REVIEW – DBSNL

Review – DBSNL
He decidido aprovechar el tiempo que necesito para escribir la próxima temporada de DBSNL y OMG para comentar un poco los cambios que he hecho a la historia de Dragon Ball Super y cuales eran mis intenciones con ellos.
Para hacer eso, tengo que empezar comentando el Teaser y el Trailer, que sobretodo los escribí para que empezarais a tener algo que leer mientras terminaba de preparar la historia principal, pero que a la vez sirvieron como declaración de intenciones sobre el tono inicial de la historia.
Nunca me gustaron los trailers originales de “Battle of Gods”, porque me parecían un poco sosos, sobretodo el teaser, y bastante desenfocados, así que aproveché para dar mi versión.
Teaser
En el Teaser, la idea es simple, crear expectación; y para eso creo que lo más efectivo es presentar varias preguntas que se responderán más adelante. Para ello, utilicé un simple movimiento de cámara que empezaba en una batalla en la Tierra y recorría el universo de Dragon Ball de forma jerárquica, pasando por la Torre de Karín, la Atalaya de Kamisama, el Puesto del Rey Enma, el Camino de la Serpiente, el Planeta de Kaiosama y el Planeta de los Kaioshin, hasta llegar a un misterioso planeta, que se mantenía en secreto, pero que, por el recorrido, se podía deducir que era alguien por encima de los Dioses que conocemos.
Otra pregunta que podía generar era sobre el momento en que ocurrían los hechos, pero había ciertos indicios que podían resolverlas, como la batalla en la Tierra, el estado de la Atalaya, el Rey Enma mirando su televisor o Kibitoshin y el viejo Kaioshin mirando la bola de cristal. 
Otro detalle que añadí, era que los operarios del Más Allá estaban reconstruyendo el Planeta de Kaiosama. Me pareció una forma rápida y eficiente de explicar porqué el planeta ha sido reconstruido en la historia que iba a contar a continuación.
El Teaser terminaba con Beerus (aunque supuestamente no conocíamos su identidad), despertando al percibir un ki que llegaba hasta su planeta (que más tarde averiguaríamos que era de Vegetto al transformarse en Súper Saiyajín contra Buhan).
Un cambio que hice, fue cambiar el título de la supuesta película, titulándola DBZ: Hakai. Esto no tiene ninguna relevancia en DBSNL, pero creo que es un título más efectivo y misterioso que “Battle of Gods”, y que además no hace spoilers de que Goku se convertirá en Dios.
En el Teaser participaron Sorita y Torrijos, que fueron los primeros en publicar algo en DBSNL. Me hizo mucha ilusión que gente así se apuntara de forma desinteresada a echarme una mano con esta aventura.
Trailer
En el Trailer es un poco más sencillo, pues muestra escenas de la primera saga de DBSNL, centrada en el despertar del Hakaishin.
Vemos a nuestros enemigos caer fácilmente ante un nuevo enemigo misterioso. Gohan (SNS), Gotenks SS3, Vegeta SS2 y Goku SS3 no son rivales para esta nueva amenaza.
Finalmente, vemos al viejo Kaioshin reconocer al enemigo y darle nombre por primera vez: Señor Beerus. Con esto ya sabemos que es alguien que ha existido durante muchos milenios, pues tiene historia con el viejo Kaioshin, y que su poder y rango están por encima de los Kaioshin.
En el Trailer participaron Alice y Torrijos con excelentes dibujos.

Conclusión
Creo que son bastante efectivos, pese a tener un lenguaje distinto al que después usaría en la historia, ya que ahí sería más novelístico.
Me parece que muestran lo suficiente para crear expectativas sin revelar datos importantes de la trama, así que estoy bastante satisfecho.
Os dejo los enlaces pertinentes, por si queréis echarles un nuevo vistazo y aportar vuestro punto de vista:

DBSNL // Epílogo: Un sueño cumplido

DBSNL // Epílogo: Un sueño cumplido
“Son muy escandalosos, pero tienen buen corazón”
Unas semanas después del final del torneo, nuestros amigos celebran la boda de Son Gohan y Videl en el Monte Paoz. El evento es sencillo y familiar, pues su intención es que transcurra lejos de los focos y las cámaras indiscretas de Satan City.
Los novios presiden la mesa principal junto a su hija Pan, sus padres: Goku, Chichi y Satán; Goten; y los padrinos: Piccolo y Mr. Bu.
En una mesa cercana, el Rey Gyuma y la tortuga Umigame hablan sobre sus batallitas pasadas. En esa misma mesa los acompañan Uranai Baba, Oolong, Yajirobe y Karín, que se avergüenzan al ver a Roshi perseguir a las amigas de Videl por la pista de baile.
Los Kaioshin, presididos por Zamas, se han tomado el día libre y comparten mesa con Champa, Whis, Dende, Mr. Popo, Kaiosama y Bubbles.
En otra mesa, hablan y ríen Chaoz, Ten, Lunch, Puar, Yamcha, Suno, Hatchan, Shu, Pilaf, Mai, Lápis, Lázuli, Krilín y Marron.
Vegeta, Bulma, Bra, Trunks, el Dr. Brief y su esposa comparten mesa con Mirai Trunks, Toppo y Jaco.
En otras mesas, los compañeros de estudios de los novios y algunos amigos cercanos de la familia Satán, también se lo pasan en grande.
Mientras los asistentes brindan y celebran, Whis se acerca a Goku.

– “¿Qué ocurre?” – le pregunta Goku.
– “Creo que el universo necesita un nuevo Zeno” – responde el ángel.
– “¿De verdad?” – pregunta Goku sorprendido.  – “¿Pero se puede replicar ese poder?”
– “¡Oh, no!” – responde Whis. – “Es sólo un puesto simbólico. Alguien que pueda coordinar las acciones de los tres poderes.” – explica Whis. – “Había pensado que a lo mejor conoces a alguien dispuesto a ocupar ese lugar.”
– “Ya veo…” – responde Goku pensativo.
De repente, mientras observa a los invitados, una idea ilumina la mente del saiyajín.

– “¡Lo tengo!” – exclama. – “¡Conozco a la persona perfecta!”
En unas horas, el nuevo Zeno ya ocupa su trono.

– “¡Al fin!” – exclama Pilaf con lágrimas en los ojos.
– “¡Lo hemos conseguido, señor Pilaf!” –  llora también Shu mientras le abraza.
– “¡Soy el amo del universo!” – grita feliz el pequeño ser azul. – “¡Y tú eres mi hombre de confianza!”
– “¡Soy tan feliz, señor Pilaf!” – exclama Shu.
Whis y Goku observan la escena.

– “¿Estás seguro de esto, Son Goku?” – le pregunta el ángel.
– “Son muy escandalosos, pero tienen buen corazón” – responde Goku sonriendo. – “Harán lo correcto.”

DBSNL // Capítulo 88: El final de una era

DBSNL // Capítulo 88: El final de una era
“El futuro es prometedor”

Bulma ya ha preparado las Dragon Balls para arreglar los destrozos causado por los temblores. Yamcha es quien invoca a Shenron. El cielo se oscurece y el dragón sagrado aparece en la Atalaya de Kamisama.

– “¿Cuál es vuestro primer deseo?” – pregunta Shenron.
– “¡Repara todos los daños causados por los temblores recientes que han azotado el Universo!” – pide Yamcha.
– “No puedo hacer eso” – responde el dragón. – “Ese deseo excede mi poder”.
Todos agachan la cabeza decepcionados.

– “¿Qué hacemos ahora?” – se pregunta Goku.
– “¿Y si se lo pedimos a Polunga?” – propone Bulma.
– “Es cierto que el dragón de Namek es más poderoso que Shenron, porque el poder del Gran Anciano era superior al mío y al del antiguo Kamisama” – responde Dende. – “Pero el universo es demasiado vasto incluso para él”.
Piccolo parece tener una idea y se acerca a las Dragon Balls.

– “Se me ocurre algo” – dice Piccolo mientras extiende su mano hacia las Dragon Balls.

Shenron parece desconfiado, pues parece recordar su último encoentro con el viejo Piccolo Daimaoh.

– “¿Qué vas a hacer, Piccolo?” – le pregunta Gohan.
– “Yo creé las Dragon Balls” – responde el namekiano. – “Debería ser capaz de transferirles mi poder”.
– “El poder del Dai Kaioshin…” – murmura Dende.
– “Podría funcionar” – sonríe Whis.
Piccolo concentra su poder y lo proyecta hacia las Dragon Balls.

– “¡HAAAAA!” – grita Piccolo.
El Dragón Sagrado ruge mientras brilla con fuerza y sus escamas adquieren un color dorado.

– “¡Impresionante!” – exclama Goten.
Piccolo baja su brazo, agotado, y el imponente dragón los escucha de nuevo.

– “¿Puedes cumplir ahora nuestro deseo?” – le pregunta Yamcha.
– “Es fácil” – responde Shenron mientras sus ojos brillan intensamente.
Tras un instante, Shenron se dirige a ellos de nuevo.

– “¿Cuál es vuestro segundo deseo?” – pregunta el dragón.
– “¡Haz que resuciten todos aquellos que han muerto a causa de los temblores!” – responde Yamcha.
– “Bien” – responde el dragón.
En ese instante, una voz habla al corazón de Goku.

– “¡Son Goku!” – le dice Kaio-sama. – “¡Esta vez no te olvides de mí!”
– “¡Kaiosama!” – exclama Goku.
– “Habéis salvado la Tierra y el universo una vez más” – le dice Kaiosama. – “Y os felicito por ello. Pero ya hablaremos del tema. ¡Pídele al dragón que me resucite!” – le pide el Kaio del Norte.
– “¡Está bien! ¡Está bien!” – responde Goku.
El dragón ya está listo para el tercer deseo.

– “Puedo concederos un último deseo” – pregunta Shenron.
– “Podrías hacer que…” – empieza Goku.
– “Papá” – le interrumpe Gohan. – “¿Crees que el dragón podría resucitar a la familia de Hit?”
Hit se sorprende al ver que Gohan se preocupa por ellos.

– “Con el nuevo poder de Shenron, debería poder resucitarles, aunque haya pasado tanto tiempo” – responde Piccolo.
– “Pero Kaiosama…” – dice Goku.
– “Esta bien…” – interviene el Kaio del Norte. – “Supongo que lo mío puede esperar” – se resigna.
Hit se acerca a Gohan. 

– “No tengo palabras para agradecer este gesto” – dice el asesino.
– “No tienes que decir nada” – responde Gohan.
El asesino del Universo 5 mira a Videl y Pan sonriendo.
Goku le pide el deseo al dragón y éste lo cumple.

– “¿Dónde están?” – pregunta Goku al ver que no aparece nadie.
– “Han resucitado en el mismo lugar de su muerte” – responde Shenron.
– “Entonces me esperan en casa” – murmura Hit.
Vegeta se acerca a Hit.

– “Tenemos una nave espacial” – le dice el saiyajín.
– “¡Es cierto!” – confirma Bulma. – “Está en la Capital del Oeste.”
– “¿Y me la prestaríais?” – pregunta Hit, asombrado ante tanta hospitalidad.
– “Coloca tu mano en mi hombro” – le dice Vegeta mientas se pone el dedo índice y corazón en la frente.
Pero Jaco se acerca al asesino y le detiene.

– “¡Hit!” – exclama el patrullero.
El asesino mira al patrullero con gesto desconfiado.

– “Buena suerte” – le dice Jaco esbozando una sonrisa cómplice.

El asesino se agarra a Vegeta mientras se despide del resto con un breve gesto, antes de que ambos desaparezcan con el Shunkanido.
El dragón vuelve a rugir.

– “Ahora, debo irme” – anuncia el dragón antes de convertirse en luz.
Las Dragon Balls se elevan más que nunca y se dispersan abandonando la Tierra ante la sorpresa de todos.

– “¡¿A dónde van?!” – exclama Krilín.
– “Al aumentar su poder, también ha aumentado su rango de dispersión” – dice Dende.
– “¡¿Habrá que buscarlas por el universo?!” – exclama Bulma asustada.
– “O tendremos que aprender a vivir sin ellas” – responde Roshi. – “Ya les hemos pedido suficientes favores.”
– “No podemos depender siempre de las Dragon Balls” – añade Goku. – “Puede que haya llegado el momento de separar nuestros caminos”.
Piccolo se acerca a Whis y llama su atención.

– “Creo que también ha llegado mi momento de pasar página” – dice el namekiano.
– “¿A qué te refieres, Piccolo?” – le pregunta le ángel.
– “Ha llegado la hora de nombrar a otro Dai Kaioshin” – afirma el namekiano.
– “Ya veo…” – murmura Whis. – “¿Y ya has pensado en un candidato?”
Piccolo sonríe y mira a su discípulo.

– “Creo que Zamas es el Dai Kaioshin que el mundo se merece” – responde el namekiano.

Zamas escucha las palabras de su maestro y se sorprende.

– “¿YO?” – exclama algo asustado. – “¿Después de todo lo que ha ocurrido?”
– “Has luchado a nuestro lado, incluso contra ti mismo” – responde Piccolo. – “Eso es lo que debe hacer un Kaioshin; proteger la vida ante todo”.
Whis extiende su mano hacia el Kaioshin del Norte.

– “Que así sea” – sonríe mientras transfiere los poderes a Zamas.
Zamas ahora viste la ropa de Dai Kaioshin, y los demás Dioses se acercan a él para mostrarle respeto hincando la rodilla.

– “Enhorabuena, Dai Kaioshin Zamas” – le congratula Shin.
Kibito se acerca y también se une a la reverencia.

– “Me he equivocado contigo” – se disculpa Kibito. – “Espero que me perdones.”.
Zamas sonríe y les hace un gesto para que se levanten.

– “No hay nada que perdonar, Kibito” – respodne Zamas. – “Aunque la Galaxia del Norte necesita un nuevo Kaioshin…”
– “¿Yo?” – se sorprende Kibito. – “Yo solo fui entrenado para ser vuestro ayudante…” – responde.
– “Eres más sabio que cualquier Dios que he conocido” – responde el nuevo Dai Kaioshin. – “Mereces el puesto más que nadie”.
Whis y Piccolo se alejan de los Kaioshin.

– “¿Qué piensas hacer ahora?” – le pregunta el ángel.
– “Seguiré aquí en la Tierra” – responde el namekiano. – “Una nueva generación de guerreros está floreciendo” – dice mientras mira a Goten, Trunks, Bra, Pan y Marron. – “Y no quiero perdérmelo”.
Vegeta vuelve a aparecer en la atalaya y mira al horizonte, donde una pequeña luz asciende hacia el espacio.
Son Gohan se acerca a Mirai Trunks.

– “¿Y qué piensas hacer tú?” – le pregunta el hijo de Goku. – “Seguro que Vegeta y Bulma estarán felices de acogerte en la Corporación Cápsula”.
– “No quiero ser una molestia” – responde Mirai Trunks. – “Me siento muy querido, pero no pertenezco a este mundo. Creo que ellos deben seguir su vida y centrarse en Trunks y Bra.”
Vegeta les interrumpe.

– “Eres mi hijo, Trunks” – le dice el saiyajín. – “Serás bienvenido siempre que quieras”.
– “Gracias, papá” – responde Mirai Trunks emocionado.
Whis interviene en la conversación.

– “Las líneas temporales han sido un problema” – dice el ángel. – “Deberíamos vigilar que el tiempo no vuelva a alterarse de ahora en adelante… ¿Te interesaría el puesto, Trunks?”
– “Yo he sido el causante de muchos de esos cambios” – responde el guerrero del futuro. – “Me parece una redención justa” – acepta.
– “El universo es vasto” – continúa Whis. – “Dudo que tú solo puedas…”
– “Me gustaría unirme” – interrumpe Toppo. – “Me parece una causa por la que puedo luchar.”
Toppo le ofrece la mano a Trunks.

– “Será un placer” – responde Trunks estrechándosela.
Jaco se acerca a ellos.

– “Creo que en este universo los patrulleros fueron corrompidos por el Imperio de Freezer…” – murmura Jaco. – “Pero, cuando me haya encargado de llevar a los traidores ante la justicia, necesitaréis nuestro servicio de inteligencia para obtener información sobre posibles amenazas” – explica.
Whis sonríe.

– “Entonces, pongámonos en marcha” – dice el ángel. – “Agarraos los tres a mí”.
Todos se agarran a Whis.

– “¡Ven a visitarnos!” – exclama Gohan.
– “¡Lo haré!” – responde Mirai Trunks. – “¡Cuida de mamá!” – le dice a su joven equivalente, que asiente sonriente.
– “Cuídate, hijo” – le despide Vegeta.
Los cuatro personajes desaparecen en un instante.
Los Kaioshin también están listos para partir.

– “Nos vamos” – anuncia Zamas.
– “Mucha suerte” – le responde Piccolo. – “Haz que me sienta orgulloso, como hasta ahora”.
– “Lo intentaré” – responde el nuevo Dai Kaioshin. – “¡Espero que vengas a visitarme, Son Gohan! Tenemos un combate pendiente.” – le dice Zamas a su compañero de entrenamiento.
– “Por supuesto” – responde Gohan.
En un instante, los Dioses se marchan.
Sólo quedan en la atalaya nuestros amigos terrestres.
Son Goku se ha dirigido al borde de la atalaya y contempla la Tierra ensimismado.

– “¿En qué piensas, Goku?” – le pregunta Piccolo, que se une a él.
– “En lo mucho que hemos perdido hoy” – responde Goku.
– “Ha sido un día duro” – interviene Gohan. – “Pero seguimos aquí”.
– “Entrenaremos para que no vuelva a ocurrir” – se une Vegeta.
– “Sí…” – murmura Goku, mientras mira a su nieta un instante. – “El futuro es prometedor”.
El resto de compañeros se unen a ellos y todos contemplan la Tierra en silencio, sonriendo, pues hacía tiempo que no la veían tan bonita y tranquila.

ESPECIAL DBSNL // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte II: Subordinados

Especial DBSNL // U3, U5, U6 y U7 / Parte II: Subordinados
“No puedo soportar esta humillación ni un minuto más”


Una nave Imperial sobrevuela el planeta Vegeta.
Vegeta y Páragus, vestidos con armaduras del Imperio, caminan por el largo pasillo principal de la nave escoltados por soldados de Freezer.
En una enorme sala con un gigantesco ojo de buey, el tirano les espera sentado en su trono flotante y admirando el paisaje, acompañado de sus dos hombres de confianza: Zarbon y Dodoria.
Los dos saiyajín son recibidos y enseguida se arrodillan ante el tirano.

– “Señor Freezer” – saluda el Rey Vegeta mirando al suelo.
– “Rey Vegeta…” – responde el demonio del frío en tono sarcástico sin ni siquiera darse la vuelta.
– “Le informamos de que la conquista del planeta Enki ha sido un éxito” – anuncia el Rey.
– “Impresionante” – responde Freezer complacido. – “No esperaba esa noticia tan pronto.”
– “Me alegra complacerle, señor” – dice el Rey, intentando articular esas palabras con la mayor naturalidad posible.
– “Cinco planetas más estarán en sus manos en unos pocos días.” – añade Páragus.
– “Celebro esa noticia” – responde Freezer. – “Os doy mi enhorabuena”.
– “Gracias, señor” – responde el Rey.
– “Podéis retiraros” – sentencia Freezer.
Los dos saiyajín abandonan la sala dejando al tirano a solas con sus hombres.

– “Parece que al final han sido una incorporación muy provechosa” – se burla Dodoria.  Y la tecnología tsufur es una maravilla  añade mientras estira el cuello elástico de su armadura.
Su compañero no parece convencido.

– “¿Qué ocurre, Zarbon?” – le pregunta Freezer.
– “Sus resultados son cada vez mejores” – responde el soldado.
– “¿Y eso es malo?” – pregunta Dodoria confuso.
– “Parece que cada vez son más fuertes” – insiste Zarbon. – “Es como si su fuerza aumentara con cada derrota. Además, parece que cada nueva generación tiene un potencial mayor que la anterior.”
– “¿Lo dices por ese mocoso hijo del Rey?” – pregunta Dodoria, que no se toma en serio a su compañero.
– “El joven Vegeta está muy por encima de la media” – responde Zarbon. – “Si en un futuro ascendiese al trono y convenciera a los demás para luchar, podría ser un problema.”
– “¡Jajaja!” – se ríe Dodoria. – “¿Crees que esos animales son capaces de plantarnos cara? Te tenía por alguien más valiente, Zarbon.”
– “No soy ajeno a esa idea” – le interrumpe Freezer. – “De momento, son útiles. Disfrutan peleando y masacrando planetas, y yo les premio por ello. Están controlados.” – sentencia esbozando una sonrisa.
Vegeta y Páragus bajan de la nave que los ha llevado de vuelta al Palacio Real y caminan hacia la sala del trono.

– “No puedo soportar esta humillación ni un minuto más” – refunfuña Páragus.
– “Tranquilo, amigo” – intenta calmarle Vegeta. – “De momento Freezer está cumpliendo su palabra. Incluso nos ha dejado mantener el nombre del planeta.”
– “No dejes que tu ego te ciegue, Vegeta” – responde Páragus. – “Está jugando con nosotros.”
– “¡¿Crees que no lo sé?!” – exclama el Rey, que no puede fingir más. – “Las cosas nos están saliendo bien. ¡Los muy idiotas nos están entrenando! ¡Nos han facilitado todas las herramientas que los llevarán a su caída!”
– “Es cierto que los bebés de infiltración y los niños soldado están funcionando” – dice Páragus. – “Nuestros hombres son cada vez más fuertes. Pero estamos perdiendo nuestra tradición. ¡El espíritu de nuestra raza está cayendo presa de las comodidades que nos ofrece el Imperio! ¡Se les está olvidando el objetivo de todo esto!”
– “Siguen siendo saiyajín” – responde el Rey.
– “¡No lo tengo tan claro!” – le increpa Páragus. – “Si dejan de ver al Imperio como el enemigo, seremos esclavos para siempre.”
Vegeta llega hasta el trono y se sienta en él, cabizbajo y pensativo.

– “¿Qué propones?” – pregunta el Rey.
– “La leyenda del Súper Saiyajín puede darnos esperanza.” – responde Páragus.
– “¿Otra vez con eso?” – suspira Vegeta. – “Son historias para niños.”
– “Tu hijo es el mejor ejemplo de que cada vez somos más fuertes.” – insiste Páragus. – “Siendo un crío ya tiene más fuerza que muchos de nuestros mejores hombres.”
– “Ha entrenado muy duro” – responde el Rey.
– “Parece que él sí entiende lo que hay en juego.” – dice Páragus.
– “¡Suficiente!” – exclama Vegeta poniéndose en pie.
Páragus no se deja intimidar.

– “¡Necesitamos al Súper Saiyajín!” – exclama Páragus.
– “¡Estoy haciéndolo lo mejor que puedo!” – responde el Rey golpeando el reposabrazos del trono de piedra y partiéndolo. – “¡No puedo hacerlo solo, Páragus!”
– “No tienes que hacerlo solo” – responde Páragus suavizando su tono. – “Intento ayudarte.”
De repente, el scouter del Rey le alerta de una comunicación entrante. Vegeta lo agarra de su cinturón y se lo coloca en la oreja.

– “Está bien, déjale pasar” – dice el Rey.
Las gigantescas puertas de la sala se abren para dar paso a un saiyajín fortachón.

– “Bienvenido, Nappa” – dice el Rey. – “¿Ha ido todo bien?”
– “Su Majestad” – saluda Nappa colocando el puño en su pecho, sobre su corazón. – “La misión ha sido un éxito. El Príncipe Vegeta sigue sorprendiéndome cada día.”
– “Eso son buenas noticias” – suspira Vegeta.
– “Muy buenas” – añade Páragus.
El dispositivo del Rey vuelve a emitir una señal y éste responde. El mensaje parece preocuparle.

– “¿Qué ocurre?” – pregunta su hombre de confianza.
– “Hay problemas en el planeta Seth” – dice Vegeta.
– “¿Quién está ahí?” – pregunta Páragus.
– “El equipo de Bardock” – responde el Rey.
– “Son guerreros de clase baja, pero no deberían tener problemas…” – reflexiona Páragus.
– “Deje que yo me encargue, señor” – interviene Nappa.
Páragus y Vegeta escuchan al soldado.

– “Mi próxima misión es dentro de cinco días.” – explica Nappa. – “En ese tiempo puedo viajar hasta Seth y solucionar el problema.”
– “¿Estás seguro?” – pregunta Páragus.
– “Sí, señor” – responde Nappa. – “Incluso puede que esos dos debiluchos aprendan algo.” – se burla confiado.

El Rey Vegeta accede a la propuesta de Nappa y éste se marcha con intención de prepararse para la misión.
Al abandonar la sala del trono, el guerrero saiyajín se topa topa con el Príncipe Vegeta.

– “¿A dónde vas?” – le pregunta el joven.
– “Voy a encargarme de un asunto en Seth” – responde Nappa. – “Pero estaré de vuelta para nuestra próxima misión.”
– “Eso espero” – responde Vegeta con soberbia. – “O me marcharé sin ti”.
– “Sí, señor” – asiente Nappa.
El joven Príncipe sigue caminando hacia la sala del trono y ahora se cruza con Páragus.

– “¡Príncipe Vegeta!” – saluda el saiyajín.
– “Tío Páragus” – responde el Príncipe sin detenerse.
– “Ya he oído las nuevas” – le felicita Páragus. – “¡Enhorabuena por la victoria!”
– “Fue fácil” – responde Vegeta.
– “A este paso, ¡puede que te conviertas en el Súper Saiyajín de la leyenda!” – dice su tío.
Vegeta detiene el paso.

– “Siempre hablas de esa historia” – dice el Príncipe. – “Es solo un mito.”
– “Es un conocimiento que se ha transmitido de generación en generación” – responde Páragus. – “El Súper Saiyajín aparece cada mil años. ¿Quién sabe? Puede que tú seas ese súper guerrero.”
– “Un Súper Saiyajín…” – murmura Vegeta.
En ese instante, el Rey interrumpe la conversación.

– “¡Páragus!” – exclama el Rey. – “Basta de cháchara.”
– “Padre” – saluda el Príncipe.
– “Tenemos mucho de qué hablar” – dice el Rey.
Páragus se aleja, pero el joven Vegeta sigue observándole de reojo. Sin duda esa historia ha despertado cierto interés en él.