OLD MAN GOHAN // Capítulo 68: Legendary

OMG // Capítulo 68: Legendary
Bu forma una gigantesca esfera de ki, dispuesto a matar a Trunks.
El mestizo, que ha perdido su transformación, contempla aterrado a su enemigo.
– “Es el final…” – murmura Trunks. – “He fracasado. Lo siento, Son Gohan.”
De repente y como un rayo, Gyuma se abalanza sobre Bu y le propina una patada, lanzándole a un centenar de metros de distancia y haciendo que se disipe el ataque.
– “¡¿Cómo?!” – se sorprende Trunks.
Gyuma se encuentra envuelto en el aura del Súper Saiyajín, sus ojos brillan de color verde, su cabello está erizado, pero sigue conservando su color negro habitual. El chico luce un extraño pendiente en su oreja derecha.
– “Gyuma…” – murmura su maestro, asombrado.
Bu se levanta y mira enrabietado al chico. No esperaba que quedara con vida alguien capaz de sorprenderle.
El viejo Kaioshin se acerca renqueante a Trunks.
– “Acércate, chico” – dice el anciano.
– “¿Viejo Kaioshin?” – responde Trunks. – “¡Lo ha conseguido!” – exclama contento.
– “No” – responde el Dios. – “No he logrado terminar el ritual… Y no me quedan fuerzas para hacerlo.”
– “¿Eh?” – se sorprende Trunks.
– “El poder del muchacho ha aumentado mucho, pero no es suficiente para derrotar a Bu.” – responde el Kaioshin.
– “¡Pero Gyuma aún no se ha transformado en Súper Saiyajín!” – insiste Trunks.
– “Así no es cómo funciona…” – responde el anciano. – “Gyuma ya está utilizando todo el poder que he podido liberar.”
– “Entonces…” – dice Trunks asustado.
– “Aún no está todo perdido” – dice entregándole un misterioso artefacto. – “Ponte esto en tu oreja izquierda.”
– “¿Un pendiente?” – se extraña Trunks.
Bu se eleva y se acerca a Gyuma.
– “¿Quién demonios eres tú?” – pregunta Bu.
– “Me llamo Son Gyuma.” – responde el chico. – “Y soy quien va a derrotarte” – le provoca.
– “Jejeje” – ríe Bu. – “Otro fanfarrón… Me recuerdas al idiota que estalló en mil pedazos intentando matarme.”
La mirada de Gyuma se vuelve agresiva y aprieta sus puños con rabia.
– “Ya veo…” – sonríe Bu. – “¿Conocías a ese pobre desgraciado?”
– “No hables así…” – murmura Gyuma entre dientes. – “No vuelvas a hablar así… ¡NO HABLES ASÍ DE MI PADRE!” – grita Gyuma expulsando todo su poder.
Una fuerte corriente de aire barre al lugar. Gyuma revela un gran poder. 
– “¿Eh?” – murmura Bu, sorprendido ante tal energía.
Gyuma se abalanza sobre Bu y le sorprende con un puñetazo en la cara, seguido por una patada giratoria. Bu intenta golpear a Gyuma, pero éste detiene su golpe y contraataca con una patada en la barbilla del monstruo y un puñetazo en su abdomen.
Bu retrocede y alarga su brazo, agarrando la pierna Gyuma y lanzándole contra una montaña cercana.
– “No está nada mal…” – dice el monstruo.
Gyuma se levante entre los escombros.
– “Ka… Me…” – se prepara. – “Ha… Me…”
– “¿Otra vez esa técnica?” – murmura Bu.
– “¡HAAAAAAAA!” – exclama el mestizo, lanzando su ataque.
– “¡Eso es muy fácil!” – grita Bu. – “¡HAAAAAA!” – exclama copiando la técnica de la escuela Kame y contrarrestando el ataque de Gyuma.
Los dos Kamehameha estallan en el cielo.
Mientras tanto, en el Más Allá, todos observan la batalla.
– “¡Vaya!” – exclama Krilín sorprendido. – “¡Parece que el chico es muy fuerte!”
– “No es suficiente…” – murmura Piccolo.
– “El Kaioshin trama algo” – dice Goku.
Gohan se acerca más a la pantalla.
– “Gyuma…” – murmura preocupado.
Trunks ha aceptado el pendiente del Kaioshin y lo observa detenidamente.
– “Con esto os uniréis y nacerá un guerrero extraordinario” – dice el viejo.
– “¡Estupendo!” – celebra Trunks. – “¡Es como la fusión metamor!”
– “¿Conoces la fusión?” – se sorprende el Kaioshin.
– “Pensaba utilizarla con Gyuma cuando estuviera preparado…” – responde Trunks. – “Pero todo ha salido mal.”
El mestizo se prepara para colocarse el pendiente.
– “¡Una última advertencia!” – exclama el Kaioshin. – “La unión Pothala es permanente.”
– “¡¿Qué?!” – se sorprende Trunks. – “¿No podremos separarnos?” 
– “No” – respone el Dios. – “Seréis una única persona durante el resto de vuestra vida.”
– “Maldita sea…” – dice Trunks, mientras trastea con el pendiente en su oreja. – “Tampoco creo que tengamos otra opción…”
Finalmente, logra colocarse el pendiente.
– “¿Así?” – pregunta el mestizo.
– “Perfecto” – sonríe el viejo.
Cerca de allí, Bu se abalanza sobre Gyuma, que logra interceptar los primeros golpes, pero pronto es superado por Bu y recibe un duro castigo.
– “¡JAJAJA!” – ríe Bu. – “¡Vamos, chico! ¡Defiéndete!” – se burla.
Bu lanza un ataque de ki en el abdomen de Gyuma y le estrella contra el suelo. 
El pendiente de Trunks empieza a brillar.
– “¡¿Qué ocurre?!” – se sorprende el mestizo, que siente como una fuerza empieza a atraerle.
Bu lanza un poderoso ataque de ki contra Gyuma para rematarle.
– “¡Muere!” – exclama el monstruo.
– “¡Gyuma!” – llora Videl.
Pero el pendiente del chico también se ilumina y una fuerza le atrae, haciendo que evite el ataque de Bu.

Trunks y Gyuma son atraídos el uno al otro hasta que ambos chocan en el aire, creando una explosión de luz y energía.

En el puesto fronterizo del Más Allá, la pantalla se ilumina.
– “¡¿Qué ha pasado?!” – se sorprenden todos.
– “¡Gyuma! ¡Trunks!” – exclama Gohan.
En el Monte Paoz, los supervivientes contemplan el momento, confusos. 
Upa ha perdido el conocimiento. Karín, que le está cuidando, alza su mirada al cielo.
– “Tiene que ser cosa del Kaioshin…” – murmura el felino.
Finalmente, la luz se disipa y revela a un guerrero de cabello negro desaliñado y dos mechones de pelo morados adornando su frente. Viste un gi azul, con cinturón y muñequeras rojas.
Bu se queda mirando al nuevo guerrero sin entender lo que ha ocurrido.
– “¿Quién eres tú?” – le pregunta Bu.
El recién nacido guerrero se envuelve en el aura del Súper Saiyajín. Sus ojos se tornan verdes y su cabello se eriza sin cambiar de color.
– “Ya te lo he dicho antes” – responde el guerrero señalándose a sí mismo con el pulgar derecho. – “Soy quien va a derrotarte.”

DBSNL // Capítulo 103: La venganza de Páragus

DBSNL // Capítulo 103: La venganza de Páragus
“Esta es mi venganza”
Vegeta y Páragus se han reencontrado después de muchos años. Vegeta viste con su ropa de entrenamiento, que consta de botas verdes, pantalón lila, camiseta de tirantes negra y guantes blancos.
– “¿Cómo es posible?” – se sorprende Páragus. – “El planeta Vegeta fue destruido por un meteorito…”
– “Creo que no estás al día…” – dice Vegeta.
– “Fue Freezer, ¿verdad?” – dice Páragus. – “Sabía que esa sabandija nos traicionaría… ¡Éramos demasiado fuertes para él!”
– “Igual que tú traicionaste a mi padre” – responde Vegeta.
– “¡Yo salvé a los saiyajín!” – responde Páragus. – “¡Nuestra raza sigue viva aquí, en Vampa!”
Mientras tanto, Broly se pone de nuevo en pie, enrabietado, y se prepara para cargar contra Vegeta.
– “¡Detente, Broly!” – dice Páragus alzando su mano y apuntándole con un extraño dispositivo adornado con una gema azul como las que lleva el muchacho.
Todas las gemas brillan a la vez y parece que Broly se calma.
– “¿Qué diablos es eso…?” – se extraña Vegeta al ver tal artilugio.
– “Tu padre era quien traicionó a los saiyajín” – dice Páragus. – “¡Nos convirtió en esclavos!”
– “Mi padre era débil.” – responde Vegeta. – “Creo que en eso podríamos estar de acuerdo.”
– “¡La leyenda se cumplió!” – grita Páragus. – “¡El Súper Saiyajín nació entre nosotros! ¡Ha venido a salvar a su verdadero pueblo!”
Vegeta mira a Broly.
– “¿Él?” – se burla Vegeta. – “Pues bienvenido al club.”
– “¿Qué?” – se extraña Páragus.
– “Hace mucho que dejamos atrás el Súper Saiyajín” – sonríe Vegeta.
– “Mi hijo es mucho más que eso…” – sonríe Páragus. – “Pronto lo descubrirás.”
Trunks, muy débil, llama la atención de su padre.
– “No te confíes, papá” – le advierte Trunks. – “Es muy fuerte…”
Páragus sonríe con prepotencia.
– “¿Papá?” – se burla Páragus. – “¡JAJAJA!” – ríe. – “¡Perfecto! ¡Hoy ejecutaremos nuestra venganza sobre la familia Real!”
– “No me importan los problemas que tuvieras con mi padre…” – responde Vegeta. – “Pero has atacado a mi hijo… ¡y eso no te lo perdonaré!”
– “¡ACABA CON ÉL, BROLY!” – grita Páragus. – “¡MATA AL PRÍNCIPE VEGETA!”
Broly grita a pleno pulmón y enseguida se abalanza sobre Vegeta.
En la Corporación Cápsula, Bulma, Trunks y Brief estudian la información que les ha traído Piccolo.
– “Todo esto… ¡es fascinante!” – exclama Trunks.
– “Esta tecnología es infinitamente superior a todo lo que conocemos…” – dice Brief.
– “Su brillantez supera incluso a Gero” – añade Bulma.
– “Han ampliado sus descubrimientos con todos los conocimientos que la Red Ribbon extrajo de la nave de Freezer” – murmura Trunks. – “Es impresionante.”
En Vampa, Vegeta se enfrenta a Broly. El joven saiyajín ataca al príncipe insistentemente, pero de forma tosca. Vegeta retrocede esquivándole.
– “No está nada mal…” – se burla Vegeta. – “Pero tu técnica deja mucho que desear.”
Vegeta salta por encima del saiyajín y le propina una patada en la nuca, lanzándole contra el suelo.
– “Si has derrotado a Trunks, significa que puedes hacerlo mucho mejor” – le dice a Broly. – “¡Vamos! ¡Muéstrame tu poder!”
Broly se pone de nuevo en pie, furioso y frustrado.
– “Grrrr…” – gruñe el chico.
Vegeta, al sentir que su poder aumenta, se pone en guardia.
– “Eso está mejor…” – sonríe el Príncipe.
El joven Broly grita de nuevo y su aura se torna de color magenta, al igual que sus pupilas, mientras su cabello, que sigue siendo negro, ondea ligeramente.
– “Pero… ¿Qué demonios…?” – se sorprende Vegeta.

Dibujado por Ipocrito

En un abrir y cerrar de ojos, Broly aparece frente a Vegeta y le atiza un puñetazo en la cara, haciendo que el saiyajín salga propulsado a cientos de metros, rebotando por el suelo hasta chocar con una gran montaña.
– “Ese ki… es… ” – murmura Vegeta, malherido. – “¡Es ki divino!” – exclama sorprendido y confuso. – “¿Cómo…? ¡¿Cómo es posible?!”
– “Ya te lo he advertido, Príncipe Vegeta…” – sonríe Páragus. – “Broly es mucho más que un Súper Saiyajín. Él es… ¡UN DIOS!”
Broly ataca de nuevo, pero Vegeta logra esquivarle en el último momento. El Príncipe se aleja rápidamente, intentando poner distancia entre él y su enemigo y así poder estudiar sus movimientos, pero Broly le alcanza rápidamente, agarrándole por un pie y lanzándole contra el suelo.
En su planeta, Kaiosama observa el enfrentamiento.
– “¡Esto es grave! ¡Es peligroso!” – exclama el Kaio asustado. – “No sabía que quedaran más saiyajín con vida… ¡Y mucho menos con un poder así!” – añade nervioso.
El joven saiyajín carga de nuevo contra Vegeta, pero esta vez el Príncipe detiene el puñetazo. Sus ojos brillan de color cian.
– “Tengo una pequeña sorpresa para ti…” – dice Vegeta.
Broly parece confuso. Nunca había encontrado a alguien capaz de detenerle.
– “No eres el único que puede utilizar el poder de los Dioses” – sentencia Vegeta mientras se envuelve en el aura del Súper Saiyajín Blue.
La explosión de poder repele a Broly, que mira ensimismado a Vegeta, ya transformado.
– “¿Qué es eso?” – se pregunta Páragus. – “¡¿Qué transformación es esa?!”
– “Nosotros lo llamamos Súper Saiyajín Blue” – sonríe el Príncipe.
– “¿B… Blue?” – vocaliza Broly.
– “Vaya, ¿sabes hablar?” – se mofa Vegeta.
– “Ha dicho… ¿nosotros?” – se sorprende Páragus.
Vegeta se pone de nuevo en guardia. Broly parece confuso.
– “¿Qué pasa?” – le provoca Vegeta. – “¿Ya no quieres jugar?”
Páragus parece nervioso. De nuevo recuerda la impotencia y frustración que sintió cuando falló su golpe de estado contra el Rey Vegeta.
– “¡MÁTALE, BROLY! ¡NO TE DETENGAS HASTA QUE HAYA MUERTO!” – dice mientras la gema de su dispositivo brilla intensamente.
– “¡HAAAAAAAA!” – grita Broly, cuyas gemas también se iluminan.
Vegeta se prepara para el ataque y Broly no tarda en abalanzarse sobre él una vez más.
En esta ocasión, el intercambio de golpes es impresionante. Vegeta parece tener ventaja, pues su estilo de lucha es mucho más refinado que el de su adversario, pero a medida que el combate avanza, el joven Broly parece hacerse más y más fuerte.
– “¿Qué ocurre?” – se pregunta Vegeta. – “Su poder no deja de aumentar…”
Trunks, muy malherido y sin fuerzas, consigue ponerse en pie.
– “Esto tiene mala pinta…” – piensa el mestizo. – “A este paso… ¡Broly superará a papá!”
Páragus se acerca al hijo de Vegeta por la espalda sin que éste se de cuenta y le apunta con su mano.
– “Esta es mi venganza” – murmura el saiyajín.
Vegeta, pese a estar inmerso en su combate, se da cuenta de lo que ocurre.
– “¡TRUNKS!” – exclama el saiyajín, que intenta socorrer a su hijo, pero Broly no le permite escapar.
Páragus carga un ataque de ki, pero en el último instante, alguien le golpea por sorpresa y le aparta de Trunks, haciendo que se deslice varios metros por el suelo.
– “¿Quién diablos…?” – se pregunta Páragus, que no contaba con un nuevo adversario.
Trunks se da la vuelta y ve a su salvador.
– “¡Son Goku!” – sonríe el mestizo.
– “Parece que he llegado a tiempo…” – responde el saiyajín, que se fija rápidamente en el combate entre Broly y Vegeta. – “¿Quién es ese tipo? ¡Su fuerza es extraordinaria!”

Son Goku viste un gi de pantalón verdoso y parte superior azul cielo, con cinturón blanco, muñequeras naranjas, y una cinta del mismo color enrollada en sus tobillos, con zapatos negros.

Al ver la silueta de su nuevo enemigo, Páragus se queda sin palabras, como si estuviera ante otro fantasma de su pasado.
– “¿Ba… Bardock?” – titubea el saiyajín.

ESPECIAL DBSNL /// Cold Chronicles // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte V: Hera

Cold Chronicles / Parte V: Hera
“Protegemos la semilla del Árbol”

Paikhuan ha llevado a Cold hasta su maestro, Sidra. Durante el viaje, el guerrero ha narrado la leyenda del planeta Konats al joven Cold, que parece escéptico ante ese tipo de relatos.
Los tres personajes se encuentran ahora en un viejo templo escarbado en la montaña en mitad de un planeta sombrío.

El anciano Sidra se acerca al demonio del frío y le observa detenidamente.

– “Así que tú eres Cold…” – murmura Sidra. – “Es la primera vez que veo a un demonio del frío con un aspecto tan rocambolesco”.
– “¿Qué quiere de mí?” – pregunta Cold. – “¿Por qué quería verme?”
– “Eres el único mortal que se ha enfrentado a Majin Bu y ha vivido para contarlo” – dice el anciano. – “Creo que eso te hace bastante interesante.”
– “Yo no me enfrenté a Majin Bu” – responde el demonio. – “Si lo hubiera hecho, hubiera perecido como el resto de mi raza.”

Sidra esboza una pícara sonrisa.

– “Honesto” – dice el anciano. – “Eso está bien.”


Cold no dice nada. Solo mira al anciano con cierto recelo.

– “Encontraste una caja que he estado buscando durante siglos” – dice Sidra.
– “Yo no la buscaba” – dice Cold. – “Fue casualidad.”
– “No creo en las casualidades” – responde el viejo.

El demonio del frío parece molesto ante Sidra y su misteriosa forma de hablar. 

– “¿Quiénes sois vosotros?” – pregunta Cold impaciente. – “¿Qué queréis?”
– “Somos los guardianes de la semilla del Árbol Sagrado” – dice Sidra.

Cold parece confuso. Nunca había oído hablar de tal artefacto.

– “La semilla proviene de los árboles del planeta Monmaas” – interviene Paikhuan.
– “¿El planeta de los gigantes?” – se sorprende Cold. – “¿Existe?”
– “Protegemos la semilla del Árbol” – continúa Paikuan. – “Codiciada por todo aquél que busca poder.”
– “Otra estúpida leyenda…” – murmura el demonio.
– “La semilla fue robada hace años” – explica Sidra. – “Necesitamos recuperarla.”

Cold parece confuso.

– “Si fue robada hace años… ¿por qué queréis recuperarla ahora?” – pregunta el demonio del frío.
– “Hasta hace poco no hemos tenido la oportunidad” – dice Paikhuan.
– “La robaron los habitantes del planeta Hera.” – explica Sidra. – “La plantaron en su planeta y utilizaron los poderosos frutos del Árbol Sagrado para elaborar un suero que les hacía extremadamente fuertes.”.
– “Normalmente, cuando un mortal ingiere el fruto, el poder bruto que desata le hace perder control.” – dice Paikuan. – “Pero ellos aprendieron a controlar su poder.”
– “El planeta Hera no tardó en entrar en una guerra civil.” – continúa Sidra. – “El Árbol Sagrado se alimentaba de la energía del planeta, que pronto se quedó sin recursos.” – explica. – “Pero sus líderes, con acceso al fruto y su poder, preferían hacer sufrir a sus hermanos antes que perder las capacidades que habían obtenido y su domino en el Sector Dormideus.”
– “Uno de sus soldados de élite, al que llaman Bojack, lideró la rebelión y acabó tomando el control del planeta.” – explica Paikhuan.
– “De lo que queda de él” – aclara Sidra.
– “Las guerras internas han continuado durante años. Sus tropas están mermadas” – continúa Paikhuan. – “Es nuestra oportunidad de intervenir. Tenemos que poner a salvo una semilla y destruir el Árbol Sagrado.”

Mientras tanto, en las ruinas de Hera, Bojack contempla el majestuoso árbol. Los habitantes de éste planeta tienen piel de color verde azulada y el cabello anaranjado.

– “Por ahora, toca esperar” – dice el líder herajin.
– “Cada vez tarda más en dar frutos…” – murmura uno de los secuaces, que lleva una espada en su cinturón. – “A este planeta le queda poca vida.”
– “El Árbol Sagrado pronto nos otorgará el poder suficiente para reclamar la Galaxia.” – sonríe el líder.
– “Ese Majin Bu nos hizo el trabajo sucio” – sonríe la única chica del grupo.
– “Sin la protección de los Kaioshin, el Universo será nuestro.” – añade un secuaz de baja estatura que lleva un turbante en la cabeza.
– “¡Todo gracias a nuestro líder! ¡Hurra por Bojack!” – celebra el último personaje, que luce una perilla.
– “¡HURRA!” – exclaman todos al unísono.

En el templo, Sidra y Paikhuan intentan convencer a Cold para que les ayude.

– “La última vez que me metí en los asuntos de los demás, mi planeta quedó arrasado” – dice el demonio del frío. – “No me interesa.”
– “Si Bojack y los suyos obtienen más poder, un reinado de terror se alzará en el universo” – explica Paikhuan.
– “Ya he oído eso antes.” – responde Cold con desprecio. – “Si queréis impresionarme, tendréis que contarme algo nuevo.”

Paikhuan se levanta y agarra a Cold por el exoesqueleto de su pecho.

– “Si ya has oído eso antes, sabes cuales son las consecuencias” – le espeta Paikhuan. – “¡Tu planeta desapareció! ¡Muchos lo hicieron! ¡Y volverá a ocurrir si no detenemos a Bojack!”
– “¿Qué gano yo?” – pregunta Cold.
– “¡¿Qué ganas?!” – se molesta Paikhuan. – “¡Bastardo egoísta!”

Sidra interviene.

– “Conocimiento” – dice el anciano.
– “¿Cómo dice?” – se extraña Cold.
– “Eso es lo que ganarás.” – insiste Sidra. – “Te contaré todo lo que sé del universo. Responderé a todas a tus preguntas.”

Cold parece reflexionar sobre la propuesta.

– “Interesante…” – sonríe Cold.

Paikhuan se sorprende de que el demonio del frío se conforme con saber, pues esperaba que alguien como él ansiara poder antes que respuestas.
Cold y Paikhuan viajan al Sector Dormideus siguiendo una poderosa señal de energía vital que ha aparecido en el radar de su rudimentaria nave.

– “Es ese planeta” – señala Paikhuan.

Al acercarse, un kilométrico y frondoso árbol puede verse en la superficie. Sus raíces cubren gran parte del planeta. 

– “¡Es increíble!” – exclama Cold asombrado.
– “Extrae la energía y los recursos del planeta” – dice Paikhuan. – “Y los concentra en sus frutos.”

En poco tiempo, los dos guerreros aterrizan en el desolado planeta y salen al exterior.

– “Debemos tener cuidado” – dice Paikhuan. – “Sus hombres seguro que han tomado el fruto.” 

Al desembarcar, una decena de soldados herajin.

– “¿Qué hacéis vosotros aquí?” – pregunta un soldado. – “¿Qué queréis?”
– “Soy el guardián del fruto” – dice Paikhuan.
– “¡JAJAJA!” – se ríen todos.
– “Ahora lo guardamos nosotros” – responde el soldado.

Paikhuan observa detenidamente a sus contrincantes.

– “No queremos pelear” – dice Paikhuan. – “Renunciad al Árbol Sagrado y…”
– “No tengo tiempo para esto” – le interrumpe Cold.

El demonio del frío alza su mano derecha y apunta con su dedo índice a los soldados enemigos, atravesando el pecho de cada uno de ellos con un Rayo Mortal.
Paikhuan se queda petrificado ante la frialdad del demonio.

– “¡No tenías que hacer eso!” – exclama el guardián.
– “Era solo el calentamiento” – responde Cold.

Dos de los secuaces de Bojack observan a los guerreros desde la distancia.

– “Parece que tenemos visita, Zangya” – dice el guerrero portador de una espada.
– “Así es, Gokua” – responde la chica. – “¿Listo para hacer un poco de ejercicio?”
– “Claro, hermanita” – sonríe el guerrero herajin desenvainando su arma.

Paikhuan siente que dos ki se acercan rápidamente.

– “¡Viene alguien!” – anuncia el guardián.

Gokua se abalanza sobre Cold, espada en alto, dispuesto a cortarle por la mitad de un espadazo, pero el demonio del frío detiene el ataque con el exoesqueleto de su antebrazo. Cold esboza una sonrisa burlona.
El guerrero herajin intenta propinar una patada al demonio, pero Cold se defiende y contraataca enrollando su cola alrededor del cuello del enemigo y propinándole una fuerte combinación de puñetazos en el abdomen, antes de soltarle y darle una patada que le lanza contra un edificio cercano.
Mientras tanto, Zangya intenta sorprener por la espalda a Paikhuan, pero el guardián puede sentir su presencia y esquiva el ataque. Paikhuan utiliza su endiablada velocidad para moverse alrededor de su enemiga, generando un torbellino que atrapa a la herajin y le propina una tormenta de golpes, hasta finalmente escupirla violentamente.
Los dos herajin, magullados, se recuperan rápidamente y se ponen en pie. No esperaban encontrar a dos enemigos tan poderosos.
Cold sonríe al ver a sus enemigos frustrados.

– “Puedes quedarte atrás” – fanfarronea el demonio del frío. – “¡Yo me encargo!” – exclama antes de abalanzarse sobre ellos.

Pero algo detiene a Cold en el aire. De repente, el demonio se encuentra atrapado en una maraña de hilos de ki.

– “¿Qué sucede?” – murmura el demonio. – “¿Qué es esto?” 

Dos nuevos guerreros herajin se han unido al combate y han enredado al demonio del frío con su extraña técnica combinada.

– “¡Quieto ahí, monstruo!” – se burla el recién llegado guerrero, el más pequeño de los presentes.
– “¡Ya es nuestro, Bujin!” – sonríe el otro enemigo, que luce una perilla.

Los dos nuevos participantes tienen un tono de piel más claro que los anteriores y su cabello es rojizo.

– “¡Dejad de jugar!” – exclama el guerrero con perilla.
– “Esta bien…” – dice Zangya, malhumorada. – “No hace falta que nos des órdenes, Bido.”

Zangya y Gokua concentran su ki y su piel se vuelve más pálida y verde, y su cabello se torna rojo, asumiendo la transformación que ya presentan sus compañeros.
Cold intenta liberarse de la telaraña, pero sin éxito.

– “Así que ese es el poder del fruto…” – murmura el demonio.

Paikhuan se abalanza sobre Bujin, con intención de liberar a su compañero, pero Zangya y Gokua se interponen en su camino.

– “Eres muy rápido…” – sonríe la chica. – “Pero ahora nosotros también lo somos.”

El guardián del fruto intenta esquivarles, pero ellos le atrapan cada vez que intenta sobrepasarles.
Finalmente, Paikhuan desciende hasta el suelo.

– “Está bien…” – dice mientras se quita su gorro con tranquilidad. – “Tendré que ponerme serio.” – añade mientras se quita el cinturón y parte de su ropa, que parece ser más pesada de lo normal.
– “¡JAJAJA!” – ríe Gokua. – “¿Crees que quitándote algo de ropa podrás…?”


En un instante, Paikhuan da un paso al frente. Se mueve tan rápido que provoca la combustión espontánea del oxígeno que le rodea. 
El guardián del fruto aparece frente a Gokua y le propina un puñetazo en el abdomen, haciendo que el enemigo se pliegue de dolor.
– “¡GOKUA!” – exclama Bujin, preocupado.
Cold esboza una aterradora sonrisa.

– “No os distraigáis” – les advierte el demonio del frío. – “Podríais pagarlo caro.”
– “¿Cómo dices?” – responde Bido.
– “Esa transformación os hace más fuertes” – dice Cold. – “Pero yo también puedo transformarme.”
– “¿Qué?” – se sorprenden los dos herajin.

Un estallido de luz rosada ciega a los presentes durante un instante. Cuando se disipa, revela a Cold, que ha vuelto a su estilizada forma original.

– “¿Qué os parece?” – se burla el demonio del frío. – “¿Peleamos en serio?”

OLD MAN GOHAN // Capítulo 67: La naturaleza aterradora de Majin Bu

OMG // Capítulo 67: La naturaleza aterradora de Majin Bu
En el Planeta Sagrado, Son Gohan y Son Goku se encuentran pescando en un pequeño lago.
– “Vaya…” – suspira Goku. – “Aún me cuesta asumir que soy abuelo.” – sonríe. – “Parece fue ayer cuando te paseaba con Chichi por el Monte Paoz.”
– “Gyuma es un chico estupendo” – responde Gohan.
– “Tu madre estaría orgullosa.” – dice Goku.
De repente, un poderoso ki perturba a los saiyajín.
– “¡¿Qué ocurre?!” – se sorprende Gohan.
– “Ese ki…” – murmura Goku.
– “¡Es Majin Bu!” – exclama el mestizo. – “Pero, ¿cómo…?”
En una colina cercana, Piccolo se concentra en esa energía.
– “Es mucho más fuerte que antes…” – murmura preocupado.
En la Tierra, el nuevo Majin Bu observa los aviones que se acercan a él a toda velocidad.
– “¡Águila uno!” – anuncia el piloto, líder del escuadrón, armando su misil. – “¡Zorro dos!” – exclama al abrir fuego.
Un misil vuela hacia Bu, pero éste lo agarra al vuelo.
– “¡¿Lo ha detenido?!” – exclama asustado el piloto.
Bu estruja el misil como si fuera una vieja lata y lo deja caer al mal.
– “¡Fuego a discreción!” – ordena el piloto.
Todos los aviones desatan su arsenal sobre le monstruo. Decenas de explosiones iluminan el cielo mientras amanece.
Cuando se disipa la humareda, Bu aparece intacto.
– “¡El objetivo sigue en pie!” – grita el piloto.
Bu extiende su mano hacia los aviones y libera una tormenta de ataques de ki que destruyen el escuadrón enemigo por completo.
En la base del Rey Chappa, un soldado anuncia el resultado.
– “Hemos perdido el contacto con nuestros hombres.” – dice el soldado.
El Rey Chappa se tapa el rostro, nervioso y avergonzado, al darse cuenta de que tenía que haber escuchado a las advertencias de Ikose.
El monstruo, suspendido en el aire, echa un vistazo a su alrededor hasta fijar su mirada en el horizonte, en dirección oeste. Majin Bu esboza una aterradora sonrisa y enseguida sale volando.
En la residencia de la familia Son, Trunks se asusta al sentir al monstruo moverse.
– “¡¡¡VIENE HACIA AQUÍ!!!” – grita el mestizo aterrado. – “¡¡NOS HA ENCONTRADO!!”
De repente, una fuerte corriente de aire sacude el lugar. Majin Bu aterriza en el Monte Paoz.
Nuestros amigos se quedan petrificados al ver al monstruo en su hogar. Ha llegado a una velocidad que asombra a todos. 
Gyuma se pone en pie, pero el viejo Kaioshin le detiene.
– “Aún no” – susurra el anciano.
– “Pero…” – murmura Gyuma confuso.
Majin Bu echa un vistazo a su alrededor.
– “Jejeje” – ríe el monstruo.
Trunks mira de reojo a Gyuma, que vuelve a sentarse siguiendo las órdenes del Dios.
El hijo de Vegeta se pone en guardia y se transforma en Súper Saiyajín 2, llamando la atención de Majin Bu.
– “Tú…” – dice el monstruo. – “Te conozco…”
– “¿Has venido a por la revancha?” – pregunta Trunks, mientras una gota de sudor frío recorre su frente.
– “¿Revancha? ¡JAJAJA!” – ríe Bu. – “Escapaste.”
Trunks concentra todo su ki, haciendo temblar el suelo y creando un huracán en el cielo. Su energía aumenta exponencialmente. Su cabellera crece y sus cejas desaparecen. Bu sonríe ante un reto. Finalmente, el poder de Trunks estalla y se transforma en Súper Saiyajín de nivel 3.
– “Vayamos a un lugar tranquilo” – sugiere Trunks.
– “¿Un lugar tranquilo?” – responde Bu. – “Podemos despejar este” – sonríe.
El terror embarga a los presentes mientras el cuerpo de Bu brilla con gran intensidad.
– “¡NO! ¡ESPERA!” – grita Trunks.
De repente, una gran explosión barre el lugar.
En el Más Allá, Gohan y sus amigos han viajado al puesto fronterizo para poder ver el combate en la televisión del Rey Enma.
En la Tierra, el Monte Paoz se ha transformado en un valle. Trunks y Bu se encuentran suspendidos en el aire. No hay rastro de los demás.
– “Maldito…” – gruñe Trunks entre dientes. – “Me las pagaras… ¡¡ME LAS PAGARÁS!!” – grita furioso.
Trunks se abalanza sobre Bu, que le esquiva con suma facilidad. El mestizo insiste en sus ataques, pero ninguno acierta al monstruo.
– “¿Eso es todo?” – se burla Bu.
Entre los escombros, Shapner ha protegido a Videl. La espalda del General está chamuscada y parece haber perdido el conocimiento. Videl está muy magullada y tiene un brazo roto.
– “Shapner…” – dice Videl, sujetando a su amigo. – “¡Shapner!” – intenta hacerle reaccionar.
– “Grr…” – emite un sonido el General.
– “Shapner…” – llora Videl.
– “Estás bien…” – murmura su amigo, aliviado al verla.
– “Sí…” – responde Videl.
Shapner sonríe al ver que Videl ha sobrevivido.
– “Que bien…” – murmura el soldado casi sin fuerzas. – “Así no tengo que disculparme con Gohan cuando le vea…” – dice antes quedarse sin fuerzas y fallecer.
– “Idiota…” – sonríe forzadamente Videl antes de abrazar a su amigo.
En el puesto fronterizo, todos observan atentos los acontecimientos.
– “Maldita sea…” – murmura Gohan muy preocupado. – “¡Tenemos que hacer algo!”
– “No podemos” – responde Piccolo, que entiende cómo se siente Gohan. – “Estamos muertos.”
– “Lo siento, hijo” – dice Goku. – “Es una situación difícil. Lo sabemos muy bien.”
– “Pero… ¡Van a morir todos!” – exclama Gohan, furioso.
El Rey Enma, atento a su pantalla, se sorprende al reconocer a alguien.
– “Un momento…” – murmura el juez. – “¿Ese tipo es un Kaioshin?”
– “¡¿Un Kaioshin?!” – se sorprenden todos.
– “Ya nadie me informa de nada…” – refunfuña el Rey. – “Todo el mundo se pasea por el Más Allá como perro por su casa.”
Gyuma, magullado, sale de entre los escombros arrastrando al viejo Dios.
– “¡¿Se encuentra bien, viejo?!” – pregunta el chico.
– “He estado mejor…” – responde el anciano, malherido.

Cerca de allí, Upa y Karín se encuentran atrapados en los escombros. Upa ha protegido a Karín. El felino se encuentra magullado, pero una gran rama ha atravesado el abdomen del indígena. 
– “No tenías que hacerlo, joven…” – dice el felino. – “Yo ya he vivido muchos años.”
– “Soy el guardián de su torre.” – sonríe Upa, que lucha por mantenerse consciente.

Mientras tanto, Trunks sigue atacando sin descanso al monstruo.
– “¡Te mataré!” – exclama el mestizo.
– “Ni siquiera puedes tocarme…” – dice Bu mientras bosteza a modo de burla.

Gyuma observa el combate.

– “¡Tengo que ayudar a Trunks!” – exclama Gyuma.

El Kaioshin le detiene agarrándole del brazo.

– “Espera…” – responde el anciano, malherido. – “Ayúdame a levantarme.”

Trunks retrocede para ganar distancia y lanza un poderoso Kamehameha que desintegra el tren superior de Bu.
El mestizo parece cansado. Las piernas de Bu le propinan una patada en la barbilla y dan una voltereta para asestarle un golpe con el talón que le lanza contra el suelo.
Bu se regenera.
– “¿Esto es todo?” – pregunta el monstruo con desprecio. – “Qué decepción…” – añade mientras alza su brazo derecho hacia el cielo y genera una gigantesca esfera de ki rosado.