurecerse.
– “¿Crees que detener el tiempo es mi única habilidad?” – responde Hit. – “Puedo navegar en él”.
– “¿Navegar…?” – repite Mojito.
Algo golpea el abdomen de Mojito, que se dobla de dolor y Hit aprovecha para volver a atacarle.

– “¡Puedes ver cómo detengo el presente, pero solo con tus ojos! ¡No puedes seguirme si me muevo en la cuarta dimensión, ángel estúpido!” – dice mientras golpea a Mojito.
– “¿Puedes moverte en el tiempo?” – se sorprende el ángel.
– “Para mí es sólo otra dirección” – responde Hit. – “He estudiado ese maldito anillo durante cientos de años. Conozco todos sus secretos.” – añade con una sonrisa.
Champa y Beerus luchan contra Whis.

– “Ambos habéis mejorado mucho” – dice Whis.
– “No pensé que fueras tan cobarde, Whis.” – le dice Beerus. – “Traicionar al señor Zeno y a todos nosotros…”
– “¡Siempre supe que eras un hipócrita!” – añade Champa. – “¡Siempre con esa estúpida sonrisa!”
– “Lo siento, señor Beerus, señor Champa” – se disculpa Whis. – “Mi deber es hacer lo mejor para el Universo, aunque eso vaya en contra de mis superiores” – responde con su típica sonrisa.
Beerus escucha atentamente las palabras del ángel.

– “Whis… ¿Acaso tú…?” – murmura Beerus.
Ginyu avanza escondido hacia Zeno Zamas.

– “Tengo que acercarme un poco más…” – piensa el soldado.
Vados avanza hacia Piccolo y Gohan, que han fallado en su intento de detener al ángel.
Gohan parece estar ideando un plan.

– “Piccolo, necesito que cures al resto” – dice Gohan.
– “¿De qué estás hablando?” – responde el namekiano. – “No puedes enfrentarte a ella solo”.
– “Si papá y Vegeta caen, todo se ha terminado” – le dice Gohan. – “Yo ganaré tiempo. Aún no he desatado todo el poder de esta transformación” – añade sonriendo.
– “Lo que propones es un suicidio” – insiste Piccolo. – “Recuerda que Videl y Pan te esperan en casa”.
– “Lo sé. Pero no habrá casa a la que volver si no derrotamos a estos bastardos” – responde Gohan.
Piccolo mira a Gohan y recuerda cómo lloraba cuando le entrenó por primera vez, preparándose para la llegada de los saiyajín a la Tierra.

– “Has madurado mucho, Son Gohan” – piensa Piccolo.
El namekiano también recuerda la primera vez que le vio, cuando destrozó la nave de Raditz siendo un crío y golpeó al entonces temible saiyajín.

– “Buena suerte, Gohan” – claudica Piccolo.
– “¡Espera! – exclama el mestizo, que enseguida agacha la cabeza preocupado. – “Si…”.
– “Cuidaré de ellas” – le interrumpe Piccolo.
Gohan esboza una sonrisa cómplice.

– “Gracias, Piccolo” – dice Gohan.
El namekiano sale volando sin demora hacia Goku y Vegeta.

– “¿A dónde va tu amigo?” – dice Vados. – “¿Intenta huir?” 
Gohan sonríe al ángel.

– “Tranquila. Yo soy tu adversario.” – le dice Gohan desafiante, usando la lengua de los Dioses.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 52: Demons

OMG // Capítulo 52: Demons

Nuestros amigos intentan defenderse, pero sólo Gyuma consigue plantar cara a sus enemigos.
Mientras tanto, Yakon vuelve a abalanzarse sobre Kibito, que salta por encima del monstruo y le lanza una onda de ki contra su espalda, derribándole.
Cerca de allí, Pui Pui dispara a discreción contra Shin, que detiene los ataques con su poder mental.

– “No puedo esquivarlos o impactarán contra los humanos…” – piensa Shin.
El Kaioshin consigue repeler los ataques, que estallan fuera de la zona de peligro.
Varios Majin atacan a Shin por la espalda y él les empuja con una onda expansiva de ki, pero es sorprendido por Pui Pui, que ha aprovechado la distracción para atacar al Kaioshin y propinarle una fuerte patada en el abdomen.
Kibito se preocupa por Shin e intenta socorrerle, pero Yakon salta sobre Kibito y le estampa contra el suelo de una patada, partiéndole la espalda y haciendo que escupa sangre.
Los humanos están siendo avasallados por los Majin. Gyuma intenta proteger a los suyos, pero pronto se ve superado por la multitud de enemigos.
Uno de los guerreros de Babidí agarra a Videl por la cabeza y estampa su cara contra el suelo.

– “¡Mamá!” – grita Gyuma, que intenta librarse de sus atacantes para intentar ayudar a Videl.
Los Majin intentan contener al mestizo, pero él no se rinde.

– “¡Dejadme! ¡Soltadme!” – exclama Gyuma, que cada vez está más enfurecido. – “He dicho… ¡QUE ME SOLTÉIS!” – grita mientras libera su ki y hace que los Majin salgan repelidos en todas direcciones.
Shin ha logrado recomponerse y lanza una roca contra Pui Pui con su poder psíquico, haciendo retroceder al zoon.

– “El chico…” – murmura Shin sorprendido al notar el poder de Gyuma. – “¡Qué poder!”
Gyuma asesta un puñetazo al enemigo que estaba atacando a su madre, dejándole fuera de combate.
Mientras tanto, Kibito intenta alejarse de Yakon arrastrándose, pero el monstruo le persigue.

– “Jejeje” – ríe la criatura mientras extiende la gran garra que sale del dorso de su antebrazo.
Shin ve a su compañero y extiende su mano hacia él, intentando empujar a Yakon, – “¡KIBITO!” – exclama. Pero en ese instante es sorprendido por un ataque de ki de Pui Pui que impacta de lleno en su pecho y le lanza contra los árboles más cercanos.
En ese instante, Yakon ensarta al ayudante de Shin por la espalda.
Babidí, en su nave, disfruta de los acontecimientos.

– “¡Eso es! ¡Eso es! ¡Matadlos a todos!” – celebra el mago.
– “¡Espere!” – dice Dabra. – “El chico… Su poder podría despertar a Majin Bu”.
– “¿Ese crío? ¿Tú crees?” – se extraña Babidí.
Shin, malherido, observa el campo de batalla.

– “Kibito…” – murmura con lágrimas en los ojos cuando ve el cadáver de su amigo. – “Tu sacrificio no será en vano.” – añade cerrando los ojos con rabia, intentando que tan cruel escenario no le haga olvidar el objetivo final.
Gyuma, tras salvar a su madre, se abalanza furioso sobre Yakon, pero uno de los Majin lanza a Ikose contra el chico, haciendo que ambos caigan al suelo.

– “¡Ikose!” – se preocupa Gyuma al ver a su compañero inconsciente.
Un grupo de Majin avanza hacia Gyuma. Uno de ellos lleva en sus manos un contenedor de ki.
Lupo intenta llegar hasta Gyuma, pero no consigue atravesar la maraña de enemigos, que finalmente logran sujetarle e inmovilizarle, partiendo su brazo derecho.
Upa logra zafarse entre tres enemigos, pero otro le intercepta y le lanza contra la Torre de Karín.
Gyuma se defiende ferozmente, pero finalmente los Majin consiguen doblegarle y uno de ellos inserta el aguijón de la urna en su costado, extrayendo el poder del muchacho.

– “¡Gyuma!” – grita su madre, que intenta avanzar hacia él.
En la Atalaya de Kamisama, Gohan sale del palacio. Mr. Popo le mira de arriba a abajo intentando averiguar lo que ha sucedido. Uranai Baba ya no está.

– “Son Gohan…” – murmura Mr. Popo. – “¿Lo has logrado?” – pregunta preocupado.
Son Gohan, en silencio y con rostro muy serio, camina hasta el borde de la atalaya. Finalmente, el mestizo esboza una leve sonrisa de complicidad.

– “Gracias por todo, amigo Popo” – dice Gohan.
El mestizo se deshace de su capa revelando un Gi como el de su padre, y se deja caer al vacío, descendiendo en picado a toda velocidad, preocupado al notar que las energías de sus amigos disminuyen rápidamente.
Mientras tanto, Gyuma cada vez se siente más débil. Los Majin están absorbiendo su energía y poco a poco parece que la vida del chico se esté apagando.
De repente, un resplandor amarillo ilumina el cielo y un fuerte trueno lo sigue. Todos los combatientes miran hacia arriba sorprendidos y confusos.

– “¿Qué ha sido eso?” – se pregunta Shapner, que lucha para mantenerse consciente.
Upa, muy malherido, esboza una sonrisa confiada.

– “Ya viene” – murmura el nativo.
Como un rayo, el Guerrero Dorado, transformado en Súper Saiyajín, aterriza en mitad del campo de batalla y se yergue desafiante.

– “¿Gohan?” – se sorprende Videl con lágrimas en los ojos.
Los Majin sueltan a Gyuma, que cae al suelo inconsciente, y rodean al recién llegado.
Babidí sigue observando a través de su bola de cristal.

– “Es él…” – dice sorprendido. – “¡Ha aparecido!”
Dabra mira a Gohan desconfiado.

– “Haga que los Majin vuelvan con la energía recolectada” – dice el demonio mientras se aleja de Babidí.
– “¿Y a dónde vas?” – le pregunta el brujo.
– “Son Gohan es mío” – responde Dabra.
Videl corre hasta su hijo y le abraza con fuerza, comprobando que sigue respirando.
Mientras los Majin se abalanzan sobre Gohan, el luchador con el recipiente de ki alza el vuelo hacia la nave de Babidí.
Gohan, sin que parezca que se haya movido, noquea a todos los enemigos que le habían atacado, que caen muertos a su alrededor.

– “¿De dónde ha salido es este tipo?” – se sorprende Pui Pui.
Yakon se abalanza sobre él con sus garras en alto, pero Gohan le repele con un golpe con el dorso de su puño.
Pui Pui apunta a Gohan, pero el mestizo desaparece y reaparece frente al zoon, asestándole una patada que lo lanza lejos a través del bosque, derribando todos los árboles que encuentra en su camino.
En ese momento, Gohan nota como su poder está siendo aspirado por una extraña fuerza, y es que Yakon está alimentándose de su energía lumínica.
Gohan apunta al monstruo y le lanza un Big Bang Attack directo a su boca, haciéndole estallar en mil pedazos.
Pui Pui, que ha logrado levantarse, parece aterrorizado.

– “Es… Es un monstruo…” – titubea el hombre de Babidí.
En un abrir y cerrar de ojos, Gohan aparece frente a Pui Pui, le agarra del cuello y le levanta del suelo. El mestizo clava su mirada en los ojos del enemigo.

– “Aquí me tienes, Babidí” – dice Gohan desafiante.
Después, Gohan lanza al zoon por los aires y abre la boca para proyectar un potente ataque de ki y desintegrar a su enemigo.
Tras la explosión, el silencio inunda el claro en el que se encuentran nuestros amigos.
Shin, malherido, intenta reincorporarse.

– “Son Gohan…” – murmura el Kaioshin. – “No…” – lamenta.
Videl deja a Gyuma con Erasa, que intenta despertar al joven muchacho, y se acerca a Gohan tímidamente.
El mestizo se da la vuelta y mira a Videl a los ojos un instante antes de agachar la cabeza.

– “Lo siento…” – murmura Gohan.
Ella sigue avanzando hacia él, que no se atreve a mirarla, avergonzado por el dolor que le ha causado.

– “¿Por qué?” – pregunta Videl con los ojos vidriosos. – “¿Por qué te fuiste?”
Son Gohan no responde.

– “¡Al menos mírame!” – exclama Videl dolida.
Al alzar su mirada de nuevo, Videl puede ver unas ojeras negras rodeando los ojos del mestizo que reconoce perfectamente, pues las ha visto en todos sus enemigos Majin.

– “Intentaba protegerte” – responde Gohan.
Videl, decidida, continúa acercándose a Gohan.

– “No tengo miedo” – dice la Comandante.
– “Videl…” – murmura Gohan sorprendido.
Videl y Gohan se quedan cara a cara a pocos centímetros de distancia. Ella sonríe y coloca sus manos sobre el pecho de Gohan. Las ojeras oscuras parecen desvanecerse en ese mismo instante.

– “Te he echado de mucho de menos” – dice Gohan mientras derrama una lágrima, apoya su cabeza en la de Videl y coloca la mano en su cintura.
En ese instante, unas pisadas interrumpen el momento. Dabra ha llegado a la Tierra Sagrada de Karín.

– “¿Interrumpo algo?” – se burla el demonio.
Son Gohan suspira profundamente y comparte una sonrisa cómplice con su amada.

– “Cuida de los demás” – dice Gohan. – “No tardaré mucho”.
Dabra sonríe al escuchar al mestizo tan seguro de sí mismo.

– “Te veo muy confiado…” – le dice el demonio.
Son Gohan se da la vuelta y mira a Dabra desafiante. En un abrir y cerrar de ojos, el mestizo aparece delante del demonio y le propina un puñetazo en el estómago que hace que el diablo se pliegue de dolor.

– “Descuidaste tu defensa” – dice Gohan.

DBSNL // Capítulo 72: Un nuevo orden

DBSNL // Capítulo 72: Un nuevo orden
“Como en los viejos tiempos, señor Beerus”
Ambos bandos chocan en una enorme reyerta y se forman emparejamientos al azar. Goku y Freezer luchan contra Palinka; Toppo y Cell contra Cucatail; Vegeta y Mirai Trunks se enfrentan Camphari; Hit contra Mojito; Jaco, Spade y Gotenks encaran a Kus; Piccolo y Gohan contra Vados; Beerus y Champa luchan contra Whis.
Mientras se disipa la polvareda levantada por la batalla que comienza, Jiren aparece con los brazos cruzados y mira desafiante al Daishinkan. El participante del Universo 2 no se ha movido mientras el resto cargaba contra los ángeles.
Ginyu sigue escondido observando el intercambio de golpes.

– “Si juego bien mis cartas puedo llevarme el premio gordo…” – piensa mientras observa a Zeno Zamas.
Mr. Bu y Kid Bu siguen absortos en su duelo personal, que parece dominado por el primero.
Goku intenta golpear a Palinka, que esquiva con facilidad los ataques del saiyajín.

– “Whis te ha entrenado bien” – dice el ángel.
De repente, dos discos cortantes de Freezer hacen que Goku y Palinka tengan que saltar rápidamente para evitar ser cortados por la mitad.

– “¡Ten cuidado con eso, Freezer!” – exclama Goku.
– “Sería una pena que os alcanzara a ambos…” – murmura Freezer con sarcasmo.
Freezer redirige los discos hacia el ángel, que vuelve a esquivarlos de forma grácil.
Beerus y Champa atacan a Whis, que se ve obligado a detener sus golpes.

– “Como en los viejos tiempos, señor Beerus” – sonríe Whis.
– “¿Por qué, Whis?” – pregunta el Hakaishin. – “¿Por qué nos traicionas?”
– “Esto no tiene nada que ver con ustedes” – responde el ángel. – “Son sólo un daño colateral”.
Vegeta encara a Campahri, que parece no tener problemas para esquivar al saiyajín.
Mirai Trunks observa el enfrentamiento sorprendido por el nivel de ambos contrincantes.

– “Esto me viene grande” – piensa Trunks, que aprieta sus puños con rabia. – “Me siento impotente… ¡Maldición! Juré que nunca nunca más volvería a sentirme así” – lamenta mientras recuerda enfrentarse de joven contra los androides.
El ángel del Universo 5 golpea a Vegeta, que recupera distancia retrocediendo hasta colocarse junto a su hijo.

– “No puedo enfrentarme a él yo solo” – le dice Vegeta a Trunks. – “Necesito tu ayuda” – añade.

Trunks se sorprende al ver a su padre pedir ayuda, y se pone en guardia a su lado mientras esboza una sutil sonrisa.

– “Si no puedes sentir su ki, céntrate en percibir su entorno.” – le dice Vegeta a Trunks. – “Cada pequeño cambio en el aire puede delatarle” – añade.

Su hijo asiente decidido.

“No te fallaré” – murmura Trunks.

Piccolo y Gohan se coordinan para intentar poner contra las cuerdas a Vados, pero ella parece bailar alrededor de los guerreros Z, que empiezan a crisparse.
Piccolo lanza decenas de esferas de ki que rodean al ángel mientras Gohan intenta entretenerle.
Finalmente, Piccolo lanza todas las esferas que quedaron suspendidas en el aire contra Vados, entretanto Gohan consigue retroceder a tiempo para no ser alcanzado.
Pero al disiparse la humareda generada por la explosión, Vados aparece rodeada por una barrera protectora.

– “¡Buen intento!” – dice el ángel. – “Muy creativo”.
Toppo golpea a Cucatail, que se protege y retrocede.

– “Ha traicionado a la justicia, señor Cucatail” – le dice Toppo en tono serio y decepcionado.
– “Todo lo contrario” – responde el ángel. – “Esta es la verdadera justicia: La justicia divina.”
Cell interrumpe la charla con un rayo mortal que Cucatail desvía con su vara.

– “¡Basta de cháchara!” – dice Cell.
– “¿Y decías que esto era tu perfección?” – se burla el ángel.
Gotenks, transformado en Súper Saiyajín 3, ataca a la pequeña ángel Kus, mientras Jaco y Spade intentan flanquearla y sorprenderla.

– “¿Cuánto aguantaréis en este estado?” – se burla Kus de la fusión.
Spade prepara un arpón de ki y lo lanza a la espalda del ángel, que lo esquiva saltando y casi roza a Gotenks.
Jaco dispara al ángel, pero ésta desvía el disparo con su vara.
Cerca de allí, Mojito ataca a Hit, que intenta contraatacar usando el mismo método que ha estado usando durante el torneo, pero fracasa y es golpeado por el ángel.
Hit retrocede sorprendido.

– “Te conozco, asesino” – le dice Mojito. – “Conozco tu salto temporal.”
El asesino se sorprende al ver que alguien conoce el secreto de su técnica.

– “Esa técnica no va a funcionar contra quienes vigilamos el tiempo” – continúa el ángel.
El misterioso Jiren descruza los brazos por primera vez, mientras el Daishinkan se sorprende de que el participante del Universo 2 ose oponerse a él.

– “¿Vas a retarme?” – dice el Sacerdote.
– “Mi deber es proteger mi Universo” – responde Jiren. – “Todos mis compañeros han muerto por ese objetivo. Sería un insulto hacia ellos dejar que haya sido en vano”.
– “Tu fama te precede Jiren. Cucatail nos ha hablado maravillas de ti.” – dice el Daishinkan. – “¿Acaso no ves que ésta es la verdadera justicia? ¿Qué nos distingue de tu Dai Kaioshin y vuestra Patrulla?”
El participante del Universo 2 parece reflexionar sobre las palabras del Sacerdote.
Nuestro Zamas, malherido, camina con dificultad hacia Zeno Zamas.

– “Id… Idiota” – le dice Zamas a Zeno.
– “¡Jajaja!” – ríe el Dios del Todo. – “¿Sigues vivo?”
– “Me avergüenzo de que seamos la misma persona” – dice Zamas.
– “Te dije que tendrías que elegir un bando en algún momento y has elegido el equivocado” – responde Zeno. – “Ahora vas a morir como esos mortales a los que llamas amigos”.
Zamas, pese a su estado, activa su espada de ki.

– “No puedes ganar” – amenaza Zamas al nuevo Dios del Todo. – “Si hubieras contemplado de lo que son capaces los mortales en lugar de limitarte a odiarles, sabrías que vas a perder”.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 51: Última oportunidad

OMG // Capítulo 51: Última oportunidad
En la base de la Torre de Karín, Gyuma ha llegado a tiempo para salvar a su madre.

– “Gyuma… ¿de verdad eres tú?” – suspira su madre con lágrimas en los ojos.
– “¿Y Son Gohan?” – pregunta Shapner.
– “No viene” – responde Gyuma muy serio.
– “No… No puede ser…” – titubea Ikose. – “Gohan no puede dejarnos solos…”
Upa agacha la cabeza pensativo, intentando comprender la decisión de Gohan.
Bacterian, Punta, Lupo y Erasa también se entristecen al escuchar las palabras del chico.
Akkuman, frustrado por la interrupción, sonríe al ver que su enemigo es solo un chico.

– “¿De dónde sale este idiota?” – se burla el diablo. – “Supongo que has venido a morir… ¡Pues te concederé el deseo!” – añade batiendo sus alas y abalanzándose sobre el chico. 
– “¡Huye, Gyuma!” – grita Videl.
– “¡Tenemos que ayudarle!” – exclama Shapner.
Gyuma responde a su enemigo poniéndose en guardia rápidamente.
Babidí, desde su nave, observa el combate en la bola de cristal.

– “Parece que Son Gohan no va a aparecer…” – dice Dabra.
– “Admito que me ha sorprendido…” – murmura Babidí. – “Supongo que en el fondo no es tan idiota como yo creía.”
Akkuman ataca dispuesto a ensartar al muchacho con su tridente, pero el mestizo detiene el ataque con su báculo.

– “No está mal…” – sonríe el demonio. – “¡Pero no eres rival para un guerrero de Babidí!” – exclama mientras intenta sorprender al chico golpeándole con el otro extremo de su arma.
Gyuma esquiva el ataque y retrocede, pero el demonio le persigue e insiste en sus estocadas. El mestizo consigue repeler los golpes con su báculo.

– “¡Alárgate, bastón mágico!” – exclama Gyuma mientras apunta al demonio.
El báculo se extiende y golpea al demonio en el abdomen, haciéndole retroceder y perder su tridente.
El bastón vuelve a la normalidad y Gyuma lo clava en el suelo inclinado hacia el demonio y lo agarra con fuerza.

– “¡Alárgate!” – exclama de nuevo, haciendo que el bastón vuelva a prolongarse y le propulse hacia su enemigo, al que propina un rodillazo en la cara.
El demonio se lleva la mano a la nariz y se percata de que está sangrando.

– “Maldito crío…” – murmura Akkuman humillado.
Videl, que ya ha bajado de la nube Kinton, y los demás observan sorprendidos a Gyuma. Antes de separarse de él, todos le veían como un muchacho débil y asustadizo, pero ahora sienten su presencia gigantesca como una montaña.

– “Gyuma…” – suspira la madre.
– “¡Eso es!” – celebra Lupo. – “¡Dale duro!”
En la Atalaya de Kamisama, Son Gohan sigue ensimismado desde que se ha marchado su hijo. 
Mr. Popo y Uranai Baba no saben cómo abordarle. Entienden la postura de Gohan, pero a la vez temen por lo que pueda ocurrirle a Gyuma.

– “No hay decisión fácil…” – dice la bruja.
De repente, el mestizo se da la vuelta y se aleja de ellos en dirección al palacio, dejando a Baba con la palabra en la boca.

– “¿Dónde vas?” – le pregunta la bruja.
– “Papá no se rendiría” – responde Gohan sin detener el paso y adentrándose en el edificio.
Mr. Popo se acerca a Uranai Baba.

– “¿Va a intentarlo otra vez?” – se sorprende Popo.
Uranai Baba sonríe.
En la Tierra, Akkuman está furioso.

– “¡Se acabó!” – exclama el demonio. – “¡Vas a pagar tu insolencia!” – añade mientras coloca sus dedos índice y corazón de ambas manos en sus sienes.
– “¡¡CUIDADO!!” – grita Upa al reconocer la técnica. – “¡Esquiva eso, chico!”
El diablo apunta a Gyuma con sus dedos y un extraño ataque morado en espiral sale proyectado hacia el muchacho, que recibe el impacto directo de la técnica.

– “¡JAJAJAJA!” – ríe Akkuman. – “¡Ahora la maldad que reside en tu corazón crecerá hasta hacerte estallar en mil pedazos!”
– “¿¡QUÉ!?” – exclama Videl aterrorizada.
– “¡No puede ser!” – grita Ikose.
– “Maldición…” – dice Upa mientras cierra los ojos, pues no se siente capaz de presenciar tan horrendo final para Gyuma.
El cuerpo de Gyuma brilla envuelto en un resplandor morado, mientras el muchacho observa sus manos, preocupado por lo que va a suceder.

– “¡JAJAJA!” – ríe el demonio. – “¡Crece! ¡Crece y explota!” – grita. – “¡Vamos! ¡EXPLOTA!”
Pero nada ocurre.

– “¡EXPLOTA! ¡Explota! ¿Explota?” – se desanima Akkuman.

Upa abre los ojos al notar el desencanto en la voz del diablo.

– “Acaso…” – murmura Upa mientras se dibuja una sonrisa en su rostro.
– “¡NO! ¡NO!” – exclama Akkuman furioso. – “¡Es imposible! ¡Otra vez no!”
La extraña luz que emanaba de Gyuma se disipa.

– “Pero… ¿quién…? ¿quién ángeles eres tú?” – pregunta asustado Akkuman.
– “Me llamo Gyuma” – responde el mestizo, que no comprende muy bien lo sucedido.
– “¿De verdad no ves el parecido?” – se burla Upa.
De repente, Akkuman ve la imagen de Son Goku reflejado en el chico.

– “¡No puede ser!” – grita el diablo asustado. – “¡NO! ¡NO!”

Videl se acerca a Upa.

– “¿Qué significa todo esto?” – pregunta extrañada por la reacción de Akkuman.
– “El corazón de Gyuma es puro como el de su abuelo” – sonríe Upa. – “Akkuman ha perdido”.
– “Gyuma…” – sonríe Videl orgullosa.

El demonio aletea con fuerza y se eleva, dispuesto a escapar.

– “¡No le dejes escapar!” – exclama Shapner.
Gyuma asiente con decisión.

– “¡KINTON!” – exclama el chico.
La nube se acerca a Gyuma, el chico que se monta en ella de un salto y persigue a Akkuman a toda velocidad, alcanzándole en un santiamén.
El demonio mira al chico aterrorizado. Gyuma alza su bastón y atiza a Akkuman, derribándole y haciendo que se estrelle con fuerza contra el suelo.
Mientras tanto, en la Atalaya de Kamisama, Gohan ha vuelto a entrar en la sala. Frente a él vuelve a aparecer su mayor enemigo.

– “¿Otra vez?” – se burla su parte oscura. – “Ya hemos pasado por esto decenas de veces. No puedes derrotarme.”
– “Tienes razón” – responde Son Gohan.
Babidí asiste a la derrota de Akkuman.

– “Maldito inútil…” – lamenta el brujo.
– “Si Son Gohan no va a aparecer, no tiene sentido seguir con este juego” – dice Dabra.
– “Cierto es…” – suspira Babidí.
– “Despertaremos a Bu con sacrificios humanos” – dice Dabra.
– “¡Manda a Pui Pui y Yakon!” – ordena el mago.
Gyuma, victorioso, ha regresado con los demás y su madre le abraza con fuerza.

– “Tenía miedo de perderte a ti también” – llora Videl.
– “Yo no me iré a ninguna parte” – responde Gyuma.
Shapner despeina a Gyuma de forma cariñosa.

– “¡Hasta parece que has crecido!” – dice el General.
– “Ejem…” – tose Ikose molesto mientras se acerca.
Gyuma agacha la cabeza avergonzado.

– “Creo que te debo una disculpa…” – dice el mestizo.
Ikose extiende su puño hacia el chico y sonríe.

– “Me alegro de verte, muchacho” – dice Ikose.
El chico sonríe y choca su puño.

– “¡Campeón!” – exclama Lupo abrazando al chico y levantándole del suelo. – “¡JAJA!” – ríe el lobo-hombre. – “¡Sabía que ganarías! ¡No necesitamos al Guerrero Dorado!”
De repente, Upa nota dos terribles presencias aproximándose a toda velocidad.

– “¿Más enemigos?” – titubea el indígena.
– “¡Que vengan!” – fanfarronea Lupo. – “¡Gyuma acabará con todos!”
– “No… Estos son distintos” – responde Upa con terror en su mirada.
En un instante, Pui Pui y Yakon ya han llegado a la Tierra de Karín.

– “Supongo que son ellos” – dice Pui Pui, mientras Yakon se relame.
Upa se pone en guardia y mira a Gyuma de reojo.

– “Yo me encargaré de ellos” – dice Upa. – “¡Vosotros tenéis que escapar!”
– “Yo te ayudaré” – dice Gyuma. – “Si luchamos juntos…”.
– “¡NO!” – le interrumpe tajante el indígena. – “No podemos ganar. Son demasiado fuertes.”
– “Yo he recuperado un poco de energía” – dice Videl – “Arale y yo…”
– “¡¿No lo entendéis?!” – insiste Upa. – “Gyuma es la última esperanza de la Tierra. ¡Tiene que sobrevivir!”
– “¡No soy un cobarde!” – le interrumpe Gyuma. – “¡No soy como mi padre!”
Videl siente una puñalada en el corazón al oír a Gyuma hablar así de Gohan.
Pui Pui apunta al grupo y dispara sin pensárselo dos veces.
Upa observa el ataque acercarse y se siente impotente.

– “Se acabó…” – piensa el indígena.
De repente, el ataque sale desviado y estalla en el cielo.

– “¿Qué ha pasado?” – se extraña Shapner.
A su derecha, Shin y Kibito han aparecido de la nada.

– “¿Quienes son esos?” – pregunta Punta.
– “¿Están de nuestro lado?” – añade Bacterian.
Videl, Shapner, Ikose y Gyuma reconocen enseguida a los recién llegados.

– “Han venido…” – murmura Videl.
– “Hola a todos” – saluda Shin con una sonrisa.
– “Parece que hemos llegado a tiempo” – dice Kibito.

Babidí ve al Kaioshin a través de su bola de cristal.

– “¡El Kaioshin del Este!” – exclama el mago furioso. – “¡Matadles!” – ordena a sus hombres. – “¡Matad al Kaioshin!”
– “Sí, mi señor” – responde Pui Pui.
Muchos de los soldados Majin abatidos se ponen de nuevo en pie.

– “¡Les habíamos derrotado!” – exclama Ikose asustado.
– “Los hombres poseídos son extremadamente resistentes. Casi no sienten dolor.” – explica Shin. – “Seguro que Babidí ha usado su terrible magia para darles fuerza de nuevo.”
Yakon se abalanza sobre Shin, pero Kibito se anticipa golpeando al monstruo.
Pui Pui alza su mano apuntando al ayudante de Shin, pero el Kaioshin usa su poder mental para inmovilizar al zoon y lanzarle contra unas rocas.

– “Esto no será fácil…” – murmura Shin.
Mientras tanto, los Majin atacan a nuestros amigos, que se ponen en guardia.

– “¡Ya vienen!” – advierte Upa.

De nuevo, una gran batalla estalla en la base de la Torre de Karín.