OLD MAN GOHAN // Capítulo 57: Father and son

OMG // Capítulo 57: Father and son
Tras el aterrador choque de energía, la polvareda empieza a disiparse y revela a Son Gohan aún en pie, con la ropa hecha trizas. Detrás de él, sus amigos, pese a haber sido arrollados por la onda expansiva de la devastadora explosión, han sobrevivido al ataque del monstruo Bu.

– “Eso ha estado muy cerca…” – murmura Gohan.
– “Nos ha salvado…” – dice Shapner.
De repente, Gohan inca la rodilla agotado.

– “He tenido que poner demasiada energía en ese ataque…” – lamenta el mestizo. – “No voy a poder aguantar mucho tiempo.”
Majin Bu se da cuenta de que Gohan sigue con vida y no parece satisfecho.

– “¡Eres un incordio!” – dice Bu.
Gohan esboza una sonrisa cansada e irónica.

– “Él sigue fresco como una rosa…” – murmura el mestizo.
El monstruo Bu empieza a avanzar hacia el Guerrero Dorado dando saltos como si fuera un niño yendo de paseo.

– “Ahora morirás… y te comeré…” – canturrea Bu.
Son Gohan lucha para ponerse en pie y se envuelve de nuevo con el aura de Súper Saiyajín 2.

– “Esto tiene mala pinta…” – murmura Gohan mientras se pone en guardia.
Bu llega hasta él y hace que su antena brille con luz fucsia.

– “¡Conviértete en…!” – exclama Majin Bu.
Pero de repente es interrumpido por una lanza que atraviesa su cuerpo.

– “No ignores al Rey de los demonios” – dice Dabra tras lanzarla.
Bu se da la vuelta y fija su mirada en el demonio.

– “Eres feo. No me gustas.” – dice Bu.
El monstruo se arranca la lanza y regenera su herida.

– “¡Te mataré primero!” – advierte al demonio.
En un abrir y cerrar de ojos, Majin Bu se lanza a por Dabra y le propina un cabezazo que le manda a cientos de metros de distancia.
Dabra, pese a estar malherido, intenta levantarse mientras Bu avanza hacia él haciendo rotar sus brazos como las aspas de un molino.
El demonio intenta retroceder gateando, evitando por los pelos los ataques de Bu, pero el monstruo pronto le alcanza y le castiga con una tormenta de golpes.
Tras unos momentos de tortura, Majin Bu se detiene. Dabra aún sigue con vida y esboza una sonrisa que sorprende al monstruo.
De repente, el demonio escupe a Bu y el escupitajo alcanza su barriga.

– “He ganado” – presume Dabra.
La transformación en piedra avanza por el cuerpo de Majin Bu, que por un instante parece sorprendido, pero enseguida coloca la mano sobre su abdomen convertido en piedra y emite una extraña energía que hace que la transformación retroceda.

– “No es posible…” – titubea Dabra asustado.
– “Eso ha sido divertido” – sonríe Bu al curarse por completo.
En ese instante, Son Gohan aparece detrás del monstruo y le propina una patada, lanzándole lejos.
Dabra se pone en pie con desgana.

– “¿Por qué me ayudas?” – le pregunta Dabra.
– “Has empezado tú” – responde Gohan.
– “Yo solo he aprovechado que él había bajado la guardia” – responde el demonio.
– “Supongo que yo también” – sonríe Gohan.
Bu enseguida se levanta y regenera su magulladura como si nada.

– “Esa cosa parece inmortal…” – murmura Dabra.
– “Se regenera instantáneamente y casi no siente dolor” – añade el mestizo.
– “¿Te queda algún as bajo la manga?” – pregunta el demonio.
– “Me he quedado sin ideas” – dice Gohan.
– “Esperaba más de ti” – se burla Dabra. 
El demonio se pone en guardia y Gohan hace lo mismo a su lado.

– “Cuando terminemos con esta cosa, tu serás el siguiente” – le amenaza el demonio.
– “Si es que seguimos con vida…” – responde Gohan.
Los presentes, ahora lejos del campo de batalla, observan la interacción de ambos guerreros.

– “¿Van a colaborar?” – se sorprende Ikose.
– “Así de mala es la situación” – piensa Upa.
Dabra y Gohan se envuelven en sus auras y se abalanzan sobre Majin Bu sorprendiéndole con su ataque combinado. Los dos guerreros le golpean sin descanso y consiguen hacerle retroceder.
De repente, Dabra genera una espada en su mano y corta a Majin Bu por la mitad, pero las partes resultantes forman a dos nuevos Bu más pequeños, y cada uno ataca a un guerrero.
Tras un intercambio de golpes, Dabra y Gohan consiguen repeler a ambos Bu, que chocan entre ellos y vuelven a formar al original.

– “Esto es ridículo…” – se frustra Dabra.
– “Solo juega con nosotros” – advierte Gohan. 
Dabra y Gohan apuntan a Bu y lanzan un poderoso ataque de ki combinado que impacta de lleno en el monstruo.
Al disiparse la polvareda, Bu se regenera de nuevo.

– “Sois molestos…” – refunfuña el monstruo enfadado. – “¡OS MATARÉ!”
Bu alarga su brazo y atiza un puñetazo a Dabra, que sale proyectado a varios metros de distancia.
Mientras tanto, Shin intenta levantarse, pero cae de nuevo de rodillas.

– “Qué desastre…” – lamenta el Dios. – “Soy un Kaioshin y estoy dejando que esos dos encabecen la batalla…”
Bu se abalanza sobre Gohan, que logra esquivar al monstruo y lanzar un Kienzan que lo corta por la mitad, aunque enseguida vuelven a unirse ambas partes.
Son Gohan toma tierra y enseguida siente como sus fuerzas flaquean, obligado a hincar la rodilla.
En ese momento, Dabra vuelve a la carga espada en mano y ataca a Bu, alejándole del mestizo.
Shin sigue contemplando la escena.

– “Espero que aún no sea demasiado tarde…” – dice Shin. – “Son Gohan, ¿me oyes?” – intenta comunicarse mentalmente con el saiyajín.
Gohan enseguida se percata de la voz en su cabeza y se detiene.

– “¿Kaioshin?” – se sorprende.
– “Tienes que escucharme…” – dice el Dios. 
Mientras tanto, Dabra sufre una terrible tortura por parte de Majin Bu. Son Gohan observa el terrible combate mientras escucha las palabras del Dios.
En ese instante, Gyuma, impaciente al ver a su padre en ese estado, corre hasta él, dejando atrás a los demás, que siguen huyendo.

– “¡Yo te ayudaré!” – le dice el joven guerrero a Gohan.
– “¡Gyuma!” – grita Videl. 
Gohan esboza una tierna sonrisa al ver a su hijo. 

– “¡Le van a matar!” – se preocupa Videl. – “¡Arale!” – exclama reactivando la armadura.
– “¡OYOYO!” – responde la mellada armadura.  
– “¡Videl! ¡NO!” – interviene Shapner.
– “¡Vosotros alejaos de aquí!” – dice Videl.
Gyuma se pone en guardia.

– “Si luchamos juntos podremos…” – pero interrumpe su discurso al notar en su espalda la mano de su padre.
– “Estoy muy orgulloso de ti, hijo” – le dice Gohan. – “Te has convertido en un guerrero formidable y aún te queda mucho camino por recorrer.”
– “Papá…” – murmura Gyuma, algo avergonzado ante tales palabras.
– “Dile a tu madre que siento mucho haberla dejado sola. Puede que haya sido egoísta y cobarde, pero mi intención siempre fue protegeros.” – continúa el mestizo. – “Sigue entrenando duro y honra siempre tu linaje.”
– “Pero, ¿porqué me dices esto ahora?” – se extraña el chico.
– “Cuídate mucho, hijo mío” – sentencia Gohan.

De repente, el Guerrero Dorado noquea a su hijo con un golpe en su nuca y acto seguido lo agarra de la camiseta para que no se caiga.
Videl, vistiendo su armadura, se acerca a Gohan.

– “¿Qué ha pasado?” – dice al ver a Gyuma inconsciente.
– “Llévatelo lejos de aquí” – responde Gohan. – “Me reuniré con vosotros más tarde.”
– “Son Gohan…” – susurra Videl. – “¿Vendrás?”
Gohan le dedica una sonrisa a su amada mientras vuelve a centrar su mirada en Majin Bu.

– “No hay tiempo que perder” – insiste el mestizo.
– “Ten mucho cuidado” – responde Videl, claudicando y alejándose del lugar con Gyuma en brazos.
Gohan sigue en contacto con Shin.

– “Espero que no mientas, Kaioshin” – le dice Gohan.
– “Tienes mi palabra” – responde el Dios. – “Ahora, todo queda en vuestras manos” – añade antes de exhalar su último aliento de forma repentina.
– “Descansa en paz” – susurra Gohan.
Dabra está apunto de morir a manos de Bu cuando Gohan aparece para golpearle por sorpresa.
El demonio, pese a no haber recibido el golpe de gracia, no tiene fuerzas para ponerse en pie y siente como su vida se escapa.

– “El Rey de los demonios…” – murmura Dabra sin fuerzas. – “No puedo morir así…”.
Gohan le mira y agacha la cabeza mostrando su respeto.

– “Lo siento, Dabra” – susurra Gohan. – “Agradezco tu ayuda. Siento que no hayamos podido encontrarnos en otras circunstancias. Eres un luchador formidable y podríamos haber sido buenos rivales.”
– “No me fastidies…” – responde el demonio. – “No me van esos sentimentalismos.”
Gohan sonríe al recordar a su viejo maestro.

– “Eso nunca se sabe… A lo mejor te acostumbrarías.” – insiste Gohan sin perder el simpático gesto. – “Tú y yo enfrentándonos al máximo de nuestras capacidades. Sin brujos ni monstruos de por medio. ¿No te parece una escena interesante?”
– “Es posible…” – sonríe Dabra. – “Dicho así, no suena tan mal…” – añade antes de expirar.
Gohan se pone serio de nuevo y se centra en Majin Bu, que ya avanza hacia él.
Cerca de allí, Videl se reúne de nuevo con los demás, que siguen alejándose del lugar.

– “¿Qué ha pasado? ¿Y Son Gohan?” – pregunta Ikose.
– “Se reunirá con nosotros más tarde” – responde Videl.
Gohan se envuelve una vez más con el aura del Súper Saiyajín 2 y mira fijamente al monstruo.

– “Eres muy molesto…” – dice Bu. – “¡ESTA VEZ TE MATARÉ!”
– “Veamos como te regeneras después de esto…” – dice Gohan.
El aura de Gohan se vuelve más feroz y violenta que nunca.

– “Ha llegado el momento de dar un paso a un lado” – piensa Gohan. – “Mi tiempo ha pasado y ha estado lleno de errores, por eso es hora de dejar que otros se encarguen de proteger la Tierra. Papá, mamá, abuelo, Trunks, Bulma, Lunch, Piccolo, Vegeta, Krilín, Ten Shin Han, Yamcha, Chaoz, Roshi, Yajirobe, Puar, Oolong… Nos veremos pronto, amigos”.
Bu se impacienta al no entender lo que plana Gohan.

– “Lo siento, Bu, no puedo jugar más tiempo. Me están esperando.” – dice el mestizo. – “Videl, Gyuma… Adiós. Os quiero.”
Un enorme resplandor ilumina el cielo.

– “¡¡¡HAAAAAAAAAAA!!!” – grita Gohan mientras expulsa todo su ki estallando y generando una enorme onda expansiva que barre el lugar engullendo a Majin Bu.
Videl se detiene y observa la gigantesca explosión en el horizonte.

– “¡SON GOHAAAAAN!” – grita al viento con la voz quebrada mientras siente como algo en su interior se rompe en mil pedazos.

Dibujado por Torrijos

DBSNL // Capítulo 78: El guerrero definitivo

DBSNL // Capítulo 78: El guerrero definitivo
“Todas esas voces… Todos esos mundos…”
El capitán de las Fuerzas Especiales ha usado su técnica de cambio de cuerpo para apoderarse de Zeno Zamas y así obtener el poder absoluto.
Eso ha provocado que nuestro Zamas quede libre del agarre del Dios del Todo y ahora observa atónito como Ginyu sonríe en el cuerpo de Zeno, viéndose triunfador.

– “No… ¡NO!” – grita aterrorizado Zeno Zamas, ahora en el cuerpo de Tagoma.
– “¡JAJAJA!” – ríe Ginyu. – “¡Cuánto poder! ¡Puedo verlo todo! ¡Sentirlo todo!” – los ojos de Ginyu se nublan y toda la creación se refleja en ellos.
Todos se detienen. Nadie sabe cómo reaccionar ante la nueva y extraña situación.
Goku, Vegeta y Piccolo contemplan los hechos desde la distancia.

– “¿Qué va a ocurrir ahora?” – se pregunta Piccolo.
– “Date prisa, Piccolo” – apresura Goku al namekiano, que sigue curándoles.
El Daishinkan observa lo sucedido. Por primera vez, parece que las dudas sobre su triunfo le embargan.
Jiren aprovecha el momento de distracción del Sumo Sacerdote para golpearle, y éste responde furioso con una violenta paliza al guerrero del Universo 2.
Pero de repente, algo parece ir mal en el interior de Ginyu. El poseedor del cuerpo del Dios del Todo empieza a gritar de dolor.

– “¡¿Qué es esto?!” – grita Ginyu. – “¡No puedo pararlo!”
– “¿Demasiado?” – le pregunta Zeno en el cuerpo de Tagoma. – “No puedes procesar tanta información con tu ridícula mente mortal.” – le explica Zeno. – “Tus sentidos se saturan.”
Ginyu se tapa los ojos, después los oídos, pero aun así no parece poder controlar su poder y sigue gritando de dolor.
Nuestro Zamas intenta levantarse para intervenir, pero no tiene fuerzas y vuelve a caer al suelo.
Zeno Zamas se acerca a Ginyu y le agarra del cuello.

– “¡Devuélveme mi cuerpo!” – le ordena el Dios. – “¡Devuélvemelo y todo parará!”
– “¡Las voces!” – sigue gritando Ginyu casi llorando. – “¡Haz que se callen!”
– “¡Quiero mi cuerpo!” – insiste Zeno.
– “¡CHANGE!” – exclama finalmente Ginyu devolviéndole el cuerpo a Zeno Zamas.

El Dios sonríe satisfecho tras haber recuperado su cuerpo y Ginyu se desploma mentalmente agotado, pero aliviado.

– “Todas esas voces… Todos esos mundos…” – murmura Ginyu, que parece severamente traumatizado.
Zeno mira al Capitán y se agacha para colocarse a su nivel.

– “Ya está…” – le susurra Zeno. 
– “Lo he visto todo…” – continúa Ginyu. – “Todos los Universos a la vez…”.
El Dios del Todo coloca su dedo índice en la frente del soldado.

– “Se acabó tu sufrimiento” – le susurra Zamas.
El cuerpo del Capitán de las Fuerzas Especiales empieza a desintegrarse hasta desaparecer por completo.
Zeno se levanta y observa a todos los que siguen en pie. Por un instante sintió el terror del fracaso y se ha dado cuenta de que su exceso de confianza ha estado a punto de jugarle una mala pasada.

– “¡Acabad con ellos de una vez!” – ordena el Dios a sus ángeles.

Todos los participantes se ponen en guardia, preparados para lo peor. Los ángeles parece que van a luchar en serio.
Mientras tanto, Goku y Vegeta ya se han curado y están preparados. Ambos ya están situados a la distancia adecuada para empezar la danza de la técnica metamor.

– “Vosotros…” – murmura Zeno.
Goku y Vegeta alzan los brazos en el primer movimiento de la fusión.

– “Eso es… ¡¿La técnica de esos críos?!” – se sorprende Zeno, que parte de él recuerda su enfrentamiento contra Gotenks durante el torneo, y pronto se da cuenta del poder que podría tener la unión de los dos guerreros saiyajín. – “¡Detenedles!” – grita.
Los ángeles detienen su ataque y se preparan para atacar a Goku y Vegeta.

Los participantes, conscientes de que los saiyajín son su última oportunidad, se abalanzan sobre los ángeles para retenerles, pero los ángeles les repelen con facilidad. Aún así, los luchadores no se rinden y vuelven a ponerse en pie.
Goten y Trunks, pese a estar en su estado base y agotados, se preparan para distraer a Bu.

– “Ha llegado el momento de usar nuestra técnica super secreta” – dice Goten.

– “Tenía la esperanza de poder evitarlo…” – murmura Trunks.

Bu avanza hacia Goku y Vegeta, pero algo llama su atención y se detiene.

– “¡Tú, monstruo feo!” – le grita Goten.

– “¡¿Crees que puedes vencernos con tus trucos?!” – añade Trunks.

El monstruo se enfada ante las burlas de los críos y les ataca con toda su rabia. Cuando está apunto de alcanzarles, los chicos parecen asustarse por algo que hay detrás de Bu.

– “¡¿Qué es eso?!” – exclama Trunks. 

– “¡Es aterrador!” – añade Goten.

El monstruo Bu se da la vuelta. Goten y Trunks sonríen mientras se abalanzan sobre él por sorpresa.

– “¡NUEVO ESPECIAL DE MR. SATÁN!” – exclaman los mestizos a la vez mientras crean una esfera de ki entre los dos y la lanzan contra Bu, desintegrando la parte superior de su cuerpo. Las piernas de Bu caen al suelo.

Los chicos celebran su victoria un instante, pero pronto se dan cuenta de que las piernas del monstruo se ponen de nuevo en pie y les propinan una patada a cada uno, noqueándoles. Después, Bu se regenera como si nada.

El Daishinkan intenta volar hacia los saiyajín, pero Jiren, pese a estar malherido, le agarra de un pie.

– “Tú no vas a ninguna parte” – le dice el líder del Universo 2 mientras se envuelve una vez más en su furiosa aura roja.
Zeno ve cómo sus ángeles no pueden intervenir y decide hacerlo él. El Dios del Todo vuela a toda velocidad hacia nuestros héroes.
Piccolo se interpone en su camino, dispuesto a ganar tiempo.
Zeno Zamas, sin dudarlo, activa su espada de ki.

– “¡¿Crees que puedes detenerme?!” – exclama furioso.
Inmediatamente, el Dios ensarta su espada en el abdomen del namekiano, atravesándole.
Piccolo escupe sangre por la boca, pero aún le quedan fuerzas para enrollar sus brazos alrededor del Dios y apresarle unos instantes.

– “¡Idiota!” – le dice Zeno. – “¡Te borraré!”.
El namekiano sonríe satisfecho.

– “No me importa” – responde mientras su vista se nubla por la pérdida de sangre. – “Ya has perdido, Dios de Nada”.
Los brazos de Piccolo vuelven a la normalidad y el namekiano se desploma mientras, detrás de él, una intensa luz blanca con fuerza.
Son Goten, malherido en el suelo, entreabre un ojo y sonríe al ver que esa luz se torna azul y en su interior empieza a dibujarse la silueta del resultado de la fusión.

– “Papá… y Vegeta… ” – titubea el mestizo. – “Gogeta” – murmura orgulloso antes de desmayarse.

La luz blanca se convierte en amarilla un instante, pero enseguida se torna azul.
Whis, junto a Beerus y Champa, contempla lo ocurrido y sonríe satisfecho.

– “Lo han conseguido” – sonríe Beerus.

– “Todo está en sus manos” – murmura Whis.


Dibujado por Torrijos

ESPECIAL DBSNL // Universo 6 / Parte XI: Sin esperanza

Especial DBSNL // U6 / Parte XI: Sin esperanza
“Están ocultando su rastro…”


En la Atalaya de Kamisama, Goku y Gohan aparecen de repente frente a Mr. Popo y caen al suelo.
En el horizonte se divisa una luz cegadora que ilumina el cielo. El sonido de una gran explosión pronto alcanza la atalaya, seguido de una fuerte corriente de aire que barre el lugar.
Trunks, Chichi y Bulma, que se encontraban de camino a la Tierra Sagrada de Karín, sufren la onda expansiva, pero Bulma consigue evitar que su vehículo sea derribado.
En las montañas rocosas y en la Kame House también se pueden sentir los efectos del estallido.
El ataque de Vegeta se pierde en el cielo y se aleja de la Tierra.
Al disiparse la polvareda y todo volver a la calma, Vegeta se desploma contra el suelo.
Son Goku se acerca al borde de la Atalaya y observa el horizonte preocupado.

– “¿Ha funcionado?” – pregunta Gohan temeroso. – “Acaso Vegeta ha…”
Son Goku no responde, pero coloca los dedos índice y corazón en su frente intentando rastrear a Vegeta.

– “Vamos, Vegeta…” – murmura Goku nervioso. – “Vamos…”
Tras unos instantes, Vegeta abre los ojos. Pese a estar agotado aún le queda un hálito de vida.

– “¡Está vivo!” – exclama Goku mientras agarra el pequeño saco de semillas de su cinturón.
Pero de repente se detiene y se queda petrificado.

– “¿Papá?” – se extraña Gohan.
– “No…” – murmura Goku. – “No puede ser…”
Vegeta intenta levantarse, pero pronto se percata de que una sombra se cierne sobre él.

– “Cell…” – titubea Goku. – “Ese monstruo sigue vivo…”
El príncipe saiyajín alza la mirada y ve como el insecto se encuentra frente a él. Sus brazos, la mitad derecha de su torso junto con su ala y su corona han sido cercenadas. Cell mira a Vegeta con rabia.

Vegeta, pese a sorprenderse al ver a su enemigo aún con vida, disimula esbozando una sonrisa.

– “No tienes muy buena pinta…” – se burla el saiyajín.
– “Mira quién fue a hablar…” – responde el insecto.
– “Tu cuerpo no parece tan perfecto ahora…” – insiste Vegeta.
Cell sonríe ante las provocaciones de Vegeta.

– “Pobre infeliz” – murmura el insecto.
En un instante, Cell regenera sus partes cercenadas y parece estar de nuevo en perfectas condiciones.
En la Atalaya de Kamisama, Son Gohan puede percibir de nuevo el ki del enemigo.

– “¡Ha vuelto!” – exclama asustado el mestizo.
– “Es incluso más fuerte que antes…” – añade Goku.
Cell alza su mano apuntando a un aterrorizado Vegeta.

– “Has perdido contra la perfección.” – le dice el insecto. – “Siéntete orgulloso, príncipe saiyajín.” – añade mientras prepara una esfera de ki.
En ese instante, el vehículo de Bulma aterriza en la Atalaya. Chichi, Bulma y Trunks salen de él apresuradamente.

– “¿Qué ha ocurrido?” – dice Trunks. – “¿Estáis bien?”
– “¡Me temía lo peor!” – exclama Chichi mientras abraza a Gohan.
– “¿Y Vegeta?” – pregunta Bulma.
Goku aparta los dedos de su frente y agacha la cabeza en silencio.
Bulma enseguida nota que algo va mal.

– “¿Dónde está Vegeta?” – insiste Bulma con su voz quebrada. – “¡Contéstame, Goku!”
– “Se ha ido” – lamenta apretando sus puños con rabia. – “Vegeta… Ya no está. Lo siento.”
La mujer del príncipe se lleva las manos a la boca acongojada y asustada.

– “¿Vegeta… Ha muerto…?” – dice mientras sus ojos se inundan de lágrimas. – “¡WAAAAAAH!” – grita Bulma liberando todo su dolor en un fuerte grito que sacude el alma de todos los presentes.
El joven Trunks enseguida abraza a su madre con fuerza intentando calmarla ocultando su propio dolor.
Son Gohan se acerca a su padre, que sigue mirando al infinito.

– “¿Qué vamos a hacer ahora?” – pregunta Gohan.
– “De momento aquí deberíamos estar a salvo” – responde Goku.
– “Yo quiero luchar” – interrumpe Trunks. – “Quiero vengar a mi padre”.
Goku mira al joven mestizo y sonríe.

– “Lo sé” – responde Goku. – “Puedo ver el orgullo de Vegeta en tus ojos”.
– “Hay un problema” – interviene Gohan. – “Si entrenamos, Cell podrá sentir nuestro ki y localizarnos fácilmente.”
– “Tienes razón…” – lamenta Goku. – “Nos localizaría incluso en el planeta de Kaiosama… Y encima conoce el Shunkanido.”
– “Además, su poder es abrumador.” – reflexiona Gohan. – “¿Crees que podemos alcanzarle entrenando? ¿Lo crees posible? ¿En cuántos años?”
– “No voy a quedarme de brazos cruzados” – insiste Trunks.
– “Yo tampoco” – le calma Goku. – “Pero no podemos actuar sin cabeza. No contra alguien como él.”
– “Se me ocurre un lugar en el que podéis entrenar…” – les interrumpe Mr. Popo tímidamente.
Mientras tanto, Cell se encuentra de pie, con los brazos cruzados y en silencio, en mitad del páramo desierto en el que ha caído el príncipe saiyajín.

– “Están ocultando su rastro…” – murmura el insecto. – “Espero que no tarden mucho tiempo…  o tendré que obligarles a salir.” – añade esbozando una terrorífica sonrisa.
En la Atalaya, Mr. Popo refresca la memoria a nuestros amigos recordándoles las características de la Sala del Espíritu y el Tiempo.

– “El entrenamiento de un año en un día…” – murmura Gohan. – “¿Será suficiente?”
– “Podéis entrar dos veces” – le recuerda Popo.
– “Creo que nos distancia mucho más que eso” – dice Goku cabizbajo.
– “¿Y si entramos una tercera vez?” – insiste Trunks.
– “La puerta de la sala desaparecería y quedaríais encerrados en esa dimensión para siempre” – responde el ayudante de Kamisama.
– “¡ESO ES!” – exclama Gohan llamando la atención de todos.
– “¿Se te ha ocurrido una forma de vencerle?” – se sorprende Goku.
– “No podemos vencerle” – responde Gohan. – “Así que no vamos a hacerlo”.
– “No te sigo…” – dice Goku.
– “¡Vamos a encerrarle en la sala!” – exclama Trunks, que ya ha entendido el plan de su amigo.
– “Podría funcionar…” – reflexiona Goku.
Pero en ese instante, el ki de Cell alerta a nuestros amigos.

– “¡Se mueve!” – exclama Goku.
– “Y rápido…” – añade Trunks.
– “¿A dónde va?” – se pregunta Gohan. – “Parece que se aleja de aquí…”
– “Va hacia el Sureste.” – dice Goku.
– “¡La Kame House!” – exclama Bulma.
– “¡Conoce ese lugar! ¡Igual que los androides!” – se asusta Goku. – “Maldita sea…” – se lamenta mientras coloca los dedos en su frente. – “Y Krilín está ocultando su ki… ¡Umigame!” – exclama un instante antes de desaparecer.
En la Kame House, Goku aparece junto a Roshi, Krilín, Yamcha, Oolong, Puar y la tortuga.

– “¡Dadme la mano! ¡AHORA!” – exclama Goku.
Los presentes apresuradamente se agarran a Goku, que se teletransporta de nuevo a la Atalaya de Kamisama.
Un momento después, Cell llega a la pequeña isla y toma tierra en la playa.

– “Qué extraño…” – murmura el insecto, que alza su mano y hace que la el techo y las pareces de la casa se desmonten en cientos de piezas y revelen el interior. – “No hay nadie en casa”.
En la Atalaya de Kamisama, los presentes se recuperan del susto.

– “Ha estado muy cerca…” – jadea Krilín mientras intenta recobrar el aliento tras tal susto.
– “Deberíamos recoger a todo el mundo” – dice Trunks.
– “¿Dónde están Ten Shin Han y Chaoz?” – pregunta Bulma.
– “No lo sé” – responde Yamcha. – “Nunca dicen donde van a entrenar”.
– “No pasa nada” – responde Gohan. – “Eso significa que Cell tampoco lo sabe.”
Goku se aleja hasta el final de la Atalaya y contempla la Tierra en silencio. Chichi se acerca a él y le abraza tiernamente por la espalda.
Son Goku se da la vuelta y abraza a su esposa.

– “No sé si podemos ganar” – dice Goku en un tono más serio de lo normal. – “Nunca me había sentido tan impotente. Odio no poder enfrentarme a él en un combate justo”.
– “Ganaremos” – responde Chichi con una sonrisa. – “Eres Son Goku. Mi marido. Para ti no hay nada imposible.”
– “Chichi…” – se sorprende Goku al escuchar a su mujer.
Son Gohan se acerca a sus padres y mira al horizonte de nuevo.

– “Se está moviendo otra vez…” – advierte el mestizo.

ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte XI: Sin esperanza

Fallen FighterZ / Parte XI: Sin esperanza
“Están ocultando su rastro…”


En la Atalaya de Kamisama, Goku y Gohan aparecen de repente frente a Mr. Popo y caen al suelo.
En el horizonte se divisa una luz cegadora que ilumina el cielo. El sonido de una gran explosión pronto alcanza la atalaya, seguido de una fuerte corriente de aire que barre el lugar.
Trunks, Chichi y Bulma, que se encontraban de camino a la Tierra Sagrada de Karín, sufren la onda expansiva, pero Bulma consigue evitar que su vehículo sea derribado.
En las montañas rocosas y en la Kame House también se pueden sentir los efectos del estallido.
El ataque de Vegeta se pierde en el cielo y se aleja de la Tierra.
Al disiparse la polvareda y todo volver a la calma, Vegeta se desploma contra el suelo.
Son Goku se acerca al borde de la Atalaya y observa el horizonte preocupado.

– “¿Ha funcionado?” – pregunta Gohan temeroso. – “Acaso Vegeta ha…”
Son Goku no responde, pero coloca los dedos índice y corazón en su frente intentando rastrear a Vegeta.

– “Vamos, Vegeta…” – murmura Goku nervioso. – “Vamos…”
Tras unos instantes, Vegeta abre los ojos. Pese a estar agotado aún le queda un hálito de vida.

– “¡Está vivo!” – exclama Goku mientras agarra el pequeño saco de semillas de su cinturón.
Pero de repente se detiene y se queda petrificado.

– “¿Papá?” – se extraña Gohan.
– “No…” – murmura Goku. – “No puede ser…”
Vegeta intenta levantarse, pero pronto se percata de que una sombra se cierne sobre él.

– “Cell…” – titubea Goku. – “Ese monstruo sigue vivo…”
El príncipe saiyajín alza la mirada y ve como el insecto se encuentra frente a él. Sus brazos, la mitad derecha de su torso junto con su ala y su corona han sido cercenadas. Cell mira a Vegeta con rabia.

Vegeta, pese a sorprenderse al ver a su enemigo aún con vida, disimula esbozando una sonrisa.

– “No tienes muy buena pinta…” – se burla el saiyajín.
– “Mira quién fue a hablar…” – responde el insecto.
– “Tu cuerpo no parece tan perfecto ahora…” – insiste Vegeta.
Cell sonríe ante las provocaciones de Vegeta.

– “Pobre infeliz” – murmura el insecto.
En un instante, Cell regenera sus partes cercenadas y parece estar de nuevo en perfectas condiciones.
En la Atalaya de Kamisama, Son Gohan puede percibir de nuevo el ki del enemigo.

– “¡Ha vuelto!” – exclama asustado el mestizo.
– “Es incluso más fuerte que antes…” – añade Goku.
Cell alza su mano apuntando a un aterrorizado Vegeta.

– “Has perdido contra la perfección.” – le dice el insecto. – “Siéntete orgulloso, príncipe saiyajín.” – añade mientras prepara una esfera de ki.
En ese instante, el vehículo de Bulma aterriza en la Atalaya. Chichi, Bulma y Trunks salen de él apresuradamente.

– “¿Qué ha ocurrido?” – dice Trunks. – “¿Estáis bien?”
– “¡Me temía lo peor!” – exclama Chichi mientras abraza a Gohan.
– “¿Y Vegeta?” – pregunta Bulma.
Goku aparta los dedos de su frente y agacha la cabeza en silencio.
Bulma enseguida nota que algo va mal.

– “¿Dónde está Vegeta?” – insiste Bulma con su voz quebrada. – “¡Contéstame, Goku!”
– “Se ha ido” – lamenta apretando sus puños con rabia. – “Vegeta… Ya no está. Lo siento.”
La mujer del príncipe se lleva las manos a la boca acongojada y asustada.

– “¿Vegeta… Ha muerto…?” – dice mientras sus ojos se inundan de lágrimas. – “¡WAAAAAAH!” – grita Bulma liberando todo su dolor en un fuerte grito que sacude el alma de todos los presentes.
El joven Trunks enseguida abraza a su madre con fuerza intentando calmarla ocultando su propio dolor.
Son Gohan se acerca a su padre, que sigue mirando al infinito.

– “¿Qué vamos a hacer ahora?” – pregunta Gohan.
– “De momento aquí deberíamos estar a salvo” – responde Goku.
– “Yo quiero luchar” – interrumpe Trunks. – “Quiero vengar a mi padre”.
Goku mira al joven mestizo y sonríe.

– “Lo sé” – responde Goku. – “Puedo ver el orgullo de Vegeta en tus ojos”.
– “Hay un problema” – interviene Gohan. – “Si entrenamos, Cell podrá sentir nuestro ki y localizarnos fácilmente.”
– “Tienes razón…” – lamenta Goku. – “Nos localizaría incluso en el planeta de Kaiosama… Y encima conoce el Shunkanido.”
– “Además, su poder es abrumador.” – reflexiona Gohan. – “¿Crees que podemos alcanzarle entrenando? ¿Lo crees posible? ¿En cuántos años?”
– “No voy a quedarme de brazos cruzados” – insiste Trunks.
– “Yo tampoco” – le calma Goku. – “Pero no podemos actuar sin cabeza. No contra alguien como él.”
– “Se me ocurre un lugar en el que podéis entrenar…” – les interrumpe Mr. Popo tímidamente.
Mientras tanto, Cell se encuentra de pie, con los brazos cruzados y en silencio, en mitad del páramo desierto en el que ha caído el príncipe saiyajín.

– “Están ocultando su rastro…” – murmura el insecto. – “Espero que no tarden mucho tiempo…  o tendré que obligarles a salir.” – añade esbozando una terrorífica sonrisa.
En la Atalaya, Mr. Popo refresca la memoria a nuestros amigos recordándoles las características de la Sala del Espíritu y el Tiempo.

– “El entrenamiento de un año en un día…” – murmura Gohan. – “¿Será suficiente?”
– “Podéis entrar dos veces” – le recuerda Popo.
– “Creo que nos distancia mucho más que eso” – dice Goku cabizbajo.
– “¿Y si entramos una tercera vez?” – insiste Trunks.
– “La puerta de la sala desaparecería y quedaríais encerrados en esa dimensión para siempre” – responde el ayudante de Kamisama.
– “¡ESO ES!” – exclama Gohan llamando la atención de todos.
– “¿Se te ha ocurrido una forma de vencerle?” – se sorprende Goku.
– “No podemos vencerle” – responde Gohan. – “Así que no vamos a hacerlo”.
– “No te sigo…” – dice Goku.
– “¡Vamos a encerrarle en la sala!” – exclama Trunks, que ya ha entendido el plan de su amigo.
– “Podría funcionar…” – reflexiona Goku.
Pero en ese instante, el ki de Cell alerta a nuestros amigos.

– “¡Se mueve!” – exclama Goku.
– “Y rápido…” – añade Trunks.
– “¿A dónde va?” – se pregunta Gohan. – “Parece que se aleja de aquí…”
– “Va hacia el Sureste.” – dice Goku.
– “¡La Kame House!” – exclama Bulma.
– “¡Conoce ese lugar! ¡Igual que los androides!” – se asusta Goku. – “Maldita sea…” – se lamenta mientras coloca los dedos en su frente. – “Y Krilín está ocultando su ki… ¡Umigame!” – exclama un instante antes de desaparecer.
En la Kame House, Goku aparece junto a Roshi, Krilín, Yamcha, Oolong, Puar y la tortuga.

– “¡Dadme la mano! ¡AHORA!” – exclama Goku.
Los presentes apresuradamente se agarran a Goku, que se teletransporta de nuevo a la Atalaya de Kamisama.
Un momento después, Cell llega a la pequeña isla y toma tierra en la playa.

– “Qué extraño…” – murmura el insecto, que alza su mano y hace que la el techo y las pareces de la casa se desmonten en cientos de piezas y revelen el interior. – “No hay nadie en casa”.
En la Atalaya de Kamisama, los presentes se recuperan del susto.

– “Ha estado muy cerca…” – jadea Krilín mientras intenta recobrar el aliento tras tal susto.
– “Deberíamos recoger a todo el mundo” – dice Trunks.
– “¿Dónde están Ten Shin Han y Chaoz?” – pregunta Bulma.
– “No lo sé” – responde Yamcha. – “Nunca dicen donde van a entrenar”.
– “No pasa nada” – responde Gohan. – “Eso significa que Cell tampoco lo sabe.”
Goku se aleja hasta el final de la Atalaya y contempla la Tierra en silencio. Chichi se acerca a él y le abraza tiernamente por la espalda.
Son Goku se da la vuelta y abraza a su esposa.

– “No sé si podemos ganar” – dice Goku en un tono más serio de lo normal. – “Nunca me había sentido tan impotente. Odio no poder enfrentarme a él en un combate justo”.
– “Ganaremos” – responde Chichi con una sonrisa. – “Eres Son Goku. Mi marido. Para ti no hay nada imposible.”
– “Chichi…” – se sorprende Goku al escuchar a su mujer.
Son Gohan se acerca a sus padres y mira al horizonte de nuevo.

– “Se está moviendo otra vez…” – advierte el mestizo.